CAPITULO 14

SAM POV

Llevaba casi dos meses siendo dama de compañía de la princesa Amelie, y era la persona mas dulce que pudiera haber conocido, un poco consentida quizás, pero adoraba estar con ella y ayudarla por que no me trataba como a una empleada sino como si fuera su amiga, me estaba partiendo la cabeza pensando como conseguirle un regalo pues su cumpleaños era la semana siguiente y yo no tenia dinero para un regalo.

-AMELIE!- escuchamos gritar a la Reina Alice, quien para mi gusto estaba últimamente demasiado cariñosa con mi hermano.- Amelie, pequeña,…preparate

-Oh no- musito Amy que se hallaba sentada a mi lado, me hizo una mueca de horror y susurro- Salvate.

La mire y casi me carcajeo de risa al ver su expresión, la Reina Alice entro y anuncio gloriosa.

-¡NOS VAMOS DE COMPRAS!-

Amelie hizo un gesto y se levanto cansinamente de la cama, luego me hizo un gesto.

-Puedes retirarte Sam, nos veremos luego, al parecer pasare el dia en los grandes alamacenes del reino.

- Nada de eso, Sam viene con nosotros.

La Reina Alice sugirió, mas bien ordeno que me comprara vestidos y mas vestidos, ella insistió en pagar y yo estaba encantada comprando y comprando como loca, Amelie lucia cansada y fastidiada de estar ahí sin embargo se mostraba agradable, en un momento mientras Alice….como había insistido en que la llamara, se probaba un vestido, Amelie se acerco a mostrarme un hermoso vestido.

-Creo que este vestido iria hermoso con tu color de ojos- apunto- Son del mismo hermoso color que los de tia Alice, quizá unos tonos mas claros pero son encantadores.

-Gracias, me probare el vestido…con una condición- la mire con ojos de suplica.- cómprate aquel vestido gris ostra que te probaste en el almacen anterior, se te veía hermoso, divino.

Amelie me miro con ojos tiernos y sonrio.

-Siempre quise tener una hermana, no me malinterpretes, adoro a mi hermano pero no es lo mismo.

-Te comprendo- conteste- A veces Anthony es tan…el. Jajaja no se como describirlo es solo que en ocsiones hace falta un poco de escencia femenina.

-Pero…¿Qué tú no tienes a Rachel?

¡RAYOS! Lo había olvidado

-Esteee si claro, pero mi relación con Rachel siempre a sido de cierto modo distante.- dije y me apresure a entrar al probador a medirme aquel vestido, había estado a punto de arruinar las cosas, espero que Amelie me haya creido.

Cuando regresamos de hacer las compras se le informo a Amy que pasara a ver a su madre al jardín.

Me indico que la siguiera a su recamara para dejar las compras, y en su hermosa y muy gande cama se encontraba dormida la hijita de Alice, Isabella.

Amelie la miro un momento, paso su mano por sus largos cabellos cobrizo ys después por los de los cabellos achocolatados de la pequeña, todo esto lo observe desde mi vista periférica mientras acomodaba las compras.

-Todo mundo dice que es igual a mi madre- me dijo al tiempo que se limpiaba una lagrima que, traicionera, rodaba por su mejilla.

-Pues a mi no me lo parece, tu madre es rubia- apunte

Amelie negó con la cabeza y me miro.

-Tanya no es mi madre, en cierto modo siempre lo a sido, pero no lo es, no se si me explico.

-¿Tanya no es tu madre verdadera?- solté asombrada, la había visto demasiadas veces a lado de Tanya y se veía hermosa

- Ella me abandono- dijo enojada- No e sabido nada de ella desde que era muy pequeña, apenas si la recuerdo, pero tod el mundo dice que es igual a Isabella, de hecho mi pequeña prima lleva ese nombre por mi madre, Tia Alice la adoraba.

-…- me quede muda, no sabia que decir, Amelie debía de sentirse muy mal, yo no podía concebir mi vida sin mi madre a mi lado.

-Quizas ella haya tenido razones poderosas para irse- sugerí.

-¿Qué puede ser más importante que un hijo?- pregunto Amelie sin emoción en su voz, como si esa pregunta se la hubiera hecho demasiadas veces.

-No lo se- susurre- ¿Jamás has tenido la curiosidad de buscarla? De saber que fue de ella, por que te abandono…algo.

-Si, cuando era pequeña, Tia Alice me ayudaba me decía que la encontraríamos, pero no teníamos ninguna pista, nada salvo esta medalla que me dejo cuando yo era muy pequeña y que mi padre me entrego hasta hace muy poco.

-¿Y a tu padre?¿Que hay de el?¿Jamas intento buscarla?

-Nunca le e preguntado, tengo la impresión de que no se amaban

-¿Por?

-El no sufria, no paso ni siquiera mas de dos años de la partida de mi madre cuando el ya estaba casado con Tanya.

-¿Y no crees que a eso se deba la partida de tu madre?

-¿Por qué no me llevo con ella?

-Quizas no podía, quizás no tenia dinero.

-O quizás no quería, quizás no me quería a su lado, quizás solo le estorbaría

-Jamas lo sabras sino la encuentras y se lo preguntas a ella.

-¿Tu crees?¿Crees que debería buscarla?

Me encogi de hombros.

-Eso es lo que yo haría, buscaría hasta encontrarla, solo asi conoceras tu pasado y podras perdonar y avanzar, reconciliándote con tu pasado.

-Sabes que esas son palabras demasiado sabias para una niña de tu edad.

-Oh…no son mias, es lo que la Reina Nessie le decía a mi madre, aunque nunca logre descubrir porque, y vaya que investigue.

-¿Investigaste?- pregunto Amelie casi riendo- Lo dices como si gueras un detective.

-No lo soy, pero cuando me propongo saber algo lo hago, con esa ligera excepción.

-¿Entonces? No se que hacer..

-Sii… volviendo al tema, yo diría que por ahora fueras donde Tanya, es decir tu madre y vieras para que te solicita, ya después habla con Alice, estoy segura de que si lo que quieres es buscarla ella te apoyara y tengo un buen presentimiento sobre esto y mi s presentimientos nunca fallan.

-Ja, calla que ya pareces tia Alice con sus tonterías de supersticiones y sextos sentidos.

-No son tonterías- chille como pequeña.

-Muy maduro- dijo pero seguire tu consejo, voy a ver a mi madre.

Me quede esperando haber si decía que iba a buscar a su veradera madre pero como no lo hizo pregunte.

-¿Y sobre la búsqueda?

Amelie ya se encontraba en la puerta pero se paralizo un rato y luego volteo a verme al tiempo que se retiraba

-…mmm si…quizás la busque…-y asi sin mas se fue.

Pero yo encontraría a su madre y le daría las respuestas, después de todo ¿Qué mal podía hacer?