Notas de autora: perdón , en serio por no haber publicado hace una semana, bueno si me tiene en el face sabrán las razones. de igual manera las digo aquí ingrese pero el papeleo es enorme y las instituciones publicas de mi país son un dsastre ... bueno al fin termino o mas o menos y tratare de publicar lo mas pronto posible y si no, este domingo o lunes que viene.. para los que siguen mi fics Errores del pasado el epilogo se publicara mañana o pasado mañana, esta vez con sinceridad en esos días...
Gracias y perdón por no contestarles su reviews pero estuve con el tiempo justo, pero por favor de igual manera dejarme sus comentarios del capitulo. En el siguiente capi si contesto a todos...¿por cierto alguien mas junta a hashirama y madara desde el ultimo capi del manga? Y alguien ve Naruto SD? ! sasuke travestido! ahora si es tan uke mono para mi...
— ¡¿Qué?!
La expresión aterrada del azabache entristeció al rubio quien lo soltó para comenzar a ingresar la habitación.
—No puedo seguir dejando pasar los comentarios sobre ti, Sakura y yo, sino ella nunca encontrara pretendiente… además ya he sido lo suficientemente paciente ¿no lo crees? Si te hubieras casado con aquel vejestorio de Orochimaru el te hubiera forzado a estar con él todas las noches y a satisfacerle, solo kami sabe como… es igual con cualquier otro viejo…
Sasuke tembló levemente, bien sabía que era cierto y que si hubiera pasado no podría haber pedido ayuda a nadie; bueno quizá a su hermano y quizá a larga podrían pedir nulidad pero… era algo difícil.
—Lo ves. A pesar de que eres de un clan distinguido, cambiaste tu apellido por lo cual eres parte de mi clan y …
—Estoy bajo tu yugo ¿no? …Naruto... ya basta... divórciate de mí...
— ¡No! ¿Por qué molestarme buscando un compañero? Te tengo a ti y me vas a dar la familia que quiero te guste o no. He sido bastante complaciente y estoy dispuesto a darte tu lugar y te pido disculpa por las palabras que salieron aquel día; sin embargo, te quiero a mi lado siempre, como mi esposo que eres. Sasuke, si bien no soy tan machista, fui criado por un general que piensa a la antigua y además tengo mis derechos sobre ti…y lo sabes…
Claro que lo sabía, sabía que Naruto podría haberle golpeado, que podría forzarlo a tener relaciones y a cumplir sus deberes en la casa pero no lo había hecho; suponía que había llegado a su límite de tolerancia ¡pero no quería ser tocado por él, ni por nadie... ni siquiera por Gaara! Y no es que pensara en asquearse de él pero se sentía mancillado"
¡Como odiaba sentirse tan débil frente al rubio!
El rubio observo su cuerpo temblando y suspiro pesadamente.
—Te agradezco lo que hiciste hoy por mi padrino. Le ha encantado todo.
El azabache no le contesto solo trataba de calmarse y era claro que no quería llorar frente a él, no otra vez.
—Hoy dormiré aquí, mañana mandaré a que acomoden mi ropa y mis pertenecías. Aun no llegan las que deje en Konoha; mandare una carta a tu casa para que manden todas tus pertenencia. Desde mañana quiero que lleves puesto el collar que te regale y el anillo de compromiso; la peineta si puede ser usada dependiendo de la ocasión…
— ¡¿Y que también decidirás la forma en la que me visto?! No trates de controlarme… ya he vivido 17 años así… Por favor... déjame ser libre. — le costaba pedir por favor, pero ya habiendo llegado tan fondo de aplastado su orgullo no era momento para ponerse altanero.
—También exigiré a la madre de Sakura-chan que les enseñe a ti y a mi madre como se dispone toda la mansión. — Comentó ignorando su ruego— Puedes seguir practicando todo lo que quieras con Karin o mi hermano, con cualquier doncel pero no con Lee ni ningún otro varón que no sea yo.
— ¡Basta! ¿Por qué? No soy tan débil y...
—No quiero que nadie toque tu cuerpo, no quiero que alguien más te manosee…— le contesto con un leve rubor pero con la mirada firme.
Sasuke se sonrojó y desvió la mirada, apretando los puños fuertemente.
—Te ves sensual cuando estas sudando y no quiero que otro varón te vea así cuando ni siquiera a mi me dejas tocarte un cabello o mirarte de forma lujuriosa...
— ¡Rubio pervertido! No es como si dejará manosear…
Nunca ningún varón había sido tan directo con él, ni siquiera los viejos más pervertidos. Se daba cuenta que lo miraban de forma lujuriosa pero nunca les había escuchado decir algo al respecto, que no sean cumplidos halagadores; quizá sea porque su hermano los castraba si se atrevían.
— ¿A no? Y qué me dices de aquella vez en la mansión de los Uchiha. ¡Aquel hombre te tocaba las caderas!
—Era Suigetsu y no era nada del otro mundo. ¿Qué acaso tú no has tocado mujer o doncel?
—Pues…— el rubio comenzó titubear por la clara respuesta
—Lo ves... ustedes los varones son…
—Bien a lo que importa... no te obligare a intimar...— observo como el brillo en la mirada de Sasuke volvía— aun no, pero sinceramente me estoy enloqueciendo por tocarte y hacerte el amor.
Sasuke camino hacia el sillón, tomo un cojín y se lo lanzo
— ¡No puedes obligarme a yacer contigo!
—Si tú te mentalizas podrías disfrutarlo ¿acaso no te parezco atractivo?
El Uchiha prefirió no contestar.
—Tenlo en mente, Sasuke, quiero intimar contigo y poder hacerlo constantemente. No soy un bruto, ni pienso golpearte o maltratarte mientras lo hacemos pero todo depende de ti…Lo que trate de hacer la otra vez... no se repetirá… pero como te dije si te portas bien y no pataleas o me insultas todo estará bien y será disfrutable para ambos… muero por hacerte el amor... y hasta quisiera hacértelo ahora.
Tenía que mantenerse firme para no ponerse ridículo y rogarle y decirle que no solo era físico que también lo amaba o tratar de golpearlo y forzarlo. Simplemente debería guardar autoridad y ser firme.
El menor cubrió su rostro con los mechones de cabello: su cuerpo quería estallar y golpear al rubio ¿Y si lo amenazaba con su familia de nuevo? ¡Pero tampoco quería acostarse con él! ¡No quería saber de un varón nunca más!
