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Capitulo 14
Al día siguiente la ciudad era el resultado de la torrencial lluvia de anoche. Las calles seguían mojadas y húmedas y un aire helado se hacía presente.
Bubbles se encontraba esa tarde otra vez en el parque junto con los gemelos y se sentía feliz, realmente feliz.
Al fin se sentía completa y llena de vida desde que sus padres habían fallecido y todo gracias a Boomer. A su querido Boomer.
Dio un agradable suspiro.
Ya estaba decidida en quedarse todo el tiempo que le quedaba a su lado y con eso se dio cuenta que el haber entrado a la iglesia de novicia nunca fue lo correcto.
Tal vez en un principio estaba conforme ya que creía que se lo debía a su abuela y a sus padres en el cielo. Y al estar ahí también lo hacía para agradecer a Dios de que la haya salvado del accidente pero eso ya no era el caso.
Claro que estaba agradecida con Dios y siempre lo estaría por ponerle a Boomer en su camino y ser él el que la rescatara. Y ahora entendía que no podía ser novicia por obligación, sus padres hubieran querido que ella fuera feliz e hiciese lo que quisiera.
Y estar con Boomer era lo quería y la hacía realmente feliz.
Pero todavía no le decía a su abuela sobre su decisión de dejar su aprendizaje de novicia, se lo iba a decir sin duda alguna pero primero tomaría fuerzas y se lo diría cuando estuviera preparada.
Junto a ella había llegado Boomer dándole un beso en la mejilla y tomándola de la mano al tiempo que ella lo saludaba con un intenso brillo en sus ojos y un leve rubor en sus mejillas al ver aquella sonrisa que solo le dedicaba a ella. Habían quedado en el parque después del trabajo del rubio mientras veían como los gemelos seguían jugando con otros niños.
Y entonces Bubbles recordó algo de lo que Boomer le dijo anoche.
-Boomer como es que los gemelos no saben todavía que ellos son…
Dejo la última palabra al aire pero el rubio entendió.
-Hay algo más que Scarlett me contó. No todos los ángeles despiertan.
La chica lo miró interrogante.
-Veras, yo lo hice cuando tenía diez años esa es la edad en que todos despiertan y sus alas se desprenden. Pero eso dependerá de cómo has vivido en ese tiempo. Los gemelos son felices y te tienen a ti, no conocen la crueldad del mundo y eso es lo que los hace todavía inocentes. Es posible que nunca despierten, y pasando esa edad ya no lo harán nunca.
Bubbles se quedó pensativa.
-Los gemelos cumplirán once la semana que viene.
Boomer le dedicó una dulce sonrisa.
-Entonces yo creo que ellos ya se salvaron.-su semblante cambio un poco más serio. –No quisiera que ellos pasaran por… esto.
-Boomer…-Bubbles le apretó la mano dándole a entender que ahora ella estaba a su lado y Boomer sonrió.
-Pero ahora te tengo a ti.- la atrajo hacia sí, sorprendiéndola al tiempo que le robaba un beso – Y soy muy feliz.
Parecía un niño pequeño con sus ojos cerrados y mostrando su deslumbrante dentadura en una gran sonrisa, con ella en sus brazos y una calidez que invadía todo.
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Ahora parecía que él la había evitado a ella todo el día.
Blossom estaba muy impaciente quería que Brick le hablara sobre lo que no terminó de contarle anoche cuando empezó a llover.
Todavía no le había dicho como su padre había matado a Vlad y luego le salió con que lo había logrado gracias a Las Musas.
¿Y ellas quiénes eran?
Tenía muchas dudas y Brick no estaba por ninguna parte.
Blossom se encontraba saliendo de la biblioteca. En todo el día en la universidad no vio a Brick y decidió ir a la biblioteca a distraer sus pensamientos un rato y no pensar tanto en él. Pero era inevitable. Aun así duro un buen rato ya que al salir se dio cuenta como, entre las nubes, el sol se ponía. O eso parecía porque las densas nubes de anoche seguían allí todavía, oscureciendo todo, acompañadas con una brisa helada.
