Hola! Bien... y el tan esperado Lemmon cortado por Aizawa XD (bueno... Kai y Gaku me golpearán a la salida o,o...). Este capítulo no estaba terminado y no sabía como cortar el Lemmon (porque la idea inicial era que no pasase nada), así que, le pagué doble al bueno de Aizawa para esta ocasión XD (Aizawa: jeje).
Nota: Ni Sukisyo, ni sus personajes me pertenecen.
Capítulo 12
Feliz Cumpleaños!
Ése día desperté de un salto. Salí de mi cuarto, prácticamente a los brincos y me senté a la mesa. Era mi cumpleaños!
-Feliz Cumple, mi nene!- mi mamá vino y me dió un beso en la mejilla.
-Feliz Días!- mi hermano llega luego y me dá un suave golpe en la cabeza.
-¿Y papá?- pregunté.
-Se fué a trabajar temprano.
-¡Ah! Hoy saldré.
-¿A donde?
-Iré con Kai a algún lado.
-¿Y qué pasó con Sora¿Ya no se ven más?
-¡Claro que sí! Siempre que puedo lo llamo- comencé a comer con prisa.
-Tranquilo- reía mi madre.
Cuando levanté la mirada, me sentí culpable. Toda mi familia me miraba, sin saber en verdad que me tenía tan contento. Lo cierto, era que estaba traicionando sus principios y las reglas bajo las que me criaron. Mi padre se suicidaría si se enteraba de con quien estaba saliendo; mi hermano no tendría una reacción muy diferente y mi madre, de seguro intentaría ver primero que pasa con mis sentimientos.
Pero por otra parte, mi hermano era el favorito, el más perfecto, el único, el que jamás se equivocaba. Y yo era el atolondrado, el infantil, el inmaduro, el ingenuo... No era lo esperaban.
-¿Estás bien?- mi madre notó mi cambio de ánimo. Asentí y terminé de comer con mayor tranquilidad. Más tarde recibí los regalos y fui a lo de Kai.
-Gaku!- me recibió su padre y me hizo pasar- Que raro, hoy caíste de sorpresa- se dirigió a la cocina.
-Es que hoy es mi cumpleaños- dije animado, pero no tanto como debería.
-A sí? No te ves muy feliz.
-Es que estuve pensando unas cosas.
-¿Sobre tu y Kai?
-No, sobre mi familia.
-Qué pasa? Acaso no les has dicho?- fué hacia mí, trayendo dos vasos de agua fría. Me ofreció uno.
-No, tampoco sé si decírselo- tomé el baso.
Aizawa se sentó en la mesa, invitándome a hacer lo mismo. Me senté a su lado y me quedé en silencio.
-Entiendo tu situación. Pero por una parte, si bien puede ser difícil enfrentar esto, también tarde o temprano se darán cuenta o lo sospecharán. Te sugiero que se los digas. Si quieres, organizamos una salida todos juntos, para que nos conozcamos ¿Qué te parece?
-Es que no es tan simple... Verá... soy como la ovejita mala de la familia; no es que se avergüencen de mí, pero tampoco soy lo que esperaban.
-Gaku, eres una muy buena persona, muy animada, compasiva, comprensible y sobre todas las cosas, puro. Creo que éso es lo único que hay que resaltar.
-Mi padre siempre dice que soy inmaduro.
-No... la madurez no se vé la forma de ser. Inmaduro es el que a los 30 años sigue jugando al RinRaje... (Kai: mmm...) (Kijin: Qué! A mi me faltan muchos años para los 30! Y fué hace mucho... .
Sonreí.
-Pero siempre se espera algo de un hijo.
-¿Y éso que? Un hijo no es uno, es otra personita que busca crecer y ser él mismo, no lo que los demás le digan. Eres libre de ser como te guste, siempre y cuando, no dañes a los demás.
-¿Y usted cree que yo estoy bien así?
-No es algo que yo deba contestar, Eres feliz siendo tu?
-Sí.
-Tema solucionado. Ahora, sobre el tema de decirle o no a tu familia... pues, espera hasta que te sientas listo y buscar el momento indicado. Pero porqué nos estamos preocupando si es tu cumpleaños! Vamos, voy a despertar a Kai y salgamos a algún lado. O los dejo solos?
-¡No!- me puse de pié- ¡Venga con nosotros!
Yo estaba durmiendo profundamente, tranquilamente... estaba muy cómodo en mi cama, con la persiana cerrada, pero que dejaba entrar un viento hermoso, con la puerta abierta. Si bien recuerdo estaba soñando un sueño de esos en los que no quieres despertar por nada del Mundo.
Esta yo solo, sin nadie, en un inmenso laboratorio, lleno de cosas raras. Estaba trabajando, estudiando a gusto, como a mi me gusta, sin nadie que sugiera, ni pregunte, ni toque, ni moleste... Sin bocotas absurdas, que dicen tonterías y discuten por cosas sin sentido alguno, como si los ángeles tienen botas flotantes, para cuando las nubes se esfuman.