Sin darse cuenta se había sentado en la cama para tratar de calmarse, cerró sus ojos y mentalizo su lejana infancia, se calmo un poco pero las lágrimas se seguían acumulando una tras otra. "¡Carajo, no puedo estar tan débil!"Solo noto que el rubio se había acercado a él, atraído hacia sus bellas facciones en sufrimiento. El rubio le abrazo de forma suave y le acarició una mejilla
—Sasuke... todo irá bien si pones de tu parte…
—Naruto...
—Podría decirte que pienses en él mientras lo hacemos, pero quiero que solo pienses en mi, mientras te hago mío quiero que digas mi nombre...
— ¿Eso también es una orden?
—Pero que...
—Solo me estás amedrentando para cae ante ti ¿quieres verme humillado no? Pues si intimamos de nuevo... yo no soltare ni un gemido... nada yo...
Sus palabras fueron calladas porque el rubio se lanzo hacia él, tumbándolo en la gran cama de dosel. Sus miradas se fijaron la una contra la otra Y Naruto se fue acercando hasta juntar sus labios en un contacto cálido y sincero. Sasuke entrecerró los ojos y no, no pudo recordar el nombre de la persona que amaba, aquello le asusto por lo que alejo al rubio un poco.
Naruto le observaba con ternura y tristeza quizá Sasuke nunca dejara a Gaara en sus sentimientos, pero ya no había marcha atrás en su relación.
—Na...ru... to
La respiración agitada del azabache era causada por el peso que recibía encima suyo pues el rubio lo había aplastado por completo con su propio cuerpo. Naruto empezó a moverse, meciendo su cuerpo y observo como los bellos casi transparentes de la piel de su azabache se erizaban "Es un crio, aun"
A pesar de saber aquello, se poso sobre él, aplastándolo un poco más para, con una mano, abrirle la pequeña boca que tanto le había insultado. Sus bocas chocaron en aquel momento, permitiéndose una pequeña batalla de poder: por lo menos así lo vio el azabache que trataba de recobrar la cordura, sabía que era culpa de su edad y que la sangre se le calentaba rápido, pero no podía dejar de pensar en lo bien que besaba el mayor…
¿Cómo era posible aquello? El rostro de su antiguo amor volvió con fuerza y sobre todo sus heridas causada por amarlo a él. Se separo de Naruto con fuerza pero este se puso de cuatro sobre él, los subió más arriba a ambos con un solo brazo y pronto ya tenía las manos sobre su cabeza sostenidas por una sola del rubio.
—Sasuke… debes ganarte tu posición en esta casa. Sí, pediré que te respeten como mi esposo, pero para ellos, debes comportarte como él ¿O es que piensas dejarte morir aquí encerrado en tu habitación? Eres tan joven…
—Pues créeme que lo había pensado pero tengo una mejor idea… divorcio— concluyo
—eso ni lo sueñes…
— ¿Por qué no? Te convendría
—Para nada... ya te dije: confórmate con lo que te ha dado la vida; tienes mucho, disfruta lo que tienes porque no siempre estará ahí a tu lado.
Observo la mirada asustada del azabache, a pesar de lo frio que se mostrase sabía que solo eran crio de 17 años con las hormonas revueltas y susceptible.
Se sentó a su lado y suspiro con pesadez.
—Ya te dije que hoy no te haré mío' tebayo— comentó con un ligero mohín.
—Pues que bueno y... ya es hora de que regresemos donde tu padrino.
Naruto sonrió maliciosamente y sin que se lo esperara lo jaloneo hasta que este cayó sentado en las piernas del rubio. Su rostro se sonrojo a más no poder y solo cerro sus ojos cuando Naruto volvió a besarlo, pero era diferente era lento y ¿disfrutable? Su boca se abrió con curiosidad por volver a tocar la lengua del otro; era… no sabía cómo llamarlo. Su cuerpo temblaba por el miedo y por los recuerdos pasados, pero sus labios comenzaban a moverse en busca de que el otro se volviera más apasionado. Su cuerpo volvía a traicionarlo.
—Detente…Basta ..— susurraba, pero no lo suficiente como para que el otro se alejara
El rubio le sonreía de forma sincera, aquella hermosa sonrisa que lo atontaba. ¿Que era esto? Estaba seguro que no amaba al rubio pero su joven cuerpo se dejaba llevar. Después de todo, Naruto era su primer hombre, su único hombre. Y su cuerpo le reconocía.
Se sentía nervoso y ansioso. Sasuke temblaba levemente pero le correspondía. A veces, parecía que quería seguir pero luego todo se volvía mal, pero esta vez estaba decidido a que no aceparía un no por respuesta.
¿Cómo querer el respeto de todos? Si ni siquiera su esposo le hacía algún caso. Y no es que quisiera ser alguien autoritario con Sasuke, hubiera querido que Sasuke fuera su compañero de igual y que le ayudara a cuidar del patrimonio que sería de sus hijos. Le hubiera dado todo, desde los estudios que siempre soñó, hasta poder sobre sus tierras; sin embargo, pero las cosas no iban de ese modo, quizá en unos años en adelante cuando todo mejorara. Porque de algo estaba seguro: no permitiría divorciarse o separarse.
¿Se podía amar a alguien y desear a otro? Pues quizá ese era su caso. No sentía lo mismo que con Gaara, con él todo era dulce y cálido; su estomago se contraria como si sintiera algo revoletear en su interior; sus mejillas se coloreaban y ambos se sonrojaban de forma inocente; y cuando sus contactos iban más, allá ambos se separaban avergonzados. Era un deseo inocente, unas ganas de explorar el cuerpo del amado: la curiosidad y la inocencia inundaba sus acciones, claro con un cierto miedo a lo desconocido. Un amor juvenil.
Pero con el rubio su cuerpo reaccionaba sin preguntarle a su conciencia, hacía lo que quería. Se calentaba de una forma imposible, sus entrañas clamaban más caricias, y su piel se erizaba. Se atosigaba con el calor masculino del otro y le daba una curiosidad lujuriosa por saber que más haría el rubio, lo cual le asustaba. No lo amaba. Eso era seguro.
Las manos del azabache se habían cruzado por el cuello del mayor, acariciando de vez en cuando los cabellos rubios, sus bocas se entrelazaban al igual que sus lenguas que se acariciaban con desesperación. Las manos del rubio tampoco estaban quietas, sino que viajaban una y otra vez por las curvas del azabache.
