Los personajes no me pertenecen exclusivamente a sus creadores. Contenido Adulto. Sexo explícito. Queda advertido.
Advertencia. Contenido sexual, solo para mayores de edad.
Reconociendo, la verdad.
Después de todo lo hablado y liberando a mi corazón, este llanto viene a purificar mi alma, me siento vacía pero no es un vacío malo, al contrario me siento tranquila, con total paz, creo que ha sido muy buena idea, sacar todo lo que me estaba minando, Albert me inspira confianza, no me había pasado con nadie, pero con él es diferente; no solo es bello por fuera, siento su buena vibra, su mirada es limpia y honesta. Le creo, siento que podemos ser amigos antes que otra cosa, jamás me había pasado. Se que no debo hacer comparaciones, pero apesar de que Terry y yo iniciamos una amistad, jamás me pude abrir con él, nunca se preocupó por mis estados de ánimo, al contrario, mis gustos y aficiones le causaban flojera y burla. ¿Cómo fue qué permití tanto?, ¿en qué estaba pensando?. Pero ahora estoy en brazos de papoazúl, que bien me siento con él, me siento reconfortada, no me siento juzgada.
- Candice. Habló Albert, sacándome de mis pensamientos.
- Gracias por confiar en mi, ¿sabes?, todas las experiencias buenas o malas que la vida nos pone, son situaciones que nos hacen crecer como personas y nos hacen ser, lo que somos hoy en día; déjame decirte que eres una mujer excepcional, te admiro, te respeto porque has salido a flote y no te has hundido. Eso eres tu Candice, una sobreviviente, pero necesitas dejar ir todo lo que te hizo daño, eso es pasado ahora tienes un presente, y hay que vivirlo con lo que somos y con lo que tenemos. - Mi hermosa dama, tienes todo lo que se necesita para lograrlo, solo tienes que mirarte y creer en ti... y verás lo que todos vemos en ti. Guardo silencio.
- ¿Qué ven en mi Albert? Pregunté. "No puedo creer todo lo que me está diciendo papoazúl, jamás nadie me había hablado así me siento feliz, tranquila y poderosa, en el buen sentido, me siento ganadora de mi vida. Logré pasar todos los obstáculos". Pensé optimista.
- ¿Candice?.
- ¿Qué qué?. Dime Albert.
- Lo que veo en ti, es a una mujer hermosa, cuando te conocí me quedé ¡impresionado!, no podía dejar de verte... "recorrí todo de ti, tu cuerpo, tus piernas que trasero, mmm, sentí una tremenda erección". Pensó Albert y continuo. Tus ojos verdes esmeralda, me sacaron de balance... por un lado son los mas hermosos que he visto en mi vida, pero también los mas tristes. En mi interior creció la necesidad de saber el, ¿por qué una linda chica tendría esa mirada?. Desde el momento en que te ví, no dejé de pensar en ti, ¡me intrigaste!, ¿sabes?. No podía entender, ¿por qué no te gustaba?, siempre me disgustaban las mujeres que se me lanzaban fácilmente, nunca hice esfuerzo alguno por conquistar a alguna... y tú, me sacaste de balance, con tú frialdad e indiferencia y eso fuera de molestarme me gustaba, solo quería seguir viéndote, nunca he sido inseguro, pero contigo no sabía, ¿cómo llegarte, leerte?, no me dejabas entrar me hiciste dudar de mis capacidades para cortejar e hice un análisis de mi vida amorosa, me di cuenta de que... jamás me había declarado a ninguna chica ellas eran las que lo hacían. No estoy presumiendo Candice, solo que nunca me tomé el tiempo de cortejar y declararme, pero contigo fue diferente no te vi interés, me comenzaba a frustrar... no sabía como llegar a ti.
- Eres exasperante, ¿lo sabías?.
Mí pobre papoazúl, abriendo su corazón nunca imaginé que yo lograra ponerlo así. Pensé. Asentí para que continuara.
