DGM no me pertenece
Sábado 7:23 AM
Después de abrazarla y que ella dejara de llorar, cayeron en los brazos de Morfeo una vez más.
Allen despertó, recordando que Lenalee estaba a un costado de él, no se movió más. Se dio cuenta que no había nadie a su lado… y un rico olor a pan tostado captó su olfato. Las luces de la cocina estaban encendidas. Con pereza, pero a la vez con hambre, se levantó, trató de no hacer ruido al caminar, al llegar la luz le caló en los ojos. Se acostumbró un poco y guio su vista a la cabellera verde. Sus piernas cubiertas por unas medias grises, un short de mezclilla y una blusa de cuello de tortuga de manga larga, blanca, calzaba sus pantuflas de conejo. Tarareaba una canción mientras ponía otra rebanada de pan en el tostador, y agarraba otra para ponerle mantequilla. Era una de las vistas matutinas más lindas que había visto.
Trató de decir algo… pero tan sólo abría la boca, la volvía a cerrar y así sucesivamente. Rascó su cabeza, haciendo una mueca con sus labios.
¿Cómo debía hablarle después de aquello…?
Dio media vuelta, sin encontrar una respuesta. Dio un paso y rápidamente fue delatado. Su estómago había sido el culpable. Giró para encarar a la chica.
-Allen, buenos días, te has levantado muy temprano- habló con un pan en la boca, y el chico muy apenas le entendió. Su rostro era gracioso, al tener una mejilla más inflada que la otra, una risilla mental se le escapó, Lenalee estiró un plato con rebanadas de pan tostadas, frente a ella. Después de haber masticado y tragado el que traía.
-¿Quieres un poco?- ofreció, el albino sonrió, con algo de hambre, recibiendo entre sus manos el plato, procurando que su saliva no cayera de su boca.
-Por allí está la mermelada de uva y por allá la de fresa- seguía embarrando mantequilla en otro, llevándolo a su boca, al mismo tiempo, uno más se asomaba por el agujero del tostador, calientito y listo para ser embarrado. Unos minutos después, en otro plato había hecho una pirámide de rebanadas de pan. Con esos serían más que suficientes, o eso creía, ella ya había comido algunos, y por lo que sabía de Allen, o al menos de los rumores en el comedor, era que su apetito no tenía fin.
-Jugo de manzana o de naranja ¿O prefieres agua?- abrió el refrigerador, esperando respuesta.
-De manzana, por favor- Allen observó el plato donde se encontraba la obra maestra de la chica, masticando su última crujiente rebanada de pan, buscó el mueble para cuatro personas. La chica sacó el galón de jugo, él volteó para saber en qué podía ayudar, Lenalee trató de llevar el plato en una mano y el jugo en otra, le hicieron una mala jugada y el peso del jugo la hizo balancearse, el albino alcanzó a tomar el plato para que la comida no resbalara y la tuvo cerca de nuevo, el iris violeta lo hipnotizó por fugaces segundos.
-Eso ha sido de ayuda- le dijo ella, dándole el plato y ahora llevando el galón a la mesa, se olvidó los vasos así que fue por ellos, él seguía ahí parado, de alguna manera… eso no era lo que esperaba… ¿Qué? ¿Esperaba algo más? Quizá un beso o tan sólo un roce de labios…
-Apúrate, que se enfrían- le sonrió Lenalee ya estando en la mesa. Se apresuró a llevar el plato y ponerlo en el centro. Comieron en silencio, cuando vio que él había terminado y sólo tomaba de su vaso, su boca se abrió, pero ella no quería escuchar qué le diría.
-¿Sabes…? Fui yo la que aceptó, tú lo decías jugando, pero yo fui quien lo tomó en serio… no necesitas pedir que lo guarde en secreto, esto, desde el principio tenía pensado olvidarlo… porque para ti, no significa nada ¿Cierto?- una leve sonrisa le fue dirigida a él, únicamente a él.
Boquiabierto, quedó mudo. Eso no era lo que tenía planeado decir. En verdad, se había convertido en una persona cruel, la peor de todas para él. Pero aunque ella tratara de olvidarlo, eso quedaría en su memoria.
-Lo siento, lamento haberte usado de ésa manera…-
Aquél término, la hirió aún más. "Usada" como un vil objeto, para luego de que no sirva, tirarlo.
-Allen, si de verdad quieres que te perdone… olvida a ésa mujer, no porque ella te haya dejado quiere decir que tu vida terminó, es todo lo contrario, si te lastimó, demuéstrale que sólo fue una pequeña cortada, y que la puedes cicatrizar rápido… la vida sigue, no te detengas sólo por ella… sigue caminando hasta que el fin de tu vida llegue…- cerró sus párpados para tratar de no llorar. A fin de cuentas… no es como si él fuera a tomar sus palabras, de seguro ahora mismo tenía una cara de sueño o tal vez estaba bostezando.
Y al subir su mirada se encontró con lo menos esperado…
¿Acaso había dicho algo que lo hiciera una pizca feliz?
Parecía estar atento a esas palabras, eso no era lo que esperaba, sus ojos brillaban como diamantes, su rostro… cambió a uno de sorpresa, quizá… después de todo, no debió hablar de más. Porque ésta situación en la que se encontraban…
Parecía una ilusión… una completa irrealidad.
El capítulo más largo hasta el momento ._. espero y les guste, y pues les vengo a decir que tardare un poco más en subir cap., como sabrán era cada semana, ahora será cada dos semanas :s, de ahora en adelante serán un poquito más largos :D espero no les moleste ;A; gracias por sus review's, y más que nada, por tomarse el tiempo de leer c: Kurousagii cambio y fuera.
