Buenos días a todos. Este cap lo había terminado el día de ayer, pero surgieron mejores idea y apenas acabo de agregarlas. Espero les guste.
Capítulo 13
Rencores del pasado
—¿Qué dirección deberíamos tomar, Señor Silver? —preguntó Dawn al pegaso gris que caminaba delante de ella, este volteó a verla. Fue hace solo pocos unos minutos que ella había recuperado el conocimiento. Cuando despertó, se dio cuenta que se había separado de sus amigos y ahora se encontraba con Silver.
—Ya te dijo que necesitas ser tan formal conmigo. Solo dime Silver —le respondió el pegaso con una sonrisa calmada—. En cuanto hacia donde nos dirigimos, solo estoy siguiendo los débiles rastros que he podido encontrar de los otros Elementos. La primera prioridad de la que debemos encargarnos es encontrar a los demás.
—Eso lo entiendo bien, pero… —Dawn pareció dudar—… ¿Cuánto tiempo cree que nos tome encontrarlos? Este lugar es inmenso —ahora pareció tener miedo—. ¿Qué pasaría con nosotros si nunca logramos escapar de aquí?
—No pienses en eso —le dijo Silver todavía conservando su postura calmada—. Solo debes concentrarte en tu objetivo, no permitas que nada nuble tu mente —se acercó a ella y colocó un casco en su hombro—. Sé que estas preocupada por tu madre, pero recuerda que ella también es una Portadora, ya ha enfrentado este mismo tipo de situaciones en el pasado y ha logrado superarlos. Estoy seguro de que ella también está haciendo todo lo posible por encontrarte —sus palabras parecieron calmar un poco a la unicornio.
Dawn levantó uno de sus cascos y comenzó a hacer algunos movimientos extraños con él mientras inhalaba y exhalaba aire varias veces, Silver lo reconoció enseguida como un método que utilizaba Twilight cuando necesitaba calmarse. De alguna manera le pareció un poco gracioso, pero también estuvo muy feliz.
—¿Mejor? —le preguntó Silver.
—Sí, ya estoy mejor. Muchas gracias —le respondió Dawn con una pequeña sonrisa.
—Siempre es un placer —ahora Silver de pronto pareció más serio y dirigió la vista al anillo en la oreja derecha de Dawn, luego la miró a ella—. Ahora, necesito que me respondas algo, ¿Qué fue lo que pasó en Edén?
—Este lugar en más gran que todos los terrenos de la familia Apple juntos —exclamó Applejack levantándose un poco el sombrero y mirando en todas direcciones. Solo veía ese mismo espacio infinito a donde quiera que viera.
—Es peligroso que sigamos separados. Debemos encontrar rápido a los demás —dijo su hija AppleCandy quien se encontraba a su lado, tuvo mucha suerte en haberse podido sido arrojada en ese lugar junto a su madre, se sentía más aliviada. Aunque no estaban solo ellas.
—¿Cuánto falta para que podamos encontrar a mi mamá? —preguntó el pequeño pegaso azul oscuro volando sobre ellas. Speedway parecía estar nervioso.
—Ya te lo he dicho varias veces, no estoy segura —le respondió Applejack con un poco de molestia, el pegaso ya había hecho la misma pregunta casi una docena de veces. A veces podía resultar casi tan irritante como su madre—. Ni siquiera sé si vamos en la dirección correcta.
A diferencia de cómo habían visto antes los alrededores del Tártaro, ahora se encontraban en un enorme campo de hierba seca. Se extendía más allá de donde podía alcanzar la vista, el cielo seguía siendo el mismo con todos esos extraños colores mezclados.
—¿Qué diría tu mama si te viera así todo asustado? —le preguntó Candy un poco burlona.
—¡No estoy asustado! —gritó el pegaso intentando con todas sus fuerzas dejar de temblar—. Solo estoy preocupado por ella, es todos —miró hacia otro lado y se cruzó de cascos.