Iba a bertir el contenido de una pipeta en uno de los frascos... cuando la pipeta me dice algo.
-Kai... Hoy es el cumpleaños de Gaku.
Entonces desperté y encontré a mi padre, hablándome.
-¿Qué quieres ahora...?- gruñí, arrastrando las palabras.
-Gaku ya tiene 18 años!
-Lo felicito, como pasa el tiempo... como crecen los nenes- giro sobre mí, hasta darle la espalda-. Chau.
-Arriba.
-Afuera.
Entonces escuché que Gaku entraba a mi cuarto y susurraba algo, ambos reían y luego... un baldazo de agua helada me cayó encima.
Me senté en la cama de golpe, con miles de palabras en mi garganta y no de las buenas. Gaku y mi padre salieron corriendo cuando salí de la cama. Los corrí escaleras abajo, al primero que cazé fué a mi padre. Comenzamos a forcejear, no sabía si golpearlo, gritarle o sólo dejarlo e ir por Gaku y arrojar al chico por la ventana. Mi padre se hecho hacia delante y me abrazó, como un boxeador, pero no para que no lo golpeara, lo que hizo, fué arrojarme al suelo y comenzar a hacerme cosquillas. Odio éso, lo aborrezco. Me crispa los nervios. Mi desesperación era tal que daba patadas y golpes al aire, intentando liberarme. Luego de unos segundos me dejó y salió corriendo, hasta encerrarse en la cocina.
-Te comportas como un mocoso!- le grité, embistiendo la puerta.
-Y tú como un viejo cascarrabias!
Entonces escuché la risa de Gaku. Me detuve y lo miré, a lo que instantáneamente salió corriendo escaleras arriba. Dejé a mi padre y lo seguí a él. Gaku corrió y se encerró en el baño, pero llegué antes de que cerrase la puerta.
Impulsivamente se escondió en la ducha. Lo acorralé y giré la manija.
-No, no, no!- se quejaba a carcajadas.
Le sonreí satisfecho, mientras recuperaba el aliento. Gaku también estaba agitado y me sonreía de tal forma, que sus colmillos sobresalían más de lo normal.
-Si me ayudas a traer a mi padre aquí, te perdono.
-Esta bien, pero a cambio, yo pido un beso, porque me estás pidiendo que traicione a mi cómplice.
Obviamente abrí mi boca para negarme. Pero entonces, aquella imagen pudo más que yo. El agua caía por su cuerpo, su cabello estaba sobre su cara y aún respiraba algo agitado. Su remera estaba pegada y se transparentaba su piel rosada. Si hubo alguna vez donde lo deseé en verdad... fué esa vez. Gaku entreabrió los labios... me parecieron irresistibles y entonces lo besé. Nuestros labios se rozaron y aquel pequeñisimo roce, despertó mis instintos. Ambos abrimos nuestras bocas al mismo tiempo y con tal deseo que aquello pareció muy poco. Pensé que Gaku retrocedería, cuando el beso terminó, en su mirada, estaba otra vez esa estúpida pregunta sobre que seguía... pero no estaba en condiciones de explicar nada; lo acorralé contra la pared, mientras el agua seguía empapándonos.
Yo aún no sabía que hacer, me sentía torpe, ingenuo. Un cordero a punto de ser devorado por un lobo. Aquella idea estremeció mi cuerpo. Pero Kai no me dió tiempo a decidir nada, me acorraló contra la pared y comenzó a besarme el cuello; mientras con una mano me sostenía, con la otra me acariciaba bajo la remera. Los gemidos salían involuntariamente, pero Kai parecía disfrutarlos. Sin embargo, él estaba silencioso y aquello me incomodó un poco. Pero leves mordidas en el cuello despejaron mi mente, que quedó en blanco y se entregó al placer.
Sus gemidos me estaban volviendo loco, era una desesperación escuchar más y más. Le fuí subiendo la remera, hasta llegar a sus pezones y comencé a acariciarlos, mientras iba bajando por un camino de besos, lamidas y mordidas, que lo hacían temblar; estaba tan excitado, que sus piernas temblaban y en cualquier momento, perderían fuerza.
Bien... no se me podía culpar... en el tiempo de nuestras relación, sólo habíamos tenido uno y más este dos... además... bueno... imagínatelo todo mojado bajo la lluvia cálida de la ducha y agitado, mientras te mira con inocencia... te puede dar ternura... pero no soy facial de enternecer.
Comencé a bajar... ni yo me reconocía, algo que en otra situación me hubiera parecido sucio, ahora era una necesidad. Me arrodillé como pude, no había mucho lugar.
