Ranma ½

14.-Aceptando errores…

Ranma entro de nuevo en el apartamento se dirigió al baño para tomar un poco de agua caliente para volver a su estado original de hombre, tenía que hacerlo para enfrentar a Akane por lo menos podría defenderse si ella quería golpearlo.-rio de sus pensamientos.-hace mucho que Akane no lo golpeaba como antes, ahora en ocasiones recibía objetos que le eran difícil de esquivar ahora que ella controlaba su aura, si antes tenía una puntería precisa ahora era excelente siempre daba en blanco a pesar de que él siempre estaba alerta.

Se fue acercando a la recamara de la chica Tendo, lo primero que vio fue la habitación abierta de par en par, un presentimiento lo dejo helado se apresuró a entrar unos pasos y lo que vio lo dejo tieso, en aquella habitación se veía como habían abierto el closet y los muebles de la cómoda precipitadamente, su mirada se dirigió a la ventana de enfrente donde Akane había dejado su maleta desde que llegaron al Torneo, impactado no vio la maleta de la joven Tendo.

Akane se había ido, sus puños se crisparon con fuerza entre sí, se sentía abandonado por segunda ocasión por esa chica tonta, pero no podía culparla por su accionar tener que soportar a un idiota como él, que nunca pensaba lo que decía cuando se sentía inseguro y furioso. Cerro los ojos intentando dispersar aquella sensación en su pecho, le estaba doliendo tremendamente que ella no esperara a que él se disculpara y que se fuera sin esperar que él terminara de participar en ese Torneo que solo había aceptado por ella, por primera vez no le importaba que lo reconocieran como el mejor artista marcial, no le importaba la fama y el prestigio que podría adquirir al ganar ese Torneo. Si estaba ahí era por Akane para que ella se sintiera orgullosa, para que retomara el amor a las artes marciales como cuando recién la conoció.

Ni siquiera podía sentir ira por su partida, él mismo le dijo que no la necesitaba, inclino su rostro mirando el suelo de la habitación sentía el peso de su brusquedad y de nunca pensar antes que hablar, el gran vacío en su interior pesaba en su corazón. Esta sensación de rechazo dolía tanto, por primera vez se preguntó si Akane es lo que sentía cada vez que la rechazaba delante de las otras, sus nudillos se pusieron blancos de tanto apretar los puños…

-Ranma.-un voz suave detrás suyo lo hiso tensarse.- ¿Que estás haciendo en mi habitación?.-reclamo la joven y al no recibir respuesta pensó que seguía molesto por la discusión de hacer rato.-ahora no quieres hablarme.

El silencio se hizo inmenso, aquello molesto a la jovencita que venía con un vaso de agua en sus manos que al verlo había dejado de tomarla, permaneció en silencio por unos momentos y al ver que él no respondía, decidió volverse para irse.

-Yo.-confundido y a la vez emocionado por escucharla detrás de él tartamudeo un poco.-pen…se…que te habías ido….-con el rostro enrojecido mirando hacia la ventana de la habitación se atrevió a decirle-Siempre lo hago una y otra vez…...

-Ranma.-las palabras del chico la hicieron detenerse para volverse mientras decía el nombre de él.

-Akane lo siento.-el artista marcial tomo todo el valor que pudo, la necesitaba cerca y era hora de recomponer un poco del pasado a partir de cero, no podía corregir lo que han vivido, pero si intentar algo diferente desde este momento.-Yo… nunca me pongo a pensar lo que digo, cuando….-el chico se detuvo, era tan difícil reconocerlo para sí y decirlo mucho más.

-Cuando estas molesto.-termino Akane al sentir el titubeo de su prometido.

-Si.-acepto el joven Saotome con la cabeza inclinada al piso.

-Yo, nunca te he dicho, que tus palabras lastiman.-expreso Akane antes de arrepentirse de revelar lo que le dolía y afligía.-aunque pensara que no las decías de verdad, principalmente cuando te jactabas frente a ellas.

-Soy un idiota.-Ranma levanto su cabeza para mirar de frente hacia la ventana de la habitación.-en verdad merezco, que te alejes.-hizo un pausa para terminar.-por ser tan bruto.

-No eres el único con defectos Ranma.-protesto la chica con nerviosismo.-Yo, nunca te escuchaba antes de golpearte, te he ofendido frente a todos al sentirme molesta.