Le agradaba la brisa helada que corría así que decidió ir a dar un paseo antes de llegar a su casa.
Agarró una calle y luego otra mientras los faroles se iban prendiendo espontáneamente. Llegó a un tranquilo lugar donde en la cima de una colina una vieja y enorme casa se alzaba. Blossom la recordó como la vieja mansión de la que le había platicado Buttercup que en la noche de brujas cuando su amiga era una niña la decoraban de una forma alucinante. Pero ahora los propietarios, dos ancianos, habían muerto y estaba abandonada hace más de 8 años.
A Blossom le encantaba aquella casa, era simplemente hermosa y muy detallada, con grandes pilares de mármol y una enorme puerta de roble.
Curiosa, como siempre, se acercó un poco hasta llegar enfrente de las enormes rejas negras que se levantaban viejas y oxidadas.
Las empujó sin problemas abriéndose en un rechinido y Blossom entró.
¿Cuándo aprendería que por andar de curiosa siempre le pasaba algo malo? Una viva experiencia fue con Brick cuando lo encontró herido y ¡Oh, sorpresa! Es un vampiro.
Pero no le hizo caso a sus pensamientos y se abrió paso entre el gran jardín colina arriba hacia la hermosa y derruida casa.
Cuando escuchó una risita.
Miró hacia los lados atenta y no vio nada. Y la risa se dejo escuchar una vez más. Una risa de mujer.
Y entonces la vio. Sentada en las escaleras de la entrada de la casa, a unos metros de ella, la vio.
Era una mujer, de tez pálida y un alborotado cabello que se derramaba suelto en su espalda. Tenía una intimidante presencia, era hermosa a simple vista, y de cierta forma le recordó a… Brick.
Entonces Blossom abrió los ojos sorprendida.
Dios, ya conocía esa presencia.
¡Estaba frente a un vampiro!
-Por tu expresión parece que viste a un fantasma.- su voz era melodiosa y al mismo tiempo burlona que cayó en Blossom como un balde de agua fría.
- L-Lo siento, no debí entrar… me voy.- habló nerviosa la peliroja dando media vuelta y al voltearse dio un respingo hacia atrás ya que la chica estaba allí, frente a ella.
-Así que tu eres la razón por la que Brick no vuelve a casa.- habló la desconocida acercándose a ella mientras Blossom retrocedía.
La peliroja paró en seco.
Espera ¿Brick? ¿Había dicho Brick?
¿Quién era ella? ¿Por qué lo conocía?
La chica soltó una melodiosa carcajada.
-Oh, pero no pongas esa cara, niña. Estoy segura que descubriste a Brick así que imagino que sabrás lo que yo soy.
Blossom miró hacia un lado para ver si podía salir corriendo de allí.
-Pero la pregunta aquí es…- siguió parloteando la chica vampiro – ¿Por que todavía no te ha matado?
-¿Qué?
Blossom volvió su vista a la chica una vez más a lo que ésta se echaba a reír mientras se paseaba a su alrededor.
-No estás mal…- la vampiro tomo un largo mechón del cabello suelto de Blossom y lo dirigió a su nariz – No me extraña que seas Su Musa.- soltó el mechón despreciativamente –Pero te matara en cualquier instante. Lo tiene que hacer.
-¿D-De que hablas?
Blossom comenzó a temblar. La presencia de aquella chica la aterraba y hablaba sobre que ¡Brick la iba a matar! ¿Pero a qué demonios se refería?
Además sentía que en cualquier momento esa chica se abalanzaría sobre ella y la mataría. Retrocedió dos, tres pasos y la chica se le quedó mirando con el ceño fruncido.
-Aunque me extraña que no lo haya hecho desde que te vio.- su semblante cambio y volvió a ser burlón –Pero bueno, si no lo hace él… tendré que hacerlo yo…
Entonces Blossom retrocedió más rápido, aquella chica se había abalanzado sobre ella cuando…
-¡Princesa!
