Avatar la leyenda de Aang no me pertenece y no saco beneficios de esta historia… solo entretenerme un buen rato escribiendo… y dejando volar la imaginación ^.^

Vuelcos Inesperados

Capítulo XIV: Acercamiento al enemigo

Sokka, Ty Lee, Zuko y Haru, quien había logrado recuperar del golpe que había recibido hace un par de horas, se encontraban reunidos alrededor de una fogata que el ex príncipe había encendido hace unos minutos mientras que la maestra agua repartía en unos improvisados vasijas de coco la comida que había preparado con la comida que habían recolectado Toph y Aang anteriormente. Mientras que estos dos se encontraban a parte del grupo, el maestro aire se había apartado con la excusa de que no tenía hambre para poder estar cuidando de la pequeña maestra tierra, quien estaba acostada un poco apartada del grupo para que así pudiese estar más cómoda.

El joven avatar había estado cuidándola todo el tiempo en el que había estado inconsciente, desde que volvió de su encuentro con los asaltantes no se había despegado de la pequeña maestra tierra ni un segundo. La miraba con un rastro de culpabilidad comiéndole en su conciencia, sabía que era su culpa el hecho de que su querida novia estuviese en ese estado y en esas condiciones, quería remediar el daño que ella estaba sufriendo sin embargo no podía hacer nada que remediara el sufrimiento y el daño ocasionados. Sus lágrimas comenzaron a salir nuevamente de sus apagados ojos cuando notó que la maestra tierra comenzaba a moverse lentamente y sus ojos se abrían despacio para encontrarse con los suyos.

-Aang… -susurró levemente la niña de ojos verdes- estás bien…

-Gracias a que tú lo estás… -los ojos del maestro aire comenzaron a iluminarse nuevamente por esa radiante energía que lo caracterizaba- Por cierto… ¿Cómo te sientes?

-Un poco cansada pero bien –la maestra tierra de dedicó una sonrisa cálida al nómada aire- te dije que te quedaras ahí abajo… ¿Por qué eres tan obstinado?

-Eso debería decírtelo yo… -por un momento una atmósfera cómplice los rodeó y ambos estallaron en unas pequeñas risitas, cuyo significado tan solo lo sabían ellos dos- …me alegro de que te hayas despertado…

-A mí también… -de un segundo a otro la pequeña maestra tierra sintió el cálido contacto de la palma del maestro aire acariciando su rostro, mientras que sus mejillas adoptaban un vivo color carmesí el cual no pudo ocultar, el nómada aire la miró enternecido y sin mayor suspenso unió sus labios con los de la maestra tierra en un suave y profundo beso, con el cual le dio a entender lo mucho que se había preocupado por ella y su angustia por verla en ese estado. Después de unos segundos separaron sus labios para verse detenidamente el uno al otro y fue entonces que la niña de ojos verdes se dio cuenta de que se estaban besando en frente de todos sus amigos sin ningún cuidado por ocultar el hecho de que ambos estaban juntos en ese momento- Aang… nos pueden ver.

-¿Todavía crees que eso importa? –le preguntó un poco desanimado el joven avatar mientras le hacía un leve puchero el cual la maestra tierra no percibió debido a su ceguera- De todas formas algún día se enterarán… y además…

-Está bien, está bien… –la maestra tierra agachó su cabeza en señal de rendición ante la insistencia del nómada aire- esta noche se lo diremos a los demás para que podamos estar tranquilos, ¿Vale?

-¿Lo dices en serio Toph? –le preguntó entusiasmado el maestro aire mientras sus ojos brillaban por la emoción. ¡Esto es perfecto! –pensó alegremente el nómada aire mientras que miraba con expectación a la maestra tierra- De esta manera nunca se enterará de que ya le conté la verdad acerca de nosotros a Katara y a Ty Lee… ¡Que suerte tengo!

-Si… claro –respondió agitando su mano como si no fuera la gran cosa.

-Entonces hay que decirles a todos que ya despertaste, ¿No lo crees?

-Espera… -le interrumpió con un tono nervioso la maestra tierra mientras sus mejillas se encendían levemente ante la idea que rondaba en la mente de su maestro aire- …¿Quieres que se los digamos aho…?

