Capitulo 14. Slide Away

Now that you're mine
I'll find a way
Of chasing the sun
Let me be the one that shines with you
In the morning when you don't know what to do
Two of a kind
We'll find a way
To do what we've done

Slide Away. Oasis.

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Harry y Ginny permanecían sentados en uno de los agradables y discretos cafés de Nothing Hill, conversaban animadamente mientras un fotógrafo, a una distancia prudencial, disparaba su cámara una y otra vez a la mesa donde se encontraban sentados los dos amigos.

-Ginny te lo juro por Dios que estoy perdiendo la paciencia- dijo irritado –como en un minuto no deje de tomar fotos, me paro y lo muelo a patadas

-cálmate Harry- dijo la pelirroja agarrando su brazo por encima de la mesa- sé que no esta bien y que molesta, pero no es lo mejor que puedes hacer, además tu sabías muy bien en que te metías cuando decidiste ganarte la vida como actor, deberías de estar acostumbrado ya

-nunca pensé que fuera a ser famoso, yo lo que quería era actuar en teatro, nada más- dijo medio ofendido y cortante por el comentario de su amiga

-mira- dijo la pelirroja con determinación – mejor concentrémonos en lo que estamos haciendo, si después quieres ir a invernar en tu casa como un oso es problema tuyo y deja que tome las fotos que le de la gana, no sé a quien le pueda interesar que estés almorzando aquí conmigo, así que deja el estrés- terminó por decir cortante y volviendo a observar los papeles que tenía en la mano.

Harry de mala gana también se enfrascó en los papeles que tenía delante de él y refunfuñaba para sí, la pelirroja observaba los papales y miraba a su amigo exasperada. Al decidir comenzar una nueva vida, donde no tuviera nada que ver Tom y Draco, a Harry lo primero que se le ocurrió fue cambiar de apartamento. Esta tarde habían decidido ver unas casas en la bohemia y chic zona de Nothing Hill. Se encontraban en uno de los cafés de la zona mirando fotografías de las mejores casas disponibles para preseleccionar algunas residencias y dirigirse dentro de un rato con el asesor de bienes raíces a visitar las casas.

-Ginn- llamó Harry y la pelirroja levantó la cabeza

-creo que esta es una opción-dijo extendiéndole la fotografía de una de las casas

-ya lo creo- dijo sonriente y añadió – creo que estas también

-sí- puede ser, ahora sólo falta ir a verlas, esperemos a que llegue el Sr. Stauton

La pelirroja asintió. Esperaron unos quince minutos y por la puerta apareció el Sr. Stauton, saludo a los dos presentes estrechándoles la mano, pidieron la cuenta y salieron a visitar las tres casas que preseleccionaron.

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-Bienvenido a casa Draco- fueron las primeras palabras que dijo Jared al recibir al rubio en el aeropuerto dándole un abrazo

-gracias Jared- dijo Draco con una gran sonrisa –la verdad que se siente demasiado bien estar otra vez en mi país

-nada como el hogar ¿no?

-sí, es verdad…nada como el hogar- terminó por decir Draco mirando a su alrededor con una gran sonrisa, aunque sus ojos resaltaban cierta melancolía.

Terminaron de montar el equipaje y se montaron en el carro. Para Jared no pasó desapercibido el dejo de tristeza que asomaban los ojos de Draco, a pesar que se notaba a leguas de distancias que estaba muy feliz por haber regresado finalmente después de un año a casa. Draco iba observando embelesado los sitios por donde iban pasando, al cruzar el puente sobre el Tamesis y ver el Big Ben el corazón se le encogió, sí, se sentía demasiado bien regresar, había sido lo correcto. Después de un rato se dio cuenta que Jared estaba conduciendo por las calles donde se encontraba su apartamento.

-hey ¿A dónde vas?

-a tu apartamento, es obvio

-no, yo no voy para allá

Jared lo miró extrañado, interrogándolo con la mirada

-vamos al Dorchester, voy a alquilar una suite por unos días…hasta que me organice y mientras consigo casa

-¿y por qué esa decisión¿por qué no te quedas en tu apartamento?

-mucho dolor- respondió el rubio escuetamente y enfrascó su vista en la ventana observando las concurridas calles

Jared entendía y no dijo, ni añadió nada más. Sabía que su amigo estaba feliz por volver al país, pero también sabía que había sido muy valiente al regresar debido a que estar en Londres era un recuerdo constante de Harry, Jared sabía que Draco lo amaba, y al igual que Ginny, entendía, pero no quería aceptar la decisión que habían tomado esos dos.

