Normal POV: Sangilak se arrastró hasta el árbol, donde había guardado su bolsa de pie, luego saco un frasco donde había una sustancia de color azul, la destapo con dificultad y la tomo, luego, las heridas comenzaron a sanar, Sangilak suspiro de alivio, luego se acostó y miro hacia el cielo, lo había perdido, Kenai se había escapado, y él lo había dejado escapar.

Golpe el suelo con violencia, lo había arruinado, un ataque directo, eso había sido estúpido, hubiera sido mejor si hubiese esperado, si le hubiera tendido una trampa a Kenai, pero no, había atacado de manera directa, y en consecuencia por poco había muerto, pero ese error no volvería a ocurrir, nunca mas, la próxima vez, lo atraparía, estaba seguro, no se le volvería a escapar de las manos, la próxima vez Kenai no escaparía, pero para eso necesitaba un plan, y una trampa, por lo que Sangilak, con dificultad, se puso de pie, luego miro al cielo.

-¡Bruja!-grito-¡Yo te llamo!

De repente, el cielo se oscureció, como si fuese de noche, luego, las nubes comenzaron a juntarse, para después formar la cara de la bruja.

-Pensé que dijiste que tenías todo bajo control Sangilak-dijo ella enojada.

-Ese eso es más fuerte de lo que pensé-dijo Sangilak, en su tono de voz era obvio que la derrota le había dolido.

-Bueno, no tenemos mucho tiempo, en una semana la luna estará llena, y necesitamos al oso en la montaña.

-Por eso necesito tu ayuda, necesito un ejército, necesito acorarlo en un lugar donde no pueda salir, ahí, lo atrapemos-dijo Sangilak, abriendo su mano izquierda, luego la golpeo con la mano derecha.

-¿Y crees que se puede crear un ejército así nada más?

-Eres una bruja, sé que puedes hacer lo que quieras.

-Cierto, puedo crear una armada, que t ayudaría a capturarlo, pero, no lo0 hare.

-¿Qué? ¡PORQUE!?-preguntó Sangilak enojado.

-Porque no haré nada, hasta que estemos seguros de a dónde se dirige el oso.

-Tú misma dijiste que iba al Salto del Salmón.

-Sí, pero ahora ha habido una complicación.

-¿Cuál es esa complicación?

-Los lobos, el hermano del oso sabe que los lobos van atacar la aldea humana, y va de camino para allá.

-¿Y?

-Y si el oso se llegase a enterar, cambiaría su rumbo, no haremos nada hasta que nos aseguremos de que Kenai ira para El Salto del Salmón.

-¿Cómo podría enterarse?

-No tientes a la suerte Sangilak, yo sé lo que te digo, espera, hasta entonces, descansa, recupera tus fuerzas, yo tengo que ocuparme de los hermanos de la abominación.

Luego, el cielo se despegó, todo volvió a la normalidad, Sangilak suspiro enojado y se recostó en el suelo, todo el cuerpo le dolía, pero al menos, no iba a morir, y mejor aún, había conseguido mucho más de lo que esperaba de la bruja, por lo que, aunque fuera tarde, obtendría su venganza, Kenai iba a pagárselas todas…

Denahi POV: Me despierto en la mañana por el graznido de un cuervo, dormí recostado contra el árbol, maldición, debía quedarme despierto, volteo a ver a todos lados, Sitka está dormido en el refugio que cavé al noche, al menos, pero mi irresponsabilidad pudo habernos traído graves consecuencias, si un animal salvaje se hubiese acercado a nosotros anoche, hubiera podido habernos matado, menos más que él está bien.

Su herida, también está mejorando, creo que hoy si podrá caminar, pero tendremos que irnos con cuidado, quien sabe que más nos tiene preparados esa bruja, el cuervo vuelve a graznar, viene de arriba de mí, volteo a ver hacia arriba, ahí está, en la rama del árbol, el cuervo, está mirándome, con maldad, levanta el vuelo y se va, que miedo.

Pero bueno…

De hecho, todo este bosque es escalofriante, muchos árboles están sin hojas, están desnudos, hay niebla por todos lados, no puedo ver nada, con excepción de mi hermano, este escenario me está poniendo nervioso, será mejor que nos vayamos lo más rápido que poda…

-Denahi.