—Ya verás que la encontraremos muy pronto. No te preocupes demasiado, estoy segura de que lo le pasara nada malo —le decía Applejack intentando calmarlo, ella también sabía perfectamente que el pegaso no era del todo sincero—. Me preocuparía más del pobre que se encuentre con ella e intente atacarla —se rio ante su propio comentario.
—¿Cómo sabremos qué dirección es la correcta? —le preguntó a su hija.
—Déjame intentar algo —le dijo Applejack.
Ella se adelantó un poco y se detuvo a unos pocos metros, cerró sus ojos para concentrarse. Ya hacía tiempo que Silver les había enseñado a cómo encontrar a los demás Elementos a través de los suyos, aunque ella nunca había sido muy buena haciendo eso.
En cierta forma, ella era capaz de ver claramente los débiles flujos de energía que la rodeaban, aunque hasta ahí era donde podía llegar, le costaba mucho seguirlos. Pero había algo que ella si lograba diferenciar muy bien, el tipo de energía que poseen los Elementos. Ella podía sentir la magnitud de la magia de los Elementos por sobre todos los demás flujos, podía ver claramente en qué dirección se encontraban todos ellos, pero no sabía quiénes eran exactamente. Todo sería un juego de azar.
—Por aquí, síganme —dijo Applejack apuntando con un casco la dirección a su derecha. No quería decirles que no sabía de quien era esa energía, pero lo importante era reunirse con sus amigos. Salió corriendo enseguida a la dirección que indicio seguida de cerca por los jóvenes ponys.
—Y entonces esa cosa rugió con todas sus fuerzas y comenzó a atacar la nave —Dizzy se encontraba narrando todo lo sucedido anteriormente antes de ser succionados por ese agujero negro—. Y en instante, ¡BUM!, la nave se rompió en mil pedazos, no había nada que pudiéramos hacer —sus actuaciones solo podían ser superadas por sus hiperactivos padres. Aunque a la pegaso con cabello arcoíris solo estaba volviéndose loca, se cubría las orejas pero era inútil.
—Creo que hubiera sido menos molesto quedar aislada junto a Discord —dijo Rainbow en voz baja, ella volaba en una dirección completamente aleatoria mientras Dizzy la seguía muy de cerca. Pocos después, termino de relatar su historia cuando llegó a la parte donde se había despertado y se dio cuenta que solo estaban ellos dos en ese lugar. Por un momento creyó que al fin tendría algo de paz.
—Y dime, ¿Cómo fue que llegaron aquí? ¿Usaron alguna nave? ¿Cómo escaparon de aquella enorme burbuja que había cubierto a Canterlot? —Dizzy apareció frente a ella y ahora comenzó a lanzar un sinfín de preguntas.
—¡Escucha! —gritó Rainbow sosteniendo al pequeño terrestre de sus hombros—. Por los momentos tenemos que concentrarnos en encontrar a los demás, así que debemos trabajar juntos para lograrlo, ¿Puedes hacerlo?
—¡Okie Lockie! —gritó Dizzy. Se alejó de ella y comenzó a correr de un lado a otro revisando cada rincón. Por todos lados flotaban fragmentos de rocas de todos los tamaños y formas posibles, también podía percibirse un olor desagradable en el ambiente—. ¿Quieres que te cuente también lo que hicimos en Edén? —preguntó emocionado.
—Solo espero no volverme loca antes de encontrar a alguien —suspiro.
—Puede sentir la magia de mi hermana en esta dirección —dijo la Princesa Luna mientras caminaba a un lado de un rio con un extraño color. Podían verse algunos peces con formas extrañas nadando a través de él.
—Puedo sentir también la energía de uno de los Elementos en esa misma dirección, aunque no sabría decir exactamente de a quién pertenece —le dijo Spike caminando a un lado de la Princesa. Aun teniendo esas auras que les brindo Discord, le resultaba muy difícil sentir la energía de los demás, además que tampoco tenía mucha practica en el tema—. Me sorprende que puedas reconocer tan fácilmente la magia de la Princesa Celestia.
—Sería capaz de reconocerla aun estando del otro lado del mundo —le dijo Luna con un poco de orgullo—. Una de las muchas ventajas de haber estado juntas por tanto tiempo.