- Entonces cuando estaba por darme por vencido recibí un buen consejo de un gran amigo.
Flash back mental de Albert
- Hola Albert, ¿por que esa cara?. Preguntó el señor Tomás, al ver a Albert cabizbajo.
- Buenos días señor Tomás, estoy bien solo un poco estresado por la universidad ya sabe.
- Mmm no te creo nada, no es la escuela traes una carita de borrego enamorado pero bateado, ja jaja jaja jaja. Bromeó.
- ¿Cómo lo supo?, ¿tan mal me veo?. Preguntó asombrado Albert.
- ¡Ay! hijo, es solo la experiencia de la vida, reconozco esa cara de enamorado, es la misma que tuve hace muchos años pero platícame, ¿quién es?. Tal vez te pueda aconsejar.
- Es Candice la del minisúper. Dijo Albert abriéndose.
- ¡Oh! ya veo, es hermosa y buena chica, pero... ¿por qué tan estresado?, ¿tiene novio? porque no veo obstáculo alguno para que no sea tú novia, te estás tardando, ¡te la van a ganar! ¡abusado chamaco!, ja ja ja. Decía divertido el señor Tomás.
- Lo que pasa es, que no se como hablarle, es seria e indiferente conmigo, no se si le gusto siquiera.
- Ja ja ja, muchacho estás acostumbrado a todas esas chiquillas rondándote y atosigándote que no te cuesta ningún trabajo hacerlas tus novias pero recuerda que lo que fácil llega fácil se va no es trascendental.
- Pero, no da señales que le guste. Decía Albert desanimado.
- ¡Ay! muchacho... ¿cuál es el problema?, si no le gustas pues conquistala... ¿qué no puedes?, Albert, ¿realmente te interesa?. Preguntó el señor Tomás.
- ¡BASTANTE!. Albert contestó desesperado.
- Entonces, tendrás que hacer lo que nunca has hecho. Cortejarla y declararte. ¿Sabes?, en esta vida solo lo que cuesta trabajo hacer es lo que realmente vale la pena. Candy no es como todas esas chiquillas locas con las que estás acostumbrado a tratar, tengo tiempo de conocerla, es una chica sana, jamás la he visto de coqueta con nadie y vaya que tiene a sus buenos pretendientes, los he visto galánear con ella pero, nada de nada los mantiene a raya. Así que vas hacer tú mejor lucha y ya quita esa cara lo vas a lograr. Aconsejó el señor Tomás.
- Eso espero, porque cuando la veo, no logró concentrarme y solo quiero besarla, nunca me había pasado esto.
- Albert, siempre hay una primera vez, quizás ella sea la elegida, ¿no crees?.
Final Flash back mental de Albert.
Entonces cuando sentía que avanzaba contigo, no era así porque te cerrabas mas, no confiabas en mi, no lograba sacarte nada. Cuando por fin lo logré vino lo de Elizabeth, jamás te hablé de ella por que no me gusta hablar de mis ex's, pero tu jamás me hiciste ninguna pregunta y eso me confundía, jamás conocí a ninguna chica que no me preguntara, ¿si tenía novia o cuántas había tenido?, tu no lo hacías, no dabas pie para aclarar mi estado civil, si lo puedo llamar así, tampoco dabas señales de que estuvieras con alguien o no. ¿Sabes?, moría de celos pensar que tu ya estuvieras con alguien mas, que solo me vieras como a un conocido, por que no puedo decir que fuéramos amigos, aunque no te conocía, quería estar contigo, quería ser algo mas y después nos besamos. Para mi fue, ¡maravilloso!.