Esa voz, esa voz…

Es la de Kenai, pero…

Cuando tenía cuatro veranos.

¿Cómo es posible?

-Denahi-volteo a ver dónde la voz proviene, a unos tres metros de mi está parado, mi hermano menor, pero, no es el, Kenai…

Kenai, se ve como cuando tenía cuatro veranos, la misma estatura, pero, no es el, su piel es blanca como la nieve, su cabello es negro como el cuervo, pero sus ojos… sus ojos no muestran ninguna señal de vida, o de emoción alguna, sus pantalones han sido rasgados, mientras que su camisa está hecha jirones, el… eso no es mi hermano, es un demonio.

-Denahi-dice, su voz es aterradora, fría, pero extrañamente, tranquilizadora, da un paso hacia adelante, me pongo de pie y retrocedo-¿Por qué huyes de mí? Si yo soy tu hermanito.

-No, tú no eres mi hermano, tú eres solo un demonio que quiere hacerme creer que es Kenai, pero no voy a caer.

-¿Crees que soy un demonio?-dice deteniéndose, luego levanta una ceja-¿Qué tal, si yo soy la representación, del amor que sientes realmente por Kenai?

-¿Qué?-me detengo en seco, eso no tiene sentido, digo… yo amo a mi hermano, no es posible que él sea…

-¿Amas a tu hermano?-pregunta inclinando la cabeza hacia el lado izquierdo-Pero siempre lo estás molestando, no lo soportas, siempre has creído que él es muy infantil, además de que siempre te saca de tus casillas, admítelo, tu odias a Kenai.

-¡Eso no es cierto!-le grito, nada de lo que dice es verdad, no puede ser…. No, no debo creer las mentiras que esta cosa me está diciendo.

-Sabes que es verdad, detestas a tu hermano, no lo soportas, siempre que te pedía cariño, lo rechazabas, lo consideras un incompetente, sé que a ces incluso, has deseado que el nunca hubiese nacido, admítelo, tu hermano es solo un estorbo para ti, lo odias.

-¡No es cierto!-le dijo. Pero, de repente el viento ha comenzado a soplar más fuerte, como si una tormenta fuese a desatarse, incluso… escucho el llanto de un bebe, es horrible, quiero…

Quiero que esto pare.

Retrocedo lentamente, pero el demonio se está acercando.

-¡Dilo, tu odias a tu hermano!

-¡No es verdad!

-Si lo es-luego, en su cara se forma la sonrisa más horrorosa en la que puedo pensar-Creo que tengo que mostrártelo.

Levanta una mano, de repente, comienzo a hundirme, volteo a ver a mis dos lados, me estoy hundiendo en un extraño fango viscoso de color negro, intento zafarme, pero es inútil, el fango es demasiado pegajoso, además de que estoy bien pegado, no puedo salir, dejo de moverme, si peleo, solo me hundiere más rápido…

-Te estas hundiendo, en el odio que sientes por tu hermano.

-¡Yo no odio a mi hermano!

Siento que alguien me jala la pierna, quieren hundirme, pero no voy a permitirlo, comienzo a lanzar patadas, no sé si le estoy dando a alguien, pero no voy a rendirme, no me importa lo que pase, no voy a rendirme sin pelear.

-Pelear es inútil, Lobo de la Sabiduría, relájate, déjate consumir, y verás que digo la verdad, verás, que, en serio odias a tu hermano.

Muchas manos salen del fango, son negras y viscosas, como el fango, me toman de los brazos, de la boca, de la cabeza, luego comienzan arrastrarme, mientras que el demonio comienza a reírse, es una risa horrible, esto es una pesadilla.

¡Quiero que esto termine!

-Déjate llevar, y esto terminara más rápido de lo que crees.

Lo último que veo antes de que mi vista se torne totalmente negra, es al demonio, quien está parado en frente de mí, y sigue sonriendo, luego, todo es oscuridad, hasta que…

Veo algo, es… una luz, no sé cómo, pero me acerco a ella, luego, veo algo…

Soy yo, cuando tenía seis veranos, estoy acostado en mi cama, de repente, un niño pequeño, esperen, es Kenai, cuando tenía cuatro veranos, se acerca a mí, puedo notar que está muy asustado, por supuesto, hay una tormenta afuera, a Kenai le daban miedo cuando era muy pequeño. Me sacude y comienza hablar.

