Aquel molesto tic tac del reloj, además de los pasos de la servidumbre la irritaba, se encontraba sentada en el estudio de su tío, supuestamente para hablar algo importante ¿pero si era importante el debería ser el primero en estar ahí? Tenía que haberla interrumpido con aquel sexi modelo, el cual ella estaba muy gustosa disfrutando de sus dotes, pero no, tenía que llamarla su tío ¿para qué? Para dejarla esperando como una estúpida.
Los minutos pasaban y se le hacían eternos hasta que por fin aquella puerta se abrió dejando ver aquel hombre de larga cabellera y mirada inexplicable mirada la cual parecía de una serpiente, se cruzo de brazos como en muestras de que estaba indignada por la espera, pero el paso por alto su gesto y se sentó al frente de ella, a su lado estaba su molesto he irritable perro fiel –según así ella le decía ya que el siempre estaba a la pata de su tío- Kabuto este le serbia una copa de vino a su queridísimo amo –por así decirlo-
-Dime querida ya pensaste que es lo que aras mañana en la noche- pregunto Orochimaru mientras le daba un sorbo al contenido de su copa
-Pues lo mismo de siempre tío –contesto de mala gana- ¿para esto me llamaste? Para preguntarme qué haría mañana en la noche – se levanto de golpe con su manos empuñadas- estaba ocupada con un lindo chico y lo deseche, ya que mi queridísimo tío Orochimaru UN hombre muy importante, no hay que hacerlo esperar y yo me dije: "debe ser porque me quiere informar algo de gran importancia" pero que crees, llego aquí y lo espero por unas horas para que solo me pregunte qué era lo que iba hacer mañana en la noche.
-Ya terminaste de dar tu ridículo discurso- pregunto el peli-palta mientras se acomodaba sus gafas, la joven solo bufo molesta y se sentó de nuevo.
-Lamento si te interrumpí con tu queridísimo chico, pero creía que ya estabas informada sobre la fiesta en la casa de lo Uchiha ya que tú conoces muy bien a la honorable familia –explico mientras la miraba con una sonrisa de lado- ¿no es así Sakura?
-Tengo tiempo que no me relaciono con ellos después de lo que sucedió- murmuro mientras cruzaba sus piernas, como olvidar a esa familia gracia a ella todo comenzó, aquella absurda obsesión de su tío con aquel doncel…
-Cierto, habías desobedecido mis órdenes y le hiciste daño Sasuke-kun- espeto mientras la miraba con el ceño fruncido- sabias muy bien lo que tenias que hacer, pero debía de esperármelo ya que eras una niña malcriada, además de hacerle caso a la estúpida de tu mamá…
-No es justo tío, ya te he explicado que lo que sucedió no fue mi culpa, además mi mamá…
-Lo sé, la culpa fue toda mía a dejar una misión como esa a mi sobrinita.
-Pero mire el lado bueno Orochimaru-sama, ya que la incompetencia de Sakura ah hecho algo bueno...
-¡Oye!- grito indignada
-No repliques, sabes muy bien que es verdad, ya que gracias a ti Sasuke, no recuerda a Naruto ni a ti, ahora podrás acercarte a él en el baile que organiza todos los diecinueve de diciembre la familia Uchiha- explico mientras le daba una señal a Kabuto que le sirviera mas vino
-¿Tengo que acercarme a ese musiquito arrogante?
-En efecto y esta vez no vas a embárrala Sakura
-¿Y qué tal si me recuerda?
-Pues a eso venia, antes de que te acerques a él mira bien a su alrededor que cosa es la más importante, si tiene algún novio…
-Y porque tengo que hacer el papel de espía tío, tu que tienes el suficiente dinero me sorprende que no hayas descubierto cosas tan triviales de ese mocoso- se cruzo de brazos-¿no que es un pianista famoso? Porque no buscas su bibliografía
-Lo que sucede es que la seguridad que tiene Itachi entre su familia es muy alta, además no soy de confiar de lo que dicen los medios, por eso iras tu… pero hay algo
-¿Ahora qué sucede?
-La familia Namikaze Usumaki está entre los invitados, y de seguro es inevitable que te encuentres con tu ex o peor tu hija…-explico Kabuto mientras se acomodaba sus gafas
-No me hables de esa mocosa… que días la fui a buscar y se me escapo tuve que aguantarme a Pein con sus reproches ya que…
-Eso no es de mi incumbencia querida, así que ve alistando un vestido para mañana en la noche.