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-¿entonces es esta?- preguntó Ginny con un dejo de alegría

-Sí, me gusta- respondió alegre Harry – es espaciosa, luminosa, me gusta

-¿Vamos a la oficina a cerrar el negocio señor Black?- preguntó el Sr. Stauton

-sí, podemos ir ahora mismo, vamos Ginn

La pelirroja asintió con la cabeza. Los tres salieron rumbo a la oficina de bienes raíces.

La casa quedaba ubicada en Nothing Hill, aquel barrio londinense que cobrara más notoriedad desde que fue utilizado para grabar una famosa película. Era uno de los barrios por excelencia de las celebridades inglesas. Casas grandes, funcionales y ubicadas en un excelente punto de la ciudad. Un lugar bohemio y artístico donde era agradable caminar por las tardes y pasear, además del famoso mercado que regularmente ponían los fines de semana en una de sus calles. Ahora que podía permitirse lujos, debido a su estatus, Harry quería una casa, aquella que nunca pudo tener, ni disfrutar en su niñez y adolescencia y sobretodo alejarse completamente de los recuerdos que le asaltaban estando en su apartamento, aquellos momentos que había vivido con Tom.

La casa contaba con tres pisos, tenía la típica arquitectura inglesa. Al llegar uno subía por unas escaleras y se estaba en la amplia sala, en la puerta, al lado de las escaleras, había un pasillo que llevaba a la cocina y una pequeña sala de estar donde se podía recibir a las visitas o utilizarlo de comedor, ésta tenía amplios ventanales que dejaban observar un jardín en la parte de atrás, todo un lujo en una casa de ciudad. En la sala principal, la cual era muy espaciosa, contaba con una especie de chimenea, una puerta al costado llevaba a una habitación, la cual podía ser utilizada para lo que se quisiese. Unas escaleras indicaban el camino a los dormitorios, eran dos, el principal y otro más pequeño.

Al final de la tarde, después de las vueltas de la compra de la casa, Ginny y Harry se encontraban en el apartamento de él. Los dos estaban sentados en el mesón de la cocina.

-¿no crees que es muy grande la casa?- inquirió la pelirroja

-sí, lo es- admitió Harry – pero quiero delimitar bien mis espacios, tener un lugar para todo, no todo junto como aquí, además cuando quieras pasar la noche conmigo no lo vas a tener que hacer en el sofá –añadió con una sonrisa- el cuarto pequeño lo quiero poner para huéspedes, así cuando quieras puedas dormir en un lugar decente y si Casper se quiere quedar también. Sé que soy una persona de pocos amigos, pero cuando quiera hacer una reunión es mejor, más amplio, más cómodo. En la sala del segundo piso quiero poner una alfombra y muchos cojines, un lugar donde me pueda echar a descansar y en el cuarto de abajo pienso poner un despacho, no nada pretencioso, ahí puedo organizar los libretos que reciba y tú puedes hacer tu trabajo desde ahí…

Harry siguió hablando, imaginándose todo lo que podía y no podía hacerle a la casa, de qué color pintarla, los muebles que compraría. Ginny sonreía al escuchar a su amigo, se le notaba feliz y entusiasmado.

-¿y no piensas compartirla con alguien?- preguntó cuando Harry terminó de hablar

-no- dijo rotundo- quizás más adelante –añadió más sereno – pero por un largo tiempo y por estos momentos no

-Harry- lo llamó dulcemente- no te niegues al amor

-yo no me niego, es él quien se me niega- dijo sarcásticamente y con una triste sonrisa - ¿sabes Ginn? Creo que nunca podré amar a alguien más como amo a Draco, no digo que no me vuelva a enamorar, sino que… que vuelva a ser tan intenso, tan pasional…

"Bingo", pensó Ginny, había caído en el tema que quería caer desde hace un mes y Harry no se lo había permitido. Cada vez que intentaba sacar el tema, el moreno desviaba la conversación a otro punto, se iba por la tangente o simplemente fingía no haberla escuchado.

-¿Quién lo diría verdad? Yo muriéndome de amor por Draco Malfoy, al principio fue extraño. Pensé que nunca más lo volvería a ver desde aquella vez en el colegio y nuestra relación en el colegio fue plagada y minada de tanto odio, desde el principio al final, que parece mentira todo lo que viví con él- dijo asombrándose para sus adentros, pero desahogándose como nunca lo había hecho

-Eso es lo maravilloso y hasta aterrador de la vida- dijo Ginny – nunca sabes las vueltas que puede dar. Yo también lo he pensado- añadió- he pensado acerca de esa relación, pero si mi hermano y tú se dejaron de hablar, siendo los mejores amigos que eran ¿por qué no puede nacer el amor ente Malfoy y tú?

