¡Aquí os traigo el capítulo final! Me cuesta despedirme de ésta historia. Ha sido la que me ha impulsado a escribir sobre el género de Harry Potter y, a pesar de que no sea ninguna maravilla, siempre le tendré un cariño especial. Muchas gracias por todos vuestros reviews, alertas y favoritos. Este capi os lo dedico a todos, tanto si comentáis como si no.
VICTORIA
VESTUARIO MASCULINO DE RAVENCLAW (ANTES DEL PARTIDO)
Ágatha entró en los vestuarios masculinos con su bufanda de Slytherin anudada al cuello. Algunos jugadores la miraron mal pero la mayoría ni se inmutó. Todos sabían que la chica hacía lo que le daba la gana así que ni se molestaban en echarla.
La morena divisó a Eddie y se dirigió con firmeza hacia él. Ya había esperado demasiado. Si iba a ser rechazada, prefería que fuese lo antes posible para que solo su ego saliera herido. No quería perder los nervios también.
-Eddie. -Lo llamó ella.
El chico se dió la vuelta sorprendido ante la intrusión de a chica y ésta se quedó sin aliento.
No llevaba camisa.
Ágatha lo devoró con la mirada durante un segundo y luego se obligó a centrarse en los ojos del ravenclaw para no perder su máscara de indiferencia.
Para él ese segundo había sido eterno.
-Ágatha. -Dijo el chico con tono ronco-. ¿Qué haces aquí?
Ella rodó los ojos.
-No te hagas el idiota. Sabes perfectamente por qué estoy aquí.
-¿Ah, sí? Pues yo no estoy tan seguro de saberlo. Eres una caja de sorpresas.
A pesar de que Eddie había decidido acompañarla a Las Bahamas quería que ella sufriera como había sufrido él. Después, le daría la buena noticia.
Ágatha se sonrojó. Había entendido la alusión por la que había dicho eso.
-Esta bien, tu ganas. -Dijo ella fastidiada.- He venido hasta aquí porque quiero saber tu respuesta a la pregunta que te hice en la carta.
-¿Pregunta? No me preguntaste nada. Simplemente, me contaste tus planes.
-Bueno si, pero dije que podrías incluirte en ellos. La pregunta es: ¿Quieres incluirte?
Eddie la miró seriamente, pero por dentro estaba sonriendo. Le enternecía verla tan nerviosa. Por fin, sonrió.
-Solo si haces que valga la pena.
Ágatha sonrió ampliamente y se lanzó a sus brazos para abrazarlo con fuerza. Él la abrazó encantado.
-Valdrá la pena cada segundo. Te voy a tratar tan bien que no me dejarás marchar jamás.-Exclamó ella radiante de felicidad.
El la soltó y le dió un beso que ella respondió con ansia. Cuando se separaron por falta de aire, él miró la bufanda de Slytherin que llevaba la chica enrrollada al cuello y gruñó.
-Quítate esa cosa. Es horrible y obscena. -Dijo él entre dientes.
Ella se cruzó de brazos en actitud desafiante.
-Antes muerta. No creas que porque sea tu novia y nos vayamos a vivir juntos a una isla tropical voy a dejar de lado a mi casa para apoyar a la tuya. Yo he sido, soy, y siempre seré una slytherin. Y si te molesta te aguantas.
Eddie chasqueó la lengua pero acabó dándose por vencido.
-Esta bien, pero como pintes las paredes de nuestra casa de verde, te juro que me tatúo el emblema de Ravenclaw.
Ella lo miró divertida.
-No me importa. Me gustan los chicos con tatuajes. -La chica lo cogió del cinturón y lo pegó a ella-. Si quieres... -Se puso de puntillas para rozarle la oreja-. Podría sugerirte algunos lugares.
El chico cerró los ojos extasiado y, cuando se acercó para darle un beso, Ágatha sonrió y se marchó hacia la salida.
-Espero que perdáis con la menor diferencia de puntos posible. -Dijo en voz alta.
Algunos rodaron los ojos ante su descarado comentario y otros se limitaron a reirse ante la ilimitada desfachatez de la chica.
