Capitulo 14.
George corrió hasta el hospital y cuando noto la presencia de Peeta quedó helado.
-¿Ella está bien? –pregunto Gale.
Peeta asintió levemente quería preguntarle a Gale, quería saber si él sabía del embarazo de Katniss, pero en su mente él tenía la respuesta ¡pero claro que lo sabía!
Ahora que lo pensaba todo, se daba cuenta de que las molestias de Katniss se debían al embarazo ¿cómo no se había podido dar cuenta antes? Recordó también que Gale había estado ahí para ella todo el tiempo, y una punzada de celos le recorrió la columna. Aunque los celos se vieron totalmente abatidos ante la idea de que Katniss estaba embarazada, cuando se suponía que no podía volver a hacerlo, se tocó el puente de la nariz, y lo apretó con fuerza, intentando que aquello le ayudará a combatir el dolor de cabeza.
-Señor Mellark –Peeta se puso de pie rápidamente, él y Gale se acercaron al doctor –Su esposa se encuentra estable.
-¿Esposa? –gruño Gale, pero Peeta lo ignoro.
-Podrá llevarla a casa mañana por la mañana, esta noche debemos dejarla en observación. Pero debo advertirle, si quiere seguir adelante con el embarazo necesita estar en completo reposo, y tendremos que proporcionar una cesárea para los siete meses, evitando el mayor daño posible.
-¿Puedo pasar a verla doctor?
Gale le gano la palabra a Peeta, el doctor lo miro pensativo.
-¿Usted es familiar?
Antes de que Gale contestará, Peeta respondió por él.
-Es su primo, casi su hermano.
Dijo Peeta con una sonrisa burlona, Gale frunció los labios y asintió. El doctor lo llevó hasta la habitación de Katniss, y regresó con Peeta.
-¿Usted no va a pasar?
Peeta negó con la cabeza, no quería molestar a Katniss.
-Ella estará bien con su… primo-El doctor asintió y se dio la vuelta. Peeta pensó un poco y lo detuvo. –Doctor espere, una última pregunta.
-Dígame.
-¿Cuántos meses tiene ella de embarazo?
Gale entró en silencio a la habitación, y Katniss abrió los ojos poco a poco.
-Hola cariño ¿cómo te sientes?
-Adolorida –respondio ella con voz ronca -¿Quién me ha traído?
Gale frunció los labios de nuevo y consideró la idea de mentirle
-Peeta te trajo, y el doctor le dijo que estas embarazada.
A Katniss se le escapo un sollozo, y el vientre le pico con fuerza
-Katniss tienes que calmarte, él se veía muy tranquilo, o más… o menos. No creo que piense que es su hijo, no lo creo.
Katniss cerró los ojos con fuerza, quería que la cama en la que estaba acostada la absorbiera y la dejará salir hasta que Peeta hubiese fallecido, o sus hijas ya fuesen suficientemente grandes para ir a visitar a su padre, solas.
Estuvo un buen rato con Gale a su lado, acariciando su mano e intentando descansar. Katniss no podía hacerle eso a Gale, no podía, lo quería.
-Gale, yo no sé si estoy haciendo lo correcto.
Gale la miró, confundido.
-¿De qué hablas cariño? ¿Del bebé?
Katniss negó con la cabeza.
-Hablo de nosotros Gale.
-Katniss… no me hagas esto –la voz de Gale sonaba lastimada, haciendo que la vista de Katniss se volviera borrosa debido a las lágrimas –Katniss ¿es por Peeta?
Katniss asintió.
-No puedo dejarlo así, tiene que saber que este es su bebé.
Gale se puso de pie, y se alejó lo más posible de la cama de Katniss.
-¿Crees que él dejará a su esposa por ti? ¿Lo crees? –Katniss no respondió –Estas siendo muy estúpida Katniss.
Katniss sintió la rabia burbujeándole la boca.
-Sería una estúpida si me quedara contigo.
