Capitulo 12

Rachel gimió de placer cuando Quinn se abalanzó repentinamente y sus cálidos labios se envolvieron alrededor de su pezón. Su boca se sentía caliente y húmeda mientras lo chupaba con fuerza, era como si estuviera muriéndose de hambre por ella. Sus fuertes tirones enviaron oleadas de placer a través de su cuerpo. Su mano se cerró en su pelo para mantenerlo en su lugar mientras abría más los muslos, para que le fuera más fácil jugar con su coño. Rodó las caderas y arqueó la espalda en señal de protesta cuando soltó su pecho, pero ella sólo volteó la cabeza para dar la misma atención al otro.

-"Quinn ... No te detengas." Tendría que matarla si lo hacía. Sería demasiado cruel si la excitaba para después detenerse. No es que lo culpara por querer castigarla por lo que hizo en el pasado. -"Por favor."

Sí, suplicare, ella admitió en silencio. Haré cualquier cosa maldita por ella. Por tener a la mujer que amaba tan cerca, por disfrutar de su toque y por mantener los dedos enredados en su pelo. Por ella pagaría cualquier precio. Ella se echó hacia atrás, pero se negó a dejarla ir y siguió acariciando la rígida longitud de su pene. Era dura como el acero, pero suave y aterciopelada al mismo tiempo. Su pulgar hizo círculos sobre su clítoris con más fuerza y su vientre se apretó. Estaba cerca del orgasmo.

-"¿Por favor?" La necesitaba en su interior más de lo que necesitaba respirar. El clímax parecía menos satisfactorio sin sus cuerpos unidos. El vacío que sentía se había convertido en un tormento que sólo ella podía llenar. -"Te necesito dentro de mí."

Quinn mordió su pecho y ella gritó por el dolor agudo, pero su lengua alivio el dolor antes de que ella la soltara. Alzó la cara y sus sexys ojos la miraron. Se estrecharon mientras sus fosas nasales se dilataban al inhalar profundamente. Un gruñido surgió de Quinn antes de que tirara de ella y su culo quedara justo en el borde de la cama. Ella miró hacia abajo y movió sus caderas. Le resultó fácil situar la corona de su eje donde la quería. Su deseo la humedeció cuando se colocó contra su apertura. Quinn cerró los ojos y ella vio su vacilación en su hermoso rostro. Rachel envolvió sus piernas alrededor de sus muslos y la empujo hacia ella, animándola a entrar.

-"Maldita seas," Quinn gruñó. Sus ojos marrones oscuros se abrieron y la miró a los ojos mientras empujaba sus caderas hacia delante. -"Malditas seamos las dos, dulzura."

Era un golpe emocional, pero antes de que pudiera asimilar que las había maldecido a ambas, su gruesa polla se enterró en su interior, estirándola. Ella gimió al sentir su ajustada invasión. Quinn la agarró por las muñecas, le estiró los brazos hacia arriba, por encima de su cabeza y su peso cayó sobre ella, casi aplastándola contra el colchón suave.

Quinn ajustó su cuerpo, se apoyó en los codos para levantar un poco su pecho y facilitar su respiración. Su boca se apoderó de la suya y un gruñido vibró contra su pecho, haciéndola muy consciente de que estaban piel contra piel. La pasión salvaje de su beso y los sonidos salvajes que hacia aumentaron su deseo. Se condujo en su interior más profundo, llenándola hasta estar segura de que no podía tomar más. Ella movió sus piernas y las envolvió alrededor de su cintura para aferrarse a Quinn, ya que ella se negó a liberar sus muñecas cuando trató de mover sus brazos.

Se retiró un poco y sus músculos vaginales se apretaron a su alrededor, tratando de impedir que la dejara. Se detuvo y su lengua ralentizó la exploración de su boca, antes de penetrarla de nuevo. Ella gritó de éxtasis y giró la cabeza, rompió el beso para evitar morderla. Su nariz rozó su garganta mientras ella gruñía en voz baja.

-"¿Estás bien?"

-"Sí. Se siente tan bien. "

-"Estás tan apretada y caliente. Mojada. "Su aliento le hizo cosquillas y la punta de su lengua trazó su oreja.- "Seré más suave."

-"No." Ella quería a Quinn, todo de ella, tal y como era. -"No te detengas".

Sus dedos liberaron sus muñecas y ella agarró su rostro al segundo que sus manos eran libres, amaba acariciar sus mejillas mientras miraba sus hermosos ojos. Podría mirarlos para siempre.

