Nuevo episodio, no puede decir que el episodio de TVD de anoche fuera mi favorito, el stelenismo me está resultando vomitivo, no sé a vosotras pero me pone mala solo de recordarlo menos mal que mi Damon lo resuelve todo con su sola presencia :D
Capítulo 13: Damon + Elena = Problemas
Damon se había pasado gran parte de la noche tirado en el despacho de Mystic Falls, y ahí seguía él, no se atrevía pisar su casa, y mucho menos lo que sería su habitación, no después de todo lo que había sucedido la noche anterior: Elena conseguía alterar todo su cuerpo y dejarle sin recursos. El azabache estaba hecho polvo, necesitaba una buena ducha, y seguramente picar algo, pero la idea de cruzarse con algún Gilbert se le antojaba, un tanto, amargo, sonrió ante esa idea. Pulsó un botón, pero nadie contestaba desde la cafetería, volvió a intentarlo, y luego recordó que él personalmente les había dicho que los quería fuera, con mala cara salió de su despacho, nadie se atrevió a mirarle o a decirle algo, a fin de cuentas era el jefe, uno de los jefes y seguramente los rumores le procedían, como un ser un poco cabrón.
Llegó hasta la zona de descanso, estaba cerrada, lo dejó como cosa perdida, y abrió las puertas de par en par, estaban re-decorando la zona, pero había una parte con comida, y por lo que podía ver el tema de la comida estaba solucionado.
-Pero bueno-se quejó-¿¡Y por qué nadie contesta al interfono!?-dos rubias salieron desde detrás de la barra, Damon tuvo que morderse la lengua para no delatar su posición, eran esas chicas, no podría olvidarlas, alguien le tocó el hombro, dispuesto a echar fuegos por la boca se giró con la mejor de sus sonrisas que se vio atravesada por la de esa castaña.
-¿A las ocho de la mañana quieres comer? ¡Pues fueras desayunado en tu casa!-le escupió-Los jefes pueden llegar a las nueve, no pintas nada aquí.
-¡Yo no soy tu padre, llego a la hora que me da la gana!-le gritó, sin quitar su sonrisa burlona, lo tenía comprobado, daba igual las veces que pensara en como actuar en su presencia, daba igual lo buen actor que pudiese llegar a ser, cuando estaba con Elena nada más importaba.
-Ya se ve...-lo dejó estar y se puso a organizar los bocadillos, Damon la observó curioso, era ella la que estaba preparando la comida.
-¿Qué haces?
-¿No se ve?-le devolvió la pregunta, sin quitar el ojo de la mostaza, mientras colocaba las lonchas de queso en los platos, Damon metió la mano en ese plato y Elena le golpeó con la palma de la mano, en un gesto cariñoso, como había aprendido de su abuela, se estremeció al darse cuenta de la sonrisa que había dibujado en su rostro-No metas la mano.
-No es tu trabajo...he visto tu curriculum...-eso último lo dijo en un susurro, no quería que pensara que estaba pendiente de ella las veinticuatro horas.
-He encontrado una cafetería-señaló con la cabeza a las chicas que estaban re-decorando el sitio, Damon puso mala cara, no le agradaba tener a la novia y a la cuñada del psicópata de su amigo, eso solo traería problemas-y me estoy encargando del almuerzo de todos...
-Cuando dices "todos" ¿hablas del equipo entero?-la chica asintió y Damon quiso morirse ahí mismo, conocía la "jeta" que podía tener un ejecutivo cansado, y no iba a permitir que Elena sufriera las consecuencias de unos subnormales-No merecen que te manches por ellos.
-Me da igual Damon, pero si no hago esto mi padre me mata...-la castaña cogió un poco de atún-y no me cuesta nada.
-A mi verte si.
-Pues no me mires, no veo el problema-esta vez se atrevió a encararlo, sus ojos celestes la observaban con ternura, al instante se arrepintió de haberle mirado, siguió con lo suyo mucho más nerviosa, y recordandose así misma la realidad: los Salvatore eran unos asesinos.
