"Juudaime, ¿Quién es él?"
Durante ya casi 15 minutos, Hayato observó desconcertado al desconocido que encontraron gritando en la entrada principal de la mansión. La versión mayor de su jefe se encontró todo este tiempo intentando apaciguarlo, pero el sujeto no paraba de llorar y gritar, todo el tiempo pidiendo perdón y gritando el nombre de Vongola. Ciertamente no entendía del todo que pasaba, pero por la mirada de su jefe, algo andaba mal.
"Se parece al amiguito del pequeñín" Takeshi comentó a su lado, con una pisca de incomodidad en su expresión.
"Se llama Skull" Chrome les informó "El ex-arcobaleno de la nube"
"¿Arcobaleno?" Hayato observó sorprendido al chico de morado con nuevos ojos. Había visto con anterioridad al pequeño arcobaleno muchas veces, sobre todo en la batalla de representantes cuando la pequeña mancha morada se quedaba con los Shimon. Personalmente pensaba en él como un idiota, jamás logro comprender cómo un estúpido débil como él había logrado pertenecer a un grupo tan fuerte y temido como los arcobalenos.
Verlo ahora de esta forma, con esta nueva edad, era tan… extraño. Ya lo sabía, era obvio que 10 años es mucho tiempo y claramente las personas cambian tanto física como mentalmente, ya lo había comprobado con su propio jefe, con Chrome, Haru y Kyoko del futuro. Incluso con ver a lambo de 15 años y 25 años a través de la bazooka. Pero seguía siendo extraño.
"Vamos, Skull por favor, cálmate. No puedo entenderte si lloras" La voz de su jefe destilaba cariño y protección, tal cual lo hacia cuando el jefe de su tiempo hablaba seriamente con ellos y cuando cuidaba de lambo, i-pin y Fuuta. Pero detrás de esos sentimientos, Hayato también pudo ver otro en sus ojos. Era la preocupación, no como siempre la mostraba, su jefe de su época solía mostrar preocupación hasta por lo más mínimo, pero este era diferente. Su rostro no demostraba miedo ni temor, ningún signo de nerviosismo, más bien, era seriedad. Fuera lo que fuese que cruzaba por su mente, no era bueno "Skull, por favor"
"¡Yo no quería! ¿Todo fue culpa de verde!" Se lamentó.
"¿Verde?" Tsuna soltó un suspiro "¡Ahora que hizo?" Skull lo observó con grandes ojos acuosos antes de comenzar a llorar nuevamente, esta vez con mucha mas fuerza y los ojos de Tsuna se agrandaron "No me digas…" Miró entre sus guardianes y el lloroso adolescente, una migraña comenzando a crecer en su cabeza "Por supuesto" Gruñó.
Takeshi frunció el ceño en el intercambio "¿Qué? ¿Qué ocurre?"
Tsuna se levantó del sofá donde estaba sentado con el 'menor' para explicarles, su rostro claramente demostraba lo molesto e irritado que estaba "Creo que ya tengo una idea de quien los trajo aquí"
_PASADO_
…5 minutos, 53 segundos…
Tsuna observaba consternado el pequeño reloj en su mesita de noche, fulminándolo como si tuviese la culpa de cada uno de sus problemas. Bueno, tenia que intentar desquitar su frustración con algo ¿Por qué no con un inocente reloj?
Había pasado todo el día con la mirada fija en cualquier aparato que pudiera mostrar la hora y contaba en su mente la cuenta regresiva. Fue llamada la atención muchas veces por sus maestros por culpa de ello y casi fue dejado en detención por Nezu. Pero ahora que estaba en la comodidad de su hogar, era libre de ver fijamente la hora como un demente sin que nadie le molestase.
Tan solo unos minutos y todo estaría bien.
…5mintuos, 2 segundos…
Solo unos minutos y podría saciar cada una de sus dudas y preocupaciones sin remordimiento, después de todo, él fue prudente y les dio el tiempo suficiente.