Eddie abrió los ojos y se pasó una mano por el pelo. Nunca se había sentido tan frustrado. El chico se giró para mirar el reloj circular que colgaba de una de las paredes del vestíbulo y suspiró.
Tenía el tiempo justo para darse una ducha de agua fría.
VESTUARIO MASCULINO DE SLYTHERIN (ANTES DEL PARTIDO)
Rose caminó hacia los vestuarios con el corazón en un puño. Había pensado exhaustivamente en todo lo que Astoria le dijo y había llegado a una conclusión: Había sido injusta con Scorpius al no haberle permitido explicarle lo que ocurrió.
Ella se limitó a tomar distancia del rubio y atacarlo sin parar (salvo cuando se lió con él estando borracha) y ahora se daba cuenta de que eso había sido un error. La duda de que él no tuviese la culpa de su compromiso y de que no había jugado con ella la estaba destrozando. ¿Y si era cierto? Entonces ella habría sido horriblemente injusta con él.
Nunca se perdonaría una equivocación así.
Rose oyó voces en el interior y se escondió en una esquina para espiar. No estaría mal saber la táctica del enemigo para comunicársela al equipo, organizar un contraataque y asegurarse la victoria. Vale, esa téctica era muy sucia; pero en la guerra y en el amor todo vale.
Y estaban a punto de librar una guerra en el campo de Quidditch.
Sin embargo, lo que escuchó estaba lejos de ser una táctica de los slytherianos contra Ravenclaw.
-Por eso, Lia es intocable. ¿Queda claro?
Alguien rió.
-Vaya, vaya. Desvirgas a esa chica y la dejas preñada solo con haberlo hecho una vez. Que puntería Potter.
Se oyó un forcejeo y el inconfundible sonido de un puñetazo.
-No vuelvas a hablar así de ella, Julius. -Dijo Albus-. Quiero que no le lancéis ni una sola bludger ni intentéis tirarla de la escoba. Me da igual no ser el capitan y no poder ordenároslo. No obstante, os aseguro algo: Todo aquel que desafíe mis palabras y le haga daño a Lia se las verá conmigo. Y juro que no pararé hasta arrancarle todos los dientes y hacérselos tragar uno por uno.
Se mantuvo un tenso silencio en el que Rose contuvo la respiración. Jamás Albus había sonado tan amenazante y sobreprotector.
-Tranquilo, Albus. -Dijo Alexander rompiendo el silencio-. Nosotros no golpeamos a chicas y menos si están embarazadas. A la única chica a la que le lanzamos bludgers es Rose, porque es la buscadora y capitana de Ravenclaw.
Albus suspiró.
-No tengo nada personal contra ninguno de vosotros. Solo he querido advertiros.
-Bueno, pues ya nos has advertido. -Dijo Malfoy-. Ahora debemos cambiarnos, el partido comenzará en pocos minutos.
Rose suspiró y se armó de valor.
Había llegado la hora de hacer su aparición.
Todos abrieron los ojos de par en par al ver entrar a la pelirroja ataviada con el uniforme de Ravenclaw. Muchos silbaron al ver como la falda de la pelirroja estaba un poco más levantada de lo normal. Ésta les enseñó el dedo corazón y se paró justo enfrente de Malfoy. Los demás se marcharon a las duchas para no salir heridos si acababan lanzándose hechizos.
Como el rubio la ignoró olímpicamente mientras se ponía la camisa de slytherin, ella carraspeó.
Él la miró como si acabara de averiguar que ella estaba allí y arqueó una ceja en señal de reto.
-Weasley, que sorpresa. -Siseó el rubio terminándose de ponerse la camiseta-. Si vienes a suplicarme piedad para que te deje ganar el partido, puedes empezar a darte media vuelta para irte. Voy a machacarte.
Scorpius ya estaba cansado de la actitud de superioridad de Rose. Al principio creyó que si se lo explicaba todo ella lo perdonaría, pero ella no lo había dejado hacerlo. Lo había humillado y alejado y él no quería volver a llorar como lloró con su madre. Simplemente, se rendía.
Ya estaba harto de arrastrarse.
Rose arqueó la misma ceja que Malfoy tenía arqueada.
-Espero que esta vez no recurras a trucos rastreros para ganarme.