Damon la observó largo rato, preparaba con mucho esmero bocadillos, medias lunas, bocaditos, entrantes; realmente parecía feliz, hacia mucho tiempo que no se deleitaba cocinando, y mucho menos con esa alegría, ver a esa chica realizando su sueño le hacía sentirse un poco mal, y sin pensarlo empezó a cortar embutido con ella, la chica le observó de reojo, estaba ayudándola a cocinar, no claro que no, lo único que hacía era prepararse su plato ya que ni loco comería algo suyo. Eso fue su último pensamiento.
Sin que se dieran cuenta se encerraron de nuevo en su burbuja particular, ambos cocinando, y probando lo que el otro hacia, a Elena le sorprendió mucho el cambio que daba un sabor a otro con unos condimentos, ni recordaba haberlos traídos.
-Tienes que probar esto...-le tendió un trocito de atún con queso, y algo más que Elena no pudo descifrar, la chica tenía las manos manchadas de tomate, por lo que abrió la boca, sorprendiendo a Damon, el cual tardó más de la cuenta en darle a probar. La castaña saboreó en pequeño entrante, se lamió inconscientemente el labio inferior, abrió los ojos cuando sintió el dedo de Damon acariciando su mejilla-tenías una mancha-explicó, apartándose de ella, Elena agachó la cabeza y volvió a su plato.
-No tengo tan buen gusto como tu...-el chico frunció el ceño, no acababa de entender a que se refería-digo, sabes diseñar la comida, sabes como ponerla para que quede elegante-pasó una mano por su cabello nerviosa, tendría que haberse callado, a veces no sabía como reaccionar ante Damon.
Damon asintió sonriendo, le gustaba escuchar de su boca halagos dirigidos a él, Damon era consciente de lo peligroso que estaba resultando esto, se alegraba que la chica no accediera a estar con él, pero también odiaba que ella pensase que su familia era la culpable, cuando era todo lo contrario, pero ¿cómo hacer que una chica piensa que sus padres eran unos cobardes egoístas? No había forma, y si la había era demasiado descabellada para ella, desde hacia mucho tiempo se había auto implicado en que nunca le pasaría nada a esa castaña.
El silencio reinó entre ellos, Rebeckah los observaba desde encima de la barra, se había puesto a descansar allí mientras Caroline traía lo que quedaba afuera, los observaba en silencio, le parecía extraño que no se fueran percatado de la ausencia de Caroline o de que ella les estuviese mirando, sonrió, sabía la respuesta, y le dolió bastante que Alex y ella no tuvieran un momento tan íntimo, recordaba al chico de algún lado pero no caía donde.
-¿Sois pareja?-"mierda" pensó, claro que no eran pareja, Elena lo había dejado por culpa de unos cuernos, quiso darse un par de bofetadas, pero se quedó quieta al ver que ninguno de los dos se había dado cuenta-Lo siento...-musitó por si acaso.
-¡Damon...!-un nervioso Stefan cruzó la puerta, se sorprendió bastante con lo que vio, a su hermano cocinando y decorando, hacía años que no le veía tan implicado en eso, el aludido se levantó de golpe-Por fin te encuentro-carraspeó, Elena cogió a Rebeckah para darles espacio-Tenemos un problema...
-¿Más?-soltó el trapo en la mesita-¿Qué es esta vez?
-Le ha llegado unos informes a Tarnner, sobre nosotros, más bien sobre mi, en mi época "rippah"-Damon negó con la cabeza-son fotos antiguas, mal hechas pero se ve que soy yo, el email es anónimo.
-Pero claro esta no es "anónimo" es de los Gilbert, ¿las tienes?
-Si-le enseñó un sobre, Damon las hojeó, eran de fiestas florentinas y habría alguna que otra veneciana-son antiguísimas, menos mal que Tarnner no se lo ha tomado a pecho.
-Sería lo que nos faltaba, ¿no ha dicho más nada...?
-¿Cómo que? No lo va a utilizar en mi contra, ya que tendría unos quince, dieciseis, y es lo típico que se hace a esa edad.
-¿No hay nada del accidente en la casa Lodwood?
-No, eso si que no, eso papá se cercioró de que todo quedase clasificado y archivado.