La vampiro paró drásticamente al escuchar el fuerte y furioso alarido.
Se rio por lo bajo.
-Sabes que no le iba hacer nada, Brick- dijo melosamente – Tú te tienes que encargar de eso.
Blossom dirigió su mirada a Brick quien se encontraba enseguida de ellas, miraba a Princesa con mucha furia y sus ojos se ensombrecieron otra vez. Sus instintos de vampiro habían salido como la última vez que vio la sangre de su mano.
¿Pero cómo había llegado ahí? ¿Cómo sabia donde estaba?
-¿Qué haces aquí Princesa?- dijo fríamente ignorando sus comentarios mientras se acerba a Blossom.
Al ver eso la chica le dedicó una mirada desdeñosa a Blossom.
-Tu padre me envió a buscarte para que regreses.
-No voy a volver, Princesa. Y será mejor que regreses y le digas eso a mi padre.- sus palabras eran frías como su mirada y Princesa frunció el ceño.
-¿No quieres o más bien no puedes?- miró a Blossom y luego a Brick – ¿Por qué no la matas de una vez y te vuelves más fuerte? Así regresarías a ser algún día el líder y tu padre se pondría contento. Y entonces yo me casaría contigo.- habló caprichosamente.
-No, Princesa. No me casare contigo, ese viejo cree que todavía sigue en la edad media.- dijo en un gruñido refiriéndose a su "prometida"- Y no volveré. Así que si no te vas y me dejas en paz tendré que hacerlo por la fuerza.
Brick era cortante y directo en sus respuestas y la chica se puso roja de frustración.
-Tu padre sabrá que encontraste a Tu Musa, y si yo no pude hacer que volvieras el vendrá por ti Brick y te ira peor…
Entonces rio descaradamente.
-No, espera es mejor que él venga por ti y te dé lo que mereces, Brick. ¿Quién sabe? A lo mejor y mata a Tu Musa por ti, Jaja- la chica siguió riendo mientras se daba media vuelta y se perdía entra la oscura noche.
Brick apretó los puños dio un suspiro y controlo su ira.
Volvió su mirada hacia Blossom y algo dentro de él dolió.
¿Por qué estaba temblando? ¿Por qué se veía tan frágil y desprotegida?
Se enfureció con sigo mismo, todo era culpa de él.
-Blossom…
La peliroja agarró coraje apretando los puños en sus costados y cerrando los ojos para después volverlos abrir más decidida pero todavía con un atisbo de miedo.
-¿B-Brick de que era lo que hablaba esa… esa chica?
-De alguna forma estaba evitando llegar a esto.- habló el chico más calmado pero su expresión era claramente seria, cosa rara en él –Pero ten en cuenta esto, Blossom. Nunca te haría daño.
Blossom frunció el ceño y algo dentro de ella creció. Algo combinado con ira, miedo y frustración que la llevó a gritarle a Brick.
-¿¡Y qué tal matarme!? Eso tal vez es lo que harás. Ella me lo dejo muy claro. No sé por qué pero todo es sobre esa Musa ¿No es cierto? ¿Por qué dice que soy Tu Musa? ¿Qué tiene que ver eso? ¿Es por eso tienes que matarme? eso significa que…
-¡No, Blossom!- Brick interrumpió eufórico de igual forma que la chica –No entiendes nada, yo no…
-¡No, Brick!- lo cortó ahora la chica – No hay nada que entender, me vas a matar porque…
Y entonces Blossom se quedó muda y muy perpleja al comprender lo que había dicho esa chica, lo que había dicho Brick y a lo que llegó Blossom.
-Por eso me vas a matar…- dijo en un susurro, temblando y retrocediendo un paso – Ahora lo entiendo, tú me dijiste que tu padre había matado a Vlad porque descubrió a Las Musas y esa chica dijo… dijo que ¿Si por qué no me matabas y te hacías más fuerte de una vez? para que regresaras…
La chica lo miró atónita y temblorosa.
-Blossom…-Brick trató de acercarse.
-No- retrocedió – Eso es lo que son Las Musas para ustedes, una herramienta que los hace más poderosos.
