OMN 14:
Alaric estaba realmente nervioso, hacía una hora que Damon tendría que haber llegado, ni siquiera contestaba a las llamadas, saltaba directamente el buzón de voz, ¿le había pasado algo? ¿y si había descubierto a Elena? con lo paranoico que era su amigo cualquier locura podría haber pasado, se pasó una mano por el pelo justo cuando oyó el sonido de su teléfono, se acercó alarmado encontrándose con un mensaje de propaganda de su telefonía móvil, maldijo en voz alta cuando decidió él mismo llamar a su amigo, un tono, dos tonos, y no contestaba, en cuatro más saltaría otra vez el buzón de voz, desesperado cortó el mismo la llamada, se acercó a la ventana, ni rastro de ningún coche, otra vez dio marcha atrás, y optó por lo más fácil: llamar a Elena.
Esta tampoco contestaba.
La puerta sonó, dos pitidos, era el timbre, corrió hasta la puerta y la abrió con la mejor de su sonrisas, olvidando que supuestamente estaba destrozado por "Isobel"
-¡Por fin!-se alegró, pero toda alegría cayó en saco roto al ver la melena morena de su antigua ex novia, Isobel estaba allí, enfrente, Ric tragó saliva ruidosamente, esto era el karma, se dijo así mismo, cuanto más nombres al diablo…-Zorra.
-Veo que el cariño sigue ahí-sonrió con desgana, se removió en el pasillo-¿no me vas a dejar entrar?
-No, ¿qué quieres?-se cruzó de brazos-no tengo toda la noche.
-No claro, esperabas a alguien, ¿verdad?
-No importa-sonrió falsamente Ric-será mejor que no te quedes mucho, harás que se ensucia el aire, y las zorras huelen-quiso cerrarle la puerta en las narices, pero Isobel puso el pie-¿qué quieres?
La mujer dio un paso más, Ric se apartó al ver sus intenciones, por suerte Damon llegaría a tiempo y vería que no es mentira, que Isobel no solo había llamado sino que también se había presentado en su apartamento, un momento.
-¿Cómo sabes que vivo aquí?-la mujer sonrió, cerrando la puerta tras si, sacó un arma de su espalda y le apuntó directamente a la cabeza, Ric alzó las manos con cuidado-Isobel baja la pistola…
-No-sonrió-vas a tener que quitarmela tú, pero antes es mejor que hablemos…
Ric echó un vistazo rápido a su alrededor, y sin pensarlo mucho cogió uno de los cuadros y se lo lanzó a la cara, justo en el momento en que el arma silenciada se disparaba, Ric consiguió evitar la bala cuando se lanzó contra Isobel, la pistola cayó al suelo, y la chica quedó noqueda contra la pared.
-Puta…
-No te confundas-le pegó un pisotón y un codazo en las costillas, corrió por el pasillo tirando varios muebles al suelo, Ric agarró el arma del suelo y fue tras ella, el apartamento no era gigante, no costaría mucho dar con ella, el problema estaba en que no estaba del todo seguro si había guardado él sus armas.
Llegó hasta su habitación, las armas estaban a la vista, pero no había rastro de Isobel, dio un paso más apuntando al frente, cuando sintió que algo le golpeaba con fuerza en la espalda, se revolvió a tiempo, y consiguó darle con la emupuñadura en la frente. Isobel se revolvió, y ambos empezaron a luchar cuerpo contra cuerpo.
La cama, a la derecha estaba repleta de armas de fuego, pero ninguno podía despistarse pues el otro reaccionaría a tiempo. Ric recibió un puñetazo en la nariz, pudo agarrar su muñeca a tiempo para empotrarla contra su armario. Isobel ahogó un grito, Alaric dio un salto hacia su cama y agarró una pistola, sin balas y colocó un tranquilizante de su cajón; pero Isobel es una mujer difícil, mientras Ric preparaba su ataque, ella se retorcía en el suelo hasta alcanzar los destrozos de la lámpara, cogió un cristal afilado a tiempo para evitar un balazo en el costado, sólo le rozó, dio una voltereta y le clavó el cristal en el hombro, Ric empezó a rabiar, la sangre salía a borbotones.