… ¿Verdad?
…2 minutos, 52 segundos…
Pero ¿Qué pasa si lo que encuentra no es algo que quiera? ¿Y si lo que tanto anhela saber es algo horrible? ¿Algo de lo que luego se arrepentirá de descubrir?
Quizás sus amigos lo toman como una ofensa, tal vez está cruzando los límites, destruyendo su confianza.
…2 minutos y 30 segundos…
No. Ellos tuvieron demasiado tiempo ¿Verdad? Ellos ya actuaron demasiado extraños durante mucho tiempo y claramente les ocurre algo que no quieren decirle.
Tal vez podría dejarlos ser, esperar a que estén listos. Posiblemente su comportamiento es completamente razonable y él es el paranoico.
…2 minutos y 10 segundos…
Pero no es su culpa ser un paranoico ¿Alguien puede culparlo por ello después de todo lo que ha pasado? Después de tantos enemigos, tantas batallas y cada cosa extraña como viajar en el tiempo, ser paranoico podría ser la menor de sus preocupaciones, fácilmente podría tener problemas mentales graves o incluso estrés post traumático por todo esto.
Y un buen jefe debe estar preparado para todo ¿No? Eso es lo que siempre dice Reborn.
Reborn…
…1 minuto, 58 segundos…
¡Ohhhh, ese maldito! ¡El peor de todos es él! ¿¡Como fue capaz de desaparecer de la nada y no regresar para ayudarlo con esto!?
Ya ni siquiera había posibilidades de ser una prueba de Reborn. Sus tontas y dolorosas pruebas no toman tanto tiempo y su hiper intuición le hubiera avisado de cualquier cosa, como ahora, pero diferente.
No era tanto el tiempo que llevaba teniendo conocimiento de su hiper intuición, pero ya sabia un poco como actuaba esta y con quienes. Cuando se trata de Reborn, puede sentir el peligro de su presencia, pero al mismo tiempo no. Es un dolor punzante pero no tan doloroso como lo seria con otras personas. Suponía que era por su confianza en el Hitman.
Lo quisiera o no, confiaba en él, sabía que jamás le haría un daño real y siempre estaría allí para él. Puede ser que ese sea lo que más le moleste.
…1 minutos, 30 segundos…
Tiene miedo, mucho miedo. Sabe que algo malo esta ocurriendo y se siente muy solo y abandonado. Realmente esta solo ¿Cómo no estar molesto de esta forma?
…1 minuto, 20 segundos…
También esta preocupado por Reborn, por sus amigos, por todo en realidad. Necesita aclarar este asunto, necesita aclarar su mente.
…42 segundos…
Ya estaba, no hay mas opción. Igualmente le prometió a Kyoko llegar al fondo de esto y decirle sus resultados.
…30 segundos…
Era necesario.
…20 segundos…
Realmente necesario.
…10 segundos…
¿Verdad?
…1 segundo…
En ese escaso segundo los números iluminados en el pequeño reloj electrónico cambiaron y demostraban claramente el fin de la cuenta regresiva. Tsuna tomó un respiro ahogado dejando por un momento que su cerebro procesara lo que estaba ocurriendo, ya no había mas tiempo, no debía esperar por nada más, ya era capaz de salir y exigir respuestas.
Sintió su pecho doler y el latido de su corazón agitarse, mirando sus manos pudo notar el gran temblor y leve sudor en ellas. Esta nervioso, tiene miedo, también hay un poco de estúpida emoción inexplicable en su sangre.
Ya era hora.
(~°0°)~
Hayato enterró la cara entre sus manos, su cabeza comenzando a doler con una presión horrible en su cien. Takeshi a su lado le observó con simpatía y colocó una mano en su hombro como apoyo "No te preocupes, todo estará bien"
"Ambos sabemos muy bien que eso es una gran mentira" Gruñó sin real enojo. Hace ya mucho tiempo aprendió que irritarse por nada no servía… bueno, para nada "Tengo un mal presentimiento hoy…"
El chico moreno frunció el ceño "¿Mal presentimiento?"