-¿No tengo de otra cierto?-suspiro- de acuerdo hare las cosas bien esta vez así tendrás a tu queridísimo doncel…- se levanto con elegancia y abandono el estudio, tenía que estar preparada para aquel baile…
-¿crees que esta vez lo haga todo bien Orochimaru-sama?
-Si, además esta vez es su única oportunidad, ella sabe muy bien que me tiene que obedecer osino no cumpliré con el secuestro de la pequeña Sora- se re lambió sus labios- esta vez todo será perfecto.
-No veo la hora que todo suceda, será divertido ver todo en primera fila.
-Tienes razón…
Se subió elegantemente a su auto y le hiso una señal al chofer para que arrancara, poso su vista en la ventanilla, hoy no era su día de suerte; primero lo de su queridísimo sexi modelo que tuvo que rechazar la segunda ronda de sexo salvaje, como amaba a ese tipo de hombre aun que tuvieran poco cerebro, tenían un gran trozo de carne en su entrepierna, sin decir los grandes y redondos traseros que se mandaban. Segundo el tiempo que le hiso perder su tío esperándolo, trasero lo de ese dichoso baile, además que estará ellos.
Suspiro por quinta vez no quería ver a Naruto, ni mucho menos a esa mocosa que tenía como "hija" la cual la metió en problemas con su primo, ya que le debía una no le importaba lo que hiciese con la pequeña revoltosa, pero aun así no sabía cómo ese pulga se había escapado, pero eso no le importaba ahora su prioridad era Sasuke Uchiha, aquel doncel que conoció hace años en cierta parte esa noche será divertida
-solo espera mi querido Sasuke-kun, mañana en la noche nos volveremos a ver después de tanto tiempo- sonrió de lado, saco su teléfono y busco aquella foto que tenia donde Salía Sasuke vestido con un traje negro bien ceñido a su cuerpo mostrando sus cualidades de doncel, mientras abrazaba a su hermana menor la cual tenía un vestido escotado al frente de color negro, esa foto la saco de una página donde Sasuke iba a una premiación musical –espero que estés preparado para verme Sasuke-kun…
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Era viernes, y todos absolutamente TODOS se encontraban en la mesa, Gaara había llegado el día anterior, para sorpresa de todos, se encontraba con una radiante sonrisa, su piel ya no era pálida ahora tenía un poco de color, sus ojos aguamarina estaban llenos de vida, nunca antes se habían visto tan brillantes, su cabello sedoso y resplandeciente, era un nuevo Gaara. Definitivamente sea lo que sea que Sai le había hecho lo había convertido en un adorable y apetitoso doncel, Naruto al verlo tan feliz le sugirió que dejara de ser mayordomo en la casa, ya que siempre lo consideraba como un miembro más de la familia, aun que Gaara se negó rotundamente, no le quedo de otra de aceptar, ahora viviría como un huésped mas en la enorme casa.
Por otra parte esta Deidara que había llegado el mismo viernes por la mañana, con una sonrisa radiante sus mejilla sonrojadas y ese inexplicable brillo de sus adorables ojos azules algo había sucedido que ninguno de los dos quería decir, además sus cuellos era cubiertos por una gruesa bufanda, también estaban sus labios rojizos y semis hinchados, lo que era Mei y Lee lo interrogaron pero ningún no quería soltar nada ¿Quién contaría algo tan personal? También estuvieron los regaños y gritos e intentos de homicidio de parte de la pelirroja ya que el lindo niño rubio, los había encerrado en esa habitación por más de seis horas ¡algo insensato! Pero afín de cuentas no podía matarlo ya que la curiosidad la mataba increíblemente.
La cena trascurría lenta y tortuosamente para los mayores, bueno solo para Gaara y Deidara ya que aquellos ojos agua de la pelirroja lo miraba con sed, sed de matarlos, sus cuerpo temblaban inconscientemente, hasta la comida se le escapaba de las cucharas. A un lado estaba la pequeña rubia que comía todo a su paso, tenía una enorme pierna de pollo frita en su pequeña mano izquierda y en la otra, una cuchara que agarraba la mayor parte del alimento de su plato, al frente de la menor se encontraba Kakashi mirando divertido las expresiones de los donceles.
