Buenas…Creo que en este capítulo me he superado en record de palabras… ¡Hurra! xD Aparte de eso, quería comentar que en este episodio, las palabras que se encuentren en cursiva, no serán en pasado como siempre…Aquí será para distinguir la parte de Lily/Rose, que será en letra normal, y la parte de Hermione/Ginny, que será en cursiva…En fin, mi primer aviso antes de tiempo…Voy madurando xD Quitando hierro al asunto…Comencemos con el capítulo…Aviso de que quedan, contando este, cuatro para finalizar la historia…Corta, pero algo intensa, creo yo…En fin, a continuar se ha dicho ^^

Una opina que aquello no está bien…La otra opina que qué se le va a hacer

Los gritos de Scorpius aún resonaban en su mente…Cuando le indicó que no quería seguir con él, el chico parecía encontrarse en el estado de analizar y asimilar la información…Sin embargo, al final preguntó quién era la otra persona, y ella, sin temor, le contestó que era Rose, su prima…Eso fue la gota que volcó el vaso, pero eso no importaba…Lo único que le importaba ahora es que su ahora novia la estaría esperando en el césped

Esa noche querían celebrar sus dos meses al fin juntas…Y aunque había roto con Scorpius hace tiempo, aún se acordaba de esos gritos cada vez que le veía caminar por el Callejón Diagon y ni tan siquiera se dignaba a dirigirle una mirada…Y si era así, esta no era para nada agradable. Suspiró, un tanto conmocionada para acercarse enamorada a la muchacha que allí se encontraba. Sus labios se unieron como saludo

-Hola mi amor…-Murmuró la pelirroja embelesada. La morena sonrió

-Me encanta nuestros saludos…-Ese susurro provocó una pequeña carcajada en la otra

-Más a mí, cariño…

-¿Vamos?

Esa pregunta pilló desprevenida a Lily, que miró a la otra joven con una mirada analizadora. La castaña le tendió la mano, y la pelirroja no pudo evitar mirar a la mujer de su vida un tanto suspicaz y desconfiada… ¿A qué venía eso?

-¿A dónde?-Esa pregunta provocó que la sonrisa de Rose se ensanchara

-¿Confías en mí?-Aquello hizo que la pelirroja se calmase. Por supuesto que confiaba en ella

-Sí

Solo bastó esa contestación para que la castaña tirase de su mano, atrayéndola hacia su cuerpo, rodeándola con sus brazos y al final uniendo sus labios en esa caricia que tanto les encantaba… En esos instantes, posiblemente, Rose diría que no le importaba aquello, y Lily indicaría que aquello no estaba bien…Pero en ese instante, y solamente en ese instante, las jóvenes se dejaron llevar por la magia de ese amor que sabían que nunca se acabaría…Que nunca se apagaría…La llama de su amor seguía perpetua, única…Y nunca, nunca se apagaría…

Una sonrisa aparece en el rostro de la muchacha mayor, y la otra ríe entre dientes, algo nerviosa por ese contacto que a veces le costaba entender… ¡Qué locura aquella que vivían! Sus lenguas ahora se volvían a unir, buscándose, acariciándose lentamente, con esa sensualidad propia de una Potter y digna de una Weasley… La castaña se separa, con sus ojos marrones centelleando y con un movimiento, llamó a su escoba. Al contrario que su madre, adoraba volar, al igual que a su prima…

-Ven…

Las dos muchachas se montaron en el transporte, rodeando la pelirroja por la cintura…Con un movimiento suave, se elevaron al vuelo, y decidieron emprender su camino…Tardaron unos minutos, con cuidado de que ningún muggle que no fuese mágico se enterase de su presencia…Y en ese instante de paz y tranquilidad, donde Lily apoyaba su rostro en el hombro de su amada, esta giró su rostro…Y no pudo evitar sonreír, feliz de tenerla allí, sintiendo el calor de su piel…Era ese contacto tan dulce lo que les hacía comprender a ambas lo que era al fin el amor…

Se detuvieron en medio de una playa solitaria, donde la calma y la tranquilidad parecía residir. El mar se movía con lentitud, y en él se veía el reflejo de la luna llena. Lily la observaba y se quedaba fascinada por ese lugar tan maravilloso. Rose lanzó la escoba a la arena y miró divertida a su novia…Ese era su lugar secreto, donde podía ser ella misma sin que los demás la juzgasen por ello…Por fin, se lo podía demostrar a la que era el amor de su vida…Se quitó la chaqueta con sigilo mientras la que era la mujer de su vida miraba a su alrededor, sin percatarse de lo que hacía la bella dama

