Episodios extras:

Como prometí, estos son los episodios de Ryeowook y Kibum que había hecho previamente antes de cambiarlos completamente ¿Por qué lo hice? Bueno, lean y comparen. Personalmente pienso que los que postié oficialmente son mejores, pero de nada sirve ocultar el pasado. Estos datan del lejano 2008... En fin. No les detengo más.

Opción 9: Ryeowook (Ver. 1)

Episodio por Mochita-chan (este lo escribí en el 2008)

KangIn consideró que el alma noble de Ryeowook sería ideal para ejercer una buena influencia en el grupo, aunque él aún fuera muy tímido para el cargo de líder substituto. A pesar de todo, KangIn creyó que la experiencia le ayudaría más para formar el carácter del eterno mangae. El día comenzó y todos los integrantes del grupo que vivían ahí estaban en la mesa del comedor, aguardando a que estuvieran completos.

–¡¿Hasta cuándo piensa dormir el perro rabioso?! – exclamó un exasperado Heechul – De verdad que me va a conocer si demora otro minuto más de mi valioso tiempo.

–Sabes que Jongwoon hyung tiene el sueño pesado… – trató de calmarle un paciente Ryeowook.

Los demás Super Junior pusieron una cara de fastidio, a excepción de Shindong, el cual parecía desfallecer, con la cabeza sobre la mesa y con cara de estar muriendo de hambre.

–Wookie. Vas a tener que ir por Yesung – ordenó KangIn.

–¡Hyung! ¡No me pidas imposibles! – rogó Ryeowook.

–A favor de que Wookie vaya – dijo Kangin, a lo que todos los presentes levantaron la mano.

–El líder tiene responsabilidades. Suerte, que la vas a necesitar – le sonrió Sungmin.

El menor del grupo suspiró resignado y entró a la habitación de su hyung. Lo encontró durmiendo bocabajo y junto a la pared, centrando toda su atención en el bien formado trasero del mayor. Era imposible no mirar primero ahí.

–¡¿Por qué a mí?! – Reyowook no podía estar más frustrado – Hyung… Despierta. No podemos desayunar si no estás.

–Sí, quiero la de café… – habló el mayor entre sueños.

–Y éste de nuevo al café… ¡Hyung! ¡Soy líder, así que obedéceme!

Al tratar de acercarse para despertarlo, Yesung se volteó en la cama y terminó apresando al pequeño bajo su peso.

–¡Hyung! ¡¿Qué haces?! – Ryeowook trató de zafarse del agarre de su hyung, pero éste era fuerte incluso dormido.

–Como líder, mi primer nuevo decreto es… cero ropa, porque así estaremos más cómodos… – entonces Yesung abrió los ojos, por fin completamente despierto – Oh. Hola, Wookie.

–¿Cómo es eso de "Cero ropa"? – le dijo el menor – No me digas que te estuviste tomando el jarabe para la tos de nuevo, hyung.

Yesung le sonrió lo más inocentemente posible.

–Es que sabe a cereza…

Wookie lanzó un suspiro de resignación.

–Al menos ya te despertaste, hyung. Vamos rápido, que tengo que demostrar que soy buen líder.

–Verdad que ya eres líder. Pensé que Siwon duraría lo suficiente como para hacernos ir a rezar en el cerro – Yesung se fue quitando la polera.

Ryeowook se volteó para no verlo cambiarse. Sabía que si miraba el trasero de su hyung, tardarían más en salir, los demás estarían impacientes, con hambre y comenzarían a especular lo peor sobre lo que ellos dos estarían haciendo ahí, en lugar de cumplir sus deberes como líder.

Por supuesto que Yesung notó esto, por lo que sonrió y se fue acercando a él.

–Oh, sí. Ya que eres líder, necesitamos hacer la prueba de entrada, Wookie.

–¿Se necesita hacer una prueba?

–Sí. Teukie de hecho que ya aplicó, igual que los demás.

–Oh, no lo sabía. Tengo que pasarla ¿Y en qué consiste esa prueba, hyung?

