¿Qué me pasa?

Nicole esta sacando su raqueta, dejando su maletín sobre una de las bancas que esta ahí.

- Momo-senpai, serás el réferi. –Ryoma mira a su amigo, sonriéndole de forma torcida.

- Déjamelo a mí. –Momoshiro alza el pulgar de su mano derecha.

Ryoma se dispone a ir a la cancha de tenis, pero se siente jalado por Elea quien lo toma de las solapa, acercándolo a ella y estampando sus labios en los de él sorprendiéndolo, razón por la que ensancho los ojos.

Ann y Momoshiro ensancharon los ojos también, para después desviar la mirada sonrojados, al ser japoneses no están muy acostumbrados a eso.

- Los ingleses son más liberales. –Momo sonríe nervioso mientras se rasca una mejilla con su dedo derecho. –Y Echizen al haber crecido en América seguro no le importa. –una gota de sudor resbala por la nuca de él, que se sonrojo más al ver de reojo que Ryoma le responde el beso.

Ambos rompen el beso teniendo sus mejillas sonrojadas y respiran agitados mientras tienen su mirada vidriosa en los ojos del otro.

- ¡A por todas matador! –Elea le sonríe y Ryoma sonríe de forma torcida.

- ¿Y mi beso de apoyo? –ambos voltean a su costado derecho viendo a Nicole que mira de forma melosa a su hermana mayor haciendo que Ryoma entrecierre la mirada y que a Elea le dé un tic nervioso en su ceja derecha.

Momoshiro se contuvo las ganas de reír, Nicole interrumpió muy bien el momento meloso de esos dos.

- Suerte a ambos. –dice con indiferencia Elea y Nicole se endereza.

- No necesito suerte, ganare. –dice con seguridad Ryoma, volviendo a sonreír de forma torcida, para después dar media vuelta y caminar hacia la cancha.

- No necesito suerte, ganare. –Nicole lo arremeda haciendo que Momo suelte la carcajada y que Ryoma que no detiene su camino se le hinche una vena en la cabeza mientras que a las otras dos les resbala una gota de sudor en la nuca. –Patrañas… ¡te pateare el trasero! –exclama enérgica, caminando también hacia la cancha.

Cada uno se coloca en uno de los lados de la cancha, posicionándose. Nicole será quien lanzara a la señal de Momoshiro. Ryoma le concedió el pase.

Momoshiro se posiciono a un costado de la cancha, a su derecha se coloco Elea y a su otro lado se coloco Ann, algo pegada, incluso su hombro casi rosa el brazo de Momoshiro.

- ¡¿Listos?!

Ryoma voltea hacia su senpai, sonriéndole de forma torcida. Nicole también voltea, sonriéndole amigable, pero su sonrisa se borra al ver a esa castaña tan cerca de Momoshiro, no supo porque no le gusto la cercanía.

- ¡Empiecen! –grita Momoshiro dándole inicio al juego.

Nicole volteo hacia Ryoma, mirándolo con seriedad y empezó a rebotar la pelota, para después dar un saque alto.

- Demasiado fácil. –Ryoma sonríe de forma torcida, para luego saltar y golpear la pelota en el aire, lanzándola hacia abajo.

Nicole tuvo que correr a su derecha para golpearla antes de que toque el piso, en eso oye la risa de Ann haciéndola mirar de reojo hacia donde esta ella viéndola mirar a Momoshiro, riéndose por algo que él dijo, mientras este la mira de reojo y sonríe divertido.

Nicole frunció el entrecejo, molestándose, lo amerita a que Momo debe estar atento al partido no a ligar con la castaña, pero sus ojos se ensanchan al oír la pelota chocar contra el piso, no alcanzo a llegar a ella, solo la roso con la raqueta.

Ryoma cayo de pie al piso y alzo una ceja extrañado al igual que Elea, ese pase fue de lo mas sencillo y Nicole lo fallo.

La pelinegra no se puede creer que haya fallado ese pase tan sencillo, simplemente es imposible e imperdonable, nunca le había pasado y frunció el entrecejo al darse cuenta que fue por distraerse, solo miro hacia Momo por un par de segundos pero fueron suficientes para hacerla fallar.

- ¡Punto para Echizen! –exclama Momoshiro, extrañándose, alcanzo a ver el fallo en Nicole, no la ha visto jugar nunca, pero ha oído lo buena que es jugando como para fallar un pase así.

Ann se sorprendió, ella no vio como fallo por estar mirando a Momoshiro, pero no pensó que tan rápido Ryoma ya haya anotado.

Ryoma le resto importancia al fallo, pensando que Nicole seguramente se anda haciendo la chula para luego salir que le regalo ese pase, de igual forma no la dejo fanfarronear y saco una pelota de su bolsillo, para luego comenzar a botarla, preparándose para el saque.

Ryoma saco, haciendo un perfecto "Twist Serve". Nicole sonrío de forma torcida, esperaba ese saque.

Se preparo para contrarrestarlo, consiguiéndolo. Momoshiro y Ann se sorprendieron al ver la agilidad con la que Nicole contrarresto el saque.

Ryoma sonrío satisfecho, no esperaba menos, así que cuando la bola llego a su lado de la cancha con facilidad la golpe regresándosela a su oponente, las cosas apenas comienzan y ambos están calentando.

- ¿Momoshiro te gustan las películas de las guerras de las galaxias? –Ann mira de reojo a Momo.

- ¡Me encantan! –exclama emocionado.

Elea los mira de reojo con algo de fastidio.

- Me regalaron un par de boletos para un maratón de todas las películas… ¿te gustaría ir conmigo?

- ¿Enserio usarías el otro boleto en mi? –Momoshiro toma las manos de ella entre las suyas, mirándola conmovido.

Nicole que ha saltado para golpear la pelota mira de reojo hacia donde están esos dos, chasqueando la lengua. Esta vez Ryoma noto que miro hacia otro lado, y eso casi le cuesta a la pelinegra no alcanzar la pelota, pero si lo consiguió, aunque muy apenas, lo que trajo como consecuencia un pase muy débil que devolvió con facilidad.

