Fics de Naruto.
Quantum Ninja.
Capítulo Catorce: High School Ninja.
Hanabi acababa de dar un salto luego de que Hinata le había dado un susto de muerte, gracias a su nueva condición de embarazada, la presión se le había bajado y termino desmayándose. Hanabi se encontraba muy feliz viajando por aquel vórtice lleno de imágenes de todo tipo, esta vez, con los ojos abiertos. Por fin pudo darse cuenta, gracias a las imágenes que no vio antes, que el hijo que esperaba no era de Naruto. Además, de que la carta del idiota de su cuñado había enviado, era para Hinata.
—Gracias Kami Sama —suspiró aliviada Hanabi—. Por fin descansa mi alma.
Hanabi suspiró aliviada, pero al abrir los ojos, se topó con algo frió sobre ellos. Al levantarse, aquello cayó de su frente hacia sus piernas, era una toalla fría, muy parecida a la que tenía cuando le había dado la baja de presión.
—¡NO! No me he ido de ese mundo —Hanabi se levantó de la cama, algo desilusionada, esta vez había una especie de cortina que no la dejaba ver nada, cuando la abrió, se llevó una sorpresa—. ¿Nani?
Lo que vio Hanabi, la confundió bastante. Parecía estar en una especie de cuarto de enfermería, aunque no había nadie más con ella… o quizás si. En la cama junto a ella, las cortinas estaban corridas.
—Espero sea mi Nee-chan —Hanabi abrió las cortinas de la cama de junto y se llevó una enorme sorpresa —. ¡HINATA-NEECHAN!
En efecto, la de junto era Hinata, pero "esta" Hinata, estaba acostada con solo la mitad de la ropa, ya que la blusa no la tenía encima y andaba solo en brassier. Además de la carita de "ingenua" que se cargaba, la mayor de los Hyuba, parecía estas teniendo un sueño muy "especial" con alguien que conocía Hanabi.
—Na-Naruto-kun, más fuerte, si, vamos —Hanabi abrió los ojos como plato al escucharle estas palabras a su hermana mayor.
—¡NA-NA-NA-NA-NA-NA-NANI! ¡HINATA-NEECHAN!
Hinata se despertó, desperezándose como si fuera una gata que recién se levantaba. Hanabi estaba muy avergonzada ante la conducta de su hermana mayor, quien para ella, era como una virgen inmaculada.
—Ah, ¡Buenos días Hana-chan! —habló tranquilamente Hinata al ver a su hermana—. ¿Qué hay para desayunar?
—¿Hana-chan? Digo… ¡HINATA-NEECHAN! —Hanabi seguía indignada ante la nueva forma de ser de su hermana mayor—. T-t-tu-tu-tú no eres mi hermana Hinata, tú no lo eres.
Hinata miró muy confundida a Hanabi, luego se rasco la cabeza y siguió mirando a la pequeña Kunoichi muy sería. Cando parecía que Hinata iba a decir algo serio, se volvió a dormir.
—¡OYE! —Hanabi tiró de las sábanas de la cama, haciendo que Hinata cayera al suelo.
—Hana-chan —Hinata trataba de levantarse, pero se había enredado en las cobijas y había terminado en una pose muy sensual—. ¿Me ayudas?
—Por Dios, si me llegó a enterar que no eres la verdadera Hinata y tan solo eres Naruto-kun jugándome una broma, ya veras —Hanabi le mostró el puño a su hermana.
—¿Eh? Sino soy Hinata, entonces ¿quién soy? —Hinata había quedado muy confundida.
—¿Por qué tendré que ir de un extremo a otro? —pensó la pobre Hanabi muy consternada—. ¿Por qué nunca es algo intermedio? Sino es una Hinata calculadora y que da miedo, es una Hinata más idiota que Naruto-kun. ¡Ahora falta que Naruto-kun sea un genio!
—¿Me hablabas pequeña aprendiz?