—Naruto…
Ambos se miraron y Sasuke se coloreo más al moverse y sentir aquel bulto entre los pantalones de su esposo.
— ¡Dobe pervertido!
Se paro avergonzado y se dio la vuelta para no verlo.
Naruto rio avergonzado ya que su cuerpo respondiendo a la cercanía del otro, así de simple.
—Sasuke, sabes que eso…
—Sí, no soy inocente, gracias a mi madre y a ti… pero joder… cálmate un poco…
—Está bien… creo que si deberíamos bajar sino te violaré ' tebayo— comentó como si fueran a jugar cartas.
— ¡Idiota! La próxima vez te echara gua fría…
Alguien toco la puerta de su habitación, por lo que Sasuke fue y abrió la puerta: Eran Ino y su amiga.
— ¡Sasu! Adivina que...
— ¿Qué sucedió porque están tan feliz?
—Ahh es porque llegó algo que te hará sumamente feliz.
El rubio escuchó aquello y en su mente solo podía pensar aquello; en 5 segundos estuvo parado al lado del azabache con un rostro enojado.
— ¿Primo?
— ¿Quién ha venido?
Karin lo miro confundida.
—Nadie, solo ha llegado algo preciado por Sasuke, además de su ropa, pertenencias y las mías. Por cierto ¡Itachi te mando a Tsuki kyomi! Y a Deidara un obsequio y una carta. A ti también te escribió una y esta vez pude quitársela al cartero antes de que tu esposo se la guardara ¿no es así?
—Sobre eso…
Sasuke no quiso escuchar más; tomo la carta que había traído Karin escondida bajo su yukata, se saco las getas y comenzó correr por toda la casona.
Naruto e Ino se sorprendieron por verlo con aquella sonrisa ladeada un tanto infantil.
— ¿Quién es Tsuki kyomi?
Karin le sonrió de forma fraternal.
—No te preocupes, no es nadie que te quite a Sasu. Bueno, quizás la poca atención que te ha dado.
—No me ayudas, Karin.
—Es su yegua favorita, la que le regalaron cuando cumplió 12 años.
Naruto también comenzó a correr, Ino y Karin le siguieron mientras la pelirroja llevaba en sus manos las getas de su amigo.
El reencuentro entre amo y compañero de juegos fue casi como una historia romántica: La yegua corrió hacia Sasuke librándose de los encargados de animales de la hacienda y Sasuke corrió hacia ella. Al llegar el azabache le acaricio de forma tierna, como si fuera su pequeño hermano.
—Te extrañé…— le susurro—
Este regalo había sido dado por su hermano y su padre, uno de los pocos regalos que su padre le daba y que a él le gustaban.
— ¡Hey espera! ¿Adónde crees que vas?
—Tus hombres vigilan las fronteras ¿no? Entonces no hay problemas, no podría escaparme aunque quisiera…
Monto su caballo de forma presurosa y con una sonrisa espoleo, el caballo empezó con un trote suave par ir aumentando de velocidad.
— ¡Ese no es el problema, teme! — Grito tomando las getas que Karin tenía— ¡Estas con yukata! ¡¿Cómo se supone que montes así?! ¡Te vas a matar!
— ¡Si me ganas en una carrera me bajo, sino piérdete!— sonrió de forma arrogante y provocativa.
Naru refunfuño y se jaloneo sus cabellos ante la atenta mirada de todos.
—Como quieras, neko engreído...— susurro de forma maliciosa.
— Ahijado, no te preocupes por nosotros, ve y enséñale quien mande a ese chiquillo y además ¡mas te vale que no me decepciones como jinete!
— ¡Por supuesto que no, Ero-sennin!
— ¡No me llames así enfrente de mis hombres, baka! — contesto avergonzado, observando la risa de sus soldados.
Naruto rio y con las manos en las caderas grito en orden:
—Bien, Kanamoto, prepárame un caballo, el más veloz que tengamos
Un chico del clan Inuzuka asintió y en unos minutos le trajo un caballo.
"Prepárate, teme"
Se sentía bien así: seguro y protegido. Hace tanto tiempo que no dormía así de bien, para ser precisos desde que abandonó su casa. Dio un hondo suspiro y se acurrucó más en los fuertes brazos de…
— ¡Ah!— Sasuke observo y grito al encontrarse cerca del rostro del rubio dormido— ¿Por qué cojones estas durmiendo conmigo y encima me estas abrazando?
—Teme... no grites así... ¿no puedes despertarme de una forma más dulce y amable? No sé con un beso o frotándote como el lindo y huraño neko que eres.
A Sasuke comenzó a temblarle una ceja ¿ Naruto acababa de llamarle neko?
— ¡Maldito, como te atreves insultarme!
—Oye, espera lo decía en son de cariño… es que en verdad eres como un mimoso gato. Mientras dormías no dejabas de acurrucarte contra mí y hasta de sobajearte…—murmuro sonrojado
El Uchiha también se sonrojo visiblemente. Aquello debía ser una jodida broma, él no pudo haberse portado como un gato, de esa forma deshonrosa. ¡Estaba seguro que lo confundió con una cómoda almohada! Bueno sí, está bien, lo aceptaba cuando dormía se acurrucaba varias veces en busca de la posición perfecta y siempre le gusto abrazar algo. Y, sí, porque no, cuando era pequeño le gustaba que su hermano o su madre le acariciase la cabeza hasta dormirse.
— ¡A h! E hiciste unos ruiditos adorables cuando te acaricie la cabeza… en verdad eres bastante tierno cuando duermes…
Quizá no debió llamarlo así, pues ahora sentía que su vida corría peligro.
Sasuke iba abalanzarse a darle un golpe por haberle descubierto de aquella forma vergonzosa. Sin embargo, se llevo una gran sorpresa al notar que el torso de Naruto estaba descubierto, se sonrojo más al notarlo tan bien trabajado. Un fuerte calor se instalo en sus entrañas. Lo aceptaba Naruto era guapo, pero de ahí no más ¡Por kami que solo era un chico de 17 años!
— ¿Por qué estas desnudo?— susurró malhumorado
— Pero que problema hay, tú ya me has visto desnudo por completo y además así duermo, sobre todo ayer no tuvimos ni fuerzas para cambiarnos a una pijama ninguno de los dos.
Y recién Sasuke solo pudo notar que no estaba con la yukata que usaba para dormir sino con el fondo blanco de la yukata que había usado para la fiesta.