-Soy un hombre.-Ranma la interrumpió.-por muy enojado que estuviera nunca debi….-se detuvo intentando decir las palabras correctas.-me provocaban tus palabras de….fen….

-No, las digas Ranma.-protesto la chica precipitadamente haciendo callar al artista marcial, sabía muy bien que las palabras fenómeno y travesti lo lastimaban por eso las usaba mucho cuando ambos peleaban.-ambos hemos cometido errores.

-Akane.-pronuncio el chico mientras se daba la vuelta, quedando frente a la joven.

-Dime.-Akane se sonrojo ligeramente cuando las miradas de ambos hicieron contacto.

-Yo…. nervios invadieron de nuevo a Ranma, necesitaba decírselo, tomo airé llenando sus pulmones para darse valor.-no es verdad lo que te dije.-el chico hizo una pausa para decir con rapidez:-te…te necesito.

-Ranma.-pronuncio la chica mientras sentía como su corazón empezaba a palpitar con fuerza mientras observaba aparecer el sonrojo en la cara del artista marcial frente a ella y sentía el calor en su rostro.

-Chicos.-una voz traviesa sobresalto a los jóvenes interrumpiendo en ese instante.-me gustaría darles más tiempo y seguir escuchándolos.-sonrió Nabiki socarronamente.

-¡Nabiki!-Ambos jóvenes sonrojados gritaron a la par el nombre de la hermana de Akane que los veía fuera de la habitación, los jóvenes se preguntaban que karma tenían para que siempre los interrumpieran.

-Se nos hace tarde.-Nabiki miro su reloj en su muñeca mientras los apresuraba.-Si queremos llegar a tiempo, es hora de irnos.-los miraba maliciosamente y con cierta picardía.-Vamos Ranma.-le mostro al joven Saotome su maleta donde contenía lo necesario para su enfrentamiento.-estamos con el tiempo justo.

-Akane supongo que irás.-interrogo la mediana de los Tendo a su hermana.-como la prometida de Ranma debes estar ahí.-Nabiki sabía que la presencia de Akane era fundamental en esta última pelea de Ranma y que si quería que él estuviera al 100% concentrado no debía faltar, a pesar de que su hermana acudió a todos los eventos de Ranma con anterioridad, una vez que se había dado la noticia en la mañana al ganar el torneo femenino, su presencia confirmaría el vínculo que la unía a su instructor.

Ranma se quedó quieto esperando con nerviosismo la respuesta de Akane, ella aceptaría por fin ser su prometida delante de todo el mundo, sintió frio mientras esperaba su respuesta. Akane lo miro y su rostro adquirió esa sonrisa calidad y hermosa que a él le encantaba.

-¿Quieres Ranma? le ofreció el medio vaso de agua que traía en las manos, se veía fresca con los hielos a medio deshacer.

Ranma se acercó para tomar de sus manos el vaso y tomar el líquido refrescante, sintió la fragancia de su prometida en el vaso, que lo hizo sentir placer en su paladar mientras pasaba el delicioso líquido dejándo un sabor agradable en la boca.

-¿Qué es?-pregunto el artista marcial.

-Vamos, se nos hace tarde.-fue la repuesta de Akane sonriendo evadiendo la pregunta, mientras se acercaba al joven Saotome para tomarlo del brazo y jalarlo pasando frente a su hermana, que sonreía al verlos como chiquillos.

-A su manera.-pensó la segunda hija de Soun.-Ranma y Akane avanzan como pareja, algo burdo y torpe pero era una característica de ambos por ser tímidos.-sonrió Nabiki estaba haciendo su labor desde que se propuso en ayudarlos a abrir el Dojo para recuperar la confianza de Akane y porque no, que su pequeña hermana encontrara la felicidad al lado de la persona que amaba.-Kasumi no me lo perdonaría esta vez.-pensó mientras seguía a los jóvenes.

Kasumi era la primera persona que había sufrido con los cambios de Akane, aunque no lo demostraba debido a su aparente amabilidad de siempre, pero fue Kasumi quien le dijo aquello que la hizo reflexionar sobre lo que estaba haciendo, sí Kasumi no hubiera intervenido el distanciamiento entre Akane y ella fuera irreparable.

Nabiki evoco aquel día que Kasumi hablo con ella después de la cena…


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-Akane baja a cenar.-grito Kasumi desde la planta baja a su hermana menor que por lo regular se la pasaba estudiando en su habitación desde el enfrentamiento con la familia.