—Yo solo espero que mi Quartzy no este lastimado —decía Rarity al otro lado de Spike, ella solo quería encontrar a su hijo cuanto antes.
—Estoy seguro que debe estar bien. Es probable que sea el quien se encuentre con la Princesa —le dijo Spike para calmarla.
—Espero que tengas razón —dijo ella apoyándose a un costado de él, Spike la abrazo en respuesta.
Luna sonrió feliz ante esa muestra de afecto. Recordaba a aquel pequeño dragón que hacia todo lo posible para que la modista unicornio se fijara en él. Junto a su hermana, sus amigos y todo Ponyville se emocionaron cuando anunciaron que se iban a casar, fue de las mejores bodas que haya visto nunca.
—Lo encontraremos, pueden estar seguros de eso —les dijo Luna, la pareja sonrió contentos de tener su apoyo.
—Estoy sorprendida de que pueda sentir la magia de la Princesa Luna aun estando dentro del Tártaro —le decía Twilight a Celestia quien caminaba a su lado.
—Tenemos un vínculo que es difícil de romper —le dijo la soberana del sol. La Princesa mostraba una calma que era de admirar, a diferencia de Twilight quien se veía algo nerviosa—. Se ha fortalecido con el pasar del tiempo. Mucho más cuando Nightmare Moon fue derrotada.
—Soy capaz de sentir la energía de Spike y Rarity en esa misma dirección, aunque es gracias a nuestros Elementos —dijo Twilight. Dio un rápido vistazo a su alrededor, en ese lugar era muy probable que fuesen atacadas por alguna otra criatura, eso era lo que la tenía tan nerviosa.
—Debes mantener la calma, Twilight —le dijo Celestia, como si de una madre se tratase—. Recuerda que Dawn cuenta contigo. Se fuerte por ella. Twilight consideró sus palabras. Cerró los ojos e hizo su habitual ejercicio para calmarse, luego de casi un minuto parecía sentirse un poco mejor.
—Me preguntó si ella estará asustada. Este lugar debe ser muy aterrador para una pony tan joven.
—Es tu hija, estoy segura que estará muy bien. Ella también sabe mantener la calma —le sonrió.
—¿Qué tan gran es el Tártaro exactamente? —preguntó la unicornio.
—Ni siquiera yo se eso. Toda esta dimensión fue aislada de Equestria hace muchos milenios. Podría ser tan gran cómo nuestro propio mundo —la expresión de Celestia cambio a una más seria—. Estaremos todos bien mientras no perdamos nuestro rastro. Debemos confiar en que nuestros amigos también hallaran la forma de encontrarnos.
—Solo espero que logremos hacerlo a tiempo —dijo Twilight ahora preocupada, respiro profundamente para recobrar la calma. Hizo otro vistazo de la zona, era un desierto con una arena de un color negro, las rodeaban pequeñas montañas de rocas también del mismo color. De los lugares más extraños que ha visto en su vida, agradecía que al menos en ese lugar no llovieran truenos.
—Estoy seguro que sentí la energía de Rarity por aquí, ¿O fue por aquí? ¡Uh, fue por aquí!… eso creo… —Pinkie se rascaba la barbilla mientras trataba de encontrar la dirección de aquella energía. Ella era muy buena reconociéndolas, pero era todo lo contrario para seguirlas.
—¿No la encuentras, cierto? —le preguntó Quartz sentado en la rama de un árbol seco. Pinkie había estado dando vueltas alrededor de él desde hace rato tratando de ubicar la energía de su madre.
—Lo hare en cualquier momento —dijo Pinkie animada, ahora olfateaba el suelo agrietado como su fuera un sabueso—. Solo déjaselo a tu tía Pinkie Pie.
—¿Eres mi tía? —se preguntó Quartz inocentemente.
—Oh, no seas tonto, tontito —rio ella—. Soy más como tu tía simbólica. Tendría que ser hermana de Rarity para ser tu tía. Tampoco puedo ser hermana de Spike ya que eso me haría un dragón y como ves no puedo lanzar fuego —hizo el intentó para demostrar que no podía lanzar fuego— ¿Ya lo ves? —lo miró con una gran sonrisa.
