Capítulo 14.

Suicidas.


Un hombre corpulento y totalmente espantado salió prácticamente huyendo de aquel lugar. Esa había sido la rutina durante la semana en aquella ciudad.

—Esa mujer va a destruir todo mi negocio —murmuró tímidamente el cantinero mirando desde atrás del mostrador a la alcohólica persona sentada en la mesa del fondo.

No eran exageraciones del corpulento hombre ya que la mujer en unas tres horas había destrozado todo lo que estaba a su alrededor. Mirases por donde mirases nada podía salvarse aunque lo único que consolaba al dueño del lugar era que la chica con la que esa mujer viajaba le reembolsaba todo el daño que ella le causaba a su negocio, sin embargo, tampoco se alegraba de tener que reconstruir su humilde establecimiento cada que a la rubia se le antojase.

De todos modos lo consideraba un alivio y por ello casi no se quejaba o al menos intentaba no hacerlo, ya que cuando aquella mujer cruzaba la puerta para ingresar a su bar todos los aldeanos se retiraban provocando que sus pasivos sean más altos que sus activos (algo muy malo en el lenguaje económico) y todo porque no era un secreto que ella poseía una fuerza increíble, incluso se decía que era un demonio, aunque la gente siempre solía exagerar.

Tsunade, más ebria que consciente, aporreó el jarrón sobre la mesa causando un sonido estridente llevándose consigo el torso de su mano para limpiarse el rastro de sake que se escurrió de sus labios. Su mirada estaba perdida en algún punto de la agrietada mesa y sus mejillas estaban sonrojadas a causa de la excesiva ingesta de alcohol.

La sannin últimamente estaba ansiosa puesto que presentía que algo no muy bueno sucedería pronto, o bueno, aquello es lo que la suerte le dijo ya que en los últimos días había logrado hacer una fortunilla en los juegos de azar; no es que a ella no le agradara pero era universalmente sabido por sus más íntimos conocidos (y uno que otro compañero de apuestas) que si la mujer apostaba y resultaba ganadora era una señal de una pronta tragedia. Vale, quizás dramatizaban pero algo similar sucedía.

— ¡Quiero más sake viejo! —Exigió con el jarrón en alto. Total, si pronto se acercaba un problema entonces que la buscara, ella estaría tranquila esperando mientras se bebía su preciado sake.

El cantinero simplemente resopló resignado. Aquella mujer le daba miedo.


En la silenciosa oscuridad, característica de una tranquila noche, junto a un cielo despejado y una brisa refrescante cerca de unos árboles y a una considerable distancia de los hogares de individuos civiles; se había concertado una reunión. Dos hombres ninjas de diferentes aldeas y aparentemente con objetivos similares se hallaban mirándose frente a frente. Ambos intuyendo lo que el otro creía saber de la situación acerca del encargo de sus líderes. Claro, la desconfianza era palpable, sin embargo, ninguno tenía la opción de elegir otra ruta a seguir puesto que ellos debían obedecer las órdenes de sus superiores.

No obstante, ni el uno ni el otro habían sido notificados por sus líderes en un largo tiempo sobre la misión. Cabe resaltar que uno sabía bien el porqué, en cambio el otro ninja actuaba a ciegas, algo muy arriesgado en el ámbito shinobi.

—Llegas tarde —reclamó Baki con el ceño levemente fruncido. Él odiaba la impuntualidad.

—Lo siento, me detuve en varias ocasiones para asegurarme que nadie me siguiera, ya sabes, por protección —aseguró tranquilamente Kabuto.

Baki chistó, no creyéndole completamente.

— ¿Y bien? ¿Cuál es el propósito para esta precipitada reunión? —Cuestionó el ninja de Suna escéptico de su excusa. —Dilo rápido que ya he perdido tiempo en esperarte.

Kabuto se tomó unos momentos para acomodar sus gafas. Él no tenía ninguna prisa para ir al grano, al menos no esa noche donde aparentemente los ninjas de Konoha habían decidido tomarse un descanso para la vigilancia y protección de la aldea. Patético.