- Cuando me viste con Eliza, Jonas me dijo que presenciaste todo, "el como me besaba con ella" y lo digo entre comillas dado que Eliza me tomó por sorpresa, se que igual no lo crees, pero yo no la besé ella lo hizo, pero aun así me sentí fatal, me dio temor perderte sin tenerte todavía. Y así fue, se cumplió mi gran temor. Te busque en tu trabajo, me encontré con la noticia de que ya no trabajabas ahí, me dolió bastante dado que era el único lugar donde podía localizarte. ¡Nadie me supo dar razón de ti!, busque a tú amiga Luisa para que me dijera donde localizarte pero no estaba, te busque en la academia el día de tú evento pero no había señales de nada, fui cerca de tu casa pero nadie te conoce por ahí, así que tampoco tuve éxito, fui a mi lugar favorito igual y podías ir a buscarme pero nada... desapareciste y me sentí fatal, triste y enojado... sí enojado conmigo mismo, pensé que no te volvería a ver hasta que un buen día me encontré sin querer a tu amiga Luisa.
Flash back
Estaba comprando unos materiales que mi padre me mandó comprar, iba saliendo de la ferretería y de repente choqué con alguien.
- ¡Auch! Disculpa, ¿estás bien?.
- ¿Albert?.
- Sí... ¿Luisa?. ¡Hola! Que bueno que te veo necesito saber de Candy.
- ¿Por qué?, ¿qué quieres saber de ella?.
Entonces, conté lo sucedido sin omitir detalles.
- sabes tengo miedo de no volverla a ver.
- ¿Qué sientes por mi amiga?.
- Este yo...
- Mira Albert, necesito una respuesta que me convenza de que tú la mereces, por que no voy a permitir que nadie se burle de ella, ha sufrido bastante y la quiero mucho. No voy a permitir que nadie mas se burle de ella así que habla, ¿qué sientes por ella?.
- Solo se... no quiero perderla, me duele aquí. Dije tocando mi corazón. ¿me vas a ayudar?.
- Ok te voy a ayudar, pero sabes yo voy a sacarla de su cueva, por que no he sabido nada de ella. De seguro y conociéndola no va a querer saber de ti, dame tu número de teléfono y yo te marco para darte día y hora de tu cita con mi amiga ¿vale?.
- ¿No es mejor que la busque yo?.
- Vas a confiar en mi, ¿si o no?.
- Ok, aquí esta mi número. Lo anoté en un papel no muy convencido.
- Albert, confía en mi conozco a Candy es lo mejor espera mí llamada, ¿vale?.
Asentí y nos despedimos.
Final Flash back mental de Albert.
No sabes lo desesperado estaba todo ese mes que no te vi Candy. -¡Oh!, solo me llama Candy cuando esta molesto.
- Albert yo...
- No, déjame terminar. Asentí.
- mira Candy, quiero que confíes en mi, ese día solo te fuiste y no me diste el beneficio de la duda, me dolió el hecho que no confiaras en mi. Aunque ahora lo entiendo, ahora se el por que, pero en ese entonces me dolió y lo peor es que no pude estar contigo en tu día especial, quería acompañarte, también quería fueras conmigo a mi graduación. Te necesitaba ahí, a mi lado... solo te alejaste.
- ¿Por qué lo hiciste Candy?. Aunque ya me diste tus motivos hay otro que no me has dicho, ¿verdad?. Candy se quedó sorprendida si había otro motivo.
- Sabes Albert, sí, existe otro motivo, el verte con Eliza en esa situación no era motivo suficiente para alejarme de ti, totalmente, debí hablarlo contigo. Yo... me estaba protegiendo de ti, en el fondo de mi quería desilusionarme de ti, me diste el pretexto perfecto, ¿vale?, tenía miedo de querer y no ser correspondida. Tampoco fuiste claro con tus intenciones, la primera vez que fuimos a tu
lugar favorito, pensé que ibas a besarme... y no lo hiciste me sentí rechazada, ¿por qué no lo hiciste dime?.
- No te besé porque...
- ¿Por qué Albert?, ¿por qué no lo hiciste?.
