Hola, que tal?, what's up? xD

Luego de la primera semana de clases, aquí les traigo uno de los últimos capítulos de este fic, así es ya se acaba…pero…primero disfruten de este capítulo…


La realidad es otra


"¿Qué está pasando allá fuera?" —preguntó un tucán saliendo de su nido, interrumpiendo a Blu y a Perla—"Pero…pero… ¿Qué demonios pasó aquí? ¿Qué les pasó a mis hijos?"—dijo el tucán exaltado, viendo como sus hijos estaban tirados en el suelo algunos exhaustos y otros inconscientes.

"Gracias por aparecer" —pensó Blu sintiéndose aliviado—"Bueno…lo que pasó fue que tus hijos nos atacaron y al parecer querían jugar…y pues no les negué y jugamos un rato… hasta que ellos quedaron agotado…jeje" —dijo Blu nervioso, esperando que le crean su historia.

"…en serio cansaste a todos mis hijos…no me lo creo…ni yo había podido hacer eso…eres bueno" —dijo el tucán sorprendido de la acción de Blu.

"Jeje…gracias y pues son niños…siempre quieren jugar y nunca se detienen hasta quedar inconscientes…jeje" —se rio Blu.

"Sí tienes razón" —asintió el tucán y se dio cuenta que Blu no estaba solo, sino que había una linda ave al lado suyo—"No sabía que habían dos…entonces… ¿ustedes tórtolos se dirigen al Carnaval?"

"¡¿Tórtolos?!" —Exclamó Blu muy nervioso y sonrojado—"Ehmm…no somos tórtolos"

"Sí…no lo somos…nosotros somos solo…solo…" —respondió Perla del mismo modo que Blu.

"¡Amigos!" —interrumpió Blu ansioso.

"Sí…tan solo amigos encadenados" —dijo Perla mostrando la cadena con la que estaban unidos ambos.

"Mmmm…ok" —respondió el tucán confundido por la respuestas, generando un silencio incómodo, lo que lo hizo pensar que había algo más que amistad entre Blu y Perla.

"Bueno…este… ¿Crees que puedas ayudarnos a quitarnos esto?" —preguntó Perla nerviosa rompiendo el silencio.

"Suerte para ustedes, conocieron a Rafael y Rafael conoce a todos…" —dijo el tucán presentándose, pero fue interrumpido por sus hijos, quienes salieron volando hacia él y lo botaron al suelo desprevenidamente—"Al parecer ya quieren jugar de nuevo"

"Sí pa…otra vez y queremos jugar con el azulito, era tan rápido y nos esquivaba a todos, ni siquiera le pudimos hacer daño" —dijo una de los tucancitos mirando Blu.

"Jejeje…"—se rio Blu nerviosamente.

"Bueno…bueno…pero ahorita no porque su amigo azul esta ocupado…ahora…ya quítense de mi encima…o llamaré a su madre" —dijo Rafael amenazándolos.

"¡NO!" —exclamaron los tucancitos y desaparecieron del lugar en un instante.

"Bueno eso nos dará tiempo…ahora tenemos que ir a ver a Luis…él nos ayudará con el problema que tienen" —dijo Rafael.

"Genial" —exclamó Perla.

"Ok y ¿qué tan lejos está este Luis?" —preguntó Blu.

"No tan lejos…a treinta minutos al ritmo del vuelo de los cuervos" —respondió Rafael.

"Ahmm…eeh… ¿Y a cuánto al ritmo de la caminata de guacamayos?" —preguntó Blu algo inseguro, confundiendo a Rafael.

"Rafael…verás mi 'amigo'…no puede volar" —respondió Perla empática.

"Pero es un ave" —dijo Rafael exaltado.

"No todas las aves vuelan…" —respondió Blu algo molesto.

"Blu…tranquilo…Rafael…no hay otra forma de ir a ver a Luis" —dijo Perla.

"Bueno no hay otras formas, pero…podemos intentar algo…síganme" —dijo Rafael caminando hacia dentro de la selva, seguidos por Blu y Perla.

"Mientras llegamos hacia nuestro destino, porque no se presentan" —sugirió Rafael a los guacamayos azules.

"Bueno…está bien" —respondieron ambos.

"Yo me llamo Perla…nací en el Amazonas, pero vivo aquí en Rio y hace unos días fui capturada por los humanos, pero logre escapar con Blu" —se presentó Perla.

"Genial Perla…es un gusto" —respondió alegre Rafael—"Ahora tú"

"Bueno…yo soy Tyler Blu Gunderson y vengo de Minnesota, un pueblo de los Estados Unidos" —se presentó Blu.

"Wow…nunca había escuchado esos lugares y vaya que tienes un nombre largo"

"Sí…pero todos me dicen Blu"

"Muy bien…y no me vas a contar como te hiciste ese tatuaje" —dijo Rafael señalando su marca.

"No…no…no es un tatuaje, es una marca de nacimiento…porque todos dicen lo mismo" —se quejó Blu.

"Será porque lo parece y que nunca vi algo así en otra ave" —respondió Rafael.

"Sí…ehm debe ser…por eso" —dijo Blu nervioso—"¿Alguna otra pregunta?"