Ryoma chasqueo la lengua, el juego acaba de iniciar si, pero no es lo que se esperaba, puede notar que Nicole no esta centrada en el juego y eso le molesta ya que ella pidió jugar con él, además que él bien sabe que ella juega mucho mejor que esto.

- Si. –Ann le sonríe y sus mejillas se han sonrojado. Un fondo rosa los rodeo y al verlos Elea sintió que le darían nauseas, por lo que se alejo un par de pasos para que las abejas no le piquen por si se acercan a ese par ante la miel que derraman.

- ¡Ann eres la mejor! –exclama emocionado y las mejillas de la castaña se sonrojan más.

Ante la exclamación de Momoshiro, Nicole voltea, iba a correr a un lado para contrarrestar un saque, pero se queda congelada, viendo sorprendida hacia donde están esos dos, su entrecejo se frunció y apretó con fuerza la raqueta. Esta tan atenta a la escena de esos dos tomados de las manos que no vio que la pelota boto alado de ella.

- Sino te vas a tomar esto enserio no me hagas perder mi tiempo. –dice molesto Ryoma, caminando hacia donde esta su novia.

Nicole lo volteo a ver y ensancho los ojos al darse cuenta de su error, por lo que apretó con fuerza el puño que rodea su raqueta, furiosa por no saber que le esta pasando, ella no es así, ella cuando juega tenis se concentra en el juego, en nada más. No entiende porque ahora es diferente, nunca había habido algo que la distrajera así.

- ¿Qué paso? –pregunta extrañado Momoshiro, volteando a ellos, oyó la pelota golpear el suelo, pero no vio como Nicole la fallo.

- Se me quitaron las ganas de jugar. –dice cortante Ryoma, está molesto, él se había preparado para un buen partido y Nicole lo arruino.

Momoshiro y Ann posan su mirada en la cancha viendo a Nicole con la cabeza agachada, haciendo que la lengua de su gorra le tape el rostro, pero pudieron notar como aprieta con fuerza la raqueta.

- (¿Tanto te afecta esta pendejada Nicole? –Elea chasqueo la lengua, mirando de reojo a Momo y Ann. –¡Ay! Niña boba… siempre fuiste fácil de distraer, pero cuando se trata de tenis esta es la primera vez en la que algo te distrae) –Elea suelta un profundo suspiro.

- Elea. –la mencionada voltea hacia donde esta su novio, ya con el maletín colgando en su hombro derecho.

- Me iré con Nicole… te llamo de rato.

Ryoma chasqueo la lengua, pero igual asintió y comenzó a caminar.

- ¡Oe Echizen! ¡¿Por qué parar así de pronto?! –Momoshiro no entiende que pasa, y se rasca la nuca extrañado, pero su amigo ni lo pelo. –Ese Echizen, cuando se enoja no hay ni quien lo aguante. –un profundo suspiro sale de los labios del pelinegro y la castaña sonríe nerviosa.

Momoshiro dirige su mirada hacia Nicole viéndola caminar hacia donde están ellos, teniendo aun la cabeza inclinada hacia abajo.

- No le hagas caso a Echizen, Nico-chan, es un amargado. –Momo se rasca la nuca, sonriendo apenado y Elea lo fulmina con la mirada, ya que la culpa es de él no de su novio.

Nicole no le contesto, ni siquiera lo miro y al pasar alado de él lo empujo, siguiendo su camino hacia donde esta el maletín.

- Nico-chan. –Momo la mira con algo de tristeza, nunca la ha visto así y que sea fría con él siendo que siempre ha sido amigable le calo.

Nicole guardo su maleta y tomo su maletín, para después comenzar a caminar. Elea la siguió con tranquilidad.

- Ni siquiera se despidieron, son unas pesadas. –dice con molestia la castaña.

- Es la primera vez que Nico-chan hace algo así… algo serio debió haber pasado mientras estaba distraído. –dice más para si mismo pero Ann lo oyó. –Te veo luego Ann, veré si alcanzo a Echizen para hacer que me diga lo que paso. –Momo corre hacia donde esta su maletín y lo toma para después correr hacia donde se fue Ryoma.

- ¡Espera Momoshiro! –Ann estira su mano por donde se fue el pelinegro, pero suspira resignada al ver que este se fue. –No le dije a que horas iremos a ver el maratón... en fin, más de rato le hablo.


- ¡Vamos Luka, llama al novecientos once! –exclama Luze alterado, jalándose los cabellos y teniendo mirada de desquiciado.

- A eso voy, calma… y tomate esa pastilla. –Luka tiene el teléfono en manos, y se le ve también algo alterado, pero no le llega ni un pelo a lo alterado que esta su gemelo, es que él si sabe controlarse.

- ¡¿Qué me calme dices?!... ¡¿Cómo me puedes pedir eso sabiendo que Elea no está en su habitación siendo que esta recién salida del hospital?!... ¡La ha de haber secuestrado el mocoso con ojos de gato! –Luze se estira los cabellos con más fuerza y su mirada brilla de forma mas desquiciada.

Luka esta por marcar el ultimo numero cuando la puerta se abre, ambos voltean viendo a Nicole con la cabeza inclinada hacia abajo, siendo acompañada por Elea.

- ¡Nicole! –Luze se acerca a su hermana menor y la toma de los hombros mirándola como si fuera una heroína. –Has salvado a Elea de las garras de ese pervertido ojos de gato. –dice conmovido, para después posicionarse frente a Elea y comenzar a inspeccionarle de arriba abajo para verificar que este bien haciendo que a Elea le resbale una gota de sudor en la nuca.

Luka alzo ambas cejas, Nicole siguió con la cabeza inclinada hacia abajo, la conoce bien y ante lo que dijo Luze seguro Nicole le hubiera seguido el juego o hubiera inventado algo haciéndola quedar como la heroína de la historia, o alguna pendejada por el estilo, pero nada.

Ve como su hermana comienza a caminar sin alzar el rostro.

- ¿Pasa algo? –Luka la mira de reojo cuando pasa alado de él.

- Nada. –dice cortante y sigue su camino.

Luka frunció el entrecejo, es la primer vez que su hermanita le contesta así, de hecho a nadie la había visto contestarte así. El pelinegro alza la mirada hacia Elea viendo como tiene expresión de fastidio mientras Luze la toma de los hombros y la mira como desquiciado mientras le pregunta en donde esta su secuestrador para ir a matarlo.