- Por que, NO QUERÍA HACERTE MI MUJER... en nuestra primera cita, no sabes el esfuerzo tan grande que hice para no hacerlo. No quería que fuera como las otras, contigo quería ir despacio no sabes el trabajo que me ha costado y me cuesta, no hacerte el amor me traes loco mira. Albert tomó mi mano, La posó sobre su cremallera. Sentí su miembro grande, crecido y endurecido. ¡oh! ¡oh! ¡oh! ¡Wooop!. Entonces me di cuenta que Albert se siente igual qué yo. Cachonda y sumamente excitada.
- ¿Sabes Candy?. Sigue molesto me sigue diciendo Candy.
- ¿Qué?. Pregunto.
- Yo se que, sientes está misma atracción, por mi. Te sentí, sí Candy, te sentí vibrar en mis brazos, se que al solo besarte tuviste un orgasmo. ¡Oh!, aquí vamos, estoy avergonzada, no quería hablar de eso, papoazul no lo podía echar al olvido ¿verdad?.
- Candice mírame. Ahora si soy Candice, no puedo con esto. Pensé. No quería verlo sentia mis mejillas arder.
- Mírame princesa. ¡Oh! Princesa, me dijo princesa, ¡que emoción! levante mi mirada, ¡por Dios! Me va a dar algo, me encuentro con esas sonrisa que me llena de paz, seguridad y felicidad, esos lindos ojos azules que solo muestran sinceridad y amor por mi, nadie me ha mirado así, como si yo fuera única.
- ¿Cuál es tu otro motivo de alejamiento?. Preguntó Albert.
- Albert, yo no quería aceptar que en tampoco tiempo, fueras importante para mi, por mas que quise evitar que entraras en mi vida, te fuiste colando poco a poco. Contestó Candy. "fue creciendo un deseo incontrolable cada que te veía y te tenía cerca realmente solo quería decirte que, me gustas, te amo, es lo que quiero gritarte, te necesito para respirar" todavía no es tiempo de decirlo. Pensé.
- No quería que lo supieras, por
que no podría soportar el no ser correspondida por ti... al verte con Eliza, fue pretexto para ya no estar contigo, mas cuando te escuché decirle que no estabas con nadie, fue un duro golpe a la realidad. Era cierto solo éramos "amigos con derecho a BESOS", nada mas, fue cuando me di cuenta que era mejor zafarme de esto. Por eso huí... sí, huí de ti. por que me gustas y me atraes demasiado. Ya lo dije.
- Le dije a Eliza eso, por que, no se mentir, aunque ya teníamos acercamiento, mi duda erradicaba en ti, no en mi, no veía claro contigo, me sentía inseguro de no ser correspondido, quería declararme en tu certificación, para que fueras ya mi novia en mi graduación, mi declaración de amor, quería que fuera algo, que no pudieras olvidar pero...
- Si, ya sé, todo lo eché a perder lo siento.
-No amor, no tengo nada que disculpar. Albert acortó la distancia, acarició mi rostro, cerré mis ojos, sentí su aliento en mi boca, tomó mis labios, me besó, no pude aguantar mas y correspondi y nos besamos como si no existiera el mañana, y al tomar un poco de aire.
- Candice White, ¿podría tener el honor de ser tu novio?
- ¡Oh! SÍ, si quiero. Respondí feliz. Nos dejamos llevar nuevamente, nos besamos con toda el alma.
Y aquí estoy... Candice White, novia de papoazúl y es lo mejor que me ha pasado, he disfrutado todos estos meses con él. Para ser exacta cinco meses de relación, solo les puedo decir que estoy... inmensamente feliz, aunque a algunas personas les moleste lo nuestro, Eliza, si que hizo entripado.
Flash back
Iba saliendo de la academia terminando de dar mis clases, ese día Albert no podría pasar por mi, decidí irme caminando, iba distraída, pero escuché que alguien me nombraba, era barbie Satán.
- ¿Candy?, así te llamas ¿no?. Me preguntó Altamira.
- La ví y pase de largo. No quería hablar con ella.
- Te estoy hablando ¡IDIOTA!.
me jalo del brazo. Esta acción me hizo enfadar demasiado.