—Me arrepiento de haber preguntado… —dijo Quartz en voz baja.
—¡Ahora si la encontré! —gritó Pinkie emocionada mientras señalaba en una dirección con su casco como si fuera un perro—. ¡No perdamos tiempo! —salió corriendo en esa dirección.
—Me preguntó si encontró su energía o solo su olor —dijo Quartz teniendo dudas de su tía simbólica con complejo de sabueso. Extendió sus alas y comenzó a seguirla.
—¿Segura que podemos confiar en él? —le preguntó Shiny a su madre en voz baja, Fluttershy caminaba a su lada. Ambas estaban siendo guiadas por Discord quien flotaba un poco más adelante de ellas—. Algo en él me inquieta mucho.
—Solo tuvimos un mal encuentro en el pasado, era nuestro enemigo en aquel entonces. Pero la Princesa Celestia hizo un trato con él para que nos ayudara a vencer a Armagedón —le explicó su madre—. Me gusta pensar que podríamos ser muy buenos amigos si nos conociéramos bien —sonrió.
—Si tú lo dices —Shiny también compartía la misma bondad que su madre hacia los demás, pero una parte de ella que heredó de su padre le decía que debía estar alerta.
—¿Qué tanto hablan ustedes dos? —les preguntó Discord apareciendo de repente entre ellas, eso asusto un poco a Shiny a diferencia de su madre quien se veía muy tranquila —¿Puedo unirme a la conversación? —preguntó con una sonrisa.
—Solo hablábamos un poco del pasado —le dijo Fluttershy también sonriendo.
—Oh el pasado, aquellos tiempo. A veces tan lejos pero difícil de olvidar —dijo Discord, Shiny notó un poco de enojo en sus palabras, dio un rápido vistazo a su madre pero ella todavía seguía sonriendo.
—Es malo quedarse siempre en el pasado —le decía Fluttershy—. Puedes intentar hacer que tu presente tenga momentos maravillosos y garantizar un futuro más feliz.
—Mi querida Fluttershy, ya los estoy haciendo —le dijo él alejándose para quedar frente a ella—. Cuando Armagedón sea derrotado, seré finalmente libre de esos odiosos Elementos —colocó una de sus garras sobre el Elemento de Fluttershy con forma de mariposa—. Podre esparcir todo el caos que quiera —trazo un arcoíris sobre él—. Sera tan hermoso, para mí por supuesto —el arcoíris se derritió y cayó como un charco de agua sobre las rocas.
—Me alegra tanto saber que podemos contar contigo en esta lucha. Suenas bastante seguro de que ganaremos —le dijo Fluttershy a Discord, ya le estaba empezando a molestar esa sonrisa de ella.
—Solo no vayan a perderse —dijo Discord mirando hacia otro lado—. Seguiré guiándoles el camino —volvió a flotar y se alejó de ellas retomaba su curso.
—¿Cómo la Princesa pudo hacer un trato con ese monstruo? —le preguntó Shiny a su madre de nuevo en voz baja.
—Creo que ella puede tener un plan para Discord. No es de las que toman decisiones tan a la ligera —le respondió Fluttershy sin dejar de sonreír—. Solo debemos tener fe en ella.
—Aun así, no me agrada para nada —miraba con enojo a dios del caos.
—Recuerda lo que te he enseñado, Shiny —le decía Fluttershy—. Si buscas bien, puedes conseguir bondad donde sea, incluso aunque tengas que dedicarle un poco de tiempo para hacerlo.
—Sí, lo sé —se calmó un poco—. Aunque me cuesta trabajo imaginarme que haya bondad en él.
—En esa parte eres igual a tu padre —se rio, eso hizo que Shiny se avergonzara un poco—. Siempre tan cautelosa —Shiny miró hacia otro lado para que no viera su cara ligeramente enojada y enrojecida. En ese momento, Fluttershy notó un apenas perceptible brillo alrededor de Shiny, ya lo había visto antes de traspasar las Puertas del Tártaro.