-Eso es por no dejarme hablar-le dio una patada en el pecho, mientras recuperaba el aire-¿qué crees que mi plan era malgastar mi valioso tiempo en ti?
La vista se le empezó a nublar, la chica se llevó una mano al costado donde la bala le había rozado, sonrió, no era un disparo normal, era un tranquilizante, las piernas le empezaron a fallar, y todo se volvió oscuro, lo último que vio fue a Alaric tirado en el suelo manchado de sangre con una herida realmente fea, las cosas nunca cambiaban para ellos, nunca.
ONE MORE NIGHT
Elena no podía reaccionar, no se sentía con fuerzas para hacerlo, la rubia estaba justo enfrente de ella, con una ceja alzada y alucinando, llevaba en sus manos sus tacones y la chaqueta, había venido para hacerle una sorpresa a Damon o simplemente para acostarse con tranquilidad, pero es que nada de eso iba a pasar, Elena, una empleada estaba encima de su cama con varias cámaras y micrófonos, estaba claro que no había venido para otra cosa que no fuese espiar.
-No me lo puedo creer-Elena apretó los puños, preparándose para escapar, pero la rubia solo cerró la puerta tras de si y agarró unos de sus tacones-que noche más entretenida me espera…-daleó la cabeza-maldita espía hija de puta…
"¿Para qué negarlo? Odiaba a esa tía"
Elena dio un salto hacia atrás, bajándose de la cama e intentó coger el arma que tenía en sus botas, pero Rebekah fue más rápida y lanzó el tacón contra ella, Elena se apartó unos centímetros, viendo como el tacón se quedaba clavado en la pared entre las dos grandes ventanas, miró alucinada a la rubia, que se preparaba para otro lanzamiento.
-Esta no fallo…
-¡Eso habrá que verlo!-la castaña se subió a la cama y se lanzó contra la rubia, la cual la recibió con un puñetazo en el estómago, la morena cayó al suelo, clavando una rodilla, y dándose la vuelta para lanzarse de nuevo contra la rubia.
Le agarró de los cabellos, tirando de ella hacia su cuerpo, la rubia se revolvió clavándole el tacón en la barriga.
-Dije que no fallaría...tienes una oportunidad antes de que empiece a gritar, y créeme lo haré…
-No es que seas una niñita en peligro.
-No claro que no-sonrió-pero si tienen que creer a alguien me creerán a mi…¿quieres comprobarlo?-señaló la puerta que estaba justo a su espalda, ella era la que más herida estaba, tenían que creerla, pero no estaba dispuesta a arriesgarse, era todo o nada-Ahora vas a decirme ¿por qué?
-Porque eres una puta interesada...y quería conversar con testigos, ¿te vale?
-Aún no has contestado, eso ya me lo imaginaba, mi duda es, ¿por qué?
-Porque no tienes derecho a hacerle eso a Damon.
-Pero tu si lo tienes por ser agente doble.
-¿Cómo?
-Trabajas para él y trabajas para Ric, ¿o es que no ha sido él?-Elena suspiró aliviada, por un momento pensó que la rubia sabía más de lo que decía-me lo imaginaba, ¿sabes? vete, te has enamorado de Damon me parece genial, ¿te acuestas con él? No me importa, pero su corazón y su cartera son mías, ¿te ha quedado todo clarito?
-¿En serio?-dijo con asco se incorporó, quiso sacar su pistola y pegarle un tiro allí mismo, en donde se suponía que tenía que tener el corazón esa bruja.
-¿No es lo que venías a averiguar? ¿si quería a Damon? Pues ya lo sabes...ahora desaparece-le lanzó su bolsa-pero no intentes nada raro...o te mato…
La castaña salió por patas de allí, en otras ocasiones solo tendría que llamar a Klaus para que el problema se acabase, pero ella ya no contaba con eso, nunca más contaría con eso, aceleró el avance y cogió su teléfono, llamaría a Ric.
Pero este no le cogía el teléfono, se desesperó, pero entonces recordó que estaría entreteniendo a Damon, que seguramente tendría el móvil apagado o en silencio, pero no, Ric no haría eso, estaba demasiado ansioso por saber que iba a pasar, salió al exterior y cogió su coche, llegaría en diez minutos, si estaba Damon allí ya se le ocurriría una excusa creíble, o si no le diría la verdad, toda la verdad.
