Dalton
Episodio 14: Cosas malas…
Kurt estaba confundido. No tenía idea de cómo la práctica de una simple canción en su habitación los había llevado a donde estaban ahora, pero tenía la sospecha de que lo que habían hecho había sido intencional así que no quería parar.
El cuerpo debajo de él era cálido y firme, esos ardientes labios viajaban por su cuello, sobre su mandíbula antes de jugar contra los suyos. Sentía un cálido aliento, suaves murmullos en su oído y todas las caricias que encendían fuego en cada centímetro de su piel que estaba conectada con la del otro.
Estaban tan increíblemente cerca que sus pestañas casi se tocaban mientras la calidez de unas fuertes manos lo atraía más cerca. Kurt estaba a horcajadas en su regazo, delirando en la sensación y todas las inhibiciones se fueron deteriorando, dejando mucho espacio para la pura necesidad.
"Espera…" respiró mientras otras preocupaciones lo molestaban, sin quererlo, en su mente.
"Shh…" esa boca talentosa lo estaba distrayendo de nuevo. Y cuando esas manos tiraron de él, apretando sus caderas juntas, Kurt gimió.
"Tenemos - que ir-" sus pensamientos racionales se estaban volviendo imposibles ante el juguetón roce en su cuello. "-el salón… Harvey y Medel…"
"Más tarde," se oyó el sonido de una tela ser removida - y entonces una mano estaba explorando su pecho. "Tenemos tiempo…"
"…claro…" Kurt ya no tenía las fuerzas. ¿Por qué estaba protestando? Un fuego estaba presionándose contra él. Respiró profundo, las manos llevaban al otro rostro junto al suyo de nuevo, sus frentes se presionaban y sus labios se rozaban con cada respiración.
Kurt miró a través de sus pestañas para ver el calor en los ojos del otro.
"Kurt…" suspiró. Kurt lo agarró y lo besó profundamente como si quisiera beberlo. En esa embriagadora atmosfera de calor, olor y toques, Kurt se dejó tomar, ser empujado en el sofá, su amante sobre él.
"¿Kurt? ¿Estás bien?"
Desde donde estaba sentado en la mesa del patio de comidas, Kurt levantó sus pesados parpado con oscuros círculos. Mercedes lo había estado mirando en preocupación. No había sido una buena mañana después de ese sueño. Una cosa era tener esa clase de sueños – que ya de por si era irritante – pero tenía la sospecha de que de verdad no sabía quién era la otra persona.
Mercedes vio la expresión y le dio una mirada de incredulidad, entregándole su latte. "¿Qué sucede?"
"Mi vida se está volviendo complicada," Kurt gruñó, tomando el vaso con gratitud.
"¿Esos chicos te están causando problema?" levantó una ceja mientras se sentaba.
"No, ellos… es mi… um… chicos."
Tina levantó la mirada desde donde estaba escribiéndole un mensaje de texto a Mike y sonrió. "¿El problema del que estabas hablando antes de navidad?" Inmediatamente bajo el teléfono y le dio completa atención. Kurt giró los ojos.
"Aun no entiendo como acabas de tener un inocente beso," Mercedes resopló, sacudiendo la cabeza. "Si te gusta el chico, que no hubiera beso sería el problema."
"Confía en mi Mercedes, comparado con lo que las animadores viven a diario, fue bastante inocente. Y ahora he sido…" Kurt hizo un gesto en el aire, buscando la palabra correcta, "… envenenado. Mis hormonas han sido envenenadas. No he estado así de histérico desde-" se detuvo, recordando ese momento en el vestuario, dejándolo de lado rápidamente para decir, "-desde… Modern Family. Esta mañana olvide colocar la laca para el pelo en mi bolso – Así estaba de distraído."
"¿Y ahora quieres más?" Mercedes dijo, aun sonriendo.
"Dios, si," Kurt dejó caer su frente en la mesa. "Y al mismo tiempo no. Siento como si estuviera teniendo un ataque cardiaco desde que sucedió. No tenía idea que el contacto humano podía producir esa baja sustancial de IQ en cuestión de segundos."
"¿Puedo decir que me gusta este lado nervioso en ti?" Tina rio. Recibió una mirada fija de parte de Kurt, pero eso solo la hizo reír más fuerte.
Kurt estaba mirando el espacio vació, murmurando, "Logan me dijo que estaba enamorado de mi…"
Mercedes se atoró con su café. "¿Qué? Estamos hablando de Blaine - ¿Quién es Logan?"
"Creo que se refiere al chico alto – ¿Recuerdas cuando fuimos a esa fiesta cuando pensamos que Karofsky iba a matarlo? Ese con los ojos verdes que lucía como, uh, un modelo o algo así."
"¿Él?" Mercedes ni siquiera lucía contenta mientras recordaba al chico alto que miraba a Kurt con unos ojos que ardían. "Si, es muy guapo pero…" miró a Kurt con brillo en sus ojos. "…él no es en quien piensas ahora."
Kurt suspiró profundamente. "¿Qué me hizo Blaine…?" Puso su cabeza en sus brazos en la mesa. Las chicas se miraban la una a la otra y sonreían.
Soy Kurt
Recientemente me transferí a la Academia de Dalton.
Llegaron las festividades y estoy de vuelta en Lima con mis amigos y no puedo expresar lo feliz que estoy.
Pienso en los chicos de Dalton a veces.
…está bien, todo el tiempo.
…pero en uno en particular.
"¡Hola Señor Hummel!" Mercedes dijo alegremente mientras arribaba a la puerta del frente. "¡Trajimos a Kurt de vuelta! Apenas vivo, pero aquí esta"
Los tres terminaron sus compras que resultaron ser post-navidad, hablando sobre todo lo que había sucedido el tiempo que Kurt no había estado. Las chicas también querían oír sobre Kurt en Dalton, pero cada vez que Kurt quería describir las cosas que sucedían, las chicas siempre reían. Probablemente pensaban que no hablaba en serio. Se había hecho tarde y habían decidido ir a la nueva casa Hudson-Hummel.
Burt levantó la vista desde la sala de estar. "¿De vuelta tan pronto?"
Mercedes sonrió. "¡Si, ya nos habíamos dado nuestros regalos de navidad! Puede dejar nuestra custodia."
Kurt le envió una mirada fija y luego giró los ojos. "Hey papá." Le dio a su padre un abrazo y vio a Finn también en el sillón, viendo la repetición de un partido de futbol. "Finn, te lo dije, no puedes usar suéter en la casa. Tendré que cobrarte por el grave crimen contra la moda. O gusto en general."
Finn, a quien le gustaba el atroz suéter – era muy acogedor y a pesar de las protestas de Kurt, a él le gustaba – gruñó mientras dijo, "Es una declaración…"
"Si, y dice 'dispárame'," Kurt remarcó mientras se sacaba su abrigo.
"¡Bienvenido!" dijo Calore alegremente. Y ella estaba usando algo similar al suéter de Finn, solo un poco menos horrible. El rostro de Kurt cayó ante esa visión. Tina solo se rió. "Son técnicamente las festividades, Kurt. Es parte de la fiesta."
"Si, la fiesta. Demasiada fiesta para ser 26. Hola…" Kurt le dio a Carole un abrazo y sonrió. "Aún hay fe en ti. Pero con Finn ya me rendí."