Después de unos minutos, Kangin vio a Ryeowook salir completamente molesto de la habitación, mientras Yesung estaba K.O. en el suelo.

–¡Si eso es lo que tengo que hacer para ser líder, entonces que otro se encargue! – chilló Wookie al encerrarse en el baño.

Todos se quedaron en silencio varios minutos.

–No quiero ni saber… – murmuró KangIn.

Notas: Si notan la diferencia entre la narración del capítulo anterior y este, es porque Opción 9 fue escrita en el 2008. Es más, todos fueron escritos hace tiempo, pero el fic tuvo que ponerse en hiatus porque no se me ocurría nada para Siwon LOL.

P.D.: Debido a que este fic tiene lugar antes del tercer álbum, los hechos de ahora siguen ubicados ahi. Kangin aun no se va al ejército, Kibum y Hangeng siguen con nosotros... en fin, ya saben eso.

Opción 10: Kibum

Episodio por Mochita-chan

KangIn se echó perezosamente en la cama de LeeTeuk, tratando de aspirar el poco aroma que quedaba en su almohada. Cómo lo extrañaba, pero no por sus mimos y besos. Esos últimos días habían sido insufribles y la presencia de LeeTeuk como autoridad era más que necesaria. Pero debía ser fuerte y resistir. Al menos hasta que Teuki regresara a él.

–Diga… – respondió un somnoliento Kibum por el celular.

–Kibum-ah. Habla KangIn. Ryeowook-ah renunció hoy día, así que a ti te toca ser líder de reemplazo hasta que Teukie vuelva.

–¿Sí? Qué bien – dijo sin mucho entusiasmo entre bostezos – ¿Y qué tengo que hacer?

–Mañana tienes que venir temprano y comenzar a dirigir al grupo…

–Ah ya… Entonces iré mañana. Adiós, hyung.

Al terminar la llamada, KangIn no se convenció mucho por la indiferencia con la que el menor había recibido la noticia. Tendría que verificar su paranoia en la mañana.

Y cuando Kibum llegó, lo primero que hizo fue ir al televisor de la sala y jugar con el playstation.

–Kibum-ah – le dijo Eunhyuk al acercársele primero – El manager dijo que no podíamos salir hoy, pero Donghie sigue molesto conmigo por no ir con él a comer helados… No me parece justo que nos encierren sin decirnos nada, pero hace tiempo que le debo su helado ¿Podemos salir un ratito a la heladería?

–Sí, vayan – respondió sin prestar mucha atención.

A penas salió Eunhyuk del apartamento, entró Yesung.

–Oye, Kibum ¿Sabes dónde está mi toalla?

–Creo que la tendieron en la azotea del edificio…

–Voy a tener que buscarla de nuevo yo mismo…

A penas salió Yesung, KangIn pasó a su costado, y tardó varios segundos en procesar y darse cuenta de que estaba desnudo.

–No, no otra vez – negó para sí mismo con consternación.

Antes de que pudiera detenerlo, Yesung ya no estaba a su alcance. Fue directamente donde Kibum, encontrándolo en el mismo lugar y pegado a la consola de juegos.

–¿Tienes alguna idea de lo que sucede a tu alrededor, Kibum?

–Sí…

–¿En dónde están los demás?

–Quién sabe…

–¡¿Cómo que no sabes?!

–Ni idea…

KangIn reprimió todas las ganas de coger el aparato y echarlo por la ventana, de no ser porque la consola la había comprado Teuki como regalo de cumpleaños para Shindong.

–Kibum-ah… Se supone que tienes deberes qué cumplir como líder…

–¿Como cuáles?

–Saber qué está haciendo cada miembro del grupo cuando Manager hyung nos prohibió que saliéramos del edificio – dijo al ponerse entre Kibum y la pantalla.

–Son autosuficientes. No se van a meter en problemas…

En ese momento el timbre de la puerta sonó y KangIn tuvo que arrastrar a Kibum para atender. Al abrir, se dieron con la sorpresa de que Yunho estaba con una cara completamente seria.

