N/T: Hi, qué tal, como verán no me he muerto, aunque siento como si estuviera a punto. No he tenido un momento de paz con esta molesta tos desde hace cinco meses, y para colmo ahora tengo gripe. No soy muy enfermiza, pero cuando me contagió de tos, lo máximo que he durado enferma han sido dos meses, he roto mi propio record, por suerte nunca he tenido problemas para conciliar el sueño, lo único molesto es el intenso dolor de cabeza que consigo por lo fuerte que toso.

Bueno, no vine aquí para hablarles de mis problemas de salud… la encuesta se cerró y ganó está historia, por lo que le daré prioridad a la hora de actualizar. Las otras, serán inconstantes…

Este capítulo será tal vez un poco aburrido, pero es necesario para que avance más la relación de Sasuke y Naruto. Por suerte para ustedes, el capítulo 15 está completo y llevo la mitad del capítulo 16, y dependiendo de las respuestas de los lectores, actualizare lo más pronto posible. Y para quienes quieren ver a Sasuke muriéndose de celos, en el siguiente capítulo lo verán, no habrá en si una escena de celos, pero será bastante satisfactorio su comportamiento, al menos para mí fue así XD

Ah, y para quien me preguntó si había una continuación de esta historia, me temo decir que no, la historia ni siquiera está terminada y no sé si la autora la continuara, pero trataré de ponerme en contacto con ella para preguntárselo.

¡Feliz año!


I Think I

Por TooDarnLazy

Capítulo 14 – Cenas


¡Me hace querer golpearlo en su estúpida cara arrogante, ese teme! Refunfuñaba Naruto mientras pisoteaba hacia la residencia Tanake. ¡Arrggh!

"¿Naruto-sensei? Te ves h-hermosa esta noche."

La voz de Nichiro provocó que Naruto saliera de sus pensamientos, y levantó la mirada para ver que ya había llegado a su destino, y los gemelos Hyuuga estaban esperándola, como habían acordado ayer.

Naruto sacudió su cabeza un poco y se obligó a olvidar a Sasuke y su irritante, indignante, arrogante…

Olvídalo.

"Yo, Nichiro, Ichiro. No esperaron mucho tiempo, ¿verdad?" saludó con una sonrisa, y continuó ante sus movimientos de cabeza, "¡Lucen bien chicos!"

Los gemelos estaban vestidos en camisas y pantalones similares, y tenían chaquetas. Ichiro llevaba una camisa azul oscuro, mientras que la camisa de Nichiro era gris oscuro. Naruto había esperado que vinieran en algo más tradicional, debido a que su clan era tan tradicional, y expresó su opinión.

"Iie, Keimei-sensei. Nuestra okaasan nos permitió vestirnos de esta manera, ya que Eriko nos informó que tú estarías usando un vestido en lugar de una yukata, y su familia es más occidentalizada que la nuestra." Respondió Ichiro. Junto a él, Nichiro se ruborizó un poco.

"Te ves h-hermosa, N-Naruto-sensei." Balbuceó.

Naruto lo miró con diversión. "Suenas como Hinata-chan hace seis años, Nichiro. Je. Gracias por el cumplido, pero sé que no soy hermosa." Dijo, sonriéndole. "De hecho," ella continuó, tirando consciente de su vestido. "Me siento algo desnuda con este vestido. Tengo unas pocas armas conmigo, pero no estoy acostumbrada tener sólo una capa entre yo y el exterior, ¿sabes?"

Ichiro se sonrojó, y los ojos de Nichiro se ampliaron, antes de que rápidamente se diera vuelta con sus manos en su rostro. Naruto arqueó una ceja. "¿Qué?"

El mayor de los gemelos dijo rápidamente, "Nada, Keimei-sensei. Con tu permiso, ¿voy a tocar el timbre?"

Nichiro pareció limpiarse la nariz, entonces deslizó un pañuelo rojo en su bolsillo y se dio la vuelta, pero no miró a Naruto a los ojos. Naruto asintió a Ichiro, y miró a sus estudiantes en confusión.

"Konbanwa, minna-san." Saludó una voz masculina adulta, y Naruto levantó la mirada para ver a Teruo. Su cabello estaba peinado hacia atrás de nuevo con algunos mechones enmarcando su rostro, y también estaba vestido en una camisa y pantalones. Sonrió desarmadamente a ellos y sus ojos se ampliaron un poco cuando vio a Naruto.