-Denahi…

-¿Qué quieres Kenai?-mi tono de voz, no es nada sutil, es más, le estoy gritando, pero, ¿Por qué? No debería gritarle, esta asustado, y yo debería tranquilizarlo, no… gritarle.

-¿Puedo dormir contigo, por favor hermano?

Sí, sí, claro que puedes…

-No, no puedes, ahora vete y déjame descansar en paz-no le digas eso, está asustado, solo tiene cuatro veranos, es tu deber como hermano mayor.

-Por favor hermano-dice mirando alrededor con miedo, pobrecito-Sabes que las tormentas me asustan.

-Cobarde-no lo insultes, se supone que deberías cuidarlo.

-Ándale, por favor-dice Kenai sacudiéndome de nuevo, vamos, yo del pasado, solo acepta.

-Está bien, bebe-el ya no es un bebe…

-No soy un bebe-dice, pero se mete en la cama junto a mí, Kenai se acuesta a mi lado, bueno, al menos ya no está solo, eso es algo bueno, un trueno se escucha, Kenai se asusta y Kenai me abraza, nunca lo había notado antes pero… que tierno detalle, tal vez Kenai siempre debió tener ese tótem del amor…

-¡No me toques!-digo y lo aparto de mi lado, no hagas eso.

-Por favor Denahi, tengo miedo-vamos, deja de ser un patán y dale un abrazo ¡¿Por qué soy tan agresivo y malo con él?!

La escena se desvanece, y aparece otra, ahora, hay cuatro personas en un rio, reconozco quien es, ¡Es papa! Y Sitka, tiene diez veranos, mientras que yo tengo ocho y Kenai seis, estamos en el agua, con nuestras lanzas, oh ya recuerdo, fue la primera pesca de Kenai, ese día fue genial, mama se quedó en casa, así que fue una tarde de hombres, que buen recuerdo…

-¡Lo hice!-grita un Kenai alegre, en su lanza, se puede ver a un salmón atravesado, y Kenai esta tan feliz, me alegro por él, y que orgulloso me siento, el primer pescado que mi hermanito ha atrapado en su vida, y sé que vendrán más.

-Muy bien hecho Kenai-lo felicita Sitka, dándole palmaditas en la espalda, Kenai lo mira y sonríe.

Luego papa se acerca a él y le revuelve el cabello.

-¡Muy bien hecho hijo!-le dice, son mucho orgullo, mi padre.

Que buen recuerdo, ahora es tiempo de que yo le dé…

-Sí, sí, él bebe atrapo un pesadito, que emoción-dijo yo, luego volteo a ver hacia otro lado, con una mirada enojada, mientras me Kenai me esta viendo, luego baja la mirada, la sonrisa desaparece de su rostro, esta triste.

¡Pero que tonto soy, debería sentirme por mi hermano, no bajarle los ánimos, que estúpido soy! ¡¿Porque no le dije que me sentía orgullos?! Ya sé que hay que aprender a aguantar los malos comentarios, pero…

Soy su hermano, y él es, bueno era, solo un niño, ¿Por qué tenía que ser tan grosero con él?

Oh no, la escena cambia, otro recuerdo, no, ya no más, por favor…

Es el día en que Kenai recibió su tótem, el día en que yo debía apoyarlo y darle consejo, ¿y que es lo que hago? Lo molesto con una corona de flores, y llamándolo amoroso, uno de los días en los que más necesitaba mi consejo…

Tal vez…

Sea verdad, tal vez, en verdad, yo odio a Kenai, pero, no, yo… soy una persona horrible, ¿Qué clase de monstruo soy? Para odiar a su propio hermano, no… esto, no, no, no, no, esto no puede estar pasando.

¡No!

Kenai POV: Nos quedamos dormidos, poco tiempo después de haberle confesado todo a Raphael, y fue bueno, una siesta tranquila, sin sueños, sin pesadillas, pero de repente…

Hay una luz, es de color naranja amarillento, luego, la luz se para en frente de mí y se transforma en el espíritu de una osa, es la mama de Koda.