Se giró en rotundo, para quedarse mirando lo que hacía su castaña…Qué divino despertar…Su…Nunca le había gustado un determinante de posesión como en aquel momento…Una mueca se formó en su rostro, una mueca que no dejaba entre ver nada bueno, y eso provocó la risa de Rose, Le encantaba dejar maravillada a la que era el amor de su vida…A su prima pequeña…Entonces, sin previo aviso, deslizó su camisa hacia arriba. La otra tragó saliva, mientras que su corazón se aceleraba por momentos…Parecía que en cualquier momento caería desmayada al ver la piel pálida de la otra…

Se relajó al comprobar que esta llevaba un traje de baño, y que el biquini era de una estupenda combinación de colores. Rosa y naranja… ¿Quién dijo que eso no pegaba? Una sonrisa burlona apareció en la castaña al recordarlo, y Lily sabía perfectamente a lo que se refería su novia. Suspiraron ambas, mientras que se terminaba de desnudar por completo

-Ahí tienes tú otro bañador…

Se quedaron mirándose detenidamente. El sonrojo apareció en el rostro de Lily…Debía cambiarse, claro… ¿Delante de ella? Ciertamente, alguna vez que otra no pudo evitar deslizar su mirada por el cuerpo desnudo de su prima años atrás, cuando opinaba que esa "curiosidad" era normal entre amigas…Ahora tenía claro que no era así, pero era común haberse visto de esa manera la una a la otra…Pero todo había cambiado…Ya no era lo mismo… ¡No eran las mismas! Rose se quedó así, hasta que una mueca, parecida a una sonrisa misteriosa apareció en su rostro. Encantada, se acercó en un paso a su novia y atrapó esos labios tan deliciosos con los suyos. Era una caricia demasiado suave como para olvidarse de ella…Qué furtivo parecía todo, y a la vez dulce y romántico

Las manos de la pequeña se deslizaron por las estrechas caderas de su amada…Era eso, el caminar de sus dedos por esa piel para así prolongar ese beso que tanto deseaba…No se cansaba de sentir las caricias de Rose, de su prima…No se agotaba cuando necesitaba respirar…Y cuando esto sucedía, al instante se unían en un contacto intenso, único y aunque pareciese extraño, antiguo… Recordó el primer beso que le depositó y no pudo evitar ruborizarse…La situación era demasiado similar, y para su desgracia, o gracia, no era capaz de comprender el porqué le surgió ese impulso tan primitivo cuando eran tan jóvenes…

-Me voy al mar…Te espero allí

Se separó de ella tras pronunciar estas palabras, y con prisa, salió corriendo hacia la orilla…Se adentró en esa agua fría mientras la pelirroja observaba esa figura perderse entre la tranquilidad del océano. Se quedó pensativa y con una sonrisa un tanto boba…Dios, ¡como amaba a esa mujer! Se mordió el labio con ligereza para, rápidamente seguir el paso de su novia y salir corriendo hacia las olas

Se detuvo al notar el frío de su querida compañía y se quedó allí, sin atreverse a entrar. Rose surgió de la superficie para mirarla divertida. El agua recorría su piel, y esa escena levantó en ella un deseo que parecía incontrolable, insaciable…Tragó saliva, negándose mentalmente lo que podía llegar a suceder…Suspiró, necesitaba respirar con calma y tranquilidad

-¿No vienes?-Esa pregunta la hizo despertar de su ensoñación

-Está congelada-Contestó

Rose no se sorprendió ante ese comentario…Sonrió, pero con un brillo un tanto extraño en sus ojos…Segura, salió del agua con el fin de que la pelirroja la acompañase. Esta negaba con la cabeza mientras la castaña la tendía la mano con una mirada angelical. Sin embargo, la pelirroja se negaba

-No es para tanto…Está muy buena…Ven conmigo, amor

Esta negó con la cabeza, segura de que no entraría…No caería en el juego de su amada…Esta resopló, y después de meditarlo detenidamente, cogió en volandas a su prima menor. Esta no se lo esperaba, e intentó resistirse…

Pero no podía en cuanto sentía los labios de su amada sobre ella…Una vez más, saboreándose con cierta intensidad… Le enamoraba esa caricia tan delicada, que parecía superficial pero demostraba mucho más…Era ese sello de que siempre se pertenecerían la una a la otra…De que siempre se querrían, de que nunca dejarían que la rutina llegase a ellas….Y de que si así era, nunca dejarían de sentir todo eso…Ese juego que les hacía sentirse únicas y especiales… El amor respiraba en el aire y nunca mejor dicho. Con fuerza, se adentró en el agua con su novia en sus brazos. Y sintió una calidez recorrerla…