Frenó de golpe en mitad de la avenida, ¿la verdad? ¿qué verdad? apretó el volante con fuerza, ¿todos tendrían razón? ¿se estaba enamorando? ¿de Damon? No, se mordió el labio inferior, pero entonces, ¿qué explicación había? ¿por qué se preocupaba tanto por él? Solo debería preocuparle la fórmula, la maldita fórmula, las lágrimas empezaron a caer por su mejilla, ¿por qué le afectaba tanto? y si…
El claxon de otro coche la hizo reaccionar, apretó el acelerador y dejó que las ideas desapareciesen de su mente, ya se preocuparía en otro momento de los problemas.
Llegó al edificio y subió las escaleras de dos en dos, llamó a la puerta, nadie le abría ni nadie le contestaba, maldiciendo en voz alta, sacó una llave, propiedad de Klaus, una llave maestra, abrió, al entrar todo estaba destrozado, se asomó al pasillo, varios muebles en el suelo.
-¿Alaric?-sacó su arma de la bota, al final hoy vaciará sus reservas, se acercó al pasillo principal hasta la habitación en la que durmió con Damon, lo primero que vio fue la cabellera negra de una mujer, con mil ojos apuntó su rostro hasta que se dio cuenta de que estaba desmayada, tomó su pulso, estable, solo dormía, pero al girar su vista, sus ojos captaron una imagen terrible, Alaric estaba desangrándose en la alfombra, dejó caer el arma y corrió la distancia que los separaba-¡Ric!
-Elena…-le agarró la mano que ella le tendía, mientras intentaba taponarse la herida-déjalo, es demasiado...tarde…
-¡No!-gritó desesperada-dios, ¿quién te ha hecho esto?
-Una ex…
-Dime la verdad, ¿ha sido Maxfiel, Wes?-el chico la miró, sin sorprenderse en absoluto-¡contesta por favor!
-Ella era una de sus secretarias...yo me enamoré perdidamente el año antes de huir junto a Damon...siempre he tenido contacto con ella...ella nunca me delataría...pero hoy venía a matarme...venía a eso…-una lágrima traicionera recorrió su rostro cada vez más pálido, Elena cogió su móvil y llamó a una ambulancia, no sabía bien como iba a explicarlo pero eso no le preocupaba en ese momento, nada le preocupaba más que eso-Elena prométeme…
-No hables Ric, y no me abandones-tenía los ojos llorosos-¿no tienes curiosidad por saber para quién trabajo?-negó con la cabeza.
-Solo me importa…-tosió-que estás de lado de Damon…
-¿Cómo estás tan seguro?-las lágrimas caían con fuerza por sus mejillas, se abrazó a Ric-¿cómo lo estás…? No te vayas Ric...no te vayas...
-Lo siento Elena...lo siento…-la chica negó con la cabeza, solo era un corte profundo en un hombro, no se podía estar ahogando, aún quedaba tiempo, salió al exterior y empezó a gritar ayuda pidiendo un médico, algo, un edificio tan grande tenía que tener algo, varios vecinos se asomaron, otros empezaron a llamar a una ambulancia, incluso a la policía al ver la sangre en la ropa de la chica, Elena desesperada se adentró junto a otro hombre en el piso, el hombre se quiso parar con la mujer.
-No-le señaló a Ric-¿es usted médico?
-Auxiliar de enfermería, en mis tiempos-Elena quiso gritar en ese mismo momento, la ambulancia no tardó mucho más en llegar, acompañada de Damon que acababa de aparcar en la entrada, el chico no dijo mucho al ver a Isobel en una camilla y a su amigo estabalizado en otra, solo se acercó a uno de los médicos para preguntar que había pasado.
En ningún momento se dio cuenta de que había alguien más con ellos, Elena, apartada con una manta en los hombros miraba a su jefe desesperado por tener más noticias, el médico la señaló, y Damon se quedó en el sitio al verla allí.
-Elena-se acercó a ella-¿qué haces aquí?
-¿Qué más da eso? Casi le perdemos…
-Hija de puta-se refería a Isobel-¿cómo cojones supo…?