–¿Podrían ir a recoger a Yesung? Está en nuestro apartamento porque Jaejoong lo vio en la azotea y no quiso dejarlo ir por los pasillos en traje de cumpleaños.

–No lo creo capaz… – murmuró KangIn, aún incrédulo.

–Oh, sí. Llévenselo ahora, porque no quiero que Jaejoong se lo siga comiendo con los ojos.

En cuanto Yunho se fue de vuelta a su propio apartamento y cerraron la puerta, el timbre sonó nuevamente. Ésta vez se trataba de Jessica.

–¿Tienes idea de dónde se ha metido Dongie, oppa?

–Salió con Eunhyuk – respondió Kibum perezosamente.

–Olvidé decirle que vi un foro… Las fans estaban organizando para hoy una suerte de emboscada para ver si les sacan fotos… y algo más, con suerte para ellas. Es por eso que los managers nos prohibieron salir a todos. Si lo ves, le dices que tenga cuidado con las fangirls, oppa – les informó antes de subir tranquilamente a su propio apartamento.

KangIn se quedó boquiabierto. No se le ocurrió revisar los foros y se venía a enterar recién. Solo rogaba porque Donghae y Eunhyuk regresaran enteros.

A penas pensó aquello, los dos mencionados entraron presurosos al apartamento. KangIn y Kibum, el cual se mostró sorprendido por primera vez en el día, se percataron de que Eunhyuk estaba cargando en brazos a Donghae, el cual no llevaba camisa.

–Qué bueno que llegan –dijo Kibum, tratando de sonreír – Hace poco que Jessica-ssi vino para decirte que…

–Sí, sí. Ya lo sabemos… – respondieron ambos a la vez.

–¿Están bien? Menos mal que fue solo la camisa de Donghae – comentó KangIn.

–Creo que ya puedes bajarme, Hyuk. Ya estoy bien – dijo Donghae.

–Ah, no, no. Debiste haberte llevado un buen susto, Dongie. Deja que te lleve al cuarto y te doy una camiseta nueva.

Ni KangIn ni Donghae se percataron de la sonrisa pícara que había esbozado el mono, mientras que Kibum los observaba serenamente entrar a la habitación y escuchaba el seguro de la puerta.

–No puedo creer que les dieras permiso a esos dos si el manager nos manda algo. Aún si no supieras que había una redada de fans para hoy día… – le reclamó KangIn.

–Nunca dije que no lo sabía – contestó reprimiendo una sonrisa.

–Un momento… ¿Sabías todo desde el principio?

–Quién sabe…

–¡No puedo creerlo todavía! ¡¿Qué tipo de líder eres?! ¡Para qué pregunto si lo sé ahora! – exclamó completamente histérico – Le pasaré tu puesto a Kyuhyun.

–OK – y dicho esto, Kibum regresó a jugar con su playstation con toda la normalidad del mundo, dejando estupefacto a KangIn, el cual ni se inmutó cuando Yesung llegó con su toalla, escoltado por Yunho y Jaejoong, este último constantemente controlado por el celoso líder de su banda. En un parpadeo, Kibum apareció nuevamente en la puerta para recibir a Yesung, el cual tenía cara de no saber qué pasaba a su alrededor.

–Gracias por cuidar de él – dijo Kibum con una sonrisa que solo sacaba frente a cámaras, al abrazar posesivamente a Yesung y jalarlo hacia su lado. Jaejoong trató de retener al mayor en el lugar, pero Yunho, inusualmente serio, cogió a su compañero del cuello de la camisa y se lo llevó arrastrando.

–Ahora que lo pienso, esta toalla no es mía – dijo Yesung al percatarse del color de la tela.

–No te preocupes, hyung. Creo que ya recordé dónde la dejaron. Deja que te lleve – dijo un sonriente Kibum, mientras seguía abrazado a Yesung como una lapa y lo llevaba al cuarto de lavado.