Recordaba una noche, cuando se encontró a su prima pequeña dormida en el salón…Se encontraba leyendo, y parecía agotada. Una sonrisa tierna apreció en su rostro. Cada rasgo de la pelirroja se parecía a su madre, pero lo que más le encantaba era el simple hecho de que, de cualquier manera, Lily siempre era hermosa…En cualquier momento, en cualquier lugar, de cualquier modo, la pelirroja demostraba una belleza propia más de un cuadro que debía ser observado y ser clasificado como magnífico…En ese instante es como se sintió la otra chica

En esa época, Lily debía se tener doce años y ella trece…Se quedó un instante observándola…Maravillada, y sintiendo eso que ahora llamaba y reconocía como amor. Una sonrisa afable se mostró en su rostro, y antes de que pudiera decir nada, decidió acercarse a ella y llevara a su cuarto. Se imaginó llevándola así una noche, cuando fuesen más mayores y ladeó el rostro, desconcertada por sus pensamientos

Sonrió al besarla, y ver que ahora era en parte realidad…Que allí estaba, entre sus brazos, ella, su pelirroja…Y la correspondía a esa caricia que sin duda alguna era demasiado superficial como para dar a entender más…Finalmente se fue profundizando hasta que se adentraron por completo en las profundidades de ese lugar..Y continuar con ese beso bajo el agua clara y fresca…

Hermione se encontraba bebiendo un vaso de leche en medio de la oscuridad. Sus pensamientos divagaban perdiéndose con el recuerdo de su pelirroja. Le encanta que esta se pusiese un tanto celosa…Quizás porque así se veía demasiado tierna y dulce…O porque así era una nueva manera de demostrar el interés…Ese mutuo que sentían. La mujer de cabello castaño vertió un poco de chocolate y decidió calentarlo. Después de unos minutos de espera, retiró la taza que parecía arder, y con la cucharilla revolvió esa delicia de la noche para después sentarse en la banqueta de la encimera. Sus ojos de color miel se perdieron en un punto inexistente, pero eso no importaba. Una sonrisa algo dulce se asomó en su rostro al pensar en su querida amiga…Decidió levantarse para tomar una magdalena que había preparado anteriormente… Se volvió a colocar en el mismo lugar y se quedó allí, mirando la oscuridad de la noche. La luna se veía alta, hermosa…Y no pudo evitar cerrar sus ojos un instante…Solamente eso para sentir su corazón latir con furia, con necesidad de besar con pasión a la que era la mujer de su vida… ¡Cuánto se arrepentía de sus decisiones! Aquello no estaba bien, pero pese a ello no eran capaces de detenerse…

Ginny se asomó un poco por la puerta. Sus ojos centellearon al ver la figura de su castaña…La mujer se veía algo cansada…Y pese a ese hecho, se seguía viendo hermosa, frágil y delicada, como una flor en plena tempestad…Pero que no se marchitaba con el paso de los años, y eso era en parte lo que tanto le encantaba…Se acercó con sigilo, procurando así llamar la atención de su amante, pero la castaña sabía de la presencia de la que era su amante, y antes de poder decir nada, se giró para encontrarse ambas…

Se quedaron así, mirándose…Y con cuidado, la pelirroja se sentó a su lado, colocando su mano izquierda sobre ese muslo tan tentativo, que entre dejaba ver una zona que amaba Ginny…Sonrió divertida mientras que la otra le dedicaba una mirada cómplice y ante todo, pasional…Ese deseo siempre surgía de manera que ninguna de las dos comprendían…

-¿Qué haces?-Esa pregunta sonaba absurda. Quizás lo era, pero para la castaña no…Se estremeció un poco para así dedicarle una mirada intensa a su mujer

-Estaba pensando… En que esto a veces me sobre pasa…Creo que…

-Hermione, esto está bien… ¿Acaso es malo amar?-La castaña levantó la vista ante esa pregunta

-Quiero contarlo…

-¿Cómo que quieres contarlo?

-Ginny…Quiero ser feliz por una vez…Bajar a la cocina, y encontrarme contigo en ella…Quiero llegar a casa, y que seas tú quien me saluda con un beso, con una caricia tierna y me rodees con los brazos…Deseo que seas tú quien recorre cada poro de mi piel…Y no soñar que eres tú cuando es tu hermano…Quiero dejar la moralidad aparte…Quiero, simplemente, que seas mía como tuya…

-¿Acaso Hermione Granger me está diciendo que quiere dejarlo todo por mí?