- ¿Elea estuviste con Nicole?

La pelinegra alza la mirada hacia Luka y Luze voltea. Elea simplemente asintió, por lo que Luze suspiro aliviado, su hermanita no estuvo en las garras de Ryoma.

- ¿Sabes que le paso?

- Más o menos. –dice indiferente y Luze los mira curioso, ya que no sabe de lo que hablan.

- Te escucho. –Luka la mira de forma penetrante.

- Sabes que no me gusta hablar sobre las cosas de los demás. –Elea comienza a caminar hacia el pasillo.

- Es nuestra hermana y me preocupa, si le paso algo malo quiero saberlo para ayudarle. –Luka la mira de reojo cuando pasa a su lado.

- Tranquilízate, no es nada malo. –dice con indiferencia y sin detenerse.

- ¡Elea si sabes algo dínoslo! –grita furioso Luze, no sabiendo que quiere saber su gemelo pero supone que es algo importante, mas Elea ni lo pelo.

- (Primero Elea comenzó a comportarse extraña y la razón se debió a que se enamoro del mocoso, ahora Nicole se comporta extraña… — Luka frunce el entrecejo. –Fue mala idea venir a Japón) – ¿Luze hay posibilidad de que las mocosas nos hagan caso si exijo que regresemos a Inglaterra? –su frente se sombreo de negro sabiendo la respuesta y Luze alza una ceja extrañado por la pregunta.

- Sabes que no la hay, menos ahora que Elea anda de novia con el mocoso. –al decir lo ultimo su mirada de desquiciado volvió. –Y Nicole fue la que se encapricho en traernos aquí… no hagas preguntas estúpidas Luka, lo único que nos queda es quedarnos aquí para cuidar que no se le acerquen mocosos con intensiones ocultas. –dice furioso y a Luka se le sombreo más la frente de negro porque sabe que tiene razón.


Elea está en su habitación de pie, tocando el violín mientras tiene sus ojos cerrados mostrando concentración.

La puerta es abierta y por ella entra Nicole quien sigue con la cabeza inclinada hacia abajo, ni siquiera se ha cambiado la ropa deportiva que se coloco para jugar tenis esta mañana.

La pelinegra se adentro completamente en la habitación y cerro la puerta tras de sí, para después recargarse en la puerta.

Elea termina de tocar la pieza y abre sus ojos, alzando la mirada hacia donde esta Nicole.

- ¿Te diste cuenta verdad? –Nicole alza su mirada, dejándole ver a su hermana los frustrada y acongojada que se muestra en sus ojos.

- Si. –Elea da media vuelta y se acerca a la cama para comenzar a guardar el violín en el estuche que esta encima de la cama.

- El tenis me lo tomo muy enserio, jamás me distraigo al jugar, menos cuando voy a tener un juego con un oponente tan bueno como lo es Ryoma.

- Lo sé. –dice con tranquilidad Elea, ya terminando de guardar el violín y volteando a verla.

- Por más que le doy vueltas a la cabeza no logro entender porque me distraía con facilidad al ver lo que esa chica y Momo-chan-senpai hacían, mucho menos logro entender porque me molestaba su cercanía y forma en la que se tratan. –su tono de voz deja ver lo frustrada que esta por no encontrar la respuesta y Elea alza ambas cejas. –Nunca antes me había sentido así… es raro. También… también me di cuenta de lo mal que me cae la chica y ni la conozco, yo no soy de las que prejuzgan o se crean un concepto de las personas sin llegar a tratarlas.

- ¿Te diste cuenta que a esa chica le gusta Momoshiro?

- Si. –Nicole aprieta sus puños, sintiendo nuevamente esa sensación de furia recorrerle todo el cuerpo.

- (Manipuladora, traviesa y juguetona, pero muy ingenua) –Elea ríe entre dientes, es muy obvio lo que le pasa y Nicole frustrándose por no darse cuenta.

- Ayúdame one-chan, sé que tu sabes lo que me pasa… tu y Luka-nii son muy observadores, pero Luka-nii no me puede ayudar porque no vio lo que paso y tu si… sino consigo dar con la respuesta de lo que me pasa sé que no podre jugar tenis como se debe, no daré todo de mi por seguir dándole vueltas a lo que paso ahora. –Nicole la mira suplicante, Elea se sorprendió un poco, nunca la había visto pedir las cosas de esa forma, se veía tan desesperada.

- (El tenis es su pasión, suena lógico que se ponga así cuando sucede algo que le impide disfrutarlo) –Elea suspiro con pesadez, no le gusta meterse en esta clase de cosas, pero Nicole es su hermana, no puede dejarla así.

Elea se sentó en la cama y palmeo a su lado para que Nicole se siente. La menor al ver la acción de su hermana se emociono, eso significa que si la va ayudar, así que rápidamente se sentó a su lado antes de que se arrepienta.

- ¿Momoshiro se te hace guapo?

- ¿Qué tiene que ver eso con lo que esta pasando? –Nicole la mira curiosa, sintiendo sus mejillas calientes.

- Todo… así que responde.

Nicole se rasca la nuca extrañada, no le encuentra enlace a eso con lo otro, pero si su hermana dice que tiene mucho que ver decidió contestar.

- Si. –admite con sinceridad, teniendo sus mejillas mas sonrojadas.

- ¿Y eso no te responde el porque te distrae cuando otra chica que gusta de él esta cerca, por lo que te molesta? –Elea alza ambas cejas, con eso seguro su hermana ata cabos.

- Sigo sin verle enlace a una cosa con la otra. –Nicole se rasca la nuca extrañada y Elea casi cae estilo anime. – Si dices que me distraigo porque Momo-chan-senpai se me hace guapo y otra chica se le acerca, ¿entonces también me distraeré cuando otra chica guapa se les acerque a los demás chicos? –pregunta curiosa.

- ¿Se te hacen guapos los demás chicos? –Elea la mira incrédula.

