Nunca había sido una persona organizada pero ahora lo estaba siendo –Rosie tus vitaminas –grite mientras lavaba lentamente los trastes que había utilizado para hacerle el desayuno, esa mañana yo solo me desperté creo que mas que nada por el dolor de espalda pero no me importaba estaba feliz, al fin era viernes y aceptaba que me gustaba vivir con Dan pero el ya necesitaba amor de su novia algo que no podía tener por estar nosotros ahí.

-Voy –la pelirroja salió con su cabello alborotado y ojos cansados, ahora estaba en la etapa oso como yo la llamaba; solo dormía y comía para después volver a dormir…

-¡Oye!... ¿Cómo que oso? –Rosie a mi lado gruño mientras yo me hacia el que no escuchaba.

… dio un largo bostezo mientras yo colocaba en la mesa un vaso con jugo de naranja y sus pastillas, las tomo y se las trago sin quejarse para luego recostarse en el sofá y lentamente comenzar a dormitar de nuevo mientras Clare y yo la observábamos desde la mesa tomando un café juntos; las cosas entre ella y yo habían mejorado de alguna manera pero bueno es que nadie puede evitar quererme…

Rosie comenzó a reír y suavemente me acerque a su oído sin que lo notara –Sabes que es verdad –susurre con mi tono seductor haciendo que enseguida se pusiera nerviosa, después de 4 años de vivir juntos ambos conocíamos demasiado bien nuestros puntos débiles.

Clare me miraba cada cierto tiempo pero no entendía por qué –Regresare a mi casa… no- no quiero molestar en su nuevo hogar –susurro esto ultimo, la mire y sonreí de lado.

-Puedes quedarte con nosotros, creo que Rosie es feliz en tu compañía y yo comenzare a trabajar el lunes así que no me veras ni te enojaras –deje mi vaso en el lavadero y enseguida fui a la habitación de Rosie; todo estaba empacado en cajas así que saque mi varita y encogí todo para que fuera mas fácil después solo recogí las pequeñas cajas y las coloque dentro de una de zapatos junto con las maletas aunque esto no evitara que pesaran bastante.

Dan se asomo feliz de su habitación con el teléfono en mano –Apenas sabes que me voy y ya planeas olvidarme –susurre con tono dolido a la vez que hacia carita de cachorro abandonado, por un momento me miro fijamente confundido sin saber que hacer.

-¿Te atacan las hormonas? –pregunto cuidadosamente.

Ahora fue mi turno de poner cara de confusión total, no tenia idea a que se refería –eeee… no… -susurre suponiendo que esa era la respuesta correcta a lo que sonrió aliviado.

-Ufff… me alegro sino no podría dejar que se fueran –levante una ceja aun sin entender a lo que el al fin entendió que no tenia idea de lo que hablaba, comenzó a reír –Lo lamento pero las hormonas de Rosie también pueden hacer estragos en ti… algunos tienen nauseas, otros están sentimentales u otros mas están de tragones –me explico mientras ya caminábamos a la sala, no entendí porque pasaba eso pero que bueno que lo sabia.

-Jajajajajajajajaja como sí te hubiera servido saberlo –Rosie comenzó a carcajearse a mis espaldas mientras yo me hago pequeño cruzando los brazos en mi pecho.

Rosie estaba recostada en la sala aun semi dormida pero en cuanto me vio se levanto de golpe -¿Ya nos vamos? –pregunto ansiosa haciéndome sonreír.

-Espera… -susurre yendo a tomar un poco de agua mientras sentía que ella me observaba, casi en cuanto deje el vaso ya la tenía de nuevo frente a mí.

-¿Ya? –me miro con una carita tierna e ilusionada.

-Esta bien –susurre vencido yendo enseguida a tomar mi chamarra que estaba en el perchero y también tome la de ella para colocársela enseguida en sus hombros mientras Clare y Dan ya nos imitaban.

-¿Listo? –

Dan ya me esperaba en la puerta mientras yo me preparaba para levantar la caja que estaba en la habitación con todas nuestras cosas dentro y aunque solo era una caja de zapatos pesaba una tonelada –Listo –grite con fuerza para después levantar la caja apretando a la vez mi mandíbula, lo mas rápido que pude salir del lugar para bajar casi corriendo las escaleras seguido de Dan que observaba cuidadosamente en el descenso a Rosie junto con Clare.