-No lo sé-le dio el vaso de té que le habían ofrecido uno de los vecinos, Damon negó con la cabeza y se acercó a tranquilizar a medio edifcio, mientras meditaba lo que tenía que hacer ahora, si Isobel no había venido por voluntad propia, y había sido enviada por Wes estaban realmente en peligro, este nunca se arriesgaba a hacer nada si no lo tenía todo bien atado, y luego estaba Elena, siempre estaba en medio cuando algo relacionado con su pasado o su trabajo daba señales de vida, ahí estaba ella, se prometió así mismo que no iba a pensar con la polla nunca más.
Pero realmente era por eso por lo que confiaba ciegamente en Elena, ¿por el sexo?
Damon se pasó todo lo que quedaba de noche junto a Ric, bueno mejor dicho en la sala de espera junto a Elena, había intentado convencer a la chica de que volviese a casa, pero esta pasaba de escucharle, solo quería quedarse lo más cerca posible de Ric y de Damon, temía que si se iba los perdiese a ambos, a Ric por el susto que había recibido hoy y a Damon, bueno, era simple porque Rebekah podría hablar en cualquier momento.
-Es tarde…-le comentó a la chica-vete a casa…
-No me queda allí nada para que se siga llamando casa…-se encogió de hombros-aquí estoy bien.
-Por eso estabas ahí…
-¿Disculpa?
-Nada…-frunció los labios-no tiene importancia…
-Salvatore, ¿sonaba celoso?-bromeó, su sonrisa le alegró la noche, pero ambos sabían que no estaba bien, ya habían discutido por eso, se pasaban las horas discutiendo, y él, él quería a Rebekah.
-Elena…
-Déjalo Damon…
El chico negó con la cabeza, se levantó para sentarse junto a ella, justo cuando venía una doctora para avisarles de que Isobel Flemming había despertado, Damon se despidió de Elena rozándola levemente con la mano, la chica se redujo en un ovillo esperando noticias de Ric.
Damon seguido de un doctor y un agente se adentró en la sala, la mujer de pelo negro sonrió con asco al verle, era al único que no esperaba.
-¿Cómo estás?
-Mala hierba nunca muere...era un sedante, aunque no sé si puedo decir lo mismo de Ric.
-No te preocupa lo que te pueda caer por…
-No me va a caer nada, porque ninguno va a poner una denuncia, o si no vais a tener problemas…
-¿Wes te envía?
Isobel soltó una carcajada limpia y sincera, le encantaba ver el miedo impregnado en los ojos de Damon, era increíble que tanto Enzo como él le teniesen ese miedo tan irracional.
-Realmente Wes se ha vuelto un mito ¿eh?-bromeó-el otro día, hace unas semanas más o menos tuve noticias de Lorenzo, el que supuestamente murió en un incendio…
-Ve al grano bruja…
-¿en algún momento os habéis cruzado con Maxfield? Curiosidad sana…
-No, pero sí con sus secuaces, tu, Connor…
-Connor es mi secuaz…
-¿Qué?-se extrañó-¿qué cojones quieres decir?
-Augustine está muerta...solo quedamos unos pocos…
-¿Cómo?-se interesó, sin acabar de creerse ni una sola de esas palabras-no te creo…
-Es verdad, ese incendio que tu provocastes para llevarte la fórmula mató a muchos hombres, Wes enloqueció, está encerrado en un centro psiquiátrico en Atlanta, no tengo porque mentirte, la peña simplemente desapareció…
No podía ser verdad, tanto tiempo huyendo, tantos años escapando y viviendo entre las sombras, mirando siempre hacia atrás, y ahora, se enteraba que Wes no era un amenaza, que estaba loco y encerrado, que sus únicos problemas simplemente eran Enzo, Isobel y poco más, se llevó las manos a la cabeza, ocultando su rostro, sonrió con amargura, no podía ser verdad, no era cierto.
-El tiempo de visita se ha acabado señor Salvatore-una chica le señaló la puerta mientras un abogado federal entraba por la puerta, Damon miró por última vez a Isobel, si decía la verdad se podría deshacer de ella sin levantar sospechas, porque si Wes y Augustine habían caído él era el único con poder suficiente, sonrió y salió de allí dispuesto a descubrir la verdad.