"Ehm…no lo sé…a ver…eeh… ¿eres virgen?" —preguntó desinteresadamente Rafael.

"¡¿Qué clase de pregunta es esa?!" —exclamó Blu alterado.

"Entonces sí lo eres" —dijo Rafael.

"¿Qué?...yo no…yo no quise decir eso" —respondió Blu presionado.

"No te preocupes…pero apúrate…no querrás que se te volteen las patas" —se burló Rafael adelantándose.

"Que…que…quiso decir con eso" —le preguntó Blu a Perla confundido.

"Jejeje…nada…Blu…solo camina" —se reía bajo Perla, siguiendo a Rafael.

"Mmmm" —decía Blu algo molesto, mientras los seguía.

Ellos estuvieron caminando unos minutos más, hasta que llegaron a una zona de la selva de Rio, donde habían bastante aves de todos los tipos y especies que habitan allí.

"Wow…cuantas aves hay aquí" —dijo Blu sorprendido mirando a todas las aves.

"Bienvenidos al corazón de la selva de Rio…solo estaremos de pasada…así que no se detengan" —agregó Rafael siguiendo caminando.

"Increíble… ¿no?" —dijo Perla.

"Sí…vaya se ve grandioso" —respondió Blu asombrado.

"Aquí es donde nuestra especie vive… ¿Blu?" —dijo Perla, pero vio que Blu no le hablo o respondió, cuando miró a su lado no estaba, entonces miró un poco atrás y vio que estaba rodeado de varias hembras, lo que le dio algo de celos, sin ninguna razón.

"Hola guapo" —saludó una hermosa guacamaya amarilla.

"Hola lindo…que te trae por aquí" —saludó una guacamaya verde y roja.

"¿Cómo estas azulito?" —saludó una guacamaya azul y amarilla.

"Jeje…hola…señoritas…ehm… ¿cómo…cómo les va?" —respondió Blu nervioso y algo asustado.

"Bien…tiene…tienes un delicioso aroma" —dijo una guacamaya escarlata acercándose y oliendo a Blu.

"Sí y tienes un lindo tatuaje…que te hace ver rudo" —dijo otra guacamaya escarlata, tocando el pecho de Blu.

"Uhuh…tienes un buen cuerpo" —dijo la guacamaya amarilla acercándose más a Blu, al igual que las demás.

Mientras con Perla y Rafael…

"Y este que se ha creído… ¿Cómo puede dejar que se acerquen todas esas hembras a él?" —dijo Perla algo alterada.

"Me parece o estas celosa" —dijo Rafael.

"Celosa…celosa…como puedes decir eso" —dijo Perla intimidando a Rafael.

"Retiro lo dicho…aunque es increíble que sea virgen…siendo un imán de hembras" —dijo Rafael asustado y luego sorprendido.

"Bueno no quiero arruinar la diversión del galán…pero es hora de irnos" —dijo Perla molesta, yéndose a donde estaba Blu.

"Sí claro amigos… ¿Cómo no?" —susurró Rafael con sarcasmo.

Con Blu…

"Ehmm…señoritas…quisiera…quisiera quedarme…pero…pero estoy apurado" —dijo Blu tratando de hallar una salida entre ellas.

"No te vayas…"

"Sí no te vayas…ven conmigo"

"No ven conmigo…te mostrate algo grandioso"

"No ven conmigo…juntos conoceremos el paraíso"

"¡NO!...él irá conmigo" —reclamó una guacamaya agarrando el ala de Blu.

"Ni lo sueñes…él es mío" —dijo otra guacamaya agarrando la otra ala de Blu.

"Jaja…quisieras...pero él será mío en mi nido" —respondió otra agarrando la cola de Blu, lo que lo asustó.

"Chi…chicas…por favor…basta…no se peleen…por favor…suéltenme…no quiero…no quiero…nada…por favor déjenme tranquilo…no se peleen por mí" —dijo Blu asustado buscando una salida.

"Silencio…galán…tú serás mío" —dijo una guacamaya retando a las demás.

"Sigue soñando…aaah" —dijo otra guacamaya, agarrando a la que reto y poniéndose a pelear, luego las demás también se pusieron a pelear, mientras que otras agarraban a Blu toscamente.

"Auxilio…"—gritó Blu tratando de liberarse de las demás.

"Oh por dios…esto ya se salió de control" —dijo Perla preocupada viendo cómo se peleaban por Blu y tratando de jalar la cadena

"Creo que no me queda salida" —dijo Blu, esquivando a todas las guacamayas y lanzando a algunas, tratando de escapar, al final utilizo su súper velocidad, apareciendo detrás de Perla—"Correee…Perla…ahora" —le advirtió Blu y sujetó del ala a Perla, corriendo hacia la salida del corazón de la selva.

"¿Qué?...pero… ¿cómo saliste de eso?" —preguntó Perla confundida, tratando de seguir el paso a Blu.

"No hay tiempo para explicaciones…solo corre" —dijo Blu viendo a Rafael y llevándolo también consigo.