—Dime que yo mismo me quite las demás capas de yukata— susurro en parte a ruego y en parte a advertencia.
Naruto se sonrojó levemente y desvío la mirada
—Es que no recuerdas…
Sasuke cerró los ojos y recordó la cabalgada que habían dado. El condenado rubio le venció en la carrera porque Sasuke tuvo que parar intempestivamente cuando sintió que resbalaba de su caballo; por supuesto, esa yukata no estaba diseñada para montar a caballo. Luego de ahí estuvieron riendo un buen rato, más bien el rubio le sacaba en cara, de una forma infantil, que le había vencido y quería de premio que él se subiera al caballo de Naruto y ambos montaran. Lógicamente, se negó. Regresaron otra vez, pero más lento en un silencio algo agradable. A la hora de bajar olvidó que no tenía zapatos y se lanzo al suelo donde unas piedrecillas le hicieron dar un dolor condenado. El rubio lo cargo como princesa y el pataleaba avergonzado. Felizmente era tan tarde que ya no había nadie despierto. Bueno, no muchas personas. Sin embargo los guardias, ellos, sí que habían reído cuando los vieran a él en brazos del rubio.
— ¡Joder, Naruto, era una simple piedrecilla!
—No podías caminar, neko-teme. Sé un poco más agradecido' tebayo.
Sasuke bufo fastidiado, subió su pie y observó: Solo había algunas marcas de rasguños. En verdad se había emocionado cuando diviso a su caballo, tsuki kyomi.
¡Maldita sea! Había recordado un pequeño problema con su caballo. Desde ahora tendría una enorme responsabilidad con este.
Sin pensarlo más se paro y se dirigió a la puerta, pero no conto con que el rubio lo abrazara por la espalda. ¡Maldita sea! Sentía todo el cuerpo fuerte y duro de su esposo.
—Suéltame…
— ¿Adónde vas? Aun es temprano ´tebayo… quédate un rato más en la cama y déjate acariciar como cuando dormías…— susurro de forma sensual como si con su voz acariciase la nuca del azabache.
Sasuke se mantuvo en esa posición.
— ¿Es una orden?
— ¿Qué?
—Si es una orden. Ayer me dejaste bastante claro que si no hago lo que me pidas tú tomaras represalias… es decir que prácticamente quieres vivir la falsedad de que estamos casados y nos amamos.
Naruto lo apretó más, causándole dolor.
—Quizá, pero yo ayer, esa sonrisa mientras cabalgábamos eran reales y pude notarlo… disfrutaste dormir en mis brazos, también.
—Suéltame…
—No si no me dices adonde, es muy temprano y aun quiero…
— ¡Suéltame!
El rubios separo y lo miro de frente, aquel ceño fruncido que tanto le irritaba, era la muestra de que a Sasuke no le gustaba que lo tocasen.
—Sasu.., sea adonde quiera que vayas, recuerda que hoy debes comenzara a aprender, junto con mi madre, Deidara y Karin, sus deberes aquí. Debo restablecer mi mando, me cuesta mucho hacerlo pues se lo que es estar abajo… esa es la razón por la que quiero mejorar sus vidas pero tampoco puedo dejar que me falten al respeto a ti o a mi madre. Por eso tu…
Sasuke lo escuchaba con los brazos cruzados y con un mohín.
—Pues vaya que no te respetan… ellos ayer a tu madre y a mí…
El rubio se corto pues no permitiría que alguien osara propasarse con su azabache ni con su madre.
— ¿Trataron de propasarse?
—No, sino créeme que no estarían vivos. Es por eso que te contaron que andaba con la espada de tu hermano. Estaba amenazándolos porque era la única forma de que dejaran de llamarme preciosura y me desobedecieran.
"Malditos. Nadie puede llamarlo así y menos cuando él ni siquiera me deja a mi hacerlo"
—Y no solo fue sus palabras… argg… debes cuidar y hacer valorar más tu madre y tu hermano, como ayer te lo mencione. Ahora déjame ir…
Naruto suspiro pesadamente.
—Está bien. Primero, cámbiate de ropa que se nota hasta tus apetecibles pezones.
Sasuke se sonrojo y se cubrió de inmediato con las dos manos ¡juraba que lo golpeaba! Prefirió tomar su ropa de su gran armario y posarse detrás de vestidor.
— ¿Tu seguirás durmiendo? — pregunto mientras se vestía con premura.
—No, ya que me despertaste y eres madrugador aprovechare ello y haré un poco de ejercicio por las mañanas, He estado un poco fofo desde que obtuve todo esto.
—Entiendo…— contesto mientras se pasaba la yukata de mangas anchas pero cortas, se ato con un obi ancho, la yukata y el hakama, para después posarse un haori corto por la brisa matutina.
Cuando salió del vestidor observo a Naruto batallando con el cinto negro que debería llevar para atarse con seguridad el pantalón y la yukata corta, casi camisa, gris de mangas cortas.
—Eres un inútil— suspiró fastidiado aun con el cabellos suelto
Naruto no pensó que le quitaría el obi y comenzaría a atárselo, como si fuera una esposa acomedida. No pudo evitar sonreír por la imagen que se le antojaba que se repitiera día con día.
Sasuke termino y observo su obra; solo para después sonrojarse por haberse comportado de esa forma.
—Lo hice porque… bueno eres un inútil para vestirte… No sabes usar la ropa tradicional de forma adecuada. ¿Acaso no eres de la región del fuego?
Naruto comenzó a peinarse y, observando como Sasuke cepillaba sus cabellos azabaches, hablo.
—Si lo soy. Ya te he dicho en realidad naci en el pueblito de aquí. Minato intento llevar una vida normal al separarse de sus padres y querer casarse con mi madre, lo cual estaba prohibido pues no tenía la aprobación del clan Namikaze. Aun así Minato comenzó a trabajar con sus amplios conocimientos con diversos señores que pasaban, ya sea de traductor, cuidando sus caballos y en fin de muchas cosas. Un día conoció a Ero-sennin y se hicieron amigos... Y...Lo siento, sé que te no te interesa escuchar sobre mi vida.
Sasuke solo giro su rostro y comenzó acomodar su ropa, en el cesto de la ropa sucia.
—No voy a acomodar tu ropa sucia, Dobe.
El rubio rio con tristeza pensando que a Sasuke no le interesaba su vida en lo más mínimo.