Cuando sentí su aliento sobre mi entrepierna, al principio me sentí culpable, pero luego, cuando sus labios se cerraron sobre mi miembro, mis piernas pidieron fuerza, al tiempo que mis gemidos se volvían suaves gritos. Casi caigo, pero Kai me sostuvo con un brazo. Lentamente me deslicé a lo largo de la bañera y entonces pudimos quedar cómodos. Abrí más mis piernas y entonces Kai subió, tomándome de la cadera. Nuestras miradas se clavaron, iba a pasar... iba a tomarme. Yo jadeaba en mi lugar, lo deseaba y sólo éso ocupaba mi mente en ese momento.
Todo lo demás había quedado en la nada... lo tenía debajo mío, sumiso a lo que yo exigiese. Podía sentir su aliento sobre mí.
Le fuí desabrochando el pantalón y a cada momento que se acercaba, podía sentir como su cuerpo lo iba deseando más y más.
-Kai...- me susurró- Kai.
Se estaba poniendo ansioso. Ambos nos vimos con deseo, estaba a punto de entrar, sólo rozando, jugando un poco para hacerlo sufrir... cuando.
-Kai... ¿Quieren comer algo?- pregunta mi padre desde la puerta del baño.
Yo lo miré con ganas de comérmelo vivo a él (Nagase: ósea de matarlo...) (Kijin: A no sé... tu saltaste por nada.
-Y la mamá de Gaku llamó...- mi padre dejó el teléfono en el borde de la bañera.
Ninguno de los dos hizo movimiento alguno. Entonces, mi padre cerró la puerta; a pesar de todo, no había recuperado la cordura y seguí besándole el cuello, pero Gaku me detuvo.
-Déjame hablar- me pidió.
Yo asentí con los ojos en blanco y ambos nos arreglamos.
-Hola?... Sí, soy yo... no, no llueve... a, sí, sí... Esta bien. Sí. Bien... Yo también te quiero- cortó-. Tengo que irme.
-Lo siento...- me disculpé- no quise.
-No pasó nada- me sonrió.
-No... no quiero... yo... no me gusta esto... ya no vuelvas a buscar...- le dije con firmeza.
-Tú me besaste...- Gaku me trataba de una forma algo fría, era la frustración, así que, no hice nada.
Gaku me sonrió una vez más y luego se fué, dándome un beso en la mejilla. Más tarde bajé.
-Aizawa... esto se está saliendo de control...- dije a mi padre, quien estaba poniendo la mesa para comer.
-¿A que te refieres?
-Estuvimos a punto de hacerlo.
-Qué tiene de malo?
-Sabes bien lo que pienso de todo esto.
-Kai... Creo que deberíamos hablar un poco del tema.
-No, no hay nada de que hablar, porque no pasará nada.
-Ya verás como sí.
-Déjame en paz!- gruñí.
-Gaku te gusta. Lo sé.
-Basta.
-El chico te seguiría aún si lo dejaras. No lo quieres para el sexo y aborreces que te estén encima... Entonces, para qué estás con él? (Kijin: Si! Para qué, Eh!) (Nagase: no empieces!)
Cantinuará...
Kijin: Bien, creo que me estoy pasando de Lemmon con este fic... esta no era mi idea principal o,o... pero haber que se hace XD. Y para las fans de los Lemmon (Sí, sí, para tí también mi lindo Aizawa) (Aizawa: Chiii), ya pronto habrá uno completo XD.
Aizawa: pero los Lemmon son una parte importante del fic o,o.
Kijin: XD.
Aizawa: entonces, quería pedirte un favor.
Kijin: ni lo pienses... Nanami queda fuera del fic, por el momento.
Aizawa: eres mala.
Kijin: Cállese!
Kai: cállense los dos... sarta de pervertidos.
Kijin: Habla el que ató a Gaku a su cama?
Kai (o/o): Sucia... Qué clase de juegos juegas tú!
Kijin: Sukisyo... .
Kai: te odio.
Kijin: cállate o subo esas imágenes a la página.
Kai: Snif... no tengo ni pribacidad!
Aizawa: Bueno... el balcón no es lugar para tener sexo.
Kai: Deja de espiarme!
Aizawa: Estaban enfrente de mi ventana!
Kai: La única ventana que da al balcón en la de mi cuarto!
Aizawa: yo pago la casa, así que es mi ventana.
Kai: lo que dices no tiene sentido! -
Aizawa: Es mía!
Kijin: ... Hasta la próxima... n.nUu
REWs:
princess yasami: hola! Claro, agrega mi e-mail: SenninKai, es de hotmail! Si quieres, puedo escribirte un fic, dame los personajes que quieras que aparezcan, las parejas y todos lo demás que gustes nn. Deja todo el Rew o escribeme nn.
aliss.chan: bueno... XD, Aizawa sigue asiendo de las suyas, que puedo decir? Lo adoro! No me maten! Lo siento! Pero es lindo y... bueno... no tanto o,o...
yumi fukuzawa: jajajaja la verdad, me lo imagino así, de esos que sueña algo lindo y te llama a la hora que sea para contartelo n/n, pobresito... bueno, pero ya le daremos una alegría o,o.