-Y es lo mejor si sale lo de Jules...
-Solo quería que lo supieses-se estiró su traje, Damon no llevaba chaqueta, sino una camisa azul y unos pantalones informales, puso mala-Podrías por lo menos vestirte un poco más "formal" ¿cuándo has llegado? ¿no tienes nada más que hacer?-le señaló la comida-Que yo sepa hasta ayer teníamos una cafetería.
-Hubo problemas-cerró el tema-Ahora me cambio, tengo ropa en el despacho, ¿qué hora es?
-Las nueve y media, ¿cuánto tiempo llevas...?-la pregunta se quedó en el aire, cuando una cargada Caroline atravesaba la sala, chocando de lleno con Stefan, Damon se apartó unos pasos y se llevó las manos a la cara, riéndose a carcajadas de la escena. Una rubia encima del castaño, y la comida y demás entre ellos, miles de dólares tirados a la basura por un par de cremas-¡Argh!
-¡Oh...dios...! Lo siento...lo siento...-intentó limpiarle el traje inútilmente, dos chicas preocupadas entraron corriendo, la rubia más pequeña se quedó atrás, dejando paso a Elena-Chicas...
-Levántate por favor...-suplicó Stefan, la aludida hizo lo que le pidió pero acabo resbalando de nuevo-¡Ay...!
-Car-Elena la ayudó a levantarse, y Damon, con la risa en marcha ayudó también a su hermano, el cual le fulminó con la mirada-¿Estais bien...?
-Yo si...pero la comida...-todos observaron el desastre, Elena miró la hora, aún era temprano pero nada era suficiente para pedir una nueva ración de cremas y demás, negando con la cabeza se agacha para ver que pueden recuperar o utilizar-es inútil Elena...
-No...no puedo darle la razón...-ninguno comprendió a que se refería, Stefan observaba de hito en hito a Elena y a su hermano, las reacciones que este tenía normalmente no daban luz, y eso le extrañó bastante, en cualquier ocasión Damon no fuera perdido ni un segundo en reirse-a mi padre.
-Elena...-se lamentó Caroline, volvió a mirar a Stefan para disculparse pero este negó con una tímida sonrisa-es mi culpa, se lo explicaré.
-¡No!-se levantó de golpe-mi padre no entra a razones con esto-murmuró, pues no quería darles más motivos de burla a los Salvatore-Con lo que tenemos es suficiente-se giró hasta Damon-¿verdad?
-Si, puedo preparar mi propia crema si no hay problema.
-Gracias-saltaron las dos rubias, abrazándose y dando salititos, Elena rió con ellas pero no movió ni un músculo.
Damon se concentró de nuevo en los preparativos, Stefan, aún asimilando la situación se quedó allí observando, esperando que alguien le despertase de ese sueño irreal. No hubo ningún acercamiento ni ningún insulto por parte de nadie. Todo estaba listo.
-Perfecto-coincidieron todos, Rebeckah fue la primera en probar el potingue, estaba delicioso, lo que podía llegar hacer unas cebollas, y un poco de queso.
-Vale, ayudadme a llevarlo todo a las mesas, y a limpiar-ordenó Elena, que fue la primera en cumplir su propia regla, como si no fuera la jefa sino una amiga más.
Damon empezó a recoger y a limpiar su propio desastre, Stefan le quitó el trapo para ayudarle, ambos hermanos se pusieron manos a la obra, hasta que el móvil del más pequeño los desconcertó. Ambos pensaron que se trataría de Tarrnner.
-¿Si?-preguntó muy seriamente Damon al no reconocer el nombre-¿Quién habla?
-Soy yo capullo-Damon se relajó-Tengo lo que me pedistes.
-¿De qué hablas?-pasó el trapo por encima de una de las mesas.
-Hablo de la "vagina con patas" que me pedistes, la tengo.
-Ah...-musitó, se sentó en la silla-Tío ayer estaba echo polvo-Elena lo miró de reojo cuando oyó esas palabras-y no sabía lo que decía o hacía, no iba en serio, tampoco soy tan machista.