-¡Chicos Vengan! –El nómada aire se paró de un solo alto en el aire y gritó lo más fuerte que sus pulmones le permitieron- ¡Toph se ha despertado… y hay algo importante que nos gustaría contarles!

-Te prometo Aang… -un aura negra se desprendía del cuerpo de la maestra tierra mientras arrastraba sus palabras para aterrorizar aún más al joven avatar- ¡Que estas sí que me las vas a pagar!

En el otro extremo del campamento se escucharon los gritos del maestro aire mientras agitaba ambas manos para llamar su atención, apenas pudieron descifrar lo que el nómada aire les intentaba decir todos partieron corriendo hasta dónde se encontraban los dos niños. Sin embargo tres jóvenes que se habían mantenido al margen de todo lo que estaba ocurriendo se acercaron hasta dónde se encontraba la fogata mientras miraban cómo los demás chicos salían disparatados a ver el estado en el cual se encontraba su pequeña amiga.

-Deberías ir también Ryuuga… -le recriminó a modo de burla su hermana menor mientras le dedicaba una de sus más sarcásticas sonrisas- después de todo le debes una disculpa a esa niña…

-¡No me digas que es lo que tengo que hacer Nayamari! –le replicó molesto el maestro agua mientras se sentaba en una roca que se encontraba próxima a él- además, si no me equivoco tú también le debes una disculpa a ese debilucho maestro tierra al cual casi mataste con tu brutal fuerza… ¿No es así?

-Pienso disculparme… pero después de que pase un tiempo, ¿Sabes? –La chica de ojos esmeralda le miró furiosa para después desviar su mirada fingiendo ignorarlo- De todas formas eres un exagerado hermanito… tan solo lo dejé inconsciente con un pequeño golpecito, tú en cambio casi le explotas el corazón a esa niña indefensa.

-No sigas metiéndote en lo que no te incumbe, mira que no estoy de buen humor… además fui yo quien la sanó y regresó a la normalidad el corazón de esa niña, debería darme las gracias en vez de estarle suplicando patéticamente disculpas a esa malcriada.

-¡¿Podrían calmarse de una buena vez chicos? –Los dos hermanos se voltearon a ver a su compañero quien había estado ajeno a la conversación durante todo ese tiempo- ¡Me tienen harto! … No vale la pena que sigan discutiendo esas bobadas… después de todo ellos ya no son nuestros enemigos, recuerden que tenemos los mismos objetivos que ellos tienen… después de todo fueron ustedes quienes me lo recalcaron tantas veces, así que será mejor que ambos se disculpen de una vez y solucionen sus problemas, ¿¡Vale?

-¿Y se puede saber quién te nombró líder de nuestro grupo? –le preguntaron ambos hermanos al unísono mientras lo miraban ambos con un tono de amenaza en su voz.

-Esto… yo pensé que sería bueno que alguien los calmara para que no terminaran peleándose o algo por el estilo…

-Oye Nayamari… -le dijo de forma aterradora el maestro agua a su hermana sin despegar su vista del chico su compañero, quien los miraba aterrorizado, pues sabía que no era conveniente que ambos se enojaran sobre todo en contra de una misma persona y peor aún si esa persona resultaba ser él- creo que podemos olvidar nuestras diferencias para enseñarle unos cuantos modales a este cabeza hueca…

-Me parece bien Ryuuga… definitivamente este chico necesita una clase de modales…

-Vamos chicos… a pesar de que no llevemos mucho tiempo juntos yo sé que se han encariñado conmigo… ¿No es cierto?... Vamos dejen de bromear, que no estamos para juegos… -el chico de ojos color miel los miró con ojos aterrorizados, pues él ya había visto cómo eran los dos chicos como pareja de combate y simplemente eran invencibles- … ¿Ryuuga… Nayamari?

Una mirada siniestra apareció en los rostros de los mencionados, quienes intercambiaron una sonrisa antes de comenzar a acercarse lentamente hasta donde se encontraba su compañero.

oOoOoOoOoOo Flash Back oOoOoOoOo

-Y bien… ¿Piensan decirnos qué están haciendo aquí y cómo lograron escaparse de la prisión: "La Roca Hirviente"? –les preguntó en un tono desafiante el maestro fuego.