-Sí, al parecer todo puede ocurrir- dijo Harry con un dejo de tristeza

-Harry ¿Por qué no buscas a Malfoy? Búscalo y dile todo lo que sientes, vuélveselo a decir, sabes donde vive, ahora no hay nadie de por medio…

-porque lo de nosotros quedo claro, él no quiere nada conmigo

-pero podrías…- empezó Ginny

-no, Ginn- cortó Harry- es lo mejor, vuelvo a empezar

-entonces deberías de dejar de ir a Ramsgate- dijo sutilmente –si vas a volver a empezar, así como dices, deja de ir a Ramsgate, no me mires así, sé que ahí es donde vas cuando te pierdes, siempre regresas más triste cuando vienes de allá

-es escalofriante lo bien que me conoces- fue lo único que consiguió decir Harry- pero tienes razón, debo de dejar de ir

Cada vez que Harry salía de la filmación se perdía por tres, cuatro horas, nunca decía a donde iba, pero cada vez que regresaba, o Ginny lo llamaba por cualquier razón, la voz y la mirada de Harry se notaba triste. Siempre se dirigía a Ramsgate, al apartamento de playa, al "refugio" como le había dicho Draco. De alguna manera u otra, el moreno paliaba su dolor en ese lugar. De ahí tenía los recuerdos más lindos y a la vez más duros de su relación con Draco, y una cierta parte de él se negaba a dejarlo todo de un lado. Cuando se encontraba en el refugio, se sentía bien, le reconfortaba estar en ese lugar, escuchaba música, ensayaba su libreto, leía, estaba solo, pero el recuerdo de Draco lo acompañaba, era una extraña y hasta loca manera de sentir que estaba cerca del rubio.

La conversación terminó y los dos se pusieron a recoger y empacar en cajas las pertenencias de Harry, mientras más temprano saliera de ese apartamento mucho mejor.

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A la mañana siguiente Draco se encontraba en uno de los restaurantes del hotel comiendo su desayuno. No había causado mucho revuelo, sólo unas cuantas personas sabían de su regreso. Se reuniría con sus abogados y contadores para ver como seguían sus negocios en Inglaterra. No iba a retomar su trabajo de publicista, la verdad es que no estaba muy seguro a qué se iba a dedicar, aunque tenía más o menos una idea, una que acariciaba desde hace mucho tiempo, mas nunca se había arriesgado por andar pendiente de los demás en su trabajo de publicista. Era algo que siempre había amado desde que entró al mundo muggle y lo cual a la larga se convertiría en su pasatiempo.

Al terminar el desayuno salió del restaurante y con paso decidido caminó hacia la entrada del hotel. El suave viento le llegó a la cara, la primavera poco a poco iba haciendo su aparición y se notaba en el ambiente. Draco caminaba lentamente por las calles, disfrutando cada paso que daba, deleitándose con la vista de Londres, la había extrañado, vaya que si la había extrañado, parecía un turista dentro de su ciudad, maravillado por las cosas que veía al caminar, el río Tamesis a un costado, los parques de otro, los autobuses rojos, el cuchicheo de la gente, "nada como el hogar" volvió a pensar. Tomó un taxi y se dirigió a la reunión que tenía con sus abogados, a los cuales dejó instruidos de vender su antiguo apartamento y conseguirle uno nuevo, justo después de ésta fue a buscar su Bentley –el cual había dejado en el garaje de la casa de Jared- e inmediatamente se fue a reunir con Laura Dornet, uno de las tantas amistades que había hecho en su época de publicista.

Laura era una agente artística y era quien le había propuesto, hace mucho tiempo, organizar una exposición con unas fotografías que ella había visto una vez en una reunión en la casa de Draco. En aquella época, al rubio, le pareció una broma, pero cuando pensó regresar a Londres y decidió que no retomaría su trabajo de publicista, se le ocurrió dedicarse, en serio y de lleno a la fotografía. La verdad era que le importaba muy poco si ganaba o no ganaba dinero con eso, no le hacia falta, sólo quería hacer lo que en verdad le gustaba, pero no le desagradaba para nada la idea de que la gente viera su trabajo y lo apreciara por eso. En sus viajes había tomado demasiadas fotos y estaba satisfecho con ellas, por eso creía que tal vez Laura siguiera opinando lo mismo.