El chico la miró serio.
Blossom lo había descubierto, ahora sabía lo que eran Las Musas para ellos.
Las Musas siempre eran humanas que extrañamente a los vampiros como Brick les atraía peligrosamente. Eso sólo les pasaba a los vampiros descendientes de Los Ancianos, ósea a los pura sangre. Era algo que su padre había descubierto cuando trató de acabar con Vlad. Su padre se había sentido atraído fieramente por una mortal y al matarla y beber de su sangre ésta le proporcionó un poder y una fuerza aun más poderosa que la de Vlad, acabando así con él.
Fue un raro descubrimiento en esa época pero muy eficaz y sin duda inevitable.
Desde entonces a estas mortales las nombraron Musas ya que no eran como las demás humanas, ni vampiros ni nada por el estilo. Era algo inevitable que no podían ignorar, cuando la descubrían su deseo aumentaba y su corazón palpitaba ferozmente anhelante por poseer la sangre de aquella mortal, de aquella musa.
Pero Brick no haría eso, jamás la mataría.
Todos las mataban y se fortalecían y era una costumbre entre los sangre pura ya que solo se encontraban con una Musa para toda su vida. Pero nunca nadie pensó en que a lo mejor la Musa podría seguir viva mientras el vampiro puede seguir disfrutando de su sangre sin tener que asesinarla. Nadie lo pensó y solo la asesinaban bajo el control de su deseo y su sed.
Y ahora Blossom lo había descubierto de una manera equivocada.
-Tienes razón.- habló seriamente.
Blossom tenía miedo de escuchar aquellas palabras. Había esperado a que lo que había dicho no fuera verdad y que se hubiera equivocado. Pero no, Brick se lo estaba confirmando y no sabía si echarse a correr o llorar.
¿Pero por qué no escapa de allí? ¿¡Por qué aun seguía ahí, junto a Brick!?
-Pero estas totalmente equivocada si piensas que te voy a matar.- el chico hablaba seguro pero Blossom no quería creer –Tienes razón, Las Musas son una herramienta para nosotros. Al beber su sangre nos sentimos más completos, fuertes y hasta poderosos pero no te matare Blossom. No necesito matarte para beber tu sangre.
Blossom abrió los ojos y fue cuando Brick se dio cuenta que dijo las palabras equivocadas. No la quería matar, nunca le haría daño. Pero era un completo idiota que no se dio cuenta de lo que había dicho.
Blossom posó su mano en su cuello cubriéndolo inconscientemente mientras miraba a Brick con furia en sus ojos.
-Nunca dejare que me mates o bebas de mi.- retrocedió más rápido todavía con sus ojos puestos en Brick- Te odio Brick, ¡Te odio!
Y salió corriendo colina abajo, llegando a la calle hasta perderse de la vista del chico.
Era un idiota, idiota, idiota.
Nunca quiso decir eso, solo quería que Blossom se convenciera que no la mataría para beber su sangre. Pero vaya que lo dijo en un modo que lo pudo entender. En vez de eso, ahora Blossom lo odiaba, y estaba seguro que también le temía.
Y ahora él se odiaba a sí mismo.
Y Ahí, en medio del jardín de esa casa abandonada, soltó un gran grito de frustración.
No dejaría que esto se quedara así, porque entonces se dio cuenta que no podía vivir sin esa chica.
Y haría lo que sea para recuperarla.
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-Ya, deja de regañarme Buttercup.- se quejó el pelinegro.
-¿Y cómo quieres que te lo diga, Butch?- hablaba la chica con el ceño fruncido – Te estuve buscando todo el día ya que decidiste escaparte del hospital por tu cuenta y ¿Sabes qué horas son? –le reclamó eufórica mientras el chico se divertía al verla pero también se ponía levemente nervioso.
-… ¿No?
-Exacto. Yo tampoco pero mira el cielo Butch. Es-de-noche. Y estuve todo el maldito día buscándote y tu como si nada por ahí con una herida.
