Capítulo 13
El dolor

Dos meses después

-¿Dante?- llamó Lady
-¿Qué ocurre?-
-¿escuchaste algo de lo que dije?-
-si…llevan muertos tres curas, veinte monjas y han incendiado a un cura atado a la cruz-
-¿Qué?-
-mira esta nota-
No solo decía aquello, las guerras entre ciertos países eran intensas, había surgido una hambruna total, gracias a esto la gente comenzó a enloquecer, fuertes pandemias azotaron zonas muy pobladas, dejando una horrible ola de muertes detrás, lluvias torrenciales, que parecía, no pararían nunca…¿era ese el verdadero fin?-
-¿Qué sucederá?- preguntó la morena
-habrá que ver como acontecen los siguientes días-

A medida que el tiempo pasaba, las cosas no mejoraban…se ponían peor. La tarde del miércoles, Zero llegó al local bastante exaltado.

-Selene me contactó-
-¿Cómo?-
-no la escuche bien, dijo que las cosas estaban muy graves, más de lo que muchos saben-
-¿Qué más dijo?-
-que no la busquemos, que esto es por su culpa y que ella lo terminará-
-terca…-
-Estoy intentando localizar su olor…es más fácil al ella tener mi sangre-
-¿hay algo que pueda hacer Dante?- pregunto Lady
-desaparece tanto demonios como puedas-

Luego de unos minutos en silencio, Dante iba a hablar, pero fue interrumpido

-Lo siento-
-las cosas escritas no pueden borrarse-
-¿Por qué ella?-
-¿Por qué? Deberías saberlo-
-no tengo el libro de su vida- dijo con sarcasmo, el cazador sonrió
-su familia no es…inocente, ni ante los ojos de dios, ni ante los ojos del diablo. Fueron bendecidos bajo la desgracia, muchos de sus antecesores se comieron entre si, por la lucha constante…poder y odio, el rasgo que mas caracterizaba a los Zinone, pero había un ambicioso secreto que todos protegían y lo único…que lograba unirlos, era claro que…al haber sido bendecidos por la desgracia, lo que protegían no sería nada bueno…por supuesto que no…el sótano de la gran mansión Zinone….allí es donde yace Lucifer, donde su celda se encuentra. La madre de Selene, Rita, fue la "manzana podrida" dentro de la familia, ella se rehusó a proteger aquel secreto; prometió no decir nunca nada (de lo contario la hubieran matado) pero ella no protegería, ni libraría a Lucifer. Meses después de eso, ella se marcho del lugar con el hombre, con el que luego se casó, había seguido la promesa, tal y como lo había dicho, pero ese hombre le hizo dar cuenta del gran error que cometía, contó todo a su marido, se puso aún más en contra de su familia y se hizo cazadora. Para ese momento Abracam ya planeaba el levantamiento de Lucifer y aquello le desagradó, al mes de haber estado con Sparda; Rita recibió la maldición, que luego caería sobre su hija.
Ahora…después de la muerte de sus padres, Selene y su abuela quedaron como las únicas guardianas de la celda, las únicas con el poder de librar a la bestia. Selene nunca supo esa historia, hasta hace dos meses atrás…seguro que allí le dijeron todo, una vez que todos los sellos estuvieran rotos, ella sería llevada a la mansión, donde su muerte, sería el renacer de Lucifer.

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-posiblemente este haya sido un error Mundus, soltaste una bestia que se pondrá en nuestra contra-
-nunca insinúes que yo cometo errores, Alastair, porque si tú has hecho eso, fue gracias a mí y mis ideas-
-gran parte de Abracam opina lo contrario ¿verdad? te has vuelto ambicioso Mundus y nos vas a regresar al punto débil en el que estábamos-
Mundus tomó a Alastair por el cuello, sosteniéndolo en el aire –si te permito vivir, es porque tienes mucha influencia dentro de este lugar, ten en cuenta que cuando ya no me sirvas…te mataré, ahora ve y haz lo que te ordené-