-Voy Kasumi.-contesto con cortesía la joven desde arriba mientras la mediana de los Tendo bajaba con las manos a la cabeza con altivez sin apéndice que le preocupara algo y ninguna remordimiento de lo que pasaba a su alrededor.

-Nabiki.-expreso la hermana mayor al verla bajar.-Podrías ayudarme por favor.-regularmente era Akane quien la ayudaba a colocar la mesa y quien se acomedía a limpiar y ordenar la casa con ella, pero hace más de un mes que la menor no salía de su cuarto más de lo necesario.

Nabiki observo a Kasumi fríamente se preguntó porque tenía que hacerlo, pero al ver el rostro de su hermana ligeramente acongojado decidió hacerlo.

-Bien Kasumi.- fue su respuesta.

Todos los mayores estaban en la mesa, lo únicos que faltaban eran los dos menores de la casa, persistía un silencio poco usual en su casa, su padre agobiado por los recientes acontecimientos echando lágrimas de vez en cuando, el tío Genma esperando ansioso poder degustar la comida deliciosa que Kasumi preparada, la tía Nodoka había salido y ella estaba indiferente a los que estaba pasando a su alrededor.

-Buenas Noches.-aquella voz que antes era cálida y alegre siempre acompañada de una sonrisa en el bello rostro de su hermana menor se escuchó cortes y solemne.

-ah..-se escuchó de parte de su padre mientras se acongoja más de lo que estaba, al escuchar a su hija menor sin el entusiasmo y la alegría propia de ella.

-Buenas Noches.-contesto el tío Genma y Kasumi, mientras la menor se sentaba en su lugar y asistió con su cabeza por el saludo.

-Akane, hija.-empezó a decir su padre con esa voz de mártir muy conocida para las tres hijas de Soun que fue interrumpido por la entrada intempestiva de un chico.

-Justo a tiempo.-grito Ranma mientras se impulsaba sobre la humanidad de su padre para colocarse en su sitio para cenar, si el joven no tuviera los reflejos rápidos se hubiera estampado de lleno con la menor que se mantenía en silencio y que había inclinado la cabeza desde el momento en que su padre la había llamado.

-Akane.-el joven asustado a verla frente a él a pesar de sus reflejos no podía evitar estamparse con la chica de cabellos cortos, para sorpresa de todos Ranma paso volando estampándose en el muro sin control, aquella acción desconcertó a todos.

-Uchs.-se escuchó mientras que Akane se acomodaba de nuevo en su lugar sin rasguño alguno, seguía con la cabeza inclinada, mientras la tía Nodoka que iba ingresando a la estancia fue la que rompió el silencio.

-Ranma hijo.-la joven mujer se acercó a su hijo.- ¿Te encuentras bien?

El chico automáticamente se levantó como resorte, asustando un poco a su madre por la brusquedad del movimiento.

-No, hay de qué preocuparse mamá.-expreso con soberbia el chico mientras levantaba su brazos mostrando su pectoral fuerte y mostraba una sonrisa engreída.-un error de cálculo.

Nabiki pudo escuchar que su hermana menor murmuraba algo muy bajito, estaba segura que había dicho.-Idiota.-pero nadie presto atención debido a la sonrisa maniática de Ranma.

Nabiki después de la cena se había quedado a ver un programa en el televisor, últimamente cada miembro de la familia hacia lo propio retirándose en silencio una vez que la menor se retiraba, su padre se retiraba para estar frente al altar de su madre ya fallecida por largas horas, el tío Genma solo se iba a dormir, la tía Nodoka que era muy servicial ayudaba a Kasumi a recoger y a limpiar la cocina cuando Kasumi lo permitía y su hermana pasaba horas en ese sitio en silencio.

Nabiki se levantó para estirarse, ya era algo tarde por lo cual no se escuchaba ruido alguno en la casa Tendo, el último mes el silencio era tan intenso en la casa Tendo que podía ser tedioso permanecer aquí, ya no había gritos y reclamos por parte de Ranma y Akane. A mitad de la cena aparecieron Kodashi, Ukyo y Shampoo para darle de comer al idiota de Ranma. Akane siguió comiendo como si nada hasta que el chico empezó a degustar la comida de las prometidas, Akane sin expresión alguna en su rostro tomo lo que restaba de su cena y despareció con ella subiendo las escaleras sin despedirse.

