hey! Estoy de vuelta con un nuevo capítulo.

Dedicado a mi amiga S... que el 4 fue su cumpleaños. Espero que lo leas y que lo hayas pasado bien. XD.

Bueno, en estos momentos tengo la tentación de adelantarles lo que sucederá en este capi pero eso no sería nada agradable, especialmente para todos(as) aquellos(as) que han estado esperando con ansias este capitulo, así que me aguanto las ganas XD, el capi es un poco corto, pero creo que vale la pena la espera XP.


Part 14- All Harry's Base

"¡Maldita sea, Harry, por última vez, no lo sé!" Draco gruñó silenciosamente, frotando sus sienes. Harry apoyó todo su peso sobre el arbusto detrás del cual se habían escondido, sin importarle que llovía más fuerte y que estaba totalmente empapado."Apenas conozco al parásito anoréxico!"

Derrotado, Harry se derrumbó a un lado del arbusto detrás del que se habíasn escondido, sin importarle arañarse ligeramente. "Los Dursley jamás dejan a alguien pasar la noche en la casa, excepto a la pandilla de Dudley", dijo Harry lentamente. "Pero ella no puede haber entrado a la pandilla aunque lo quisiera y menoes en tan poco tiempo. Es mujer, y ellos son sexistas. La tratarían como una loca ninfómana aunque los dejara al borde de la muerte y les saque los ojos."

"Eso no me sorprende," murmuró Draco. Estuvieron en silencio durante otro minuto, ambos dándole vueltas al asunto una y otra vez. "¿Quieres recuperar tus cosas o no? Porque si te va a tomar toda la noche juntar el valor para hacerlo, no voy a cargarte hasta Londres."

"¡No quiero regresar caminando al Caldero Chorreante!" gimió Harry, alarmado al pensar que Draco sería capaz de abandonarlo con los Dursley. No¡no y no! Draco le dirigió una encantadora sonrisa(libre de colmillos) y rió entre dientes ligeramente.

"No te dejaría aquí con ellos y el lindo parásito," dijo Draco riendo, imitando la voz de su ama. "Pero tendría que encontrar un lugar donde quedarme durante el día, y tú siendo un Gryffindor honorable no podrías abandonarme porque no tendrías como regresar a Londres..." Harry frunció el ceño. Draco lo conocía demasiado bien. "Así que, coje tu abrigo cariño, nos vamos." El vampiro le dio a Harry un ligero empujón hacia la casa. Harry se quitó el agua de la lluvia de los ojos, agradeciendo que sus lentes aún repelieran el agua.

"¿Cómo voy a hacer esto?" se preguntó suavemente.

"Sólo ve y reclama tus cosas," sugirió Draco, levantándose y quitándole a Harry los mechones de cabello negro que le caían sobre el rosotro. Incluso empezó a arreglarle el cuello, pero Harry le retiró las manos suavemente.

"No tengo que verme presentable frente a los Dursley."

"Pero sí frente a Niles…"

"¿Niles?"

"Mi ama. Creo que tu tío la llamó 'Nilly'. Es razonable que use diferentes versiones de su nombre." Harry trató de responderle, pero el rubio lo empujó con un poco más de fuerza, forzándolo a ponerse en camino.

No era que estuviera asustado. Para nada. Sólo estaba molesto de tener que atravesar ese jardín otra vez, el jardín que lo había esclavizado durante el calor del verano. No quería tener que cruzar esa puerta nuevamente. Tal vez, con un poco de suerte, Vernon le devolvería todas sus cosas y Harry no tendría que entrar. Llegar a la puerta le pareció eterno. Pasó la cerca blanca de madera. Pasó el arbusto de flores azules. Pasó el arbusto de flores blancas. Pasó el arbusto de flores rosas. Subió el primer escalón. El segundo escalón. El tercero. Parado sobre el tapete de bienvenida.

Harry tocó el timbre.

Apenas había quitado la mano del botón cuando la puerta se volvió a abrir. La ama de Draco era más alta que Harry. Iluminada de tal manera, que se veía más alta y su piel, aún más oscura de lo que realmente era. "¿Qué?" dijo ella como saludo.

"Hola, soy Harry Potter, y vivo aquí," Harry respondió fríamente. Niles, o 'Nilly' como la había llamado Vernon, retrocedió un pasó, sorprendida. Su cabello verde ondeando tras ella.

"¿Quién es, Nilly?" gruñó Vernon desde la sala.

"Oh, Harry," dijo Nilly cambiando abruptamente de tono. Sus brillantes ojos verdes se suavizaron. "Pobre, empapada, CONDENADA criatura. Entra, entra, dulzura. No te había visto desde que te desmayaste debajo de Draco en mi cama." Harry se sonrojó ligeramente. ¿Tiene que ponerlo de esa forma? Aún así, le permitió darle la bienvenida a su propia casa. "Es tu sobrino," dijo ella en voz alta, mientras caminaba hacia la sala, dejando a Harry en la entrada mojando todo.

"¿Es mi QUÉ?" gritó Vernon. Harry quiso esconderse, pero sabía que estaba allí por una razón.