-¿Y qué más da? Estas mal por un amor, ¿no?
-Claro...
-Pues ya esta, solo será entretenimiento, es ciega de veras, lo puedes comprobar...-Damon no estaba muy convencido, no quería sexo por despecho, y menos hacerselo pasar a otra, por mas que ese fuera su trabajo-y es de lujo, te lo debo por todo...
-¿Por qué coño te involucras tanto?-Alex se quedó sin habla-Que es broma, vale, ok, lo necesitaré de todos modos, ¿dónde?
-Hombre en el almacén no...un motel u hotel...
-No puede ser de lujo porque no me voy a arriesgar, ya lo sabes-Damon echó una mirada a su alrededor, todos estaban concentrados en sus cosas, excepto Elena, la cual apartó la mirada en cuanto se cruzaron, el chico rió divertido.
-Te mando la dirección después, tal vez ella tengo algún sitio...-Alex necesitaba repasar esa parte del plan, antes de hacer o deshacer nada.
Damon colgó y echó un rápido vistazo a Elena, la cual de nuevo estaba mirándole a hurtadillas, con una sonrisa en el rostro salió de la cafetería, lanzando una mirada de reproche a Elena, la cual le fulminó con la mirada, pero ambos sabían una cosa, y era el mensaje codificado que había en sus miradas. Damon andó a pasos ligeros por los pasillos, la gente no le miraba ni de casualidad, y si lo hacía era a sus espaldas, llegó hasta la zona de servicio, entrando a los baños de mujeres con la mejor de sus sonrisas, se apoyó en la pared.
No pasaron ni dos minutos cuando Elena atravesó la misma puerta, no tuvo que dar ni un paso para cruzarse con un divertido Damon.
-¿Qué...? ¿Estas ciego? ¿o es que eres un pervertido en potencia?-le gritó.
-Vale, seré lo que quieras, pero tu me has seguido, ¿o es que eres una espía en "potencia"?-le preguntó con la curiosidad inocente de un niño-¿Ves? Empate.
-Idiota, iba al baño, como cualquier mujer-pasó por delante de él, y se quitó la coleta-¿vas a quedarte?
-¿Eso es una proposición...?
-Si, para que te largues-le escupió, mientras se miraba en el espejo, del bolso sacó maquillaje y algo más que Damon no supo ver-Damon-el chico le contestó con una sonrisa-¿Vas a largarte de una vez?
-Jo..¿es que no puedo quedarme...?
-No, si entra alguien se nos cae el pelo...no quiero más rumores, y menos que le pongan cara al de la máscara.
-No sabía que mi identidad fuera tan importante, digo no soy Batman ni nada por el estilo-Elena puso los ojos en blanco, y lanzándole el bolso entró al baño-¡Vale, me largo...!
-No...mi bolso-gritó desde el otro lado de la puerta, Damon se tapó la boca para no reir, y se puso a fisgonear por encima el bolso-¿Vas a maquillarte en el váter? Porque mear no...no se te oye-la picó, y tuvo que ahogarse con su propia saliva para no delatar su risa, miró al techo para relajarse-Ah, bueno...-sacó una cajita-Que te estas cambiando...
-¡Vete a la mierda capullo...!-Elena salió del váter casi a trompicones recuperando sus cosas con torpeza,lo miró por encima-¡Eres...!
-Lo sé, ambos lo sabemos: irresistible...
-¡Un cerdo!
Se lavó la cara, Damon daba vueltas a su alrededor, en cualquier momento podría entrar cualquiera, por lo que no podían arriesgarse a más, pero estaba claro que Damon, por su propio pie no iba a salir de allí, bufando, le cogió del brazo y le arrastró al exterior, el chico solo pudo sonreir.
-¿Es que no te das cuenta...?-empezó con amargura y odio-¿...que tu presencia es mi pesadilla?
-Suena demasiado poético hasta para ti...-le contestó con una sonrisa, acercándose aún más a ella, aprisionándola contra la pared.
-Mi abuela era lo más importante en mi infancia, y la matasteis...-sollozó-por favor, estar cerca de ti es como si la estuviera matando otra vez y a mi familia...-Damon le pegó un puñetazo a la pared, Elena dio un bote.