- ¡Casi todos son re monos! ¡Con esas facciones orientales! –Nicole se muestra emocionada. –Kikumaru-senpai, Tezuka-senpai, Kaidoh-senpai, Fuji-senpai… hasta Taka-san se ve mono cuando grita su "¡mornning!" –dice emocionada. –El único que no me gusta es Inui-senpai, él me da miedo, hasta Oishi-senpai se me hace mono con esa pelona y aire de mamá de los pollitos. –dice divertida un Elea tiene la nuca llena de gotas de sudor. –Y Momo-chan-sempai ni se diga, es divertido, caballeroso, fuerte y guapo. –Nicole asintió dándose la razón a si misma. –Incluso Ryoma tiene su lado mono, solo que no lo saca mucho.

- (¡Oye! Ryoma es muy mono y siempre lo será) –Elea entrecierra la mirada, pero luego suspira con pesadez, sabiendo que ese no es el tema. –Aunque todos se te hacen monos o lindos, yo pregunte si se te hacían guapos.

- ¿Qué no es lo mismo? –Nicole la mira curiosa y a Elea le apareció un tic nervioso donde se esta desesperando.

- (Ingenua de hueso colorado) –Elea la mira como si no tuviera remedio—Cambiemos de táctica. –Elea le palmea un hombro y la mira con seriedad mientras que Nicole asintió. – ¿Quién te gusta?

- ¡Todos! Cada uno tiene su lado mono. –Nicole sonríe emocionada, recordando lo divertido de cada uno.

- ¿Todos te gustan como a mí me gusta Ryoma? –El tic en Elea se marco más.

- ¡Claro que no! –exclama sonrojada. –Son mis amigos. –Nicole la mira como si le hubiera dicho que le gustan Luka o Luze de esa forma.

- ¿Incluso Momoshiro?

- Momo-chan-senpai también es mi amigo.

- ¿Lo que significa que no te gusta, ni te gustara como a mí me gusta Ryoma? –Elea entrecierra la mirada y Nicole se sonrojo más.

- N..no, yo digo que no. –Nicole se extraño, no debía dudar, debía responder rápidamente, después de todo ella sabe que Momo es su amigo.

- ¿Segura? –Elea siente que ya esta por darse cuenta, solo un empujón más y se librara de esto.

Nicole baja la cabeza mostrándose pensativa.

- ¿Crees que me guste Momo-chan-senpai de forma romántica? –Nicole la mira curiosa y ansiosa porque ella le de la respuesta.

- No lo sé…dímelo tu.

- ¿Cómo sabes cuando alguien te gusta de manera romántica y no como amigo?

Elea alza ambas cejas, mirándola incrédula.

- Nicole. –la llama seria. –¿Nunca te a gustado un chico de forma romántica? –pregunta incrédula, no creyéndose eso.

- No lo creo. –Nicole se soba la barbilla intentando recordar y Elea cae estilo anime, ahora entiende porque no tiene con que comparar su hermana de gustos de amigos a gustos de atracción. –Así que dime como se siente cuando te gusta un chico de forma romántica… tú debes saberlo.

- Cuando un chico te atrae. –Elea se pone de pie y se vuelve a sentar. –Cuando te gusta de manera romántica como le dices tú, sobresale de los demás para ti.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Nicole ya estoy ayudándote mucho con esto, el explicarte como se siente algo es mucho pedir, no sé ni como decírtelo… habla con tus amigas que para eso las tienes. –Elea entrecierra la mirada, ya sintiéndose harta de esto.

- No one-chan, ayúdame… ya te comprometiste ahora sácame la duda completa. –dice con firmeza. –Solo dime como supiste que Ryoma te gusta. –Elea se sonrojo toda y Nicole la miro divertida.

- Desde que lo vi supe que me gustaba.

- ¿Pero cómo? –Nicole se vuelve a mostrar curiosa.

- Nicole tienes mentalidad de bebé. –Elea entrecierra la mirada y Nicole la mira ofendida. –Supe que me gustaba porque se me hace atractivo, quería besarlo y llamar su atención.

- ¿Por eso lo molestabas con eso del tenis? –Nicole la mira sorprendida.

- Supongo… él fue el primero en atraerme de esta forma tan intensa como para querer su atención. –aclara al ver la mirada de su hermana, y sintiéndose avergonzada, ya ha dicho mucho. –Lee una revista juvenil o has un test ahí, no me importa, pero ya déjame en paz. –exclama molesta, ocultando su vergüenza.

- Demo. –Nicole hace un infantil puchero.

- ¡Sal! –Elea la fulmina con la mirada y Nicole suspiro resignada al verla enojada, sabe que así ya no le seguirá ayudando, en si fue una proeza hacerla hablar tanto. –

- (Ryoma la ha hecho un poco mas habladora) –Nicole sonríe internamente ante su pensamiento mientras se pone de pie. –Seguro si veo novelas o algún anime me ayude a entender como se siente cuando te gusta un chico para novio. –Nicole se soba la barbilla pensativa mientras camina hacia la puerta.

Elea suspira aliviada al verla salir, la verdad su hermana menor es desesperante y muy ingenua, aun le sorprende que no sepa diferenciar entre gustarle alguien como amigo a gustarle alguien como pareja. Además que la hizo decir cosas vergonzosas, esta plática de hermanas le quito varios años de vida, no le quedaron ganas de volver a tener otra.

- (Quiero ver a Ryoma.–al darse cuenta de lo que pensó un tic nervioso se instalo en su ceja derecha. –Lo acabo de ver hace menos de dos horas) –su frente se sombreo de negro.


Nanjiro esta tranquilamente barriendo la calle, mira el suelo, como va juntando las hojas secas con la escoba, pero detiene su acción al ver unos pies femeninos envueltos en unos tenis blancos pararse frente a los suyos. Curioso alza la mirada y puso expresión bobalicona al ver a esa sexy pelinegra con cuerpo de tentación y cara de ángel que con esos lentes oscuros tapando sus ojos la hacen ver sexy.

- Busco a Echizen Ryoma… ¿esta es su casa? –la pelinegra se alza los lentes dejando ver esos ojos platas.

Nanjiro siente que le dará un paro—y no cardiaco—al ver esos ojos platas que poseen una mirada penetrante y sensual.

- ¿Desde cuándo shonen tiene amigas tan sexys?) – ¿Puedo saber quien busca a shonen?