"Naruto-san. Estás preciosa esta noche." La felicitó, y retrocedió para permitir al trio entrar. Naruto sólo le sonrió.

"Ese es el segundo cumplido esta noche. Algo más y yo podría comenzar a creerlo." Ella se echó a reír.

Nichiro encubrió una mirada fulminante al hermano mayor de Eriko detrás de su espalda cuando los condujo por el camino en el bien cuidado jardín de la casa.


Eriko había chillado ante la vista de su sensei, y eso había traído a sus padres a la sala de estar. Los tres invitados saludaron con cortesía, y Naruto casi sonrió con alivio cuando notó que sus ojos no eran fríos. Se relajó mucho después de las presentaciones.

Ahora estaban en el comedor. Tanake-san ocupando la cabecera de la mesa, con su esposa, Katsumi-san a su izquierda y Eriko y Nichiro junto a ella. Teruo sentado a su derecha con Naruto junto a él e Ichiro junto a ella. La cena fue agradable, con agradable conversación sobre temas actuales en Konoha y algunas pocas pequeñas aldeas circundantes, su entrenamiento, y algunas historias divertidas. Naruto agradeció fervientemente a Hinata-chan por enseñarle etiqueta adecuada ese mismo día, después de que finalmente había logrado deshacerse de Ino y Eriko. Esperaba no haber cometido algún vergonzoso error, en realidad todavía no podía recordar todo lo que Hinata-chan le había enseñado, y estaba realmente asombrada del conocimiento de Hinata-chan.

"Naruto-sensei, ¿Qué piensas de las expectativas de Eriko como un ninja?" Tanake-san preguntó cuando el postre fue servido. Katsumi-san rápidamente sirvió a Nichiro y volvió a su asiento, esperando la respuesta de Naruto.

La rubia les sonrió a ambos. "Eriko lo está haciendo bien, llegará lejos si se empeña en ello." Respondió con honestidad. "Tengo grandes esperanzas para todo mi equipo."

Tanake-san le sonrió con indulgencia. Katsumi-san preguntó, "Son su primer equipo, ¿no?" y ante eso Naruto asintió, y ella continuó, "Parece estar haciéndolo muy bien para una primera vez. Eriko-chan siempre tiene historias que decir sobre usted y el equipo, y siempre la elogia tanto, que teníamos que conocerte nosotros mismos."

Naruto se sonrojó hasta la punta de sus orejas ante la alabanza, y Teruo rió ligeramente junto a ella.

"La has hecho sonrojar, haha-ue," comentó con una sonrisa. "Aunque supongo que puedo entender por qué koneko-bo la alaba tanto."

"Ah… bueno…" murmuró Naruto y comió una cucharada de su postre.

Tanake-san amablemente cambió de tema. "Tengo entendido que usted informó a su equipo sobre su… condición como jinchuuriki, Naruto-sensei," comenzó con cuidado, y notó que Naruto comenzó a tensarse un poco, sin embargo la expresión alegre nunca dejó su rostro. "¿Puedo preguntar acerca de cuándo y cómo… se convirtió en mujer? Yo, junto con el resto de Konoha, entendíamos que el jinchuuriki del Kyuubi era hombre." El hombre sonrió con simpatía a Naruto para mostrar que estaba genuinamente curioso, y no quería ofenderla.

Naruto se obligó a relajarse, y sonrió a las miradas confundidas de sus estudiantes. "Sandaime-ojiji utilizó un jutsu henge muy avanzado en mí unos pocos días después de que nací, para protegerme. Las niñas generalmente son consideradas más débiles que los niños, y ojiji sintió que como un niño disuadiría a las persona de… maltratarme que si yo fuera de mi verdadero género. Él me nombró Naruto porque aparentemente era como mi padre me habría nombrado si mi madre no lo hubiera detenido. No tuve conocimiento de esto durante el tiempo en que era un niño, y tuve la sorpresa de mi vida cuando el henge se disipó después de que me metí en una… enorme pelea."

Los ojos de sus estudiantes estaban muy abiertos, y la quijada de Eriko estaba colgando suelta. Si no fuera por el hecho de que habían sido enseñados a controlarse, la quijada de los gemelos Hyuuga habría golpeado la mesa también. Naruto les sonrió.