"Sé amable, ahora…" Burt advirtió desde el sofá con solo una mirada cariñosa a su hijo. "Después de todo, no estarás acá mucho tiempo."
Mercedes pestañeó, "Si, Kurt, pensé que dijiste que tus amigos te habían invitado a vacacionar con ellos." Miró a Carole. "Querían que fuera a Nueva York con ellos - ¿les dijo?"
"Nos dijo, y dijimos que no había problema mientras fuera después de navidad…" Carole le parpadeó a su hijastro. "¿Cambiaste de idea sobre ir?"
"No, parece que ellos lo hicieron," Kurt se encogió de hombros. "Les envié un mensaje de texto diciéndoles que ustedes me habían dejado ir, pero aún no responden. Los únicos mensajes que he recibido de ellos son los habituales saludos de Feliz Navidad." No puedo evitar sonar un poco decepcionado. Quería ir a Nueva York.
… y no había escuchado nada de Blaine.
Un paquete había llegado en la mañana, que iba dirigido a él – venía directo de Paris. Cuando lo sacó, era un largo y lujoso abrigo de visón blanco con una nota de Feliz Navidad. Era de Logan. Era el único chico de Dalton de quien había oído después de navidad. Carole se había emocionado mucho cuando lo había visto y había empezado a hacer preguntas.
Mientras su nuevo hijastro repartía chocolate caliente a todos – Tina le envió a Finn una mirada perturbada al ver la cantidad de malvaviscos que el mariscal le colocó – Kurt miró el líquido marrón y se preguntó dónde estaban todos.
Aunque feliz como estaba de estar de vuelta en Lima - había pasado cada segundo despierto con su familia y con Nuevas Direcciones – no podía evitar extrañarlos. Era tan tranquilo en casa, especialmente ahora que él y Finn no reñían tanto como antes.
… y después del beso bajo el muérdago, tenía que admitir que deseaba oír algo, cualquier cosa de Blaine. Solo para saber en que estaban. Estaba terriblemente enamorado de Blaine y a Blaine claramente le gustaba Kurt. Y solo quería alguna real confirmación de lo que eran. No quería pensar que Blaine simplemente lo había besado porque estaban debajo de un muérdago.
Pero Mercedes le había dicho. "Entonces no tendría por qué haberte besado. Podía haberlo dejado pasar. Pero te hizo parar, ¿cierto? Significa que le gustas lo suficiente como para querer besarte. Es una buena señal."
"Espero que tengas razón, Mercedes," Kurt suspiró mientras veía a sus amigas en la puerta principal más tarde. Tina parecía divertida. "Escucharás de ellos. De él. Irá bien. ¡Además, los verás de vuelta en la escuela!"
Mercedes le dio un cálido y grande abrazo, el cual Kurt devolvió con una sonrisa. "Hey, si vas a Nueva York, nos cuentas. Y documentas todo. Quiero fotos. Muchas fotos."
"Si voy, serás la primera en saber," Kurt estuvo de acuerdo. "Mi mensaje de texto incoherente te informará."
Después que se habían ido, Kurt subió a su habitación. No era tan grande como el sótano, pero era su propio espacio y ya había empezado a decorarlo. Era ahora blanco y azul oscuro, salpicando patrones de colores aquí y allá con un montón de cojines alrededor. Estaba inspirado en el diseño minimalista de Paul Gaultier.
Miró su teléfono. No había mensajes. Una mirada en su computador revelo un correo. Lo abrió.
¡Hola Kurt!
¡Feliz post-Navidad! ¿Dónde estás ahora? Hazme saber pronto ¡No puedo esperar verte de nuevo!
Reed
PD. ¿Cuál era la crema que me habías dicho que era buena para borrar cicatrices? Me tropecé con la chimenea – gracias a dios no estaba encendida – cuando fui a sacar mi calcetín.
Kurt sonrío y le respondió deseándole Feliz Navidad y regañándolo por no ser cuidadoso antes de añadir el nombre de la crema para la piel. Prefería tener a su amigo intacto para su próximo encuentro. También le dijo que estaba en casa, que estaba tratando de darle sentido a la moda de los Hudson y lo mucho que extrañaba a los chicos Windsor.
Luego se recostó en su cama pensando en el sueño de la noche pasada. Colgando en la puerta de su armario estaba al abrigo de visón de Logan. Sintió una punzada de culpa. No podía, por más que quisiera, recordar con quien estaba a horcajadas besándose en la habitación de Dalton. Ni siquiera estaba seguro si lo conocía.
Incluso mi subconsciente estaba teniendo más acción que yo… fue el último pensamiento de Kurt antes de quedarse dormido.
Su subconsciente le concedió una tregua. No soñó nada aquella noche. Era como si simplemente hubiera caído inconsciente. Pero estaba muy helada la habitación en la mañana y se hundió aún más en el edredón que había traído a casa de Dalton.
Extraño. Hacía bastante calor debajo.
Abrió sus ojos y se quedó sin aliento cuando vio otro cuerpo a su lado. Sacó su cabeza de las mantas, con los ojos muy abiertos y encontró la sonrisa de un gemelo recostado a su lado, usando pijamas. "¡Buenos días, Alicia!" Evan dijo alegre.
Kurt lo miró horrorizado y escandalizado, su boca estaba abierta pero no salía ningún sonido de ella. Evan continuó brillando alegre, su pelo estaba enredado. Kurt se movió hacia atrás solo para golpear otro cálido cuerpo. Se giró y se encontró con el otro gemelo igual que a su hermano. "¡Arriba!" Ethan dijo feliz.
"¿Qué hacen ustedes dos en mi cama?" Kurt estalló. Sin importar lo raro y hormonal que sus sueños se habían convertido, ninguno de ellos envolvía despertar en su cama con los gemelos.
"Trajimos café," Dijeron como si eso explicara todo. Kurt miró alrededor de su habitación y encontró que, si, una docena de tazas de café estaban por todos lados. Y eso no era todo. En la alfombra del suelo, roncando en muchas de sus almohadas, dormía Wes y David, quienes lucían tan dormidos que ni siquiera un terremoto los hubiera despertado.
Kurt los miró. "Que demo-"
"Acostúmbrate, esto sucederá después de cada festividad," Evan dijo tiernamente, entregándole un café.
"¿Cómo entraron?" Kurt demandó respuesta pero aun así tomó la taza. Ethan solo se encogió de hombros, haciendo gestos. "Tomamos un taxi desde el aeropuerto, nos dirigió a tu casa. Escalamos en árbol. La ventana estaba abierta."
"… estoy en el segundo piso."
"Y… eso es problema ¿Por qué?"
"¡Mis ventana estaba cerrada!"
"Muy mal cerrada – la abrí al primer intento," Evan sonrió mientras se sentaba. Miró alrededor. "Por cierto, interesante habitación…"
"Linda decoración."
"De tamaño interesante…"
"… aproximadamente del tamaño del closet de Reed en Windsor."
Un Kurt privado de cafeína solo miró a los gemelos. Evan lanzó almohadas al par que estaba en el suelo. "¡Arriba! ¡Arriba! ¡Debemos irnos! ¡O llegaremos tarde a una importante cita!"
"¿Tarde?" gruñó Wes desde debajo de las almohadas, sonando molesto. "Es tu avión."