—Descuida, la noche es joven Baki —musitó parsimoniosamente realizando ademanes con ambas manos. —El tiempo en realidad es una construcción social. Tú crees que hay un impacto en cada acción a realizar como un efecto mariposa pero no es así, solo son ideas que esta sociedad nos ha inyectado. En realidad el tiempo es un concepto abstracto concebido por formas de vida basadas en carbón para monitorear su continua decaída*.

—No me interesa conocer tu filosofía de vida —interrumpió Baki apresuradamente, a él no le interesaba nada que Kabuto tuviera que decir si no era algo relacionado con su cometido. —Si compañía es lo que buscas entonces vete y encuentra alguien que quiera tu presencia porque no estoy interesado en ser nada más que compañeros de misión y aclaro que tampoco fue mi voluntad serlo.

Kabuto simplemente sonrió de lado, divertido.

— ¿Por qué la prisa? ¿Tienes miedo de algo o sospechas de una traición?

Baki frunció el ceño.

—No seas ridículo, simplemente no quiero desperdiciar tiempo contigo, menos cuando la invasión será en dos semanas.

—La invasión —pronunció Kabuto lentamente, dando un efecto de acariciar las palabras—. Suna invadiendo Konoha, reclamando supremacía militar, celosos de que los recortes a sus presupuestos sean destinados a esta aldea. Molestos porque Konoha tenga al Kyūbi y ustedes al Shukaku. Deseosos de poderío territorial —prosiguió comenzando a recorrer a su alrededor sin perder de vista a Baki—. Su aldea se cree la única con derecho a exigir reconocimiento por sobre los demás países dándose una importancia que no tienen. Simplemente asqueroso.

El ninja de Suna resopló.

—Tú diciendo aquello es realmente gracioso. Nosotros al menos no atacamos nuestra propia aldea. Los que dan más asco en esta situación son ustedes quienes pretender traicionar una aldea que los vio crecer —refutó Baki siguiendo con su vista a Kabuto.

—Buen punto, sin embargo, nuestras pretensiones tienen más fundamentos que las de ustedes. A nosotros Konoha nos debe en cambio a Suna no se le fue arrebatado nada—. Contestó deteniéndose a milímetros del ninja—. La gloria es de quien la trabaja.

Para este punto Baki estaba enfadado. No entendía el punto por el cual Yakushi le decía esto.

—Ve al grano. Di lo que tengas por expresar y sigue con tu vida —dijo Baki posando su vista en él.

El viento sopló con fuerza llevándose algunas hojas con ello.

—En realidad no tengo nada más por decir, solo quería que tuvieras en cuenta mi postura ante su ridícula justificante sobre esta invasión. El ataque será llevado a cabo sin importar lo que piense acerca de ello —aclaró Kabuto.

Baki asintió sin reservas, a él no le importaba en lo más mínimo lo que pensase aquel ninja. Se encogió de hombros.

Kabuto hizo unos movimientos de manos para aparecer un pergamino.

—Hazle llegar esto al Kazekage. Informa que es una nueva estrategia para llevar de manera exitosa el cometido —explicó entregándole el pedazo de papel—. Dile que los ninjas marionetistas rescatarán a un convicto de esta aldea.

Baki recibió el pergamino mientras arqueaba una ceja con molestia.

— ¿El convicto es aquél al que capturaron durante la segunda etapa de este examen?

—Sí y es de primordial importancia su cooperación —contestó sigilosamente.

—Tengo mis dudas Yakuhi —dijo mientras guardaba el pergamino, más tarde lo leería— ¿Se trata de Orochimaru?

Kabuto negó y estalló en carcajadas.

— ¿De verdad crees que Lord Orochimaru se dejaría atrapar por estos ninjas de pacotilla? —Cuestionó desviando su atención. —Insultas a un gran ninja como él creyendo semejante engaño. Recuerda que él es uno de los tres sannin. Habla con respeto cuando te refieras a él si no quieres sufrir las consecuencias.

El ninja de Suna desvió la vista.