-Sería capaz de todo solo con estar a tu lado Ginny…-El corazón de esta latió

-¿De verdad?

-De verdad…-Susurró ella antes de sentir los labios cálidos de la que era su amante…

-Podemos reunir mañana a Harry y a Ron, aprovechando que está Luna…Así, si se sobrepasa alguno, podemos contar con su ayuda…

-¿Esto es cierto, Ginny? ¿Estás dispuesta a hacerlo por mí…?

-Daría mi vida entera solamente porque seas feliz Hermione…Eres mi felicidad…Y tienes razón…No debemos seguir con esta mentira… ¿Qué ganaríamos con ella?

Entonces, sus manos se entrelazaron de manera intensa. Sus miradas se encontraron, y parecían el fuego puro. Se separaron un poco, sonrojada ante todo el amor que sentían y la castaña cogió la magdalena, para llevársela a la boca. Mordió esta de manera lenta, a sabiendas de que su amante la observaba fascinada…Pero el juego a veces es de dos, y la sabionda de Granger no tiene ni idea de cómo es Weasley…

La pelirroja, con cuidado, toma la muñeca fina de Hermione, sorprendiéndola. Con firmeza, se acerca para pegarle, al igual que ella un mordisco…Lento, sabroso, delicioso…El amor fluía, pero el deseo era ardiente, y las miradas de ambas mujeres conectaron una vez más…De repente, apartó a su amada con cuidado, posando la magdalena en la encimera, y antes de poder decir nada… Otra caricia robada, pero esta era más intensa…

Se levantaron al instante, sintiendo como sus bocas se encontraban de manera pasional, con necesidad. Las manos de la castaña recorrían con rapidez y necesidad el cuerpo de su amante. Se movieron, colocándose sobre una de las encimeras la pelirroja, sintiendo los labios de su amante recorrer su cuello con necesidad…Con desenfado, con intensidad… ¡Cuánto deseo existía de por medio! ¡Otro beso, un mordisco por el cuello fue lo que provocó el gemido de Ginny!

-Hermione…

Ese susurró provocó el deseo de la castaña, besándose con pasión… Le amaba con tanta intensidad a esa mujer que en cualquier momento se perderían en la pasión del momento…El deslizar de sus manos por los pechos pequeños y firmes de esa pelirroja, que pese a la edad, seguía siendo igual de dulce, y hermosa para sus ojos… Esa escena algo tórrida entre ellas desconcertó a ambas mujeres. Ginny tiró de la camisa de su amante, para así quedarse esta en sujetador…El sonrojo y estremecimiento de Hermione pudo con la otra mujer, que no pudo evitar tomar el rostro de la otra y besarse con necesidad, pasión, y ante todo, amor…Sus lenguas recorriéndose mutuamente, de manera intensa…Esos polos tan opuestos que se fundían en el fuego de la noche…El deslizar de las manos por debajo de la falda, recorriendo las pieles de esas piernas bien torneadas y formadas. Con sigilo, fue introduciendo su mano por esa prenda tan fina, con esa tela tan fina. Una sonrisa arrebatadora surge en los labios de la pelirroja, de manera que se vuelven a besar sin miramientos, sin temor ni dolor…

En ese instante en el que ambas se encuentran en esas caricias, unos ojos se asoman… No esperaba encontrarse con esa escena de ellas dos, por lo menos de esa manera comprometedora. Sus ojos azules brillan, curiosos, para comprender como debe de ser el amor entre mujeres…Finalmente decide marcharse, no debería estar espiándolas en ese instante…Ellas dos se seguían besando, dejando caer las camisas caer por sus cuerpos, igual que esos sujetadores, quedando casi desnudas… Ladeó la cabeza para cerrar la puerta tras de sí…Sentía un presentimiento de que algunas cosas estarían a punto de cambiar… ¿Se sentiría preparado para ello? Tragó saliva. Ron Weasley suspiró antes de volver a su cama, con la certeza de que mañana sería un largo día…

Rose se acomodó mejor en la toalla, fijando su mirada en el fuego de la hoguera. A su lado se encontraba su prima, Lily, que la observaba detenidamente. Se quedaron calladas, antes de mirarse mutuamente y sonreírse, de esa manera ladeada la pelirroja, de esa manera abierta la castaña. Se acomodan más cerca, rozando quizás así sus narices en un encuentro intenso y deseado…

-Me encanta estar así contigo…A tu lado…-Ese susurro llama la atención de Rose, que sonríe abiertamente a su querida novia

-La verdad es que a mí también me gusta…Me agrada más bien…

-¿Sabes que soy la mujer más feliz del mundo?