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-busca acabar con las cosas por su cuenta- se aseguró Dante internamente –pero no se da cuenta del error que comete al hacerlo, no sabe que así es más fácil de manejar; aunque claro, ella siempre que hizo las cosas a su manera, le salieron bien ¿habría de ser esta la excepción?-

Tras todo esto, Selene era la única que sabía de la entidad liberada junto con ella del infierno, las imágenes de las torturas que Alastair le había infringido, se revivían una y otra vez, en su mente y no podía pensar con claridad. Bien sabia que hacer esto sola, heriría a la gente que luchaba por ella; pero no permitiría que aquel oscuro ser, destruyera el mundo…
Un agudo dolor en la cabeza, termino de despabilarla.

-¿Dónde estoy?- preguntó mareada
"tu alma quedó allí" murmuró una voz dentro de su cabeza "tu esencia permanece en el infierno, tu perteneces al infierno"

-Cállate- dijo tomándose la cabeza con ambas manos -¡esto no pasó! ¡Es solo otro mal sueño! Ya basta, que acabe…-

-la encontré en este estado Dante…-dijo Zero cuando entró al local, Vergil y Dante, se acercaron notando las heridas que habían en su espalda y antebrazo
-fue bastante grave- dijo Vergil con la vena de la cien latiendo fieramente
-esas son heridas que no se borran, como tatuajes en relieve- ahora Dante parecía más en calma; aunque le preocupaba la salud de Selene.
En su interior, Selene sentía como se quemaban y retorcían sus extremidades, entre sueños veía a Alastair y a aquella monstruosidad que habían soltado, en ese momento, sintió fuego en su rostro, como si le hubieran puesto la cabeza en las llamas, se despertó propinando un grito que hizo sobresaltar al cazador.
-ellos lo saben, saben lo que hacen…nadie puede detenerlos, no ahora-
-¿Selene?- Dante quedó sorprendido, no solo porque estaba despierta, sino por lo que había dicho -¿Qué ocurrirá?-
Ella sabía a lo que se refería, pero no tenía fuerzas, como para revivir aquella tortura –fueron veinte años ¿sabes? Veinte años sufriendo en aquel lugar- logró decir la chica. El tiempo en el infierno pasaba de forma diferente al de la Tierra, dos meses…veinte años, tanto había sufrido que pareció ser mucho más tiempo.
-se la historia Dante…lo sé todo-
-era de suponer-
-¿Qué harán?-
-dejaremos que ataquen, Vergil tiene un plan-
-Vergil…-
-descansa-

Mientras la noche se acercaba, una iglesia de Lafayette estaba despidiendo a sus fieles como de costumbre, las oraciones sobrevolaban el ambiente para cada persona, entre ellos, estaba alguien que blasfemaba contra dios y la iglesia…un demonio.

-padre…- dijo alguien al otro lado del confesionario –es probable que haya pecado…-
-hijo, dime que has hecho-
-es posible que vuelva a pecar padre, no hay forma de sacarme esto de la cabeza- dijo el demonio simulando la voz de alguien desesperado –padre… ¿usted nunca ha pecado? ¿Nunca sintió la desesperación de cederle a la lujuria su merecido paso?-
-no hijo, nosotros juramos bajo la mirada de dios, no caer en esas tentaciones-
-¿Por qué será que muchos de ustedes caen en la tentación de violar niños?-
-¿Q-que dices?-
-lo hemos visto padre- dijo el demonio saboreándose –ustedes que hablan en nombre de dios- escupió al decirlo –dígnense a recibir lo que merecen, Lucifer siempre esperó por esto- y antes que el anciano pudiera decir algo, una daga atravesó su boca saliendo por la nuca. La iglesia contenía, según muchas fuentes le habían dicho, el sagrado libro de Satán, era muy importante para la ruptura de los sellos.