"Si" Asintió dando un vistazo al duelo 'amistoso' que protagonizaban sus compañeros de la niebla y nube. Habían estado tan aburridos que comenzaron a entrenar de la nada, claro que Hayato como el líder que es de los guardianes, debió poner limites y ninguno de ellos había encendido sus llamas hasta ahora, solo combate cuerpo a cuerpo. Había ya algunos cortes, pero al menos no habían causado una destrucción masiva como lo era cuando realmente tenían la edad que ahora aparentaban.
También su compañero del Sol se encontraba a un rincón a lo lejos mirándolos, seguramente listo por experiencia para tratar alguna lesión.
Takeshi siguió su mirada al terreno exterior por un momento antes de sonreír, intentando hacer lo suyo, aliviar las preocupaciones de su familia "Tal vez te estas contagiando de Tsuna"
"¿De Tsuna?" Alzó una ceja.
Él asintió, su sonrisa ensanchándose más al captar el interés curioso de su amigo "La híper intuición, estas actuando igual a él cuando su cabeza duele por ella"
Hayato proceso esa información por un minuto antes de sonreír tímidamente y soltar una pequeña risa baja "Eso es curioso" Miró el vaso de limonada en sus manos, el poco liquido que quedaba mostraba su reflejo y la mueca que crecía en su rostro "No importa cuanto lo vea, esto sigue siendo raro"
"Si…" Takeshi hizo un puchero tocando su mentón "Extraño mi cicatriz"
Hayato bufó "Tienes 10 años menos… ¿y lo que más extrañas es tu cicatriz casi invisible?"
Takeshi frunció el ceño, poniendo una mano en su pecho en una señal de ofensa "¿Perdón? Es mi mas querida cicatriz, es mi cicatriz de guerra y la quiero, muchas gracias"
"¿De guerra?" El peli plata sonrió "Te la hiciste intentando enseñarle a Squalo a cocinar sushi ¿Qué guerra es esa?"
"Se nota que no estabas presente" El puchero volvió y Takeshi desvió la mirada con un pequeño sonrojo vergonzoso en sus mejillas "Fue toda una batalla a muerte…"
"Solo tú le enseñas a alguien como Squalo a cocinar con una katana…"
"¡Él necesitaba un hobby más normal que rebanar a la gente a la mitad!" Argumentó sacando una carcajada de su compañero "¡No es gracioso! ¡Es un problema grave!"
"Es parte del escuadrón de ASESINOS de Vongola, ¿A que mas esperabas que se dedicara? ¿A jugar al té con I-pin? ¿A visitar niños huérfanos y leerles cuentos a los enfermos?"
Takeshi de acostó de espaldas en el piso de madera, su vista fija en el antiguo techo a punto de caerles encima "Na' eso sería demasiado pedir… eso es mas la zona de Tsuna"
Tan pronto como mencionó el nombre, un pesado silencio cayo entre ambos y la atmosfera animada desapareció al instante. Takeshi frotó sus manos en su cara, intentando quitar los malos pensamientos de su mente sin real éxito "Supongo que realmente…" Comenzó antes de siquiera pensarlo "Mi cicatriz no es lo que más echo de menos…"
Hayato negó con la cabeza "Lo sé"
"Hayato…" Takeshi miro la nuca de su amigo, intentando descifrar su expresión "¿Es sano extrañar a alguien así? ¿No crees que es un poco extraño?"
"¿Qué en nuestras vidas no lo es?"