-¿Y eso?-Preguntó coqueta ella

-Porque estás tú a mi lado… ¿No lo sabes o qué?

Ambas sueltan una carcajada antes de fundirse en un beso que dejaba ver lo que sentían. Pero este se prolonga, se intensifica y ambas saben que no pueden evitarlo… Se desean tanto…Necesitan sentirse urgentemente. La mano derecha de Rose se desliza por la curva del abdomen de su prima con delicadeza, con sigilo, provocando un estremecimiento intenso en ella…Se mordió el labio ligeramente y se vuelven a besar

Su lengua comenzó a deslizarse por la otra…Lentamente, con cuidado y a la vez, el fuego se encendía en ambos cuerpos…Se estremecen, se pierden en esas caricias y antes de darse cuenta, las manos de Lily se encuentran recorriendo la espalda de ella, de la mujer que amaba, de Rose… Por esa línea que se marcaba en el dorso, y ambas, a la vez, se estremecen por completo…A veces, el deseo podía con tanto amor, y el amor era el causante de la embriaguez de ambas… Otro desliz, un rozamiento de sus narices y una reparación, con sus respiraciones entre cortadas.

-Dios…Te quiero Rose…

Pero antes de poder continuar, su prima la acorrala entre sus brazos, besándola de manera febril. Se deja llevar, sintiendo los besos ahora recorrer su cuello, con pasión, con delicadeza, con sigilo…Parecían perderse cada vez más, y la locura podía con ellas…Con ambas…Las manos de Rose desatan la parte superior del biquini y la deja caer… Lily se sonroja mientras su novia la posa en la mejilla, deslizando sus dedos por el cuello, acariciando esos pechos con delicadeza y finalmente rozando las yemas de sus dedos con esa tez pálida. Se quedaron calladas, mientras que la que recibía placer cerraba los ojos, exclamando algún gemido que otro

-Eres tan hermosa…-Murmuró Rose con sabiduría de que aquello que comentaba era cierto

-Tú sí que lo eres…Ese susurro por parte de ella pudo en su interior y se lanzó sobre la otra, besándola con demasiada intensidad

Se besaron riendo, porque les encantaba sentirse tan juntas. Lily, colocándose a ahorcajadas sobre su novia, la miró de manera seductora y coqueta, lo que hizo morirse a Rose de deseo…Le encantaba que su chica tomase la iniciativa con ella. Desata ese biquini y para su gracia, no puede evitar ruborizarse… Y caer en la tentación de dejarse llevar por los besos que depositaba la otra sobre su cuello… ¡Qué delirio el de ambas! Continúan con esos besos un tanto indecorosos, pero no por ello dejaban que eso importase… Solo eran esos besos y caer finalmente sobre la arena, rodando ambas con deseo

Las manos de Rose detienen aquello, recorriendo una vez más el cuerpo de su amante antes de sentirla suya al completo…Se fundamentan ambas, se complementan, se desean, se quieren… ¿Qué más podían pedir? Lily se irgue. Es la primera…Es su primera vez, y se alegra de que sea con ella, su prima…

-Es mi primera vez…-Consigue murmurar entre jadeos llamativos.

Sus miradas se cruzan, y los ojos de Rose brillan de emoción…Para ella también lo era…Y siempre oía aquello de que la primera vez era horrible, pero para su sorpresa, lo de ambas fue maravilloso…Algo tan hermoso no podía ser tan malo. La besó con delicadeza mientras descansaba un poco…Al menos era cierto aquello que te dejaba extasiado…Pero no sabía si era por la satisfacción de hacerlo con la persona que amabas, o por el mero hecho de que te quedabas agotado

-También fue mi primera vez- Ambas sonríen

-Te amo…

-Yo también te amo, prima…-Susurra ella

Se sonríen una vez más antes de besarse, y seguir haciendo el amor bajo la luz de la luna…Porque su primer beso fue ahí, de esa manera intensa e inocente de su juventud…La primera vez que hacían el amor también…Y sabían que habrían muchas primeras veces bajo la luz de la luna…Y para el desconcierto de algunos…No andaban equivocadas…Ahora solo quedaba una incertidumbre…Lo sabían casi todos menos cuatro personas…Sus respectivos padres… ¿Saldría todo bien? ¿Surgiría algún conflicto? Dejaron aparte esos pensamientos, y continuaron besándose y ante todo, amándose