"Espera…wow" —todos corrieron apresuradamente, perdiendo de vista a todas las guacamayas, hasta que se detuvieron en un risco con una gran vista a la ciudad para descansar.

"Aha…aha…aha…eso no me lo esperaba" —dijo Blu exhausto.

"Yo tampoco" —dijo Perla del mismo modo y algo fastidiada.

"Sí igual, mira cómo te han dejado Blu…jaja…todo despeinado…por poco y te quitan todas las plumas" —se burlaba Rafael de la apariencia de Blu.

"Ja…ja…que gracioso" —dijo Blu fastidiado, acomodándose las plumas de su cuerpo.

"Muy bien…casanova…déjate de lloriqueos y vámonos tenemos que seguir" —dijo Perla altaneramente.

"Eh…ok…ya tranquila ya v…"—dijo Blu algo asustado.

"…No hables solo camina" —interrumpió Perla molesta y se paró en el risco a mirar un poco el paisaje.

"Y a esta que le pasa…porque de un momento a otro cambio su estado" —dijo Blu confundido.

"Tú sabes…hembras…quien las entiende" —dijo Rafael sabiendo a pesar de lo que dijo, lo que tenía Perla.

"OK dejemos los cel…digo las molestias…para otra parte…y ahora ya que estamos aquí…porque no te enseñamos a volar" —dijo Rafael señalando el risco, mientras Perla se acercaba a escuchar lo que decían.

"¿A volar?...Sí podría ser…puede que sea…" —dijo Blu dudando y acercandose al risco, viendo la altura de la que iban a volar, lo que ocasionó que se asuste y retroceda, tropezándose y cayendo de espaldas—"…saben que…cambie de opinión…quizá podríamos hallar un bus o algo"

"Vamos, no darás marcha atrás ahora…no delante de la dama" —dijo Rafael, al final susurrando.

"Ahm…ok…sí…seguro" —asintió Blu.

"Está bien, ése es el espíritu" —dijo Rafael alegre.

"Estas seguro que estás listo para esto" —dijo Perla en forma seria.

"Sí…es decir no es que nos vayamos a lanzar de una montaña o algo así" —dijo Blu levantándose y limpiándose las plumas—"¿Cierto?"

"En realidad ése fue todo mi plan" —explicó Rafael.

"¿Qué?" —exclamó Blu asustado.

"Ouh…No te preocupes…Blu…está en tu ADN…sí tus amigos sin plumas pueden… ¿Qué tan difícil puede ser?" —dijo Rafael señalando a unas personas que se lanzaban en parapente, sin embargo una de ellas no la pasaba tan bien, haciendo ese deporte—"Divertido… ¿no?"

"Sí…divertido" —dijo Blu inseguro.

"Ok…necesito que ustedes dos se acerquen" —les indicó a Rafael a Blu y Perla, acercándose entre ellos, más y más—"Mas cerca" —Blu y Perla se acercaban más, hasta que se toparon, poniéndose nerviosos—"Uh…Lindo…ahora…pongan sus alas rodeándose entre sí"

"¿Qué?" —dijo Blu incómodo, mientras que a Perla lo miraba fastidiada.

"¡Vamos amigo!... ¡Ella no te morderá!... ¿oh sí?" —dijo Rafael.

"Veremos" —respondió Perla mirando a Blu amenazantemente, mientras que él le dio un poco de escalofríos.

"Ahora…tú mueves tu ala derecha y tú tu ala izquierda…y juntos vuelen" —explicó Rafael.

"Pero esto parece…aerodinámicamente imposible" —dijo Blu desconfiando del consejo.

"Ayayay…piensas demasiado…volar no es algo que se piensa aquí arriba…"—dijo Rafael señalando la cabeza de Blu—"…sino que se siente aquí dentro" —luego señaló su pecho—"Y cuando sientes el ritmo de tu corazón…es como la samba…¡tú vuelas!" —Rafael se lanzó del risco y empezó a volar mostrándole a Blu—"Woo…hooo…no ves es fácil"

"¡Fácil!...fácil decirlo para ti…porque desde aquí realmente parece muy difícil" —exclamó Blu con inseguridad.

"Vamos…Blu…tú puedes hacerlo…recuerda de cómo me salvaste de esa cacatúa o de esa serpiente…yo sé que tú puedes" —dijo Perla cambiando su actitud, motivando a Blu y poniéndole su ala en el pecho.

"Bien…tienes razón…" —dijo Blu más decidido.

"Así es"

"Sí puedo hacerlo"

"Tú puedes"

"Hazlo sencillo"

"Despreocúpate y cálmate"

"Solo impulso, elevación, arrastre…"

"Oh vamos Blu" —dijo Perla, agarrando a Blu y corriendo hacia el precipicio.

"Wow…esperaaaa…"—dijo Blu corriendo junto a Perla.

"Vamos Blu…tú puedes hacerlo"

"Si puedo hacerlo…si puedo hacerlo…noooo puedo hacerlo" —Blu se agarró en el último momento del risco del precipicio, antes de tratar de volar, pero se resbaló ya que solo lo sostenía su pico apenas, cayendo junto con Perla a una muerte segura.