Gale la miro con la boca abierta, y comenzó a dar vueltas en la habitación, sus pasos se escuchaban fuertes contra el piso, se notaba que contenía la ira en sus puños cerrados y en su boca. Pasaron varios minutos antes de que Gale hablara.
-Delly lo tiene bien amarrado. Tendrá un hijo con ella.
-También tendrá un hijo conmigo.
-Katniss es que tú no entiendes.
-¿Qué tengo que entender?
-¡Delly tendrá un niño!
-Puede que yo también lo tenga –el vientre de Katniss comenzó a dolerle e hizo una mueca, aunque Gale no lo noto.
-No Katniss ¡ella tendrá un niño, eso es seguro!
-¿Y tú como lo sabes?
-¡Porque yo falsifique el examen! –grito Gale.
Una enfermera entró a la habitación y los miró a ambos.
-Señor, la señorita necesita descansar no puede gritar.
Gale se quedó con los ojos abiertos mirando a la enfermera, respiró con pesadez debido a la furia y miró a Katniss a los ojos.
Los ojos de Katniss parecían estallar de cólera.
-Lárgate –dijo Katniss.
-Katniss yo…
-¡Lárgate! –gritó de nuevo, y la fuerza del grito hizo que el vientre le doliera con fuerza –Por favor…
Le murmuró Katniss a la enfermera.
La enfermera se apresuró hacia Katniss, mientras que el dolor provocaba que cerrara los ojos cada vez con más fuerza, cayendo dentro de la inconciencia.
Peeta no quería llegar a casa, había hablado con Johanna y sus hijas estaban bien, no sabían ni por un pelo lo que acababa de pasar en casa de su madre. Subió al auto con los dedos entumidos. ¿Estaba Katniss embarazada de Gale? El doctor le había dicho que tenía dos meses, lo cual lo volvía todo más probable, aunque hacía dos meses Katniss había estado con él, suspiró con fuerza, saboreando aquel recuerdo en su memoria. Aceleró el auto intentando deshacerse de aquellos pensamientos.
Pero si Katniss estuviese embarazada de él se lo diría ¿no? Tenía que decírselo. Escucho un trueno en el cielo y suspiró de nuevo, a Katniss le asustaban los truenos, tal vez tendría que regresar. "¡Tonto!" se dijo a sí mismo. Ella debía de estar bien con Gale, su presencia solamente haría que se molestara y eso le provocaría dolor, lo último que Peeta quería era provocarle más dolor.
Flash Back.
La lluvia piqueteaba contra la ventana del pequeño departamento que Katniss y Peeta rentaban. Llevaban un año viviendo juntos y a pesar del tamaño del lugar, les encantaba la comodidad de este, sólo eran ellos dos solos, entre menos espacio hubiera, menos distancia quedaría entre ellos.
Katniss estaba acostada sobre el sofá, leyendo un nuevo libro que Peeta le había regalado, mientras que Peeta observaba la lluvia, concentrado.
-¿Está todo bien cariño?
Peeta asintió y miró a Katniss con una mueca.
Katniss se levantó y se puso sus pantuflas preferidas, aquellas rosas color goma de mascar que Peeta le había regalado, se acercó hasta Peeta y lo abrazo del cuello.
-¿Qué pasa cariño?
Peeta negó con la cabeza y besó la mano de Katniss.
-Sólo pienso en nuestro futuro.
-¿Ah sí? Y dime ¿qué es lo que ves?
Peeta la miró a los ojos y sonrió divertido, tomo su mano y la ayudo a sentarse sobre sus piernas, rodeo su cintura con sus brazos y recargo su cabeza sobre el pecho de Katniss mientras ella se lo acariciaba. Abrió la boca, pero se dio cuenta de que todo lo que tenía en mente podrían sonarle a Katniss una cursilería.
-Primero pensaba en cómo sería nuestra boda.
-Sí es que tu madre algún día nos deja tenerla.