—Entonces ¿Por qué todo es tan occidental? …— le pregunto el azabache no queriendo demostrar que le interesaba un poco— La casona está diseñada a lo oriental como la mía y las demás del país del fuego, pero hay muchos muebles occidentales, más de los que encuentras hasta en la mansión más lujosa de este país.
—Ah bueno eso fue gesto de la esposa de Minato… aunque eso ya venía desde los padres de él.
—Ósea tus abuelos— comento tratando de parecer desinteresado
—Te equivocas... ellos no son mis abuelos. Nunca me quisieron como tal yo tampoco a ellos. Es por eso que no veras ningún retrato de ellos. Mande a cambiar todo, absolutamente todo. Hasta la madera del piso, los cubiertos. Vendí los caballos que eran usados por ellos... regale la ropa que usaban... las joyas más preciadas no porque son tradición. Aun así quise mantener el estilo de muebles occidentales porque me parecía que quedaban bien y en un poco de respeto por el gusto de Minato ¡Oh cierto! Acabo de recordar que debes usar la joya que te di.
—No gracias... no pienso usarla... menos si la odias tanto
Naruto le sonrió, se acerco al cofre que la tenia y la tomo entre sus dedos como si fuera una amante.
—Te diré la verdad sobre esta joya. Si es bien que esta joya ha pasado de mano en mano en esta familia , Minato Namikaze se la regalo a mi madre y luego huyeron, le dijo que era porque ella siempre sería su primer y único amor; aun así, cuando acepto a volver a su hogar y dejar a mi madre, le dijo que esa joya era suya porque ella siempre sería su gran amor; nuca se la pidió de regreso, a pesar de que ya no le hacía ningún caso a mi madre y se había enamorado de su esposa.
El rubio abrió la cuerda e hizo que el azabache se diera la vuelta, le paso la joya con delicadeza; sin embargo, justo cuando iba a cerrarle el broche, Sasuke se lo impidió y se la saco. Iba replicar e incluso gritar pero la mirada del azabache le enmudeció.
—Pónselas a tus hijos, dobe, a tu primogénito. O al primer niño que pertenezca al clan Namikaze... no me la des a mí porque yo no quiero serlo. Entiendes, nunca podre dejar mi nombre ni dejare de amar a mi clan. Amo a mi clan más que a cualquier persona y más que a Gaara, incluso. Sé que no puede entenderse si estuve a punto de irme pero eso fue porqué estaba reventando de tristeza y dolor. Algún día hare algo por lo que sea digno de ser un Uchiha, no me obligues a portarla. Y si no quieres esperar a dársela a un hijo pues espera a que llegue la persona con la que te quedaras para siempre.
—Esa quiero que seas tú, Sasuke ¿Por qué no lo entiendes? Entiendo lo que sufriste pero…— su vista se animo— ¿esta renunciando a Gaara?
Sasuke bajo su cabeza y apretó la mano del rubio haciendo que esta se cerrase en torno al joya.
—Creo que sí…. Pero eso no implica que acepte seguir aquí, rubio, en algún momento te cansaras de esto y te divorciaras de mí y ahí podré ser libre. Así que no me lo des a mí….
Naruto apreso la joya entre sus manos y luego se la dio a Sasuke haciendo que este la cerrase en torno a ella.
—Tu serás esa persona, Sasuke, tu serás mi compañero y te quedaras conmigo, créeme así será. Úsala cuando sientas eso, cuando te sientas feliz a mi lado. Cuando sientas amor por mí… y tú mismo dásela a nuestro primer hijo… al niño que será mi heredero.
—Naruto… no…
—Aunque tengas ese sueño de hacer algo grande por tu clan, por mi está bien. No tienes porque dejar de ser Uchiha para también ser Namikaze.
Naruto beso su frente y el otro se encogió por la incomodidad y aquel retorcer de su corazón.
—Pero esto sí tendrás que usarlo.
Sin que el otro dijera algo le puso el anillo de compromiso y el aro de matrimonio. Él mismos se puso el aro de compromiso que los ataba de forma simbólica.
—Eres un dobe...— susurró el azabache para luego dejar la joya en el cofre en el que se lo regalaron.
Antes que lo notara el rubio ya lo había tomado de la cintura para besarlo ligeramente pero esto pareció no tranquilizar las ansias del rubio pues comenzó profundizar y Sasuke solo se mantenía quieto, sin corresponder ni ahuyentarlo, solo ahí quieto esperando a que el otro se satisficiera y lo dejara ir.
La puerta fue tocada por alguien del exterior; se separaron y Sasuke fue a abrirla.
—Buenos días — saludo con una sonrisa nerviosa Ino— Sakura y su madre me pidieron que les preguntara que quieres, Naruto, para el desayuno y para el almuerzo que querría tu padrino. Además, rubio despistado, los chicos cargadores piden saber si ya pueden subir el equipaje de tu esposo. El de Karin y Dei ya está en sus respectivas habitaciones— informó.
— Sobre el desayuno pues... dile que ramen para mi, fruta para los donceles, Karin, mi madre, ella, su madre y tu. Y lo que siempre se acompaña: un poco de jamón, tocino, si alguien quiere una ensalada especial lo pedirá en el mismo momento. Y sobre el almuerzo que aun no haga nada: necesito hablar con todos en el desayuno. Por cierto pueden subir todo a esta habitación en estos momentos.
Aquello le recordó a Sasuke que su hermano le había enviado una carta, con una sonrisa iba a ir a leerla. Ayer no tuvo tiempo. Antes de que pudiera acercarse al librero, que era el lugar donde lo había dejado, unos gritos se oyeron viviendo por el pasillo.
Un doncel con marcas en sus mejillas y de cabellos castaños alborotados que venía con un cachorro can llegó corriendo.
— ¿Qué pasa, Kiba? – preguntó el rubio
—Es el caballo de tu bastardo esposo, no quiere comer nada ni tomar agua.
Sasuke suspiro y dejo la carta en su lugar. Había algo de lo cual encargarse ahora.
—No te preocupes, yo me encargo de eso.
—Oye, Sasuke, debemos ir al comedor, necesitamos hablar...
—Rubio idiota, no puedo: Tengo un deber con Tsuki Kyomi
— ¿Que deber?
—Pues, Tsuki kyomi no come nada si no soy yo el que se lo doy.
Naruto, Ino y Kiba se miraron sorprendidos mientras bajaban las escaleras al igual que el azabache.