"¡Interesante!" comentó Katsumi-san después de parpadear a la rubia con sorpresa. Naruto sólo le sonrió.

"Tu collar es hermoso, Naruto-sensei." Comentó Eriko. Ella estaba viéndolo por primera vez, desde que Naruto usualmente lo mantenía bajo su chaleco.

"¿Esto?" preguntó, tocando el cristal. "Lo obtuve de Tsunade-obaachan hace seis años. Shizune-neechan dice que esta maldito, pero he estado bien hasta ahora. Estuve cerca de morir algunas veces, en realidad morí una vez, pero Tsunade-obaachan logró reiniciar mi corazón, con algo de ayuda de mi… inquilino, por así decirlo. Pero todavía estoy aquí." Ella sonrió.

Los ojos de sus estudiantes se abrieron una vez más.

"¿Hokage-sama te lo dio?" preguntó Ichiro. "Lo reconozco de algunos libros de historia que he leído. Solía pertenecer al Shodai, ¿no?"

"¿El Shodai Hokage?" preguntó Tanake-san. Ichiro asintió.

"Si, Shizune-neechan mencionó que perteneció al abuelo de Tsunade-obaachan. Lo gané de ella. Ella apostó que yo no podría dominar un jutsu dentro de un periodo determinado, y logré hacerlo, así que ella me lo dio." Explicó Naruto.

Teruo arqueó una ceja. "¿Lo ganaste tan fácilmente de ella? Habría pensado que Hokage-sama trataría una invaluable reliquia familiar con más cuidado."

Naruto casi frunció el ceño, y logró tranquilizarse a sí misma a tiempo. "¡No mal entiendas! Era precioso para Tsunade-obaachan, y es precioso para mí. Ella lo apostó debido a las circunstancias en las que estábamos en ese momento."

Tanake-san parecía intrigado. "Suena como una historia interesante, ¿tal vez le gustaría iluminarnos?"

Naruto dudo, y miró los rostros curiosos alrededor de la mesa, entonces dio un pequeño suspiro. "Ero-sennin – quiero decir el Sannin Jiraiya – me llevó con él en busca de Tsunade-obaachan para que ella pudiera volver a Konoha para ser la Hokage. Desconocido para nosotros, Orochimaru ya se había acercado a ella con una oferta que era difícil de rechazar para ella en ese momento. Ella… tenía que ser convencida de volver a Konoha con nosotros, y resulta que yo la puse nerviosa, así que ella apostó que yo no podría dominar el jutsu que había estado aprendiendo en ese momento. Resultó que logré aprender el jutsu a tiempo y ayudar durante la batalla con Orochimaru, así que Tsunade-obaachan me dio el collar y acordó volver a Konoha como nuestra Hokage."

Los rostros alrededor de la mesa mostraban que estaban impresionados. Naruto estaba un poco divertida de ver a los gemelos Hyuuga mostrar a regañadientes que estaban también impresionados.

Teruo-san rió de nuevo. "Tengo la sensación de que nos has dado una versión muy abreviada de las reales circunstancias y tu papel en convencer a Tsunade-sama de regresar." Comentó, sonriendo a Naruto. La rubia sonrió y movió su mirada pero no hizo comentarios.

"¿Cuál era el jutsu, Naruto-sensei? Eriko elevó la voz.

"¿Eh? Fue el rasengan." Respondió Naruto. Ichiro entrecerró un ojo a su sensei.

"¿Cuánto te tomó aprender el rasengan, Keimei-sensei? No habría sido demasiado si tuviste que convencer a Tsunade-sama de regresar a Konoha." Dijo.

Naruto respiró lento. "Me tomó poco más de una semana lograr la forma imperfecta donde tuve que usar un kage bunshin para ayudarme con ello. Desde entonces he sido capaz de dominarlo por completo."

Los ojos de Ichiro se ampliaron. "¿Una semana? ¡Pero le tomó al Yondaime tres años!"

"¡Sugoi!" dijo Eriko en voz alta, la admiración por su sensei evidente en su rostro. Naruto tembló incómodamente.

"Bueno, hay una diferencia, porque Ot- digo, Yondaime-sama tuvo que desarrollar el jutsu desde cero, mientras que Ero-sennin me enseñó los elementos básicos y tuve que construirlo."