Rose se mordió la lengua en cuanto terminó de pronunciar esa frase.
"Rose, si quieres disculparte y pedirle explicaciones no deberías haber dicho eso".
Arg, pero es que era muy difícil no estar a la defensiva. ¿Cómo controlarse cuando tienes enfrente a un chico que te saca una cabeza en altura, te mira con superioridad y hace comentarios tan mordaces? Bastante hacía con no partirle su arrogante rostro.
Scorpius se cruzó de brazos y chasqueó la lengua.
-Oye pecosa, tengo cosas mejores que hacer en vez de escucharte berrear como la niña malcriada que eres, así que lárgate.
Rose apretó los puños.
-¡Maldita sea! ¡¿Por qué tienes que hacerlo todo tan difícil?! ¡Yo solo quería disculparme contigo por no haberte dejado explicarme lo que oí en la fiesta de Halloween! Pero, ¿Sabes que? Me da lo mismo. Si has decidido volver a ser el de antes, no seré yo quien te lo impida.
Rose se dió a vuelta dispuesta a largarse pero Scorpius la agarró de la muñeca y la obligó a girarse para mirarlo.
Ella le devolvió la mirada con furia.
-Discúlpate. -Exigió el rubio con tono firme.
Rose se quedó boquiabierta.
-¿Qué?
-Que te disculpes. ¿No has venido para eso? Pues hazlo. Quiero oir tu disculpa.
Rose tomó aire.
-Malfoy, disculpa por no haberte dejado explicarme lo que pasó en la fiesta -Dijo ella rápidamente.
Scorpius sacudió la cabeza.
-No te disculpo.
Rose enrrojecio de ira y vergüenza.
-¡¿Qué?! -Chilló ella.- ¡¿Cómo que no me disculpas?!
Rose quiso soltarse pero el rubio afirmó su agarre sobre ella imposibilitándole la opción de escapar.
-No lo has hecho bien. -Dijo el rubio tranquilamente-. Tienes que ser más sincera y explícita. Ya que vas a disculparte, hazlo como es debido.
Rose suspiró dándole interiormente la razón al slytherin. Reconocía que esa disculpa había sido una porquería.
"Vamos Rose, puedes hacerlo". -Se animó la pelirroja.
-De acuerdo. Malfoy, perdona por no haber dejado que me des explicaciones. He sido tozuda y estúpida al dejarme llevar por mi... ego herido. Si te traté tan mal fué para apartarte de mí porque estaba confusa y dolida, pero quiero que sepas que, te haya dicho lo que te haya dicho, no lo pienso. Puede que te merecieras los primeros insultos por haberme ocultado tu compromiso, pero reconozco que al final fuí muy cruel. De verdad que lo siento.
Rose bajó la mirada avergonzada. Se sentía desnuda, desprotegida, expuesta. Odiaba tener que disculparse.
Scorpius sonrió.
-Te perdono, pero sigo con la intención de machacarte en el campo. Te lo explicaré todo después del partido, ahora tengo que cambiarme.
Rose lo miró sorprendida y sonrió al ver como él lo estaba diciendo en serio.
-Es una pena que no pueda quedarme a mirar. -Dijo la pelirroja burlona-. Pero tengo que dar un par de órdenes de última hora a mis jugadores.
Scorpius asintió.
-Que lástima, Weasley. Apuesto a que te morías por ver como me bajaba los pantalones.
Rose se sonrrojó aún más pero no se dejó avasallar.
-Ya tendré tiempo de verte sin mucho menos que los pantalones.
Rose se dió la vuelta y se fué dejando a Scorpius completamente descolocado.
COMIENZO DE LA FINAL DE QUIDDITCH
Todos los alumnos tomaron asiento entre las gradas que, otra vez, volvían a estar completamente ocupadas. No había ni un solo asiento libre. Lo que sí habían eran gritos ensordecedores de alumnos animando a los equipos.
Estaban ansiosos porque el partido comenzara.
Las apuestas estaban muy igualadas y todo el mundo tenía puestas sus expectativas en Scorpius Malfoy y Rose Weasley. En realidad, no exigian tanto de ellos por ser capitanes, ni siquiera por ser buscadores; sino porque todos sabían la intensa rivalidad que se profesaban. Era la posibilidad de que se mandaran a San Mungo lo que los exaltaba.