Al llegar al establo, Sasuke camino entre los corrales hasta llegar a uno que albergaba una hermosa yegua de largo pelaje color ébano, tan negro como la seductora noche. La yegua recibió a su joven amo con un relincho que todos interpretaron como felicidad.
—Está bien, no te preocupes….
Sasuke acaricio la crin y comenzó a deslizar sus dedos sobre el agua que debería beber su amiga, grande fue su sorpresa al encontrarla turbia lo cual era un claro ejemplo y muestra de que había sido envenenada.
— ¡Tus hombres quieren matar a Tsuki kyomi!
Ese rostro con expresión furiosa y aterrada marco al rubio quien de inmediato reacciono.
—Yo no tengo nada que ver ¿Kiba, acaso fuiste tú?
—Claro que no
Kiba se acerco y comenzó a olfatear el agua y se dio cuenta que era muy diferente a la que trajo en un comienzo. Alguien la había cambiado o echado algún veneno.
—Te juro que esta no es el agua que traje para la yegua—le juro al rubio
— ¡No te creo!— recriminó Sasuke
—Basta, Sasuke, tendremos extremo cuidado con Tsuki Kyomi pero te juro que Kiba sería incapaz, él hacer daño a los animales…
Sasuke quiso creerle y le creyó pues eso ojos azules eran demasiado puros. Aquello agrado al rubio quien se sintió reconfortada de una forma extraña.
—Antes de que le den cualquier cosa, avísenme
—En serio no quería matarlo y esta no era el agua que le traje— le dijo Kiba al azabache
—Ten más cuidado, Tsuki kyomi no es solo mi mascota.
Y Kiba pudo entender que era como una compañera para el azabache y él le comprendió pues tampoco consideraba a los animales simples objetos, como muchos.
Después de que la yegua se alimentara correctamente, el rubio ordeno a varios hombres investigar este caso pues no podía permitir que algún enemigo se haya colado en su hacienda y quiera matar a sus animales, algo que no sería raro pues matar a los animales era una forma indirecta, pero segura, de hacerles daño. Y nunca pondría en riesgo a toda su familia y amigos y menos a Sasuke.
—Rubio idiota, deben de tener más cuidado. Te juro dobe que si le pasa algo...
—Todo estará bien… vigilaremos a Tsuki kyomi todo el día y no te preocupes, los del clan Inuzuka son gente confiable en cuento a los animales.
Sasuke simplemente asintió y continúo acariciando hacia la casona.
El rubio por alguna razón que desconocía en ese momento quiso pararlo, girarlo y robarlo un beso con los ojos entrecerrados; y así lo hizo pero , como era de esperarse, el azabache lo rechazo de inmediato , dándole solo la oportunidad de mover un poco sus labios sobre los del otro.
— ¡No lo hagas! Ya sé que tienes derechos pero…
— Cálmate, aquello no… para hoy, debo hablar con todos, así que acompáñame.
—Igual no me queda de otra.
—Sasuke, conversare de el intento de avenamiento con mi padrino, pero, hay algo que quiero pedirte para la hacienda.
Sasuke cruzo sus brazos y lo miro en interrogación.
—Bueno, en nombre del clan Inuzuka, quisiera que les enseñaras como hacer que un caballo no se alimente de nadie y de solo sus amos.
— Estoy seguro que ese doncel con cara de perro no querría escucharme.
— ¡Fue él quien me lo pido! Es algo que también quiero y es una gran forma de proteger la hacienda. Sasuke, está ahora es tu casa y quiero que la cuides como lo que es, el lugar donde formaremos nuestra familia.
Sasuke apretó más sus brazos contra sí, incomodo de sus palabras.
—Lo siento, es un secreto del clan Uchiha, además de que no es tan simple de enseñar y menos a caballo adultos, es algo que solo se puede hacer con la generación recién nacida….— se corto al hablar de más de la cuenta.
—Es entendible pero... bueno como sea, ahora hablaremos de eso también.
Sasuke solo quiso golpearlo cuando lo jalo de un brazo empezando a correr entre risas.
— ¡idiota!
Todos se miraban sin atreverse a comentar algo. La mesa estaba servida, Naruto estaba sentado a cabeza y su esposo al frente suyo; Sakura le sonreía con nerviosismo pues algo presentía de todo esto; la madre de Sakura, como muchos de los presentes, pensaba atemorizada que los esposos se habían reconciliado en todos los sentidos. "Si es así, si esta maldito doncel ya se dejo domar, estamos perdidas"
—Antes que nada…—comenzó el rubio, que había sido animado por su padrino a hablar— Quiero disculparme con mi madre y mi hermano por haberles hablado de aquella manera, pero, aquel tema, el del supuesto embarazo de mi esposo, me intranquilizo mucho. En verdad discúlpenme, no soy nadie para juzgarte mama. Se que no tengo cara, pero quisieras que me ayudaras, tu y mi hermano a llevar esta casa, pues es el hogar de ambos. Dei, siempre será tu hogar.
Deidara asintió y efusivo se paro y abrazo a su hermano quien el recibió el abrazo.
—Lo siento, mama, espero que puedas perdonarme y confiar de mí de nuevo. Quiero que te sientas cómoda de vivir aquí. Tú eres la señora de esta casa y no te di tu lugar como mi madre. Para mi también es difícil manejar todo esto, ya saben que no tengo experiencia pero…
— ¡Hijo, soy tu madre y pase lo que pase siempre estaré ahí para poyarte!
Los tres se abrazaron con todo sus sentimientos.
—Siento no haber sido una mejor madre, hijo
—No, mama, fuiste una buena madre por eso mismo me dejaste con ero-sennin, alguien de tu confianza que pudo enseñarme muchas cosas.
Sasuke solo observaba con un poco de nostalgia, él también quisiera abrazar, ahora mismo, a su hermano ya su madre: los extrañaba horrores.
—Karin, perdóname por el golpe...
— ¿Golpeaste a Karin?— gritó enfurecido el azabache, saliendo de su nube de nostalgia.
— ¡Cálmate, Sasu! Era solo que me excedí en...
—No es cierto, Karin, solo me dijiste las cosa como son. Lo siento y no volverá suceder, te lo juro. Solo que me desesperaba y me celaba un poco tu confianza con Sasuke.
—Dobe, esta algo maniático ¿no crees?
—Eso ya está olvidado, primo. Aun así, sabes que siempre estaré de parte de Sasuke…
—Lo entiendo, está bien que él tenga alguien de su vida de soltero… quisiera que apoyes a mi hermano y madre en las labores de la casa…
Ella asintió.