-"Soy muy agresiva."

-"Puedo soportarlo." Sus caderas se movieron lo suficiente para que ambos gimieran de placer ante el roce de sus sexos.- "Te deseo." la indecisión brilló en su mirada.- "Eres una especie y no quiero que finjas lo que no eres."

Una esquina de su boca se torció con diversión. -"¿Quieres que te folle como un animal?"

Se lamió los labios.- "Te deseo" repitió, enfatizando el punto.- "No me atormentes".

La duda de que pudiera estar jugando con ella surgió en su interior. Una emoción desconocida retorció su rostro antes de que ella enterrara la cara en su cuello.

-"Agárrate a mí, dulzura."

Sus manos se deslizaron de sus mejillas a sus hombros y se aferró a Quinn cuando empezó a moverse. El lento deslizamiento de su eje grueso entrando y saliendo de ella renovó su lujuria por Quinn. Cada embestida la llevaba más cerca del orgasmo. Gemidos salieron de sus labios mientras clavaba un poco las uñas en su espalda.

-"Sí", le instó.

Quinn mordisqueó ligeramente la piel sensible bajo su oreja. Cada mordisco era una auténtica delicia y todo su cuerpo terminó tensándose. Ella golpeó más duro y la cabecera se estrelló contra la pared con cada potente embestida. Rachel echó la cabeza hacia atrás y gimió su nombre. Una neblina de éxtasis robó su capacidad de pensar. Quinn alcanzó su propia liberación. Ella echó hacia atrás la cabeza y gruñó.

-"Mierda".

Amaba la sensación de ella corriéndose en su interior, de cada temblor de su cuerpo y de cómo su semilla la llenaba. La hinchazón en la base de su pene era incluso mejor, porque las bloqueaba juntas. Ambas yacieron jadeando. Quinn se recuperó primero y levantó la cabeza. Ella abrió los ojos para mirar sus rasgos sonrojados. Quinn era hermosa y la forma en que su cabello caía sobre su rostro, le hacia parecer salvaje e increíblemente sexy. Ella se aclaró la garganta antes de lamer sus labios. De repente volvió la cabeza hacia la puerta del dormitorio.

-"No te atrevas a entrar aquí", gritó. -"¡Fuera!"

Rachel miró hacia la puerta cerrada. La audiencia de Quinn explicaba cómo sabía que habían entrado en la casa. Ella la miró con una expresión sombría.

-"Tú y yo vamos a tener una larga conversación en otro momento. Tengo que irme. Harley está esperándome y odiaría golpear a Flame porque este preocupado por ti ".

Ella se iba. No era una sorpresa, ya que le había oído hacer planes con Harley, pero aún así dolía. Quería quedarse en la cama con ella. Tenían muchas cosas de las que hablar y realmente quería saber si para ella lo que habían compartido era sólo sexo ... o algo más.

-"¿Volveré mañana para encontrar que te has dio otra vez?" sus ojos se entrecerraron con ira y su voz sonó más grave.

-"No iré a ninguna parte." Quería decirle cien cosas. -"¿Vendrás a verme?"

-"Mañana", confirmó. -"El doctor quiere que regrese al centro esta noche para otro chequeo pero dejaran que me vaya a casa con una escolta. Sólo seguridad y Harley pueden estar allí. El doctor quiere asegurarse de que estoy limpio de esa droga. Ya sabes cómo son los médicos ".

-"Están preocupados." Ella podía entender eso.

El silencio se prolongó mientras se miraban el uno al otro. Quinn rompió el contacto visual primero mientras se levantaba de encima de ella y se retiraba de su cuerpo ahora que la hinchazón había disminuido. Se deslizó al final de la cama y se sentó. Ella agarró la sábana para cubrir su cuerpo desnudo. De repente le resultó un poco incómodo estar tan expuesta. Quinn se mantuvo de espaldas a ella mientras se vestía. Le dolía su comportamiento. Le recordaba la amarga historia con su último novio. Jesse solía hacer que se sintiera usada después del sexo. Nunca pasó la noche con ella o incluso se molestó en abrazarla después del acto sexual. Era imposible no comparar el pasado con el presente cuando Quinn cruzó la habitación. Por orgullo se mantuvo en silencio cuando abrió la puerta.