"Hola de nuevo, tío Vernon," dijo Harry, sin ningún deseo de entrar a la sala y enfrentarse a su tío. "Yo sólo-"

"¡¿Por qué volviste?!" rugió el hombre, saliendo de la sala y casi chocándose con Harry. Tan alto como Nilly, Vernon la superaba en tamaño; su suéter gris y voluminoso mostraba cada curva de su más-que-redondeado cuerpo. Su cara tenía manchas púrpuras de rabia no contenida. Harry retrocedió al verlo, pero su voluntad seguía firme. Sin miedo.

"Vine a recoger mis cosas," dijo Harry claramente. "Jamás volveré a molestarte, si sólo me la dieras sin causar una escena."

"¡Sácala y lárgate¡Aún está en el cuarto de Nilly!" gruñó Vernon.

"Claro," dijo Harry agradecido, pero apenas había dado dos pasos antes de detenerse. "¿El cuarto de Nilly?" preguntó lentamente, girándose para mirar a su tío, cuyo rostro se estaba poniendo más morado.

"Tienes la osadía de escaparte y aún crees que tienes un lugar aquí?" gritó, una lluvia de saliva siguiendo a sus palabras. La gran ballena blanca (NA: XD) tomó una gran bocanada de aire y bajó la voz, pero su rostro se mantuvo tenso e incoloro, sus nudillos poniéndose más blancos. "La adorable jovencita llegó hace tres días preguntando si teníamos un cuarto para rentarle. ¡Y sí que lo teníamos!"

"¿Le rentaste mi cuarto?" Harry siseó, tratando de controlarse. Nilly metió la cabeza en la habitación.

"Todas tus bases nos pertenecen," le informó a Harry con una sonrisa, saliendo de vista inmediatamente. Su momento de humor sádico fue suficiente para calmarlo.

"Necesito mi varita, tío Vernon,"dijo lentamente. El hombre dio un resoplido, cerrando los ojos al oír la mención de tal objeto mágico.

"Nos deshicimos de la chimenea eléctrica y la quemamos," gruñó su tío.

Las palabras no habían terminado de salir de la boca de su tío cuando harry ya se había lanzado dentro de la sala, derecho a la nueva chimenea, pasando los dedos por las cenizas, su mente en un estado de terror. Merlín, no. No mi varita. No puede haber quemado mi varita... Dio un leve grito de alegría al sentir algo parecido a una rama, y la sacó de la chimenea cuidadosamente. Era su varita, y a pesar de estar cubierta de cenizas, se veía mejor que nunca. Harry no pudo evitar sonreír mientras la limpiaba en su capa, y se volteó para enfrentar a su familia.

"Nunca quemen una varita," dijo como si nada. "Lo más probable es que explote. Cuando un mago destruye una varita, la parten en pedazos." Giró entre sus dedos a su más preciado tesoro, disfrutando del sonido, como un susurro, de su varita. "Pero me alegro que hayan intentado quemarla. El núcleo de mi varita es una pluma de fénix. Supongo que tiene suficiente de fénix como para renacer de sus propias cenizas."

"¿De qué están hablando?" preguntó Nilly inocentemente, guiñándole un ojo mientras jugueteaba con sus dedos.

"¡FUERA!" gritó Vernon. "¡Coje tus cosas y LÁRGATE! Nunca vuelvas a molestar a nuestros invitados con tu anormalidad otra vez!"

"Con gusto," dijo Harry riendo, mientras subía las escaleras rápidamente, hacia su antigua habitación. Nilly lo alcanzó un segundo después, ondeando su largo cabello verde tras ella.

"No puedo dejar que toques mis cosas," dijo ella con una sonrisa.

"¿Qué cosas?" preguntó Harry incrédulo, observando la habitación. PArecía estar exactamente como él la había dejado. Su baúl estaba en una esquina. Su cama aún tenía las mismas sábanas arrugadas. La pequeña mesa junto a su cama aún tenía el modelo en miniatura del Colacuerno Húngaro, que estaba durmiendo en esos momentos.

"No tengo nada," Nilly rió tontamente, mientras cerraba la puerta con llave, sólo para estar seguros. "A menos, que cuenten las cosas que tengo en mis bolsillos." Metió una elegante mano en el bolsillo de sus jeans, y cuando la sacó, esta sostenía un oso de peluche, que era de la mitad de su tamaño. Harry sonrió. "Tal vez haya sido muggle antes de ser mordida, Harry, pero los vampiros tienen su propia clase de magia. Hay muchas razones por las cuales los magos nos temen."

"Realmente no me importa," le dijo Harry honestamente, mientras trataba de empacar usando su varita. No era tan bueno como Tonks, así que se encogió de hombros y empezó a empacar con las manos. "He tenido por amigos a hombres lobo y gigantes. No veo por qué no puesdo ser amigo de un vampiro."