—Discord, ¿Acaso tu…? —Fluttershy se adelantó para hablar con él.
—Lo hice mientras éramos succionados por ese agujero negro, también les coloque una a sus amigos —respondió Discord volteando hacia ella y chasqueando una de sus garras. Alrededor de ambas pegasos se ilumino una pequeña aura de color blanco—. Creí que también las necesitarían —las auras dejaron de brillar y Discord volvió a guiar el camino.
—¿Ya ves lo que te digo? —le dijo a su hija volviendo a sonreír, ella no quiso decir nada más al respecto.
Shiny podía ver extrañas criaturas de diferente tamaños que pasaban cerca de ellos, todas ellas curiosas por su presencia, aunque no parecían ser peligrosas. Algunas pequeñas aladas se acercaron a ellas y volaron a su alrededor, parecían ser amigables. Eran como un cruce entre un gato y un murciélago.
—Es un gusto también conocerlos, pequeñines —les dijo Fluttershy a esas pequeñas criaturas.
—Creí que este lugar estaría llena de criaturas peligrosas —dijo Shiny, habían unas dos volando a su alrededor, levantó un caso permitiendo que uno se posara en él.
—No solo cosas peligrosas abundas en este lugar —dijo Discord apareciendo a su lado—. Muchas criaturas fueron condenadas a este lugar solo por ser diferentes, causaban terror en los ponys y muchos no los querían cerca.
—Eso es muy cruel —dijo Shiny ante esa absurda idea.
—Eran tiempos distintos, cuando los ponys aún tenían el miedo de otra guerra —una de las criaturas se posó sobre uno de sus cuernos.
—Parece que le agradas —le dijo Fluttershy contenta, algunos se habían posado sobre su lomo, parecían felices.
—Las criaturas incomprendidas nos comprendemos bien —Discord con un largo suspiro—. Fue la misma razón que me llevo a causar el caos en Equestria —dijo con algo de enojo, ahuyento a la criatura y volvió a adelantarse.
—Supongo que podría darle una oportunidad —dijo Shiny ahora sonriendo ella también.
Ahora habían llegado a un área más amplia, enormes plataformas rocosas se extendían por todo el camino frente a ellos. Por primera vez desde que llegaron ahí, sintieron una helada brisa que los cubrió completamente, aunque solo fue por unos segundos.
—Una advertencia —les dijo Discord ahora serio—. Mientras más nos acerquemos al núcleo, tendremos más probabilidades de ser atacados, ¿Aun así quien continuar? —las dos pegasos se miraron por unos segundos y de nuevo hacia Discord, sus miradas parecían decididas.
—No llegamos hasta aquí para retroceder, yo estoy lista —dijo Shiny sin ninguna duda en sus palabras.
—Estoy segura de que nos encontraremos con nuestros amigos más adelante. Si estamos todos juntos, nos cuidaremos unos a otros —dijo Fluttershy, Silver había sido una gran influencia en su vida, le enseño a ser verdaderamente valiente, ella siempre estuvo orgullosa de sí misma por eso.
—Solo hay un punto de retorno —decía Discord mirando el camino delante de ellos—. Y solo será cuando Armagedón sea derrotado —los tres avanzaron por aquel camino que sabían muy bien que se pondría más peligroso.
El algún lugar dentro de Tártaro, aun alejado de los Portadores, algo había recobrado su libertad y se encontraba deambulando de un lado a otro, siguiendo un pequeño rastro que no sentía en mucho tiempo.
—Necesito… más poder… —decía aquella gigantesca criatura, estaba arrodillada mientras sostenía algo entre sus garras..
A su alrededor, decenas de criaturas yacían muertas a sus pies, todas ellas con un notable aspecto de haber sido drenada toda su energía. Entre sus garras, sostenía a una especie de golem hecho de madera. Desde su boca parecía ser extraída un flujo brillante de energía, a cada segundo que pasaba su cuerpo se secaba hasta que lo dejo caer ya sin energía ni vida.
