Sinceramente me disculpó por la tardanza, para no hacerles largo el cuento no me sentía con ánimos por varias razones.
Intentare terminar el fic este año. Esa es mi meta, pues sinceramente el próximo año me será imposible.
Capítulo 14: Reminiscencia
Frigga se despedía de Thor, no importaba cuanto insistiera en que quería quedarse y buscar a Loki debajo de cada piedra de ser necesario, el dios del trueno la había convencido de que no había mucho por hacer, solo confiar en que Loki aparecería pronto.
—Cuida mucho de Darcy y del bebé— Rogó por enésima vez —Si algo pasa no dudes en informarme, Thor recuerda que tu hermano es un Jotun y que no sabemos si Darcy saldrá ilesa del parto.
—Confiemos en que todo resulte bien y cualquier cosa podrás saberlo con Heimdall.
—No, al igual que con Loki, Heimdall nunca pudo observar a la mujer.
Thor se sorprendió por aquella revelación. No comentó nada, pero entendió la preocupación de su madre, quizá era porque ella convivía con Loki, o por llevar a su hijo, con esa nueva información Thor se comprometía a salvaguardar el bienestar de la morena.
Darcy se encontraba con las manos apoyadas en el lavabo, las náuseas iban y venían, cada vez con menos frecuencia, pero parecía que siempre igual de violentas. Dejo que el mareo pasara, abrió el grifo con agua fría y al empaparse la cara el malestar menguó.
Suspiro, se incorporó, se secó la cara con una toalla de papel y se recolocó las gafas. Salió del tocador, se sentó frente al escritorio y volvió a su trabajo.
A las seis en punto había terminado todo en la oficina y le habían dejado salir antes, ella sabía que también tenían en cuenta su estado y lo agradecia. No había engordado como esperaba, tomaba complementos alimenticios y tenían bajo vigilancia su depresión, para que no fuese a dejar de comer nuevamente, ella intentaba esforzarse, pero cómo le explicó la doctora, su mente era en aquel momento su peor enemigo.
Darcy lo comprendió cuando se levantaba en la madrugada, acosada por terribles pesadillas, entonces lloraba hasta quedarse dormida otra vez.
Salió de la torre, chocando accidentalmente con la secretaria de Jane, Darcy se disculpó por ir en las nubes y la rubia le dijo que no pasaba nada con una sonrisa amable.
Decidió caminar un poco, unas cuantas manzanas antes de tomar un taxi al departamento, sentía sus piernas un poco agarrotadas y quería ejercitarlas un poco. El sonido propio de Nueva York la envolvía, aunque ella se sumía en sus pensamientos, escuchando por los auriculares el ritmo de una canción de moda que había salido aleatoriamente en una lista que seleccionó al azar en una plataforma de música.
Extrañaba buscar música, libros, películas y algún que otro videojuego. No recordaba cuando era que había hecho alguna actividad tan mundana como ir a un centro comercial y comprar algo que no fueran artículos de bebé. No es qué le desagradara, pero en ocasiones sentía que se perdía.
El característico aroma del café la hizo detenerse, miró a su derecha, había una librería con cafetería incluida, maldijo internamente ya haber bebido las dosis de cafeína que le permitía la ginecóloga. Un pastelito de chocolate con crema batida y una apetecible fresa roja la convencieron de entrar al local. Le mandó un mensaje a Jane mientras la atendían, diciéndole que se quedaría un rato en una cafetería, que estaría en contacto.
En aquello quedaba implícito que quería estar sola. Realizó su pedido y ocupo la silla de una mesita para dos personas.
Vagó su vista por los títulos que exhibían los lomos de los libros más próximos. La dependienta llegó con su taza de té verde con cítricos y el pastelito seductor. Mientras saboreaba el chocolate y la crema, un sonido la hizo voltear a su celular. Un "Okey" por parte de Jane, seguido de un "Cuídate, cualquier cosa llámame".
Mientras se concentraba en escribir una respuesta, la campanita de la puerta sonó y Darcy por inercia miró a quién entro. Era una mujer hermosa, no hermosa era quedarse corta, era una mujer divina. De curvas perfectas, sin exageración, con un porte elegante en cada paso que daba hacía el interior del local. Darcy considero que se movía como un felino salvaje a punto de capturar su presa.
Era de piel blanca, con el cabello negro y largo que le llegaba a la cintura, Darcy se preguntó qué productos capilares usaba para que el cabello luciera así de perfecto, aunque todos sus rasgos resaltaban por la profundidad de su mirada verde esmeralda. Su rostro era armónico y delgado, sin considerarse huesudo.