ONE MORE NIGHT
Alaric ya estaba estable, solo tenía que pasar una semana en revisión, por petición de Damon no había interpuesto ninguna denuncia, pero Isobel seguiría bajo vigilancia.
-Colega es la segunda vez que me despierto en un hospital por ti-bromeó Damon, Ric sonrió negando con la cabeza-vale, vale...no será la última…
-¡Damon!
-¿Qué he dicho?-se encogió de hombros-es la verdad y seguramente acabaremos los dos aquí cuando te diga lo que pienso hacer esta semana…
-Vamos a ver-se recolocó mejor en la cama, los cables le molestaban bastante-¿qué me me vas a decir ahora?
-Que me voy a hacer un viajecito a Atlanta.
-¿Qué se te ha perdido ahí?
-Wes-sonrió, el careto de Ric era un retrato-no pienso hacerle una visita amistosa quiero comprobar con mis propios ojos que es verdad que está encerrado en un psiquiátrico.
-¿En un qué? ¿¡cómo sabes eso!?
-Hay viene el porqué de que me vas a matar.
-Habla.
-Isobel me lo ha dicho-Ric pegó un golpe en la cama, solo él, solo Damon escuchaba a una zorra decir tonterías y se las creía-Ric tengo que comprobarlo, no puede ser que esté con una mano delante y otra atrás si nadie me persigue.
-Damon puede ser una trampa, y encima yo tengo que quedarme aquí bajo protección médica, ¿no puedes esperar?
-No, voy a ir solo, lo voy a comprobar con mis propios ojos y voy a darle la patada a esta historia de mierda que me persigue de hace más de catorce años-se dio unas palmadas en las rodillas-y tu no me lo vas a impedir…
-¡Damon!
-No, no, no…-le dio un tierno beso en la frente ganándose un golpe del castaño-¡adiós bombón!
-¡Me cago en tu puta…!
No le escuchó terminar, sabía perfectamente lo que le iba a decir y le daba igual, iba a ir le gustase o no a acabar con esta porquería de vida y a cambio iba a descubrir más del pasado de Elena, esa chica siempre estaba en medio, y ahora que sentía una punzada en su pecho cada vez que pensaba en ella necesitaba saber si ocultaba o no algo que afectase a su secreto; pasó por delante de ella, estaba acurrucada y dormida en la sala, realmente le enterneció la escena, se agachó a su lado y depositó un pequeño y tierno beso en su mejilla, justo cuando oyó un gruñido a su espalda, se giró, dándose de bruces con Rebekah, no estaba de muy buen humor.
-Damon, ¿qué estabas haciendo?
-Eh…-se quedó sin explicaciones, ¿qué le iba a decir?-solo...intentaba despertarla...porque...yo…
-No sabía que estuviese saliendo con Alaric-sonrió ella, Damon se quedó pálido, realmente le acababa de afectar esa idea tan estúpida-¿es eso lo que me ibas a decir, verdad?
-Claro amor-se acercó a ella para darle un beso en los labios-tengo que irme, ¿te vas a quedar?
-Si, me quedaré junto a Elena, tiene el día libre si quiere, ¿no?
-Si, llámame si pasa algo, no mejor, me mandas un mensaje, voy a viajar por negocios, me acaba de salir un aviso de última hora.
-¿Vas a dejar a Alaric por negocios?-se extrañó-¿no pueden esperar?
-No, lo siento…
Salió disparado de allí sin darle más tiempo a preguntar, Rebekah frunció el ceño y sacó su móvil no tardó mucho en enviar un par de mensajes antes de volver a ser la prometida de Damon Salvatore; saludó a la prensa antes de entrar en el hospital y ahora se disponía a seguir realizando su papel, solo que, se iba a divertir con Elenita.
Elena se desperezó con dolor, era muy incómodo dormir en esas sillas, ¿dónde estabas los sofás de los hospitales de lujo? pues solo en las películas, eso estaba claro, se removió, y buscando el rostro de Damon se encontró con la sonrisa cínica de Rebekah, ¿en serio iba a tener que aguantarla recién levantada? Pues no estaba dispuesta a caer en su juego, se arregló un poco, y la ignoró, estaba dispuesta a ir a hablar con Alaric sin saludar a esa víbora.