—Bien, le haré llegar este informe al Kazekage —finalizó Baki.

Ambos ninjas asintieron en acuerdo y al mismo instante sonrieron.

—Bien, entonces debo suponer que tú deseas acabar con el espía ¿O me equívoco? —Preguntó Kabuto.

Baki sonrió.

—Sí, supones bien.

Los dos hombres se dieron la espalda. De la nada el ninja de Suna desapareció yendo tras Hayate y dejando a Kabuto Yakushi solo en la inmensa oscuridad.

—La ambición mezclada con venganza son los ingredientes principales para llevar a la ruina a una nación —susurró lentamente Kabuto.


Rebotan. Rebotan. Rebotan. Rebotan. Rebotan. Rebotan. Rebotan.

Eran líneas de pensamientos. Disfrutaba la visión de esos pensamientos. Deseaba que esos fueran sus únicos pensamientos. Eran lindos a su criterio. Le agradaban.

Ya que aquella misión requería que inspeccionara cada redondez delantera de las chicas para identificar a la mujer que estaban buscando a Jiraiya le iba como anillo al dedo, lo hacía encantado. Podía llevarse la vida en ello y no se aburriría. Había perdido la cuenta sobre cuantas bellezas redondas había visto ya. Sin embargo, seguía sin hallar a la mujer indicada. Se sabía esconder, pero él no tenía prisa por encontrarla, no señor.

No obstante, el sannin no había ido solo.

Recostado en la rama de un frondoso árbol, Naruto observaba con una gota de sudor al sabio pervertido. El sannin se encontraba hincado con medio cuerpo dentro de un gran arbusto, sus manos sostenían unos binoculares a la altura de sus ojos. El ninja observaba los senos de cada aldeana sin queja alguna. Lo hacía como si el peso del mundo dependiera de ello.

Para el jinchuriki era obvio que en aquel poblado Tsunade no se hallaba, de hecho él creía que la sannin se encontraría en las grandes ciudades. Poblados enormes donde el dinero circulara con mayor facilidad para promover los vicios de las apuestas y el ocio de la población. Sin embargo, no se le hacía para nada raro que Jiraiya aprovechara la ocasión para llevar acabo sus fechorías pervertidas. El viejo y sus malas costumbres, se dijo. Suspiró.

Llevaban días así, Naruto ya estaba harto. Si lo toleró fue por la emoción de convivir con él, pues en el futuro lo añoraba. Era una bendición el poder interactuar de nuevo con su padrino. No obstante, él debía entrenar para las finales del examen chunnin o se suponía que para ese propósito Jiraiya lo había buscado.

El jinchuriki frunció el ceño molesto. No había viajado al pasado para acompañar a sus perversiones a su maestro o al menos no por mucho tiempo, por eso no lo pensó dos veces para tomar una manzana del árbol y lanzárselo a la cabeza a su mentor.

— ¡Ay! —Exclamó al instante con dolor el sannin mientras se sobaba la cabeza y volteaba a ver a Naruto con una mirada asesina. —Maldito mocoso, ¡Ten más respeto a tus mayores!

El jinchuriki de forma infantil le sacó la lengua.

— ¡Pues entréneme y deje de andar de pervertido! —Gritó a toda respuesta. —Además no puede ser posible que sus instintos ninjas no le hayan advertido de mi proyectil— se defendió.

—No mereces que comparta mis sagradas y fantásticas técnicas contigo —respondió levantándose del suelo e ignorando lo segundo, ni muerto diría que en su modo pervertido perdía todo sentido a excepción de la vista. Hablando de eso el mocoso le había arruinado sus binoculares. Tsk.

El rubio dio un salto del árbol para caer cerca del sannin con sus ojos entrecerrados.

—Claro que lo merezco, no cualquier persona soportaría acompañarlo mientras se dedica a ver a las chicas de esa forma, sabio pervertido —dijo apuntándolo con un dedo de forma acusadora.