"El tiempo no espera a nadie," dijo Ethan levantándose. "¡Tampoco nuestra atención! ¡Vamos! ¡Alicia, vístete!" tomó el abrigo de visón y lo arrojó a Kurt.
Kurt lo tomó y preguntó, "¿Cuánto tiempo llevan aquí?"
"¿Dos, tres horas?" David murmuró, bostezando mientras se sentaba. "Duermes como si estuvieras muerto. Por eso fue que pudimos secuestrarte, el primer día."
Kurt hundió la cabeza en sus manos. "¿Y durmieron aquí…?"
"No pudimos evitarlo, los gemelos volaron tarde desde San Diego…" Wes explicó, bostezando ampliamente. "Yo llegué desde Hawaii."
"He estado toda la noche con Katherine," David explicó, frotándose los ojos. Wes asintió, "Como sea, me encontré con los gemelos en Florida – para recoger a Dwight…"
"¿Dónde está Dwight?" Kurt preguntó con los ojos legañosos.
Como si fuera respuesta un poderoso bocinazo sonó afuera. Kurt saltó, pero David escondió la cabeza en la almohada. "Sip. Se quedó en el auto. ¡Vamos!"
"¡Esperen - Esperen!" Kurt detuvo a los gemelos, quienes lo estaban arrastrando. "¡No he empacado!"
"No necesitas empacar," dijeron los gemelos. "Todo lo que necesites estará ahí."
"¿Ropa? ¿Productos para la piel? ¿Artículos de baño? ¿Ropa interior? ¿Te suenan esas cosas?"
"Estas haciendo esto más complicado de lo que es, Alicia – si no podemos nosotros darte esas cosas, Reed puede," Evan dijo pacientemente.
"¡Solo – solo esperen un segundo!" Kurt se soltó de ellos y no insistieron. Aun despeinados y un poco confusos, Kurt intentó reunir sus ideas. "Me están llevando a Nueva York - ¿ahora? ¡No he escuchado nada de ustedes!"
"Lo siento, ¿hiciste otros planes?" Ethan preguntó, luciendo preocupado.
"Porque si tus planes incluyen otras personas, podemos llevarlos también," Evan dijo esperanzado.
Kurt dejó caer su rostro en sus manos. Y entonces Finn entró en la habitación. "Hey Kurt, afuera hay-" Se detuvo abruptamente cuando vio a todos los jóvenes en pijamas, la mitad de ellos vistiéndose. No era el saludo al entrar a la habitación de su hermano. "Whoa." Los miró confundidos y alarmado. "Uh… Kurt, ¿te importaría explicarme un poco…?"
"Al parecer, allanamiento de morada," Kurt gruñó. "A propósito, una pequeña maniobra que hacen los humanos antes de entrar en una habitación, es tocar." Miró a los otros. "Vamos chicos, bajen, salgan ¿por favor? Déjenme intentar lucir como un humano de nuevo y los seguiré."
"¡Rápido!" dijo Evan esperanzado, luciendo muy emocionado.
"¡Si, el jet está esperando!" añadió Ethan.
"Espera - ¿jet?" Finn miró de un lado a otro y a Kurt. "¿Jet? ¿Vas a Nueva York?"
"Aparentemente," Kurt suspiró, haciendo que David y Wes salieran, David recogió una taza de café antes de partir. "Saldré en un minuto Finn. ¿Por favor dile a Carole y a papá? ¿Están despiertos?"
"Uh, si…"
"¡Hey, Señor H!" exclamó uno de los gemelos feliz, las voces hacían eco las escaleras. Kurt se asomó a la puerta y gritó. "¡Todo está bien papá! Son inofensivos y tienen todas sus vacunas – ¡solo no dejes que se acerquen a nada inflamable! ¡Bajaré en un minuto!" Miró a su hermanastro. "Tú también, Finn."
"¿Kurt?"
"¿Si?" Kurt preguntó con una gran paciencia evidente en su voz.
Finn sonrió y levantó una de las tazas de café más cercanas. "Pásalo bien en Nueva York, ¿está bien?"
Kurt sonrió. "Gracias, eso planeo."
Le tomó a Kurt solo un par de minutos guardar todo lo que presumiblemente necesitaba, lo empaco en un bolso. Para cuando bajo las escaleras, los chicos estaban vestidos y Wes estaba ocupado debatiendo con su padre sobre The Longest Yard.
"¡Todo lo que digo es que es muy poco realista!" Burt dijo, casi riendo. "¡La mitad de esos chicos eran luchadores!"
"Pero eso no quiere decir que no puedan jugar futbol decentemente," Wes estaba diciendo mientras levantaba la vista y veía a Kurt. "¡Ah! ¡Por fin! Vamos antes de que los gemelos vuelvan loca a tu madre."
Los gemelos estaban felices contándoles a Carole la historia de cómo los Warblers introdujeron por primera vez la voz de Kurt. A Carole le parecía divertido pero le preguntó a Kurt, "¿Hay alguna razón particular por la que te llaman 'Alicia'?"
Kurt giró los ojos. "Le tienen nombres raros a todos. Por alguna razón, ellos me llaman Alicia. Porque caí en… WarblerLand." Pero sonrió y le dio un gran abrazo y luego a su padre. "Me voy. Volveré después de Año Nuevo."
"Cuiden a Kurt," Burt dijo bruscamente al grupo de jóvenes que se dirigían a la puerta. Afuera, Dwight estaba tocando la bocina para apurarlos. "No se preocupe, lo haremos Sr. Hummel," David le aseguró.
"¿El chico Blaine va a estar ahí?"
Kurt se congeló hasta los dedos y miró a su padre. Burt tenía los brazos cruzados sobre su pecho. Wes y David se miraron. "Sí. Señor, estará ahí," dijo Wes.
"Bueno, díganle que mejor que nada le pase a mi hijo bajo su cuidado."
Kurt nunca se había dado cuenta cuanta vergüenza ajena podía generarse con una simple frase. Y si había pensado que eso era suficientemente malo-
Burt dijo de repente. "¿Y ese chico Logan? ¿También estará ahí?"
Esta vez todos los chicos Windsor levantaron la vista. Kurt estaba mirando a su padre, rogándole que dejara de hablar con los ojos muy abiertos. Evan dijo, "No, no creo que se nos una…"
"Lo dudamos…" dijo Ethan. "No hemos escuchado nada de él. ¿Por qué lo menciona señor?"
Burt asintió hacia lo que estaba alrededor de los hombros de Kurt. "Envió ese abrigo, ¿cierto? Pensé que también estaría."
Wes lucía como si quisiera prenderle fuego al visón, por la manera en que lo miraba. Kurt se alejó de él, abrazando su abrigo protectoramente. Le gustaba mucho este abrigo.
David le dio a Burt una sonrisa cortes y dijo, "Bueno, no se preocupe, Señor Hummel. Lo cuidaremos"
"Nos vemos, papá," Kurt se despidió mientras salía por la puerta, Burt le gritó 'cuídate'. Kurt, enganchó su bolso sobre sus hombros siguiendo a los otros hacia la calle donde Dwight estaba esperando dentro del auto. Kurt, quien tenía conocimiento sobre autos, lo miró una sola vez y sonrió.
"Un Chevy Impala de 1967. ¿Por qué no me sorprende…?