Lucy apareció en su tribuna de comentarista y todo el mundo la ovacionó. El partido estaba a escasos segundos de comenzar y todos lo sabían.
-¡Buenos días, Hogwarts! -Chilló Lucy muy motivada.
Todos le devolvieron el saludo a Lucy.
-¿Estáis listos para ver la final de Quiddich o, como todos lo llamamos, la final de Malfoy vs Weasley?
Las gradas rugieron respuestas afirmativas.
-¡Muy bien! ¡Empecemos con el equipo de Slytherin! ¡Como guardiana -y novia de Louis Weasley-, tenemos a Megara Zabinni, los golpeadores Lisa y Julius Goyle, los cazadores -y ya no solteros- Alexander Nott, Lorcan Scamander y Albus Potter y... como buscador, capitan del equipo de Slytherin y rival de Rose, tenemos a... ¡Scorpius Malfoy!
Todos los alumnos estaban silbando al oir las parejas de los jugadores, pero en cuanto oyeron el nombre de Scorpius, todos empezaron a aplaudir.
El rubio hizo su aparición permaneciendo de pie en su escoba mientras saludaba a las gradas.
Slytherin lo ovacionó.
Alexander le lanzó un beso a Lucy y ésta se sonrrojó. Sin embargo, su corazón no latía frenéticamente como otras veces. Ya se estaba acostumbrando a las muestras públicas de afecto de su prometido.
-¡Fantástico! -Dijo Lucy animadamente- ¡Es el turno de presentaros al equipo de Ravenclaw! ¡Como guardián -y novio de Lisa Goyle- tenemos a Cormac McLaggen Jr, los golpeadores -y ex-solteros- Louis Weasley y Lyssander Scamander y los cazadores Eddie McMillan -novio de Ágatha Parkinson-, Roxanne Weasley -novia de Lyssander Scamander-, y Lia Chang -novia de Albus Potter-, y... como capitana del equipo de Ravenclaw, famosa buscadora y alter ego de Scorpius, tenemos a... ¡Rose Weasley!
La pelirroja salió sentada cómodamente en su escoba e hizo un par de espectaculares giros agarrándose con una sola mano. Las gradas, a pesar de que la aclamaban, no dejaban de cuchichear acerca de las parejas que Lucy había mencionado. ¿Louis con Megara? ¿Cormac con Lisa? Esas parejas eran bastante estrambóticas.
-Lamento informar de que Dominique Weasley no ha podido jugar la final en su puesto de cazadora en el equipo de Ravenclaw, ya que ha abandonado Hogwarts al ser galardonada con una beca que le permitirá estudiar en el colegio Dumstrang para llegar a ser Inefable en el Departamento de Misterios -Dijo Lucy-. Por ésta razón, Eddie McMillan la sustituirá.
Todo el mundo se quedó en shock. ¿La ravenclaw quería ser Inefable? ¡Era absurdo! Todos recordaban como en su primer año se desmayó porque se le rompió una uña.
Vaya día de sorpresas.
Ambos equipos se alinearon quedando frente a frente y Scorpius y Rose se acercaron para estrecharse la mano mientras Hood volvía a mencionar por enésima vez que quería juego limpio.
Ambos se miraron con rivalidad.
-No voy a tener compasión contigo, Rose. Ahora mismo no eres otra cosa que mi rival. -Siseó Scorpius retadoramente.
Rose sonrió cínicamente.
-No esperaba menos de ti, Malfoy. -Replicó.
Ambos se estrecharon las manos con excesiva fuerza y el público contuvo el aliento. Todo indicaba que éste partido sería mejor que el anterior.
La señora Hood soltó la snitch, que se elevó rápidamente y pronto fué perdida de vista por todos; les siguieron las bludger, las cuales se elevaron violentamente y, por último, la señora Hood tocó el silbato y lanzó la quaffle.
El partido empezó.
