Una semana había pasado Rachel sin tener noticias de Quinn, tenía que hacer una fuerza sobre humana para no llamar a la chica y ver como estaba. Los primeros días pasaron rápido, Rachel entendió que su chica tenía mucho que aclarar pero después de tanto tiempo empezó a preocuparle que la rubia complemente no quisiera saber nada más de ella después de como se había comportado.
Cuando Santana estaba delante mantenía la compostura, hablaban de clases, del trabajo y la latina le contaba sus historias con Brittany, Rachel podía jurar que la latina se enamoraba cada día más y que se había convertido en su mejor amiga, quien se lo iba a decir a ambas en el instituto. Pero cuando Kurt llegaba al apartamento era otra historia, el chico ya estaba al día de lo que había pasado y estaba convencido de que Quinn volvería por eso animaba a Rachel siempre que podía.
Una noche, Santana invitó a Rachel y Kurt a salir con Brittany y ella, la verdad era que a Rachel no le apetecía salir pero la acabaron convenciendo. Se puso unos jeans ajustados y una camisa sencilla, y se reunión con los chicos. Estaban en un bar que había abierto recientemente por lo que estaba bastante lleno, aún no había ordenado nada cuando un camarero se acercó a Rachel con una copa y le dijo que un chico del fondo la había invitado. Rachel se sintió alagada y aceptó la copa, no iba a hacer nada con el chico pero hablar con él tampoco estaría mal pasar un rato.
El local era la sensación de Nueva York, por lo que no fue extraño que Tina y Sebastian decidieran sacar esa noche a Quinn de su apartamento ya que no la habían visto en semanas. Entraron en el local animadamente y cuando llevaban un rato hablando Quinn pudo notar que al fondo del local se encontraba ¿Rachel?, se acercó entre la gente sin que la chica la viera, no se lo podía creer, estaba con un chico ¿quién era? ¿Por qué estaba con él allí solos? ¿Era una cita? La mente de Quinn empezó a funcionar a toda velocidad, no entendía que estaba pasando, esos pensamientos le llegaron como cuchillos en el corazón por lo que con una excusa consiguió marcharse a su apartamento otra vez. No podía perder a Rachel y menos así, por cobarde, por no atreverse a mostrar lo que de verdad sentía, debía hacer algo.
Al día siguiente, estaban en el apartamento lo tres compañeros jugando al monopoly, aún estaban cansados de la fiesta de la noche anterior por lo que cuando sonó la puerta ninguno se levantó a abrir. Volvieron a llamar insistentemente y Santana fue la primera en reaccionar e ir a abrir y encontrarse con una Quinn seria.
-Hola Santana- se acercó a darle un abrazo- ¿está Rachel?
-Hola Quinn, si estamos aquí los tres jugando, pasa pasa- se hizo a un lado para que la rubia entrara
-Ho...Hola chicos- consiguió decir mientras se acercaba al sofá donde estaba Rachel
-Santana, ¿qué te parece sí vamos a comprar la merienda?- propuso Kurt levantadose rápido y empujando a Santana, quería darle su espacio a las chicas- venga vamos, que tengo mucha hambre- insistía para convencerla
-¿Por qué yo?- Santana se negaba- ve tú, o ve con ellas- finalmente decidió ir para no escuchar más quejas- está bien, vamos.
Se marcharon dejando a ambas chicas solas en el salón. Quinn se acercó a Rachel y se sentó a su lado, se veía tan tierna en sus pijamas que sólo le apetecía besarla, pero antes tenían que hablar seriamente, le debía una explicación. La morena por su parte estaba atónita, no se esperaba esa aparición, creía que cuando Quinn se decidiera la avisaría para hablar o algo pero no plantarse allí, así que espero que Quinn hablara.
-Si Rachel- dijo Quinn muy seriamente
-¿Si a que Quinn?- Rachel no entendía nada, ¿qué quería decirle?
-Sí, seré tu cita para la boda de tu profesor, en San Valentín, con todos tus amigos, y conoceré a tus padres- Rachel se llevó las manos a la boca totalmente sorprendida- si a todo Rachel, es lo que quiero
-¿Es en serio?- Rachel aún no se lo creía- ¿vendrás conmigo?
-Sin duda alguna Rachel, es lo que debí decirte el otro día, me ha costado entenderlo, lo siento- la rubia cogió las manos de Rachel- quiero estar contigo, te he echado mucho de menos esta semana y no voy a volver a permitirlo. Pero vamos a hacer las cosas bien, los primeros en saberlo serás tus padres y luego decides si quieres decírselo a tus amigos o no, decidas lo que decidas lo respetare, lo prometo.
-No sabes lo que significa esto para mí- Rachel pudo ver la sinceridad y el amor en los ojos de Quinn, así que no esperó más tiempo y se acercó a besarla.