"Aaaaah" —ambos gritaban cayendo.

Pero Blu no se iba a quedar viendo como caían y rendirse, así que calculó la distancia del parapente que estaba saliendo y la posición en donde se encontraba, luego empezó a pegarse a la montaña, agarró a Perla de una manera algo provocadora entre sus alas, y empezó a correr en picada por la montaña; hasta que vio que el parapente estaba debajo de él, entonces se impulsó y salto hacia él, dando un voltereta y cayendo de pie sobre él, sin recibir un solo daño.

"Wow…eso fue increíble…Blu" —dijo Perla sorprendida.

"Gracias…eso fue el salto de confianza…fue un truco que aprendí por mi cuenta" —dijo Blu un poco creído.

"Eso es genial Blu…pero me puedes bajar" —le ordenó Perla sonrojada.

"¿Ah?... ¡Ah sí!...lo…lo siento…me olvide…perdona…no volverá a pasar…jeje" —dijo Blu avergonzado y bajando a Perla de sus alas.

"No te…no te preocupes" —dijo Perla.

"Sí…wow esto es increíble" —dijo Blu nervioso, pero fue interrumpido por la hermosa vista de la ciudad de Rio.

"Wow…es la cosa más hermosa que jamás haya visto" —dijo Blu admirando la gran ciudad.

"Jaja…ves que te estabas perdiendo" —agregó Perla.

"Sí" —asintió Blu—"Esto…esto…se siente genial…puedo sentir el aire en mis venas…siento ganas de volar y sentir la brisa…esta sensación es fantástica…es asombrosa…me siento tan bien…tan relajado….quiero…quiero volaaaa…"—pensó Blu pero fue interrumpido por Perla; ya que había abierto sus alas, pero fue tarde la advertencia, puesto que salieron volando del parapente volviendo a caer hacia la playa esta vez, chocando contra otros parapentes.

Esta vez Blu no reaccionó, porque se había desconcentrado totalmente, hasta que cayeron encima de una cabeza de una persona, sujetándola y viendo como bajaba el vuelo y chocaba contra las sombrillas de la playa, hasta que se estrelló el parapente en la arena y lanzó a Blu y a Perla, chocando con diversas cosas. En ese momento, Blu logró reaccionar y justo antes que choquen contra una tabla de surf, él agarró a Perla rápidamente y chocó contra la tabla rompiéndola en dos, dio un giro de espaldas y aterrizó en el suelo, parando la velocidad a la cual iba con sus garras, incrustándolas en la acera.

"Aha…aha…Perla…¿estás bien?" —preguntó Blu agitados bajando a Perla de sus alas.

"¿Qué?...sí…sí…lo estoy…¿qué fue lo que pasó?" —dijo Perla abriendo sus ojos, mirando a Blu sorprendida y confundida.

"Bueno…yo…digamos…fue…y tú…" —dijo Blu tratando de explicar lo sucedido, pero no tenía palabras para hacerlo sin que revele su verdadero ser.

"Oigan…¿están bien?" —preguntó Rafael aterrizando entre ellos e interrumpiéndolos.

"Sí…caímos en algo que amortiguo nuestra caída" —mintió Blu.

"Sí…supongo" —dijo Perla, aún sin saber lo que había pasado.

"Ok vamos…eso nos llevará a Luis" —dijo Rafael percatándose de un carro de frutas y volando hacia el—"De prisa…ustedes dos…vamos" —el camión comenzó a arrancar y Perla y Blu empezaron a correr detrás del carro para subirse en él.

"Espera…creo que no llegaremos Blu" —dijo Perla viendo como el carro de alejaba.

"Vamos tortolos…ya llegan" —dijo Rafael.

"Eso sí que no…sujétate de nuevo" —dijo Blu agarrando a Perla y poniéndola en su espalda, de modo que Blu empezó a correr más rápido, alcanzando la velocidad del carro y cuando estuvo cerca saltó y subió al carro sin ningún problema.

"Vaya…sí que sabes eres rápido" —dijo Rafael sorprendido.

"Jeje…gracias…ahora ¿a dónde?" —agradeció y preguntó Blu, bajando a Perla de su espalda.

"Bueno este carro nos llevará al mercado, ahí encontraremos a Luis" —respondió Rafael—"Ahora disfruten del viaje"

Luego de un tiempo de viaje, Blu, Perla y Rafael llegaron al mercado.

"Bueno y ahora ¿Qué hacemos?" —preguntó Perla bajando con Blu del carro.

"Relájate…si conozco a Luis…estamos donde debemos estar" —dijo Rafael, pero fue interrumpido con un canario amarillo y un cardenal de cresta roja que se acercaban hacia él.

"Hey Rafi…si no es el rey del carnaval" —dijo el canario alegre saludándolo.

"¡Nico!¡Pedro!...¿Qué sucede familia?" —saludó Rafael a las dos simpáticas aves.

"¿Dónde has estado escondido, ave?" —preguntó Pedro.

"Hombre, pensé que estaba muerto" —agregó Nico.