Casualmente un grupo de cinco chicas jóvenes pasaban cerca de allí alcanzando a oír lo último que dijo Naruto para posteriormente ver de forma acusadora a Jiraiya mientras cuchicheaban entre sí. No se necesitaba ser un genio para saber que lo habían catalogado como pervertido y que muy probablemente entraría en la lista negra de las chicas de aquel pueblo. Lástima.

El sannin se sonrojó por la vergüenza mientras negaba con la cabeza. Que tristeza a él le había encantado ese pueblo pero por lo visto tendrían que irse, sin las nenas ya no había un buen motivo para quedarse. Un pensamiento fugaz cruzó por su cabeza, claro, debía encontrar a Tsunade, ja.

Jiraiya dirigió su vista a su alumno cambiando totalmente su expresión a una sonriente, algo que le dejaba en claro a Naruto que tal vez los ninjas excepcionales tendían a sufrir algún tipo de trastorno como lo sería el bipolar; cómo el jinchuriki sabía en lo que consistía aquello era un secreto.

—Muy bien, después de todo creo que es hora de irnos mientras te enseño el jutsu del Yondaime Hokage —musitó misteriosamente. —El rasengan.

Para no incrementar sospechas por primera vez Naruto de manera sabia decidió no decir que en teoría ya dominaba aquel jutsu. Aunque estaba el asunto de Kakashi y la misión de las Olas donde muy estúpidamente Sasuke y Sakura se descubrieron al usar una técnica que se suponía no conocían, es decir, ¿Usar al Susanoo y el Tsukuyomi? O en su caso ¿Una fuerza monstruosa? Por el Dios del Ramen, se suponía que el Uchiha ni siquiera había activado el Sharingan y qué decir de Sakura cuando era de conocimiento público que la chica era la más débil del equipo como para que mágicamente de la noche a la mañana obtuviera una fuerza semejante a la de Tsunade. Una persona normal pensaría que ahí hubo un pacto infernal o algo parecido. Definitivamente tendría que hablar con ambos al regresar a Konoha. Ya ni él que era considerado el más tonto del trío cometía esos descuidos.

Pero volviendo al asunto.

—Está bien —dijo mientras emprendía el camino de regreso a la casa de hospedaje con el sannin siguiéndole el paso. —Lo tomaré pero me ofende mucho. Yo esperaba algo más genial como no sé, hump. —Se tomó la barbilla para darse un aire pensativo— ¿Poder alargar mi lengua como una serpiente o lanzar ácido de mi boca?

Ofendido y con la frente sombreada de verde el viejo murmuro:

—Mocoso malagradecido…


—Recuerda Sasuke: Concentración es la palabra clave —repitió por duodécima vez Kakashi desde la placentera sombra de un árbol y como de costumbre con su vista en uno de sus preciados libros. Parecía un poco aburrido.

Por la mirada amarga que le dedicó el Uchiha supuso que le quería decir algo tipo "jódete" o "ya lo sé buen sensei" aunque conociendo la personalidad de su alumno él apostaba que era lo primero. Niños.

Enfocándonos en Sasuke, él llevaba horas en la misma posición y como el broche de oro se hallaba bajo el ardiente sol. Eso debido a que Kakashi le había dado por enseñarle su técnica mortal; el Chidori, un jutsu que en teoría ya manejaba a la perfección, sin embargo, al enterarse Sakura, kami sabe cómo ya que el Uchiha ni siquiera sabía lo que el Hatake le enseñaría; ella le había armado tal revuelo que a él no le quedó más opción que aceptar sus términos.

En un mundo normal una persona común no consideraría que la palabra término sea la correcta para describir el caso, ya que ni siquiera hubo un acuerdo de voluntades para que se llevara a cabo el nacimiento de una obligación y el sentirse intimidado (o algo parecido) como para aceptar cumplir un acuerdo aún en contra de su voluntad, llamémosle un vicio de voluntad; le otorgaba a Sasuke un buen argumento para no cumplir con lo establecido. Sí, el Uchiha sabía bien sus derechos, no por nada había sido un renegado de su aldea, cometido delitos graves contra la humanidad y al final había sido indultado internacionalmente por cooperar de último momento para salvar al mundo. Aunque también estaba el asunto de Kakashi y Gaara como Kages, Tsunade como sannin intercediendo por él y claro Naruto "el héroe" humillándose. Detalles.