LA FINAL Y SU VICTORIA
Lia cogió la quaffle y se dirigió como una flecha a los aros de slytherin. Hizo el amago de marcar en el aro derecho, lo que hizo que Megara se moviera para proteger el aro y, cuando el aro central estuvo totalmente desprotegido, la asiática marcó.
-¡Lia Chang anota el primer tanto del partido! ¡Slytherin 0, Ravenclaw 10!
La grada de Ravenclaw la vitoreó a gritos y Albus le lanzó una sonrisa que borró enseguida para que no la vieran los de su equipo.
Megara cogió la quaffle de mala gana y, lanzándole un mirada asesina a Lia, le pasó la quaffle a Alexander.
El castaño no perdió el tiempo y se dirigió a los aros de Ravenclaw. Justo cuando le faltaba la mitad del trayecto para llegar, alguien le arrebató la quaffle. El castaño se giró sorprendido y vió que era Lia quien se la había quitado.
La morena se dirigió velozmente a los aros esquivando a Lorcan, quien intentó quitarle la quaffle, y lanzó la quaffle hacia el aro izquierdo.
Megara la paró y lanzó la quaffle a la escoba de la asiática con violencia.
-¡Megara Zabinni rechaza el amago de Chang por anotar y le devuelve el tiro con un impacto sorprendente! ¡Slytherin se ha librado por los pelos de otro tanto de la cazadora! -Gritó Lucy metida de lleno en el partido.
A pesar de que Lia esquivó el impacto con maestría, Albus no pudo evitar enfurecerse.
-¡¿Se puede saber que demonios haces?! -Le gritó a Megara.
Ella lo miró con furia.
-¡Ella se lo ha buscado! -Dijo la slytherin señalando amenazadoramente a Lia con su dedo índice.
-¡Si vuelves a atacarla te juro que no respondo! -Gritó Albus poniéndose rojo.
-¡Vuelve a amenazar a mi novia y seré yo quien no responda! -Le chilló Louis a Albus a pesar de que estaba lejos del moreno.
Scorpius rodó los ojos ante la escena y voló hacia la quaffle recogiéndola antes de que cayera al suelo. Volvió a elevarse y se la dió a Albus.
-Toma, deja de pelear y dedícate a anotar. -Dijo el rubio con firmeza.
Lia miró a Albus.
-Agradezco que te preocupes por mí, pero puedo cuidarme sola.
Albus refunfuñó.
-No deberías jugar en tu estado. Tendrías estar reposando.
Lia se enfureció.
-¡Deja de tratarme como a una inválida! -Gritó furiosamente.
La chica le arrebató la quaffle y anotó un tanto en el aro central. Megara se había quedado tan sorprendida ante el estallido de la morena que ni siquiera se había movido.
Lucy habló intentando contener las carcajadas.
-Lia Chang consigue anotar otro tanto de una manera sorprendente. ¡Ravenclaw 20, Slytherin 0!
A pesar de que todo el público, salvo la grada de Slytherin; estaba vitoreando a la morena, Rose decidió intervenir.
La pelirroja descendió hasta el nivel de los demás jugadores y se colocó frente a Lia.
-Mira, no se que clase de preblemas tienes con mi primo, pero quiero que los dejes de lado y te centres en el partido. Ésta no es forma de jugar.
-Por una vez, le doy a razón a Weasley -Dijo Scorpius alzando la voz-. ¡Dejemos nuestros roces a un lado y centrémonos en ganar!
Todos los alumnos se pusieron de pie desde las gradas y aclamaron las palabras del rubio, sobre todo, los slytherianos.
Albus aprovechó la confusión para dirigirse rápidamente a los aros de Ravenclaw tras haber cogido la quaffle.
Cormac lo vió lanzar la quaffle pero no fué lo suficientemente rápido y el moreno anotó en el aro derecho.
-¡Albus Potter marca! ¡Slytherin 5, Ravenclaw 20! ¡Y la snich sigue sin aparecer! -Gritó Lucy exaltada.
Rose se paseó tranquilamente con su escoba por todo el campo. Intuía que la snitch iba a tardar en dejarse ver.
Scorpius se posicionó a su lado y le sonrió.
La pelirroja empezó a inquietarse: Conocía esa sonrisa en el rubio y la temía más que a nada en el mundo.
