Los Juegos del Hambre no me pertenecen, solo utilizo sus personajes para mi historia :)
Capítulo 14:
Peeta's POV:
Escucho la voz de Katniss en la lejanía, e intento como puedo seguirla, pero cada vez está más lejos. Y yo cada vez camino más despacio. Llega un punto en que dar un paso me cuesta una eternidad, y me caigo al suelo. Ya no logro ver a la chica de ojos grises; escucho a lo lejos una canción que no conozco y luego todo se pone negro.
Después de lo que parece mucho tiempo, o quizás poco, abro los ojos. Desorientado miro a mi alrededor, y recuerdo lo que pasó cuando veo a Finnick Odair sentado a mi lado. Tiene un moretón en el ojo, aunque ha dejado la bolsa de hielo en la mesita que hay al lado de la camilla.
Cuando nota que estoy despierto me sonríe levemente, y para mi sorpresa yo le devuelvo la sonrisa. Al principio Finnick Odair no me caía demasiado bien. Supongo que habrá tenido algo que ver su fijación de seguir a Katniss a todos lados. Se que a ella tampoco le caía muy bien, y a mi no me gustaba su cercanía con la chica de ojos grises.
Pero conforme pasaban los días empecé a notar cambios en ella. Poco a poco comenzó a recuperar el tono de una persona saludable, y a sonreír más. Ya no parecía la chica triste que había sido en los últimos días, aunque lo cierto es que tenía problemas. Me preocupé un poco cuando escuché a un grupo de chicas hablar sobre lo que les gustaría hacerle por sentarse con Finnick, pero por suerte no pasó nada.
No pude evitar sentir celos durante cierto tiempo. Celos de que Finnick Odair hubiera ocupado mi lugar, aunque lo cierto es que nunca supe si tenía un lugar definido en su corazón, y celos de que él la viera como algo más que una amiga. Para ese momento ya tuve definido que Katniss me gusta, aunque todavía siento que hay algo más que falta. Sin embargo los celos duraron hasta que me di cuenta de lo familiar de la actitud de Finnick. A pesar de vivir molestándola él tiene el mismo aire protector que ella tiene con Prim. Entonces me tranquilicé.
Prim casi siempre evitaba hablar de ella cuando venía a mi casa, pero noté el alivio en su rostro cuando Katniss comenzó a juntarse con Finnick. Ella estaba mejorando.
Desde entonces no pude evitar sentir cierta gratitud hacia el chico de ojos verdes, y más aún después de lo sucedido hace un rato.
Me incorporo, aunque duele, y como puedo logro sentarme. Finnick sigue sonriendo; no se como lo hace, aunque lo cierto es que yo me llevé la peor parte. Hasta cuando parpadeo me duele.
- Gracias.
- No hay de que. – Mueve la mano como si no fuera nada. – Pero creo que quiero oír la historia entera. Nunca pensé que tú harías eso. – Frunzo el ceño, suspiro y empiezo mi historia.
Las clases ya habían terminado, y hoy Prim no podría venir a la panadería, de modo que tenía la tarde libre. Delly me había pedido si la esperaba, porque tenía práctica con el equipo de natación. A pesar de que últimamente pasar tiempo con ella no es muy agradable no pude negarme, así que cinco minutos antes de su horario de salida me dirigí al gimnasio.
El lugar estaba vacio, o al menos eso parecía a primera vista. Las chicas no habían salido de la piscina aún, por lo que entré y me senté en un banco a esperar a Delly. Fue entonces cuando reparé en que el lugar no estaba vacio, que en una delas esquinas había una pareja besándose. Al igual que yo los vi, ellos también se dieron cuenta que no estaban solos y se separaron. Entonces pude ver quienes eran.
Era Gale Hawthorne, el novio de Katniss, con Johanna Mason, una chica de último año que vivía con cara avinagrada. Sorprendentemente ella sonrío, aunque de una forma arrogante, y se fue, dejándonos a Gale y a mí. En general soy una persona tranquila, pero en ese momento me hirvió la sangre. No sabía que habría pasado entre Gale y Katniss, si seguían juntos o no, pero de todos modos me enfurecí. Gale se empezó a reír.
- ¿Así que te tragaste el cuento de que Katniss y yo salíamos? Sabía que te había dicho algo así.
No estoy muy seguro en que momento pasó, pero repentinamente estábamos uno en frente del otro. Gale seguía sonriendo, pero no había ni un ápice de alegría en su rostro. Yo nunca me había sentido tan furioso, o al menos eso creía, hasta que habló y lo empeoró todo.
- Eres un idiota. Katniss es una mentirosa ¿no? No es más que una…
Nunca sabré que iba a decir Gale, el mejor amigo y supuesto novio de Katniss, sobre ella. Fui yo quien inició la pelea, y sin presumir, hubiera podido con Gale si a los cinco minutos no hubiera llegado un amigo suyo, un chico enorme cuyo nombre creo que es Cato.
- ¿Necesitas ayuda Gale? – le preguntó.
- No, pero no me negaré si quieres unirte a la fiesta. – contestó el susodicho.
Ahí se fueron todas mis oportunidades. Si antes tenía una chance contra Gale, ahora que se había sumado Cato era prácticamente imposible. Soporté los golpes lo más dignamente posible, y luché por mantenerme consciente, porque sino no se que hubieran hecho conmigo. Cada parte de mi cuerpo me dolía cada vez más, y cuando pensé que no aguantaría más apareció Finnick. Entonces se me cerraron los ojos.