Literalmente corrí para llegar a la camioneta y con todas mis fuerzas levantar la caja y colocarla en la parte trasera –Que bueno que hechice la caja de zapatos –susurre dejándome caer lentamente al piso sentado mientras los esperaba.

Tardaron un poco hasta que al fin aparecieron con Rosie con el rostro muy pálido haciéndome levantar de golpe a su encuentro –Solo son nauseas –susurro mientras yo la sostenía. Esperamos un poco a que pasara su malestar para después subirla a la camioneta con Dan mientras Clare y yo nos montábamos a mi motocicleta.

Salimos y llegamos muy rápido ya que el departamento estaba bastante cerca del de Dan, ver el simple elevador hizo sonreír a la pelirroja –Extrañaras mis escalones –susurro Dan haciéndose el dolido mientras nosotros nos reíamos, subimos y en la puerta me detuve.

-Saca lo que hay en mi bolsillo trasero –le susurre a Rosie que un poco sonrojada metió su mano en mi pantalón sacando una llave que la hizo sonreír –Bienvenida a casa –le susurre en el oído poniéndola nerviosa y por ende un poco mas roja haciéndome reír. Sin esperar más ella abrió la puerta.

-Bienvenida, señorita Rosie –Kreacher estaba de pie en medio del lugar sorprendiéndonos a todos pero la pelirroja enseguida se lanzo a abrazarlo con fuerza con unas cuantas lagrimas ya amontonadas en los ojos, él siempre nos había cuidado y consentido, sin duda, era parte de nuestra familia.

Cuando al fin lo soltó observo el lugar sonriendo maravillada mientras yo entraba y dejaba las cosas en el piso de la sala, Clare también sonreía mientras recorría el lugar con Rosie mientras Dan y yo nos sentábamos en la sala hasta que ellas volvieron y sin esperarlo Rosie lloraba pero antes de que pudiéramos preguntar que había pasado ella se sentó en medio de ambos y nos abrazó a la vez –Gracias –susurro sin dejar que las lagrimas empañaran sus palabras.

Dan acaricio su cabeza –No agradezcas… lo hice con gusto para mi sobrino –le susurro mientras ahora su mano ya estaba en su vientre al que acaricio con dulzura, por un momento, sin saber porque eso me enojo.

-Quita tu mano de mi hijo –susurre quitando su mano y poniendo la mía en su lugar casi gruñéndole cuando me miro a lo que él se puso a reír.

-Jajajajajajajaaja y llegaron las hormonas –

No dije nada mas y mire a otro lado sin quitar mi mano de su vientre –Bueno, debemos irnos –Clare interrumpió, ella iba a ir a su casa por ropa y demás cosas mientras nosotros teníamos una cita. Nos levantamos y volvimos a salir mientras Clare simplemente había entrado a la chimenea desapareciendo con los polvos flu y dejando a Dan fascinado gritando que él también quería.

Casi enseguida llegamos al consultorio –Hola… soy James Potter y tenemos una cita –le recepcionista por un momento se quedo atontada mirándome mientras yo simplemente le sonreía de lado cuando de pronto Rosie se abrazó a mi brazo observando con molestia a la chica que se sobresalto al ver su mirada.

-P-Por favor pasen en un momento la doctora los atiendo –

-Gracias –le sonreí amable a lo que ella regreso la mirada pero cuando noto de nuevo la mirada Rose miro a otro lado asustada, nos fuimos a sentar y yo simplemente no dije nada de lo sucedido aunque me recordaba a cuando éramos mas pequeños.

-Señores Potter… pasen por favor –susurro la muchacha sin mirar a mi prima, ambos nos levantamos y pudo notar de nuevo como me miraban algunas mujeres casi como si quisieran matarme pero no les hice caso.

Entramos al conocido consultorio y de nuevo tuve curiosidad de tocar el modelo, aunque de nuevo no me dejo Rosie –Hola jóvenes –la doctora Carter nos sonrió mientras se sentaba frente a nosotros ¿Cómo estas? Pequeña –la mujer miro a Rosie muy amable.

-Bien –Rosie le sonrió.

-Rara –agregue y me reí al recibir un puñetazo en mi hombro al igual que la doctora.

-Es normal… bueno, veo que ahora son Potter –nos miro cuestionándonos.

-Sí, mi nombre es James Potter… lamento haberle mentido pero fue mi primo el que saco la cita –la mire sin preocuparme mientras sentía como la pelirroja tomaba mi mano.