- ¿Shonen? –la chica alza las cejas extrañadas.

- Ryoma, así suelo llamarlo. –aclara divertido, por sus rasgos sabia que no es japonesa, además que aunque no se note mucho conserva el acento ingles.

- ¡Ah!... Crosszeria Elea.

- ¡¿Elea?! –Nanjiro ensancha los ojos sorprendido, para después mirar de arriba abajo a la chica extrañándola. –(No pues ya veo porque shonen esta tan coladito) –Nanjiro niega divertido. –Un gusto… Yo soy Echizen Nanjiro, padre de Ryoma.

Elea ensancha levemente los ojos mostrando sorpresa, su impulso por ver a Ryoma la impulso a ir a su casa, intento entretenerse para no ceder ante el impulso, pero no lo consiguió y solo lograba tocar peor, así que decidió seguir su impulso e ir a su casa, una parte de ella tiene curiosidad de saber cómo vive, por eso se dejo llevar y ahí esta.

Sabia que al ir a la casa de su novio se toparía con sus padres, pero no pensó que ese hombre con apariencia vaga sea el padre de Ryoma, aunque ahora que se fija bien nota el parecido que tiene la mirada de ambos.

- Entra Elea. –Nanjiro mueve sus cejas de forma insinuante, haciéndolo ver como un pervertido, dejándole en claro a Elea que Ryoma no saco el carácter de su padre.


Rinko se hincada en el piso del comedor limpiando la mesa en la que comen mientras tararea una canción. Al oír unos pasos acercándose voltea viendo a su esposo que tiene una sonrisa traviesa tras su rostro, desde donde esta distingue alguien ir atrás de su esposo, pero al ser él más alto su cuerpo le tapa.

- Esa cara me da mala espina. –la mujer entrecierra la mirada cuando su esposo se detiene frente a ella.

- Querida mira quien nos visita. –Nanjiro se hace a un lado dejando ver a la linda chica pelinegra que usa los lentes oscuros como diadema y mira curiosa a la señora.

Rinko la mira curiosa, no recuerda haber visto antes esa chica, lo recordaría de ser diferente después de todo es una chica muy hermosa.

- Te presento a Crosszeria Elea, la novia de tu hijo. –Nanjiro sonríe divertido al ver a su esposa desencajar la mandíbula.

Elea mostro sorpresa en sus ojos, no se imagino que los padres de Ryoma supieran de su relación. Sintió un agradable cosquilleo en el vientre porque Ryoma les haya hablado de ella a sus padres.

Rinko rápidamente se puso de pie, he hizo una leve inclinación en forma de saludo por lo que Elea la imito algo nerviosa, jamás había estado en una situación así.

- Un gusto… soy Echizen Rinko, madre de Ryoma.

- El gusto es mío señora. –dice de forma educada.

- Solo llámame Rinko querida. –la mujer le sonríe de forma amigable y Elea no siendo muy expresiva se esforzó para dedicarle una sonrisa.

- (Estoy bien jodida, vine por mi cuenta a la casa de Ryoma sin avisarle nada y conozco a sus padres… esto me esta haciendo hacer cosas que jamás pensé hacer) –una gran gota de sudor resbala por la nuca de la pelinegra.

- ¡Iré por shonen, muero por ver su cara! –exclama emocionado Nanjiro, corriendo hacia las escaleras, provocando que a ambas mujeres les resbale una gota de sudor en la nuca.

- ¿Gustas algo de tomar Elea-chan? –la castaña le sonríe amigable.


Ryoma esta acostado en su cama, usa su brazo derecho como almohada mientras que con el izquierdo aprieta una pelota de goma. A su lado, acurrucado esta Karupin.

Ya se le paso un poco el coraje, ese juego que tuvo con Momo en la cancha de su casa lo ayudo a descargar la molestia que sintió porque Nicole la haya decepcionado en el juego.

- ¡Shonen! –Nanjiro abre la puerta de golpe.

Ryoma lo mira molesto, notando a su padre sonreír de esa forma que le cierra los ojos lo que le trajo mala espina.

- Tienes una novia muy guapa y sexy, ya veo porque te tiene coladito. –Nanjiro abre sus ojos y mueve sus cejas de arriba debajo de forma insinuante. –esa cabellera negra hace resaltar el tono claro de su piel y esos ojos platas hacen que uno se pierda en la locura con su mirada. –dice de forma poética.

- ¿Cómo sabes que Elea tiene cabello negro y ojos platas? –pregunta sorprendido.

- Porque esta haya abajo con tu madre. –Nanjiro le sonríe divertido.

Ryoma se para de golpe y sale corriendo de la habitación, empujándolo en el proceso, quería comprobar que su padre no mentía aunque lo dudaba, él le dijo muchas cosas sobre el físico de Elea.


Ante el sonido apresurado de unos pies chocar contra la madera, ambas mujeres que están hincadas sobre unos cojines en el salón de te voltea viendo a un agitado Ryoma en la entrada mirando sorprendido a Elea.

Ryoma casi desencaja la mandíbula, jamás se imagino que Elea llegaría de la nada y este ahí sentada con su madre, mirándolo extrañada mientras sostiene una taza de te, para empezar no sabia que ella supiera donde vive.

- ¿Qué haces aquí? –pregunta algo brusco, y es que el que Elea esté ahí, estando su padre al asecho le pone los pelos de punta.

Ambas mujeres fruncen el entrecejo, molestas por la forma tan brusca en la que hablo, hacia creer que le molesta que la pelinegra este ahí.

- Nunca aprenderás a ser amable con las damas… ni siquiera con tu novia. –dice con decepción Nanjiro que esta atrás de su hijo el cual se tenso. – ¿Elea que le viste a mi hijo? Entiendo si lo quieres botar, hay mejores partidos.

- Cállate viejo. –Ryoma lo mira sobre su hombro, intentándolo matar con la mirada, provocando que el samurái amplié su sonrisa.

- Ryoma pienso igual que tu padre. –dice en forma de regaño la castaña y Ryoma mira con decepción a su madre, que ya piense como su padre lo decepciona. –La forma en la que le hablaste a Elea-chan cuando ella solo vino a verte, no fue nada caballerosa.

Elea se pone de pie, y hace una leve inclinación en forma respetuosa hacia Rinko.