Darcy volvió a preguntarse si no estaría frente a una actriz o modelo famosa.
La escuchó pedir, con una voz segura y melodiosa, un té de jazmín. Procedió a sentarse en una mesa próxima a Darcy. No supo porque, pero la presencia de esa desconocida le resultaba realmente atrayente. Se sonrojó y se concentró en terminarse su pastelito.
—Disculpa— La escuchó solicitarle, Darcy se giró para observarla— ¿Podrías prestarme un tu celular para mandar un mensaje? He perdido el mío.
Darcy asintió y la chica se paró de su sitio y se sentó junto a ella. Darcy sintió que se sonrojaba aún más, por sentirla tan cerca, aunque una familiar sensación se instaló en su interior. Le abrió la mensajería y le tendió el celular.
La mujer escribió algo rápidamente, mientras la encargada le servía el té, le agradeció y le tendió el teléfono de vuelta, Darcy iba a apagar la pantalla, pero sintió la mano de la desconocida, deteniéndola, "Léelo" leyó en sus labios. Se quedó un minuto paralizada, pues la mano fría de ella le recordó intensamente a Loki.
Darcy bajo la vista a la pantalla del celular, que se había bloqueado, la extraña libero su mano y le observaba serena mientras bebía de su taza. Desbloqueó el aparato y leyó el mensaje.
"Soy Loki"
Pasó su vista de la pantalla táctil al rostro frente ella, que la miraba con expectación.
— ¿Cómo? — Preguntó, sintió un nudo atravesarse en la garganta. Si era una broma, mataría a quien se hubiese atrevido a burlarse de su dolor.
Pero la desconocida, se desprendió de su saco negro, la blusa verde que traía debajo era de manga corta, se subió completamente la manga izquierda, revelando una cicatriz que ella conocía demasiado bien, una por la que ella había pasados sus dedos.
— ¿Por qué?
La mujer bebió de su té antes de responderle.
—Necesitaba verte.
—No— Exclamó Darcy subiendo levemente la voz— ¿Por qué te empeñas en herirme?
Tomó sus cosas, dejo la paga y una generosa propina, ya que no quería esperar a que le devolvieran el cambió. Salió del local, las lágrimas le empañaban la vista pero seguía caminando. Sintió que alguien la detenía por el hombro, seguido del sonido furioso del claxon, no se había dado cuenta que estaba a punto de cruzar una calle concurrida con el semáforo en verde.
— ¿Qué acaso quieres matarte? — Gritó la voz femenina de Loki.
— Eso a ti no te interesa.
—Cómo eres testaruda— Recriminó él/ella sujetándola por los hombros. —Entiende que lo hice por ti, ¿Qué hubiese pasado si te considerasen mi cómplice? —Darcy comenzó a sollozar, Loki la abrazó. —Vayamos a otro sitio.
Caminaron hasta un hotel, ambos en silencio, Loki pasó directamente al elevador, seguido de Darcy. El incómodo silencio seguía ahí.
Pararon en la planta 10, Loki la guio hasta una de las habitaciones.
Apenas cerraron la puerta, él cambio su apariencia, para ser de nuevo el Loki masculino que Darcy conocía. La abrazó, como si hubiese añorado aquello. Darcy se dejó abrazar, pero ella no correspondía. Comenzó a derramar lágrimas silenciosas.
— Me alegró que estés bien— Dijo él.
Darcy sintió que las piernas le fallaban y se dejó caer sobre sus rodillas, Loki le siguió. Sintió como él le quitaba las gafas y comenzaba a limpiarle las lágrimas, sentía los pulgares fríos recorrer su rostro borrando aquel rastro salado.
Los dedos fueron remplazados por los labios.
Darcy se perdió en la sensación de los labios contrarios sobre su rostro, finalmente él la beso en los labios, de manera suave, "Cómo si no quisiera hacerme daño" Pensó con ironía.
Ella dio el siguiente paso, por fin abrazándolo, buscando profundizar el beso. Loki no se hizo del rogar, y aceptó el tacto. Cuando se separaron a Darcy le brillaban los ojos extasiados, Loki deseo retener esa imagen en su memoria por toda la eternidad.
Se pusieron de pie, y después de besarse, se dirigieron a la cama.
Loki la desnudo lentamente, mientras ella hacia lo mismo con él. Loki noto algunos cambios en la morena, sus muslos y caderas se habían ensanchado, los pechos se veían hinchados, aunque había le había adelgazado la cara y los brazos. Pero nada la hacía ver menos atractiva.