Y era exactamente como había dicho la chica. Butch estaba como si nada sentado en una banca de un parque tomando una Coca-Cola. Sentado despreocupadamente y volteando hacia el cielo en busca de la luna que se escondía detrás de las grandes nubes.
Cuando vio como una motocicleta frenaba frente a él frenéticamente y quien descendía de ella era nada más y nada menos que Buttercup que nomas verlo empezó a reñirlo porque no lo había encontrado en el hospital y según ella todavía estaba muy herido.
-Pero ya estoy bien Butter, mira.- el pelinegro le mostraba la pierna mientras la movía dando a entender que ya no sentía dolor.
Buttercup lo ignoró.
-No importa, pero estabas herido ¿Y cómo rayos te deshiciste de Mitch, el cara de mono y los tres idiotas? Y… ¡Butch!- dijo mas exaltada al recordar de pronto algo mientras tomaba a Butch de los hombros y lo miraba desconcertada a los ojos – ¿Qué demonios eran esas enormes criaturas?
Lo soltó y comenzó a dar vueltas por la acera.
-Por Dios. Cuando las vi no lo podía creer, estoy segura que parecían lobos. Sí, eran lobos. – afirmó decidida. – Y unos muy grandes. Después había escuchado un disparo, un aullido… arg- se despeino el cabello con las dos manos sentándose otra vez junto a Butch. –Creo que me estoy volviendo loca.
Butch, que en ese momento estaba en silencio poniendo atención a lo que decía la chica, se volvió hacia ella.
-Así que los viste.
-Fue imposible no hacerlo, pero…- la chica se volvió hacia él con su mirada clavada seriamente en la verde oscuro del chico.
Lo escudriñó intensamente, tratando de descubrir algo en esos ojos bosques que ni siquiera ella sabía el qué.
-Pero…-le recordó el chico impaciente.
-Pero creo que mis desquiciados pensamientos llegaron a algo que aun no logro asimilar…
-Y eso es…- siguió alentándola el pelinegro.
La chica hiso un gesto con la mano descartando la idea y rio brevemente.
-No, eso es imposible. Olvídalo. Te digo que me estoy volviendo loca con mi desquiciada cabeza. Tú no podrías ser…
-¿Un hombre lobo?- la cortó Butch con una afilada sonrisa – Déjame decirte que no te estás volviendo loca mi querida Butter. Bueno, más de lo que ya estas, pero tu desquiciada cabecita esta en lo cierto.
Buttercup le pegó levemente en el hombro.
-Ya, Butch no juegos conmigo. Y ¿Cómo que más loca de lo que ya estoy?- dijo frunciendo el ceño pero no enojada en realidad.
Butch posó una mano en su pecho dramáticamente.
-¿No me crees? No lo puedo creer Buttercup, me hieres.
La chica rio rodando los ojos mientras le propinaba un pequeño golpe en el hombro.
-Ya Butch, enserio.
-Bueno- dijo Butch encogiéndose de hombros- Si no me crees que se le puede hacer.
Se incorporó y la tomó de la mano.
-Vamos –dijo- Si quieres que sea enserio lo será. Pero aquí no podemos, hay mucha gente.
La chica lo miraba interrogativa mientras hacía que ella se subiera a la moto junto con él.
-¿Y a donde vamos?- preguntó Buttercup.
-A un lugar donde me puedas tomar enserio. –sonrió mostrando los filosos dientes a Buttercup, incitando al doble sentido que la chica pudo entender pero al que él no se refería.
-Pero que…
Buttercup no terminó su pregunta porque la moto ya había salido disparada de aquel lugar.
Después de un rato, los pelinegros habían salido de la ciudad y se encontraban en una parte del bosque donde un pequeño lago se extendía entre los árboles.
Butch había apagado la motocicleta y se había bajado de ella dejando sola a Buttercup.
El lugar estaba un poco oscuro y de vez en cuando se iluminaba un poco con la luz de la luna que salía brevemente reflejándose en el lago.
-¿Butch?