-¡¿Y tú quién te crees para andar hablándonos de esa forma? –El ex príncipe de la nación del fuego había logrado sacar de sus casillas al rubio- No te pensamos decir nada a ti… tú tor…

-¡Cállate de una vez Hayame! –la repentina reprimenda del maestro agua dejó petrificado al rubio y a Sokka.

El joven de la tribu del agua del polo sur no entendía cómo era posible que entre los mismo miembros de un equipo pudiesen contradecirse de esa manera, se supone que todos habían quedado de acuerdo en no revelar sus identidades, el joven de ojos azules se había dado cuenta de este detalle fácilmente, pues no se le había escapado ni siquiera una de las miradas y gestos que habían intercambiado los asaltantes y creyó haberlas descifrado bien… ¿Por qué ahora actuaban de forma tan… inesperada? Había descifrado bien los mensajes… ¿O no? Sin embargo todos estos pensamientos fueron aún más confusos cuando pudo observar que ni la chica de cabellos oscuros ni su amigo Chispitas mostraban el menor indicio de sorpresa ante el comportamiento tan inusual que tenían los asaltantes. -¿Qué está pasando aquí? –Se preguntó con curiosidad- Será mejor que le pregunte a Zuko… - Justo en el momento en el que el moreno en el que el chico de ojos azules abría su boca para preguntarle qué demonios estaba sucediendo, el chico de cabellos azulados comenzó a hablar nuevamente.

-Hayame… él no es un enemigo- el chico de la katana lo miró sin comprender- estoy seguro de que él es el príncipe exiliado de la nación del fuego…

-¡¿Ehhh? -el rubio no podía creer lo que estaba escuchando- ¡Entonces tenemos más razones para hacerlo añicos! … ¿Acaso no recuerdas lo que le ocurrió a tu pueblo gracias a la maldita nación del fuego?

-Él no es cómo su padre… aunque no recuerdo que él tenía esa enorme cicatriz en su rostro.

-¡¿Qué quieres decir Ryuuga? –los ojos del rubio se desorbitaban por lo que estaba escuchando. No lo entiendo… -pensaba molesto el rubio- Mientras estuvimos en prisión él no se dejaba de quejar de los bastardos de la nación del fuego, de cuanto los odiaba y de que algún día con la ayuda del avatar los vencerían de una buena vez para nos dejaran en paz… como compartíamos los mismos pensamientos nos hicimos buenos amigos en prisión… pero esto que estaba haciendo ahora iba en contra de todo lo que había conocido de él en todo esos meses que estuvimos en prisión, esto no me gustaba nada… ¿Acaso ya lo había conocido antes? Pero… ¿Cómo? Supuestamente Ryuuga y Nayamari son de la tribu del agua del polo sur... pero si se hubiesen conocido por casualidades del destino quizás… ¡No Hayame! No pienses esas cosas, es más, le diría a Ryuuga que pensaba del malnacido hijo del señor del Fuego… - El chico de la katana miró furioso al maestro agua y empezó a emitir su primer argumento en contra del pensamiento de su compañero cuando este le interrumpió rápidamente, ignorándolo por completo- Mira Ryuu…

-Nunca olvidaré lo que hiciste por nuestras familias Zuko… pero parece que eso te costó bastante caro –el chico de cabellos azulados señaló la cicatriz del maestro fuego como la consecuencia de sus actos en el pasado- No me extraña que te hayan exiliado después de eso…

-No creas que me atraparon tan fácilmente… -se jactó el ex príncipe mientras esbozaba una pequeña sonrisa- si me exiliaron y tengo esto es por otra razón… otro día te la contaré esa historia, ¿Está bien? –El chico de ojos afilados asintió levemente con su cabeza para no interrumpir al maestro fuego- Además me alegra mucho de que me hayas reconocido… la verdad no pensé que lo harías… pero no quería tener que recordártelo, esperaba que tú me reconocieras por ti mismo... Por cierto Nayamari, un gusto en volver a verte… aunque no sé si me recuerdas… eras muy pequeña en ese entonces…

-¿Qué dices Zuzu? –"Rayos... –pensó molesto el maestro fuego- aún recuerda cómo me llamaba mi odiosa hermana…"- Claro que te recuerdo, tan solo tengo un par de años menos que mi hermano, además no eres una persona que sea fácil de olvidar… tienes un temperamento…

-Si… muchas gracias por ese comentario Nayamari… -le comentó un poco molesto el chico de ojos ambarinos.