Naruto entró a la enfermería, lucía un uniforme de alguna preparatoria, el traje no poseía alguna mancha o cuan siquiera una arruga. Además, el Gennin rubio usaba unos lentes para lectura y su cabello estaba peinado, ya no alborotado como de costumbre.
—¿Naruto-kun? —preguntó Hanabi al recién llegado, estaba demasiado perturbada.
—Me alegra que estés bien, joven aprendiz. Me preocupe cuando esa pelota golpeó la región frontal de tu cráneo, temí que te creara alguna contusión cerebral.
—¿Eh? —ahora Hanabi tenía la misma expresión en la cara que Hinata.
—Por cierto cariño —Naruto le dirigió la mirada a Hinata—. Se suponía cuidarías de vuestra hermana inconsciente sin descanso, no que a la menor provocación, cedieras ante los brazos de Morfeo.
—No me abrace de nadie —respondió Hinata en su defensa—. Es que cuidar de Hana-chan era muy aburrido y me quede dormida.
— Es eso a lo que me refería. Además, ya deberías aprender que el nombre de tu hermana es Hanabi, no Hana.
—Ah, es que tú lo dijiste de otra forma que no entendí —sonrío Hinata sacando la lengua—. Además Hana y Hanabi suena igual, ella sabe que le digo así para ahorrar tiempo.
Hanabi estaba totalmente petrificada, si el mundo anterior le dio un miedo horrible, este le creo sentimientos indescriptibles. Para su suerte, tanto el Naruto que había entrado, como la Hinata que estaba antes en la habitación, no eran los que viajaban con ella.
—Ahora debo buscar a mi verdadera hermana y al idiota de Naruto —pensó muy sería la joven Hanabi—. Pero como me deshago de ellos sin que sospechen.
—Veo que estas bien Hanabi, me alegro por ti —este nuevo Naruto ni siquiera se acerco a Hanabi, a diferencia del Naruto que ella conocía, quien incluso arriesgaría su vida por salvar a alguien—. Cariñito, vístete por favor, aun tengo lidiar otro debate —dijo Naruto antes de salir—. Te esperaré al acabar.
—Hai —fue la respuesta seca de Hinata, antes de acostarse de nuevo y quedarse dormida.
—Valla, eso fue fácil —Hanabi caminó de puntitas hasta la puerta—. Duerme bien, Nee-sama.
Hinata solo balbuceo algo antes de darse una vuelta en la cama, para acomodarse mejor. Hanabi no aguanto y se río ante la forma de actuar de su hermana. Luego de calmarse, salió en busca de los verdaderos "Naruto" y Hinata", o cuando menos "sus" Naruto y Hinata.
—¡Qué colegio más enorme! —exclamó asombrada la pequeña Hanabi, luego de salir al pasillo que conectaba la enfermería, con las demás aulas—. Ni siquiera la Academia Ninja de Konoha es así.
La joven Hanabi caminó y caminó, entrando a todo tipo de salones que jamás hubiera pensado ver. Más que en los mangas románticos de su hermana mayor. Tardo cerca de hora y media en recorrer todos los cuatro pisos del edificio donde estaba, sin éxito. Al final llegó a la terraza para descansar.
—¡Que enorme es esto! —exclamó cansada la pobre Hanabi—. ¿Dónde pondrán estar Naruto-kun y Hinata-neechan?
Hanabi se sentó en una banca en la terraza, desde ahí podía ver la inmensidad del lugar al que había llegado. Fuera del edificio en el que había buscado, se asomaban otros dos edificios iguales junto a ese. Además de un enorme patio, una pista de entrenamiento y una piscina casi monumental.
—¡Nunca los encontraré! —dijo desilusionada la pequeña al ver la magnitud del lugar al que había caído—. Y lo peor, este no es un mundo Ninja. No tengo mi Byakugan de nuevo.
Hanabi hizo varios sellos propios de su clan, intentó activar lo que para ella era algo natural, su Byakugan, pero nada. Era como dijo, no podía usar el Byakugan, no sentía Chakra alguno, era como si todas las cosas que sabía, solo eran un sueño.