Su parte racional sabía que no habían previsto tener sexo en el cuarto de invitados y que Harley la estaba esperando en su casa. Tenía que irse. Su otra parte quería llorar porque podría haberle llamado por teléfono para decirle que llegaría tarde, podría haberse quedado con ella un rato y hablar de algunas cosas.

Dio un paso en el pasillo, pero se detuvo. No miró atrás, pero su lenguaje corporal indicaba que se debatía entre irse o quedarse. Ella esperaba que se diera la vuelta y regresara a su lado.

-"No te vayas." Quinn no se movió, como si estuviera esperando una respuesta.

-"No lo haré", respondió ella.

Fue entonces cuando su mirada se encontró con la de ella. -"Te veré mañana. Y ¿ Rachel?" El corazón le martilleaba ante esa mirada intensa.-"¿Qué?"

-"Sigue aquí".

Era una orden. Pura y simple. Ella asintió con la cabeza. -"Lo prometo, Quinn."

Ella cerró la puerta al salir. Sus hombros se hundieron cuando soltó la sabana y descubrió sus pechos. Miró hacia abajo y sus dedos temblaron un poco mientras trazaba el mordisco que había dejado allí. La piel no estaba rota, pero tenía otra marca. Se sentía sensible, pero no dolía.

-"Maldita sea," susurró.

Estaba locamente enamorada de alguien que podría no ser capaz de perdonarla. El hecho de que se hubiera ido a la cama con ella después de recuperar su lucidez no significaba que quisiera un futuro con ella. No era tan ingenua. A veces, el sexo era sólo sexo. Su salvación era que quería volver a verla. Puede que para decirle que se fuera al infierno, pero tendría que esperar hasta que volviera para descubrirlo.

La sensación pegajosa entre sus muslos se hizo más evidente. Una ducha y algo de comida le vendrían bien en este momento. Tenía la sensación de que iba a ser una noche muy larga. De ninguna manera iba a dejar de preocuparse por su próxima conversación hasta que la tuvieran. Se envolvió la sábana alrededor de su cuerpo cuando se puso de pie, no sabía si Quinn había pensado en bloquear la puerta principal. Lo último que quería era caminar por el pasillo desnuda y encontrarse con los miembros de Seguridad, si habían entrado para comprobar si estaba bien. Nadie la detuvo mientras recorría la corta distancia a la habitación principal y cerró la puerta. La sábana cayó a sus pies y se dirigió hacia el baño, debatiéndose entre sí tomar un largo baño o una ducha corta.

Un ligero zumbido sonó y ella hizo se detuvo, mirando a su alrededor. Venía de su bolso, que descansaba sobre la mesita de noche. Ella cambió de dirección y metió los dedos en el bolsillo exterior. Comprobó el identificador de llamadas de su teléfono.

-"Muy bien. Justo lo que necesito. " Ella deslizó su pulgar sobre la pantalla y lo acercó a su oído.- "Hola, Eric."

Su jefe le había dejado seis mensajes y probablemente estaba molesto con ella, ya que había faltado a su trabajo sin avisarle y no le había devuelto las llamadas. Él era bastante agradable, pero sabía que tenía un negocio que atender.

-"Siento mucho no haberte llamado, pero tuve una emergencia y estuve muy ocupada".

Recordó su último correo de voz.- "Las cosas están un poco mejor, pero todavía necesito un par de días."

-"Me alegro de oír eso." Él vaciló. -"Nosotros, eh, tenemos un grave problema."

El temor le golpeó. ¿Iba a despedirla? Era una posibilidad. Por mucho que esperaba que las cosas salieran bien con Quinn, prefería renunciar a ser despedida.

-"Alguien entró en nuestra oficina hace un rato."

Eso era lo último que esperaba oír.- "¿Alguien resultó herido?"

-"No. Es el cumpleaños de Susan y celebramos una fiesta en la hamburguesería que está al final de la calle. Nuestra ala estaba cerrada, así que no había nadie allí cuando sucedió. "

Ella se encogió. La recepcionista era un amor. Hizo una nota mental de llamar a una floristería en cuanto colgara para enviarle una cesta de regalo. Tenía la dirección de la mujer almacenada en su teléfono.

-"Eso es horrible. ¿Robaron los ordenadores? "También había una televisión en recepción, pero nada más que a un ladrón podría interesar.- "¿Cómo pasaron a la seguridad del hospital o bajaron por el ascensor sin ser atrapados?"

-"No robaron ningún aparato electrónico."