Retomando el hilo de la historia.

Muchos no le llamarían términos a la forma de intimidar de Sakura, pero aceptémoslo u otorguémoslo la razón a Sasuke, es decir, los ojos carentes de brillo con una profundidad aterradora de su compañera no le permitieron negarse para que aceptara su pedido.

Claro, aclaremos que el Uchiha no le tiene miedo o algo similar a Sakura, por Kami, él es Uchiha Sasuke el último Uchiha vivo, el heredero del legado Uchiha, el único poseedor legítimo del ojo Sharingan, el único sobreviviente del mejor clan ninja, descendiente de Madara Uchiha, reencarnación del hijo del Rikudō Sennin, fundador y líder de Hebi y Taka, renegado de la aldea oculta entre las Hojas, miembro de Akatsuki, criminal rango S, el héroe de la Gran Cuarta Guerra Ninja y probablemente pasaría a la historia como la leyenda de uno de los mejores ninjas del mundo.

Cielos, el drama en su equipo no solo provenía de Naruto. No obstante, Sasuke como siempre en el afán de obtener el protagónico, había olvidado hacer mención de la existencia, en esa línea, de Uchiha Itachi y Madara; al igual que Kakashi poseía un ojo Sharingan (claro que no gracias a su linaje pero el hecho era que lo tenía) así como que muchas de las cosas que mencionó en realidad aún no ocurrían.

Regresando nuevamente al asunto.

Desde el punto de vista del Uchiha, aunque era un hecho que también suponía que Naruto pensaba lo mismo pero como no es importante en esa escena, Sasuke ni siquiera lo tomó a consideración; para él Sakura últimamente poseía un aire de misterio y esa fue la única razón por la que decidió obedecerla aún contra su voluntad. Seguiría diciendo lo último ya que podría usarlo a su favor en un futuro. Pero volviendo al tema de suma importancia aún recordaba las palabras de su compañera:

"Recuerda aparentar esfuerzo Uchiha" había mencionado Sakura mientras afilaba lentamente uno de sus kunai "o te sacaré esos perfectos ojos yo misma y se los entregaré a Orochimaru".

Tal vez el Uchiha había añadido eso último para un poco de impacto dramático, sin embargo, la seriedad de su compañera para el caso si le resultó incómodo. Pero pensándolo mejor, las palabras de Sakura (quitándole el añadido de Sasuke) sonaban frías con un toque de advertencia. Cielos, ¿Por qué Sakura actuaba rara últimamente?

Está bien, se debía admitir Sasuke; él ya sabía el porqué de su conducta pero simplemente aún no podía aceptarlo. Es que ella nunca lo había tratado así, aun cuando terminó la guerra Sakura le había perdonado y pedido acompañarlo a su viaje, cosa que él se había negado a permitir pero incluso era predecible esa respuesta. Si por el contrario la respuesta del Uchiha hubiera sido afirmativa en ese tiempo las probabilidades de que algo estuviera mal en él eran del 99.9 por ciento y eso significaba que la gente se alarmaría y haría revuelo; también el hecho de que intuía que Tsunade los perseguiría para rescatar a Sakura sin tener en cuenta que ella se había ido por su voluntad y a diferencia de él con Orochimaru, ella ya tenía la suficiente edad para ser considerada adulta y capaz.

Lo que le preocupaba a Sasuke era que la kunoichi por su doble personalidad se negara a ayudar a Itachi y él no tenía tiempo que perder, definitivamente.

—Qué decepción Sasuke —al parecer Kakashi decidió que ya era hora para interrumpir, considerando que el Uchiha se había quedado parado viendo a la nada por un buen rato. —Creí que al dominar técnicas avanzadas de tu Kekkei Genkai entonces podrías realizar el Chidori sin tanto esfuerzo.