- No debí venir sin avisar… siento las molestias. Lo mejor será irme. –dice de forma educada.

- ¿Ves shonen? Ya la asustaste, no vengas llorando si te corta mañana. –dice con burla y Ryoma gruñe furioso.

El azabache se acerca a Elea y la toma de la mano, llevándosela consigo hacia las escaleras.

Los padres del chico oyen los pasos de ambos subir las escaleras, para luego oírse chocar en el piso de arriba, seguido de cerrar brusco de una habitación.

Nanjiro niega divertido.

- Al sentirse amenazado porque el jefe de la manada le haga algo a su hembra se la llevo a su territorio. –dice divertido.

- Nanjiro, Ryoma se la llevo a su habitación… ¿está bien que permitamos que dos jóvenes de diferente sexo estén solos en una habitación? –la castaña se sonroja mirando a su marido.

- Déjalos ser mujer, mientras se cuiden está bien… ya están grandecitos. –dice divertido.

- ¡Nanjiro! –exclama avergonzada la mujer. – ¡Crees que ellos ya hayan…? –la mujer no puede formular la pregunta ante lo abochornada y choqueada que se encuentra al pensar que su retoño ya a estado con una mujer.

- Si no fuera así dudaría de la hombría de shonen… teniendo a una mujer así como novia solo un gay se resistiría. –Nanjiro agita una mano restándole importancia.

- ¡Nanjiro! –exclama molesta la mujer.


Karupin que esta sobre la cama mira curioso a su amo quien entro a la habitación tomando de la mano a una desconocida.

Ryoma le pone seguro a la puerta, no dejara que su padre entre e intente hacerle algo pervertido a Elea, la cual esta atrás del mirándolo indiferente.

- ¿Por qué viniste? –Ryoma voltea a ella, mirándola furioso, no sabiendo que sus palabras le dolieron.

- Solo quería verte… si te molesta que haya venido, hazte a un lado, me iré. –dice cortante.

Ryoma ensancha los ojos y deseo morderse la lengua.

- No me molesta, es solo que no quería que el viejo te conociera.

- Oh… déjame salir. –Elea lo fulmina con la mirada.

- ¡No malentiendas! –exclama alterado al verla más molesta. –Es que el viejo es muy pervertido y no quería que te manosea o algo… es muy mañoso. –aclara algo nervioso, teme empeorar la situación, y a Elea le resbalo una gota de sudor en la nuca.

- ¿Solo por eso no querías que conociera a tu padre? –Ryoma asintió, teniendo las mejillas sonrojadas, sintiendo vergüenza por el viejo que tiene por padre. – ¿Qué este aquí te molesta?

- ¡Claro que no! –exclama indignado. –Me sorprendí, no me lo esperaba… lo único que me molesta es que conozcas al viejo…. Da pena ajena.

- Créeme, mi padre no es muy normal que digamos. –Elea sonríe divertida y Ryoma la mira incrédulo, no se cree que haya peor padre que el de él. –Solo te digo que no te gustaría conocerlo, es más celoso que Luka y Luze juntos. –el azabache se estremeció.

Elea se acerco a él y tomo su rostro en sus manos, para luego acerca el suyo al de él entrecerrando sus ojos, por lo que Ryoma entrecerró los suyos.

Cuando están por unir sus labios de la nada Karupin maúlla y se les echa encima, rasguñándole una mejilla a Elea que hizo una mueca de dolor.

Ryoma sorprendido rápidamente tomo en sus brazos a Kurupin, alejándolo de Elea, y el gato pela los dientes, gruñendo furioso hacia la pelinegra que lo fulmina con la mirada.

- ¿Tu gato? –dice entre dientes.

- Se llama Karupin. –Ryoma alza la mirada viendo el rasguño en la mejilla derecha de la chica, por lo que frunce el entrecejo. –Karupin, eso no se hace. –regaña al gato que deja de gruñir furioso a Elea para mirar a su amo triste por el regaño. –Lo siento, por lo general no se porta así—Ryoma mira a Elea quien lleva su mano a su mejilla.

- Esta celoso. –dice mirando recelosa al gato.

- ¿Celoso? –Ryoma se extraña, pero al ver que su gato se mueve inquieto, queriéndosele echan encima a Elea mientras le gruñe y lanza zarpazos hacia ella regresa su vista a él. –Tranquilo Karupin. –dice extrañado por sus actitud, pero al ver que el gato no se controla y se remueve con mas ganas para echársele encima a la pelinegra que lo mira con recelo suspira derrotado.

Ryoma da media vuelta y abre la puerta, coloca el gato en el suelo del pasillo y lo mira con severidad, para después cerrar la puerta.

Karupin maulló, rasguñando la puerta, su amo nunca lo ha sacado de la habitación ni mirado. Su amo se enojo con él por culpa de esa humana, que desde ahora odia con más intensidad.

Nanjiro que va subiendo las escaleras, al terminar de subir y doblar un poco se sorprende al ver a Karupin rasguñando la puerta y maullando con tristeza, no pudo evitar sonriera divertido.

- Te han sacado de la habitación. –dice juguetón, apuntando al gato que deja de rasguñar la puerta y lo mira. –Así es la vida Karupin. –Nanjiro se acerca al gato y lo carga. –Uno se vuelve adolecente, llega una chica bonita y te sacaran de la habitación para que puedan hacer cositas. –dice divertido mientras camina con el gato en brazos, gato que lo escucha atento y lo mira curioso. –Al menos cuando ella no esté te hará el mismo caso que antes, pero nada mas deja que se casen y lleguen los hijos, entonces te convertirás en el juguete de los diablillos. –dice con burla y tal parece que el gato entendía lo que decía porque puso mirada de horro, divirtiendo al samurái.


Elea está sentada en la cama, Ryoma está a su lado limpiándole el rasguño con una gasa con alcohol. La pelinegra hace una mueca de dolor ante el ardor.

- ¿Te duele?

- Arde.

- Tal vez deba usar otra cosa para desinfectar. –Ryoma sonríe travieso, dejando la gasa a un lado.

- ¿Cómo que? –Elea lo mira de reojo, sonriendo de forma torcida.