Las orejas de Dwight se pusieron rojas. "¡Me gusta lo vintage!"
"Claro, lo compraste porque era vintage…" Wes giro sus ojos mientras entraba.
"No lo compré – mi tío me lo regalo para navidad." Añadió en un murmullo. "Quizás a petición mía… pero aun así…"
Iban un poco apretados: Wes, los gemelos y Kurt sentados atrás, David gritó 'yo adelante' antes incluso de que él y Wes salieran de la casa. Dwight se ajustó el cinturón, miró el espejo retrovisor y dijo, "Creo que no tengo que decirles, si alguno de ustedes le hace daño a una pulgada del cuero del auto literalmente les prenderé fuego ¡Y soy muy buen prendiendo fuego!"
"Al campo de aviación ¿por favor?" Evan dijo pacientemente.
"¿Antes que nos prendas fuego?" Ethan añadió con una sonrisa.
"Está bien, pero soy el piloto de este auto – Seré el jefe hasta que lleguemos a la pista de aterrizaje." Prendió el motor y música salió de los altavoces. Todos en el auto gruñeron cuando, como era previsible, empezó a sonar Hightway to Hell.
Dwight claramente en la zona de nuevo, los ignoró a todos y comenzó a conducir.
Cuando llegaron a la pista de aterrizaje privada – "¿Cómo es que incluso tienen una pista de aterrizaje privada?" Kurt demandó – lo primero que hicieron fueron bajar justo al lado de un gran Boeing blanco en la pista. Parecía nuevo, todo reluciente.
Los gemelos lucían profundamente emocionado. "¿Te gusta?" Evan dijo, excitado, saltando de arriba abajo mientras bajaba del auto. "¡es el regalo de navidad por los próximos tres años!"
"¡Incluyendo el piloto y el combustible!" Ethan dijo muy feliz, mirándolo.
"¿A quién no le gustaría…?" Dwight dijo, gruñendo.
Asombrado como Kurt estaba, camino hacía la rampa con ellos. Antes de poder asumir todo, la puerta en la parte superior se abrió y Reed salió, envuelto en pieles y botas. Sonrió brillante, con las mejillas rosadas a causa del viento, los saludo animadamente. "¡Hey, chicos! ¡Trajeron a Kurt!"
"¡Reed!" Kurt rio, alegre de verlo.
Reed felizmente corrió por las escaleras y tropezó en sus propios cordones. Rodó un par de escalones antes de que Kurt se las arreglara para alcanzarlo y detenerlo.
"Oh, Reed…" lo regañó preocupado.
"Lo siento, lo siento-" Reed estaba sin aliento, luciendo agitado. "Me deje llevar un poco." Abrazó a Kurt. "¡Estoy feliz de verte! ¡Me llegó tu correo! Cuando supe que estabas en casa, le dije a los gemelos que fueran por ti." Sonrió.
"Oh, sí que fueron por mí," Kurt les sonrió irónicamente. "¿Dónde est-"
Un par de cuerpos salieron del avión. Kurt levantó la vista y su corazón dio un golpe más rápido que el normal. Blaine estaba en la cima de las escaleras, sonriéndole, con Shane a su lado.
"Entren, perdedores ¡Nos vamos de compras!" Shane gritó. Los gemelos se rieron. Blaine giró sus ojos y le dio un pequeño empujón antes de bajar.
"Feliz post-navidad," sonrió, dándole a Kurt un apretado abrazo. Kurt suspiró y felizmente le devolvió el abrazo. Era bueno saber que las cosas no eran extrañas entre ellos, al menos. Era una buena señal. "Te extrañe."
"Feliz post-navidad," Kurt respondió. "Y también te extrañe." Cuando Blaine soltó el abrazo, siguieron de la mano. Wes finalmente se quejó, en voz alta, "¿Podemos tener este romántico momento dentro del avión? ¿Podemos salir de este frio ahora? ¡Dios, no nos demoraremos mucho en llegar a Nueva York desde aquí, vámonos!"
Blaine aclaró su garganta, luciendo un poco avergonzado. Pero llevó a Kurt hacía el avión, los otros lo siguieron. Kurt entró en el avión y su mandíbula cayó. El interior del avión lucía como una gran guarida. Incluso tenía paneles de madera y los asientos estaban muy bien tapizados. Si es que no estaba equivocado, había un jacuzzi cerca de una enorme pantalla de televisión junto con varias consolas de videojuegos. El lugar aún estaba decorado de acuerdo a las festividades, incluyendo un montón de regalos en medio del área.
Wes y los gemelos hicieron una línea recta hacia el sistema de juego, con Wes estallando en un juego de lucha, mientras David se dejaba caer en una de las sillas y comenzaba a enviar mensajes de texto antes de que el avión oficialmente partiera. Dwight se lanzó en uno de los sillones con cojines y se quedó dormido a una velocidad aterradora. Cuando Kurt le dio una extraña mirada, Blaine explicó. "Le tiene miedo a volar. Así que duerme."
Shane y Reed entraron, Reed mantenía una sana distancia del excitable hermano de Blaine sentándose al lado de Kurt. Shane estaba completamente indiferente a las miradas de Blaine – se sentó entre Kurt y Blaine y le dio a su hermano una inocente sonrisa.
Kurt ahora miró a su amigo. "Pensé que no iría – no había escuchado de ustedes después de navidad."
"Navidad es para la familia – no nos comunicamos entre nosotros," Reed dijo. "Por supuesto, también existe la posibilidad que alguno de nosotros tenga otra zona horaria, así que llamar es un poco incómodo. Pero para la media noche del veinticinco los gemelos ya me estaban llamando. Me preguntaron qué te preguntara donde estabas para poder irte a buscar."
"Y yo estaba incomunicado," dijo Blaine, sacudiendo la cabeza.
"Tuvimos que hacerlo," Shane asintió. "Blaine por fin estaba en casa para la navidad - y les puedo decir, que estaban las cosas tan tensas en California que si alguno de ustedes hubiera llamado, la habitación hubiera explotado."
"A causa de toda la forzada felicidad…" Blaine suspiró. Kurt paso sobre Shane y tomo la mano de Blaine, dando un apretón comprensivo. Eso sorprendió a ambos hermanos. Shane les suspiró sonriéndole a los dos y finalmente se salió del sillón para dejarlos sentarse juntos.
Cuando por fin estaban volando, Dwight podía haber estado muerto por lo que ellos sabían, no se movió ni una sola vez mientras Wes comenzaba a quejarse de que los gemelos estaban haciendo trampa cuando le seguían ganando en el juego. David estaba a su lado, tratando de ayudar con alguna estrategia, pero Ethan y Evan eran incorregibles – ni siquiera tenían que hablarse.
"¡Ow!" Reed, de pie con regalos, estaba mirando brillantemente una caja que estaba sosteniendo, claramente haciendo que el papel de regalo lo cortara. Miró a Kurt y sonrió. "¡Hey Kurt! ¡Toma!" Sacó un paquete. "¡Tu regalo!"