Volcanes entrando en erupción, terremotos arrasando con la vida de algunos pueblo; en todas las partes del mundo se sentían fuertes pérdidas, la Tierra se estaba preparando para el apocalipsis, el renacer de un dios desterrado, de un arcángel, por alguien mucho más cruel y vil, que el mismo Lucifer. La catástrofe será silenciada al cabo de los siete días, donde el silencio sepulcral, será roto, por el llanto de los Ángeles.
Las cosas sencillas, gran parte de las veces terminan fracasando; sin embargo, aquellos planes que fueron estrictamente elaborados, son los que más chances tienen.

Una fuerte explosión se sintió en Jyväskyla, Finlandia, muchos de los habitantes del pueblo, salieron a ver qué ocurría, encontrándose con un cuerpo en medio de la acera, por lo que llegaban a ver, no llevaba prendas, su extenso y negro cabello cubría gran parte de su cuerpo y ocultaba ligeramente su rostro, la gente formó un circulo a su alrededor y se sobresaltaron al verla abrir los ojos, muchos murmullos se alzaron, al ella, levantarse; dirigió su paso firme hacia delante, sus ojos negros escudriñaban cada rostro curioso que la miraba, su andar paró, aquellos negros ojos, se incendiaron y muchas de las personas de alrededor huyeron, los pocos corajudos, sufrieron una muerte agonizante, en la que todas sus penurias se abrían como ventanas en sus mentes. Siguió avanzando entre las llamas que se avivaban cada vez más, levantó su vista al oír un ruido y nuevamente incendió un objeto, en el que al cabo de unos segundos cayó un gato muerto. Todo a su paso era destrucción, nada en el pueblo quedó a salvo, su objetivo era encontrarla y llevarla con su amo.

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Devil May Cry

-Dante… ¿sabes lo mucho que nos costó llegar hasta aquí? Contigo y con tu hermano en el medio se nos hizo difícil, no por nada Mundus puso a Vergil en tu contra…-
Cansado el cazador de escuchar a aquel demonio, le dio un disparo en la cabeza terminándolo. En los últimos días, había estado luchando con demonios que aseguraban su victoria, todo era como aparentaba, al Selene ceder a las torturas de Alastair, rompió el primer sello "una persona honrada derramará sangre en el infierno" sin embargo, en algo habían errado…el no haber hallado el Sagrado libro de Satán, bajo el sol de aquella iglesia, los tenia desconcertados, alguien lo había tomado antes que ellos. ¿Quién es digno de romper los sellos y abrir el libro? Aquella pregunta fue formulada varias veces, pero nunca obtuvo una respuesta…porque nadie era digno de ella. Si todo seguía marchando así, tendrían la oportunidad de salvar los demás sellos y terminar con todo esto.

Carta clasificada de los archivos del vaticano con el número 115

Espitula Luciferi
(Carta de Lucifer)

Lucifer, príncipe de las tinieblas, gobernador de los tristes imperios del profundo Aqueronte, duque del Erebo, Rey del imperio y rector del Gehenna, saluda a su vicario el papa y a sus servidores los cardenales y demás prelados, que después de ser obispos son más famélicos que antes y viven en delicias y banquetes. Los alaba porque trabajan activamente en su favor y le ayudan a salir victorioso de su enemigo Cristo, el cual trata de exaltar a los pobres y a los humildes contra la república del mundo. Les recomienda a sus carísimas hijas, la avaricia, la lujuria y la soberbia, que con la ayuda del papa y de los cardenales, están bien y con buena salud. Si alguno predica o enseña contra vosotros, oprimidlo a fuerza de excomuniones. Os deseo que lleguéis a poseer el puesto que os tengo preparado.

Dado en el centro de la Tierra, en nuestro palacio tenebroso donde os estoy esperando.
Remite: Príncipe de las tinieblas
Infierno.

-¿y si después de todo Lucifer no fuera malo?- al Selene decir aquello, dejó sorprendidos a todos
-¿Qué insinúas?- preguntó Zero
-sé lo que quiso decir ¿pero crees que Mundus y Abracam pelearían tanto para liberar a una bestia "buena"?- intervino Vergil
-quizás no sepan cómo son las cosas…en verdad- aseguró Selene

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No…mejor voy a dejar tres capítulos, es que…no se…estoy buena hoy