-¡La otra vez no quise sacarte de tu engaño! ¡Mi familia no es una asesina! ¡La vuestra si!
-¡Y una mierda...!
-¡Es la verdad! ¡Tu familia creció encima del cadáver de mi madre! ¡Literalmente!
-¡Y una mierda!
-¡Cambia de expresión joder!-volvió a golpear a la pared, esta vez Elena no se sobresaltó por lo que pudo seguir la línea del puño del chico, tenía pequeñas heridas-¿¡Sabes!? Me largo, no hay quien te aguante...
-¡Damon!-sollozó de nuevo, pero esta vez con más seguridad en su voz-¡Damon para!-el aludido tardó unos segundos en procesar esas palabras, frenó pero no se giró para mirarla, no estaba dispuesto a caer de nuevo, la chica se acercó vacilante, y apoyó una mano en su puño aún cerrado, Damon emitió un quejido, pero nada más-Estas herido...-musitó...
-Si-se apartó-pero esa no es la herida que más me duele-se señaló el corazón con la mano de Elena-¡aquí es donde me duele!-y otra vez, repitiendo el mismo gesto apartó con odio a Elena y salió de allí a la carrera cruzándose con su hermano, al cual no le dirigió ni una mirada. Stefan lo dejó alejarse, y fue a buscar la fuente de sus problemas, la castaña que reposaba tirada en el suelo, con dudas se acercó a ella.
-¿Qué te ha hecho...?-le preguntó con cariño, sorprendiendo a Elena al instante, el chico se sentó a su lado, para poder examinarla mejor-No le culpes, odia a los Gilbert ha muerte.
-¿Y tú?
-Yo también, bueno, a ti no, tu no tienes la culpa, solo eres culpable de haber estado en el lugar y en el momento equivocado-"y con la familia errónea" le fuera gustado añadir, pero no dijo nada al respecto, nadie tenía la culpa en que cuna yace.
-Ya claro...-hundió la cabeza entre sus piernas-Stefan, ambos odiaís a mi familia, no se los motivos, pero tu me tratas diferente...
-Damon ha sufrido más, era muy pequeño cuando perdió a nuestra madre, y también perdimos en muchos sentidos a mi padre, nos hemos criado solos-Elena asintió en silencio, no se atrevió a preguntar más, no conocía lo suficiente a Stefan para saber si estaba hablando en serio o solo estaba preparando una nueva pulla-Elena, siento mucho lo que te halla hecho o lo que te vaya a hacer en el futuro, de veras que lo siento, esta guerra no tiene nada que ver contigo, como no sea que te pongas en tu papel...
-Estáis todos mal, no es una guerra, no podéis estar hablando en serio...-la cara de Stefan le demostraba que si, que todo iba completamente en serio, Elena sabía que sus padres odiaban a esa familia, y también sabía los motivos: la muerte de su abuela, pero ella no era nadie para acusar, y menos sin pruebas.
Stefan no dijo más nada, se levantó y se fue por el mismo camino que su hermano, varias mujeres de la limpieza pasaron por delante de Elena, murmurando algo que no llegó a captar del todo pero que seguramente tendría algo que ver con "los rumores"
Alaric desayunaba con tranquilidad en el jardín junto a Katherine, ninguno había comentado nada de la noche anterior, no porque no tuvieran ganas sino porque la situación seguía siendo un tanto incómoda, estaba claro que Ric no había perdonado aún a Katherine, cosa que la chica comprendía, pero no podían seguir así eternamente, la castaña soltó su taza de café de golpe, derramando algunas gotas encima de las revistas de moda búlgaras y coreanas. Ric no la miró.
-Eres mi hermano...no me puedes hacer esto-"mala forma de empezar" se corrigió así misma en silencio-Ric no es culpa mía...
-Nadie pone los cuernos sin quererlo, la culpa es de dos, tuya y de Elijah-con esa frase Katherine supo que el problema era ese, Alaric siguió con su periódico, ignorándola, y pendiente de su móvil.