El rostro de Kurt se iluminó y dijo, "¿De verdad? Genial, les traje los suyos." Metió la mano a su bolso e intercambió regalos con él. Kurt tomó su paquete y lo abrió. Era un bolso Kate Spade – lleno de Shu Uemura. Sus ojos se abrieron en toda su extensión. "¡Reed! ¿Qué-"
"¡Partituras y nuevos pinceles!" Reed dijo feliz abrazando sus regalos. "¡Esto es perfecto para mi nuevo concepto! ¡No puedo esperar para probarlos y terminar mi última pintura!" Abrazo muy fuerte a Kurt y corrió felizmente a dejar sus cosas a otra parte del avión. Casi se tropezó con David pero claramente estaba muy feliz.
Kurt estaba sin habla – miro su regalo y de vuelta a su amigo, a quien ni siquiera tuvo la oportunidad de agradecerle. Wes vio su sorpresa y sonrió. "¿Vas a abrir el resto?"
"¿el resto…?"
"Todos esos son tuyos," dijeron los gemelos sin sacar sus ojos del juego. "Nosotros ya intercambiamos regalos."
Kurt se quedó mirando fijamente la pila reluciente. "No puedes hablar en serio."
"Por favor – definitivamente esos no son nuestros regalos," David resopló. "No sabríamos que hacer con la mitad de ellos."
"¿Por qué?"
"Vea usted mismo."
Una hora más tarde, Kurt estaba rodeado de papel de regalo, abriendo lo que tenía que ser el tercer paquete de Reed. Era un bolso Prada que estaba seguro que no se podía encontrar en ningún lado. Dentro había dos onzas de Clé de Peau y casi tuvo un ataque cardiaco. Alrededor de Kurt se encontraban el resto del botín – cosas que, en conjunto, francamente hacían a su cabeza estallar. Sobre la computadora Alienware que David le había regalado se encontraba una gabardina Alexander McQueen que era regalo de los gemelos. Los Louboutine de Wes se encontraban tirados en la alfombra, medio escondidos con la caja de pañuelos Chanel de Dwight. Los zapatos eran el tercer par que había recibido – los Jimmy choo y las botas gamuza Fendi habían sido los dos primeros.
Había claramente múltiples regalos de una persona. Incluso tuvo uno de Shane – "Es lindo conocerte y espero con ansias tus amenazas," la nota dentro de una chaqueta Dio Homme decía – pero no tuvo ningún regalo de Blaine.
Blaine dijo, "Al parecer, ninguno de ellos sabía que darte – aparte de David, pero es usual que regale algo de tecnología – así que tuvieron que acudir a Reed por ideas." Se volvió un poco rojo. "Mi… regalo no es algo tangible. Pero puedo decirte que te está esperando en Nueva York."
Kurt levantó una ceja sorprendido, pero estaba increíblemente contento. "Interesante."
"Eso espero," Blaine sonrió.
"Esto es demasiado," Kurt le protestó a los demás, principalmente a causa del shock, segundo por formalidad, pero no sin una pequeña parte de él que estaba gritando como loco ante la visión de todos los regalos. "¿En serio, Reed? ¿Me estas regalando esto?" Le hizo una señal hacia el Clé de Peau.
"Kurt, cuando mi mamá recibe regalos, recibe regalos," Reed dijo con paciencia, probando felizmente sus pinceles. Frunció el ceño mientras una gota gigante de pintura verde salpico su abrigo por accidente. Suspiró. "el repartidor siempre me pregunta si ella esta almacenando para una tienda con todos los regalos que recibe. Y ya tiene muchos de esos. Así que me los envía a mí. Tu eres básicamente un regalo del cielo al poder darte todas esas cosas – considérate mi depósito de alta costura. Blaine ya se estaba cansando."
"Llega a un punto cuando tienes un digno espectáculo de moda en tu habitación," Blaine recordó. "El espectáculo debe haber sido un desastre si la madre de Reed se deshace de ellos."
Wes estaba usando un gorro Roostertheeth que Kurt le había dado – no se lo había sacado desde que lo había envuelto. "¿Casi llegamos?" preguntó mientras continuaba jugando.
Los gemelos, quienes estaban devorando cantidades enormes de gomitas de un tubo de Gomitas de Todos Los Sabores que Kurt les había dado, simultáneamente señalando el intercomunicador. Como si fuera una señal, la voz del piloto sonó.
"Atención, estaremos aterrizando en nuestro pista privada en Nueva York en un momento…"
"Justo… eso fue raro," Shane pestañeó. "¿Tienen otra pista privada en Nueva York?"
David estaba escribiendo algo en un hermoso cuaderno Moleskine que Kurt le había regalado. "Listo chicos. Solo tengo que pasar a Sherry Lehmann y estamos listos para Año Nuevo. Probablemente tendremos suficientes como para estar hasta la luz del día."
Kurt pestañeó no muy seguro. "Eso me suena familiar… ¿Quién es Sherry Lehmann?"
Los gemelos se miraron el uno al otro con esa sonrisa de Cheshire y luego miraron a Kurt. "Oh, ellos son la gente de reparto."
Reed giró sus ojos y sacudió la cabeza detrás del lienzo, gruñendo sobre 'malas influencias'. Blaine solo palmeó el brazo de Kurt. "Creo… que deberías quedarte conmigo."
"Si, por favor…" Kurt les disparó a los gemelos una mirada suspicaz, pero sus dedos estaban enredados con los de Blaine. Shane, leyendo una revista de deportes, miró a su hermano y sonrió ante el obvio semblante de felicidad que no había visto en su rostro en toda la navidad.
Dwight volvió a la vida en el momento en que el avión se detuvo completamente. "Oh ¿llegamos?" pestañeó con los ojos legañosos.
"¡Sip!" dijo Wes, levantándose de su asiento. "No tomo mucho, ¿cierto?" sonrió cuando vio a Kurt con la nariz presionada en el vidrio de la ventana. "¿Hey Blaine? Sostenlo antes que le dé un aneurisma – aun ni siquiera estamos en la ciudad."
Blaine se rio y sacó a Kurt de la ventana. "Hay una mejor vista afuera. Vamos. La tripulación colocara las cosas en el auto."
"Claro…" Kurt lucía sonrojado y animado. Dejó que Blaine lo guiara a la salida. Estaba de verdad en Nueva York. Había llegado a Nueva York y ¡muchos meses antes que lo que tenía que esperar para las nacionales! Iba más allá de sus expectativas. Afuera al aire fresco, era una brillante mañana. Bajo las escaleras los esperaba una larga limusina negra, con el chofer esperando con la puerta abierta. Les asintió a los gemelos. "Sr. Evan, Sr. Ethan," asintió.
"¡Hola, Simon!" los gemelos dijeron alegres. "¿Todo esta listo en el departamento?"
"Sí señor, el condominio en Park Avenue tiene todo preparado para sus amigos. También me confirmaron que hay almuerzo esperándolos."
"¡Comida!" Wes exclamó aliviado. "¡Sí!"
Bajando con Blaine, miró la limusina. Sonrió y sacó su teléfono.
Llegue a nueva York con los chicos. Acabo de salir de un avión privado. La limusina nos llevara a Upper East Side. ¡Me siento como una estrella!
Y luego se lo envió a todos los miembros del club Glee. Blaine, quien miró sobre sus hombros, se rio un poco, casi en su oído. Tenerlo – y sus labios – tan cerca de su piel de nuevo casi paralizo a Kurt mientras se giraba a mirarlo. Sus ojos se encontraron un rápido momento antes de que Wes y David llegaran detrás de ellos y los empujaran.