Peeta río y beso la línea de los pechos de Katniss, robándole un leve jadeo.
-Pensaba en que te verías hermosa de blanco, con una pequeña niña detrás de ti soltando flores y tú sonriéndole a todo el mundo, mientras yo te esperaría en el altar y…
Katniss le tapó la boca y lo beso en los labios.
-Siempre he querido casarme en las Vegas, con un vestido alocado a la Tina Turner, pero si una boda en blanco es lo que tú quieres, una boda blanca tendremos.
Peeta rio y la acerco más a su cuerpo.
-Una boda en las Vegas será.
-¿Qué más has pensado?-Peeta hundió su cabeza en los pechos de Katniss y negó lentamente, sintiendo los senos de ella contra su rostro. –Vamos, dime.
-He pensado en nuestros hijos.
Katniss rio de nuevo y acaricio el cabello rubio de Peeta, sintiendo su respiración contra su piel se le volvía más difícil mantener la respiración o mantener las manos sólo en su cabeza.
-¿Cuántos hijos tendremos?
-Cinco
-¡Madre! ¿Cinco?
Peeta asintió como un niño pequeño.
-Una se llamara Prim, como tu hermana.
-Oh Peeta… -susurró Katniss, intentando apartar las lágrimas de su rostro.
-Cinco niños ¿eh?-Peeta volvió a asentir. –Bueno, debemos de ir empezando.
Peeta levanto la cabeza y tomo a Katniss en sus brazos la levantó como recién casados y la llevó hasta la habitación.
-Detrás de usted señora Mellark.
-Oh si señor Everdeen, muy detrás.
Katniss había logrado sonrojar por primera vez en su relación a Peeta.
Fin de flash back.
Peeta apretó con fuerza el volante. Cinco hijos, quien hubiera podido adivinar lo que pasaría después. Lo que separaría su destino del de Katniss, le dolía el pecho de solamente pensarlo. ¿Podría vivir sin Katniss? Cerró los ojos, era obvio que no podría ¿Podría dejar a Delly? También era obvio que no podía. Pero ¿qué tal que el bebé era de Gale y no de él? ¿Soportaría su presencia en la vida de Katniss? Peeta gruñó y apretó los dientes, aceleró aún más el auto. Recordó los ojos de Katniss y aceleró un poco más, recordó el rostro de Delly diciéndole que estaba embarazada y acelero de nuevo. Pero de pronto escucho la voz de Katniss "Peeta conduce más lento"
Los hombros y dedos de Peeta se destensaron, pero fue demasiado tarde…
Katniss abrió los ojos lentamente y se encontró con los ojos de Johanna.
-¿Katniss?
Katniss volvió a cerrar los ojos y escucho a Johanna gritarle a la enfermera. La enfermera entró a la habitación y ayudó a Katniss a incorporarse.
-Sólo un rato señorita, ella tiene que descansar.
Johanna asintió.
-¿Cómo te sientes?
Katniss se quedó en silencio, su mente trabajaba muy rápido, recordando lo que Gale le había dicho, y no solo le dolió el estómago, le dolió todo el pecho.
-Estoy un poco muerta Johanna.
Johanna la miró desde la esquina de la cama, Katniss sabía que tenía ganas de abrazarla, pero Johanna nunca tenía el valor de hacer demostraciones como aquellas.
-Peeta fue muy… bueno. Se le veía muy preocupado, casi se veía más pálido que tú.
-Peeta lo sabe.
-¿LO SABE? –grito Johanna, Katniss la calló, aunque aún callada no podía evitar evidenciar su emoción en el rostro, Katniss le contó todo lo que había pasado y Johanna la escuchaba con la boca abierta.
-¡Que hijo de perra! –grito Johanna.
-Johanna –la reprendió Katniss, pero Johanna la ignoró
-Katniss ¿entonces esos dos siguieron en contacto todo este tiempo?
-Me imagino que lo tenían planeado todo desde un principio. Jamás lo hubiese imaginado de Gale.