-"Déjame adivinar. ¿Un adicto cree que almacenamos drogas arriba? "

Eric volvió a dudar. -"Necesito que vengas aquí inmediatamente."

-"No puedo." Bajó la voz.

-"Tienes que venir, Rachel. Fueran quienes fueran, violaron los archivos. Todos estamos revisándolos para ver lo que falta o si los ha manipulado, pero tú eres la única que puede ver los tuyos. Sólo tú puedes decir si te falta alguno o si ha sido modificado"

-"Guardamos todas las notas de las sesiones de este país."

-"Exactamente. La información es de carácter personal y privada ".

-"¿Crees que ellos estaban interesados en los archivos? Tal vez creyeron que ahí es donde almacenamos los medicamentos. Una persona drogada podría pensar que los armarios estaban cerradas porque tenían narcóticos".

-"Tengo tres pacientes con acosadores. Uno de ellos tiene una adicción sexual que podría poner en riesgo su trabajo. "Su voz bajó tanto que ella tuvo que esforzarse para oírlo. -"Algunos mantienen relaciones extra-maritales. Seremos los responsables si esa información confidencial sale a la luz y no les advertimos. ¿Y si era el acosador de uno de ellos? ¿Y si estaban buscando información para chantajear a alguien? ¿Y si se la dan a sus respectivas parejas?"

-"Entiendo".

-"Bien." Habló con voz más normal.

-"La policía ha llegado. ¿Cuánto tiempo te llevara llegar hasta aquí? Ellos te están esperando para ver si el robo afecta a alguno de nuestros pacientes. ¿Tienes algún caso de alto riesgo? "

-"Cuatro."

Jenny, que vivía con su novio abusivo y demasiado celoso. Había alentado a la pobre mujer a que lo dejara, pero era un proceso lento. Ese idiota probablemente la mataría si alguna vez ponía sus manos en esas notas y leía sus conversaciones. Paul era gay, pero no estaba dispuesto a reconocerlo públicamente por miedo a que afectara a su carrera. Él era un atleta profesional con un montón de fans. La prensa le destrozaría la vida si se enteraran de su secreto. Maggie era nueva y aún era demasiado pronto para saber si alguien la estaba observando como ella afirmaba. Podría ser un acosador o un posible caso de paranoia. Lesley era una víctima de violación que había llegado después de que su atacante saliera de prisión. Él la amenazaba y el miedo constante que experimentaba la llevó a buscar ayuda.

-"¿Rachel?"

-"Aún sigo aquí. Estaba pensando". Miró el reloj sobre la mesilla de noche y calculo mentalmente.- "Puedo estar allí en un par de horas."

-"Te quiero aquí ahora."

-"No estoy en la ciudad." Ella no mencionó que debía ducharse antes de irse.- "Me llevara ese tiempo conducir hasta allí y probablemente conseguiré una o dos multas por exceso de velocidad."

-"Ven lo antes posible."

-"Estoy de camino."

Terminó la llamada y se dirigió al cuarto de baño. No tenía otra opción. Era la responsable de sus pacientes y tenía que ir. Quinn no volvería hasta mañana. Podía llegar fácilmente en coche al hospital, abordar el problema actual y volver al Homeland antes de que ella llegara. Como no tenía ninguna forma de ponerse en contacto con Quinn, le dejaría una nota en la puerta. No iba a arriesgarse a que hubiera más malentendidos entre ellas. Si se retrasaba por alguna razón y Quinn no la encontraba ... Bueno, ni siquiera quería pensar en lo que podría suceder. No esperó a que el agua se calentara antes de entrar en la ducha. Tenía que darse prisa.

-"Estaba genial. Gracias. "Quinn sonrió y se apartó de la barra para inclinarse hacia atrás en su silla. -"Siempre haces los bistecs mejor que yo."

Harley se rió entre dientes.- "Todo está en los condimentos. Ya te he dicho que les eches sal y pimienta antes de dorarlos".

-"Podrías dejar a seguridad y trabajar en la cafetería."

-"Por supuesto que no." Harley tomó un sorbo de soda. -"No podría soportar estar atrapado en una cocina todo el día."

Era un problema común en las especies y por esa razón que tenían a humanos trabajando en el Homeland. A los humanos no les importaba estar encerrados dentro de los edificios.- "El aire fresco es maravilloso."

Intercambiaron una mirada de complicidad, recordando todos los años que habían pasado encerrados en celdas y a merced de Mercile.