"Espera un momento…no será…sí lo es" —interrumpió Pedro, viendo a Blu y volando hacia él —"No es el ave de la jaula"

"Creo que nuestras lecciones de amor funcionaron" —dijo Nico viendo a Perla quien estaba confundida y Blu por otro lado estaba empezando a inquietarse.

"Trabajas rápido" —dijo Pedro abrazando a Blu.

"Ouh…el chico es un maestro" —dijo Nico provocando que Perla miré a Blu de forma intranquila.

"Estabas encerrado y ahora estas con una chica sexy" —agregó Pedro viendo a Perla, quien trataba de comprender que pasaba—"Quiero ser como tú"

"Oh…no…no es lo que piensan…solo estamos encadenados" —aclaró Blu nervioso.

"Hey…no te juzgo" —dijo Nico mirando la cadena viendo el doble sentido.

"Mantenlo picante" —dijo Pedro moviendo sus alas.

"Oh yeah" —respondió Nico.

"Hey chicos, buscamos a Luis… ¿Lo han visto?" —interrumpió Rafael preguntándoles sobre Luis.

"Sí lo he visto…pero ustedes no…porque acaba de irse…tomó el tranvía de vuelta a la cochera" —respondió Pedro.

"Oh...genial" —dijo Perla con algo de fastidio.

"Relájate avecita…podrás tomar el siguiente"

"Sí es tiempo de pasar al siguiente nivel"

"¿Qué hay de malo con este nivel?"

"¡Vamos! Esté no es el nivel…el siguiente si lo es…deben sacudir sus colas" —dijo Pedro empujándolos junto con Nico, a Blu y a Perla.

"No…no…primero debemos quitarnos esta cadena" —respondió Blu tratando de detenerlos, al igual que Perla.

"¡Vamos, tortolitos! ¡Están en Rio! ¡Deben de disfrutar!" —dijo Rafael llevándolos hacia 'el siguiente nivel'. Sin embargo, todos ellos no se dieron cuenta que estaban siendo vigilados por un titi que reportó lo que había visto a su jefe, quien trabajaba para Nigel.

Luego de caminar un rato, Blu y sus ami—gos llegaron a una especie de discoteca armada con cajas, telas, luces, entre otros y música, exclusiva solo para aves, dejando a Blu y a Perla sorprendidos.

"Bienvenidos al paraíso" —dijo Nico mostrándoles el lugar.

"Vaya fiesta" —dijo Rafael mirando a todas partes.

"Este es el sitio más genial que jamás he visto" —comentó Blu emocionado—"Salvo por las violaciones obvias al código de salubridad"

"Jaja…me agradas…nada de lo que dices tiene sentido" —se reía Rafael de lo que dijo Blu.

"Oigan todos ¡escuchen!" —interrumpió Nico anunciando a la fiesta—"Rafi tiene invitados especiales que no son de la ciudad…y mostrémosle algo de afecto porque no creo que sean de salir mucho"

"Bien…yayaya…ahora todos junten sus alas y bátanlas tan fuerte como puedan" —indicó Pedro y Nico comenzó a cantar.

Party in Ipanema, baby!

I wanna party
I wanna samba
I wanna party
I wanna samba
I wanna party
And live my life (my life)
I wanna party (party)
And fly

(Hey!)Imma fly, fly just like a bird (but you are a bird!)
Oh yeah, you're right, so let me fly just like a rocket then (okay!)
Fly so high where I need to come down for oxygen (hey!)
Cause once we started baby, ain't no ain't no stoppin' then (hey!)

Blu empezó a sentir una especie de sensación de emoción y diversión dentro de su ser, comenzando a sentir la música que cantaban, empezando a mover su pata y agarrar el ritmo con su cabeza.

Cause I just wanna live my life and party (hey!)
All I want is to be free and rock my body (okay!)
Been around the world and I wanna live my life
In Rio, cause in Rio, cause in Rio is life

Blu siguió escuchando la canción y empezó a moverse más y más, hasta que recordó un segmento de su vida, una parte que duró poco pero fue tanta la emoción, que hizo que Blu empezara a bailar.

I wanna party (party)
I wanna samba (party)
I wanna party (party)
And fly

"¿Qué haces?" —preguntó extrañada Perla viendo Blu como se movía.

"No lo sé" —respondió Blu haciendo movimientos extraños.

"Así se hace Blu" —respondió Rafael feliz.

I'm the samba, samba master
Master master master master
Noise shouts out from my ghetto blaster
Blaster blaster blaster blaster
You dance fast,
But I dance faster, faster,
Faster, faster, faster
You too slow, you need to catch up
You can dance and dance

Al momento, Perla comenzó a bailar en frente Blu, dejándose llevar por la música. Esto hiso que Blu se sorprendiera y dejara de bailar, poniéndose a pensar, hasta que Rafael lo sacará de sus pensamientos.

"Oye…le gustas" —dijo Rafael entrometiéndose.

"¿De qué hablas? ¿No has estado escuchando?" —respondió Blu.

"No pero he estado observando…se tú mismo…adelante" —Rafael empujó a Blu hacia Perla haciendo que ellos choquen sus miradas y cuerpos. Blu no reaccionó, pero Perla sí, así que le dio un empujón, se rio y se puso a bailar incitándolo, cosa que Blu solo le siguió el juego y empezaron a bailar sincronizadamente como la pareja perfecta.