Después de ese largo día, al llegar la suite del hotel, se sintió satisfecho consigo mismo, estaba cansado. Dornet se vio fascinada con la idea y aunque no había visto las fotos, le dijo a Draco que sí, que ya era hora de que expusiera al mundo su talento y por supuesto indagó un poco en el año que Draco estuvo fuera, a lo que el rubio contó con poco detalles y el real motivo de su partida. Se sirvió un trago y observó desde el balcón la vista del Hyde Park en todo su esplendor, sólo en ese momento, de todo el día, se permitió pensar en Harry, en qué estaría haciendo Harry.

Harry miraba por la ventana de su apartamento las luces de los edificios aledaños a su hogar y a lo lejos divisaba un pequeño verdor que sabía y era el Hyde Park, igualmente pensaba qué estaría haciendo Draco en esos momentos en Helsinki, lo que no sabía era que el rubio estaba más cerca de lo que pensaba…

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Al día siguiente, después de un agotador día en los estudios gracias a la filmación, Harry enrumbó su carro a Ramsgate, su atribulado corazón todavía no lograba conseguir la tan anhelada paz y sólo se dirigió al único sitio capaz de calmar sus angustias y temores: al apartamento de playa de Draco.

Abrió la puerta y soltó un suspiro, sí tenía que tomar el consejo de Ginny, tenía que dejar de ir al apartamento. La verdad es que no sabía que tanto lo calmaba o por qué seguía martirizándose de esa forma: yendo al sitio que le recordaba a Draco. Cuando dejaría de ir, no lo sabía, pero estaba seguro que tarde o temprano lo tenía que hacer. Con una mueca, que se asemejaba a una sonrisa, se acercó a al ventanal y corrió la puerta de vidrio que permitía el paso a una pequeñísima terraza. Hacia un poco de frío, los últimos resquicios del invierno, pero realmente no era importante, la suave brisa acarició su rostro y el olor a mar llegó a sus narices. Por supuesto que se sentía bien. Era en estos momentos que Harry comprendía por qué Draco le llamaba a este apartamento su refugio, tenía la particularidad de reconfortante el alma, quizás era la vista y la cercanía del mar, no lo sabía, y tampoco lo había pensado, la verdad, no le importaba.

En el año que Draco estuvo fuera, Harry había ido ocasionalmente y desde ese entonces lo había arreglado un poco. La nevera se encontraba siempre surtida, con una u otra cosa ligera para comer. La colección de artículos deportivos del rubio se encontraban ordenados en un armario y sólo quedaba a la vista la tabla de surf que Harry había colocado en un rincón. Las cajas que siempre habían estado medio desempacadas y abiertas, Harry las había abierto y colocado su interior en los sitios donde correspondiera un juego de ollas y vasos en la cocina, una lámpara la acomodó en una mesita que compró y así poco a poco fue haciendo más acogedor el lugar, llevando alguno que otro libro y un poco de sus cds. El dormitorio también sufrió de los arreglos del moreno, el closet tenía más ropa, Harry a veces se quedaba a dormir en ese lugar y un día decidió que llevaría unas cuantas cosas como artículos personales y dos o tres mudas de ropa, así como sabanas y ropa de cama. En la pared que quedaba enfrente de la cama, el gryffindor había añadido las fotos que la primera vez que entró había visto tiradas en una mesa, y la cámara de Draco la guardó celosamente y con mucho cuidado en uno de los estantes del closet.

La gente del pueblo ya estaba acostumbrada a la presencia de Harry, los primeros días se le quedaban viendo y algunos hasta murmuraban y señalaban con el dedo "ahí va James Black", pero después y fácilmente se acostumbraron a sus esporádicas pero continuas visitas y a verlo sentado en uno que otro atardecer en la arena de la playa o en el muro de piedra que separaba a la playa de la calle, comprando pan y leche en el mini mercado del pueblo o pidiendo un café bien cargado en el concurrido café del pueblo, alguna gente y hasta se atrevía a saludarlo de tanto verlo y verse y Harry les contestaba con una amable sonrisa.

El olor a mar le llegaba inconfundible y puro a su nariz, respiraba profundamente, tratando de apaciguar el dolor perenne que lo acompañaba, regresó al sofá y se sentó a ensayar su libreto, tenía puesto muy bajito una música, ese cd de Coldplay que escuchaba una y otra vez cuando se encontraba ahí, "a warning sing" era la canción que sonaba, tan concentrado estaba que no se dio cuenta que la cerradura giraba y que la puerta era abierta.