-"Así que ..." Harley arqueó una ceja.-"¿Vamos a seguir evitando el tema? Hemos comido y te informado sobre la mujer regalo y Shadow. Son felices y están muy enamorados. Breeze está completamente recuperada y sigue en la Reserva. Yo he hablado. Tú no ". Quinn suspiró.- "Llegaste oliendo a sexo. Ella sigue estando sobre ti, ya que no te has duchado antes de cenar. ¿Qué estás haciendo? "

-"Pasar el tiempo con mi mejor amigo." Harley gruñó en lo profundo de su garganta para reflejar su disgusto.-"No lo sé." era difícil admitirlo. -"Rachel siempre ha sido una complicación."

-"¿Se va?"

-"No inmediatamente," no estaba seguro.

-"Maldita sea. Deja de hacer eso. ¿Qué va a pasar entre ustedes? "

-"No lo sé." eso la frustraba. Se miró las piernas y resistió el impulso para golpear la barra de la cocina. Sería bueno hacer un agujero en algo.

-"Hay que darle un poco de crédito por intentar ayudarte cuando estabas drogada y salvaje."

Levantó la vista y sostuvo la mirada de Harley. -"No debieron permitírselo. Podría haberla matado."

-"Eso es lo que dije al principio, pero no fue apoyada por los demás. Cambié de opinión cuando me di cuenta de que ella era la única que podía alcanzarte Es adulta y conocía los riesgos. "

Su temperamento se encendió.- "Yo era peligrosa."

-"Cierto." Harley se encogió de hombros. -"Pero querías follarla más que cualquier otra cosa. Ella podría haber conseguido que ladraras como un perro con sólo mostrarte sus tetas ".

Tuvo que controlarse para no golpear a su amigo. Sería satisfactorio derribar el taburete bajo su culo.

-"Deja de presionar mis botones." Él la conocía demasiado bien.

-"Tenía la esperanza de que después de un par de rondas de lucha me confesarías que todavía sientes algo por ella."

La rápida sonrisa de Harley hizo que se arrepintiera de no patear si su culo-"No tienes que presionarme para que hable. Ella me fija con nudos. Fui a la vivienda humana porque no podía estar lejos. Que estuvieras allí fue mi excusa para verla. "

-"Ouch. Yo también te extrañé. "

-"No lo hagas." Quinn no estaba de humor para juegos. -"Sabes que eres mi hermano. Sólo puedo pensar en ella cuando estoy sola. "

-"Material porno ¿eh? Es a la hembra que imaginas cuando-"

Quinn gruñó y mostró sus colmillos. -"Te has echado a perder sin mí o te has vuelto tonto mientras estaba drogado. Quería decir que su recuerdo me atormenta cuando me siento sola. No es sólo sexual ".

Todo rastro de humor desapareció del rostro de Harley y sus ojos se estrecharon. -"¿Vas a permitir que se vaya del Homeland o no? Eso es lo que quiero saber ".

-"No depende de mí. Lo hablaremos mañana ".

-"Ella es pequeña y sería fácil mantearla contigo si lo deseas. No la dejes ir. Me gustaría ver como intenta salir por la puerta si dices lo contrario. Ahora tienes el control y no al revés. Ella no tiene autoridad aquí ".

-"No puedo obligarla a quedarse si quiere volver a su mundo."

Harley resopló.- "Yo lo haría si alguna vez deseara tanto a una mujer ."

-"Todavía estoy enojada con ella por lo que me hizo en el pasado. Nunca intento verme hasta que pasó esto."

-"Ah".

-"¿Qué significa eso?"

Harley se acercó más y le miró con el ceño fruncido.- "La hembra es tuya. Acéptalo. Nunca has comido apestando a sudor después de una jornada de trabajo. Siempre te duchas antes de cenar para eliminar el olor y nunca te importó lo que ponía en tu plato o cuánta hambre tenías. La estoy oliendo porque estás teniendo una de esas extrañas reacciones que experimentamos cuando una mujer nos coge por las pelotas. Probablemente necesitas su olor en ti mientras estás sentado aquí."

Una sonrisa curvó sus labios. -"Niégatelo a ti misma, pero yo te conozco muy bien. Tienes esa expresión abatida que ambos hemos visto en los machos que se han apareado. "Él se echó a reír.

-"Tienes esa mirada de "oh-mierda" cuando te das cuenta de que es verdad ".Quinn sabía que el color había desaparecido de su rostro. Su mejor amigo estaba en lo cierto. No le mentiría a Harley.