I wanna party (party)
I wanna samba (party)
I wanna party (party)
I wanna samba (party)
I wanna party (party)
And live my life (my life)
I wanna party (party)
And fly

De un momento a otro, mientras Blu seguía bailando con Perla, él escuchó un pequeño susurro.

"Lánzame" —susurró Perla sonriendo, entonces Blu se quedó pensando un rato y sin decir una palabra, acepto lo que le había dicho y lanzó a Perla al aire, quien empezó a volar un poco y a cantar melodiosamente. Blu solo miraba asombrado la belleza de la voz de Perla, al igual de su imagen, dejándolo abobado. Luego de unos segundo de cantar, Perla empezó a descender y aterrizó muy cerca de Blu, quien estaba sin palabras por lo que había visto y miraba fijamente a Perla que estaba algo ruborizada, entonces ambos se empezaron a acercarse más y más, se dejaban seguir por el sentimiento, por el corazón, ya nada les importaba, estaban a punto de besarse, hasta que fueron interrumpidos por la luz fuerte del sol, porque las telas que cubrían el techo habían sido quitadas y algunas cajas tiradas, dejando ingresar a varios titis que empezaban a arrinconar cada vez más a Blu y Perla.

"Ustedes dos vienen conmigo" —dijo un titi que al parecer era el jefe de ellos.

"En tus sueñitos de mono" —dijo Perla escupiendo al lado del titi.

"Sí…"—escupió Blu pero no le salió bien, dejando su saliva en su boca—"…aghg…eso fue para ti"

"Vamos…¿Podemos llevarnos bien?" —interrumpió Rafael tratando de calmar la tensión.

"Esta no es tu batalla…narizón" —respondió el titi preparándose para darle un golpe pero lo detuvo una garza.

"¡Si te metes con mis amigos, te metes conmigo!" —dijo la garza amenazándolo.

"Y con nosotros" —dijeron todos en multitud.

"Sí mini King Kong" —se burló Pedro.

"¡Aves contra monos!" —Todas las aves y monos empezaron a pelearse unos contra otros, se arrojaban de todo y se golpeaban por todas partes. La pelea parecía justa, aunque cada vez los monos empezaban a ganar terreno.

"Blu cuidado…"—dijo Perla advirtiéndole sobre varios monos que venían hacia él, así que se elevó y abrió una caja dejando caer varios cocos, haciendo que los aplasten a los monos.

"Gracias Perla…oh no Perla…atrás" —agradeció Blu, pero luego vio que un mono le lanzó un coco en su cabeza dejándola inconsciente—"Desgraciados" —los insultó Blu enojándose, a tal punto que empezaba a brillar su signo, pero trato de contenerse, ya que no quería alguien lo descubra.

Blu logró controlarse y empezó a mirar a cada uno de los monos que lo rodeaban, calculando la situación y las formas de vencerlos, entonces cerró los ojos y comenzó a respirar. Luego de unos segundo, un mono saltó encima de Blu y después los otros lo siguieron, de manera que Blu al momento que lo iban a taclear y capturar, empezó a esquivar todos los golpes y patadas de los monos, muy rápido y preciso, ninguno de ellos lo podía agarrar o siquiera darle tocarlo.

Apenas Blu vio cómo se empezaban a cansar, prosiguió a coger un pequeño palo de madera en el suelo para usarlo como arma; por consiguiente los monos sin pensarlo dos veces, se lanzaron contra Blu para derribarlo, sin embargo eso nunca llegó a pasar porque Blu empezó a atacarlos con el palo, golpeándolos con gran estilo y destreza, se bajaba uno por uno, les daba golpes por todas partes, los mandaba a volar, hacía girar el palo como si fuera un escudo protegiéndose de los ataques de las frutas. Luego de unos minutos, todos los monos estaban en el adoloridos y otros inconscientes, Blu los había acabado a todos y ni siquiera estaba cansado, de ahí él tiro la vara y fue a ver como se encontraba Perla.

"Perla…Perla… ¿te encuentras bien?" —le preguntaba Blu preocupado y levantándola del suelo.

"Blu…Blu…auch…si aunque me duele un poco la cabeza por el golpe" —respondió Perla despertándose.

"No te preocupes vas a estar bien" —dijo Blu sonriendo.

"Gracias Blu" —dijo Perla abrazándolo de nuevo.

"¿Por…por…por qué?" —preguntó Blu sonrojado y nervioso.

"Porque lo volviste hacer…me protegiste" —dijo Perla mirando el rostro de Blu.

"Yo soloo…yo solo…yo solo…" —dijo Blu muy nervioso, pero fue silenciado por Perla.

"No hables…"—Perla lo calló poniendo su ala en el pico de Blu.

Perla se empezó a acercar a Blu, cerrando los ojos, al igual que él dejándose llevar por el sentimiento y su corazón, cada vez sus picos estaban más cerca y el ambiente más caliente, estaban a unos centímetros de besarse…

"Oigan tórtolos vámonos" —interrumpió Rafael a Blu y Perla, perdiendo el momento y haciendo que se separen.