—Aun… no es suficiente —la criatura se colocó de pie revelando la parte inferior de su cuerpo en forma de caballo y de color gris. La parte superior era más humanoide dando el aspecto parecido a la de un centauro, de un color rojo con un chaleco color negro. Dos largos cuernos se alzaban en su cabeza y una larga cabellera blanca que hacia juego con su barba blanca que le caía toda despeinada. Levanto la cabeza olfateando de nuevo ese olor que lo guiaba—. Huelo… alicornios… —rio divertido—. Tanto tiempo… Princesas… —siguió su camino guiado por el aroma de las Princesas.
—¡Hermana! —grito Luna al ver a su hermana a lo lejos, sin esperar corrió hacia ella. Spike y Rarity también corrieron al ver que Twilight se encontraba con ella. Ya habían perdido completamente la noción del tiempo, pero sabían que ya habían pasado varias horas desde que entraron al Tártaro.
—Luna —dijo Celestia al verla —. Estoy tan feliz de ver que estaba bien —abrazó a su hermana en cuanto llego con ella.
—Twilight —Spike abrazó de igual manera a Twilight, la unicornio devolvió el gesto.
—También me alegra verte, Spike —dijo ella feliz, más atrás vio a Rarity quien se mantenía al margen, quería dejarle espacio a los hermanos. Twilight le sonrió—. Ven aquí, cuñada —le dijo a Rarity extendiendo un casco hacia ella.
Enseguida, Rarity también se unió al abrazo. No podía negar que su relación con Twilight había mejorado enormemente desde que se había casado con Spike. Cada vez que podían, pasaban el día juntas bebiendo té y hablando de cualquier cosa. De vez en cuando también llevaban a sus hijos con ellas, aunque ellos no hablaban mucho entre sí, más que todo porque Dawn siempre estaba leyendo algún libro y Quartz por su parte siempre dormía en cualquier lugar que pudiese.
—Twilight —decía Rarity apartándose un poco y mirando a su alrededor—. ¿Estará Quartz con ustedes? —preguntó algo ilusionada, aunque de desánimo en cuanto no lo vio por ningún lado. Twilight negó con la cabeza.
—Lo siento, cuando desperté, solo estábamos la Princesa Celestia y yo —se sintió un poco triste por ella, Twilight sabía lo mucho que Rarity amaba a su hijo y lo mucho que debía estar preocupada por él, ella también está preocupada por Dawn.
—Los buscaremos, todos juntos —dijo Celestia llegando a un lado de ellos—. No dejaremos a nadie atrás, es una promesa —Rarity se limpió una pequeña lagrima que bajo por si mejilla y luego sonrió, ambas Princesas tenían ese don para tranquilizar a todos aquellos a su alrededor.
—¡Cuidado! —gritó Spike. Todos los presentes vieron como una enorme bola de fuego caía sobre ellos.
Spike extendió sus alas y se elevó, respiro profundo y libero también una enorme bola de fuego, aunque no tan grande como esa. Estas impactaron causando una fuerte explosión que hizo que Spike volviera al suelo y cubriera a las demás con sus alas, su piel era la única que podría resistir algo así.
—Gracias, Spikey —le dijo Rarity agradecida.
—No me agradezcan aun —le dijo Spike en guardia.
El observaba como una enorme criatura caía desde una plataforma hecha de rocas que estaba sobre ellos. Con sus cuatro patas cayó al suelo rocoso hundiendo una gran sección, se levantó lentamente para observarlos bien.
—Ha sido un largo tiempo, Princesas —dijo aquel monstruo con una sonrisa siniestra.
—¿Tirek? —se preguntó Celestia con cierto temor en su rostro.
—Aún me recuerdas, agradezco el buen gesto —comenzó a caminar hacia ellos.
—Princesa, ¿Qué es esa cosa? —le preguntó Twilight un poco intimidada por la criatura ante ellos. Ella y Rarity se mantenían detrás de Spike quien permanecía en guardia, no le importaba que fuera mucho más grande que él, no sería la primera vez que luchaba en esas circunstancias.