El Uchiha trató de mantener su expresión de indiferencia ante lo dicho por Kakashi "paciencia" se dijo.

El Jōnin cerró su libro mientras caminaba despreocupado hacia su alumno.

—Sigue practicando por unas horas más —pidió —voy a irme para ayudar a una ancianita a cruzar hacia el otro lado de la calle —terminó desapareciendo simultáneamente del lugar.


Con parsimonia el ninja que se caracteriza principalmente por tener toda su cara cubierta de vendas, a excepción de su ojo izquierdo, que generalmente se encorva mucho y que en su espalda lleva un montón de paja ingresó a la pequeña estancia.

Sus dos compañeros lo estaban esperando impacientemente; claramente no podías dejar a dos personas que no se toleran juntas por un prolongado tiempo a menos que quisieras que se matasen entre sí; sinceramente la idea no le parecía tan mala a Dosu Kinuta después de todo.

La primera en dirigirle la palabra fue la chica de cabello largo y lacio además de unos ojos negros y grandes:

— ¿Qué fue lo que te dijo el mediocre de Kabuto? —Interrogó yendo al punto. No le veía mucho caso hacer una plática de introducción cuando cada uno sabía que no era necesario. Eran conscientes que ellos no compartían lazos de compañeros de equipo o al menos ella no los compartía con ellos.

Dosu se quedó parado un rato antes de escupir las palabras con un encogimiento de hombros.

—Pues, el plan básicamente sigue siendo el mismo —señaló realizando ademanes con ambos brazos —debemos asesinar a Uchiha Sasuke.

Kin supuso que sería así. A veces pensaba que Lord Orochimaru era tan predecible con sus obsesiones además no era un secreto que cuando tenía una él la cuidaba tan detalladamente que incluso provocaba miedo. No se necesitaba ver más allá de su compañero Zaku para darse cuenta que cuando el sannin quería convencer a alguien para que le fuera útil algún día era capaz de utilizar cualquier método para lograrlo, psicología le llamaría ella, solo bastaba con ver cómo le había rediseñado el brazo para que el chico lograra realizar un jutsu si es que se le podía considerar como tal.

Además estaba el hecho de que sabía que Sasuke era la nueva obsesión de aquel hombre, por lo que ella se cuestionaba cuál era el objetivo real de aquella misión. Francamente ella la catalogaba como suicida, sin embargo, cuando quiso verbalizarlo fue callada por un golpe de su compañero cegado con la lealtad de hacia aquel tipo. Bien, si ellos querían dar su vida para el sannin ella por el contrario no era una tonta suicida dispuesta a sacrificarse en algún punto de su vida cuando Lord Orochimaru lo dispusiera. No. Ella era Kin Tsuchi.

—Vaya, que sorpresa —siseó ella lentamente —no puede ser tan difícil después de todo.

—No subestimes al enemigo —agregó por primera vez Zaku mientras la miraba con molestia—. No quisiera que le falláramos a Lord Orochimaru por exceso de confianza.

— ¿Falláramos? —Kin sonrió mirándolo sobre el hombro —eres probablemente el menos indicado para decir algo así; lo siento chico pero tú fallaste la misión desde el momento en que tus brazos quedaron inservibles y te proclamaron perdedor.

Zaku totalmente furioso se levantó abruptamente del asiento dispuesto a ir por Kin, no la toleraba por lo que no soportaría que ella se dirigiera de esa forma a él. Oh, por el amor de Kami.

No obstante, así como se levantó fue brutalmente golpeado por Dosu quien ya había considerado intervenir. No era tiempo de discusiones absurdas y sinceramente no estaba de humor para una en estos momentos.

—No es el momento para peleas absurdas —sentenció el líder del equipo con el ceño fruncido— ella tiene razón. Tú fallaste la misión desde el instante en que dejaste de ser útil para Lord Orochimaru —confirmó violentamente.

Zaku respiró con furia.

—Sin embargo, Kabuto te asignó otra misión —continuó sin apartar los ojos del chico. —El día de las finales te encontrarás con él para que le seas útil en un enfrentamiento.