"Sí…ya vamos" —dijo Blu incómodo separándose de Perla.

"Ok será mejor irnos" —dijo Perla sonrojada empezando a caminar hacia Rafael, mientras que Blu lo seguía atrás. Cuando llegaron, la garza de antes los llevo hacia el tranvía junto con Rafael, Nico y Pedro. Luego ambos se sentaron al frente del tranvía sin decir nada y tan solo observar la vista y el paisaje. Por lo tanto, Rafael vio que había una especie de química entre ellos dos, así que decidió poner en marcha su plan.

"Pss…Blu" —susurró Rafael a Blu llamando su atención, objetivo que logró cumplir, mostrando sus dos alas juntas en señal de que debían juntarse.

"No te preocupes…ya lo tengo" —dijo Blu mirando de nuevo adelante y viendo a Perla con nervios, al igual que ella, entonces se movió un poco más cerca de ella sin que se diera cuenta.

"Allí va él…ése es mi chico" —dijo Rafael a Nico y Pedro viendo como Blu hacía su jugada, de ponerle la ala encima a Perla, quien al ver eso se dio cuenta y le regreso una mirada tierna y una linda sonrisa, al ver eso Blu, al toque retiro su ala nerviosamente.

"Uff…¿hace calor?...creo que estoy sudando…ni siquiera pensé que fuera biológicamente posible…y mira" —dijo Blu muy nervioso, enseñándole su axila mojada por el sudor.

"Wow" —dijo Perla sorprendida mirando la esa desagradable.

"Sí…ese es tu chico…jeje" —se reía Nico de lo que había ocasionado Blu.

"Bien…necesita un poco de ayuda…vamos pónganle el ambiente" —dijo Rafael.

"Está bien…hagámoslo" —dijo Nico poniéndose a cantar seguido por Pedro quien le ayudaba con la música.

"Eso está genial…ahora a poner la escena" —dijo Rafael volando entre los árboles, haciendo que caigan pétalos rosados.

"Wow…que hermoso atardecer" —dijo Perla relajada mirando el sol como se ocultaba.

"Si" —asintió Blu algo apenado, pero algo llamo su atención.

"Hey Blu…por acá abajo…solo dile a ella: 'Tienes ojos hermosos'" —le aconsejó Rafael.

"Eso es bueno…buena idea" —dijo Blu regresando a ver a Perla con una mirada determinante—"Tengo ojos hermosos"

"Aaah…sí, bien…seguro…son lindos" —respondió Perla extrañadamente.

"Noo…los ojos de ella…los de ella" —corrigió Rafael.

"Ouh claro" —dijo Blu volviendo otra vez con Perla—"Tus ojos…tus ojos son grandiosos…no los míos" —Perla sonrojo un poco al escuchar lo que le decía Blu—"…es decir…los míos están bien…pero los tuyos…apuesto a que puedes ver a través de ellos" —terminó Blu haciendo que Perla lo mire de nuevo con rareza y él se quede pensando en que había cometido una estupidez, hasta que sus pensamiento fueron interrumpidos por Rafael de nuevo.

"Oh Blu…solo dile lo que siente" —dijo Rafael por última vez.

"Perla…"—dijo Blu volteando a ver a Perla.

"Sí" —respondió ella tiernamente.

"He querido decirte que…que yo…que yo…ahgrh" —dijo Blu pero fue interrumpido por un pétalo rosado que estaba empezando a asfixiarlo.

"Qué dulce…hasta aparece que te atragantas…ouh si te ahogas…sí…esta bien" —dijo Perla agarrando a Blu haciéndole la maniobra de Heimlich, logrando hacer que bote el pétalo con el que se había atorado.

"Cough…cough…gracias Perla…ahora tú me salvaste" —dijo Blu agitado y sonriendo.

"No fue nada…yo solo lo hice porque necesitabas ayuda" —dijo Perla sonrojada.

"Sí" —afirmó Blu.

Ambos se volvieron a sentar mirando el paisaje de nuevo y sin decir de otra palabra cuando luego de unos minutos más ya había anochecido y ellos habían llegado a su destino que era el taller de Luis. En ese momento, todos se bajaron del tranvía.

"Damas y caballeros, el garaje de Luis" —dijo Rafael enseñándoles la puerta del garaje y volando hacia adentro, mientras que Blu y Perla caminaron hacia la puerta de entrada.

"Después de ti" —dijo Blu cortésmente.

"No tu primero" —dijo Perla cediendo.

"Por favor…yo insisto" —dijo Blu, pero ambos seguían negando.

"Ok" —los dos asintieron y entraron juntos chocándose entre ellos.

"Jeje…jeje" —se reían los dos nerviosamente.

"Esto es todo" —dijo Perla.

"Sí…que aventura" —dijo Blu.

"Fin de la línea"

"Si"

"A que este tipo de cosas no suceden en tu Mini-soda"

"¿Mini-soda?...oh…aguarda Minnesota"

"Sí"

"Eso está muy bien…en realidad es muy gracioso"

"¡Luis! ¿Estás aquí, Luis? ¡Oye amigo!...traje unos amigos que necesitan ayuda" —preguntaba Rafael buscando a Luis.