Tanake-san entrecerró sus ojos a la rubia con sospecha. "Entiendo que todavía es un gran logro, Naruto-sensei. Quienes fueron tus padres, ¿si puedo preguntar? Estoy seguro de que estarían orgullosos de tus logros."

Naruto dudo, y miró a Tanake-san, quien estaba sonriéndole amablemente. Ella no necesitó mirar para saber que todos los demás también estaban curiosos.

"No van a dejar esto pasar, ¿verdad?" preguntó con cómica angustia.

Eriko le sonrió. "¡No!"

La rubia medio cerró los ojos con resignación. "Bueno, agradecería si guardaran esto para ustedes mismos por el momento. Nadie más sabe sobre esto, excepto mi antiguo sensei, Ero-sennin y Tsunade-obaachan, aunque supongo que si obaachan se saliera con la suya, la aldea entera lo sabría muy pronto." Ella suspiró. "Nací como Namikaze Keimei," ella se dio cuenta que Tanake-san entrecerró sus ojos ante esto, "y mi madre fue Uzumaki Kushina, y el nombre de mi padre era… Namikaze Minato."

Los ojos de Tanake-san y Katsumi-san se ampliaron, y los gemelos Hyuuga inhalaron hondo. Eriko y Teruo se quedaron mirando confundidos las reacciones de todos.

"¿…Honto?" preguntó Nichiro sin aliento.

"Honto." Respondió Naruto con un suspiro.

"¡La hija de Namikaze Minato y Uzumaki Kushina – la sensei de nuestra Eriko, y cenando en nuestra casa!" respiró Katsumi-san.

Eriko frunció el ceño. "¿Por qué todos están tan impresionados? ¿Quién es esta persona Minato?"

"El Cuarto Hokage," respondió Ichiro después de una pausa. "Nuestra sensei es el único legado vivo del gran Yondaime."

Eriko se recostó de vuelta en su silla y miró a su sensei con asombro. Teruo se volvió para enfrentar a Naruto apropiadamente, la sorpresa dibujada en su rostro.

Naruto cubrió su rostro con una mano. "Es por esto que no quería decirlo a las personas aún, no importa lo que Tsunade-obaachan piense," ella suspiró por enésima vez esa noche. "Quiero ser conocida por quien soy; no quiero vivir a la sombra de mi padre. Quiero ser reconocida como Uzumaki Keimei Naruto, no sólo como la hija del Yondaime. Quiero ser Hokage por mi propia cuenta, no por quién fue mi padre. Quiero superarlo, para que así otousan y okaasan puedan estar orgullosos de mí."

La rubia se asomó a través de sus dedos ante el sonido de suaves palmadas. Dejó caer su mano y miró a Tanake-san en confusión.

"¿Por qué está aplaudiendo, Tanake-san?"

"Ha ganado mi respeto, Naruto-sensei. Estoy impresionado de que se esfuerce por ser grande por su propia cuenta, sin depender del nombre de su padre. Estoy seguro de que sus padres estarían orgullosos." El hombre respondió con sinceridad.

Naruto sonrió con gratitud a Tanake-san. "Gracias…"


"Nos vemos mañana, Keimei-sensei. Oyasuminasai." Dijo Ichiro, y ambos gemelos se inclinaron respetuosamente antes de marcharse. Naruto frunció el ceño un poco a sus espaldas retirándose. Ellos nunca habían sido así de respetuosos antes. Entrecerró sus ojos – lo sabía. Estaban mirándola diferente ahora que sabían que ella era la hija de Namikaze Minato.

Arrugó su cara con resignación – tendría que tener una charla con ellos mañana. La rubia se volvió hacia Teruo y Eriko, quienes estaban de pie en su puerta junto a ella.

"Oyasuminasai, y gracias por la cena, de nuevo. Realmente lo disfrute." Ella les sonrió. Eriko le sonrió.

"¡Y nosotros disfrutamos aprender de ti, Naruto-sensei! ¡Eres asombrosa!" exclamó. Naruto rió y Teruo castigó a su hermana.

"Bueno, ustedes me forzaron a sacar casi todos mis secretos," dijo ella con un guiño juguetón. "Ahí va mi lado misterioso."

Teruo rió amablemente, y se ofreció a acompañarla a casa, pero ella declinó cortésmente y se marchó con un gesto con la mano, de nuevo perdiéndose la mirada persistente de Teruo.

Eriko sonrió en conocimiento para sí misma.