—Sasuke… siento las palabras que te dije y no haberte dado tu lugar antes…
—No tienes que…
—Solo quiero dejar en claro que: Sakura y yo no tenemos nada fuera de amistad. Ella es una muchacha decente y lo que vieron, Karin, Sasuke, fue solo por el dolor que sentía, en verdad.
Sasuke se sonrojó levemente y giro su rostro.
-No me importa que lo aclares.
Naruto solo sonrió, pues empezaba entender un poco más a este chico caprichoso.
—Sakura, señora— giro su vista hacia las mujeres en cuestión— les pido, por favor, que ayuden a mi madre y hermano a encargarse de las labores domesticas de la casa. Y junto a ellas, a Sasuke, conocer todo sobre la hacienda, con ayuda de Ino, sobre los clanes, la producción, cuanto es la demande comida de cada clan y cuanto se produce. Sobre las cuentas y la otra hacienda me encargare yo. También sobre la administración de víveres y necesidades básicas de esta casa. A lso tres y bueno a mi prima Karin. Sasuke tiene mucho que aportar a esta hacienda, pero quiero que primera se familiarice.
—Pero Naruto…. Yo...
—Sasuke, esta es tu casa ahora y tienes que cumplir tus responsabilidades y ¡oh vaya es extraño que yo hable de responsabilidades ´tebayo!.. Tú me pareces más del tipo de cumpliditos... yo…ahh …tuve tantos problemas en el pasado por eso.
— ¡Eras un desastre, ahijado! Un buen chico y en el fondo responsable, pero al principio nos costó ponerte en ley y forma.
Jiraiya rio ante los recueros avergonzando al rubio. Todos acompañaron la risa, incluso Sasuke pero este volteo su rostro de forma que nadie le viera.
—Hermano, soy feliz de ayudarte pero quisiera tener tiempo para practicar mi pelea y mi arte.
—Y lo habrá, Dei, pero si vas en serio con Itachi Uchiha será mejor que te prepares, no debe ser nada fácil administrar una casa como esa mansión
—Y no lo es... aunque mi madre era doncella, cargaba con al administración de aquella casa y después de la muerte de los padres de Sai con la de la hacienda y demás tierras, pues debía contabilizar los alimentos para nosotros, empleados y demás… aun así.. emm olvídenlo
La mirada de Sasuke se dirigió a los cabellos de Deidara los cuales eran adornados por una peineta de un verde agua con detalles de brillantes.
—Deidara Namikaze, siéntete honrado de cargar con la peineta de nuestra madre.
Deidara abrió sus ojos asombrados, pues, Itachi, en su carta, solo le había dicho que era algo especial y que simbolizaba su verdadero compromiso por desposarlo y amarlo como lo amaba.
— Ser el consorte del líder del clan no es fácil. Incluso, nuestra madre no tenía todo el tiempo del mundo…
—No tienes que decírmelo, bastardo, no le tengo tanto pavor a las cuestiones domesticas, como tú. Entiendo que te sientes encasillado pero yo lo hare no por ser doncel sino porque será un apoyo a Itachi, a quien amo y con quien pasare mi vida….
—No te preocupes, Itachi, nunca te arrebataría tus alas ni tus ganas de volar.
Sasuke recordó la carta de su hermano y con un agradecimiento por la comida y una reverencia salió del comedor. Necesitaba leer las palabras de su hermano.
Naruto suspiro: el rostro de su madre era alegre y animada; el de Dei era animado pero algo avergonzado, seguro por lo del Uchiha; el de Sasuke fue indiferencia, aunque pudo notar tristeza y nostalgia cuando mencionaban al clan Uchiha. De Karin, como siempre mirando duramente a Sakura; Sakura y su madre, estaba seguro que sentía un aura semi oscura en ellas.
—Sakura-chan, necesito hablar contigo a solas.
Ante aquello los presentes se silenciaron. La peli rosa trago seco y se paro lentamente. Naruto le indico el camino y ella avanzo: terminaron en la oficina del rubio.
Sus manos temblaban ligeramente por la emoción ¡Al fin tendría noticias de su hermano!
"Sasuke, Ototo, la verdad es que estoy muy preocupado por ti y más aun, cuando Shikamaru no me ha dado noticia nada alentadoras sobre la mal relación que llevas con el rubio.
"Te seré sincero, nuestra familia aun no se recupera pero está muy bien encaminada, si seguimos así un tiempo más podremos volver a ser independientes. La familia Hyuga y la familia de Suigetsu nos están ayudando con su compra, pero sobre todo, la familia de Suigetsu quien nos está ayudando a abrirnos al mercado de la exportación, algo innovador pero que pienso poner a práctica para el crecimiento y recupero de nuestra posición económica. Me alegra decirte que las amistades que hice no se han perdido y aun nos tienden una mano. Claro no sin antes darme un gritón por mi comportamiento, algo que acepto pues por mi culpa te he puesto a ti en esta situación. Si tan solo…"
"Sin embargo, la vida no puede dar marcha atrás, solo nos queda seguir adelante. Padre y madre me están apoyando, padre con sus consejos y enseñándome todas las técnicas de nuestros ancestros en distintos temas. El antiguo administrador de la hacienda ya esta tras la rejas por fraude y robo".
"El general Orochimaru no ha dado ninguna señal de amenaza. Como sabrás, está enfrascado en conseguir votos, será la primera vez que se escoja entre dos candidatos pues Sarutobi-san , nuestro actual líder y hokage, los ha dominado a Orochimaru y a Jiraiya sin poder decidirse en dar una recomendación concreta. Por ahora, estamos seguro con los hombres de vigilancia que tu esposo nos ha enviado; sin embargo, Sasuke te juro que no será para siempre. Estoy planeando que volvamos a tener nuestra propia seguridad con el apoyo y el entrenamiento de Juugo, que esta mas que feliz si eso te ayuda ti, a entrenar a algunos campesinos destacados, entre otros hombres que se han presentado".