-Me recuerdas a papá-"golpe bajo"-siempre ignorando a los demás, solo para su propio interés-se cruzó de brazos.
-En estos momentos pienso que te entrenas para ser una "bitch" como mamá-"más un golpe bajo"-Empate.
-Vale, estamos en empate, por eso tenemos derecho a dos preguntas, una cada uno, ¿recuerdas?-le señaló, claro que se acordaba, esa pequeña idea había surgido entre ellos dos cuando eran pequeños-Mi pregunta es: ¿qué te pasa? En general.
-Pff...-se removió inquieto-muchas cosas Kath.
-No me vengas con evasivas, que nos conocemos-le amenazó-si quieres que conteste a tus preguntas contesta tu a las mías.
-Odio este juego-le confesó-siempre lo odié, lo cree para conocerte mejor, hermanita, demasiado huidiza.
-Y veo que tu has aprendido de mi...-rió-Vamos, confía...
-Es que no quiero preocuparte Kath...-se encogió de hombros-deja que investigue un poco más, no quiero preocuparte más de lo necesario..
-Mmm...vale, pero que conste que ya me has preocupado-Katherine se pasó la lengua por los dientes, gesto típico en ella-segunda y última pregunta: ¿a quién esperas?-le señaló con la cabeza el móvil.
-También tiene algo que ver con lo otro, es a Jenna a quien espero...
-La tía Jenn se nos desvía de camino, a vuelto con el capullo de su ex, ¿es por eso?
-En parte-se aclaró la garganta-¿Le quieres? A Elijah.
-Si le quiero, y no, no lo hice aposta, él me dijo que me amaba a mi...-Katherine no sabía porque estaba haciendo lo que estaba diciendo, pero necesitaba oirlo decir-y que tuviera paciencia, que estaríamos juntos, pero le pidió matrimonio...-tragó saliva-y estuve a punto de contarlo todo...
-¿Qué te retuvo?
-Su lengua hipnotizadora, y no pienses malamente, sabe hablar y utilizar muy bien las palabras, nunca tuvimos más que dos o tres encuentros románticos, nada más.
Katherine estaba paralizada, tumbada en su cama recapacitaba cuáles eran sus opciones, había sido engañada por Elijah, este le había dicho que la amaba a ella, que la quería, hasta le había dado un casto beso en los labios, y en esa misma noche, va y le pide matrimonio a Elena, estaban claras cuales eran: confesar la verdad y cargar con las consecuencias, a fin de cuentas lo que se jugaba era a su hermana, chicos había muchos por el mundo. Pero Elena era feliz, ¿de veras era necesario decir la verdad? En realidad Elijah no había hecho nada malo, no por ahora, solo tenía que evitarle a toda costa, más bien aclararle la situación y después comenzaría con su misión huidiza.
Salió de su cuarto, todos estaban en el salón o en el jardín, solo tenía que sacar al chico de donde estuviese, no había nada complejo, solo era sacarle, entonces, ¿por qué estaba tan nerviosa?
Katherine atravesó el salón, Alaric y Miranda estaban recogiendo las cosas de la mesa, los saludó con un gesto, Ric la observó irse hasta el jardín. El lugar estaba lleno de luces, pero no encontró ni a su hermana ni a Elijah, se cruzó de brazos enfadada, tras darse la vuelta optó por pasear por la zona, tal vez estuviese en otro lugar.
Mientras lo buscaba pensó exactamente las palabras que le iba a decir, pero ninguna le convenció lo suficiente, estaba claro que una bofetada se tendría que llevar, mientras lo repasaba todo mentalmente oyó unos ruidos en la zona de la fuente, con pasos firmes llegó hasta allí pero se quedó blanca y paralizada tras escuchar sus últimas palabras.
-...Ya me he comprometido con esa niñata, los Gilbert lo perderán todo, solo debo completar lo otro con Katherine, por la Mano Negra...-Elijah le hizo una reverencia a la nada, y después colgó, Katherine tardó bastante en procesar la información, decidida a cambiar todo eso cruzó el tramo que le separaba de ese capullo sin sentimientos, el chico se quedó en un completo silencio-¿Katerina?