-Sí… Dan Dursley sale con mi sobrina Susan –por su tono de voz supuse que no le agradaba mucho mi primo -… bueno no importa… -se acercó a Rosie y tomo su mano amablemente para después jalarla levemente a lo que yo tome a mi prima con un poco mas de firmeza mirando a la doctora fijamente -… tranquilo solo la voy a revisar –me sonrió al notar mi agarre y tensión, lentamente mire a Rosie que asintió y la solté con lentitud.

Ambas se fueron de nuevo a la camilla dejándome observar desde lejos, comenzó a checarla de todo desde el corazón hasta otras cosas que ni idea pero notaba que mi prima no estaba tensa asi que no me preocupe, cuando regresaron la doctora con rapidez apunto varias cosas en la hoja de Rosie.

-Todo esta bien –suspire aunque en realidad nunca supe cuando deje de respirar –Necesitas alimentarte bien y te recomiendo un poco de ejercicio, nada pesado como caminar… ¿tomas tus vitaminas? -ambos asentimos – Muy bien pues te veré en un mes y cualquier cosa que necesiten o sientas algo raro pueden llamarme a cualquier hora –nos dio una tarjeta con su numero.

-Gracias –susurramos sorprendidos ambos mientras nos levantábamos.

-James… consiéntela mucho y Rosie tu déjate que solo cuando estamos embarazadas nos tratan como debemos –ambas comenzaron a reír mientras yo no entendía.

Salimos como si nada pasara y mientras pagaba notaba como me miraban las señoras a lo que Rosie solo me abrazo dándome un beso en la mejilla, me sorprendí pero no dije nada; ambos salimos y nos fuimos al departamento donde fui cruelmente utilizado por la pelirroja para desempacar y acomodar todo.

-¡¿Cómo que cruelmente utilizado? –gruño Rosie tras de mi.

-Lo siento pero es cierto… tu solo te sentaste en el piso comiendo helado mientras yo corría de habitación en habitación dejando las cosas –dije en tono dolido a lo que me dio un golpe.

-¡No es cierto! –

-¡Claro que si!... si ni había terminado y me mandaste por tres botes mas de helado –Rosie se sonrojo mirando a otro lado mientras yo los voltee a ver y me reí.

Al día siguiente yo dormía plácidamente en mi nueva habitación cuando note que alguien me abraza, voltee con los ojos semi abiertos y para mi sorpresa Rosie estaba en mi cama abrazada a mi; no dije nada y solo me levante dejándola dormir otro rato.

Me senté en la sala y encendí el televisor cuando note que mi teléfono sonaba, corrí hasta mi cuarto donde asombrado me detuve al ver que a la pelirroja no le molestaba en lo mas mínimo la canción de heavy que era mi sonido.

Confundido conteste ya que era un numero que no tenia guardado –¿Bueno? –por un momento dude si había contestado bien.

-¿Jim? –me congele al escuchar la voz.

-¡Rob! –grite con alegría mientras podía escuchar al otro lado la voz de mi prima Dominique junto con la de Josh.

-¿Dónde estas? Imbécil… sabes que tan preocupados estábamos por ti –mi amigo podía ser serio pero bastante sentimental.

-¿Recuerdas el departamento de fiestas? –

-Sí –

-Aquí estoy… ahora es mi casa –

-¡Vamos para allá! –grito Josh y Dominique.

-¡NO!... –se hizo el silencio del otro lado -… pueden venir mañana pero hoy tengo un compromiso, aparte nadie debe de saber que me van a ver –

-Esta bien… -sin duda Rob sabia algo -… te veremos en el centro comercial que hay a dos calles… -escuche que Josh alegaba algo pero no entendí -… dice Josh que donde conocieron a esas dulces alemanas –no pude evitarlo y comencé a reír, extrañaba tanto a mis amigos.

-Esta bien –

-Uy! Viene tu tío Ron, adiós –sin mas me colgó, sin duda ya sabían todos lo que había pasado y solo pude suspirar mientras dejaba mi teléfono en el sofá y me levantaba a comenzar a hacer el desayuno, ni siquiera tuve que gritarle a Rosie cuando termine ya que el aroma hizo todo el trabajo.