Todos los comensales recriminaron con la mirada al joven Saotome mientras se atragantaba con la comida de las visitas, ya no era agradable soportarlas como antes, la diversión se había ido desde que Akane ya no jugaba el papel de prometida ofendida y la estupidez del chico de la coleta ya no les parecía tan gracioso a todos como antes.

Ranma solo expreso.-Qué…-con cara de póker mientras comía con regocijo.

La tía Nodoka pidió amablemente a las chicas que se retiraran una vez que Ranma estaba satisfecho, diciendo que las buenas costumbres de una chica de familia, no era permanecer cierta hora de la noche visitando a un chico. Shampoo, Kodachi e Ukyo querían quedar bien a los ojos de la madre de Ranma se retiraron inmediatamente de la casa Tendo.

Nabiki bostezo aburrida empezó a retirarse cuando de pronto se volvió y vio los trastes que dejaba en la estancia, decidió recogerlos para llevárselos a la cocina, dentro de ella encontró a Kasumi que miraba con melancolía y tristeza el exterior, estaba tan distraída que no noto su presencia hasta que hablo.

-Kasumi pensé que ya te habías ido a dormir.

-Nabiki.-dijo la mayor.-deja los trastes ahorita los lavo.-mientras se acercaba a tomar lo que su hermana traía en las manos.

Nabiki alzo los hombros dejando que Kasumi hiciera lo propio de ella, se daba cuenta que a pesar de su amabilidad Kasumi estaba consternada por lo que pasaba con su hermana menor y ella. Nabiki no estaba interesada en obtener algún reclamo por ello, se apresuró a salir antes que a Kasumi se le ocurriera decirle algo respecto a que no se dirigían la palabra desde aquella vez que su hermana menor exploto contra todos, principalmente con ella.

-Nabiki.-la voz triste de Kasumi la detuvo.-Hasta cuando piensas solucionar.-mientras tallaba los trastos.-las cosas con Akane.

Nabiki no dijo nada solo se quedó parada cerca de la salida, como rebatir con su hermana mayor si desde que se quedaron sin madre, ella se hizo cargo de que la casa siguiera adelante, tomo la batuta de la responsabilidad dejando la escuela para atender a su padre y a ellas. Se había convertido en la perfecta ama de casa, dulce, hogareña, amable con esa dulzura que nunca nadie quería alterar en ella de las dos menores de la casa, Akane era la más parecida a Kasumi con la diferencia que tenía un carácter fuerte y podía ser muy testaruda, pero aun así colaboraba y ayudaba si mirar a quien. Mientras que ella se parecía más a su padre, que solía actuar más por conveniencia en ocasiones, pero Soun Tendo era amable y respetado en la comunidad, mientras que ella actuaba más por conveniencia propia, manipulaba, chantajeaba con facilidad, de esta manera obtenía grandes beneficios y de paso se divertía a costa de los demás.

-No crees, que le debes una disculpa a Akane.-prosiguió Kasumi al no recibir una respuesta de su hermana.-eres mayor que ella, alguien debe ceder.

Nabiki miro a Kasumi con el ceño fruncido al escucharla, su hermana estaba equivocada si pensaba que ella cedería a los berrinches de Akane.-ya se le pasaría, no era la primera vez….-detuvo sus pensamientos en el pasado cuando Akane se molestaba no pasaba mucho tiempo para que se hablaran, Akane olvidaba pronto su enojo y al otro día como si nada hubiera pasado, pero esta vez Akane había llevado las cosas al extremo.

-Eso deberías decírselo Akane.-hablo Nabiki fastidiada.-La testaruda y necia es ella.

-Honestamente.-mencionaba Kasumi con tranquilidad mientras seguía en la tarea de lavar las trastos.-No hemos sido considerados con ambos.

-Por dios Kasumi.-expreso Nabiki un poco alterada.-Ranma y Akane se han puesto los obstáculos, son tan obcecados.

-Pero no dejaras de reconocer.-dijo apresurada Kasumi mientras dejaba de hacer lo que hacía.-que no les hemos puesto las cosas fáciles.

-No deberían de tomar las cosas tan en serio.-prosiguió Nabiki sin mostrar arrepentimiento de sus actos.

-Los sabes.-menciono la mayor preocupada por la actitud de su hermana.- ¿verdad?

-¿Qué?-expreso con irritación Nabiki.