Preguntó la pelinegra al ver como éste se había alejado y no emitía ningún sonido y gracias a la penumbra no lograba ver nada.
Escuchó el crujir de hojas como si las estuvieran pisando, un gruñido y entonces… lo vio.
De entre la oscuridad del bosque, saliendo de los arboles, salió una enorme bestia de pelaje profundamente negro y unos centellantes ojos verdes.
Y Buttercup se percató que era la misma bestia que vio anoche cuando trataba de escapar de Mitch y los demás.
Y no sabía que pensar o que hacer.
¿¡Donde se había metido Butch!?
El enorme lobo se acercaba lentamente pero, aunque tenía algo de miedo, no se veía amenazador. Lo miró fijamente, a esa extraña e insinuante mirada esmeralda, y vio algo en el que le recordó a Pooch…
La pelinegra se acercó un paso al animal que ya se había detenido y no avanzaba hacia ella al ver cómo era ella la que avanzaba hacia él.
Estiró su mano y dio otro paso. Buttercup estaba frente al lobo hipnotizada por sus centellantes ojos y entonces lo tocó sintiendo su suave pelaje detrás de las orejas.
La pelinegra ya no tenía miedo. Había visto la reacción de la criatura y esta no era nada aterradora o amenazadora. Al contrario parecía que disfrutaba del tacto de la chica y eso la hizo tener más confianza y ahora lo acariciaba con sus dos manos mientras no dejaba de verlo.
Era un poco más alto que un caballo y se había acostado para dejar que la chica lo siguiera acariciando y entonces él acercó su húmeda nariz a la mejilla de la chica en un intento de caricia que Buttercup notó y comenzó a reír. Entonces el lobo siguió con su caricia haciendo que la chica riera más.
-Ya Butch, para.
Dijo entre risas para inmediatamente abrir los ojos sorprendida al darse cuenta de lo que había dicho.
Acunó la cara del lobo entre sus manos y lo miró extrañada.
-¿Butch?
El animal se separó de ella lentamente incorporándose solo hasta quedar sentado y aulló.
Fue un aullido corto pero con eso Buttercup tuvo suficiente para entender.
Frente a ella estaba Butch, y los pensamientos de su desquiciada cabeza tenían razón:
Butch era… un hombre lobo.
Después del aullido el lobo había ido escondiéndose otra vez entre los árboles y al salir Buttercup se dio cuenta que no era él el que regresaba sino que era Butch que venía poniéndose su chamarra negra.
Y ahora ahí se encontraban frente al lago sentados desde hace un buen rato donde Buttercup nomas verlo comenzó a bombardearlo con preguntas sin sentido incluso para ella.
Una nube se movió y la luna se dejó ver reflejada en el lago.
Butch suspiró.
-Butter, cállate.
-…Butch además ¿Por qué…- cayó su retahíla de preguntas en cuanto escuchó la voz de Butch y se cruzó de brazos mientras esperaba a que el pelinegro le diera una santa explicación de eso, de lo que vio, de todo.
El chico sonrió ladino al ver cómo reaccionaba la chica ante su orden.
-Bueno te contare todo.- la pelinegra sonrió victoriosa y Butch dio un suspiro resignado. – Lo que hablamos la ultima vez, sobre por qué estoy aquí, sobre mi madre, padre… todo eso es verdad.
La chica asintió alentándolo a que continuara.
-Pero si quieres saber de dónde vengo realmente, me refiero a lo qué soy, eso es otra historia…
Buttercup se interesó. ¿De dónde venía la especie como Butch? Eso quería saber, era algo que todavía no podía asimilar.
-Sí, Butch cuéntame. No me sorprendí mucho cuando te vi, de cierta forma tenía esa desquiciada idea en mi cabeza pero aun la estoy asimilando…
El chico sonrió mostrando su filosa dentadura.
-Si insistes. Aunque creo que tu cabecita no terminara de asimilarlo completamente.
-¡Butch!
La chica le pegó en el hombro levemente mientras el chico reía.