-No entiendo nada… -dijeron ambos morenos al unísono.

-Por cierto Zuzu… -la chica de ojos esmeralda le miró impaciente- ¿Crees que podrías liberarnos de estas molestosas cadenas de una vez por todas?

-Sí, claro… -el chico de ojos ambarinos sintió que alguien se acercaba y miró inconscientemente hacia el lugar de donde sentía esa presencia- ¡Aang! Qué bueno que estés aquí, ¿Podrías liberar a estos chicos por mí?

-¡¿Estás loco? –El pequeño maestro aire miró furioso al ex príncipe tan intensamente que parecía que estaba a punto de echar humo por los oídos- ¡Esos tipos estuvieron a punto de asesinar a Toph y a Haru! ¡¿Qué te sucede Zuko? ¿De qué bando estás?

-Tranquilízate Aang… -le intentó calmar el maestro fuego hablando muy seriamente para que así el joven avatar pudiese entender que lo que estaba haciendo estaba totalmente fuera de lugar- Ellos no son nuestros enemigos… de hecho se podría decir que son nuestros aliados, pero que por unos pequeños malentendidos se han comportado de esa forma… ¿No es así Ryuuga?

-Eh…. Además yo soy el único que puede ayudar a esa amiguita tuya… -el nómada aire estaba anonadado, no sabía que era lo que se suponía que debía hacer. La verdad es que nunca había esperado que esos tipos que parecían ser de la nación del fuego estuviese sugiriéndole que le ayudaría a salvar a su novia… sin embargo, por más que quería gritarle en el rostro que jamás le perdonaría lo que le había hecho a Toph, algo se lo impedía… el chico boomerang lo tenía atrapado con una de sus manos tapándole la boca y la otra aferrada a su brazo para impedir que el joven avatar cometiera alguna imprudencia, por lo que el niño de ojos grises comenzó a moverse de un lado a otro tratando de zafarse del agarre del moreno, sin embargo todo eso resultó en vano, el chico de ojos azules tenía más fuerza que el nómada aire después de todo- Vamos chico no te enojes… solo fue un malentendido, con gusto ayudaré a tu querida amiguita, pero para eso necesito que nos liberes…

-Zuko… -el joven avatar agachó su cabeza resignado- ¿Estás seguro de que podemos confiar en esos tipos?

-Completamente…

-Si tú lo dices… -el nómada aire se colocó en posición de combate mientras respiraba profundamente, para después llevar ambas manos hacia al frente y separarlas lentamente, simultáneamente todas las cadenas de los asaltantes fueron abriéndose al mismo tiempo que las manos del joven avatar lo hacían hasta quedar completamente libres de ellas- Bien… ya los he liberado, ahora ayuden a mí no… a mi amiga.

-Solo me tomará un par de minutos reparar el daño que le provoqué a tu…-el maestro agua miró un poco divertido al maestro aire mientras esbozaba una pequeña sonrisa-…"amiga".

Los tres asaltantes junto al maestro aire, fuego y al guerrero de la tribu del agua del polo se encaminaron rápidamente en la dirección en la cual se encontraban los heridos, siendo guiados por el joven nómada aire, quien parecía apresurar el paso cada vez que podía.

-Tranquilízate Aang… -intentó alentarlo el chico de ojos ambarinos- Ryuuga es un maestro agua-sangre control, por lo que podrá curar rápidamente a Toph… no te preocupes.

-Por cierto Zuko…

-¿Qué pasa Aang?

-¿Cómo es que conociste a esos tipos?