Draco entró, su sorpresa fue mayúscula cuando vio aquella inconfundible mata de pelo negro sobresaliendo del espaldar del sofá, como siempre, el corazón empezó a palpitarle más rápido de lo normal. Cuando decidió ir a Ramsgate, jamás pensó que Harry pudiera encontrarse ahí. Cerró la puerta con cuidado, seguía estático, sin saber que hacer pero sabiendo lo que tenía que hacer

-Harry

El moreno se sobresaltó y con cuidado puso el libreto a un lado en el sofá, lentamente giró su cabeza y sus ojos se encontraron con aquellos, con los cuales había soñado todas las noches desde hace unas semanas, aquellos ojos grises tan fríos y tan calidos, que decían tanto con tan sólo mirarlos, tan transparentes y serenos, con aquella mirada que decía todo y nada a la vez y su cuerpo volvió a sentir los embates del amor. Su estomago empezó a sentir eso que le gente llama "mariposas", su respiración se volvió agitada y las manos se le pusieron frías

-Dra…Draco- balbuceó

Se paró y caminó hasta donde estaba el rubio, su mirada era de total de sorpresa. Harry creía que se había quedado dormido y que en sus sueños Draco estaba con él en ese momento, que había llegado al apartamento, se llevó la mano a la cabeza y se revolvió sus cabellos, jalándose disimuladamente una parte de ellos para corroborar que no estaba soñando y que era verdad que Draco estaba ahí.

Estaban parados uno frente al otro, los segundos parecían eternos, tal parecía que ninguno sabía que hacer, pero Harry sin pensarlo, sin siquiera tomarse la molestia de pensar que Draco lo fuera a rechazar, se abalanzó sobre él y lo abrazó fuertemente. Un abrazo desesperado y calido, un abrazo de un naufrago a su tabla de salvación, lo aferró con todas sus fuerzas y el corazón se le hinchó al ser abrazado de vuelta de la misma manera, permanecieron así unos momentos, los suficientes como para que la emoción menguara. Al separarse los dos tenían una tímida sonrisa pintada en el rostro y Draco acarició las facciones del gryffindor, como tanto le gustaba hacer

-nunca pensé que pudieras estar aquí

-nunca me imaginé que podías volver para acá- le replicó Harry

Los dos se separaron, Harry fue el primero, batallaba con su cerebro para evitar besar a Draco, temía ser rechazado, la razón prevaleció, al fin y al cabo habían dejado todo claro en Helsinki y el verse aquí no significaba que pudiera haber cambiado la situación. Resistió la tentación y poco a poco se fue separando, invitando al rubio a sentarse con él en el sofá. Se estaban tratando como dos amigos que tenían mucho tiempo sin verse. Sentaron en el sofá, un silencio se ciñó en ellos dos, observaban a través del ventanal como se iba ocultando el sol. Había tantas preguntas que preguntar, tantas respuestas por ser dadas y no de su relación, sino de que en ese momento se encontraran en ese lugar, Harry fue el primero en hablar

-te hacia en Helsinki ¿viniste de vacaciones?

-no, me regrese a Inglaterra, me aburrió el frío polar que hace allá

Los dos estaban sentados al lado del otro, pero separados por una distancia prudencial, Harry se volteó al rubio y le sonrió para inmediatamente volver a fijar su vista en el mar y el atardecer

-¿y hace cuanto que llegaste? –volvió a preguntar

-antes de ayer, hace dos días

-¿todo bien?

-sí- fue la escueta respuesta del rubio, las miradas se volvieron a encontrar y Draco supo que Harry quería más –me hacia falta mi país, lo he encontrado todo igual, no es mucho lo que ha cambiado

-no, la verdad es que no ha cambiado nada

Esta vez fue Draco quien asintió

-y eso ¿Qué haces aquí? La verdad es que fue uno de los últimos lugares en que pensaba encontrarte

-¿no querías encontrarte conmigo?- preguntó el moreno

-la verdad no, pero sabía que tarde o temprano lo haría y al parecer fue más temprano

-o sea que no querías verme, debes de estar arrepentido entonces de haber venido para acá- dijo Harry con pesar, trasluciendo una sutil tristeza y decepción en su voz

-no, no estoy arrepentido de haber venido para acá, sólo que fue muy temprano verte, pero esta bien, en el fondo, muy en el fondo, quería verte- terminó por decir el rubio con algo que se asemejaba a una sonrisa

El silencio volvió a reinar en el lugar, era algo incomodo, por no decir raro

-no me respondiste- volvió a agregar Draco - ¿Qué haces aquí?