-¿Tu?-le pregunto-¿Qué estás haciendo tú aquí?

-Vine por ti-me dice-Tu hermano, Denahi, está en apuros, y te necesita.

-¿Qué?-no, Denahi, primero Koda y ahora Denahi, no, voy ayudar a mis hermanos, no dejaré que nadie les haga daño-¿Qué paso? ¿Él está bien?

-No lo está, es por eso que te necesita, solo tú puedes salvarlo.

-¿Dónde está? ¿Qué es lo que tengo que hacer? Dime…

-Tranquilo-dice ella-Lo que necesitas hacer, es recordarle porque se aman entre ustedes.

Denahi POV: ¡No, no, no, estoy es horrible! ¡Solo quiero que termine, por favor! ¡No!

Una luz, aparece de repente, luego, la luz toma la forma de… Kenai.

Él está aquí, ¿Pero cómo? ¿Cómo llego hasta aquí?

No, no, él no puede estar aquí… yo… ni siquiera puedo verlo a la cara, después de todas las cosas horribles que le he dicho, y hecho, no creo que pueda verlo a la cara nunca más…

-¡Denahi!-Kenai grita, en su voz noto la alegría y la emoción, corre hasta mi lado, he caído de rodillas y ahora él se acerca a mí, pero yo me alejo.

-¡Kenai, no te acerques!-me pongo de pie, luego me alejo, pero Kenai comienza a correr, luego me toma del hombro y me detiene.

-¡Espera!-me dice con seriedad-¡No vine volando hasta este sueño solo para que me des la espalda, Denahi, tenemos que hablar!
Me gira para que estemos frente a frente, pero yo miro hacia el suelo, no puedo verle la cara, soy una vergüenza, ni siquiera merezco llamarme su hermano.

-Denahi-dice, pero con un tono más suave-Solo estás creyendo lo que esa bruja quiere que creas, no la dejas ganar, tú no me odias.

-¡Pero Kenai!-dijo, viéndolo a los ojos, los suyos… muestran amor, y cariño, está feliz de verme, lástima que yo…

-Oye, si, está bien, nos peleamos, nos decimos de cosas, no podemos pasar ni cinco minutos en el mismo sitio sin empezar una pelea, pero, ¿Para qué están los hermanos?

-Pero yo siempre soy un patán contigo.

-No siempre, esa bruja solo te mostro lo malo, pero yo conozco lo bueno, recuerda Denahi, la vez en que estaba asustado por la tormenta, y fui a tu cama.

-Yo te rechace, te grite y te insulte-dijo muy apenado.

-Pero no te mostro todo, mira.

Kenai señala nuestra derecha, ahí, se abre una especie de… hoyo, pero, en el aire, es extraño, luego, aparece otro recuerdo, es el mismo, la noche de la tormenta, Kenai esta acostado a mi lado y yo lo acabo de empujar.

-Por favor hermano-dice Kenai muy asustado, mientras se nota que en mi cara, es obvio que estoy enojado, miro a Kenai, pero… en cuanto veo su carita asustada, la expresión de mi rostro se suaviza, luego sonrió, lo que pasa después es extraño, la sabana con la que estamos tapados, se vuelve transparente, y puedo ver cómo, yo, acerco a Kenai hacia mí, tomo su brazo con mi mano, luego lo pongo alrededor de mi cintura y me acerco a él, le doy un abrazo y después un beso en la frente.

-No tengas miedo Kenai-le dijo, en un tono muy dulce-Yo estoy aquí, no tienes nada que temer.

Kenai sonríe, me abraza y deja reposar su cabeza sobre mi pecho.

-Gracias hermano.

-No hay de que, hermanito-yo apoyo mi cabeza sobre la de él, y nos quedamos dormidos abrazados.

Esa… era una parte que no recordaba, de hecho, ese momento fue muy… lindo.

-Y eso no es todo-dice Kenai.

Luego, la escena cambia, es del día en que estábamos en el rio, papa y Sitka están guardando el pescado en las canastas, mientras que Kenai ha salido del agua, ha tomado sus botas y se las está poniendo, yo me acerco a él.