-La verdad es que es una larga historia… los conocí antes de que mi padre me dejara esta marca –el ex príncipe señaló su cicatriz mientras que el nómada aire lo miraba atento escuchando su explicación- …y antes de que me desterrara y me dedicara a perseguirte…

-¿Y…?

-Y te lo contaré otro día… por ahora solo debes saber que están de nuestro lado, nos ayudarán… pero probablemente no por mucho tiempo.

-¿Qué quieres decir con eso Zuko?

-Después te lo explico ¿Si?

-Está bien…

oOoOoOoOo Fin Flash Back oOoOoOo

-¡Toph! –exclamó alegre la maestra agua mientras esbozaba una sonrisa de oreja a oreja- Me alegro de que te hayas despertado… ¿Cómo te sientes?

-Un poco cansada… pero bien.

-¿Me dejarías revisarte solo para asegurarme de así sea?

-¡Claro que no! –la maestra tierra se cruzó de brazos mientras desviada su mirada hacia un lado en señal de molestia- Ya te dije que estoy bien, no tienes para qué hacer una…

-Por favor Toph… -le suplicó el nómada aire mientras le acercaba una de sus manos a uno de sus hombros- Yo también necesito saber cómo estás…

-Ya te dije que estoy bien… -refutó la pequeña maestra tierra con un pequeño berrinche- no creas que solo porque tú me lo pidas dejaré que esa princesita me examine…

-¿Qué se traen ustedes dos? –Les interrumpió deliberadamente Sokka tratando de evitar que la pequeña discusión se tornara en una pelea en unos cuantos segundos- Es como si fueran dos novi…

-Es para eso que los he llamado –comenzó a explicar el maestro aire antes de que su amigo se adelantara a los hechos- La verdad es que quería decirles a todos que yo… y Toph… somos novios.

Por unos minutos el silencio tan espeso como la niebla bajó sobre los hombros de todos los chicos que se encontraban allí reunidos dejando a un chico de ojos grises con una gran sonrisa en el rostro mientras que una pequeña niña de ojos verdes y cabello largo y negro no podía evitar que sus mejillas se tiñesen de un tímido color carmesí intentando esconder su rostro para que los demás no lo notasen y a un grupo de jóvenes inmóviles y desorientados, todos a excepción de Ty Lee y Katara, quienes sabían de aquella relación hace un tiempo, gracias a que el mismo nómada aire les había confesado cuando se vio sin escapatoria, sin embargo Katara aparentaba estar igual de impactada como los demás para intentar engañar a Toph de alguna forma… no quería que su amigo se viese perjudicado por el hecho de que él les había contado anteriormente, ella sabía muy bien lo temperamental que podía ser Toph. Sin embargo a pesar de sus intentos por aparentar estar lo más sorprendida posible, la maestra tierra pudo percibir el desconcierto de Haru, Sokka y Zuko… sin embargo había algo extraño en Katara, ella estaba… ¿Nerviosa? Y Ty Lee no se había inmutado ni siquiera un poco… sin embargo eso no era algo de lo cual debería preocuparse, después de todo ella había sido la primera en sospechar de su noviazgo.

-¡Te felicito Aang! –el chico de ojos azules pareció recuperar de un segundo a otro su humor y fue hasta donde se encontraba su amigo para darle un abrazo con solo brazo mientras que con el otro le daba un pequeño coscorrón en la cabeza- Por cierto… ¡Te felicito a ti también Toph!

-Oye Katara… -el maestro fuego le susurró en el oído de Katara para evitar que los demás escuchasen lo que le iba a decir- ¿Acaso tú ya estabas enterada de esto?

-Yo no… -le respondió en un susurro para después suspirar pesadamente, si iba a ser la prometida de Zuko lo mejor sería empezar sin mentiras ¿No?- La verdad es que Aang ya nos lo había contado a Ty Lee y a mí…

-Pero… ¿Cuándo fue que…?

-Mientras que tú estabas conversando con esos tipos y Sokka estaba contigo…

-Será mejor que Toph no se entere de esto… o si no es seguro que Aang no la pasará muy bien durante un buen tiempo…

-No sé cómo disimular mi sorpresa Zuko… si sigo aquí parada en frente de ella podría notar que no estoy sorprendida y si me acerco…

-Tranquila Katara, yo sé cómo podemos solucionarlo…

-¿Estás seguro Zuko…?