—Es solo un ser con una enorme sed de poder. No es nada que no hayamos podido vencer en el pasado —dijo Luna colocándose a un lado de Spike, hizo brillar su cuerno preparada para una batalla segura.
—Aquella vez, me vencieron debido a la tracción de mi débil hermano —apretó sus puños con ira—. No tendrán tanta suerte esta vez —comenzó a reunir energía en medio de sus cuernos.
—Manténganse detrás de mí —le dijo Spike a Twilight y a Rarity.
Tirek comenzó a lanzar bolas de fuego de manera sucesiva, esta vez Luna le ayudaba a detenerlos con su magia, siempre haciéndolos explotar a solo unos pocos metros de ellos.
—Con ese mal carácter yo también lo encerraría en este lugar —dijo Rarity.
—Cerbero estaba encargado de mantenerlo bajo estricta vigilancia. Debido a que fue contaminado por Armagedón fue que pudo escapar —explicó Celestia.
Ella se adelantó colocándose entre Spike y Luna, también utilizo su magia para contrarrestar los ataques de Tirek y al mismo tiempo intentando hacerlo retroceder. Pero Tirek lograba aguantar sus ataques y ahora los de él se volvían más poderosos a cada segundo.
—Apártense —le dijo Spike a las Princesas adelantándose a ellas.
El anillo en su oreja comenzó a brillar mientras comenzaba a rodearse enormes llamas verdes. Al salir de ellas, su cuerpo había crecido a la altura de Tirek, su forma más adulta que había usado en la lucha contra Golden Sun. Sin esperar, Spike libero una poderosa llamarada sobre Tirek, este se vio sorprendido ante ese ataque y se cubrió con sus brazos.
Spike mantuvo su ataque por casi un minuto, quería asegurarse de haber acabado completamente con él. El fuego de los dragones era de los ataques más poderosos en Equestria, un adulto podría reducir una ciudad a cenizas en solo unos minutos. Su ataque finalizo con una explosión, utilizo sus alas para cubrir a las demás y no resultaran quemadas.
—Bueno trabajo, debo decir —le dijo Luna al ver el gran impacto que tuvo su ataque—. No hay manera de que haya sobrevivido a eso —al igual que su hermana, ella no era muy fanática de tener que exterminar a un ser vivo, pero sabía muy bien que Tirek era extremadamente peligroso como para dejarlo vivir y más si estaban dentro del lugar donde lo habían encerrado anteriormente.
—Habría preferido que no hubiese terminado de esta manera —decía Celestia, luego respiro profundamente y su rostro cambio a uno más serio—. Debemos apresurarnos, no sabemos que más podría atacarnos en el camino —le dijo a todos los que estaban con ellas.
—No irán… a ninguna parte… —todos ellos miraron sorprendidos hacia las llamas que habían quedado después del ataque de Spike, de entre ellas salió caminando Tirek como si nada, en su cuerpo solo habían unas pocas heridas—. ¿Acaso crees que durante todo el tiempo que estuve aquí solo estuve sentado en mi celda sin hacer nada? —rio mientras seguía avanzando, las pocas heridas que habían en su cuerpo comenzaron a curarse por sí mismas con rapidez.
—Estuve preparando mi cuerpo para nuestro próximo encuentro —su cuerpo comenzaba a crecer—. Lo fortalecí poco a poco con cada pequeña partícula de magia en el aire que pude absorber. Durante todos estos milenios encerrado, solo pensaba en el día en que las destruiría por completo —por todo su cuerpo también aparecieron algunas líneas negras, cada una de ellas terminaba en su frente formando un pequeño círculo— ¡Mi venganza! —sus ojos brillaron en una combinación de colores entre blanco y rojo.
—¡Retrocedan, está contaminado! —Luna enseguida reconoció la energía de Armagedón cubriendo todo su cuerpo.
Tirek corrió enseguida hacia su primer objetivo, Spike. El dragón lanzo varias llamaradas contra él, pero ninguna parecía hacerle algún efecto ni reducía su velocidad. Llego a él y lo sujeto de su cuello con fuerza levantándolo, luego impacto su cuerpo contra el suelo rocoso dejándolo completamente inmovilizado.