"Cuidado, cuidado – sean pacientes, estamos en público." David sonrió.
"Entren al auto - lleguemos al departamento y les prometo que los gemelos les pasaran una habitación," Wes dijo en el tono en que los profesores hablaban a los niños de kínder.
"Cállense ahora, por favor…" Blaine les hizo una mueca. "No están siendo de ayuda."
"¿Ser de ayuda?" Wes parpadeó con fingida sorpresa. "Por favor, dime como."
Mientras Kurt riendo entraba al auto, llenándose de excitadas respuestas de sus amigos de Mckinley – y una respuesta indignada de Rachel Berry – Shane ayudaba a Reed a tomar su pintura no terminada para bajarla. Le sonrió mientras tomaba el lienzo. "Escuche que pintas muy bien. ¿Qué estas pintando?"
Nervioso y poniéndose un poco rojo, Reed agachó la cabeza. "Solo… algo de último minuto." Inmediatamente se apresuró, sin girarse a mirarlo. Shane, a pesar de la evidente reticencia de estar cerca de él, solo sonrió y lo siguió.
"¡Ustedes vayan adelante!" Dwight gritó, nervioso en la parte inferior de las escaleras. "¡Estan descargando mi auto! ¡No quiero ir en el suyo - no tiene todas las medidas de protección contra mis enemigos!"
"¡Dwight! No vas a llevar el Impala desde la Quinta al Parque, te juro, no puedes-" Wes gritó desde la ventana.
"no, no," sonrió Evan. "Déjenlo. Puede aparcar en el garaje."
"Quiero ver esa cosa en medio de los autos deportivos europeos." Ethan añadió con una inclinación de cabeza.
Dwight corrió rápidamente. La puerta de la limusina se cerró y se fueron camino a la isla de Manhattan. Kurt, magnetizado con la visión a su alrededor, finalmente miró a los gemelos, fijamente. "¿Quiénes son ustedes?"
La gente en la limusina se rieron de la misma manera en que Wes, David y Blaine lo hicieron cuando Kurt les había preguntado si eran todos gay. Los gemelos lo miraron con afecto. "Somos prefectos."
Blaine giró los ojos pero sonrió. "Son muy, muy ricos."
"Sus padres fabrican aviones para un gran número de compañías y sus productos tienen un buen porcentaje en el mercado," David explicó. "Son ridículamente ricos."
"Entonces ¿Qué hacen en Ohio?" Kurt preguntó incrédulo. "¿No deberían estar en algún internado europeo o algo así?"
"Somos demasiado desordenados como para estar en un lugar de alto perfil," Evan admitió.
"Hemos sido horriblemente mimados por nuestros padres y hermana," Ethan explicó.
"Y así nos mantienen a raya-"
"Nos enviaron a Dalton-"
"¡-Que fue donde estudio papá!-"
"Donde no podemos causar problemas."
Todos en la limusina lo miraron como si claramente cuestionaran si ellos (o sus padres) estaban en su sano juicio. Los gemelos solo se miraron el uno al otro fingiendo estar ruborizados. Wes solo sacudió la cabeza. Miraron detrás de ellos a través de los vidrios tintados y vieron a Dwight siguiéndolos en el Impala. Dada la manera en la que iba sacudiendo su cabeza, debe haber colocado otro clásico del rock.
Nadie tuvo tiempo de ponerse impaciente antes de atravesar Queen, y en ese punto los gemelos dijeron, "Mira la ventana, Alicia."
Kurt se volvió y miró.
Ahí estaba Manhattan. Afuera de su ventana. El Empire state se disparaba más allá del resto y desde donde él estaba también podía ver el emblemático edificio de Chrysler. Ese paisaje urbano en espiral lleno de gente bulliciosa, una de las ciudades más famosas en el mundo y el semillero de sofisticación, arte y vida bohemia, sobre todo, el hogar de Broadway. Estaba teniendo una descarga sensorial.
Reed estaba sonriendo mientras fingía abanicar a su amigo. "¿Podríamos haber tomado el helicóptero, cierto?"
"Si, pero no estaría tan emocionado si hubiéramos pasado tan rápido," sonrió David. Evan feliz sacó una fotografía, su gemelo le arrebato la cámara.
"Aww, el primer viaje a Nueva York de Alicia," dijo.
"Y no será el último."
Park Avenue era abrumador para alguien que no estaba acostumbrado a tantos lujos. En sí mismo, era pintoresco, con todos esos antiguos edificios que conservaban un aire conservador sofisticado. Kurt, quien aún se estaba recuperando ante la vista en primer plano del edificio Chrysler, el Grand Central Station y el edificio Met-Life, miró fijamente cuando se detuvieron frente a un enorme edificio con relucientes puertas de oro y vidrio. Dwight se detuvo detrás de ellos.
"¡Yay! ¡Nueva York dulce hogar!" Los gemelos dijeron a coro.
El portero se acercó y abrió las puertas de la limusina. Los gemelos saltaron primero – pasándole los habituales cincuenta dólares al portero mientras se daban la mano – y asintieron a los demás. "Vamos."
Blaine ayudo a Kurt, cuyos ojos lucían tan grande mientras miraba alrededor que casi se rio. Dejó que los otros se adelantaran y apretó la mano de Kurt para llamar su atención. Kurt devolvió sus ojos azules a él por un momento. Blaine solo sonrió, antes de decir, "Temo que no podre darte mi regalo de navidad hasta la noche. ¿Está bien?"
"Por supuesto," Kurt dijo honestamente. Asintió a la mano de Blaine y sonrió. "¿Ya los llevas puestos?" Le había regalado a Blaine unos guantes – y había preparado algo más que planeaba darle más tarde. Blaine sonrió y levantó los guantes. "Me gustan." Y uso esas manos cálidas a causa de los guantes para tomar las manos de Kurt, guiándolo al edificio.
Siguieron a los gemelos a través del vestíbulo brillante de una decoración suntuosa y hacia los elevadores. Pero no utilizaron ninguno de ellos. Se dirigieron a uno que se encontraba solo en una esquina. Era uno que necesitaba escaneo de huella dactilar. Solo uno de ellos tenía que hacerlo – y entonces las puertas se abrieron y todos se apresuraron en entrar.
En el reducido espacio, mientras subían de manera constante, los chicos "accidentalmente" empujaban a Kurt contra Blaine. En un punto, David y Wes estaban tratando de luchar entre ellos en el ascensor y Wes tuvo éxito acorralando a Kurt contra Blaine.
Blaine se mostraba completamente imperturbable sobre eso – o al menos eso parecía – y sostenía a Kurt en silencio sin ninguna señal de malestar. Mucho más impresionante que la poca capacidad de Kurt para poder pensar mientras estaba tan presionado contra Blaine que podía sentir sus latidos del corazón.
Cuando el ascensor abrió sus puertas, Kurt se dio cuenta porque los gemelos tenían su propio ascensor. Eran dueños de todo un piso. El lugar en si era masivo, casi en la cima del edificio, con una espectacular vista que apreciaba el Central Park y más allá. El condominio estaba decorado elaboradamente y tenía un mobiliario increíble – el interior tenía tendencias de negro, blanco y azul – que lo hacía lucir como y sofisticado al mismo tiempo.