Al terminar ambos nos dimos una ducha y nos vestimos para después simplemente salir a casa de mi tío que al llegar ya nos esperaba sonriente en el patio con una camisa enorme floreada mientras asaba carne en una cosa que me dio curiosidad, su casa era enorme ya que era rico y por lo que se veía lo disfrutaba al máximo. Mi tía era una guapa mujer y muy cariñosa así que en cuanto nos vio nos abrazó con tanta fuerza que me preocupara de que hubiera sacado a mi hijo de su transporte antes de tiempo, después de poder escapar de ella nos fue aun peor con mi tío y ahí si que tuve pánico pero al parecer con Rosie tenia mas delicadeza solo por ser mujer.

De pronto tras nosotros apareció Dan sonriente con una chica tomada de su mano –Hola… quiero presentarles a todos a alguien muy especial… -su madre se quedo congelada -… ella es mi novia –mi tío "D" la observaba fijamente con sus ojos de cerdito.

-Hola… soy Susan Carter… -susurro la chica nerviosa, ella es alta de cuerpo delgado con rasgos finos y un largo cabello rubio con una mirada de amabilidad que dejaría desarmado a cualquiera.

No supe porque pero mis tíos estaban tensos –Hola, soy James Potter el primo del tonto –le sonreí amable a lo que ella sonrió agradecida a la vez que susurraba "un placer".

-Hola soy Rosie Weasley también prima aunque lejana –la pelirroja le extendió la mano que la chica tomo enseguida. Dan observaba preocupado a sus padres y lentamente comenzaba a tensarse cuando de golpe mis tíos despertaron lanzándose a abrazar a una sorprendida chica que se dejo abrazar.

La tarde pasó sin más y pude notar como Susan y Rosie comenzaban a llevarse muy bien, sin duda porque mi prima sabia que pasaba en el mundo muggle mientras yo apenas comenzaba a adaptarme a este mundo.

-Jim bo… -susurro mi tío haciéndome estremecer, voltee a verlo aunque no me espere que él ya me esperada en una silla al final del jardín con un puro en la mano, sin mas me acerque sentándome -… explícame que pasa que tu madre ya me esta dando miedo –le dio una calada a su puro.

Era mi tío "D", él siempre me había apoyado y cuidado a su manera así que sin mas le conté todo, bueno, omitiendo el detalle del que el niño no era mio –mmm… ¿los magos aun se casan entre familiares? –pregunto curioso.

-La verdad… eso se usaba antes, ahora casi no –susurre bajando la mirada preparándome para cualquier cosa.

Note como se levantaba y yo por simple inercia lo seguí siendo rodeado enseguida por sus enormes brazos, me sorprendió totalmente pero no dije nada –Estoy orgulloso –susurro bajándome y captando casi al instante mi mirada confundida –Eres todo un hombre y eso me alegra mucho…. Linda saca el vino y jugo de uva ¡Hay que festejar! –grito con fuerza a su mujer que casi corrió por las cosas pedidas mientras todos lo miraban sin entender.

Nos juntamos en la mesa del jardín y él sirvió 5 copas de vino y otra de jugo que se lo dio a Rosie que se puso pálida casi al instante, me acerque por detrás a ella y colocándome a su lado le tome la mano -¿Qué pasa? Amor –Linda, mi tía observaba confundida a su risueño esposo.

-Nada… solo quiero festejar a nuestra nueva invitada… -dijo mirando a Susan que se sonrojo bajando levemente la mirada mientras Dan sonreía abrazándola -… y festejar la llegada de un nuevo integrante para la familia –mi tío le sonrió a Rosie que se sobresalto –Por lo nuevo –levanto su copa, todos lo seguimos y bebimos.

-¿Cuál nuevo integrante –mi tía abrazo a su esposo sonriente.

-Rosie y Jim tendrán un bebe –el gritillo fue casi instantáneo mientras sonreía feliz y abrazaba a la pelirroja y luego a mi aturdiéndonos un poco. Llego al fin el momento de irnos y eso fue bastante difícil porque mi tía no quería dejar que Rosie se subiera a la motocicleta.

-No te preocupes tu padre pronto te hablara de nuevo… –el tío "D" me dio un fuerte abrazo –… o lo golpeo… -me reí un poco -… cuídala bien y por favor habla con tu madre que siento que un día me va a hechizar –me reí mas y asentí; ese día al fin había terminado ahora para mi felicidad mañana vería a mis amigos.

Espero les haya gustado y ya saben aun pueden decirme que opinan de las parejas porque aun no me decido jejejejejeje