Se recorrieron mutuamente, redescubriéndose, con ansiada añoranza, cuando él se hundió en la suavidad de su vientre, la sintió tan distinta y tan familiar, la hizo gritar su nombre, la sintió rasguñarle y morderle, aquella tortura erótica que le recordaba lo mucho que la había hecho sufrir.
La sintió arquearse de placer. No aguanto más, sintiéndose a su merced, se descargó dentro de ella.
Ella temblaba febril. Procedió Loki entonces a besarle la frente, antes de abandonar la unión de ambos, entrelazaron las manos.
—Supongo que es un adiós. — Dijo Darcy serena, aunque con tristeza en su voz.
— ¿En serio crees que te dejare de nuevo? — Preguntó él escéptico.
— No lo entiendes— Dijo ella incorporándose un poco, recargando la cabeza sobre su brazo flexionado. — Soy yo la que quiere el adiós.
Loki la miró con dolor y sorpresa.
— ¿Tanto me odias? — Temía tanto la respuesta.
— No, pero no soy tan masoquista—La voz disminuía en cuanto a sonido, mas no en intensidad. —Si de verdad sientes algo de apreció por mí, déjame volver a hacer mi vida en paz.
Él le acarició la mejilla derecha. Reconocía que ella tenía razón. Y odiaba que no se podía permitir ser egoísta cuando ella se lo pedía. "Ella me odiara si Amora me obliga a cumplir el trato". Por un momento se sintió aterrorizado por aquellos ojos azules que le miraban desde una altura ligeramente superior, la serenidad de sus orbes le horrorizaban. Definitivamente había caído a la merced de Darcy Lewis.
La tomó por los muslos y la puso encima de él.
—Al menos déjame un buen recuerdo de ti
Y Darcy le cumplió el capricho, en ningún momento separaron los dedos entrelazados.
Darcy entró al departamento, le había dicho a Jane que había ido al cine, por muy patético que sonara ir sola.
Se dio un largo baño, pasó sus manos por los mismos sitios que Loki había recorrido con las propias momentos antes.
Aquello le había sabido a despedida con esperanza de volverse a ver. Pero ella no quería confesar su embarazo, si el precio que había que pagar por la seguridad de su hijo era el deseo de estar junto a Loki estaba completamente dispuesta a hacerlo.
Dieciséis semanas había dicho la doctora.
Cuatro meses.
El tiempo pasaba realmente rápido.
Extrañamente comenzó a sentirse mejor, aquella sensación de dolor y tristeza comenzaba a abandonarla. Se sentía plena y no sabía porque. Quizá necesitaba cerrar ese ciclo, despedirse cómo correspondía de Loki.
Loki puso cara de fastidio al ver a Amora sentada en la sala con cara traviesa.
— ¿Te divertiste? —Preguntó burlona.
—No te metas— Escupió él.
—Vaya— Dijo ella con cara de aburrimiento— Y yo que pensé que el desfogue te quitaría lo amargado.
— Me exaspera tu presencia— Respondió con fastidio.
—Darcy se ve más guapa ¿No crees? —Volvió a sonreír.
—No te le acerques.
—Trabajamos donde mismo, es normal que la vea de vez en cuando.
Cómo respuesta gruñó.
—Por cierto te compre algo— dijo mientras le lanzaba una caja oblonga envuelta en papel de regalo blanco y moño amarillo, se veía muy infantil.
Con pereza desgarró el papel y abrió la caja. Desenvolvió el papel blanco que cubria la prenda. Frunció el ceño al ver el diminuto trajecito. Se parecía a su traje pero en una versión muy miniatura.
—Felicidades, estoy segura que será varón—exclamó Amora acercándose y apoyándose en el hombro de Loki.
— ¿A qué demonios juegas? — Bramó el enojado, separándose en su contacto.
— ¿Qué no te lo dijo? — Preguntó con fingida sorpresa— Darcy espera un bebé.
El rostro de Loki lucía sereno con la nueva información, pero por dentro se le estrujo el corazón. Darcy le había ocultado algo como aquello y le había pedido no verse más. Se rio frenéticamente, él estaba dispuesto a cumplir la promesa.
Pero no ahora, necesitaba respuestas.
Agradezco los comentarios del capítulo anterior, a los que me siguen y a quienes le dan favorito.
MIL GRACIAS
Besos.
Linnetask