Había almuerzo esperando por ellos en el comedor y los chicos corrieron con un solo pensamiento voraz. Mientras consumían filetes de carne – al parecer lo único que podía domar el apetito de estos adolescentes – los gemelos finalmente hablaron.
"Sobre la fiesta…" Evan pestañeó.
"¿No tenemos que explicarle a Alicia?" Ethan preguntó.
"¿Explicarme qué?" Kurt preguntó, levantando la vista.
Los chicos Windsor se miraron los unos a los otros. Blaine dejó caer su tenedor. "Creo que no deberíamos hacerlo este año. No va mucho con Kurt."
"Por eso es que tenemos que decirle," dijo Evan con una sonrisa.
"Es algo salvaje," dijo Ethan.
"Si es algo como lo que sucede en Windsor-" Kurt comenzó, pero David sacudió su cabeza forzando una sonrisa. "No, no… quieren decir, muchos invitados, música fuerte, chicas, luces que inducen a la epilepsia, mucho alcohol y el hecho de que…" Miró a Blaine.
Blaine miró a Kurt y Kurt lo miró y entonces miraron a todos y se dieron cuenta que parecían estar bastante incomodos.
"Bueno, por supuesto que te sacaremos de ahí si las cosas salen mal…" Reed dijo rápidamente.
"Si es que estas cerca de alguno de nosotros," añadió Wes.
Los gemelos se aclararon la garganta. Evan incluso se inclinó adelante. "Lo que quiere decir es que, a medianoche…"
"Cuando la bola cae en el Time Square…" Ethan hizo lo mismo.
"Todos…"
"Todos…"
"Tienen que besar a alguien."
Kurt pestañeó. "Pero, ¿no es algo que todos hacen…?"
"Pero eso no es todo-"
"No tanto-"
"Porque para cuando llega el momento, todos están mareados, desorientados-"
"-y ebrios en música o alcohol o hormonas-"
"Entonces cuando la bola cae-"
"Las luces se apagan."
Blaine se sentó resto. Kurt frunció el ceño.
Los gemelos sonrieron.
"Y entonces te besas con alguien. Con quien quieras. Y nunca sabrás quien es."
"No tienes que hacerlo," Blaine dijo, siguiendo a Kurt a la habitación más tarde aquel día, cuando todos finalmente se acomodaron. Lucía más molesto sobre el tema que Kurt. "Es ridículo, es solo que es algo que a ellos les gusta hacer cuando es el turno de ellos para ser anfitriones. Pensé que no lo harían después que tu… fuiste besado sin tener consentimiento."
Kurt se sentó en la cama y le sonrió. "Si no te importa que lo diga, esto está empezando a sonar mucho como Gossip Girl."
"¿Cierto?" Blaine sonrió ahora y se sentó a su lado. Suspiró. "Hasta ahora no ha sido tan malo ¿cierto?"
"No," Kurt dijo con indiferencia. "Ustedes han sido excesivamente hospitalarios. No sé mucho de fiestas salvajes con chicos hormonales, pero sé que tengo un par de días antes que la bola caiga. Hasta que eso pase, creo poder decidir si quiero participar en esa depravación."
Se dejó caer de espaldas en la cama de agua, la cual ondulaba debajo de él. "Estoy en Nueva York, por dios santo. Quiero aprovechar al máximo esto."
Blaine trató no mirarlo mientras estaba recostado ahí, flexible mirando el techo con esos increíbles ojos que parecían tomar la luz en la habitación. Blaine se volvió a la ventana, entonces miró su reloj.
Le golpeó la mano a Kurt. "Ya casi es tiempo. Vamos, te daré tu regalo de navidad."
Intrigado, Kurt se sentó. "Oh de verdad."
"Si," Blaine se puso de pie y le tendió una mano. "Quizás sea una buena manera de terminar el día."
Kurt lo miró por un rato y sonrió. Tomó su mano. "Vamos. Tenemos que salir de aquí antes que los otros sospechen que vamos a escaparnos.
"No, están ocupados seleccionando la comida para la fiesta. Les tomará al menos 4 horas."
Los días eran cortos. La luz ya moría sobre Nueva York. Con la luz de día desvaneciéndose, la ciudad que nunca dormía comenzaba a encender sus luces. De un edificio a otro – una alfombra de luces que crecía en intensidad mientras más avanzaba la tarde.
Kurt y Blaine acarreando un estéreo portátil, avanzaron por Avenue of the Americans. Blaine mantenía su mano en la de Kurt mientras se empujaban entre la gente de las calles. No le costó mucho a Kurt darse cuenta hacia donde Blaine lo estaba llevando. Así que cuando se detuvo frente al edificio…
Kurt miró el edificio y luego a Blaine. "¿Radio City Music Hall…?"
"Si," Blaine sonrió. "Pensé que si vamos a ser unas estrellas, deberíamos acostumbrarnos a verlo." Rio. "Vamos." Llevó a Kurt hacia la entrada de atrás.
"¿Deberíamos estar haciendo esto?" Kurt preguntó mientras Blaine empujaba la puerta, mirando alrededor. "Si el lugar estuviera abierto, podríamos usar la puerta principal."
"Así que técnicamente, estamos tomando prestado el lugar por un momento," Blaine le respondió con una sonrisa, tirando de él. La puerta se cerró. Todo era oscuro y no se veía nada. Solo tenía la voz de Blaine y su mano para guiarse. "¿Qué estamos haciendo aquí?"
Blaine solo sonrió, sin responderle a Kurt. Tiró de él por un laberinto de pasillos con muy poca luz, donde sus pasos hacían eco a través del vacío. Al principio, Kurt no estaba seguro si iban a algún lugar específico hasta que finalmente – llego la luz.
Kurt se detuvo en seco mientras Blaine continuo caminando, sus pasos sonaban en el escenario. Después de pasajes oscuros pasaron a través de las cortinas y estuvieron expuestos a la inmensa grandeza del escenario y al arco del cielo, los asientos iluminados y después de eso – no era muy difícil imaginarse estar de pie en frente de una multitud que rugía en el momento que salías a la luz.
Blaine dejó el equipo de sonido en el escenario y se giró cuidadosamente en sus talones para mirar a Kurt, sonriendo. "¿… Que te parece?"
Kurt dio un paso adelante en el abierto escenario, mirando alrededor. La ubicación masiva había albergado algunos de los más increíbles artistas que el mundo haya visto y ahora aquí estaba, Kurt Hummel, justo bajo las luces, mirándolas.
Ante la expresión en la cara de Kurt y su poca habilidad para hablar, Blaine sonrió y decidió que su regalo había sido exitoso. Había valido ver eso en los ojos de Kurt.
"Como…" Kurt tartamudeó, mirando alrededor, ajustando la conmoción que incluso su diva interior no estaba preparada para comprender. Siempre había vivido por el escenario, eso estaba claro, pero verlo desde este lado, en este lugar, en la ciudad de Nueva York, por primera vez…
"Moví un par de hilos…" Blaine murmuró, mirando alrededor, también admirándolo. "En realidad, fue mi madre, se lo pedí. Tienen… un par de influencias en el asunto de los escenarios. Además… solo lo pedí por un rato cuando nadie lo estuviera usando, o preparándolo. Así que es totalmente para nosotros los siguientes 30 minutos."