-No puedes verle, está durmiendo…-le aclaró la rubia desde su sitio-¿qué tal si bajamos a tomar algo Elena? Y hablamos…
-No gracias, tengo el estómago cerrado.
-Es peculiar que después de estar en mi habitación fueses a ver a Alaric, lo has salvado, ¿eh? pero mi duda es, ¿qué hacías ahí?
-Es mi vida personal-se enfrentó a ella-¿y Damon?
-Viaje de negocios-Elena abrió los ojos sorprendida, ¿en serio? no sonaba para nada creíble, había algo más, pero solo se limitó a asentir-¿no tienes curiosidad por el lugar?
-No-se sentó enfrente, dispuesta a aguantar todas las pullas de esa bruja, a fin de cuentas no perdía nada, solo tiempo.
ONE MORE NIGHT
Stefan revisó los mensajes una vez más, tras pensarlo mucho y detenidamente pensó que lo mejor sería hablar con Klaus directamente antes de hacer lo que le pedía su chica, pasó por delante de Katherine ignorándola por completo, la castaña llevaba unos días muy susceptible y cualquier cosa que le decían o hacían ella lo veía como una amenaza a su integridad, y esto no era menos.
-¿Ya vais a empezar a ocultarme cosas?-Stefan rodó los ojos-¡te he hecho una pregunta!-le gritó amenazante, Stefan se giró sonriendo.
-¿Tienes que ver conspiraciones por todos lados? pareces Stalin-rió-¿vas a hacer depuraciones como él?-volvió a bromear, para romper esa tensión-¡Katherine!
-No me fío..-entrecerró los ojos-¿qué llevas ahí?
-Un móvil, mi móvil, ¿quieres espiar mis mensajes ahora?
-No, quiero saber si me ocultas algo.
-Katherine olvídame, ¿vale? porque tu no sé, pero yo tengo vida privada, y si no te importa…-señaló la puerta, pidiéndole permiso medio en serio y medio en broma para poder salir.
-¿Cómo sé que no me vais a traicionar tú y Klaus?
Stefan negó con la cabeza y salió sin mediar palabra, desde que Elena se había largado Katherine veía cosas por todos lados, aunque por una parte hacía bien desconfiando, Klaus no tenía ninguna intención de dejar viva a esa zorra.
Llegó hasta el despacho de Klaus, llamó dos veces y entró sin permiso, el rubio conversaba en alemán con unos contactos, Stefan se hizo a un lado, esperando su turno, cuando el inglés colgó esperó las noticias.
-Damon se larga a América-cogió su tableta-según mi troyano no ha tocado un centavo de sus cuentas personales, confirmándome que no es un viaje de negocios…
-¿qué más has descubierto?
-Bebé me ha enviado otro troyano con más información, hemos infectado las bases de datos de los aeropuertos italianos, y nuestro Damon ha sacado un billete para Atlanta.
-¿Qué se le ha perdido allí?
-Ni puta idea, ese es el problema que allí no hay nada, por eso es sospechoso.
-Puede ser algún cliente acojonado o algo así…
-Damon no negocia con tanto riesgo, son los clientes los que vienen aquí no al revés…
-Pues averígualo.
-¿Me encargo yo? ¿o hablo con Elena por si sabe algo?
-Elena me está tocando los huevos-se pasó una mano por el pelo-y si no fuese porque la necesito estaría criando malvas.
-Eso es otra, baby Gilbert está paranoica-Klaus suspiró resignado-ve fantasmas por todos lados, y es peligrosa si se le cruza los cables.
-¿Qué quieres que haga, Stefan? ¿pegarle un tiro?
-No sé, sé creativo, pero la quiero fuera del juego, se está volviendo un estorbo para mi y para bebé-se fue por la puerta, dejando a Klaus con las dudas, Katherine fue una buena adquisición, al igual que Elena, y ahora estaba a punto de perderlas a ambas. La vida era dura.
La cosa se pone interesante. Veremos que sucede con el tema Wes, la paranoia de Katherine y el tema bebé, ¿qué pensáis?
Besos. Gracias por leerme ;)