Tan pronto como Rafael terminó, una perro salió corriendo y ladrando asustando a Nico y a Pedro, hasta que vio a Blu y Perla y empezó a correr hacia ellos, tratándolos de capturar.

"Aaaah…"—los dos gritaron asustados y empezaron a correr, no obstante, el perro los alcanzó y los agarró sin dejarlos escapar, aunque Blu estaba a punto de utilizar sus poderes hasta que el bulldog habló.

"Jajajaja…los atrapé" —se reía el bulldog.

"¿Qué?" —se preguntaban los dos guacamayos azules confundidos.

"Pude haberlo degollado…pero no lo hicce…pero pude hacerlo" —agregó Luis.

"¡Oye Luis!...deja de asustar a mis amigos" —dijo Rafael aterrizando en frente de Luis.

"Hey…Rafi…ven aquí…¿dónde has estado?...te ves bien" —dijo Luis babeando a Rafael.

"Espera…espera…¿Luis es un bulldog?" —dijo Perla algo molesta.

"Tienes algún problema con los perros" —dijo Luis un poco serio.

"Sí…solo cuando me babean" —dijo Perla fastidiada.

"Es una condición médica" —dijo Luis apenado.

"No oye amigo te necesitamos realmente" —dijo Rafael.

"Ella es mala bro" —dijo un poco triste Luis.

"Luis vamos…necesitamos tu ayuda" —dijo Rafael mostrándole la cadena de Blu y Perla.

Luis vio el problema de ambos y los llevó directamente hacia una máquina donde había una sierra eléctrica filuda, cosa que al ver esto Blu y Perla, ambos se quedaron impactados y asustados.

"Ok…ehmm…estas seguro que esto no es peligroso" —preguntó Blu asustado.

"No se preocupen…es completamente seguro…ahora si algo sale mal solo griten, porque no escuche bien con esto puesto" —dijo Luis, poniéndose la máscara y empujando a Blu y Perla hacia la sierra que ya estaba funcionando. Ambos trataban de impedir que avancen más pero Luis seguía empujando, hasta que una gota de saliva cayó al piso e hizo que Luis se resbale y empuje a Blu y a Perla más cerca de la sierra, esto causo que Blu cayera cerca de la navaja y Perla vuele hasta la luz del techo. En ese instante que Perla sujeto la lámpara, provocó que se balanceara e hiciera que Blu se eleve y se balancee rosando la sierra con su cabeza, provocando un grave corte no en la cabeza de Blu sino en la cierra que perdió dos picos o sobresalientes. Perla no aguantó más y se soltó de la lámpara, cayendo con Blu a donde se encontraba Luis, sujetando la cuerda por casualidad con sus dientes, haciendo que la saliva se derrame hacia las aberturas de las cadenas provocando que sus patas de resbalen y se liberen.

"Ouh…iugh…que asco" —decía Blu sacándose la saliva de Luis de su pata, hasta que se dio cuenta de lo que pasaba—"Pero soy libre… ¡Perla!¡Somos libres!...Llenos de baba pero libres…contaminados pero libres…¿Puedes creer que finalmente…"—dijo Blu pero vio a Perla volar alegre y emocionada por los aires, causándole una especie de impacto—…se terminó?

Mientras Perla festejaba por los aires con los demás y hacían planes para carnaval y cantaban, Blu empezó a caminar hacia afuera pensando sobre lo que iba a pasar después.

Pensamiento de Blu

"Supongo que…este es el fin…ya no hay marcha atrás…esto se acabó…fue lindo y …nuevo…para mí…eres tan hermosa e increíble…Perla…como quisiera estar contigo…pero…pero…la realidad es otra…y …tengo que aceptarla…y vivir con ella…no puedo seguir contigo…Perla…no puedo…yo…ni siquiera…se volar…estaría…estaría suprimiendo tu libertad…tu forma de ser…además soy muy…torpe y…estúpido…quien querría a alguien como yo…no quiero que vivas encadenada a…mí…eso te podría afectar…tu manera de ser…no quiero que pase eso…no quiero reprimirte…y sobre todo…mi vida real…mi verdadera identidad…puede que te cause daño…no quiero que te pase nada…es mejor vivir así…separados…ojala seas feliz con otro macho…Perla…uno que en verdad te quiera…te ame…te proteja…te cuide de los peligros y no te exponga a ellos como lo que los que pasaron hoy… sobre todo uno que en verdad sea una ave…adiós Perla…la realidad es otra"


¿Por qué Blu tenía un rico aroma? ¿Y por qué no lo notó Perla?

Jaja…que preguntas…que muy pronto serán respondidas…yyy este fue el capítulo ojala lo hayan disfrutado, si fue así no se olviden de dejar su review.

Bueno y este fue penúltimo capítulo de este fic, tan solo falta el último y dos adicionales…se vienen sorpresas al final…así que sigan leyendo.

Que pasen una buena semana santa o un buen fin de semana…

Se despide desde su cama xD

Dark B-B out