-Yo menos –dijo Johanna, se hizo un silencio.
-Johanna ¿en dónde están las niñas? –pregunto Katniss al darse cuenta de que ellas no estaban con Johanna.
-Oh, lo siento, tuve que llamar a tu madre y a tu padre.
-¡Johanna! ¿Ellos saben…?
-¿Qué estas embarazada?
Katniss asintió.
-Bueno, yo… sí.
Johanna la miró con resignación.
Flash Back.
Peeta conocería finalmente a los padres de Katniss. Katniss jugaba con su cabello nerviosa, sus padres habían escuchado de Peeta, finalmente llevaban seis meses de relación, y su padre le pido que los presentaran.
-Katniss, no entiendo por qué estás tan nerviosa, ya te he dicho que yo le encanto a los adultos.
Dijo Peeta, fingiendo su mejor sonrisa satisfactoria, pero Katniss solo rio nerviosa. Metió la llave en el picaporte y tardó unos segundos con la mano sobre ella.
-Gírala cariño.
A Katniss se le fue el aire, miró a Peeta y giró la llave. Peeta ya había visto la casa de Katniss antes, pero esta vez con la presencia de los padres de ella, había algo ahí que lo volvía todo más acogedor.
-Katniss ¿son ustedes?
-¡Sí mamá!
-Estamos en el comedor.
Katniss tomó a Peeta de la mano y caminaron por el pequeño pasillo que a Katniss le pareció eterno. De la cocina provenía un delicioso aroma que hizo que Peeta cerrara los ojos unos segundos para disfrutarlo.
-Mamá, Papá… él es Peeta.
-Señores –dijo Peeta estirando la mano, pero la madre de Katniss lo abrazó con fuerza.
-Dime Effie cariño.
-Y a mí dime Haymitch –dijo el padre de Peeta. Peeta le estrecho la mano y se sentó, disfrutando de nuevo del aroma.
-Se…. Effie, huele delicioso.
-Gracias Peeta, estoy cocinando el preferido de Katniss.
Peeta sonrió y noto a Katniss relajarse mientras transcurría la mesa, nunca había tenido una conversación tan larga y amena durante una cena, familiar o con amigos, el mundo de Katniss era totalmente opuesto al de él, se sentía el ambiente de familia, su familia reía y no se miraban solo los unos a los otros con aire inquisitorio, se hacían chistes –aunque muy raros del padre de Katniss –y se bebía cerveza, no vino o champagne.
Las manos de Katniss y Peeta estaban tomadas por debajo de la mesa, y Peeta miró a Katniss a los ojos, se miraron durante varios segundos, Katniss lo veía sonriente y aliviada.
-¡Eh! ¡Eh! ¡Primero tienes que casarte con ella! –grito el padre de Katniss.
-¡Papá! –Reclamo Katniss, sus padres y Peeta comenzaron a reír -¡No es gracioso!
Dijo Katniss cruzando los brazos sobre su pecho y frunciendo el ceño.
-¿Por qué no? –preguntó Peeta, le besó la mejilla –Si de todos modos vamos a hacerlo.
-¡Actitud ante todo! –grito la madre de Katniss, riendo a carcajadas.
Fin de flash back.
La enfermera entró de nuevo a la habitación, Katniss se sentía mareada no sólo por el bebé, sino por la idea de que sus padres estaban en su casa.
-Lo siento señorita, pero tendrá que retirarse.
Johanna asintió.
-¿Cuánto tiempo estará mi amiga aquí?
La enfermera caminó hasta su historial médico.
-Una semana entera, lo siento.
Johanna asintió. Se acercó para acariciar la mejilla de Katniss y se despidió.
Pero antes de salir, Johanna volvió la vista y miró a Katniss confundida.
-¿Eso quiere decir que Delly no está embarazada? –Katniss negó con la cabeza -¿Y a qué estas esperando?
Dijo Johanna guiñándole un ojo.