A su lado se encontraba Lee, el cual miraba un punto muerto en la comida, mientras con movimientos mecánicos se llevaba la comida a la boca, nadie sabia que carajos estaba pensando el moreno de espeltas cejas, a veces negaba con la cabeza, otras donde sus mejillas se sonrojaban y sonreía como una chica enamorada.
Y los únicos mas "normales" por así decirlo se encontraban en el estreno de la mesa, comiendo tranquilos, bueno no tan tranquilos ya que cierto rubio juguetón metía su mano izquierda bajo la mesa y comenzaba a toquetear a su doncel haciéndolo respingar y ponerlo rojo de un solo golpe, y inmediatamente se ganaba una mirada reprobatoria por su acción, pero era nula ya que Naruto sabía ya donde tocar. Durante esos últimos días su relación, bueno se había puesto más activa ahora podía decir abiertamente que amaba a Sasuke sin duda era el doncel más perfecto que había conocido, ya conocía todo el cuerpo de su amado, Pero Sasuke no se quedaba atrás, también había aprendido como provocarlo, hacerlo sonrojar, hasta excitarlo con una sola caricia. Así que comenzaron con una guerra de quien era el que resistiría verse mas "sereno" frente a los demás mientras sus manos jugaban debajo de la mesa sin pudor alguno, Bueno en resumen nadie en esa mesa era normal.
-Entonces ninguno dirá nada ¿cierto?- apunto mientras cortaba el molesto silencio en la mesa, la pelirroja ya cansada de todo quería saber que fue lo que sucedió, pero no sabía que hacer.
-El que caya otorga, así que todas las preguntas que les hiciste no te la van a responder así que tómalas todas como afirmativas querida Mei-chan- explico Kakashi
-Pues tienes razón Kakashi-san –le dio un sorbo a su copa mientras los miraba con cierto toque de victoria
-Ustedes solo son unos entrometidos –murmuro en vos baja Deidara mientras se llevaba algo de alimento a la boca- además todo lo que insinúan es… falso
-Ja, yo no creo eso, haber por que no se quitan la bufandas ¿eh?- señalo dicha prenda- además solo son ustedes dos que las llevan puesta, y ¡ustedes dos que duraron tres días desaparecidos! en esos tres días ninguno dio una señal de humo o algo.
-Pues…porque… ¡eso no te incumbe Mei-neechan!- dijo completamente rojo el rubio- Gaara-chan ¡di algo!
-Emm… yo…- bajo la mirada sonrojado- Deidara-san fue el que duro tres días yo solo dos…
-¡GAARA!-grito avergonzado
-Exacto Ves ambos tuvieron unas minis vacaciones activas, además ya era hora que decidieran hacerme tía – embosto una gran sonrisa- no veo la hora que la casa este repleta de bebes…
Los oídos de la menor se agudizaron y trago el trozo que había mordido de pollo para así, meterse en la conversación, que hasta ahora no le había interesado en nada, pero cuando su tía Mei dijo BEBES, una enorme felicidad la invadió
-Yeii ustedes también hicieron bebes – dijo mas que alegre la pequeña, asiendo que deidara escupiera el agua que había acabado de tomar y que Gaara se atorara con su comida- dime cuando llegaran los bebes.
-Cierto Deiiii… Gaara-chaaaan dinos para cuándo tendremos la casa rodeada de lindos bebes- agrego Mei mientras usaba un tono meloso y burlesco haciendo sonrojar a ambos donceles
- Emm…- Deidara no sabía que decir o hacer ya que conocía a su pequeña sobrinita y le seguiría insistiendo hasta que le suelte la sopa por completo
-Nee tío Deishi dime – suplico la menor con cara de cachorrito triste- ya Okaa-chan y Otou-san hicieron a mis hermanitos solo tengo que esperar- explico con un puchero-¡pero aun así quiero saber cuándo llegaran los bebes!
-Así que ustedes ya le hicieron los hermanitos a Sora-chan- sonrió con picardía Kakashi mientras dirigía la vista a la parejita que estaba en blanco y sudaba frio.