Blaine camino hasta el borde del escenario y saltó al foso de la orquesta. Kurt levantó la vista. "¡Hey! ¿A dónde vas?"
"¿A dónde más? A buscar un buen asiento." Se dirigió a los pasillos y se dejó caer en uno de los asientos acolchados. "Así puedo mirarte cantar."
Las cejas de Kurt se elevaron. "Cantar ¿Ahora?"
"Ningún día sino hoy," Blaine dijo bruscamente.
"Huh…" Kurt pareció pensarlo y un destello de una idea llegó a sus ojos mientras Blaine le sonreía. "No… no lo creo. Tú vas a venir aquí y cantarás conmigo."
"Tienes que estar bromeando. Pensé que los milagros terminaban en navidad – ¿Kurt Hummel tiene el escenario de Radio City Music Hall para el solo por primera vez… y lo quiere compartir?"
Kurt respondió cruzando sus brazos. "Bueno, tú me trajiste… Y solo porque sea mi primera vez no significa que será mi última, te puedo asegurar eso." Sonrió. "Y una canción no dura 30 minutos. Creo que tendré tiempo de regalarte mi talento después de que hayas cedido a mi petición."
Blaine tuvo que reírse. Se levantó con un suspiro, dejando su chaqueta en el asiento. "¿y que tienes en mente?"
"Algo que valga la ocasión…" Kurt pareció considerarlo. Entonces caminó hasta el equipo estéreo, rápidamente seleccionando una canción y pulsando el botón para reproducir. Y en el momento en que los golpes del tambor de entrada sonaban, Blaine reconoció la canción y sonrió.
Kurt sonrió y le hizo un gesto para que se acercara.
Live in my house, (Vive en mi casa,)
I'll be your shelter, (Seré tu refugio,)
Just pay me back (Solo me tienes que pagar)
With one thousand kisses (Con mil besos)
Be my lover and I'll cover you… (Se mi amante y te cubriré…)
Blaine sonriendo divertido, camino cuidadosamente por el pasillo hacia él y canto:
Open your door, (Abre tu puerta,)
I'll be your tenant (Seré tu inquilino)
Don't got much baggage to lay at your feet (No tengo mucho equipaje para poner en tus pies)
But sweet kisses I've got to spare (Pero tengo dulces besos de sobra)
I'll be there and I'll cover you… (Estaré ahí y te cubriré)
Mientras Blaine llegaba al borde del escenario mirándolo expectante con los ojos brillantes, Kurt se arrodillo en el borde, se inclinó hacia él, sonriendo mientras continuaban juntos.
I think they meant it when they said you can't buy love (Creo que lo decían en serio cuando decían que no puedes comprar el amor)
Now I know you can rent it (Ahora sé que puedes arrendarlo)
A new lease you are my love, on life (Un Nuevo contrato, eres mi amor, en vida)
Be my life… (Sé mi vida…)
Mientras Blaine subía al escenario de nuevo, las puertas de la entrada lentamente se abrieron. La cabeza de Reed se asomó primero y al ver a la pareja en el escenario sonrió de inmediato. Les hizo un gesto a los otros para que entren.
Le resto de los chicos rápidamente entraron de puntillas por el pasillo – Shane más adelante con una cámara de video – observando como los dos bailaban alrededor del escenario con la música. Kurt se sacó la bufanda y la posiciono alrededor del cuello de Blaine, usándola para acercarse a él.
Just slip me on,(Colocame sobre ti)
I'll be your blanket (Sere tu manta)
Wherever, whatever, I'll be your coat… (Como sea, como sea, sere tu abrigo…)
"You'll be my King, and I'll be your castle (Serás mi Rey yo tu Castillo)," Kurt canto sonriendo mientras se movía a su alrededor y Blaine sacudió su cabeza con una sonrisa descarada, cantando, "No, you'll be my Queen, and I'll be your moat… (No, tú serás mi Reina y yo seré tu foso…"
Los chicos en la audiencia casi se rieron a carcajadas. El par continúo cantando, luciendo maravillosamente vivos:
I think they meant it when they said you can't buy love (Creo que lo decían en serio cuando decían que no puedes comprar el amor)
Now I know you can rent it (Ahora sé que puedes arrendarlo)
A new lease you are my love, on life (Un Nuevo contrato, eres mi amor, en vida)
Be my life… (Sé mi vida…)
Mientras los dos giraban en el escenario, cantando con todo lo que tenían, mirándose intensamente mientras intercambiaban líneas en el tiempo perfecto:
I've longed to discover (He tenido muchas ganas de descubrir)
Something as true as this is… (Algo tan verdadero como esto…)
So with a thousand sweet kisses (Así con miles de besos dulces)
(If you're cold and you're lonely) (Si estas frio y solo)
I'll cover you— (Te cubriré-)
With a thousand sweet kisses (Con miles de dulces besos)
(You've got one nickel only) (Solo tienes 5 centavos)
I'll cover you— (Te cubriré-)
With a thousand sweet kisses (Con miles de dulces besos)
(When you're worn out and tired) (Cuando estes agotado y cansado)
I'll cover you— (Te cubriré-)
With a thousand sweet kisses, (Con miles de dulces besos)
(When your heart has expired) (Cuando tu corazón haya expirado)
I'll cover you— (Te cubriré-)
Sus manos se tocaron de nuevo, acercándolos, Kurt movió su mano sobre la bufanda que colgaba en el pecho de Blaine.
Oh, lover, (Oh, amor,)
I'll cover you, (te cubrire,)
Yeah… (si…)
Oh, lover, (Oh, amor,)
I'll cover you... (Te cubriré)
La música se desvaneció, dejando que ambos se inclinaran, sus frentes se estaba tocando. Kurt levantó la vista un momento, sonriendo un poco e hizo sonreír a Blaine.
Los chicos en la audiencia estallaron en aplausos y vítores, haciendo que los dos levantaran la mirada inmediatamente. Mientras los otros aplaudían tan fuerte como podían, Wes estaba silbando y Shane se reía a carcajadas, asegurándose de sacar la tarjeta de memoria de la cámara inmediatamente.
Blaine y Kurt se rieron en el escenario, ambos completamente rojos, ambos avergonzados aun atrapados en el momento. "¡Otra!" Reed gritó. "¡Otra, Otra!"
"Solo tu entonces," Blaine dijo, soltando a Kurt. "Este es tu regalo, después de todo. El escenario es todo tuyo."
"El mejor regalo de navidad que he recibido," Kurt le sonrió de vuelta. Aparte de ti. Blaine solo se rió y bajo a juntarse con los otros mientras Kurt les lanzaba besos, preparándose para su segunda actuación.
En el siguiente episodio: K y R corren a Bergdorf Goodman armados con tarjetas de crédito platinum, pero dudamos que sus fuerzas combinadas hagan mella en el presupuesto de la señora Van Kamp. E y E siguen planeando la fiesta para ponerle fin a todas las fiestas – solo esperamos que nadie sea identificado. Los inseparable terminan en problemas cuando pierden de vista a K. B tiene muchas más razones que las habituales como para preocuparse; especialmente cuando ve a L, como nuevo desde Paris llegando a Grand Central Station sin su atlético acompañante. Y si va a la fiesta, digamos que todas las apuestas sobre los besos tendrán que volver a iniciarse.
Nota de la traductora: Shippeo tanto a Reed con Shane *O*!
