Miren lamento no actualizarme en esta historia, pero les traigo su respectiva continuación y sobre todo les traigo amor del bueno. No me acuerdo cuando subieron el viaje de Ash y las novatas de Unova pero me gusto el capitulo y se los recomiendo como el de When Two Lives Meet que es un Rayshipping hermoso. Además de que podemos ver mcuhas obras más. A mi parecer, Dilemas de Campeón y El viaje de Ash y las Novatas de Unova que deben de leerlos. :)


Cynthia: Hola amigos, hoy hay un especial que estaban esperando y es relleno pero relleno para rellenar los espacios muy vacios.
Marina: ¿Ten enredaste?
Cynthia: Eso parece, gracias a Arceus que hay mas de mis fics en español.
Arceus: Hey, como usan estas cosas
(Arceus era una dama de cabello negro, tez blanca y ojos verde que llevaba puesto un vestido blanco con cinturón dorado pero estaba batallando por caminar con zapatos de tacón)
Cynthia: Preguntale a Sabrina, es modelo.
Sabrina: Sí, te puedo ayudar.
Arceus: Gracias.
Lyra: Ayer fue la mejor noche con Ash.
(Todas rojas y con llamas en los ojos)
Lyra: Soy la tercera mejor en Halo.
(Todas rieron menos Marina)
Marina: Estas muerta Lyra, ese era mi puesto.

-Después de esos sentimientos que florecieron-

Ash ya estaba dentro de la casa después de haber sido recibido por tres hermosas chicas que lo dejaron viendo torchics. El joven de cabello negro alborotado y ojos color chocolate, estaba cargando a Rosa quien estaba riendo un poco por lo que sucedió siendo seguidos por las tres chicas con la cabeza baja.

El azabache había llegado a la sala y con cuidado deposito a la joven en el sofá que estaba ahí.

-Muy bien Rosa, ¿cómo te sientes?- preguntaba Ash mientras tocaba la frente de la joven castaña quien estaba maravillada por las acciones del azabache. –Aún tienes un poco de fiebre- dijo él.

Marina, Hilda y Yellow estaban observando a la castaña de falda amarilla quien estaba un poco ruborizada.

-Aún me siento débil- dijo ella mientras desviaba un poco la mirada y se abrazaba las piernas. -¿Todo lo que me dijiste es cierto?- preguntaba ella con cierto tono de angustia.

El chico de cabellos desordenados solo se limitó a sonreír para cerrar sus ojos por un momento para después abrirlos.

-Por supuesto que sí Rosa, además creo que hay alguien que te extraño y te quiere ver.- habló Ash quien se sentó junto a la castaña mientras las tres jóvenes que derribaron al azabache entraron.

Hilda tenía dibujada una sonrisa mientras mantenía unos ojos acuosos que indicaban la felicidad en forma de lágrimas. Marina y Yellow cruzaron miradas para después mirar a Ash, ese chico que les ayudo en cierto momento de sus vidas.

Hilda temblaba un poco, no había palabras para describir la felicidad que sentía en esos momentos. De un segundo a otro ella corrió para abrazar a su mejor amiga y hermana del alma quien abrió los brazos aceptando el regalo de Hilda. Ambas comenzaron a llorar de felicidad.

-Lo lamento mucho Rosa, yo no quería que te enfermarás.- decía Hilda llorando mientras abrazaba a Rosa quien estaba igual que ella.

-No, yo lamento no haberme cuidado… yo no quería molestarte.- Rosa lloraba a todo lo que podía, su corazón estaba feliz al ver de nuevo a la de ojos azules como los de ella quien le abrazaba muy fuerte. –No llores porque si no yo llorare más-

Marina quien se acercó junto a Yellow a lado de Ash, estaban esbozando una sonrisa de felicidad. Marina miraba las cosas que Hilda y Rosa se decían dando a entender que ella siempre serán las mejores amigas sin importar lo que pasé. La peli azul miró al de ojos color caramelo quien también volteó a verla, ellos notaron en las miradas de ambos que había felicidad, una felicidad que les hacía sentir diferentes. Marina sentía de nuevo esa sensación para después recordar lo que dijo sobre la película de Ash para que un rojo apareciese en su rostro.