- Ni soy idiota y no tengo por que hablar contigo, así que... ¡suéltame!, por que si no, me vas a conocer. Le dije soltándome de su agarre.
- Te crees ganadora por estar con Albert, ¿verdad?. Pero entérate que él y yo... siempre, escúchame muy bien, siempre terminamos juntos, no te ama, solo eres su diversión del momento. Como me saca de quicio, pero no le seguiré el cuento.
- Entonces no tienes nada de que preocuparte, ¿verdad? por que, si soy una "diversión" entonces Albert, pronto estará contigo ¿no?. Así que espera sentada para que no te canses, ja adiós, tengo cosas más importantes que hacer que estar discutiendo contigo. Contesté lo mas tranquila que pude, ahí la dejé parada como tonta súper enojada.
Final del Flash back
Y aunque no quería hacer caso a sus palabras, la inseguridad venía a mi, mis miedos afloraban, no quería perder a Albert. Pero lo que no quería en mi vida, era ese sentimiento de derrota, no quería sentirme como antes, cuando era una perdedora.
Llegué a mi casa, saludo a todos.
- Te acaba de hablar Albert y me dijo que hoy no podrá venir a verte se le presento algo en el trabajo que mañana te habla. Me dijo mi madre.
- Ok. Dije, desanimada, mi madre vio mi estado de animo.
- Candy, no entregues todo a los hombres y no me refiero a lo sexual, si no a tú corazón, no ames a nadie mas que a ti misma, por que siempre te decepcionan siempre.
- Gracias mamá, por tu consejo. Fui a mi habitación, me quedé pensando en lo que me dijo mi madre. - ¿Es verdad? mi relación con Albert va bien, bueno excelente, pero, no seré una
codependiente de nadie mas, lo adoro sí, pero cuidaré mi salud emocional y mental. Pensé.
Entre las salidas al cine, su lugar favorito, el fútbol, fuimos a acampar, a nadar, al teatro y me llevó a conocer a su papá y a abuelita. Si padre fue muy indiferente conmigo, la señora Elroy, fue muy linda y cariñosa, me aceptó de buena gana, todavía recuerdo cuando los conocí.
Flash back
- Mira papá y abuelita te presento a Candice White Andrew.
- Un gusto en conocerte, mi niña, llámame abuela, pero mira nada mas que linda estás. Dijo Besándome ambas mejillas.
- mi nieto no te hizo justicia, eres mucho más guapa de lo que nos dijo.
- Un gusto en conocerla abuela, Albert me ha hablado mucho de usted y moría de ganas por conocerla. Contesté relajada.
- Buenas noches, ¿Candice White Andrew?, Soy William Andley, papá de Albert, ¿eres de Chicago?.
- Sí. respondí.
- Acaso, ¿eres algo de George White Johnson?. Preguntó el papá de Albert.
Me quedé sorprendida, esto no está bien me dije, espero que no sepa de las andadas de mi padre y me juzgue. Pensé preocupada.
- Sí, soy su hija. Contesté. ¿acaso lo conoce?. Pregunté temerosa.
- Sí, lo conozco, bueno hace tiempo atrás, estuvimos juntos en la universidad. Contestó con dejo de decepción.
Cambio pronto de tema y nos sentamos a cenar, pero todo el tiempo que duró la cena recibí su escrutinio, que si no fue incómodo, si un poco tenso, realmente ya no socializó mas y eso me hizo pensar que el padre de Albert conocía muy bien al mío y esto no estaba nada bien.
Final Flash back
Albert, ¿qué estarás haciendo? como te extraño mi amor, no sabes lo mucho que has cambiado mi vida. Me quedé dormida pensando en papoazúl.
Al otro día me levanté, positiva y animada, haciendo caso omiso de todo lo que pudiera ensombrecer mi felicidad con Albert. Me duché y me preparé para ir a mi trabajo mi entrada es a las nueve, salgo a las dos a comer, regreso a las cuatro y salgo a las ocho pm, la verdad estoy contenta con mi trabajo. Ahora estoy capacitando a un grupo de chicos, dinámicos y con bastante talento, todos los días Albert, va a comer conmigo, ya que gracias a Dios, tenemos el mismo horario de comida y cuando puede pasa por mi, pero nuestro días de descanso, que son los fines de semana nos desquitábamos.