-Desde que Akane inicio la preparatoria.-Kasumi hablo con seriedad.-Cambiaste con ella.-la mayor de los Tendo se detuvo mientras veía el semblante de su hermana que adquiría una palidez.-Tu no eras así con ella, Akane admiraba tu manera femenina de ser, la manera en que te desenvolvías con los chicos y la seguridad en ti.-Kasumi al ver que Nabiki no decía nada siguió.-Seguía tus consejos en cuestión de ropa….

-No es cierto.-protesto Nabiki interrumpiéndola intentando parar el dialogo de su hermana mayor.-Akane siempre quiso ser tú…Nabiki cerró los ojos intentando frenar las emociones que despertaba lo dicho por Kasumi, su hermana era la única que se atrevía a decirle todo aquello.

-Recuerdas como te suplico que la acompañaras a comprar ese lindo vestido con el que festejo el termino de secundaria.-Kasumi seguía diciendo sin reparar el daño que hacía por evocar ese tiempo, como olvidar la alegría y el gran entusiasmó de su hermana adolecente recorriendo tiendas a su lado antes que ingresara a la preparatoria, como Akane tenía buen gusto para elegir su ropa y como aquella vez hizo caso de sus recomendaciones para adquirir ese vestido, con el que deslumbro…

-No digas estupideces Kasumi.-dijo abruptamente Nabiki intentando dispersar esos recuerdos, dejando callada a su hermana mayor por su altanería.

Kasumi encogió los brazos cerca de su pecho al recibir su respuesta brusca, el semblante cálido y suave de su hermana se contrajo un poco, pero decidió llamarle la atención con firmeza por la falta de respeto.-No seas grosera Nabiki.

-Lo siento, Kasumi.-Nabiki se sonrojo frente a su hermana avergonzada por lo dicho inclino un poco su rostro al suelo.

-No sé qué.-Kasumi adquirió seguridad para seguir hablando con determinación frente a Nabiki.-te hizo comportarte así con Akane.

-Yo…-Nabiki por primera vez no supo que decirle a su hermana mayor al mirarla, si tan solo supiera….

-Lo que sí sé.-Kasumi no dejo de observarla con gran seguridad con su rostro amable y dulce.-es que hare lo que sea necesario por mi familia.

-Kasumi.-pronuncio al verla tan decidida, como una autentica madre abnegada entregada al bienestar de su familia, sabía que Kasumi no esperaría con brazos cruzados a que los problemas familiares se resolvieran por si solos.

-Akane es irracional cuando se enoja, su temperamento no la deja pensar mucho cuando algo la molesta.-decía Kasumi intentando mantenerse tranquila al hablar, pero algo en su voz cambio con lo siguiente.-Te parece normal que Akane, ya no entrene, ya no sonría…...-se detuvo su hermana para tomar aire para detener las lágrimas de sus ojos mientras su voz se quebraba al mencionar su nombre.-Nabiki.-Kasumi se cubrió su rostro con sus dos manosal no poder contener su llanto.-¿Que le está sucediendo…. a…. Akane?.-entrecortadamente decía.

-Nabiki se quedó congelada al ver a la siempre amable y sonriente Kasumi quebrase frente a ella, por primera vez su hermana dejo su aparente despreocupada personalidad frente a ella y se dio cuenta de lo afectada que estaba con todo aquello su hermana mayor y en su egoísmo al querer evadir la responsabilidad del problema como todos en casa, Kasumi nunca les pedía nada, hacia todo lo posible para que el ambiente familiar siempre fuera cordial a pesar del choque de personalidades de las dos menores y de las tonterías de todos los locos que invadían la casa sin ser invitados con la llegada de los Saotome, era la primera que daba la bienvenida a enemigos y amigos cordialmente. Nabiki jamás creyó ver en su vida en el semblante de su hermana mayor la tristeza y la derrota en su bello rostro. Akane la pequeña de la familia significaba más que una hermana para Kasumi, la jovencita angelical que todos quieren por su carácter ingenuo y su bella personalidad aguerrida y fuerte a pesar de haber recibido golpes de la vida a tan temprana edad. Akane que escondió en su fachada fuerte el dolor que sintió al no tener a su madre a su lado, Akane que era capaz de renunciar a su propia felicidad…