Reflejaba pura competitividad.
-¿Aburrida, Weasley? No te preocupes, pronto cogeré la snitch y te quitaré el aburrimiento de golpe.
Rose rió forzosamente.
-Eso es lo que ocurre en tu imaginación, pero la realidad va a ser otra. Por mí no hay problema, quédate ahí fantaseando mientras yo cojo la snitch.
Scorpius iba a replicar, pero se vió obligado a girar para no ser embestido por Roxanne, la cual se dirigía velozmente a los aros de Slytherin.
Albus se dirigió rápidamente tras ella y le quitó la quaffle justo cuando la morena se dispuso a lanzar.
Él y Scorpius chocaron las manos cuando el moreno volvió para intentar marcarle a Cormac.
-Ya ves Rose, es obvio que vamos a ganar. -Dijo Scorpius con superioridad.
Rose elevó el mentón.
-Dile eso al marcador.
-Eddie McMillan le ha arrebatado la quaffle a Albus y... ¡Casi marca! ¡Megara ha parado el tiro por los pelos! -Gritó Lucy.
-¿Lo ves? Los de tu equipo ni siquiera saben marcar. -Dijo Scorpius tratando de molestar a Rose.
Lo consiguió.
-Repito: Mira el marcador. Además, la guardiana de tu equipo para los tiros con mucha dificultad. Eso es síntoma de debilidad en la defensa. -Replicó Rose con su habitual tonillo de sabelotodo.
Scorpius cerró los puños tratando de contener las ganas que tenía de darle a la pelirroja con la escoba en la cabeza.
-Te diré la razón por la que no vas a ganar: No puedes ver la snitch con ese arbusto rojo que tienes por pelo tapándote la cara.
Rose se puso roja de furia y apretó la mandíbula en un ataque de ira.
-Te diré porque no vas a ganar: No puedes ver la snitch porque estás demasiado ocupado mirándome las piernas.
Scorpius soltó el aire lentamente por la nariz mientras contaba hasta diez intentando calmarse.
"Maldita sea, me ha pillado. Piensa en algo. ¡Rápido!" -Pensó el rubio alzando una ceja inconscientemente.
Su rostro se iluminó ante una repentina inspiración.
-Claro que te miro las piernas. Es imposible no hacerlo cuando se nota tu ropa interior. Es una suerte que nadie más se haya fijado. Mira que ponerte eso para jugar un partido...
Rose empezó a hiperventilar.
-¿D-de q-que hablas? -Preguntó Rose al borde de un ataque de nervios.
-¡Lorcan marca otro tanto! -Gritó Lucy fuertemente- ¡Ravenclaw 100, Slytherin 105! -¡Las serpientes han remontado espectacularmente!
Rose se sintió desorientada. ¿Tanto tiempo se había pasado discutiendo con Scorpius como para que el marcador hubiese variado tanto?
La voz de Scorpius cortó su línea de pensamiento.
-Hablo de las braguitas blancas de algodón que llevas. Me parece muy infantil por tu parte. Creí que eras una Femme Fatale, no la reencarnación de una monja.
Rose se enfureció.
-¡Seguro que es un farol! Además, tu nunca vas a ver mis bragas, ¡Ni siquiera accidentalmente!
Eso fue la gota que derramó el vaso de Scorpius. Se acabó. La pelirroja había colmado su paciencia.
-¿Eso crees? ¡Pues observa como te las miro!
Allí, delante de todo Hogwarts, Scorpius le levantó la falda a Rose y dejó a la vista sus braguitas blancas de algodón.
Pero no eran virginales.
Tenían encaje transparente por todas partes.
No fueron las bragas de Rose lo que llamó la atención del público, ya que por suerte no las vieron, sino el espeluznante grito de Banshee que soltó la pelirroja.
Fué un grito prolongado, que puso la carne de gallina y los pelos de punta a todo el mundo.
Era un presagio de dolor dirigido únicamente a una persona: Scorpius Malfoy.
El destinatario del grito empezó a volar con rapidez por todo el campo con una expresión de terror en el rostro mientras la pelirroja le seguía con las manos extendidas dando puñetazos al aire.