"Pero…" Takeshi intentó encontrar las palabras "Entiendo que es nuestro cielo, después de todo este tiempo… logro comprender el significado real de eso, de verdad. Pero…" Puso una mano en su pecho, donde hace ya días podía sentir una gran presión horrible "Sigue siendo extraño. Solo ha pasado un tiempo, unos cuantos días, no sentí esto cuando me separé de mi papá para ir a Italia… incluso cuando pasamos tanto tiempo en el futuro…" Tapó sus ojos con su brazo, intentando que las lágrimas frustradas que crecían en sus ojos no salieran de su lugar "Dios, sueno tan gay. Ni que fuera mi novia" intentó bromear con una sonrisa en sus labios, claramente fallando miserablemente cuando esta no duro más de cuatro segundos.
En medio de su discurso, Hayato había puesto una mano en su propio pecho, su cerebro procesando cada una de las palabras del japonés. Era cierto que estar lejos de su jefe era un sentimiento no muy bienvenido, dolía en su interior, sobre todo en situaciones como en estas, cuando no hay una seguridad real de volver a verle.
También era verdad que eso era un poco extraño, no tanto para Hayato en realidad, durante toda su vida, la única persona que se preocupo realmente por él fue su madre biológica, aparte de ella nunca sintió un verdadero sentimiento de protección hacia su persona, Bianchi era su hermana mayor y siempre (incluso con esas malditas galletas envenenadas) se sintió querido por ella, pero no al nivel que él necesitaba realmente.
Todo eso cambió cuando conoció a su jefe. Al principió se sintió furioso al conocerle, pensar que alguien que se veía tan lamentable y sin ninguna gracia lograría tener un puesto tan alto y poderoso, que conseguiría con una herencia de sangre mas de lo que Hayato podría conseguir en toda su vida con el más grande esfuerzo y sacrificio…
Una gran furia le lleno y se vio obligado a liberarla con alguien, lamentablemente ese fue el castaño. Pero al final fue lo mejor, termino conociendo la verdadera imagen del chico que seria conocido como el mas poderoso de la mafia, el jefe mas amable y considerado del mundo, el amigo y hermano de otra madre que sin saberlo siempre anhelo tener.
Con cada batalla, cada enfrentamiento y discusión, pudo conocer mas de él y logró que su amor por él creciera cada vez más, claro que no de una forma romántica, amor como el que puede sentirse por una madre, un padre, un hermano o alguien muy importante para él. Hayato ama a su jefe, ama a su amigo y a sus compañeros guardianes, ama su vida, ama su hogar, ama todo lo que ha conseguido obtener desde que decimo Vongola choco en su vida.
Sawada Tsunayoshi se convirtió en la parte mas fundamental de su vida, incluso podría ser mas importante para él que su propia persona. No era por parecer suicida o algo por el estilo, pero debía ser realista ¿Qué le queda a Hayato si Tsuna ya no está? ¿Qué haría realmente con su vida? Ya no podía imaginarse que seria de el sin el amable castaño en su vida, sin trabajar para él, sin seguirlo hasta los confines del mundo y-
Hayato soltó una carcajada ruidosa, llamando sin querer la atención del moreno a su espalda. Pero no lo tomó en demasiada consideración. Takeshi tenía razón, sonaba muy gay.
Pero era verdad, Tsuna era mas que especial para él, era jodidamente importante para Hayato, tan solo estar lejos de él ya comenzaba a doler. Tsuna era el cielo que todo lo abarca, era el pegamento que mantenía única a su familia, en si él era la real razón por la que su familia siquiera existiera ¿Cómo no podría doler estar lejos de él? Tsuna ya era parte de ellos, parte de su ser, de su alma, de toda su persona. Estar lejos de él era como perder una parte de su propio ser. Era lo mas extraño pero cierto en su vida.
"También lo extraño" Admitió con una pequeña sonrisa triste en sus labios "Pero no debemos preocuparnos por eso" Miró a su compañero a los ojos, un brillo especial en sus orbes esmeralda "Porque pronto estaremos con él"
Takeshi le observó con la boca abierta y sus ojos ensanchados con incredulidad antes de que una gran sonrisa partiera su rostro y sus ojos brillaran con alegría "¡Por supuesto!"