—Vamos Hanabi, piensa. Ya no puedes razonar como acostumbras —Hanabi trataba de darse ánimos a si misma—. Si estos Naruto-kun y Hinata-neechan no son los de mi mundo, entonces son los de este mundo. Entonces, al no estar ellos en sus cuerpos habituales, deben ser otras personas.
El razonamiento de Hanabi parecía cierto, debido a sus últimos saltos, había podido constatar con propia experiencia, que las dos "Hinatas" que había visto, de alguna forma, no eran "su Hinata". Aunque nunca supo que sucedió con su hermana real, la de su mundo. Aunque obviamente, esta hipótesis solo servía si todos tres saltaban al mismo mundo.
—Pero y si Nee-chan nunca viajo a los mundos anteriores, simplemente se los saltó.
Una nueva duda invadía la mente de la pequeña Hanabi. Si las veces anteriores, Hinata, la de su mundo, no viajo junto con ellos, donde había quedado. Además, si eso era posible, que no todos tres viajaran juntos, acaso ahora ella se encontraba sola.
—Cálmate Hanabi, los encontraras, veras. Sino, golpearé a Naruto-kun tan fuerte hasta que vuelva a ser el.
Hanabi sonrió ante esa idea, llegó a ella como una revelación. Si su hermana o Naruto no estaban ya en ese mundo, tal vez golpeando a los cuerpos de estos y dejándolos inconscientes, quizás despertarían como los que ella recordaba.
—Si, solo debo de golpear a Nee-chan y entonces ella… —algo pareció ocupar la atención de Hanabi—. Pero la primera vez que llegué a este mundo, no me acababa de despertar… ya lo estaba. En el mundo anterior igual, estaba despierta junto a Naruto-kun.
Aunque la idea era buena, fue rápidamente abandonada por la joven Kunoichi. Como había dicho, en varios mundos anteriores, no había llegado porque su cuerpo temporal haya despertado victima de un golpe o del sueño, a decir verdad, cuando ocupo el cuerpo del Kyubi y de sus dos versiones posteriores, estaba despierta. Además, la Hinata que había visto hace poco, se había acabado de despertar sin mostrar algún cambio… o tal vez.
—¡Tal vez Nee-san ya es ella misma! —Hanabi corrió lo más a prisa que pudo rumbo a la enfermería, si de algo le sirvió recorrer todo el edificio, era para saber por que atajo ir—. Por fin, valió cuatro suspensiones por correr en los pasillos, pero llegué donde Nee-san.
Hanabi más nerviosa que cansada, abrió temblorosa la puerta, para toparse con una Hinata que al parecer, acaba de despertar. No solo estaba despierta, sino que sus mejillas estaban más rojas que un tomate, el motivo de esto, es que su hermana mayor, no tenía la parte superior de su ropa.
—¡NEE-CHAN! —exclamó muy avergonzada Hanabi al ver a Hinata, esta solo atinó a cubrirse con una sábana.
—¡NO ME VEAS HANABI-CHAN! —gritó muy avergonzada Hinata.
—¿Hanabi-chan? —Hanabi sonrió al escuchar ese nombre—. ¿No me dirás Hana?
—¿Hana? ¿Por qué? —Hinata estaba muy confundida ante la pregunta de su hermana menor—. Mi hermana menor se llama Hanabi, no Hana.
—¡NEE-CHAN! —Hanabi sonrió aun más, luego corrió a abrazar a su hermana mayor—. ¡Hinata-neechan! ¡Te extrañe mucho!
—De que hablas Hanabi, nos vimos antes o no —Hinata estaba algo confundida y estaba confundiendo a Hanabi.
—¿Eres la Hinata que viaja en el tiempo, junto con Naruto-kun y yo? —Hinata asintió—. Entonces, tú me atendiste cuando me pegó esa pelota en la cara.
—Si, estábamos jugando béisbol en el patio y por alguna razón cerraste los ojos cuando te tocaba batear —comentó extrañada Hinata—. Traté de advertirte, pero no me escuchaste.