-Confía en mí

-¿Qué vas a hacer...?

-¡Chicos!... Aprovechando que Aang anunció su noviazgo con Toph… ¡También tengo un anuncio importante que hacerles… -el chico de ojos dorados aguardó unos segundos para darle un poco de suspenso al asunto, en el cual todos se mantuvieron en silencio expectantes a lo que diría el ex príncipe- Hoy… Katara ha aceptado a ser mi prometida.

-¡Oh, Katara! –comentó entretenida la maestra tierra, cuyo rubor se había desvanecido casi por completo gracias a que el maestro fuego había desviado la atención hacia él y su prometida… por lo menos de esa forma ya no se sentía presionada. Así que esa era la razón por la cual Katara se encontraba tan nerviosa… -pensó por unos segundos la niña de ojos verdes- bueno… ya sabía yo que Aang no se atrevería a contarle a alguien más acerca de nuestro noviazgo sin contarme… creo que no tendría que haber sido tan desconfiada con él… - Eso sí que te lo tenías bien guardado… ¿No es así, princesita?

-No seas así Toph, si tú misma no nos…

-Lo siento chicas… no quisiera interrumpirlas –las dos chicas se giraron para ver al hermano de Katara mientras que este se acercaba a ambas con una sonrisa divertida en su rostro. ¿En qué estará pensando este Sokka? –se preguntaron ambas chicas al mismo tiempo mientras lo miraban un poco extrañadas-… pero se me ha ocurrido una brillante idea para pasar un buen rato… ¿Qué tal si hacemos una fiesta en la playa para festejar a las lindas parejas?

-¡Siiiii! –El maestro aire dio un pequeño salto en el aire mientras alzaba ambas manos dando un pequeño giro en el aire- ¿Qué les parece chicos? Después de todo… deberíamos relajarnos un rato con un poco de música y esas cosas…

-A mí no me parece una mala idea… -opinó Toph con un poco de entusiasmo reflejado en su tono de voz.

-¡Qué genial! –La chica de ojos castaños agitó sus manos en el aire aplaudiendo efusivamente- ¡Yo me apunto!

-Supongo que no estaría tan mal… -comentó Katara un poco más relajada al ver que el plan de Zuko estaba empezando a dar resultados.

-Si Katara está de acuerdo entonces yo no tengo ningún problema… -una vez que el maestro fuego terminó de hablar le dedicó una mirada cómplice a su prometida, quien le respondió con una reconfortante sonrisa.

-Bueno… ya que todos estamos de acuerdo ¡Vamos a preparar la fiesta! –Dijo alegremente Sokka mientras rodeaba con un brazo al nómada aire- Vamos Aang… tú me ayudarás a organizar todo, ¿Vale?

-¡Genial, vamos!

Ambos amigos comenzaron a discutir de los detalles de la fiesta mientras caminaban hacia la orilla de la playa, planeando cómo producirían la música, el ambiente y todas las cosas que se requieren en una buena fiesta.

-Ah… -suspiró pesadamente el maestro tierra mientras agachaba su rostro- no es de extrañar que nadie se haya dado cuenta de que yo no había opinado… después de todo yo no soy parte de su grupo…

oOoOoOoOoOoOo Flash Back oOoOoOoOoOoOo

Los tres asaltantes junto al ex príncipe y al guerrero de la tribu del agua del polo sur llegaron hasta dónde se encontraban los heridos. Haru había recuperados su consciencia hace unos pocos minutos y se encontraba fuera de peligro gracias a los cuidados de Ty Lee, mientras que Toph aún yacía inconsciente en el suelo.

-¿Cómo se encuentra Toph? –preguntó angustiado el maestro aire mientras se acercaba a la maestra agua- ¿Alguna mejora?

-Aang… no quiero preocuparte, pero la verdad es que no he podido hacer mucho por Toph… no sé si sea capaz de… -en ese momento la maestra agua alzó su vista para mirar a su amigo a los ojos, cuando se dio cuenta de que no estaba solo, sino que detrás de él se encontraba un chico de ojos azules oscuros afilados y una larga cabellera azulada que la miraba con frialdad- Aang… ¿Quién es ese tipo…?