Finnick asiente cuando termino la historia y me dice:
- Luego no pasó mucho más. Te saqué como pude, aunque ese Cato es realmente una bestia. A medio camino Katniss nos encontró y casi me mata cuando te vio inconsciente.
- ¿Katniss? ¿Ella estuvo aquí?
- Sí, deberías haber visto su expresión cuando le dije que había sido Gale. Apuesto a que se fue directo a su casa a matarlo.
- No. – Empiezo a hacer fuerza para levantarme, pero realmente me duele todo. – No podemos dejarla.
- Espera, espera. – Finnick pone una mano sobre mi hombro. – Creo que Katniss es lo suficientemente grandecita para resolver sus problemas. De todas formas me daré una vuelta por ahí.
Asiento y miro a Finnick mientras toma su mochila. Parece que no le importa demasiado, pero irá a ver si Katniss tiene problemas. No puedo evitarlo; todas mis dudas sobre sus sentimientos hacia ella resurgen. Él se da cuenta, porque antes de irse me dice:
- No te preocupes, no hay nada entre nosotros. Aunque debes saber que los considero los dos tontos más grandes del planeta.
Katniss's POV:
Me tomo dos minutos para recuperar la respiración antes de empezar a golpear la puerta. Una, dos, tres, cuatro, cinco… Cada vez que golpeo y no sale nadie siento como me enfurezco más. No tenía pensado gritar, porque no me gusta armar escándalo, pero a los pocos minutos me encuentro gritando como una loca el nombre de mi mejor amigo.
Y en cierto modo estoy loca. Lo que sucedió ha minado la poca cordura que había en mi cabeza, y ahora siento que todo se terminó de dar vuelta. ¿En que mundo Gale golpea a un chico hasta dejarlo inconsciente? Y no a cualquier chico, a Peeta. El monstruo que vive en esta casa no puede ser la misma persona que conocí hace años, el chico que también perdió a su padre. El que solía ser mi mejor amigo no dañaría a alguien tan importante para mí. Estoy segura de que el sabía lo que significa Peeta para mí; tuvo que darse cuenta. Aún no entiendo como pudo hacerlo.
Sigo aporreando la puerta hasta que no le queda otro remedio que salir. Cuando lo veo siento que la furia me enceguece, de nuevo. Tiene un moretón en el ojo, una prueba de que el chico del pan se defendió cuando pudo, pero siento que no es suficiente. Quiero hacerlo sentir todo el dolor que debió sentir Peeta. Y lo hago.
Me lanzo contra él y utilizo mis uñas para rasguñarle la cara tanto como pueda. Ya no me importa que haya sido mi mejor amigo, ni todos los años que compartimos juntos, ni que me haya dicho que me quiere. Solo quiero causarle daño.
Cuando se recupera de la sorpresa me toma de las muñecas y me aparta. Sin embargo no me suelta. Intento hacerlo por mi misma, pero tiene mucha fuerza. Entonces empiezo a gritar. Me sujeta con más fuerza, al punto que me hace daño.
- ¡Suéltame!
- ¿Qué pasa Catnip? ¿Ahora que no puedes usar tus uñas estás indefensa?
Como la persona frente a mí ya no significa nada, sus palabras lo único que hacen es aumentar mi furia. Antes de que intente otra cosa, hago lo único que se me ocurre: lo escupo. Me suelto y retrocedo, cuando escucho pasos. Me giro y allí se encuentra Finnick, corriendo hacia mí.
- ¿Qué haces Katniss? Vámonos, no vale la pena.
- Tienes razón, no vales la pena. – Le digo mirando a Gale con todo el desprecio que puedo.
Finnick y yo nos alejamos dejando a Gale completamente furioso. Todavía no puedo terminar de creer todo lo que pasó hoy, y no tengo certezas de nada, solo del hecho de que si antes creía que no había vuelta atrás cuando Gale se me declaró, ahora estoy segura de ello. Hemos llegado a un punto sin retorno, ya no queda nada entre nosotros. Solo odio.
Hola! Bueno como les había dicho pude actualizar hoy, lo que me pone muy contenta :D Y como me dijeron que el capítulo anterior estuvo muy cortito intenté hacer este más largo, y salió un poco mejor :p Igual más de esto no pienso alargar los capítulos, porque me pasó de leer fics muy largos, que llegaba a la mitad del capítulo y me aburría, por más interesante que fuera la historia.
Bueno acá tenemos toda la historia. Alguien me había dicho que le gustaría que apareciera Johanna, y yo ya tenía pensado incluirla acá, pero ahora estoy pensando en que aparezca un poco más ;) Las del club anti-Gale espero que se pongan contenta, porque ya no va a aparecer mas, suficiente hizo por ahora. Lo positivo de este capítulo es que a Katniss se le acabaron las excusas para alejar a Peeta, porque Finnick se encargó de decirle que lo iba a matar xD Dentro de poco también nos vamos a librar de Delly *risa malvada*
Por último quiero agradecerles a todos los que dejaron reviews, porque con el capítulo anterior superamos los 100. No saben como me emocioné, nunca me hubiera imaginado, cuando me vino la idea de esta historia y la empecé a escribir en mi cuaderno, que iba a pasar esto :) Muchísimas gracias. Mañana me voy a encargar de responder los reviews :)
Bueno, no les prometo nada, porque no es seguro, pero voy a tratar de actualizar el jueves. Hasta entonces :)
Saludos!