Otra nube volvió a tapar a la luna y la penumbra del bosque los volvió a invadir mientras la pelinegra se acercaba un poco más a Butch, esa oscuridad la ponía nerviosa.
-Se podría decir que nosotros provenimos de la antigua Grecia- Butch comenzó a hablar más serio.- De un hombre estúpido llamado Licaon que por matar a la mascota de Lucifer estamos malditos.
Buttercup hizo una mueca no creyendo lo que escuchaba mientras Butch bufaba divertido.
¿Lucifer? Pensó la chica recordando que era el ángel oscuro que había iniciado una rebelión terminando así desterrado del cielo. Bueno si existían hombres lobo ya no dudaba que él también existiera. Y con eso le daba más sentido a la historia de Butch.
El pelinegro continúo.
-Veras, Licaon era el rey de la antigua ciudad de Arcadia en Grecia. Tenía sus defectos pero también era buen rey y tenía una gran obsesión por la caza. La caza de cualquier animal del bosque, pero el favorito para su casería era el lobo.
El chico carraspeó recordando la historia que le contaba su padre cuanto aun era un niño acerca de su origen:
"Un día de tarde, cazando en el bosque, Licaon se encontró con un enorme animal que nunca había visto en su vida. Sabía que era un lobo, pues tenía las facciones de uno, pero éste era diferente a los demás. Era una especie de lobo enorme y atemorizante, pero eso no le importó. Su obsesión por la caza venció más que su razón yendo tras el animal que se adentraba cada vez más en el bosque y al tenerlo cerca disparó una flecha. El lobo dio un aullido desgarrador y cayó muerto, pero matar al lobo fue el peor error de su vida."
Butch frunció el ceño y Buttercup veía como apretaba los puños, molesto.
-El maldito animal era la mascota de Lucifer y al matarla descargó su ira contra Licaon maldiciéndolo a él, y a todos sus descendientes, en convertirse en lobo cada luna llena. Así Lucifer tendría a su mascota de nuevo y Licaon pagaba con esta maldición por haberla matado. Ahora ya no era un simple lobo, ahora era un hombre lobo.
Butch sonrió con ironía.
-Y henos aquí desde entonces. Somos como cualquier otra persona normal solo que nosotros cargamos con esta maldición. Sin embargo también nacemos, vivimos y morimos como cualquier humano. No somos inmortales pero tampoco morimos tan fácilmente.
Buttercup digería toda la información cuando Butch acabó de hablar.
Entonces el ancestro del que hablaba había matado a ese extraño animal que resultó ser la mascota de Lucifer y éste por venganza maldijo a Licaon en convertirse en lobo. En un lobo como el que había matado. Licaon se había convertido en la nueva mascota de Lucifer.
Él, sus descendientes y hasta Butch, se habían convertido en la mascota del ángel rebelde.
-¿Sigues asimilando Buttercup?
Le preguntó divertido mientras la pelinegra asentía pensativa todavía, causándole una sonrisa a Butch.
Buttercup vio la luna que se asomó por una milésima de segundo antes de que otra nube la cubriera y entonces una pregunta se formuló en su cabeza. Se volvió hacia él rápidamente.
-Y te preguntaras por la luna ¿No?- dijo adivinando sus pensamientos. – Bueno, aunque se dice que en luna llena nos convertimos… de hecho no es tan cierto. Nos podemos convertir siempre y cuando haya luna solo que en luna llena nos volvemos un poco más difíciles de matar, somos más fuertes.
Buttercup asintió lentamente.
-¿Y qué pasa cuando no hay luna? –preguntó intrigada.
-En Novilunio- el chico suspiró. – Cuando eso sucede no podemos convertirnos hasta que termine. Ya sea si me quede transformado en lobo o en humano no podre convertirme hasta que el Novilunio termine. Es una de nuestras debilidades.
-¿La plata también?
-Sí, la plata también.- sonrió por la pregunta de la chica.
Buttercup se quedó un momento pensativa.
-Entonces Mitch es…
-Sí- continúo. –Es como yo. Como ya te había dicho mi padre lo mando para llevarme de vuelta pero te juro que cuando lo vuelva a ver definitivamente lo matare.