"Chicos…" La voz rota del guardián mas joven los alertó e incluso el enfrentamiento brutal se detuvo en seco, los cinco guardianes presentes se voltearon hacia el niño pequeño, encontrando a este con grandes lagrimas gruesas en sus ojos, él no aguantó las miradas en él y corrió hacia Takeshi ahora sentado, lanzándose sobre él y llorando en su camisa "¡Lo siento! ¡No tuve opción!"
"¿Lambo?" Takeshi intercambió una mirada preocupada con Hayato antes de prestar toda su atención al menor en sus brazos "Lambo, ¿Qué ocurre? ¿A que te refieres con no tener opción?"
El niño siguió llorando, claramente intentando controlar sus acciones sin mucha efectividad "¡Lo siento!"
"Lambo" Hayato intentó "Por favor, dinos que pasa" La actitud de Lambo siempre fue igual, llorar de la nada no era algo normal en él. Pero pedir perdón y llorar tan… desesperado, no, eso no era normal. Además, ya era muy tarde, el cielo estaba oscurecido y el niño debería estar en casa de su jefe durmiendo ¿Por qué corrió hasta aquí a esta hora?
"El lo sabe" Lloriqueó "¡Él lo sabe!"
"¿Quién? ¿Quién sabe qué?" Takeshi elevó la voz, su preocupación creciendo cada vez más, así como un mal presentimiento en sus entrañas.
"El lo sabe…" Lambo lloró mas fuerte "¡Tsuna-nii lo sabe todo!"
El silencio reino en el lugar y el vaso en las manos de Hayato cayó al suelo, rompiéndose y derramando todo su contenido, aunque nadie estaba prestando atención a ello "¿Qué?"
En medio del entumecido silencio, rápidos pasos se escucharon a la distancia chocando contra el antiguo suelo de madera de Kokuyo, cada vez mas cerca de ellos. Para cuando tuvieron noción de lo que ocurría, una mata de pelo castaño entro por la puerta. Su dueño, con ojos furiosos y una mueca en sus labios, se asomo con rapidez parando en seco al verlos a todos en el lugar, pero la ira en sus orbes caramelo no desapareció, al contrario. Por un momento su respiración entrecortada fue lo único que se escuchó, la mirada de él chocando con la de cada uno de ellos.
Hayato no lo admitiría fácilmente, pero sintió una gran necesidad de retroceder al ver su ceño fruncirse y un conocido tono naranja brillar en sus ojos, sobre todo cuando su voz resonó "Es momento de hablar"
(~°0°)~
Pam pam pam! Tsuna ya lo sabe todo ¿Increíble verdad? Pero ¿Como fue que se enteró? ¿Porque Lambo esta tan nervioso por esto? ¿Como reaccionaran los guardianes de la décima generación ante esto? ¿Porque rayos Skull se metió en este lio? ¿Qué le pasa a lupita? ¿Porque hago tantas preguntas? ¿Porque aún no me callo? ¡Quién sabe! \(°^°)/
¡Hola! Mucho tiempo sin escribir algo… en general, estoy muy emocionada ^w^ La universidad me está comiendo viva (y solo es mi segundo mes TTwTT), no tengo idea de cómo logre escribir esto :'D
Puede que este sea un capitulo de relleno en su mayor parte, pero créanme que lo que se viene sera lo bueno! :D ¿Como esperan que Tsuna reaccione? Yo llevo esperando escribir esta parte desde que el fic comenzó *-*
El próximo cap sera meramente del pasado w ¡Espero lo disfruten!
(Solo para aclarar y... no se cuantas veces ya he dicho esto, pero este fic no tiene nada de Yaoi, nada más es la mas pura de las amistades y fraternidad, bien?)
Matta nee~