Poco a poco las amigas se calmaron para después mirar a Ash quien estaba con una sonrisa especial y cálida para ellas dos. Hilda sonrió mientras unas lágrimas se formaban en el rostro.

-Gracias- dijo ella quien no aguantó y abrazó al azabache. –Gracias por todo- terminó de decir ella para romper en llanto.

Ash estaba un poco desconcertado pero cierta sensación invadió su cuerpo mientras abrazaba a la castaña de Unova.

-Dije que las cuidare y eso haré yo- recalcó con voz suave la promesa que le hizo a Hilda quien lloró más al escuchar esas palabras llenas de esperanza para ella. –No importa lo que pase, siempre estaré cuidándolas.-

Ahora ni una chica presente aguantó. Ash era inocente en muchos aspectos como lo es ser gentil con todos. Marina y Yellow como Rosa se unieron en un abrazó grupal hacía el moreno quien por extraña razón se sentía diferente. Los ojos caramelo de él notaron como cada una lloraba y era porque él provocaba eso por su forma de ser.

Ash les dio amor y esperanza sin saberlo a cada joven.

Cuando las cosas se calmaron, Ash llevó a Rosa al cuarto de este. La castaña de coletas o moños, estaba recostada sobre la cómoda cama de Ash mientras hacía pucheros y estaba cruzada de brazos. Hilda junto a Marina, le habían hecho una sopa a Rosa mientras que para ellas como para los "hermanitos", ellos desayunarían huevos estrellados.

-Vamos Rosa, aún estás un poco débil además de que una galleta no te llenará.- expreso Ash sonriendo nerviosamente por la actitud de niña pequeña de la joven.

Rosa le miró con las mejillas infladas y sonrojadas mientras fruncía el ceño y abría la boca.

-Ahí va el avión- dijo el azabache mientras tomaba una cucharada de sopa caliente. –Di Ah-

Rosa abrió la boca mientras miraba a Ash quien le puso la cuchara en su boca con el alimento.

-Verdad que esta deliciosa- preguntó él mientras la joven le brillaban los ojos al sentir tal exquisito sabor.

-¡Es deliciosa!- expresó ella llena de alegría mientras se tiraba encima de Ash mientras esté alejaba el tazón con la comida de ella. -¡Dame mi sopita de fideos!- decía Rosa mientras trataba de alcanzar su alimento.

-No, debes de comerla despacio.- habló Ash mientras con una brazo sostenía la sopa y con el otro abrazaba a Rosa quien trataba de alcanzar ese manjar de Dioses. –Rosa detente- gritaba él mientras empezaba a sentir cosquillas ya que la mejilla de Rosa rozaban con el cuello de él.

-Dame mi sopita- expresaba con lágrimas en los ojos la castaña quien trataba de alcanzar su manjar. -

-Bien, pero ye te alimentaré ya que no confió en ti.- dijo él mientras Rosa se calmaba un poco y abría su boca.

-Ah- expresaba ella mientras cerraba los ojos.

-Es muy graciosa ella, tal y como dijo Hilda que es por lo que ella ya está mucho mejor.- pensaba el azabache mientras con una cucharada grande de sopa la ponía directo en la boca de la castaña quien saboreaba cada fideo. -¿Verdad que esta rica?-

Mientras tanto Hilda, Yellow y Marina estaban comiendo unos huevos estrellados en el comedor. Su desayuno además de huevos eran tostadas y un vaso de leche de miltank. Marina y Yellow vieron a Hilda quien tenía un sonrojo en sus mejillas y miraba con emoción su plato el cual no había comido.

-Gracias Ash- agradeció mentalmente Hilda para después mirar a las jóvenes y regalarles una sonrisa. –A comer-