Celestia y Luna comenzaron a utilizar toda la magia posible que aún tenían para lanzar sus más poderosos ataques. Tirek los recibía todos sin mostrar el más mínimo daño. Se agacho para sujeto de nuevo a Spike por el cuello y luego lo arrojo hacia ellas. La Princesas al ver eso detuvieron sus ataques para evitar lastimarlo, fue toda la distracción que Tirek necesitaba.
Una vez el dragón cayó frente a ellos, notaron que Tirek había desaparecido. Escucharon un rugido sobre ellas y levantaron la vista para verlo cayendo sobre ellas, había dado un gran salto.
—¡Aléjense de ahí! —les gritó Twilight varios metros detrás de ellas.
A las Princesas no les daría tiempo de moverse ni de trasportarse, mucho menos con Spike lastimado antes ellas. En un reflejo rápido, ambas juntaron sus cuernos y crearon un escudo sobre los tres, justo en el instante en que Tirek cayó sobre todos ellos. Tal impacto solo se igualaría a un meteorito.
Las rocas y el polvo volaron por todos lados, Twilight ni Rarity eran capaces de ver lo que había sucedido con todo ese humo. Al poco tiempo, escucharon unas grandes pisadas, Tirek se acercaba a ellas caminando mientras el humo se dispersaba. Detrás de él, lograron observar para su horror, los cuerpos inmóviles de las Princesas y de Spike, este último había regresado a su forma original.
—Terminaré rápido con ustedes —les decía Tirek mientras seguía acercándose a ellos—. Luego absorberé toda la magia que tengan hasta que no quede nada de ustedes —sonrió victorioso.
Twilight se vio completamente aterrada ante su descomunal poder, vencer a dos alicornios y un dragón era algo que no cualquiera podía lograr. Inconscientemente ella comenzó a retroceder, aunque sus piernas le temblaban como para salir corriendo, su mente estaba completamente bloqueada ante el miedo. Reacciono de pronto al sentir algo en su hombro, giró la cabeza para ver un casco blanco, lo siguió hasta ver a Rarity a su lado.
—Rarity… yo… —le dijo Twilight con la voz temblorosa.
—Yo también tengo miedo —le dijo ella, también se podía ver el miedo en su rostro, estaba haciendo todo el esfuerzo posible para que no la consumiera como había hecho con Twilight—, pero somos Portadoras, no debemos retroceder ante bravucones como él.
Rarity volteo la mirada hacia Tirek, este se había detenido a pocos metros de ellas, se mostraba divertido ante la pequeña muestra de valentía que de la unicornio. Ella se adelantó un poco para mirarlo fijamente.
—No me importa que tanto poder tengas —le decía Rarity con ira, el Elemento en su cuelo comenzaba a brillar, dio un rápido vistazo por detrás de Tirek para ver a Spike quien seguía inconsciente, se alivió a ver que aun respiraba, pero su ira solo crecía a cada segundo—. ¡Nadie le hace eso a mi esposo!
Su Elemento brillo con mucha intensidad. Sobre ella se abrió un pequeño portal por el cual apareció un lobo de gran tamaño, se trataba de su Eidolon, Fenrir. El lobo cayó detrás de ella mientras mostraba sus colmillos, la ira que sentía Rarity parecía reflejarla el también. Alrededor de ellos se fueron formando fuertes ráfagas de viento que desgarraban el suelo. Tirek sonrió ante su determinación, sobre su cuerpo crecía un aura de color roja y comenzó a reunir energía en medio de sus cuerpos.
—¡Pagaras por esto. Tú. Monstruo! —gritó Rarity ahora sin miedo alguna, Fenrir soltó un largo aullido. Sobre ella apareció un aura de color dorado, demostrando la liberación de todo su poder.
Trance
Continuará.
La verdad, disfrute mucho escribir este cap, tenia mucho tiempo que no hacía uno igual. Hasta la próxima.