Kin arqueó una ceja con sospecha, gesto que no fue desapercibido por Dosu. El líder gruñó hacia ella.

—Sé lo que piensas —advirtió Dosu girándose hacia su compañera. —Y te recomiendo que si quieres seguir con vida dejes de ser tan estúpida, niña.

Kin simplemente asintió en respuesta mientras Dosu soltaba a Zaku abruptamente. Unos minutos después de la discusión ambos ninjas se fueron dejándola sola, probablemente no se verían hasta el día de las finales. La chica se preguntó cómo podría salir de la situación sin traicionar a Orochimaru totalmente ya que dudaba que Konoha saliera triunfadora.


—Vamos Naruto, por favor —imploró lastimosamente Jiraiya. —Te prometo que si durante el entrenamiento te transformas en la chica sexy te puedo enseñar a invocar —picó con un poco de esperanza.

Llevaban ya tres semanas fuera de Konoha, es decir, faltaba solamente una semana para que se llevaran a cabo las finales y ellos aún no lograban dar con Tsunade. Algo totalmente normal ya que la mujer solía cambiar ya sea su identidad o apariencia para huir de los prestamistas a quienes les debía dinero producto de sus malas apuestas.

—Serías el más genial de todos los gennin —continuó el sannin.

Ambos acababan de llegar a una ciudad y estaban en la tarea de buscar un lugar donde hospedarse. Debían haber recorrido ya varios pueblos y esta era la primera ciudad a la que iban, obviamente fue gracias a que Naruto pudo convencer a Jiraiya ya que éste se negaba a dejar los pueblos. Claro, debió utilizar su jutsu sexy para llevar a cabo su cometido y ahora se arrepentía ya que el pervertido no había dejado de tratar de convencerlo para que lo volviese a realizar.

—Soy genial con o sin invocaciones sabio pervertido —comentó el jinchuriki con una vena en la frente —además, el rasengan es lo suficientemente bueno como para calificar a Chunnin.

—Pero podrías calificar a Jōnin con mi invocación ¿No lo sabías?

Naruto paró de caminar volteando hacia su sensei, furia era poco para describir su mirada.

— ¡¿Estas mintiéndome solo para que le vuelva a mostrar mi jutsu sexy pervertido?!

Jiraiya alzó ambas manos como reflejo.

—No, te lo digo en serio —respondió atropelladamente, se sentía como un niño que acababa de ser pillado en una mentira —pensé que lo sabías, de verdad.

— ¡Me estás mintiendo viejo pervertido! ¡Konoha no funciona así!...

Los ciudadanos que transitaban por los alrededores simplemente los observaban como los tontos que eran. Un viejo senil y un niño escandaloso, un cuadro realmente ridículo. Por si las dudas, las personas se alejaban con prudencia, no vaya a ser que lo raro se contagiara.

—No puedo creerlo —una voz interrumpió los quejidos de Naruto — ¿Eres tú Jiraiya?

Tanto el aludido como Naruto voltearon identificando su voz al instante.

— ¿Tsunade?

Al parecer la sannin había ido a su propio problema.


N/A: A casi un año desde mi última actualización. He decidido volver.

Es obvio que la invasión se tiene que llevar a cabo, en ningún fanfic de viaje en el tiempo que se respete puede no haber una invasión, es primordial en la historia. Aún estoy decidiendo si matar o no al Sandaime, pero lo que si es un hecho es que Kin no morirá, me niego en rotundo porque creo que es una kunoichi a la que se le pudo explotar un poco más en la historia y como en este fanfic soy la autora deben acoplarse.

Pueden dejar un comentario por favor, estoy pensando seriamente retirarme de FF para irme a Wattpad en definitiva.

PD: No es amenaza.

PD2: Sakura es bipolar y si, no la tolero pero como es la pareja de Sasuke debo aceptarla al igual que Hinata.

PD3: Si ven que algo no se lee bien es culpa de la plataforma debido a que se comió las palabras.

Un beso. Chao.

26/02/19.