"Además tengo que contarte que el desaparecido primo Shisui ha aparecido, según él solo porque ahora soy el líder del clan. Aun no lo soy oficialmente, pero Sasuke, cuando sea la ceremonia, tú debes estar aquí con nosotros porque eres nuestro Sasu… mi hermanito…. Sasuke, no sé qué tan mal es tu situación con Naruto ahora, solo quiero que sepas que voy a conseguir devolverle hasta el último centavo que nos ha prestado e incluso más. Y si sigues siendo infeliz, de algún modo conseguiré que se separen. Aunque realmente quisiera que llegaras a ser feliz. Solo te diré esto: No hay dolor más grande para un varón que el rechazo de la persona que ama y más aun el engaño. Sé que tuviste tus razones pero trata de ponerte en su lugar y ver lo mejor para ti, estoy seguro que Naruto pensaba igual que yo en torno a su pareja, pues no pienso cortarle las alas a Deidara pero eso sí quiero que me dedique algún tiempo y cultivar nuestro amor. Piénsalo; sin embargo, si él te llegara a hacer algún daño comunícamelo de alguna manera: yo te protegeré y no me va a importar nada porque eres mi hermanito".
"Si puedes comunicarte conmigo espero que así sea, esta carta ha sido reescrita varias veces pues siempre eren devueltas, supongo que tu esposo lo habrá hecho, si puedes comunicarte y responderme estaría más tranquilo; estamos todo preocupados, todos, mama, Sai, hasta el primo Shisui, Kakashi, Obito, incluso papa; estoy seguro que lamenta lo que te hizo".
"Cuídate mucho y trata de ser feliz, pienso que si Naruto está intentando ser amable, si lo intenta y trata de olvidar las mentiras que le hicimos creer es porque te ama. Si lo intenta ¿no podrías darle una oportunidad? Solo tenlo en mente, adiós, Ototo baka".
Pd: Espero que te haya gustado la amiga que te mande, y no, no solo por Karin. Tsuki kyomi te extrañaba enormemente. Y espero no te moleste el regalo que le envíe a Deidara pero lo amo y es especial para mi.
Sasuke limpio las lagrimas que habían caído mientras leía la carta de su aniki.
Trato de entenderlas y pensar en sus palabras. Le alegraba que su hermano no lo olvidara y que se preocupara por él. Al menos u hermano lo quería y estaba esforzándose, pues entonces el también lo haría, trataría de cumplir con las obligaciones que Naruto le había encargado y de levarse bien con él y no empeorar las cosa entre ellos. Quizá no naciera un amor apasionado pero una mistad podría ser, pues ya ni siquiera quería volver con Gaara, porque este se merecía alguien totalmente libre y aunque se divorciara de Naruto, no podrían separarse de la ceremonia en el templo. Y él no era capaz de traicionar el clan del rubio, eso sería ir demasiado lejos Y ni hablar de una traición la sociedad pues no es como si quisiera manchar el apellido de su familia. Quizás si se llevaba bien con el rubio este entendería y él lograría entenderlo, así no le complicaría las cosa entre su hermano y la persona que este amaba; y si no era mucho pedir trataría de volverle a plantear los beneficios de separarse: Era lo mejor.
—Naruto… no me hagas esto... yo quiero seguir ayudando en la casa, siendo tu mano derecha.
— Y lo seguirás siendo, Sakura-chan— le dijo con una pequeña sonrisa— pero solo en el ámbito administrativo. Está mal que te estén viendo conmigo a todos lados. Somos amigos pero lo nuestro sea distorsionado y no está bien
— ¡Pero si me besaste es porque te gusto y porque sientes algo por mi!
La muchacha estaba apretando sus ropas de forma un tanto desesperada.
—Cálmate, y es cierto me pareces linda; sin embargo, quiero construir un matrimonio de base solida. No comencé de buena manera con Sasuke, pero ahora quiero hacerlo y si le exijo que se comporte como mi esposo, yo tengo que darle su lugar´tebayo
— ¡¿lo haces porque no le caigo bien?! Es un mocoso engreído
— ¡Sakura-chan! No me hagas gritarte, eres mi amiga y es lo que menos quiero, pero a él lo amo y es la persona que escogí para compartir mi vida y tener una familia.
—Estas mal, solo es un trofeo por que obtuviste esta clase social, él no será capaz de entenderte.
Naruto la instó sentarse y ella se abrazo a él
— Por favor, no lo hagas más difícil. Te quiero, pero como una amiga de infancia, una hermana y como hermano mayor que soy debo protegerte y buscarte un buen futuro... si le dieras una oportunidad a...
— ¡No! ¡Aceptare cualquier cosa, incluso que tu esposo me releve en mis funciones en esta casa, pero no me obligues a casarme con agilen.
—No te voy a obligar, solo era una sugerencia… pero quisiera que le dieras una oportunidad… a Le o a tantos chicos que les gustas…
La muchacha limpio sus lágrimas y asintió.
—Por favor, apoya a mi madre y hermano, a mi esposo también, aunque ha estado en una gran mansión dista de lo que en una hacienda debe ser… de igual manera seguras con tus funciones de administradora; sin embargo, Sasuke y mi familia estarán presentes cuando nos reunamos y Sasuke me acompañará cuando tenga que supervisar la otra hacienda al igual de hablar con los líderes de clan.
—Entonces ¿qué específicamente hare? Solo le entrenare y luego…
—Siempre me serás de ayuda, Sakura-chan, esta hacienda es muy grande, tú seguirás llevando las cuentas de ingres y egresos, además ya falta poco tiempo para que Tsunade-sama llegue, ¿quisieras apoyarla en el hospital y consultorio que formaremos?
Sakura asintió con una sonrisa triste. Naruto el acaricio la cabeza como si fuera su hermana menor.
El atardecer iluminaba el cielo con sus colores anaranjados y rojizos, las tinieblas comenzaban a aparecer tímidamente mientras escondían al astro rey de la Luna que hacía presencia con lentitud. Sasuke observaba sobre Tsuki Kyomi el prado que se extendía delante: era increíble que todo perteneciera a Naruto.
—Y no solo me pertenece a mí, sino a ti también. Es nuestro, yo soy casi tan nuevo con patrón al igual que tú en este lugar ´tebayo Conozcámoslo más afondo ¿sí?
Sasuke solo comenzó a avanzar lentamente sobre su yegua. Naruto le siguió sobre su caballo.
—Hay un lugar que quiero mostrarte ¿vendrías conmigo?
Sasuke pareció pensárselo y Naruto no pudo evitar pensar que su padrino tenía razón.
—Vamos…— acepto Sasuke.
Debía enamorarse de nuevo de él y así Sasuke se enmaromaría de él. Sería todo un reto enamorarlo pero el reto valía la pena… "Ero-sennin y sus consejos…"