Estaba ya sobre la rubia en el sofá cuando escucho a Kurt hablando fuera y se separaron rápidamente, recuperando la compostura. El chico sabía por la sonrisa de Rachel que debían haber arreglado la situación así que invitó a la rubia a quedarse a cenar, Santana no sabía porque pero pensaba que se había perdido algo. Para no interrumpir la partida, Quinn propuso que ella jugará junto con Rachel y a la chica le pareció una idea genial, pasaron así el resto de la tarde hasta que llegó la hora de cenar y se levantó a ayudar a Kurt a preparar algo.
-Veo que ya está todo bien- le comentó Kurt- me alegro
-Sí, ha sido una semana dura, pero todo está bien- sonrió una alegre Quinn, que veía a Rachel acercarse
-Hola, ¿puedo ayudar?- miraba a Quinn de manera enamorada
-Ya casi está todo, ¿pones la mesa para que llevemos los platos?-propuso dulcemente la rubia
Rachel obedeció y al momento aparecieron los chicos con los platos. La cena transcurrió entre risas, esos cuatro chicos se llevaban genial así que ninguno dudo en interrogar a Santana sobre Brittany, quién se sonrojó y tras varias preguntas decidió que era el momento de cambiar de tema.
-Bueno Quinn, ¿Qué tal las clases?¿terminaste ese trabajo a tiempo? – preguntó Santana desconcertando al resto
-Sí, pasé una noche sin apenas dormir, pero al final me dio tiempo y me han puesto buena nota- le contestó Quinn
-Espera, ¿Por qué sabias que Quinn tenía que entregar un trabajo?- preguntó confusa Rachel
-Porque quedamos el otro día para tomar un café, Quinn es también mi amiga Rachel y quería hablar con ella unas cosas sobre Britt – explicó tranquilamente Santana- pero no te pongas celosa, sigues siendo la primera en mi lista – le dijo burlándose de ella
En esa situación Rachel entendió algo, Santana se había convertido en amiga de Quinn también y en su mejor amiga, ella le contaba todo sobre Brittany y sabía cuándo a Rachel le pasaba algo aunque está lo negara. Si quería probar a la rubia era el momento, iba a comprobar si lo que le había dicho antes era lo que sentía y Santana se merecía la verdad, así que en un acto reflejo cogió la mano de la rubia que estaba sentada a su lado y la miró fijamente. Quinn notó la mano de Rachel, se giró para mirarla y le sonrió, en lugar de apartar su mano como había hecho anteriormente, entrelazó sus dedos con los de la pequeña. Santana y Kurt fueron testigos del momento y se miraron pero antes de que ninguno de los dos reaccionara las chicas hablaron.
-Santana, hay algo que quiero contarte, te mereces saberlo- la latina atendió- Quinn y yo...estamos juntas- dijo finalmente
-¿juntas?¿cómo juntas?- dijo la latina
-Juntas, como una pareja- aclaró Quinn, mirando a su chica y agarrando aún más fuerte su mano
-Espera, ¿vosotras?¿hace cuánto tiempo? ¿Tú lo sabias?- dijo acusando a Kurt
-Nos conocimos de casualidad nada más llegar yo a Nueva York- decidió explicar Rachel- empezamos algo poco después, cuando viniste de visita estábamos juntas pero nos peleamos, finalmente lo arreglamos y ahora somos una pareja oficialmente. Kurt lo sabía porque casi nos pilla Santana...- decidió defender a su amigo
-No me lo puedo creer, quien me iba a decir que vosotras dos ibais a jugar para mi bando- río Santana- la gran Rachel Berry, como cambian las cosas- seguía bromeando- pero hablando en serio, si sois felices, me alegro por vosotras chicas.
Fue en ese momento cuando Santana entendió porque no había visto últimamente a Quinn y porque Kurt insistió en dejarlas solas, se habían peleado, pero no había duda, ahora estaban más que felices.
-Bueno hay algo más que quiero decir- interrumpió Quinn- vamos a pasar todos San Valentín en Lima- dijo alegremente
-¿qué? ¿Vienes con nosotros?- dijeron ambos chicos a la vez
-No sólo voy a Lima, seré la pareja de Rachel en la boda- estaba orgullosa de sí misma, sonaba tan bien decir eso.
Santana siguió interrogando las chicas un rato más hasta que decidió acostarse, Kurt también quiso dejar a las chicas colas para que hablaran y se despidieran. Quinn aprovechó el momento para besar a Rachel con intensidad, tras una larga sesión de besos, Rachel pidió a la rubia que se quedara pero la chica tenía que madrugar al día siguiente. Le explicó a Rachel que aún le quedaban un par de exámenes y que tenía que aprobarlos con buena nota, así que no podrían verse mucho los días que faltaban hasta el viaje pero que no dudara en llamarla y escribirle cuando quisiera. Así se despidió Quinn, que no quería marcharse, sólo besaba a su chica hasta que la responsabilidad llamo y se marchó.
Hola! Aquí estoy de nuevo actualizando =)
Tenía este capítulo escrito de otra forma pero lo he modificado un poco por ciertas ideas de los reviews! En el próximo capítulo toca ir a Lima y Quinn conocerá a los padres de Rachel!
Un saludo, gracias por el apoyo =)