-aah- dijo Harry saliendo de su turbación –lo siento, desde que te fuiste vengo ocasionalmente, en parte esto se convirtió en mi refugio también, pero si quieres me voy, entiendo que quieras estar solo y que no quieras que este aquí

-no, esta bien, si quieres quédate- se apresuró a decir- hace mucho tiempo cuando lo dije, lo dije de verdad, aunque sea cada uno por su lado, no hay ningún problema en que estés aquí

-¿vas a volver a irte? Digo, vas a regresar a Helsinki o…

-no, como te dije antes, vine a quedarme…

El tiempo parecía detenido, nadaban en preguntas estúpidas que eran necesarias hacerse para poder reemplazar la necesidad de llevarse por el corazón y volver a fundirse en un nuevo abrazo. Era desquiciante, sabes que estas tan cerca pero a la vez tan lejos de la persona amada. Los pensamientos de los dos parecían estar en lo mismo.

-¿y cómo esta Tom?- preguntó Draco de repente, las ganas fueron más fuertes que él

Harry se volteó y lo miró sorprendido por la pregunta que no se esperaba

-no sé- contestó sinceramente- cuando llegué de Helsinki terminamos y no he sabido nada más de él

Ahora fue el turno de Draco de sorprenderse y si quería disimular su sorpresa fue un completo fiasco ya que los ojos plateados se abrieron de par en par

-oh, lo lamento- dijo seriamente

-no tienes por qué, además sé que no lo lamentas, esta bien- dijo Harry con una abierta sonrisa

-lo lamento por ti, no por él, sé que…

-Draco- lo interrumpió Harry- por mí menos, sabes muy bien que no lo amaba, no de la manera en que él quería ser amado

El rubio asintió ante esto último, no quería preguntar los detalles, ni el cómo, ni el por qué, su corazón dio un pequeño vuelco ante lo dicho por Harry, un vuelco que él maldijo una y otra vez, porque todavía seguía amando al hombre que estaba al lado de él, pero no quería volver a caer, porque al amarlo se había hecho tanto daño como cuando lo odiaba y él no creía que algo diferente fuera posible, sin embargo, una pequeña parte de él le decía que debía dejar el orgullo de un lado y concentrarse con todas sus ganas en ser feliz y si el hombre que estaba al lado de él era su felicidad pues debería intentarlo y tenía que ser diferente, pero él no sería quien diera el primer paso y mucho menos si Harry se había olvidado de él, si había pasado la página como se dijeron en Helsinki.

-¿y estas con alguien en estos momentos?- preguntó el slytherin

-no, decidí que por un tiempo voy andar solo, hasta que me olvide completamente del hombre que amo, si es que lo olvido – agregó el moreno con una amarga sonrisa- después de eso veremos

-¿todavía sigues amando a aquel hombre?- preguntó Draco refiriéndose a él como "aquel hombre" y traspasando a Harry con su mirada, aunque el gryffindor seguía viéndose las uñas de las manos como si fueran lo más interesante por mirar en esa habitación

-sí- asintió el moreno –todavía lo amo, es difícil olvidarlo- levantó la vista se encontró con la mirada plata y corrigió –es difícil olvidarte

Los dos se quedaron observando a los ojos como si fuera una eternidad, no se dijeron nada, no hicieron nada, sus miradas estaban congeladas en la mirada del otro

-es la verdad- dijo Harry encogiéndose de hombros

-te entiendo, a mi me pasa lo mismo, me es difícil olvidarte por más que lo intento

Harry desvió su mirada de los ojos grises un segundo para volver a observar el mar, ya era de noche, tomó mucho aire, como si lo que fuera a decir necesitaba de todo su valor, y en parte sí lo necesitaba

-Draco- pronunció el nombre del rubio con mucha suavidad pero firme –podemos intentarlo nuevamente, ya sé, ya sé lo que hablamos y nos dijimos en Finlandia, pero…pero de verdad podemos intentar tener una relación de verdad. Estamos solos y lo más importante es que nos…nos…nos amamos. La verdad es que desde la última vez que nos vimos soy como un zombi, un cuerpo caminado que no tiene alma, siento que poco a poco cada día me voy muriendo de a poco porque no te tengo. Sé que es algo ridículo lo que acabo de decir, pero así es como me siento y todo eso porque no te tengo, porque te necesito y por esa misma razón es que he venido para este lugar, porque estando aquí siento que estoy cerca de ti…dame…dame una nueva oportunidad de hacer las cosas bien… dejemos todo de lado, todo, desde los años de colegio hasta lo de hace un año, empecemos otra vez…por favor…

