Jimin seguía las instrucciones que la Beta le había dado, lavaba los vegetales y luego los picaba, después de ello los coloco en un tazón y les agregó otras cosas, mientras él se dedicaba a eso la mujer preparaba la carne. Hoy cenarían carne al horno con ensalada, sugerencia del pequeño Omega. Pensó que sería una buena idea y la Beta lo apoyó.
—Señorita Mizuki —La llamó Jimin, ella enseguida se volteó para ver lo que necesitaba. —Ya he terminado —Sonrió mientras le mostraba todo lo que había preparado. Mizuki quedó impresionada con el arte culinario que poseía el Omega de su futuro Líder, sin duda creía que Jimin sería un perfecto compañero para el Alfa. Ella quedo encantada no sólo con verlo sino también con su dulzura y bondad, tenía un aura que hacía que confiarás plenamente en él y eso era lo que la Beta estaba haciendo.
—¡Ay ChimChin te ha quedado divino, todo se ve hermoso y delicioso! —Exclamó la mujer aplaudiendo, estaba muy feliz, todo quedo perfecto y esta cena sería perfecta para la familia Min. De seguro el Alfa Min quedaría encantado al ver que su Yerno era un experto en la cocina.
—No es cierto... Esto es gracias a ti, me ayudaste bastante —Habló sonrojado mientras tapaba su rostro con sus manitos, él era un Omega realmente tierno. La Beta lo abrazó, no pudo evitarlo, el pequeño era tan lindo que su instinto maternal le hacía querer protegerlo en todo momento.
—¿Te parece si preparamos un postre? Al señor Soohyun le encanta el chocolate al igual que su hijo —. Le guiñó un ojo, se acercó hasta el refrigerador y tomo algunas barras de chocolate que tenían guardado. —Esto servirá —. El omega asintió mientras tomaba algunos utensilios que les haría falta.
Luego de que terminaran de preparar todo pudieron servir la cena, o por lo menos Mizuki, ya que Jimin debía ir a prepararse. Tae le acompañó hasta su habitación para que pudiera cambiarse con un poco de ropa nueva que las mujeres Alfas del lugar le compraron como un regalo de bienvenida, además de que pensaron que se vería precioso en ella.
—Vaya eres un rompe corazones Jiminnie —Bromeó el pelirrojo con una sonrisa burlona, se sentó a un extremó de la cama, el Omega salió del baño con su nuevo "traje" que consistía en una camisa blanca, un saco negro con botones dorados, un pantalón negro y zapatos acharolados del mismo color.
—¿Crees que me veo bien? —Preguntó tímidamente, Tae lo examinó de arriba a abajo.
—Te ves genial —Dijo —Ahh que lástima que eres Omega, si fueras un Alfa romperías corazones, pero bueno tuviste que tener esa bella cara de ángel —Comentó de forma burlona haciendo sonrojar por completo al rubio.
—¡Bastaa! —Chilló apenado cubriendo su rostro. Tae estalló a carcajadas por la tierna reacción del Omega.
—¡Taehyung deja de molestar al pobre Omega y baja a cenar de una buena vez! —Exclamó Jungkook ingresando a la habitación sin previo aviso. —Perdón por la intromisión a tu cuarto Jimin Hyung pero Seokjin hyung me pidió que te avisará para que bajaras —Se dirigió a él dulcemente, antes de irse le dedicó una mirada de odio al Alfa.
—¿Qué es lo que le has hecho para que te trate de esa forma? —Preguntó Jimin observando todavía la puerta por la cual el Beta se retiró. El pelirrojo se encogió de hombros, él jamás hizo nada para que le odiara, cuando él era niño jugaba mucho con Jungkook... ¿Algo le habrá pasado? Se preguntó así mismo. Tuvo que haber sido en el tiempo que él estuvo ausente o cuando el pequeño regreso a sus tierras.
—Que yo recuerde nada, éramos demasiado cercanos de niños, no sé qué es lo que cambio. Yo por lo menos sigo siendo el mismo —Habló pensativo. Sí, sin duda debió haberle pasado algo y por supuesto que él lo averiguaría. —Bueno... Será mejor que bajemos o Jin nos arrojara sus tacones súper caros —Bromeó, a Jimin casi le da un paro, estaba tan acostumbrado a ser maltratado por su Madre que se había convertido en todo un experto de esquivar cosas, también había desarrollado un pequeño trauma...
—¿Pasa algo? —El pelirrojo miró preocupado al rubio. —Si es por lo que dije sólo fue una broma —Aclaró un poco nervioso observando la mirada perdida del Omega.
—¿Eh? ¿Qué? No... Descuida —Jimin sacudió su cabeza intentado salir del horrible pensamiento que tuvo. Su Madre era pasado y así sería, esa mujer ni siquiera se merecía ese título pero sólo por respeto la llamaba así.
Tae no dijo absolutamente nada, esperó a que saliera del cuarto, cerró la puerta y ambos bajaron hasta la sala donde se encontrarían con el señor Soohyun, Zuho, Seokjin, Jungkook, Yoongi y por supuesto la loca de su novia, que no estaba invitada y decidió aparecer de todas formas.