-Se supone que es un conocido de Zuko que nos ayudará a salvar a Toph…

-Mi nombre es Ryuuga –se presentó el maestro agua secamente, mientras miraba con desprecio a la maestra agua- tú debes ser alguna patética maestra agua que no conoce el poder de la sangre-control, ¿No es así?

-¿¡Quién te crees que eres para andar insultando a quien se te cruce por delante? –la maestra agua no pudo evitar estallar en gritos ante tal ofensa- ¡Soy una poderosa maestra agua y SÍ, si conozco la sangre-control así que todos tus insultos están completamente fuera de lugar!

-Huy… parece que la señorita es sensible –se burló el maestro agua mientras esbozaba una sonrisa torcida y comenzaba a mover sus manos de forma circular, una encima de la otra, de forma uniforme y monótona- De todas formas… si conoces la sangre-control, ¿Por qué no has sido capaz de sanar a esta chica…? Sencillo, porque eres patéticamente débil… así que no estaba del todo equivocado… ¿No lo crees?

-Oye tú… -la maestra agua estaba al límite de su "paciencia" si antes no lo había insultado por intentar controlar sus impulsos, ahora nada de eso le importaba. Llevó su dedo índice hasta un centímetro del rostro del maestro agua, apuntándole amenazadoramente y estaba dispuesta a comenzar con su largo y aburrido discurso cuando sintió que una mano jalaba su brazo que estaba inutilizado y la alejaba del lugar- ¿Quién te crees para…?

-Tranquilízate Katara… -al darse cuenta de quién había sido la persona que había frustrado sus planes, se tranquilizó un poco… después de todo si había sido Zuko, debería haber una buena razón para que él lo hiciera- Ryuuga es un maestro de agua control de la tribu del agua del polo sur como tú, y él es la única persona que puede revertir el daño que él mismo ocasionó… -el maestro fuego procuró ir suavizando cada vez más el tono de sus palabras hasta lograr que se escuchasen como un suave susurro- …¿Entiendes?

-Está bien… -suspiró resignada la chica de ojos azules- ¡Pero es que él es tan irritante!

-No te preocupes por sus comentarios… tu sabes que después de todo tú eres la mejor

Por toda respuesta la maestra agua esbozó una cariñosa sonrisa y le dio un pequeño beso en los labios al ex príncipe, mientras que se acercaban de nuevo hasta dónde se encontraban el resto de los chicos. Al llegar se encontraron con su amiga todavía inconsciente en el suelo, sin embargo algo en ella estaba distinto… había un leve tono rosado en sus mejillas… Katara comprobó su pulso y descubrió que este había regresado a la normalidad y después de examinarla por unos segundos se dio cuenta de que estaba en perfectas condiciones.

-Ahora solo hay que esperar a que despierte… -comentó aburrido el maestro agua mientras la chica de ojos azules lo miraba llena de incredulidad.

-Tú… ¿Cómo fue que tú…?

-La sangre-control no solo se puede usar para dañar a las personas… si te enfocas en mejorar esta habilidad puede ser útil para este tipo de ocasiones… aunque se supone que eso deberías saberlo, después de todo tú ya conocías esta técnica, ¿No?

-Tú no tienes derecho a… -comenzó a defenderse la maestra agua sin embargo su prometido la jaló del brazo suavemente y le susurró algo levemente en el oído de esta, lo cual provocó que dejase de hablar en el acto y se sonrojara levemente.

-Bueno, ahora que todo está bien… ¿Por qué no nos vamos al campamento a comer algo? ¡Estoy hambriento!

El inesperado comentario de Sokka provocó que todos los que se encontraban allí reunidos estallaran en risotadas, después de todo… ¿A quién se le ocurriría pensar en comida en una situación como esa?

-Tienes razón hermanito… será mejor que nos vayamos.

-¡Esperen! –en ese momento todos voltearon a ver a la chica que había interrumpido la partida del grupo, Ty Lee había levantado uno de sus brazos para que así todos pudiesen prestarle atención- Esto… Si bien, es cierto que Haru está consciente y todo eso pero… ¿No sería mejor si Katara le terminase de sanar la herida que tiene en su cabeza?