Draco no pudo evitar conmoverse ante semejante declaración. Harry había tocado su corazón, podía ver la sinceridad, el arrepentimiento y sobre todo el amor incondicional en esas esmeraldas

-esta bien- dijo al fin de eternos minutos en que pensaba la respuesta y en el que Harry se le dibujo una sonrisa como hace tiempo no se le dibuja en el rostro- pero vamos despacio, conozcámonos otra vez, seamos amigos primero, si después de ese tiempo lo que sentimos el uno por el otro sigue intacto entonces podemos pasar a otro nivel, cuando creamos que debamos, que salga natural, cuando los dos sepamos y estemos seguros, pero por los momentos seamos amigos

-esta bien, no me importa, como tu quieras- dijo Harry apresurado con el corazón saliéndosele del pecho

Draco le sonrió y Harry le devolvió la sonrisa

-¿te puedo por lo menos dar un abrazo?- preguntó tímidamente el gryffindor

-sí, creo que sí

Harry se acercó a Draco y lo rodeo con sus brazos. Dios se sentía tan bien, el alma le había vuelto al cuerpo, después de mucho tiempo se volvía a sentir vivo. No era que volvía a estar con Draco y que podía besarlo y hacerle el amor cuantas veces quisiera. El rubio había sido muy claro y sucediera lo que sucediera no perdería la oportunidad de volver a ganarse la confianza del slytherin, andaría con cuidado, no iba a echar por la borda lo que le había costado tanto, amaba a Draco y quería ser feliz al lado de él, no lo presionaría, no insistiría, sabía por conocer a Draco desde hace años que esto había sido una difícil decisión para el rubio, pero al final existía una pequeña esperanza y entendió que todo estaba en sus manos y haría todo lo que estuviera en sus manos para no estropearlo, para llegar nuevamente al corazón del rubio.

Se separaron, Harry nunca había sido muy habilidoso para esconder sus emociones, las podría manejar a su antojo ahora como actor, pero esconderlas jamás, siempre había sido un libro abierto para los ojos de todo el mundo y en su cara y su mirada se podía ver la felicidad que lo embargaba. Por su lado Draco no sabía muy bien lo que acababa de hacer, pero por segunda vez en su vida se había dejado llevar por un impulso –la primera fue cuando le dijo a Harry en medio de la calle que lo amaba- quería intentarlo, pero por lo mismo se había ido con cuidado, porque no quería volver a sufrir

-estoy muy feliz- confesó Harry con una sonrisa

-se te nota- le replicó el rubio con un dejo de sarcasmo, La sonrisa de Harry era imborrable

-¿tienes hambre, quieres comer algo? – preguntó el moreno

Draco asintió. Harry le preguntó que le apetecía comer, a lo que el rubio respondió que comida hindú estaría bien. Harry llamó y pidió a domicilio, mientras la comida llegaba empezaron a hablar. El moreno le comentó acerca de sus grabaciones y la nueva casa a la cual se iba a mudar, Draco lo felicito y acotó que su apartamento estaba muy cambiado. Estaba todo organizado, Harry le comentó lo que hacia ahí en las tardes o las veces que iba. La comida llegó, se sirvieron y siguieron hablando, el ambiente era relajado y desentendido, charlaban como viejos amigos que no se veían desde hace mucho tiempo, aunque las ganas de besarse y poseer al otro no los dejaban en paz, pero habían hecho un trato y cuando fuera el momento, si las ganas todavía no habían pasado, pasarían a "ese otro nivel". Mientras disfrutaban de la mutua compañía y realmente era agradable. Conversaron hasta bien entrada la noche, sentados en el piso de la pequeña terraza, donde Draco le había comentado todos los lugares que había visitado y diciendo que tenía muchos cuentos para muchos días.

Al entrar al apartamento se dieron cuenta de la hora, pasada la media noche, a esa hora ninguno de los dos volvería a Londres. Acordaron en que Draco dormiría en la cama del dormitorio y Harry en el sofá.