"Excelente. Pero¿te importaría salir con un vampiro?" Harry soltó su figura del Colacuerno, que bastante molesto le escupió una pequeña bola de fuego a los dedos de Harry. "Sólo preguntaba, Harry…"

"Creo que no me importaría," dijo Harry lentamente. "Si alguna vez encontrara a un vampiro que no quisiera tenerme despierto toda la noche." Nilly se rió y empezó a ayudarle a empacar, haciéndole sentir celos de la rapidez con la que se movían sus dedos.

"Ahora que tienes tu varita, puedes hacer a Draco inmune a la luz solar," Nilly le informó, sus ojos verdes brillando en la oscuridad sonriendo de forma maligna. "Ya eres mayor de edad¿verdad? El hechizo esPraesidium Helios. Tienes que hacerlo dos veces al día, y es mejor que se aseguren de funcione antes de salir a la luz del sol."

Harry estaba estupefacto. "Si eso realmente funciona¿cómo es que Hermione no me lo ha dicho nunca?"

"¿Hermione?"

"Hermione Granger."

"Aaaaah," dijo Nilly. "La chica genio de padres muggles que Draco odia más que a nadie." Harry asintió mientras, por fin, cerraba su baúl, lleno de todas sus cosas, incluyendo su reserva de comida debajo de la tabla suelta. Harry no pudo evitar darle un beso a su varita antes de guardarla en su bolsillo. "¿Tienes idea de lo lindo que es?" dijo Nilly con excesiva efusión, riendo.

"¿Qué cosa?" preguntó Harry en blanco, mientras levantava el baúl.

"¡Draco y tú!" la vampireza dijo, dando un gritito. "¡Pareja¡Es tan lindo! Le estabas empezando a gustar cuando dejó mi antiguo apratamento. Aparentemente, ahora le gustas mucho más."

"¿Qué te hace decir eso?" Harry preguntó fríamente, acercándose a la puerta.

"Las marcas de mordida en tus labios y la venda en tu cuello," dijo ella riendo. Le pasó la jaula de Hedwig a un Harry Potter bastante desconcertado y avergonzado, que se estaba quitando el agua del cabello. "Ahora, Harry, escúchame. Estás en camino a la destrucción.."

"Y no tengo oportunidad de sobrevivir, y debo aprovechar el tiempo," gruñó Harry. Nilly sonrió por un momento, luego sacudió lentamente la cabeza. Lo cogió por las muñecas antes que abriera la puerta.

"No se queden en el Caldero Chorreante mucho tiempo. Algo muy... desafrtunado... va a ocurrir allí en tres días, a las ocho de la noche."

"¿Qué-?" Nilly abrió la puerta y lo acompañó al piso inferior, y fuera de la casa, sin dejarle decir algo. "Pero cómo-"

"Shh," dijo Nilly sauvemente, saliendo por un momento de la casa. "Así es como lo sé." Lentamente, se subió la manga del brazo izquierdo, mostrándoselo a Harry. No había nada. "Sólo mira, Harry." Ella observó su brazo por un momento, al igual que HArry.

Líneas negras empezaron a aparecer en su brazo, apenas visibles en la oscuridad; las líneas se entretejieron hasta que gradualemente formaron una figura. Que se parecía bastante a una calavera, con algo saliendo de su boca...

Harry soltó su baúl y retrocedió dos pasos, casi cayéndose de las escaleras, al tiempo que sacaba su varita. "No. No puede ser."

"Shh, encanto, la persona que ves delante de ti, no es como realmente me veo. Pero te prometo que esta linda marca sólo es superficial..." Harry asintió, entendiendo lo que quería decir. Sabía de otros que eran mortífagos contra su voluntad, como Karkaroff. "Te lo advierto, Harry. Aléjense del Caldero Chorreante."

"¿Y a dónde se supone que vamos a ir?"

"Aquí no, tenlo por seguro," rió Nilly. Las líneas de su brazo desaparecieron. "No estaba bromeando cuando dije que todas tus bases nos pertenecen. Eso incluye, Grimmauld Place, número 12." Y con eso, regresó a casa de los Dursley, y le tiró la puerta en la cara.

El silencio reinó por un minuto, mientras Harry escuchaba los pasos de Draco acercándose a él bajo la lluvia. "¿Qué demonios fue todo eso?" preguntó, quitándose un mechón de cabello del rostro.Harry se volteó hacia él con una gran sonrisa (bastante falsa).

"¿Sabías que es una mortífaga?" el rostro de Draco mostraba su total incredulidad. "Supongo que es mi turno de contarte una historia."


WHAT??!!! No me odien, no quieran matarme que no es mi culpa que se acabe allí (culpen a la autora, yo sólo traduzco)

voy a intentar poner el siguiente capítulo antes del estreno de la película ( a más tardar el 10) y probablemente antes de que salga el libro (a más tardar el 20) así que alégrense oh lectores y lectoras (o sólo lectoras XD), porque este mes tendrán 3 capítulos y si no pues yo misma me lanzo un Avada. XD.

No recuerdo a quiénes he respondido los reviews del capi anterior, así que si no he respondido a alguien, disculpenme y avisenme en otro review para contestarles. :D

Reviews please!!!