-Oye bebe-le digo.

El levanta la vista, y me ve furioso.

-Yo no soy un bebe.

Se pone pie y se acerca a mí, luego nos miramos directamente a los ojos, parece que somos enemigos, y que estamos a punto de empezar una pelea, pero luego, mi mueca enojada es remplazada por una sonrisa sincera.

-Buen trabajo Kenai, lo hiciste muy bien para ser tu primera pesca, estoy seguro de que serás un gran pescador.

Kenai sonríe, luego nos reímos y nos damos un abrazo.

-Te quiero Denahi-me dice.

Luego, hay otro recuerdo, ahora Kenai tiene cuatro veranos otra vez, está sentado al lado de un árbol, muy grande, hay una rama rota a su lado, y también hay varias hojas esparcidas a su alrededor, está llorando y un pantalón está roto, en su rodilla tiene un raspón, oh sí, es esa vez en la que Kenai se cayó de un árbol, yo entro en la escena corriendo, luego me arrodillo a su lado.

-¡Duele Denahi!-dice Kenai señalando la herida.

Yo la miro preocupado, luego Kenai vuelve a llorar, yo no pierdo tiempo, llevo una bolsa de piel, y de ella saco un bote pequeño de madera, dentro hay ungüento de color verde, lo destapo y luego lo unto en la herida de Kenai, parece que calma el dolor, pero Kenai sigue llorando, por lo que yo lo miro preocupado, tapo y guardo el bote, luego, le doy un beso a Kenai en la frente, el me mira sorprendido, pero luego sonríe.

-Vamos Kenai-le dijo sonriendo-No vas a dejar que un simple rasponcito te derrote, ¿verdad?

El niega con la cabeza.

-¡Muy bien, entonces vamos!

Lo ayudo a levantarse, coloco su brazo detrás alrededor de mis hombros, luego lo levanto.

-Ahora vamos de nuevo a la casa.

Y así, comenzamos a caminar de nuevo hacia la aldea, juntos.

Y después, hay un recuerdo más, es de noche, Kenai, aun de cuatro veranos, está sentado afuera de nuestra tienda, en frente de el hay una fogata, y unos pocos metros adelante esta un fuego, hay un pedazo de tela, colgando de la rama de un árbol, y yo estoy detrás del pedazo, tengo dos figuras de madera, estoy sosteniendo a cada una con un palo delgado de madera.

Al parecer estoy contando una historia, y Kenai solo puedo ver las sombras de las dos figuras, pero se nota que se está divirtiendo mucho, sonríe y aplaude con sus manos, yo asomo mi cabeza afuera de la tela, lo veo sonreír y yo mismo sonrió, su felicidad es contagiosa, y me siento bien por poderlo animar.

Estos recuerdos… wow, esperen, ¿Por qué dije que odiaba a Kenai? Si yo lo amo, puede que peleemos, pero, somos hermanos, eso es normal, además, siempre hemos estado cuando más nos hemos necesitado, es cierto que hemos tenido nuestras diferencias, pero, siempre estaremos apoyándonos, estaremos el uno al lado del otro siempre que haga falta, porque somos hermanos.

-¿Ves?-me dice Kenai, el hoyo ha desaparecido, ahora solo estamos nosotros-No eres tan malo.

Lo miro y sonrió.

-Es verdad.

-¿Te enseñan unos cuantos recuerdos de nosotros peleando y ya crees que me odias?-me pregunta levantando una ceja-Y se supone que tú eres el sabio de nosotros.

Nos reímos, me siento ahora tan feliz, Kenai está a mi lado, con todo esto, había olvidado lo mucho que lo he extrañado estos días, pero ahora estamos juntos de nuevo, y podemos ponernos al día, podemos…

Todo comienza a temblar de repente, las paredes, están rompiéndose, volteamos a ver hacia todos lados preocupados, es como si se fuese a acabar el mundo, Kenai me mira.

-Debemos estar despertando.

-Si-no tenemos mucho tiempo, debo informarle lo más importante-Kenai, la bruja, esta con vida.

-Lo sé, también Sangilak.

¡Sangilak esta con vida! Eso significa que no lo mate…

-Me lo encontré en el bosque, creo que lo mate.