Estos días no lo he podido ver, me comentó que tienen demasiado trabajo y quizás no podría salir a comer, entonces aquí estoy en la cafetería de la academia en mi hora de comida, recordando nuestro fin de semana y de lo que ocurrió, pensé que jamás lo haríamos.
Sí, sí, y sí... me refiero a eso por fin Albert y yo hicimos el amor. Se preguntarán; ¿por qué hasta ahora?, con la tensión sexual que existe entre nosotros. Eso no quiere decir que no nos besamos o nos exploramos, de hecho nos satisfacemos, solo tocándonos y es divino, pero decidimos ir lento y pasar por todas nuestras fases para que cuando suceda sea totalmente natural, sin ser premeditado, realmente no queremos cometer los mismos errores de antaño.
Nos fuimos a acampar, a su lugar favorito y... Todo iba excelente, él armo fácilmente la casa de campaña prendió una fogata me quedé súper sorprendida de la experiencia qué tenía para hacerlo.
- Albert, me dejas impresionada que bien se te da esto.
- Pues claro mi amor, desde que tenía seis años mi padre y yo acampábamos.
- Que lindo Albert, realmente tu y tu padre son muy unidos ¿verdad?.
- Sí, somos muy unidos, después de la muerte de mi madre, sufrimos mucho, nos hicimos cercanos, todo el tiempo haciendo cosas juntos, me llevaba al fútbol, pescar, acampar, cazar, aunque nunca me gustó esa actividad, pero él jamás me obligó a matar a ningún animal; de hecho lo dejo de hacer él, porque no me gustaba que torturaran o mataran a los animales.
- ¿Y de qué murió tu mami? si se puede saber. Pregunté.
- Murió en un accidente automovilístico. Ella venía de su trabajo, era veterinaria en un rancho había estado ayudando a una vaca dar a luz, venía manejando tranquilamente, la carretera era solo de dos carriles ida y de vuelta, de frente venían un tráiler y una camioneta a bastante velocidad de hecho la camioneta quiso ganarle al tráiler pero... este no lo dejó y entonces la camioneta choco en seco con el carro de mi madre... y murió instantáneamente. Ya no prosiguió. ¡Oh! Mi hermoso papoazúl.
- Lo siento mucho Albert, no quise ponerte triste...
- No te preocupes tenía cinco años, casi no lo recuerdo, pero si me gustaría que ella estuviera viva, la extraño y la necesito me siento solo sin ella.
Me acerqué lo abrace con fuerzas. - Albert, no quiero que te sientas así yo estoy y estaré para ti, siempre, siempre que tu lo quieras. lo besé con todo mi amor.
- Candice amor, si no paras no podré detenerme, quiero hacerte mía, no sabes como lo estoy deseando, todo esté tiempo no se cómo he logrado aguantar, no quiero que te sientas presionada y...
- Albert, mi amor no te detengas, no te contengas, hazme tuya, por que muero de ganas de estar contigo, ya no puedo mas, te he añorado y soñado no me hagas desearte mas, no podría mas, te necesito.
- Candice, mi vida, te adoro, te deseo, no sabes como te he querido amar, que me duele todo mi ser, quiero poseerte en cuerpo y alma, quiero marcarte como mía, solo mía... ¿me dejarás?.
- Mi amor, ya soy tuya... también te deseo y quiero que me ames, quiero dárte, todo de mi. Nos fundimos en un beso apasionado y nos adentramos en la casa de campaña, donde sería testigo de nuestro intenso encuentro.
"Amor mío, has de mi lo que quieras, no podré negarte nada solo quiero sentir y sentirte ser uno solo". Ese fue mi último pensamiento por que...
Continuará.