Ryoma mira de reojo la puerta asegurándose de haberle puesto seguro después de sacar a Karupin, al ver que si amplia su sonrisa y regresa su vista a Elea.

- Probemos con esto. –Ryoma acerca su rostro y saca su lengua, pasándola por el rasguño, haciéndola cerrar los ojos, disfrutando el tacto. – ¿Mejor?

- Mejor. –Elea abre uno de sus ojos.

- ¿No quieres estrenar mi cama? –Ryoma la mira travieso. –Seria la primera vez que lo hago en mi habitación y mi cama.

- Por mi no hay problema. –Elea le sonríe coqueta.

Ryoma amplía su sonrisa.

- Solo no hagas mucho ruido, mis padres están abajo. –dice con diversión, acostando a Elea en su cama para posicionarse encima de ella.

- Intentare no gemir fuerte. –dice traviesa y Ryoma la mira extasiado, para después sellar sus labios con los de ella en un apasionado beso que ella respondió de la misma forma.


Nicole esta sentada en una banca de un parque. Sobre sus piernas tiene una revista, la cual lee con absoluta atención. Decidió hacerle caso a su hermana mayor y salió a comprar una revista juvenil, así que ahora se encuentra haciendo un test de amor.

- (Bien, ya conteste todas las preguntas, es hora de contar las respuestas para saber el resultado) –la pelinegra sonríe complacida y sintiéndose ansiosa por tener la respuesta pronto.

- ¡Nicole!

La chica se sobresalto y escondió la revista rápidamente atrás de ella, alzando la mirada, viendo a Momoshiro caminar hacia ella teniendo una gran sonrisa adornando sus labios y alzando su mano derecha.

Al verlo se sonrojo toda y se sintió nerviosa, como si estuviera apunto de ser descubierta en una travesura.

- Hola senpai!... ¿Qué haciendo por aquí? –la chica sonríe nerviosa, mirando de reojo hacia atrás, donde tiene la revista.

- Después de la casa de Echizen me pase a comer algo e iba para mi casa, al divisarte vine a saludarte… ¿y tú? ¿Qué haces aquí? –pregunta curioso.

- Salí a tomar un poco de aire y a distraerme. –su sonrisa nerviosa se marco más.

- Comprendo. –Momoshiro le sonríe compresible haciéndola sonrojar.

Nicole no entiende porque ahora se sonroja por todo ante él, lo amerita a que se debe a la platica que tuvo con su hermana y a lo que ha estado pensando.

- Echizen me conto porque detuvo el partido. –Nicole se tenso. –No te preocupes, a todos nos pasa; hay momentos en los que tenemos muchas cosas en la cabeza que nos he difícil concentrarnos, seguro eso te paso a ti.

- Si. –Nicole suspira aliviada al saber que ni él ni Ryoma se dieron cuenta lo que en verdad la distrajo.

- Me alegra que estés mejor, la verdad no me gusta verte decaída. –dice con sinceridad y Nicole sintió su corazón palpitar de una forma como nunca antes lo ha hecho. –Si ya te sientes mejor… ¿qué me dices? ¿Te gustaría ir conmigo a patear algunos traseros en las canchas callejeras?... si jugamos dobles seguro los machacaremos. –dice divertido.

- ¡Suena divertido! –exclama emocionada. –Pero no traje mis raquetas. –Nicole se muestra desanimada, enserio que tiene ganas de jugar en equipo con Momo.

- No te preocupe, yo traigo las mías… siempre cargo dos. –Momoshiro le sonríe amigable y Nicole sonríe emocionada, haciéndolo sonrojar, siempre se sonroja al verla sonriera, no puede evitarlo ya que la chica se ve mas hermosa cuando sonríe.


Elea ha terminado de ponerse la ropa. Voltea hacia donde esta el azabache, viéndolo abrocharse los bermudas.

Voltea todo su cuerpo hacia él y posa sus manos en sus mejillas, alzándole el rostro, por lo que Ryoma se mostro curioso.

Elea le sonrío levemente haciéndolo sonrojar un poco, pero quedar hipnotizado por su mirada como ella quedo con la mirada de él. Ambos acercaron sus rostros, uniendo sus labios con los del otro, dándose un beso tierno.

Al romper el beso, ambos abren los ojos topándose con la mirada del otro, sintiendo sus corazones palpitar como siempre lo hacen cuando están ceca del otro.

- ¿Quieres ir a comer un helado?

- ¿Una cita? –Ryoma se sorprendió por la pregunta, pero luego sonríe divertido.

- Si, será una cita. –dice con diversión y Elea sonríe divertida.


Rinko está en el recibidor, hablando por teléfono. Al terminar la llamada cuelga y voltea a la escalera al oír unos pasos viendo a su hijo bajar en compañía de la pelinegra. Al verlos la castaña se sonrojo, aun le es difícil de creer que su retoño haya estado a solas en su habitación con su novia, no es tonta y sabe que no se la pasaron platicando.

Pero sabiendo que su hijo ya es un adolecente, se hizo la desatendida, es lo mejor por el bien de su salud mental, y se hizo creer que ambos jóvenes solo se la pasaron dentro de la habitación platicando.

Ryoma al ver a su madre al pie de la escalera se sonrojo, sintiéndose algo avergonzado por haber estado con su novia haciendo cositas pervertidas en su habitación.

- ¿Saldrán chicos? –la mujer les sonríe amigable cuando terminan de bajar las escaleras.

- Si. –Ryoma desvía la mirada nervioso y Elea que lo mira de reojo se le hizo encantador.

- ¿Elea-chan gustas quedarte a cenar?

- Me encantaría, pero debo regresar temprano a casa… mis hermanos no saben que salí. –dice con educación, no puede ser mal educada con la suegra.

- Entiendo… será para la otra, porque espero que Ryoma te vuelva a traer a casa para conocerte más. –la castaña mira con advertencia a su hijo.

- Solo dile al viejo que se comporte. –Ryoma frunce el entrecejo, agradeciendo que su padre no este a la vista.

- Lo hare. –dice divertida la mujer.

- Fue un gusto conocerla Rinko-san. –Elea hace una leve inclinación de cabeza a modo de saludo.

- Lo mismo digo. –la mujer le sonríe amigable.