-Sip yo les dije que tenía que hacerme hermanitos que días – explico mientas se cruzaba se brazos sonriente- también en la oficina de Otou-san jeje soy como Cupido – extrañamente los ojos de a menor se iluminaron mientras sus mejillas se sonrojaban levemente.
-Emm… - en realidad no sabía qué hacer, si negar lo que había sucedido esos días, pero debía admitirlo su hija tenía toda la razón, ella había sido como Cupido -por así decirlo-
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-Así que no planean de decir nada- aquella luz daba en sus ojos, en realidad era muy molesto tenían horas en aquella habitación, sin comida… sin nada solo las constante preguntas de esa persona.
-ya te dije que no diré nada entiéndelo- dijo fuertemente, estaba cansado ¿Cuánto más tenía que soportar?
-no te desatare hasta que me digas todo- amenazo mientras se inclinaba a su rostro, con el ceño totalmente fruncido y su expresión seria, no estaba jugando oh claro que no. Desde que lo vio pasar por la puerta de la mansión no lo dudo dos veces, tenía que averiguar todo lo que había sucedido, además tenía asuntos pendientes con el- vamos Itachi no te cuesta nada decirme lo que hiciste estos días con Deidara.
-eres insistente y entrometida Saya- una tercera vos se escucho en la habitación, la nombrada frunció el seño y se acerco
-tu tampoco te salvas Sai –le dio un zape – también me tienes que contar todo lo que hiciste con Gaara, además ¡¿cómo es eso que se fueron a la playa?! No me habías contado de eso.
- por lo mismo eso, no es de tu incumbencia- murmuro el mayor de los tres, estaba cansado de verdad su hermana era una escandalosa entrometida, la quería si y mucho pero hay ratos que quisiera matarla por entrometida.- solo eres una entrometida…
-¡Tu!- la vos de la joven se escucho mas tétrica de lo normal, haciendo temblar a los dos hombres de la habitación – ¿tu como de dijiste?
-Ita..chi… no.. la pro..voques…- sus palabras se entrecortaban, no quería verla enojada, bueno en estos momentos estaba enojada, pero no quería verla furiosa, en esta vida le temía a dos cosa, Uno: a la acosadora esa, de lentes y acné en su rostro, siempre aposto que esa mujer tenía un altar de esos, con miles de fotos de él, sin pensar de muestras de su ADN, de seguro pensaba clonarlo o algo asi… Dos: a su queridísima prima.- Sa…Saya… yo te con…tare… lo que sucedió… pero… prometes… que me… soltaras…
-Es un trato mí querido primo- sonrió tiernamente, como daba miedo sus estados de ánimo sinceramente.
-¿Se lo vas a decir?- inquirió Itachi intrigado, por la absurda decisión de su primo
- ¿ves que tengo alguna opción? No lo creo… además lo que sucedió no es algo de que deba avergonzarme- explico con su mejilla algo sonrojadas
- Me agradan cuando son cooperativos, así que cuenta querido primo- se sentó en la mesa que estaba al frente de ellos, mientras se cruzaba de brazo y observaba a su adorado primo del alma
- bu..bueno… lo que sucedió fue…
»Flash Black «
Después de aquel fogoso beso, no dejaba de pensar que había encontrado al doncel que lo hacía tocar las estrellas, con sus dulces virginales labios. Oh si había sido el primer beso de su adorado pelirojo y estaba feliz, más que feliz, estaba flotando en una nube… llegaron al hotel, se dieron un ducha - claro que no juntos- Gaara se veía tan hermoso, con aquella camisa que le aquedaba demasiado grande para su delicado y delgado cuerpo aquellos pantalones que naturalmente se le caía -bueno el mantenía sujetándoselos para que no se les callera- su cabello húmedo y sedoso además, de su mejillas sonrojadas, aun no se le iba el calor que emanaban de ellas.
Por otra parte Sai llevaba una franelilla blanca y un simple pantalón, pero para los ojos del menor, era como ver a un dios en persona. sus músculos bien marcados, demás estaba aquella piel pálida, que le quedaba perfecta a él. Se acostaron a dormir en la misma cama, al comienzo sus nervios no los dejaba conciliar el sueño, pero al sentir aquel gratificante calor que emanaban al estar juntos aquellos nervios fueron disipando poco a poco.