-¿qué es "lo otro con Katherine"?-le preguntó con maldad, Elijah tragó saliva, no sabía cuánto tiempo había estado la castaña escuchando, pero no podía arriesgarse a preguntarle-Habla, porque nada de lo que has dicho me ha gustado un pelo...desde el principio guapo...
-Kath...
-¡Kath nada! Empieza a cantar o le cuento a mis padres lo que acabo de oir: todo, puede que para algunas cosas no me presten atención pero seguro que lo de "mano negra y demás" le interesa.
-No sabes de lo que hablas, deja que me explique.
-Hace rato que espero esa explicación conjunto a la de que me quieres a mi pero te casas con mi hermana-sonrió, de nuevo con el mismo tono desafiante, eran muy pocas las similitudes de Elena y Katherine, solo las personas que las conocían bien lo sabían, Elijah se pasó una mano por el pelo, y la otra se la llevó a la espalda, donde guardaba su pistola, matarla no era una opción, la necesitaba con vida para completar parte de su plan, bueno el del jefe, pero no le quedaba otra, no había forma para convencerla y él lo sabía.
-Te quiero eso es cierto...pero necesito casarme con Elena, ella es a la que necesitan.
-¿Quiénes?
-No, quiénes no, quien...-suspiró-no puedo decirte quien es, porque ni yo se como se llama, pero es a ella a quien quiere, tengo que casarme con ella para poder alejarla de tus padres, y después que "él" de el golpe definitivo...
-Lo estas complicando más...
-Ese hombre odia a Grayson, le obligó a separarse de lo que más quería, eso y que su padre fue un gran aliado del tuyo, y le traicionó. El Jefe solo quiere venganza.
-¿Venganza?-preguntó divertida-¿Casándote con su hija? Un poco patético...
-Ese es mi papel, pero lo que siento por ti es real...te lo puedo demostrar, mañana mismo, ven a mi casa...a las diez de la noche...
-¿Por qué crees que me voy a callar esto? Vas en contra de mi famila...
-Yo no hago daño a nadie casándome con tu hermana, no la he obligado a punta de pistola...
-Cierto pero...
-No tengo nada que ver con la venganza, solo tengo que cumplir mi parte para poder recibir el beneficio acordado...
-¿Qué beneficio...?
-Limpiar el nombre de mi familia, evitar que se manche más bien...-"y obtener una buena suma de dinero más el reconocimiento completo de Estados Unidos" pero eso no lo dijó, solo lo pensó, pues no iba a descubrir todo el pastel-y a ti...
Katherine alzó una ceja incrédula, pero no le dio tiempo a decirle más nada pues una ilusionada Elena apareció detrás de ellos, abrazando a ambos, la inocente Elena...
-¡Será coña! ¿¡No!?-saltó Ric, tirando gran parte del contenido de su café-¿¡Dónde narices he oído algo sobre esa organización!?-se preguntó a él mismo en voz alta, estaba realmente nervioso-Se que lo he visto en algún lado...¡mierda!
-¿Hice mal...?-preguntó aún sabiendo la respuesta, el móvil de Ric sonó, y uno de los sirvientes apareció para decir que tenían visita-¿Qué vas a hacer Ric?
-Se acabó el turno de preguntas obligatorias-cogió su periódico y se marchó sin decir palabra alguna, sin dar ninguna explicación, Katherine se dejó caer en el asiento, sintiéndose aún peor...
Alaric atravesó el pequeño jardín hasta la entrada de la casa, sabía de quien se trataba, seguramente sería Jenna, pero ahora mismo su cabeza estaba en todos lados menos ahí, había oído cosas horribles sobre "la mano Negra" y entre ellas la destrucción de la reputación de familias muy importantes, hacía años y años que no se sabía nada de esa organización, mucha gente llegó a creer que eran leyendas, pero estaba claro que no era así, y Elijah era todo menos inocente, si realmente ese inglés estaba en medio, su familia corría peligro.
Al llegar a la entrada se quedó de piedra al ver a Jenna, estaba realmente hermosa y su sonrisa quitaba el hipo: un problema más.