Naruto se sentó en la gran roca mientras veía a su equipo arrancar la maleza en el gran jardín. Eriko estaba quejándose en voz baja, y los gemelos Hyuuga parecían disgustados mientras se arrastraban por el lugar. Naruto esbozó una sonrisa sádica a ellos, recordando cómo ella había maldecido y maldecido cuando ella tenía que quitar la maleza de los jardines cuando era un genin.

Recordó la cena de la noche anterior. Ella se había divertido, a pesar de ellos fisgonearon en algunos secretos de ella. Ella era ruidosa, y tendía a presumir un poco sobre patear los culos de las personas, pero cuando llegaba a la cosa real, no le gustaba difundir sus propios logros. La última noche fue la primera vez que ella siquiera había dicho a alguien sobre ese pequeño viaje para traer a Tsunade. Ella esperaba que no extendieran la noticia sobre su patrimonio.

Había hablado con los gemelos Hyuuga, y les dijo que se olvidaran de quién era su padre, y la trataran en base a cuánto la respetaban, no su patrimonio. Los gemelos no habían dicho nada, pero Naruto sintió que entendieron el mensaje, porque estaban volviendo al mismo nivel de respeto que tenían por ella antes de la noche anterior.

De vuelta a la cena. Naruto realmente había disfrutado la cercanía que ella pudo sentir tenía la familia Tanake, esa que ellos habían extendido a ella y los gemelos Hyuuga la noche anterior. Estaba contenta por sus estudiantes, de que tenían familia para ir a casa, y tener cenas con ellas. Su corazón le dolió – siempre había querido saber lo que era volver a casa con la familia, ser capaz de sentarse a una buena cena con la familia. Su rostro adquirió una expresión pensativa, luego se amplió en una sonrisa cuando una idea vino a su cabeza.


Sasuke cerró tranquilamente la puerta detrás de él, y vio que la luz de la cocina todavía estaba encendida. Extraño, pensó. Era bastante tarde – la dobe estaría en la cama por ahora.

Había obligado unas pocas horas extras de entrenamiento de Kakashi porque el jounin había llegado tarde esta mañana. O mejor dicho, esta tarde, ya que el sol estaba justo encima de su cabeza para el momento en que el tardío hombre llegó con una débil excusa que evidentemente no esperaba que Sasuke creyera. Algunas veces Sasuke se preguntaba por qué incluso se molestaba con las excusas poco convincentes.

Tal vez la dobe olvido apagar la luz, pensó Sasuke irritado. No le extrañaría que la baka lo olvidara. Caminó hacia la cocina para apagar el interruptor, pero su mano se congeló en el interruptor.

Sobre la mesa había dos platos sencillos – uno con verduras y otro con carne – y dos tazones de arroz sin tocar. Los palillos estaban colocados en sus soportes, y todo estaba cuidadosamente arreglado en mantenles individuales uno frente al otro. En uno de los manteles había una cabeza rubia enterrada cara abajo en un par de brazos.

Dos lugares… ¿La dobe estaba esperándolo?

La rubia evidentemente estaba dormida, ya que no sintió su llegada. Su garganta se sintió un poco apretada ante la idea de que ella se había quedado dormida esperándolo, y su cara y oídos se volvieron agradablemente cálidos.

Sasuke parpadeó y se forzó a regresar su habitual frialdad, entonces se escabulló ruidosamente hacia la nevera y la abrió bruscamente, luego pretendió buscar dentro con tanto ruido como pudo hacer. Detrás de él, sintió a la rubia despertar con un sobresalto.

"¿Sasuke?" vino su somnolienta voz. "…Okaeri. ¿Estás… estás hambriento? Cocine algo de cena y esperé a que regresaras, porque pensé que tal vez te gustaría cenar… de verdad disfrute la cena en casa de mi estudiante la noche anterior, la comida fue muy buena, pero comer con otros en lugar de tener que estar solo fue aún mejor, ¿sabes? Fue como tener un vistazo de cómo las cenas familiares serían, y pensé que podría tratar de cocinar algo para compartir contigo…?"

El moreno fácilmente podía detectar la evidente esperanza en su tono al final de sus divagaciones. Él se enderezó, cerró la nevera, y sin siquiera una mirada en su dirección, salió de la cocina. Escuchó un suave y decepcionado "Bastardo" de la rubia.