Por instinto propio sus cuerpos fueron acercándose, quedándose abrazados regalándose calor mutuamente, era la primera vez que dormía abrazado con alguien –bueno la primera vez de los dos- ya que Sai siempre que estaba en una habitación acompañado de alguien era exclusivamente para saciar sus deseos sexuales, pero ahora todo cambiaba, solo quería sentir ese embriagante calor además de el dulce aromar que emanaba el cuerpo de SU doncel.
Gaara estaba en las mismas que Sai, esta era la primera vez que dormía acompañado de alguien abrazado, ya había estado acostumbrado a sentir el frio al lado de su cama, pero ahora a situación era diferente, lo tenía a él; ese hombre al que le cayo encima, aquel que pidió su número de teléfono después de ayudarlo a conseguir nuevamente los pedidos, aquel… el que le dijo hermosas palabras en la cafetería. ¿Acaso era demasiado pronto para estar enamorado? ¿Estaba mal si enamorara después de dos días? Con aquellos pensamientos se quedo dormido en el pecho de su moreno si ahora era suyo… al igual que él pertenecía ahora a Sai. Después de unos minutos de contemplarlo sus parpados se serraron, para así dormir plácidamente.
La mañana se hiso presente, el fresco aire que entraba por la ventana los despertó, además una que otra aves cantoras. En sus rostros estaba una brillante y sincera sonrisa, sus labios se rosaron al paso que se decía "buenos días" después de una ducha se vistieron y visitaron por última vez el mar, caminaron tomados de la mano mientras conversaban abiertamente de cualquier cosa. Las pocas personas que estaba en la playa asoleándose o bronceándose miraban a la pareja con admiración, se veía demasiado tiernos juntos y mucho más cuando el moreno le robaba uno u otro beso en la mejilla a su amado, las horas pasaron justo al mediodía partieron de regreso a Londres.
Ya cuando estaba solos, el jet estaba volando por los cielos, no pudieron evitar besarse con desesperación, Gaara se sentó en le regado de Sai, sus latidos acelerados al igual que sus respiración, las manos del moreno viajaba por la fina espalda, sus labios danzaban succionando toda esencia que había en ellos al igual que sus lengua con un tierno vaivén, juntaron sus frentes y se miraron con adoración, querían grabar ese momento en sus mentes en sus corazones.
-te quiero tanto mi amado Gaara-chan…-murmuro el moreno mientras le daba un beso en la nariz- no quiero perderte…
-y no lo harás – susurro mientras acariciaba el fino y pálido rostro de Sai- yo también te quiero.
-desde ahora eres mío – lo tomo de la barbilla y lo beso, con pasión, dejo sus labios para así explorar mas de aquella piel. Descendió mientras besaba todo a su paso lambio y chupo el cuello del pelirrojo haciendo pequeñas marcas en el…
-Ahh…Sai…detente…- su respiración estaba interceptada sus mejillas eran increíblemente rojas, se mordió su labio se sentía bien lo que hacia Sai con su labios…
-no puedo… perdóname… pero eres demasiado lindo…-murmuro-no puedo… resistirme por más tiempo- diciendo esto, Gaara olvido todo y se quito la camisa dejando ver su delgado y fino pecho…
-ahh.. Sai…mmnn…-gemía al sentir nuevamente aquellos labios sobre su dorso, el moreno lo tomo de la cintura y lo arre costo en el asiento, se acomodo de la mejor manera para poder alcanzar aquellos rosados pezones, su lengua se movía de forma circular haciendo que estos se e rectaran – que…bien se siente…-dijo entre suspiros, eso hiso sonreí a Sai, tomo con sus dientes el pezón derecho y lo succionaba levemente sacando mas gemidos de los labios del doncel.
Fue bajando lentamente llegando a su ombligo el cual beso con ternura mientras sus manos desabrochaba el pantalón para así liberar aquella erección que pedía placer, sus manos tocaron por encima del elástico del bóxer, sus labios ya estaban cerca de su hombría, su cuerpo se estremeció al sentir aquella mano sacarlo de su tortuosa prisión.