Bueno, si no soy yo es el.

-Pero no estoy seguro, estoy buscando a Koda, está en un lugar llamado El Salto del Salmon, iré por él y luego regresaremos a la aldea.

-Kenai, Sitka y yo estamos en las Tierras Salvajes, estamos cazando a la bruja.

Los ojos de Kenai están horrorizados, no puede creer lo que le acabo de decir.

-¿Por qué harían algo así?

-Esta planeando algo, algo malo, tenemos que detenerla, ha…

Kenai comienza a flotar en el aire, yo me estoy desvaneciendo, no, estamos despertando, el tiempo no ha sido suficiente, no, no, hay tantas cosas que debo decirle.

-Está bien-dice Kenai, cada vez se está alejando más de mi-Tengan cuidado, atrapen a esa bruja y regresen a casa, yo volveré muy pronto con Koda.

-Muy bien, tu ten mucho cuidado también, Sangilak no es un tipo con el que puedas jugar.

-Lo hare, y Denahi.

-¿Si?

-Te amo hermano.

-Yo también te amo hermano-le dijo sonriendo, el me devuelve la sonrisa, luego…

Despertamos.

Sigo atrapado en el fango, pero ahora, ya no tiene efecto en mí, ya no creo en las mentiras de la bruja, pongo una mano afuera, logro tocar el piso de tierra, saco el otro brazo y me sujeto al suelo, luego, me impulso hacia fuera con todas mis fuerzas, es doloroso, pero poco a poco voy saliendo de esta sustancia negra, logro liberar la mitad de mi cuerpo, y estoy exhausto, pero no me doy por vencido, usando mis últimas fuerzas, pongo toda mi energía en mis brazos, luego, apoyo ambas manos en el suelo, y salto hacia delante, sacando mis piernas del fango, soy libre, pero estoy muerte del cansancio, y todo mi cuerpo está cubierto de esta sustancia.

-¡Idiota!-en frente de mi está el demonio Kenai, pero, sus piernas se estar, sus ropas se trasforman en un vestido negro, su piel se arruga y su pelo se vuelve blanco, sus dientes se afilan como los de un tiburón, mientras que sus uñas se transforman en garras, y su nariz se estira hacia delante, en frente de mí, tengo a la bruja-Lo mejor para ti, hubiese sido que te ahogarás en tus propios temores, pero ahora, ahora voy a divertirme contigo.

Alza una mano y en esta, se forma una bola de fuego, mientras comienza a reírse como una demente, va a lanzarme la bola de fuego, cuando, yo, por instinto, pongo una mano en frente de mi para defenderme, mi mano comienza a brillar, es un brillo azul, y, puedo ver por la expresión de la bruja que, esta tan sorprendida como yo, en mi mano se forma una bola de luz, color azul, luego, la bola sale disparada para el frente y golpea a la bruja en el pecho, ella grita y sale volando para atrás, es detenida por un árbol y luego cae al suelo.

¿Qué fue lo que acaba de pasar?

¿Yo…?

¿Use magia?

La bruja se levanta con trabajo, luego me mira.

-Así que no eres tan débil como esperaba, ¿eh? Bueno, una guerra pediste, y una guerra tendrás.

De su espalda brotan dos enormes alas negras, luego, el vestido se le cae y revela un horrible cuerpo grisáceo, esta tan delgada que su piel está pegada a las costillas, no tiene órganos reproductores, tiene una cola muy larga, sus piernas son como las del águila calva, sus orejas son como las de un murciélago al igual que su nariz, y sus colmillos, en las manos tiene garras muy afiladas de color negro, parecen cuchillos.

-Tú y tu hermano jamás saldrán de aquí con vida, con magia, o sin ella.

Luego levanta el vuelo, y se aleja volando, yo la miro ascender hacia el cielo, pero aún estoy asqueado por el horrible espectáculo que acabo de presenciar.

-¡Denahi, Denahi!-escucho que Sitka está gritando mi nombre.

-¡Por aquí!-grito en respuesta, intento ponerme de pie pero caigo.

Va a ser un largo día… pero, ahora sé que Kenai está bien, y no descansare hasta que lo vea de nuevo, sano y salvo.