-"Ve a la vivienda humana y revuélcate con tu mujer. Asegúrate de decirle que espero pasar un poco de tiempo contigo. Cometió un error. Supéralo. Me niego a verte de mal humor o luchando contra los miembros del equipo humano para descargar tu ira. Ellos no son lindos y follables. Ella lo es. No permitas que se vaya porque sigues resentida por el pasado".

-"A veces pienso que te has vuelto demasiado humano".

Le divertía y aún así Harley tenía razón. Podría odiar lo que ella había hecho, pero había vuelto. Tenían cosas que resolver y quería probar. Eso significaba que tenía que preguntarle si quería quedarse con ella. No quería vivir en el pasado cuando Rachel podía convertirse en una parte su futuro.

-"Paso demasiado tiempo con Trey y los chicos. Ellos son una mala influencia. "Señaló con el pulgar hacia la puerta. -"Ve por ella." Quinn se bajó del taburete cuando sonó el timbre. Echó un vistazo a Harley, quien se encogió de hombros. -"No estoy esperando a nadie."

Quinn cruzó rápidamente la habitación. No era Joy. Su escolta le habría llamado antes de llevarla a su casa para obtener su permiso.

-"Todo el mundo estaba preocupado por ti. Las noticias se propagan rápidamente. Es probable que sea alguien que quiere asegurarse de que realmente has vuelto a la normalidad y que estás en casa. "Harley le siguió.- "Esperemos que no sea una mujer ofreciéndote un polvo. Ellas no sabrán que estás pillado hasta que la huelan sobre ti".

Quinn abrió la puerta y le enseñó los dientes al humano en su porche. No era uno al que deseara ver.

-"Tú".

-"Hola, Quinn. ¿Vas a preguntarme si quiero entrar? "

Dio un paso al centro de la puerta, abrió los brazos y se aferró al marco para bloquear la entrada con su cuerpo.-"No."

-"Estás siendo muy desagradable."

-"Vete, Hudson."

-"He venido a evaluarte."

-"Tú no eres mi psiquiatra. No necesito uno ".

El humano molesto le dedicó una sonrisa fría.- "Has sufrido un trauma y todavía puede estar experimentando los efectos secundarios. Por favor invítame a entrar y hablaremos de todo lo que te ha sucedido y de cómo te sientes al respecto. "

-"Piensa que es una mierda que ese imbécil le disparara." Harley se detuvo detrás de ella.

-"Está bien ahora que los medicamentos han salido de su sistema. Evaluación finalizada".

Quinn se resistió a reír. Justice les había pedido que toleraran al loquero, pero eso no significaba que tuvieran que invitarle a entrar en su casa o que perdieran el tiempo respondiendo a sus estúpidas preguntas. Las respuestas de su amigo no fueron del agrado del humano, ya que este le frunció el ceño.

-"Vine a hablar con Quinn. Puedo darte una cita si deseas hablar sobre tus sentimientos, Harley. Tengo un par de horas libres por la mañana. Sé que tienes un montón de problemas graves y que deben ser abordados. Me ahorraras tener que pedirle a Blaine o a Justice que te envíen a mi consulta. "

El pecho de Harley se presionó contra el brazo de Quinn y ella se agarró al marco con más fuerza para evitar que su amigo llegara al loquero. Quinn le dio a Harley una mirada que esperaba que le transmitiera que tenía que mantener la calma. Hudson tenía la costumbre de enfurecer a las especies y creía que todos ellos necesitaban desesperadamente su ayuda. Por mucho que el psiquiatra mereciera que le patearan el culo, no se les permitía tocarlo. Harley gruñó, pero se echó hacia atrás.

-"Tengo cosas que hacer." Tengo mejores cosas que hacer que perder el tiempo con un loquero, modifico silenciosamente y forzó una sonrisa.- "Fue muy amable de tu parte venir a mi casa, pero ya me iba."

-"En otras palabras, que te largues." Harley lo fulminó con la mirada.-"¿No tienes una pareja esperándote en casa ? Estoy seguro de que te echa de menos. Eres tan agradable."

Quinn casi se estremeció ante el claro sarcasmo. No se perdió como al loquero se le enrojeció el rostro o apretó las manos a sus costados. Tenía que arreglar las cosas.

-"Tengo que volver esta noche al centro Médico para una evaluación y estoy seguro de que no quieres que llegue tarde. "No era exactamente una mentira. Iría allí después de visitar a Rachel.