"hermoso" fue lo que se le vino a la mente en ese instante, era tan delicado a pesar de estar totalmente firme y palpitante, su mano tocaba toda su longitud, no se equivocaba era una hermosa vista, la punta de su glande rosada expulsando pequeñas gotitas de semen per seminal, no dudo en acercar su lengua a ella. "es exquisito" y de una se metió todo el pene hasta la garganta, succiono, lambio como si fuera una paleta de helado, podía sentir como se derretía en su boca, Gaara no paraba de gemir, suspirar, y pedir más… era grandioso.
-ahhh…Mass…Sai…- sus manos se aferraban al asiento con fuerza mientras su espalda se arqueaba al sentir como Sai comenzaba a masturbarlo, sus ojos estaban totalmente cerrados, además sus mejillas ardían increíblemente, sin decir sus labios rojos de tanto mordérselos.
-eres increíble mi príncipe…-le dijo mientras besaba su vientre sin dejar de mover su mano de arriba y abajo mientras con la otra, tocaba sin pudor los testículos.
-ahhh… ahhh…mmmnnng… Sai… creo que…- el nombrado supo a que se refería y volvió a tomar con su boca aquel exquisito pene, quería sentirlo correrse en su boca, succiono con lujuria, para así después de unos segundos recibir toda la esencia del doncel, tragando todo a su paso. Oh claro Gaara toco el cielo con sus manos en ese mismo momento, jadeante y exhausto abrió sus ojos para encontrase con aquella mirada oscura, que brillaba únicamente para él, sonrió tiernamente al verlo que se acercaba a su rostro.
-En definitiva, eres exquisitamente delicioso mi príncipe – se besaron con dulzura, pero fueron interrumpido por la vos de piloto avisando que ya habían llegado, y a regañadientes tuvieron que acomodar sus ropas –bueno solo la de Gaara ya que él era el único que estaba semi desnudo. Una vez ya listos se acomodaron y se tomaron de la mano mientras relajaba sus cuerpos –mas Sai ya que aquella esplendida vista que Gaara le dio hace unos momentos fue tan excitante que su "amiguito" estaba hecho una piedra pero no tuvo la oportunidad de saciar sus deseos no del todo-
El jet se detuvo así que una vez todo listo bajaron, subieron a la limosina y Sai se dispuso a llevar a su querido doncel a su hogar, pero con la condición que se verían el Sábado en el baile de la familia Uchiha, la cual Gaara tuvo que aceptar, llegaron a la mansión Usumaki y se despidieron, sin duda jamás en su vida olvidaría esos dos días.
»Fin del Flash Black «
-y eso fue lo que sucedió…- murmuro con sus mejillas sonrojadas, sus ojos brillaban increíblemente, mientras narraba todo lo sucedido tenia la vista baja pero cuando la levanto se encontró a su prima con los ojos llorosos, sus mejillas sonrojadas, además de ese hilito de sangre que decencia de su nariz giro su cabeza hacia donde se encontraba Itachi con los ojos en blanco, parecía un muerto – en realidad estaba n shock- ya que al escuchar todo con lujos y detalles lo que sucedió de la boca de su primo lo dejo algo traumado – bueno no del todo-
-Sai…Sniff…Sniff-se limpiaba con su muñeca las pequeñas lagrimas que salían de sus orbes negros, el joven la miro asustado ¿acaso había dicho algo malo?- eso… eso ¿en realidad sucedió?
El moreno asintió temeroso con una ceja alzada, Saya se bajo de la mesa y busco unos pañuelos para limpiarse la nariz, ya que volvía a descender mas sangre de ella
-¡Kyaaaaa!- ese grito lo descoloco por completo al verla que se cubría el rostro- no puedo creerlo Sai, eso fue… ¡fue increíble lo del cuarto!…. ¡Y también el beso de la playa! Awwwrr… fue totalmente romántico sin decir lo sucedido en el Jet - decía emocionada mientras de la comisura de sus labios descendía baba y de su nariz comenzaba nuevamente a tener hemorragia, se había imaginado todo, absolutamente todo.
- bueno ya que te conté todo… me puedes soltar Saya-chan – dijo con una de sus típicas sonrisas, la morena asintió totalmente feliz y lo soltó, en eso Itachi reacciona y los mira con el seño fruncido
-Oye Saya-neechan suéltame a mi también – rogaba irritado, esta lo miro con molestia y se le acerco.
- si tienes una historia así de buena como la de Sai te suelto – le informo mientras se cruzaba de brazos.