-¿Tanto así lo odias?
-Tengo mis razones para odiarlo, lo conozco desde todo mi vida.
Entonces la chica se percató de algo.
-Todos ustedes, digo de tu especie y así. Tú me entiendes…- hablaba Buttercup – ¿Se mantienen siempre juntos?
-Sí. Mi padre es como un jefe, bueno realmente lo es, como un mentor para todos los que van descubriendo lo qué son. Él es el más grande de todos nosotros quienes vivimos en la villa y quiso hacerla como una familia para todos aquellos de nuestra misma especie. Ese fue su objetivo, y lo logró y lo admiró por eso pero no acepto que me controle, ni que decida por mí.
-Y tu madre… ¿Tu madre sabía lo que era?- quiso saber la chica.
Butch sonrió nostálgico.
-Sí. No sé por qué se enamoró de mi padre, tal vez veía algo en él que los demás no. Mi padre no es tan malo, ¿sabes?, puede ser estricto y controlador pero todo lo hace para proteger a su familia. A la villa que es su familia, y tiene una gran responsabilidad.
Buttercup posó su mano en el hombro del chico mientras le sonreía, pero era una sonrisa diferente una nostálgica con la que decía que lo comprendía.
-Mi padre me dijo lo mismo. Dijo que Keane era una persona muy buena y que cuando él conoció a tu padre le pareció algo severo. Dijo que a lo mejor ella vio algo en él que los demás no veían.
Butch le devolvió la misma sonrisa y se quedaron un rato en silencio contemplando el lago mientras Buttercup seguía rondando sus pensamientos.
-Y… ¿Piensas volver Butch? –preguntó de pronto.
La chica escuchó como soltaba un suspiro fastidiado.
-Lo pensaba hacer en poco tiempo más, pero con lo de Mitch hare rabiar a mi padre por mi ausencia.
-Eres un irresponsable.
-Gracias- sonrió mostrando su dentadura para molestar a la chica.
Buttercup rodó los ojos incorporándose seguida de Butch. Ya habían pasado bastante tiempo ahí y se estaba haciendo más tarde.
Y entonces, como un saltito en su cabeza, Buttercup recordó algo.
-Oye Butch…
-Mmm…-decía el chico sin prestarle mucha atención mientras iban hacia la motocicleta.
-¿Y donde dejaste a Pooch?
El chico volvió su sorprendida mirada hacia Buttercup.
-Creí que a estas alturas ya lo sabrías, por todo lo que ha pasado.
La chica lo miró extrañada.
-Digo, creí que ya lo habías intuido- siguió el chico.
Y entonces Buttercup abrió los ojos estupefacta comprendiendo.
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Continuara
Hola
Y bueno ya no se vale pedir perdón xD pero disculpen el retraso deveras n.n
Pero les traigo un cap que me salió algo largo y espero que lo hayan disfrutado, aquí
Se revelaron más cosas y pasaron otras wuu x3 jajaja y lo del hombre lobo me base en una leyenda y pues me gusto xD espero que les haya gustado el cap deveras y como siempre
¡Muchas gracias por sus reviews! Y se que no tengo perdon de dios por la demora xD
Jajaja pero tuve mis razones y no fue por falta de inspiración, nada de eso, sino mas bien la escuela, exámenes, tareas, el internet, entrenamientos, shalala shalala xDD pero la verdad se me junto todo xD
Discúlpenme y gracias!
Dickory, danirow, lovetierna, lady katty, beauty dream, camila, lizbeth, lady of the death, lia, power dark, hinata12, ideas bizarras, BxB6, yiyi y lakytu (jajaj lakytu me gusto mucho tu idea x3 pero la verdad orita no tengo cabeza xD pero jajaja cuando kieras si se nos ocurre escribimos algo, tu idea estuvo muuy padre x3).
Muchas gracias saludos y besos a todos
Y nos leemos en el sig cap!
¡Cuídense!
Adiós ;D