-"Esto es parte de tu evaluación." los pequeños ojos de Hudson brillaron de satisfacción. -"Es necesario que obtengas un certificado de buena salud mental. Eso significa que necesitas hablar con un profesional sobre el trauma que has sufrido. Justice estuvo de acuerdo".

Quinn se tragó una maldición. Nadie le había dicho eso.

-"Ella no hablara contigo." Harley se inclinó de nuevo y gruño al humano.- "Tú no eres el único psiquiatra en el Homeland. Quinn vera a la Dra. Berry ".

Eso era genial. Quinn sonrió. -"Buena idea. Iré a verla ahora mismo. "

-"¿A esa mujer?" Hudson negó con la cabeza.- "Ella no está cualificada."

-"Ella se ocupó de mí cuando me liberaron de Mercile." Quinn soltó el marco de la puerta, ya no le importaba si Harley quería intimidar al humano. Nadie tenía permitido rebajar a Rachel. -"Sabe sobre las especies más de lo que tú sabrás en toda tu vida."

-"Ella no quiere matarnos y es lo suficientemente inteligente como para no acosar verbalmente a un compañero." gruñó Harley

El rostro de Hudson enrojeció mientras lanzaba una mirada furiosa a Harley.- " Eso fue una circunstancia especial ".

-"No me gustas." Harley gruñó de nuevo, más profundo y más amenazador.

El hombre palideció y retrocedió. Se dirigió a Quinn. -"Me doy cuenta que no soy bienvenido, pero necesito evaluarte".

-"Rach lo hará."

-"La Dra. Rachel Berry no está ", dijo con aire de suficiencia. -"Cuando me estaban revisando en la puerta principal para entrar, los oficiales estaban revisando su vehículo para salir."

Su corazón le dio un vuelco.- "Te equivocas. Está en la vivienda humana".

-"Ella tiene el pelo largo de color castaño y conduce un sedán azul de cuatro puertas. Me dijeron que era la Dra. Rachel Berry. "sacó su móvil y lo agitó. -"¿Quieres llamar a la puerta principal? Me resultó extraño ver a una desconocida salir del Homeland a esta hora. La mayor parte del personal sale a las cinco ".

La rabia llenó a Quinn. Se dio la vuelta y chocó con Harley. Corrió hacia el teléfono de su casa y marcó el numero de Seguridad. Respondieron al segundo tono de llamada.

-"¿Dónde está la loquera humana?" Supuso que el macho al otro lado del teléfono la identificaría más fácilmente con esa descripción.

-"Ella se fue, Quinn. Su coche fue registrado para asegurarnos de que no se llevaba nada de la oficina nacional de estadística. ¿Quieres que busque al oficial que habló con la hembra?"

-"No." Quinn tiró el teléfono contra la pared y este se rompió.

-"Maldita sea." Suspiró Harley.

Se dio la vuelta para mirar a su amigo. Harley le sostuvo la mirada con una expresión igual de dura. HUdson había cruzado su puerta mientras los dos estaban distraídos. Eso le convirtió en el peor de los blancos. Quinn se abalanzó antes de pensar en lo que estaba a punto de hacer, pero Harley la agarró antes de que llegara al humano y lo sacara volando de su casa.

-"Respira", ordenó Harley.- "Eso es. Deja que me ocupe de esto y luego nos ocuparemos de tu mujer ".

Ella asintió con la cabeza, su control pendía de un delgado hilo. Fuertes emociones oprimían su pecho. Rachel le había prometido que se quedaría, pero el pasado volvía a repetirse. Las ganas de aullar su dolor eran tan grandes que le estaban ahogando. Harley lo soltó y se dirigió al loquero.

-"Te daré cinco segundos de ventaja. Si todavía estás aquí, no le impediré que te convierta en su saco de boxeo. Lección número uno sobre las especies "No jodas a una que está a punto de romperse". Échale un vistazo. "Señaló con el pulgar a Quinn.- "¿Ves ese brillo asesino en sus ojos? Recuerda lo que somos. Corre, humano. "

Hudson se dio la vuelta y salió corriendo. Harley cerró la puerta con llave.

-"Tranquilo, mujer." Se volvió lentamente y sus ojos oscuros se estrecharon. -"No estropees tu casa o mi cara. Me gustan las dos. Nos ocuparemos de solucionar esto en cuanto te calmes".