-¡Scorpius Malfoy y Rose Weasley están sobrevolando el campo pero no por la snitch, sino porque se han enfrascado en su batalla más épica! ¡Ánimo, chicos! ¡Dadnos espectáculo! -Dijo Lucy pegando saltitos de emoción en su tribuna.
Todos los alumnos se levantaron y empezaron a gritar expresiones de ánimo a los capitanes. Estaban enloquecidos de euforia ante la persecución que se desarrollaba delante de ellos.
Los jugadores no se quedaron quietos. Cada equipo apoyó a su capitán.
En Slytherin, Lisa y Julius empezaron a lanzarle bludgers a Rose para descentrarla y dar tiempo a su capitán, Lorcan se posicionó al lado del rubio y ambos cambiaban repetidamente de posiciones para despistar a Rose gracias al parecido físico de ambos, Megara se limitó a pedirle a Rose que parara, y Albus y Alex se pusieron en los laterales del rubio y de Lorcan y empezaron a parar las bludgers que lanzaban los de Ravenclaw.
Por su parte, Ravenclaw estuvo a la altura de la furia de su capitana. Louis y Lysander dirigieron las bludgers a la cola de la escoba de Scorpius para obligarlo a frenar, Roxanne se lanzó en picada hacia Lorcan y empezó a atacarlo para quitarlo de en medio y evitar que Rose se confundiera, Eddie y Cormac se colocaron al lado de Rose para protegerla de las bludgers que lanzaban Lisa y Julius, y Lia se puso al lado de Albus y empezó a discutir con él a gritos para desconcentrarlo.
Súbitamente, Scorpius paró.
Rose sonrió y justo cuando iba a pegarle un puñetazo, su mano se paralizó en el aire.
Ambos tenían a la snitch frente a ellos.
Todos los jugadores frenaron y se posicionaron de tal manera que formaron un círculo perfecto en torno al rubio y a la pelirroja. Todos estaban esperando que Rose estallara cuando vieron la snitch.
Y lo comprendieron todo.
Si Rose estallaba y lo golpeaba, Scorpius cogería la snitch. El rubio frenó al oir a la snitch detrás de él, no porque quisiera acabar la pelea.
Lo único que salvaba a Scorpius de Rose era tener la snitch enfrente.
Ambos tenían una mano casi agarrando la snitch.
Rose estaba cada vez más nerviosa. Sabía que él y el rubio estaban en un punto muerto. Tenía que pensar en algo para girar la situación a su favor antes de que Scorpius le arrebatara la snitch.
Una perversa idea le hizo curvar los labios en una sibilina sonrisa.
Scorpius, que había estado pensando similarmente a Rose, tensó todo su cuerpo al ver la sonrisa de la pelirroja.
"Ya es tarde. Ahora solo te queda rezar y estar atento para no perder la snitch en manos de Rose".
La ravenclaw colocó su otra mano sobre el cabello de Scorpius y empezó a acariciarlo.
El rubio abrió los ojos como platos al entender su malvado plan.
"Con que esas tenemos Rose. Te enseñaré quien es el maestro en el arte de la seducción".
El rubio rodeó la cintura de la pelirroja con su mano libre y la pegó a él. Rose tembló pero se dió cuenta de que su mano seguía teniendo la snitch al alcance de la mano. Rose dejó de acariciar el pelo del rubio y empezó a dejar vagar su mano por el pecho del rubio. Él no se quedó atrás y acarició con su nariz la mejilla de Rose.
La pelirroja jugó su última baza.
Gimió en el oído de Scorpius.
El rubio cerró los ojos para evitar perder el control y, cuando los abrió, vió a Rose coger la snitch.
Ésta se cerró en la mano de la pelirroja sin que él pudiese hacer nada.
Durante cinco segundos, todo se quedó en silencio.
Luego, se produjo la explosión.
Las gradas de Ravenclaw, Griffindor y Hufflepuff estallaron en gritos de júbilo. Millones de bufandas volaron por los aires.
Los slytherins aplaudieron, pero sin tanto entusiasmo.
Todo el equipo de Ravenclaw alzó a Rose y la levantaron en volandas justo cuando ésta cogió la copa de oro macizo que Hood le entregó. Luego, los Ravenclaw empezaron a felicitar al equipo de Slytherin por lo bien que habían jugado.