Fue al baño y tomó una ducha rápida. Mientras estaba de pie bajo la ducha, recuerdos llegaron – recuerdos de su propia familia comiendo hace mucho tiempo. Recordó esperar con ansias las comidas donde su padre y hermano estarían en casa, ya que siempre estarían trabajando. Recordó cómo su madre tarareaba para sí misma mientras se movía por la cocina, y cómo sonreía cuando servía a su familia su comida. Recordó cuán contento se había sentido al ser capaz de sentarse y comer con su familia, cómo siempre había sonreído cuando su padre y hermano estaban en casa y la familia se sentaba junta.

Recordó las comidas solitarias en su apartamento hace seis años. Recordó el espeso silencio en la cocina cuando se sentaba solo comiendo lo que sea que cocinaba para sí mismo. Se acordó de recordar cómo era antes de que su aniki decidiera probar su fuerza, y no pudo evitar comparar esas veces a esas solitarias comidas. Recordó odiarlo.

Sasuke cerró sus ojos, de repente sintiéndose exhausto, física y emocionalmente. Estaba sintiéndose culpable, también. La rubia sólo estaba tratando de ser amable. Con la culpa comenzando se dio cuenta de que ella nunca había tenido una cena con una familia antes. Ella sólo quería compartir su descubrimiento, su felicidad, con él. Típico de Naruto – siempre tratando de hacer a otros feliz. Con los ojos cerrados, extendió una mano y cerró la ducha.

Se secó en una toalla y se deslizó en sus bóxers apretados y los pantalones flojos que usualmente llevaba para la cama, y se cubrió con su túnica azul oscuro alrededor de él, y lo ató a la cintura. Salió del baño y se apoyó un poco en el marco de la puerta.

Extrañaba comer con su familia.

Tal vez comer con la dobe no sería tan malo. Ojalá. Él estaba hambriento, de todas maneras – no tuvo tiempo para comer desde el desayuno. Ignorando la sensación de pesadez que decidió alojarse en su pecho, caminó tranquilamente a la cocina, y se detuvo en la puerta.

La dobe estaba comiendo, pero muy lentamente. Ella parecía estar casi ahogándose por su comida. Sus ojos estaban brillantes, y Sasuke se dio cuenta de que estaban brillando con lágrimas no derramadas. Su corazón se apretó al darse cuenta de eso. Su mirada estaba desenfocada, como si ella estuviera pensando en algo. Observó como ella llevaba los palillos a su boca mecánicamente, abrió sus labios y tragó la comida con dificultad. Sus rubios cabellos caían en sus ojos, pero no los aparto. Sasuke estaba asiéndose con la repentina urgencia de quitarlos de su rostro para poder ver sus hermosos ojos azules.

Suspiró tranquilamente cuando su estómago gruñó inaudiblemente. Educando su rostro en la indiferencia, se dirigió hacia la mesa y se sentó en frente de ella, y se estiró por el tazón de arroz y los palillos. Desde debajo de sus pestañas, la vio sobresaltarse con una mirada de sorpresa en su cara, la cual rápidamente se transformó en una hermosa y genuina sonrisa. Él casi sonrió ante la vista de su sonrisa, y se abofeteó mentalmente. Estaba volviéndose suave – no podía permitirse volverse suave, no con un clan que vengar.

Naruto observó a Sasuke comer con elegantes movimientos, sorprendida por su repentina decisión de unirse a ella. Había estado herida cuando él se había marchado sin reconocerla en absoluto, y ella había forzado la comida por su garganta.

Observó la forma en que su cabello húmedo se pegaba un poco en su cara y oscurecía la vista de sus ojos. Su piel era tan pálida como de costumbre, y parecía brillar un poco después de su baño. Su túnica azul oscuro se abría en el pecho, y ella podía ver que él no estaba usando una camiseta debajo de él. Él era un hombre guapo, pensó ella con un ligero rubor. No es extraño que las chicas estuvieran locas por él. Si lo que ella recordaba de hace seis años iba exacto, él ya era bien parecido en aquel entonces. Y ahora habiendo madurado más, no se podía negar que él era guapo.

Observó a Sasuke comer con una suave sonrisa en su cara, entonces comenzó a comer de nuevo. La comida no parecía tan seca en esta ocasión. Y estaba esa extraña sensación en su corazón, una cálida sensación que sólo podía describir como alegría.