-vamos Itachi-kun es sencillo solo hazlo y así termias con todo esto- inquirió Sai con una sonrisa mientras se sobaba sus muñecas.
-ESTAN LOCOS SI CREEN QUE DIRE ALGO- grito completamente rojo- eres una pervertida Saya
- no soy… pervertida – murmuro roja- soy tu hermana y tengo todo el derecho de saberlo- apunto- además recuerda que yo fui la que arregle tu cita con el
En teoría tenía razón pero no, no podía arriesgarse a que ella se enterara de lo que sucedió, además el no era de esas personas que cuentan abiertamente lo que hace con su pareja –por así decirlo-
-No te diré nada, así que olvídate – miro a un costado molesto
-Ok te quedaras hay amarrado hasta mañana- de repente el sonido de la puerta los saco de si, la morena se acerco y abrió para encontrase con una de las mucamas la cual miro extrañada la escena, pero no debía sorprenderse ya conocía a esa familia y era así de extraños- ¿qué sucede?
- la señora Mikoto los mando a llamar, ya que la cena esta cérvida –informo la mucama - ah y también dijo que los quería a los tres en la mesa en menos de tres minutos.
Des pues de decir eso se retiro la mucama, dejando a los tres Uchiha en blanco, así que Saya tubo que desatar a Itachi –obviamente a regañadientes- pero le prometió que averiguaría lo que sucedió de una u otra forma, llegaron a la mesa donde se encontraba una Mikoto enojada ya que había pasado mucho tiempo que la comida estaba servida, todos se sentaron y comenzaron a probar la comida en silencio, pero sus expresiones cambiaron al sentir que todo estaba frio.
-la hubieran comido caliente, si no hubieran desaparecido con sus jueguitos- inquirió mientras tomaba un poco de Té
-Perdona Madre, pero toda la culpa la tiene Saya-neechan – explico Itachi mientras miraba a la menor que automáticamente frunció el ceño
-habríamos terminado temprano si desde el principio me hubieras contado lo que sucedió- amenazo con un trozo de zanahoria pegada en su tenedor
-ya te dije que no diré, nada…- continuo comiendo.
-Querido, espero que ya tengas todo preparado para mañana recuerda la seguridad de la casa debe estar al máximo…- hablo Mikoto rompiendo la tención que había en el aire.
-Esta todo preparado, contrate a los mejores tu me conoces, además de que la prensa vendrá tenemos que tener cuidado- murmuro mientras bajaba la mirada.
-Todos piensan que el está de viaje, pero nadie sabe que está en coma…-susurro Sai – me pregunto si se enterarían lo de Sasuke…
-Lo dudo ya que Naruto es muy cuidadoso en esas cuestiones- dijo itachi mientras daba un sorbo a su bebida.
-¿Naruto?- pregunto la morena estaban hablando de un tema que ni ella tenía conocimiento.
-Si, Naruto Usumaki Namikaze no lo conoces ya que siempre has estado de gira y de concierto querida – explico Mikoto, ganándose la mirada de su hija intrigada
-¿el que tiene que ver con Sasu-niichan?- pregunto seria, todos se miraron. Claro Saya era la única que no sabía sobre la relación que tenia Sasuke con el joven empresario.
-es su novio- dijo cortante Sai
-¿Novio? ¿Desde cuándo? pero… Suigetsu- ahora si estaba más que confundida…
-¿quién es Suigetsu? – pregunto Mikoto
-es el Novio de Sasuke…
-¿Qué cosa? ¿Ese musiquito de quinta?- la miro extrañado Itachi, ¿que si lo conocía? Si una vez fueron presentados por el insoportable de Sasori el agente de Sasuke.
- para tu información no es ningún musiquito de quinta, el es famoso y lindo.
-Lo defiendes demasiado, por lo visto tienen una relación ustedes dos muy buena-alzo la ceja Sai mientras hacía sonrojar a la morena
-Caa…ca..llate Sai… no sabes lo… que dices…
-Si claro.
-Yo no apruebo esa relación con ese muchacho "Suigetsu"- dicho esto se levanto de su puesto dejando a los menores, sorprendidos unos más que otros. "no permitiré esa relación, no quiero que nos separen de la pequeña Sora" se decía mentalmente mientras iba a su habitación"quiero que Fugaku la conozca…"
Continuara…