Hubo felicitaciones de todo tipo.
Megara y Lia se estrecharon la mano con fuerza y sin ningún entusiasmo, igual que Louis y Albus. Sin embargo, éstos con sus parejas se felicitaron muy cariñosamente. Lorcan y Lyssander se dieron un gran abrazo, Alexander se dirigió a la cabina de Lucy y, para regocijo de todos, la sacó al campo y empezó a besarla delante de todo el mundo sin que la chica opusiese la más mínima resistencia.
Lo más desconcertante de ver fué como Cormac y Lisa empezaron a comerse a besos sin ningún pudor.
Rose se acercó a Scorpius en cuanto le dió la copa a su hermano Hugo para que la guardara.
-Bien jugado -Dijo la pelirroja sonriendo ampliamente.
Scorpius la miró sin rastro de resentimiento o competitividad.
-Gracias, aunque esta vez has sido tú la más astuta.
Rose sonrió aún más ampliamente.
-Aprendí del mejor.-Sentenció la pelirroja.
Antes de que Scorpius pudiese reaccionar, Rose agarró su cara con las manos y le dió un beso que les quitó todo el aire.
Cuando ella terminó de besarle, le dijo:
-Ésta es mi manera de felicitarte.
Scorpius sonrió ladeadamente.
-De haber sabido que me felicitarías así, también habría perdido el otro partido.
Ambos rieron y se abrazaron.
Puede que Scorpius no hubiese ganado la copa, pero no la necesitaba para sentirse vencedor.
La tenía a ella, y se encargaría de tenerla para sí toda su vida.
Ambos bajaron de sus escobas sintiendo el dulce sabor de la victoria en sus labios.
CASA DE LOS WEASLEY-GRANGER (DÍA POSTERIOR AL PARTIDO)
-¡Ronald, a desayunar!
Ron salió del baño al oir la voz de su esposa.
-Vamos, vas a llegar tarde al Ministerio. Te he hecho café y tostadas y te he dejado el periódico al lado del desayuno.
Ron le dió un beso a Hermione.
-¿Te vas ya? -Preguntó el pelirrojo haciendo un mohín.
La castaña miró su reloj y asintió.
-Tengo una reunión y sabes que me gusta llegar temprano.
Ron asintió y le dió un último beso a la castaña.
-Adiós, amor. Te veré más tarde.
Ron se despidió con la mano y, sentándose en la mesa, se sirvió café.
Justo cuando estaba bebiendo un gran trago, miró la primera plana del periódico y escupió el café.
Ron empezó a atragantarse y a ponerse rojo mientras sostenía el periódico con manos temblorosas.
Cuando dejó de toser, vociferó:
-¡¿QUÉ DEMONIOS SIGNIFICA ÉSTO?!
Ron, sin terminar de desayunar, y olvidándose de su puesto de trabajo en el Ministerio, se fué hacia la chimenea; cogió un puñado de polvos flu y chilló:
-¡Hogwarts!
El pelirrojo desapareció entre llamas verdes.
En la mesa, tirado de cualquier manera, se hallaba el periódico que tenía el reportaje de Rita Skeeter que había perturbado tanto a Ron.
Ésta decía:
"ROSE WEASLEY VUELVE A OCUPAR EL CORAZÓN DEL ÚLTIMO HEREDERO DE LOS MALFOY".
Había una fotografía del beso de ambos en el campo de Quidditch debajo del titular.
¡Buaaaaaaa! Este es, sin duda, el capítulo que más me ha costado escribir. Lamento deciros que, tras terminar esta historia, voy a mantenerme una laaaaaaaaaarga temporada inactiva en Fanfiction. Pero a mi vuelta os pienso traer un Scorse que, si logro escribir bien, puede llegar a ser muy bueno. Solo adelanto que el título sería: "La rosa envenenada". Ya no digo más. Y también puede que me cambie el nombre. He pensado en algo como "Mistic Yaiza", pero no termina de gustarme. En fin, ya lo pensaré con calma en mis "vacaciones". Os quiere,
YAIZA ROSE MALFOY