Un gran sentimiento de culpabilidad invadió a los "amigos" del maestro tierra… en todo ese tiempo no habían pensado siquiera en el bienestar de Haru, tan solo se habían concentrado en descubrir quiénes eran los tipos que los habían atacado y en la salud de la pequeña maestra tierra, se sentían terriblemente… definitivamente no se podían considerar unos buenos amigos… después de todo Haru estaba con ellos desde hace un mes más o menos y ya era parte de sus vidas.

-Sí… tienes razón Ty Lee –coincidió la maestra agua- enseguida veo cómo se encuentra…

-No te preocupes Katara… -la tranquilizó el maestro tierra- estoy seguro de que estoy bien…

-¿Estás seguro Haru?

-Sí… completamente –la verdad el maestro tierra no se encontraba cien por ciento bien, pero no quería que Katara le curase solo porque se viese forzada a hacerlo.

-Bueno… en ese caso ya podemos irnos, ¿No? –comentó distraídamente el joven guerrero de la tribu del agua del polo sur.

-¡Sokka! –le reprendió su hermana por la falta de preocupación que mostraba por el maestro tierra.

-¡¿Qué? –Se defendió el joven de ojos azules mientras alzaba ambas manos- Yo solo digo que sería lo más lógico…

-No te preocupes Katara –el maestro tierra se forzó a sí mismo para esbozar una sonrisa- Yo también creo que deberíamos irnos…

-Sí tú lo dices…

oOoOoOoOoOo Fin Flash Back oOoOoOoOoOo

-Sí, es igual como aquella vez… -suspiró pesadamente el maestro tierra, sin darse cuenta de que alguien se le acercaba por detrás hasta que sintió como unas suaves y frías manos le tapaban la vista- ¿Quién es…?

-Adivina…

-Emm… -"Qué extraño…no recuerdo que nadie en el grupo sea tan infantil- pensó confundido en maestro tierra- a no ser que sea…" – Ty Lee

-Oh… me has descubierto – sonrió divertida la joven acróbata para después mostrar un pequeño puchero- bueno, yo estaba aquí para… preguntarte si querías ir a esa fiesta, como noté que no dijiste tu opinión sobre ella pues… quería saber que opinabas…

-Ah?... –la pregunta de Ty Lee lo había dejado un poco confundido ¿Por qué le habría de importar a la chica "Elástico" si él quería o no ir a una fiesta?- Bueno… yo… no sé.

-¡Vamos! Será divertido… -le reprochó la joven acróbata mientras tomaba ambas manos del maestro tierra con las suyas- ¿Ven conmigo, si?

-Yo… -el maestro tierra se sonrojó hasta más no poder por el contacto y la cercanía que tenía con la chica de ojos castaños- …supongo que estaría bien…

-¡Perfecto! –La joven acróbata se alejó de él con un pequeño salto para después alejarse de su lado corriendo hacia donde se encontraba el campamento- ¡Te veré en la fiesta!

oOoOoOoOoOoOo Fin Capítulo oOoOoOoOoOoOo

Hola! Sé que me demoro, pero… Dicen que el largo compensa la demora, ¿No? Jejeje… bueno, duró más que los otros (I)

Bueno… muxas gracias a isabelmasen, blindmaster y a Jane Vulturi por comentar ^^ de verdad muxas gracias! :D

Pd: les sigue gustando?

Pd2: ¿Reviews? Plisss :'(

Comentario Pauli: tines ke poner porfa pongan comentarios o sino habrá huelga de caps xd pobre haru nadie lo peska xd ke pena bueno al principio no estba muy convencida de la pareja de ty lee y haru pero ahora me gusto (Y) kedo bkn! Ah! Sorry por las fañltas ortográficas y la confusión de kletras es ke no veo lo ke escribo xd bueno la historia cada ves mejor la ortografi tmbn (Y) asi ke sigue aasi! Y sigue con el de desde la tinieblas¬¬!xd :D!

bueno...ese es el comentario de mi hermana ^^ xD