Ryoma sonrío de forma torcida, mostrándose complacido, aunque no se lo haya planeado le gusta que Elea se relacione con su madre, que la conozca.


- ¡Ganamos! –exclama emocionado Momoshiro, dejando caer la raqueta y volteando hacia Nicole que sonríe emocionada al ver que pudo concentrarse, pero se sorprende cuando el pelinegro la toma de la cintura para alzarla.

Nicole mira su rostro, teniendo los ojos cerrados y con esa gran sonrisa adornando su rostro se le hizo muy apuesto, su corazón comenzó a palpitar con más fuerza, su sonrojo regreso y sin poder evitarlo sonrío también.

Sus dos contrincantes que están frente a ellos, de rodillas, quitaron su mirada de derrota y muestran una sorprendida al ver como el chico cargo a esa hermosa chica, el ambiente de pronto se había tornado meloso.

Momoshiro abre los ojos y su sonrisa es remplazada por una nerviosa, mientras se sonroja, rápidamente la baja con delicadeza.

- Lo siento… me deje llevar. –apenado se rasca la nuca.

- No me molesto, fue divertido. –Nicole le sonríe amigable.

Momoshiro se sonroja más y voltea todo su cuerpo hacia donde están sus adversarios.

- Espero se hayan dado cuenta que no están a nuestro nivel. –Momo los apunta con uno de sus dedos, queriéndose mostrar triunfante, pero ese sonrojo en sus mejillas y sonrisa nerviosa no ayudaba en nada, no entiende como fue tan impulsivo como para tomarse esas atribusiones con Nicole, agradece que la chica no se haya molestado.

Nicole le mira el rostro divertida.

- (Momo-chan-senpai siempre me ha parecido divertido y muy gracioso, tal vez por eso me gusta mucho) –Nicole ensancha los ojos al darse cuenta de lo que pensó.

Sin poder evitarlo la chica mantiene su mirada en su rostro, dándose cuenta de lo guapo que es, y lo mucho que le esta gustando observarlo.


Ryoma y Elea van caminando por la acera, uno alado del otro. La pelinegra ensancha los ojos mostrando sorpresa al sentir su mano ser tomada por la de Ryoma. Sorprendida lo voltea a ver, notando como este mira a lado contrario, aun así divisa el leve sonrojo en sus mejillas.

La pelinegra sonríe enternecida, y aprieta más el agarre. Ryoma la mira de reojo viendo como esta le sonríe, lo que hizo aumentar su sonrojo.

- ¡¿Quién se anima a tener otro partido con esta pareja de dobles super poderosa?!

Ambos voltean hacia las canchas callejeras que están por donde pasan, viendo a Momoshiro en pose chula y a Nicole mirándolo divertida.

- ¡Momo-senpai! –exclama sorprendido Ryoma, pero rápidamente se tapa la boca, esperando que no lo haya oído, luego se le va a pegar y le va arruinar la cita con Elea.

Como si Momo tuviera un radar detecta Ochibi´s voltea y se sorprende al ver a Ryoma en compañía de Elea.

- ¡Echizen! –Momoshiro corre emocionado hacia su amigo, siendo seguido por Nicole que se sorprendió al verlos también. Ambos teniendo en mano sus raquetas.

- Debimos tomar otro camino. –Ryoma le sombrea la frente de negro.

- ¡Woo! One-chan no pensé verte por aquí, pensé que estarías en casa guardando reposo como se debe. –dice con cierto reproche cuando llegan a ellos.

- Ya estoy bien… solo iré a comer helado con Ryoma. –el azabache baja la cabeza derrotado porque su novia haya dicho eso.

- ¡Helado! ¡Genial! –exclaman ambos, siendo rodeados por un aura brillante.

- (Mira que bonita pareja hacen, hasta dicen lo mismo) –piensa de forma irónica Elea, mirándolos como si fueran un par de retrasados.

- ¡Vamos con ustedes! –exclama emocionado Momo haciendo que Ryoma se le sombree mas la frente de negro, al igual que Elea.

- ¡Si, y el cuñado invita! –exclama emocionada Nicole.

- ¿Por qué yo? –pregunta molesto Ryoma. –¡espera!... ¿cómo me llamaste? –pregunta sorprendido mirando a Nicole.

- Cuñado. –repiten divertidos Momo y Nicole, mirándolo con burla, mientras que Ryoma ensancha más los ojos.

- Al ser novio de one-chan, eres mi cuñado. –Nicole le sonríe picarona, al notar el sonrojo en el azabache.

- Si, su cuñado. –Momo amplia su sonrisa al ver a su amigo avergonzado.

- (Bien dicen que Dios los crea y solos se juntan) –un tic nervioso aparece en la ceja derecha de Elea al ver que esos dos se unen para molestar a su novio.


Se ve a un resignado Ryoma caminar a la par con Momoshiro, que va parloteando de cómo derrotaron a varios de sus oponentes entre él y Nicole.

El azabache mira la espalda de su novia que va adelante en compañía de Nicole, lamentándose por no ir a la par con ella debido a que la acera es muy angosta.

- (Lo que aseguraba ser una perfecta tarde en compañía de Elea, termino arruinándose por toparme a senpai) –Ryoma baja la cabeza derrotado.

- (Mi primera cita con Ryoma como novios y que no se planeo se vio arruinada por la pareja de idiotas) –Elea baja la cabeza derrotada.

- One-chan. –ante el llamado la pelinegra voltea, viendo a su hermana menor mirar de reojo hacia atrás para luego posar su mirada en ella, sonriéndole de oreja a oreja mostrando un lindo sonrojo en sus mejillas. –Ya me di cuenta; me gusta Momo-chan-senpai para novio. –dice apenada, en un tono para que solo su hermana la oiga.

Elea ensancho los ojos sorprendida, enserio que para cuando Nicole lo descubriera pensó que pasarían unos cuantos años, pero solo le tomo un día, eso sí que le causo sorpresa. Pero luego sonríe de forma burlona.

- Era obvio. –dice con burla y Nicole infla los mofles en un infantil puchero.

Continuará

enserio ke adoro las escenas d nanjiro es tan divertido escribir de el jajajajaja

spero el kap les haya gustado

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS