Disclaimer: Esta es la traducción del fic con el mismo nombre, cuya trama, ideas y desarrollo pertenece a Mrs Scorpius Malfoy, quien muy amablemente me ha permitido compartir. Los personajes mencionados pertenecen a Masashi Kishimoto, y en esta historia se presentan sin ningún fin de lucro. Cabe decir, que está prohibido re-suban esta traducción/trabajo de la autora ya mencionada. Yo, Aricat, no tomo el crédito de esta hermosa historia.
Un poco antes
Encontrar la casa de Naruto fue fácil. De hecho, encontrar a su viejo amigo fue aún más fácil.
"Sasuke."
Ahí está él, parado afuera de la oficina del Hokage, esperándolo con los brazos cruzados. Sasuke sintió que su chakra a mitad de camino hacia ahí durante su conversación con Kakashi. Su mano vendada sobresale, un recordatorio de lo mucho que tuvo que sacrificar para sacar a Sasuke de la oscuridad.
"Naruto."
Sasuke nunca sonríe, pero sus labios aún forman una mueca que le simula cuando Naruto coloca una mano en su hombro como saludo. Definitivamente él se ha serenado en los últimos dos años, piensa Sasuke. Aunque todavía hay una capa delgada de la naturaleza traviesa de Naruto en sus rasgos faciales, no hay un saludo de alto de bocina o hiperactivos movimientos físicos a motivo del regreso de Sasuke.
Él sigue los pasos de Naruto por la torre de Hokage, preguntándose cuánto tiempo pasa su amigo ahí mientras se prepara para tomar el trabajo de Kakashi. Las calles de Konoha están vacías a esta hora de la noche y Sasuke está agradecido. Todavía recuerda haber caminado en el centro concurrido junto con Naruto hace dos años; ellos serían detenidos tanto por civiles como compañeros shinobis cada tantos pasos. Cualquiera y todos querrían hablar con Naruto, un hábito de Konoha que debe haberse mantenido desde los días de la guerra. Ellos eran más aprensivos con Sasuke, pero su compañero de equipo se aseguraba de que nunca se sintiera incómodo ante los comentarios de la gente.
Ellos giran a la derecha desde la calle principal, hacia un área más pequeña y más residencial de la cada vez más grande aldea. Naruto permanece en silencio, con sus manos descansando detrás de su cabeza mientras Sasuke le sigue unos pasos atrás. Su amigo no puede ver cómo sus ojos viajan a todos los rincones de la recién construida Konoha, tratando de recordar dónde estaban las cosas antes de su última partida.
Naruto se detiene frente a una casa vallada de dos pisos. Desde el exterior, Sasuke puede decir que la nueva residencia Uzumaki tiene más de tres dormitorios; El padre de Hinata debe haberse asegurado de que su primogénita viviera en un lugar decente. Y para Naruto, este es un gran paso desde su pequeño apartamento de un dormitorio.
Su mejor amigo se da la vuelta y le da una sonrisa de zorruna. "Te daría un puñetazo en la cara por perderte mi boda, pero no creo que a mi esposa le guste que te traiga con un ojo morado."
"Tch. Como pudieras, usuratonkachi." De regreso a los viejos tiempos.
"Por qué tú-"
"Naruto-kun, estás en casa." La cerca se abre y Hinata está de pie al otro lado, una expresión cálida se muestra en la cara mientras mira a su esposo. "Ah, buenas noches," se inclina hacia Sasuke. "Bienvenido de regreso."
Sasuke aprecia que, de este matrimonio, al menos uno de ellos tiene modales. Él entra en una casa que le recuerda vagamente la grandiosidad del complejo Uchiha. La cocina y la sala de estar de Naruto son lo suficientemente modernas para su tiempo, y Sasuke no puede dejar de notar la pequeña pila de fideos ramen en la esquina de la mesa del comedor. Hay símbolos del clan Hyuuga dispersos en algunos lugares, pero el símbolo de torbellino de los Uzumaki todavía está presente.
Parece que a Naruto le va bien. Mucho mejor de lo que Sasuke podría haber deseado para su mejor amigo.
Ellos se sientan en la sala de estar, el té que Hinata preparó antes de regresar a la cama manteniéndose lentamente en el hervidor. Si Sasuke tuviera sus dos brazos, entrelazaría sus dedos y apoyaría su barbilla sobre ellos mientras sus codos descansarían sobre sus rodillas. Pero ahora, además de ser un hombre de un solo brazo, está agotado por todo el viaje y la tos. Eso todavía no es muy notable, y se pregunta cuánto tiempo tendrá antes de que ocurran los ataques de manera regular.
"Así que escuché un poco tu conversación con sensei," comienza Naruto. "¿De qué va todo eso?"
Y Sasuke le cuenta sobre sus sospechas. Él quizá debió haber descartado algunos detalles y agregado unos cuantos que no le mencionó a Kakashi, como el nombre del dueño de ese antiguo chakra que vagaba por el Norte. Aun así, Naruto entiende el razonamiento detrás de su deseo de iniciar esta misión no oficial, y lo importante que sería tener una compañía confiable.
"Tiene sentido que quieras verlo," dice. "Quiero decir, después de todo, él es el primero de tu clan y tú eres el último. Como en un círculo completo, ¿verdad?"
Sasuke sólo asiente.
"Entonces," continúa Naruto, "¿querías que yo fuera contigo?" Él levanta una ceja ligeramente divertido. Tener a Sasuke pidiéndole favor es más que raro. Es algo que casi nunca ha sucedido antes. "Pero estás tomando Sakura-chan en mi lugar. Me pregunto por qué..."
"Idiota," lo interrumpe. "Acabas de casarte."
Si él no estuviera sentado en la sala de estar de Naruto, bebiendo de su té, con el peso de años de traición sentado sobre sus hombros, Sasuke podría haber sacado un kunai y lanzarlo a la pared detrás de la cabeza de su amigo, lo suficientemente cerca para rozar su oreja y hacer es como una señal para que se calle. Pero Sasuke ahora es un hombre diferente, supuestamente Naruto también lo es, aunque algunas cosas nunca envejecen.
Su mejor amigo debe haber notado las breves miradas que él solía lanzar a Sakura durante su breve estancia en Konoha.
O cómo él trataba de pasar un tiempo prolongado alrededor de ella, en el hospital, en Ichiraku, caminando a casa. Sasuke nunca aprendió a expresar sus emociones sin que el derramamiento de sangre fuera parte de la imagen, por lo que intentar demostrar su creciente interés en Sakura significaba hacerlo a través de acciones cautelosas.
Y es irónico que una persona despistada como Naruto, con la memoria de un pez dorado, pudiera captar esas cosas.
"Será mejor que tengas cuidado, teme. Haz algo mal y yo-"
"Ahorra tus palabras. Ya recibí esa charla de Kakashi."
Su amigo rubio gruñe, cruzando los brazos mientras se recuesta en su asiento. El anillo de bodas en su mano izquierda brilla contra la luz. Ellos tendrán otro momento para hablar de eso con más detalle. "Hombre, ojalá pudiera ir. ¡Sería como el retiro del Equipo Kakashi!"
"No es un retiro, Naruto."
"Lo que sea. Sabes, Sasuke," Naruto se inclina hacia delante, sus ojos azul cielo únicamente enfocados en su mejor amigo. "Tú y yo siempre estaremos conectados. Comenzamos como hermanos en el pasado y ahora miramos. Somos los más fuertes que hay, y tú eres indispensable en mi vida." Su rostro se pone serio. "Si necesitas algo, estaré ahí para ti."
Es posible que ellos no recuerden todo de sus vidas anteriores, pero es cierto que sus chakras siempre se han manifestado al mismo tiempo y han creado cosas increíbles. Sasuke siempre estará agradecido por el amigo que tiene, aquel que le salvó. Pero ahora es su turno de continuar trayendo respuestas a este mundo. Y espera hacerlo con este viaje.
"¿Entonces puedo descansar aquí hasta el amanecer?"
Antes
Hay un punto en el que Sakura está jadeando tanto que siente que perderá el aliento. Ella no puede reconocer dónde terminan sus extremidades y donde comienzan las de Sasuke, todo se ha convertido en un torbellino de emociones y contacto físico. Su pecho desnudo se agita cuando inhala, tocando el de Sasuke y enviando esas vibraciones hacia sus brazos y sus piernas hasta que chocan en su centro.
Ellos aceleran la velocidad, gemidos salen de su voz a voluntad propia. Su cabello, despeinado, se mezcla con esos mechones oscuros mientras él junta sus frentes. Él aplasta sus labios con los de ella, incapaz de dejar que ninguna parte de sus cuerpos se desconecten. Sakura lo atrapa con sus brazos, por fin con la libertad de dar y recibir todo lo que tienen para ofrecer.
Ella sólo... lo ama tanto. Y nunca ha habido una razón real de por qué, después de tantos años de reflexionar con esa pregunta. Hay algo magnético en Sasuke, como un campo de fuerza que no puede evitar. Su efecto es tan fuerte que cada herida que él le inflige no es suficiente para detener su amor. Ella lo conoce demasiado bien, como si se hubieran conocido en una vida pasada.
Tal vez por eso amarlo es como respirar aire, porque sus pulmones se han llenado de él hace mucho tiempo. A veces es tóxico, a veces es tan claro y fresco como todo el aire que necesita.
Y ahora mismo, con sus labios pegados a los de él, ellos comparten sus respiraciones mientras las penetraciones van más y más rápido, hasta que cada uno alcanza un punto de éxtasis que antes era desconocido. Sakura sigue repitiendo las mismas palabras en su mente, dispersas en el aire cuando ya no puede contenerlas.
Te amo.
"Te amo, Sasuke-kun," susurra ella. "Yo..."
"Lo sé."
Él también siente lo mismo, aunque no necesita palabras para expresarlo. Él le da todo, llegando al último punto hasta que sus músculos se aflojan y siente el resultado de su orgasmo. Los latidos de sus corazones disminuyen gradualmente, pero las manos de ella no abandonan la espalda de él, y Sasuke tampoco se aleja de ella.
Ellos se mantienen conectados por un tiempo, casi una eternidad en la mente de Sakura. Ella intenta conectar los puntos sobre cómo terminaron así, pero ignora esa línea de pensamiento cuando Sasuke comienza a moverse. Su cabeza, que estaba acurrucada en su hombro, se levanta hasta que él puede enfrentarla completamente. Ella mira directamente a sus ojos desiguales, las puntas de su cabello haciéndole cosquillas en la piel.
Él le besa, lenta, profunda, apasionadamente. Y es suficiente para que Sakura entienda sus sentimientos.
Sasuke separa sus labios y habla. "Necesitas irte."
Él se levanta y empieza a reajustar su ropa. Sasuke no se gira para mirarla, ella todavía tendida en el suelo, desnuda, con el shock pintado en sus rasgos. La mente de él comienza a delinear un plan, una forma de encontrarse con su antepasado en el lugar donde perdió a su hermano. Tiene la fuerza suficiente para convocar a un halcón y obtener todas sus armas del escondite de Orochimaru. Después de todo, no están muy lejos de ello.
Él está a punto de realizar los sellos de las manos cuando siente que una cuchilla afilada rápidamente le roza la oreja y apuñala el tronco de un árbol frente a él. El escozor es suficiente para que se dé la vuelta y se enfrente a su compañera de equipo. Sakura se para, todavía sin ropa, su pecho desnudo se contrae y se expande con creciente ira, sus manos se aprietan en puños mientras su rostro muestra una expresión que él rara vez ha visto.
"¿¡Por qué!?" Sakura grita. "Después de todo esto," su dedo índice señala la bata de laboratorio, ahora cubierta de tierra, todavía extendida en el suelo, manchada con rastros de su virginidad. "Después de esto, ¿todavía quieres que me vaya?"
Él desaparece de su línea de visión, pero ella lo siente reaparecer detrás de ella y rápidamente toma su mano antes de que pueda noquearla.
"Sakura-"
"Ni siquiera te atrevas a hacerme eso otra vez." A ella ni siquiera le importa que esté prácticamente desnuda mientras él está completamente vestido.
Sin embargo, Sasuke no parece querer seguir luchando. Evita hacer contacto visual con ella mientras camina hacia adelante, continuando un viaje que fue interrumpido de forma impredecible por una actividad que se imaginó realizando con Sakura en un entorno diferente.
Sakura se pone rápidamente su ropa. Sin embargo, Sasuke ya está fuera de la vista cuando ella está lista, ya que probablemente ha usado su técnica, y tiene que correr hacia delante para tener rastro de su chakra. Ella corre entre los árboles, sus brazos se mueven de un lado a otro para darle impulso en la oscuridad de la noche. Sakura no conoce el área demasiado bien, sólo ha visto sus mapas hace muchos años cuando estaban buscando a Sasuke.
Ahora ella lamenta tener poco o ningún conocimiento de su entorno. Ella necesita encontrarlo. Y ella tiene que hacerlo rápido.
"¡No te voy a dejar solo!" ella exclama Él debe estar aquí, en algún lugar, escuchando su voz. "¡Sasuke-kun, no obtienes nada al alejarme! ¡Voy a buscarte sin importar dónde estés!"
Sus piernas continúan moviéndose, el dolor aumenta entre ellas, pero es un pensamiento vago en la mente de Sakura. Tendrá tiempo para meditarlo más tarde. Por ahora, encontrar al hombre al que acaba de dar su virginidad es mucho más importante. Los árboles que la rodean, todos con apariencia uniformemente, la hacen detenerse en seco.
"Sé que estás aquí," la voz de Sakura se resquebraja. "Los genjutsu no funcionan conmigo, lo sabes."
Ella mira alrededor, buscando el contorno de su cuerpo hasta que lo encuentra parado entre los troncos de los árboles. Sus ojos la contemplan, la misma expresión que tiene cuando él recuerda cosas del pasado bailando alrededor de su cara. Sakura se acerca a él, pensando en cómo se han dado todo el uno al otro, pero él todavía quiere huir.
"No me hagas esto, por favor." Ella lo alcanza y apoya la cabeza en su pecho, sus latidos son la única fuente de consuelo.
"Lo siento, te he hecho pasar por todo esto," él confiesa. "Pero esto..." esta cosa que siento por ti, "tengo que pasar por eso yo solo. No sé qué puede pasar."
"Nada me pasará si voy contigo."
"Sakura-"
"Sasuke-kun, si mueres, significa que no soy la mejor médico que existe. Y que no eres tan fuerte como crees."
Ella sabe que él es uno de los mejores shinobis en la Tierra, pero su actitud es uno de sus muchos inconvenientes.
"Sólo estoy..." comienza Sasuke, atrapado en un momento de vulnerabilidad, "Estoy cansado de luchar por todo. Luché por mi venganza, por mi salvación, y ahora podría tener que luchar para obtener mi vida de vuelta. Si todo esto pudiera ya acabar."
Sakura envuelve sus brazos alrededor de su compañero de equipo, su amigo, su amante. Su indicado y único. "Nunca tuviste que luchar por mí, Sasuke-kun. Siempre he estado aquí protegiendo mi espalda y la tuya."
Él no puede evitar besarla de nuevo. "¿Por qué?" él pide. Una pregunta vacía, en este punto.
¿Por qué ella lo ama tanto?
¿Por qué ella es tan terca, pero perfecta ante sus ojos?
"Porque te seguiré hasta el fin del mundo."
Su sonrisa es tan sincera que lastima a Sasuke por dentro. Él desea darle el mundo a ella, aunque no tiene nada que ofrecer. Sasuke puede ser uno de los ninjas más fuertes del mundo, pero Sakura es la persona más fuerte en su vida y eso la coloca en una liga completamente diferente. Ella no es de las que se pone en un pedestal. No, Sakura pertenece al campo de batalla, a la sala de emergencias, en su brazo y medio, donde sea que ella pueda florecer.
Eso es lo que la hace tan especial y tan fácil de amar. Él debe haber hecho algo bueno en una de sus vidas pasadas para merecer su presencia en esta.
Y así, en medio de la noche, después de entregarle todo a ella, Sasuke convoca sus armas y se dirige a su destino final con Sakura a su lado.
Corren juntos, se difuminan volando en medio del denso bosque, con las manos entrelazadas, convirtiéndolas en una sola entidad.
Ahora
Sakura observa cómo la luna sube y baja desde su ventana cada atardecer y amanecer. Su largo cabello rosado ya se ha asentado en sus hombros y espalda, combinado con adornos antiguos que hace mil años decoraban sus trenzas a diario. Ella toca sus dedos, tratando de contar cuántas veces ha visto llegar la noche antes de perder el número y pensando que su estancia aquí se ha vuelto permanente y eterna.
Su atuendo cambia; La blusa roja y los shorts negros se reemplazan por un vestido largo de un rosa tan suave que es casi blanco. Las mangas largas, que llegan al suelo, fueron difíciles de acostumbrar al principio, pero ahora ella cree que regresar a su ropa de shinobi es un desafío mayor. Aquí es donde ella pertenece, su apariencia finalmente coincide con sus recuerdos, y gradualmente comienza a actuar como la princesa que siempre ha sido.
El tiempo pasa. No hay principio ni fin en este punto. Sólo ella, este castillo, e Indra.
Sin embargo, hay una cierta parte de su corazón que todavía se siente hueca. Una parte que soporta un dolor que una vez fue insoportable. Se manifiesta más fuerte cuando ella besa a Indra. Sus ojos se cierran, y el vacío en su corazón se abre a imágenes de cabello negro, de hojas y un fuego negro que nunca puede apagarse. Ella ve un solo brazo abrazándola, acariciando su piel, una voz profunda que habla, susurra, grita y eso mantiene el sentir.
Ella recuerda un nombre. Uno que ella le susurra a la luna cuando Indra no puede escucharla. Lo traza en su piel, pensando que los símbolos calmarán la sensación de frío en su pecho, pero sólo le hará arder con más intensidad. A veces es insoportable, hasta el punto de que durante el día Indra tiene que agarrarla de la mano, tranquilizarla y decirle que ya no sentirá dolor por el amor porque no habrá daño mientras estén juntos.
Que cualquier malos recuerdos que tuviera se habrían borrado de su mente, pero el efecto tardó en desaparecer de su cuerpo.
"Eres una mujer fuerte, Hime. La más fuerte, y juntos superaremos todos los obstáculos que se interpongan entre nosotros," Indra profesa cada vez que ellos caminan por la playa.
Él besa en medio de su frente, donde permanece su sello. El único recuerdo del poder que ella tiene en sus manos. El rasgo restante de su vida como Haruno Sakura, kunoichi de Konohagakure.
Ella sigue siendo Haruno Sakura, aunque ha tenido muchos nombres en el pasado y este es solo otro agregado a la lista. Konohaha Sakuyahime, Indrani, Uzumaki Mito, y continúa. Pero ahora ella tiene un propósito diferente en su vida, ser una por completo con su antiguo amor verdadero.
Y aunque el vacío continúa cada vez que ella resuena el nombre de Sasuke, su mente le recuerda que amar a Indra es lo correcto. A pesar de sus trágicas vidas pasadas, este actualmente duele menos y le da seguridad.
No tiene sentido recordar a un hombre que le causó tanto dolor cuando tiene a uno dispuesto a darle el mundo.
Antes
Las ruinas aparecen ante ellos. Sasuke no necesita señalarles para que Sakura note los escombros; el cambio en la postura de él es suficiente para que ella sepa que han llegado. Ella ve una colina, casi una montaña, de rocas y concreto roto que ha sido invadida por el hábitat natural después de tantos años de abandono. Pequeños arbustos crecen entre las grietas, e incluso un par de árboles altos han crecido en la parte inferior.
Ellos suben en silencio lo que queda del antiguo escondite de los Uchiha. Él debe estar inmerso en sus pensamientos, concluye Sakura. Aquí es donde su hermano murió la primera vez, donde finalmente se logró la venganza de Sasuke. Y ahora él es devuelto para enfrentar al progenitor de sus poderes.
No hay escalera o puerta secreta para seguir. Sakura y Sasuke simplemente están usando sus manos y pies para mover grandes pedazos de concreto y encontrar una pista que los lleve a Indra. Si él es solo un chakra abstracto en este momento, entonces no se debe necesitar mucho mantenimiento en su entorno. Sin embargo, si él se ha convertido en un ser físico, Sakura se pregunta si ha creado un pequeño rincón para él.
"Sasuke-kun," ella llama a su compañero de equipo cuando siente un pequeño indicio de un tercer chakra.
Él se detiene, asiente y cambia de dirección para seguir el chakra que han encontrado. Sakura mantiene su distancia, dándole suficiente espacio para examinar su pasado. Ella intenta mantener sus ojos alejados de las manchas de sangre dispersas, ya secas y de color marrón oscuro, porque cuentan la historia de cómo se enfrentaron dos hermanos una vez, y cómo uno de ellos todavía está de pie.
El chakra se hace más fuerte. Sakura puede sentirlo mejor ahora; es antiguo, poderoso, similar al de Sasuke, casi como si ella lo hubiera conocido desde antes de nacer. Su compañero de equipo se detiene frente a una roca que tiene grabado el símbolo Uchiha. Lo toca con la punta de sus dedos, afirmando que aquí es donde el chakra se siente más fuerte.
"Da unos pasos hacia atrás," aconseja Sasuke, y cuando ella está lo suficientemente lejos, él activa su Susano'o.
Sakura está cerca del límite de las majestuosas llamas púrpuras, envueltas por el chakra de Sasuke. Ella siente un tirón incómodo en su vientre, y luego son transportados al símbolo grabado. Eso es todo. Esta es la única entrada a la ubicación de Indra, y están cada vez más cerca de encontrar respuestas.
La oscuridad se encuentra con ellos, y Sasuke tarda un segundo en darse cuenta de que el distinguido chakra de Sakura está muy lejos. Ella debe haber aterrizado en el lado opuesto de este lugar misterioso. Es una cámara subterránea a la que no han tenido acceso muchos Uchiha, y esta es su primera vez en ese lugar.
Sus ojos intentan reajustarse a la oscuridad, pero dos antorchas se iluminan en lados opuestos. Reconoce las decoraciones adecuadas para un ritual en un santuario. Las velas, el incienso y el cuenco donde se supone que debe ir la ofrenda. También encuentra que, aunque Sakura está tratando de ir hasta con él, no está solo en esta habitación.
Ahí lo encuentra, mientras mira hacia un trono elevado por un tramo de escaleras. Indra Ōtsutsuki en carne y hueso. Sus manos, descansando en su regazo, tienen sus dedos entrelazados. Sasuke primero se ve a sí mismo sentado en ese trono, como si estuviera mirando sus propios ojos y rasgos faciales antes de que su mente entienda que la figura que se manifiesta delante de él es su antepasado. Puede que no haya muchas similitudes físicas entre él e Indra, pero hay un aire en la peculiaridad de su chakra que se siente igual.
"Ah, Uchiha Sasuke. Finalmente has llegado a tu destino." Su profunda voz resuena en el santuario, vibrando junto con los latidos del corazón de Sasuke.
"Indra."
La casi deidad sonríe ante su reencarnación. "Debes haber aprendido mucho sobre mí. Tú y yo, estamos conectados. Somos lo mismo."
La mandíbula de Sasuke tiembla. "Y ya no perteneces a este mundo. Es hora de que vuelvas a estar muerto."
Indra, alto e imponente, con cabello largo y oscuro y un impactante Sharingan, se levanta del trono y baja las escaleras hacia su reencarnación. La mano de Sasuke ya está en su espada, lista para atacar. Ya tiene un plan delineado en su mente, muy consciente de que en este punto se desatará una pelea.
Sin embargo, cuanto más su antepasado se acerca, Sasuke se siente más débil. Es como si los efectos de la píldora de Sakura se desvanecieran, como si Indra estuviera chupando la vida de sus pulmones.
Se vuelve más difícil respirar y moverse. Su mano ya no puede desenfundar su espada, paralizado frente al hombre que ha estado quitándole cada gramo de chakra durante las últimas semanas. Sasuke gruñe de mala gana, tratando de agarrar una onza de aire para sus pulmones antes de caer de rodillas y comenzar a toser sangre mientras el sudor se acumula en su frente. Indra está lo suficientemente cerca como para mirarlo mal, como si él fuera un parásito, otra mancha en el suelo.
Y es como ver sus propios ojos.
"Estamos cerca del final de tu vida y de la resurrección de la mía," él anuncia. "Ahora, sólo necesitamos el último detalle hasta este momento para cumplir mi regreso."
Sasuke siente que la mano de Indra se le acerca, lista para tocar su piel y tomar lo que queda de él. Es decir, hasta que siente que su antepasado se congela en su lugar cuando escucha una tercera voz.
Sakura está más allá de la ira.
En primer lugar, ella aterriza en un lugar desconocido, completamente sola. Sasuke está muy lejos, y su paranoia aumenta cuando siente que un chakra antiguo acompaña a su compañero de equipo. Pensando en lo peor, y esperando lo peor, corre hacia Sasuke, moviéndose entre más escombros y manchas de sangre secas. A Sakura no le importa que el techo fuera a caer sobre ella mientras golpea las rocas y destruye las paredes.
Ella quiere llegar a Sasuke tan rápido como pueda. Ella no trabajó tan duro para terminar perdiendo el amor de su vida y quedarse atrapada en este lugar. El chakra de Sasuke se siente más cerca mientras Sakura se abre camino, pero lo encuentra más débil. Debe ser que los efectos de la píldora se están agotando, concluye a través de la confusión de sus pensamientos. Indra debe estar atacando a su Sasuke-kun, y él no puede defenderse.
Y esa es la escena que ella presencia cuando los encuentra. Sasuke está de rodillas, vulnerable más allá de su creencia, mientras que el hombre alto que está parado frente a él está a punto de atacar.
"¡Sasuke-kun! ¿¡Qué le hiciste a él!?"
Si él tuviera algo de fuerza, Sasuke giraría la cabeza para ver a su compañera moverse hacia adelante. Sin embargo, sólo puede darse el lujo de escuchar los rápidos pasos de Sakura, sentir la llamarada de su chakra al verlo en una posición tan vulnerable, e imaginar la expresión que ella debe tener en su rostro.
Sakura está lista para darlo todo. Sus puños están cargados de chakra, dispuestos a golpear a este hombre hasta el olvido. A ella no le importa que él sea Indra, el progenitor de los Uchiha y la vida pasada de su compañero de equipo. Todo lo que ella puede ver es a Sasuke, a punto de ser lastimado, y no puede dejar que eso suceda.
Sin embargo, cuando está a punto de correr, Indra habla.
"Eres tú." la expresión de él cambia. "Haruno Sakura." él ya no está amenazando a Sasuke. En cambio, sus brazos han caído a sus costados y parece estar conmocionado.
"¿¡Cómo sabes mi nombre!?" Ella grita amenazadoramente. Es imposible, nunca se han encontrado antes.
Los ojos de Indra cambian, mucho para la confusión de Sasuke y Sakura. Pasan de estar conmocionados a nostálgicos y luego a trágicos. Casi como si estuviera recordando algo, desconcertando a los otros dos. Sasuke no puede levantarse del suelo, y Sakura se encuentra congelada en el lugar, sin saber si atacar es lo correcto. Por un segundo, su oponente parece ser inofensivo.
Pero ese es un pensamiento del que se lamenta de inmediato, ya que Indra salta hacia ella y la agarra de la cintura. Sakura apenas puede registrar sus movimientos antes de que ella sienta un tirón en su ombligo, similar a aquel que la llevó a este lugar con Sasuke.
Entonces, todo a su alrededor comienza a girar. Sus ojos se abren de miedo. Ella ve a Sasuke levantarse de sus rodillas e intentar moverse hacia adelante, su única mano se extiende para tomar la de ella, extendida. Tan pronto como sus dedos se tocan, Sakura se escurre de su alcance cuando Indra la empuja hacia atrás. En medio de toda esa confusión, de repente ella se encuentra gritando desesperada y llamando por él.
"¡SASUKE-KUN!"
Sasuke grita por ella, el tono en su voz se llenó de una desesperación que nunca antes había escuchado.
Él está paralizado, incapaz de saltar y tomarla de los brazos de Indra. Sólo puede escuchar su voz, sus palabras, haciendo eco en su mente. Se siente como el fin del mundo.
"Tú eres mi reencarnación, pero no la mereces. He esperado más de mil años para estar con ella, y no me la quitarás."
Y lo siguiente que Sasuke sabe es que Sakura, su compañera de equipo, amiga, su hogar, se la han arrebatado.
.
Lamento la demora, ha sido un mes lleno de desinterés y pocos ánimos de escribir, traducir, editar y leer… en general.
Sinceramente había pensado publicar toda la historia en un solo mes (octubre) pero… bien, lo de arriba.
Pocos leen esta historia, en parte no les culpo, con ella he tardado más que con ninguna otra en traducir y editar… me pregunto el porqué.