Nabiki detuvo sus pensamientos abruptamente, su hermana menor les estaba ocultando lo que le pasaba para no afectarlos, la muy boba de Akane podía ocultar de todos los demás su dolor pero nunca pasó desapercibido para su familia, pero desde aquella discusión con la familia Akane se apartó de todos principalmente de ella, asombrada por su descubrimiento se quedó en shock al sentir los cálidos brazos de su hermana mayor sobre ella mientras aún seguía llorando. Por instinto la abrazo mientras cerraba los ojos intentando controlar las emociones de tristeza que la agobiaban, ella era Nabiki Tendo la chica más fría y codiciosa de Nerima, que aprovechaba y manipula infinidad de veces algunas situaciones si consigue beneficios propios; con la complacencia de los mayores principalmente por su padre y el tío Genma para que los chicos cayeran en la trampa y por lo menos que se acercaran como la pareja que se esperaba que fueran, pero la timidez y la torpeza de ambos hacia las cosas imposibles. Ranma no era capaz de poner un alto al acoso de las chicas, más bien creía que no era capaz de hacerlo, o era eso o al zopenco le gustaba tenerlas a su lado, de sobra conocía muy bien a su hermana menor nunca aceptaría una relación con alguien que tuviera tantas mujeres a su alrededor y aunque para muchos era obvio que se ponía muy celosa nunca lo aceptaría frente a su egocéntrico prometido..-Todo aquello paso por la cabeza de la segunda hija de los Tendo mientras su hermana mayor aminoraba su llanto abrazada de ella.-

A pesar de su frialdad y cínica indiferencia amaba a su familia, la situación también se le escapó de las manos a ella misma, dejo que aquel sentimiento de desazón creciera contra su hermana pequeña, solo porque llamo la atención de un idiota que nunca le ha hecho caso, solo aquella vez que un estúpido adivino le pronostico que encontraría su futura esposa si seguía ciertos pasos, no es que estuviera enamorada de él simplemente fue el primer chico que capto su atención por su altivez y la seguridad con el que podía decir cualquier locura y sobre todo le sobraba el dinero y en si tenía cierto encanto el muy estúpido.

A raíz de que Akane ingreso a la preparatoria no solo fue víctima del acoso de la mayoría de los chicos, toda la atención fue para Akane admirada y respetada en cualquier grado, excelente como estudiante y una gran deportista. Cuando llego Ranma se incrementó aquel interés por conocer más de ella y su prometido, ella simplemente aprovecho las situaciones para divertirse a mas no poder y de paso obtener ciertas ganancias, Kuno Shampoo, Kodachi, Ukyo, Ryoga, etc. pagaban lo que fuera por obtener algo de Ranma y Akane principalmente para separar a la pareja, su tío Genma y su padre aportaban para que los ayudara a avanzar y con ellos les ponían dificultades a Ranma y Akane para avanzar.-Nabiki apenas rio con una mueca:-si tan solo supieran que no eran necesario nada de eso para que avanzaran, con dejarlos solos ellos lo harían.

-Nabiki.-interrumpió su hermana mayor sus pensamientos ya mas calmada.-No debemos permitir que tío Genma, la tía Nodoka y papá los presionen.-Kasumi se separó de ella con tranquilidad, su rostro volvía adquirir esa serenidad propia de ella.-Nabiki por favor, arregla las cosas con Akane.-su hermana le estaba suplicando con suavidad aun con los ojos llorosos

Nabiki y Kasumi se quedaron viéndose mutuamente, no necesitaba ser unas experta en las artes marciales como la mayoría de su familia para darse cuenta que algo importante le sucedía a su hermanita menor, ambas chicas intuían que Akane estaba pasando por un cambio drástico, actuaba extraña desde su regreso de Jusenkyo, que su comportamiento no tenía nada que ver con la madurez que toda jovencita pasaba. No se dijeron nada con temor a que sus conjeturas fueran ciertas y por prudencia ambas callaron.

-Lo hare Kasumi.-fue lo único que se escuchó de parte de Nabiki.-Lo prometo.-

Kasumi y Nabiki no dijeron más, ambas pensaban en lo mismo. ¿Que pasaba con su hermana menor?

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Me he tardado mucho en actualizar, no podía encontrar el rumbo adecuado hacia donde voy, pero ahí vamos un poquitín lento, muy lento pero seguro…..

Siento retrasarme mucho en esto, pero tampoco tenía mucha cabeza para redactar, con un poquito de problemas de salud, pero ya voy por mejor camino…..

Bueno aún seguimos presentes por aquí.

Saludos a todos y gracias por seguir esta historia.