Todavía tenía el horario de Finlandia por lo que se despertó más temprano, se levantó, cepillo sus dientes y caminó a la sala, en el sofá vio a Harry profundamente dormido y con el brazo caído, se acercó, y le tomó el brazo colocándolo en el pecho del gryffindor, el sol todavía no había salido, se agachó y observó fijamente a Harry con tanta ternura que él mismo se sorprendió de lo abrumadores que eran sus sentimientos por el hombre que se encontraba enfrente de él, le acarició los cabellos de la frente y al hacerlo quedó despejada la cicatriz que desde siempre había marcado a Harry, la miró con emoción y volvió a desordenar los cabellos y taparla para finalmente darle un beso en la frente, se sonrió así mismo por el amor que era capaz de sentir hacia otra persona, por el amor que era capaz de sentir por Harry y en ese momento estuvo seguro que no había sido un error haberle otorgado la oportunidad al moreno y que era capaz de dejar todo a un lado para poder comenzar a vivir la vida que secretamente desde siempre había anhelado…

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Traducción de la canción: Ahora que tu eres mio, yo encontraré una manera de atrapar el sol, permíteme ser aquel que brille al lado tuyo, en la mañana cuando no sepas que hacer, dos de una clase, nosotros encontraremos una manera, de hacer lo que tengamos que hacer.

Nota. Slide Away literalmente significaba "deslizar lejos" pero también es una expresión que se usa para decir "echa todo a un lado", como cuando uno le dice a alguien que deje a un lado sus preocupaciones (eso fue lo que me explicaron)

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Respuestas a Reviews:

Haruko FLCL y Ali Potter Malfoy: Hola, veo que le desean mucho "bien" a Tom jejeje. Vamos a ver si merece su merecido, pero por los momentos esta pagando lo que hizo, esta sin Harry. Espero que les haya gustado este cap. Gracias por leer. Un beso.

Gaby: Gracias ante todo, este cap no es que satisfaga en un todo lo que pides, pero digamos que viene por ahí, espero que te haya gustado este cap. Un beso.

Sarameliss. Amiguita! Para mi es un gustazo que hayas leído este fic y sobretodo que te haya gustado, porque sé que esta pareja no es muy de tu agrado, muchas gracias por tus felicitaciones y no me he olvidado de ti ni de la gente que sigue "The way" pronto estaré actualizando ese fic, Un beso.

Diabolik: Muchas gracias por tu revirew, me alegra que te haya gustado el cap y espero que te haya gustado este. Un beso.

Snuffles girl: tu que me recomiendas una canción y yo que inmediatamente la bajo, así hice con "sweet 666" excelente esa canción, mientras más escucho de HIM más me gustan, es increíble, gracias por recomendarme canciones. Gracias por leer y por supuesto por dejar tu review, te digo que sí, puede que esto tenga un final relativamente feliz jejeje. Un beso.

Yess: Hola, muuuchas gracias por tu comentario, espero que a tu amiga y a ti les haya gustado este cap y si puede que siempre deje un poquito expectante a la gente. Gracias por las felicitaciones. Un beso.

K.Oracle: hola! La verdad es que siempre es muy reconfortante leer tus palabras, espero que este cap te haya gustado y supongo que te deje con ganas de saber más, no creo que tengas que esperar mucho, ya estoy escribiendo el otro cap. Sí HIM tiene su magia, hasta hace poco fue que los descubrí y los he agregado a mi lista de bandas favoritas (que no es muy larga vale decir), en fin. Espero no haberte decepcionado en este cap. Un beso y cuídate mucho también.

Petita: jejeje me reí mucho, eso de que soy una mugre, jejej sí quizás sí, entiendo perfectamente como te sientes, así me pasa con los fics que sigo y te dejan queriendo saber más, a diferencia de esos espero que no hayas tenido que esperar mucho para leer, lo escribí lo más rápido que pude. Espero que te haya gustado este cap. Gracias. Un beso.

Ashuramalfoy: Sí en Helsinki se complicó un poco, pero como has visto en Inglaterra decidieron darse una oportunidad, tienes toda la razón en eso de decir que lo tiene que intentar porque sino se quedan con la duda, soy de la misma opinión. En este cap como ves puse una canción de Oasis, pero muchas gracias por recomendarme The sacrament (es bellisima), la baje, la escuché y junto con una que me recomendó Snuffles girls se ha convertido en las que he escucho ahora una y otra vez. Cuando escribo este fic esa es la música que pongo (la de HIM) la verdad es que inesperadamente esa banda se convirtió en fuente de inspiración para este fic. Bueno, muchas gracias por tu review y espero que te haya gustado este cap. Un beso.

A todos los que leen y no dejan review, como siempre, gracias por leer esta historia.