—Entonces, el grito era de Hinata-neechan.
—Por cierto Hanabi —Hanabi miro fijamente a Hinata—. Ya que me preguntaste acerca del viaje en el tiempo, debo suponer que eres mi verdadera hermana, no la de este mundo.
—Sí, ya había estado aquí antes. Pero me desmaye con esa pelota y me lanzaron a otro mundo —Hanabi se paso la mano sobre la frente, recordando el golpe que le dieron—. Por cierto, Neechan. ¿Cómo era la Hanabi de este mundo?
—Si te contará —Hinata sonrió—. Tu versión era muy presumida y creída, una total niña rica.
—Ah si, pues tu eras una verdadera atolondrada, un "bimbo" solo que sin ser rubia —habló en su defensa Hanabi.
—¿Rubia? Parece que no te has visto aun al espejo hermanita —sonrió Hinata.
—Estuve corriendo mucho todo el día, no tuve tiempo de eso ¿Por qué? —Hinata luego de ponerse la blusa del colegio, caminó hacia la cama en la que había estado descansando Hanabi, luego saco lo que parecía ser una mochila y la abrió.
—Sabía que mi hermanita la fresa no podría vivir sin uno.
—¿Maquillaje?
—Eso no, esto —Hinata abrió la polvera y se vio un espejo, luego se lo paso a Hanabi—. Mírate y llora.
—¡Dios Mio, soy rubia!
Efectivamente, la joven Kunoichi, ahora era rubia, su cabello estaba ondulado y su rostro, estaba maquillado meticulosamente. Hanabi casi se desmaya, pero rápidamente Hinata le hizo oler algo de perfume para evitar que se saltará de nuevo.
—No te atrevas a dejarme, Hanabi-chan —habló algo molesta Hinata—. Odiaría tener que pasar de nuevo esto yo sola.
—¿Esto? —preguntó confundida Hanabi—. ¿Qué cosa?
—El peor infierno de todos… atravesar de nuevo la secundaria.
—Esta bien, no te dejaré. Aunque tu no me hayas acompañado mucho.
—¿Perdón?
—Sí, desde hace mucho no te veo.
—Hanabi, yo he estado contigo siempre, aunque no me veías.
—Pruébalo.
—Dime, que mundos recuerdas.
—Veamos, esta ese con un tal Pain y el te estaba matando. Naruto-kun peleaba para defenderte.
—¿Mi Naruto-kun me defendió?
—Sí, pero eso no importa. Donde estabas ahí. Nunca te vi.
—Es algo complicado, ya que no estaba en mi propio cuerpo. ¿Pero donde estabas tú?
—¿Yo?
—Si, te busque como loca por toda la aldea destruida, pero la Hanabi de entonces, no eras tú.
—Di-digamos que estaba cerca de Naruto-kun.
—Entiendo. No teníamos permitido ir a donde estaban. ¿Pero Naruto-kun estaba bien?
—Si.
—Menos mal.
—Luego de ese mundo, pase a otro más raro. Como este no puedo usar mis Jutsus o mi Byakugan.
—Eso es, porque en este mundo, hermanita… No existen.
—¿Cómo esta eso?
—Es simple, solo nuestra alma se traspasa de cuerpo en cuerpo. Pero los cuerpos que usamos siguen siendo los de ese mundo original.
—Aja.
—Te pondré de ejemplo, si llegas a un cuerpo que no posee facultades Ninjas. No podrás hacer Ninjutsu de ningún tipo.
—Eso entiendo, por decir, termino en un cuerpo de otro Ninja. Tendría entonces sus Jutsus, pero si ese Ninja no puede usar Jutsus, no podría yo tampoco.
—Vas entendiendo.
—Ahora. ¿Cómo es eso de que en este mundo los Jutsus no existen?
—Es simple, para este mundo, todo lo referente a Ninjas… es solo ficción.
—¿Ficción?
—Fantasía… como un Manga.
—¡Ah ya!
—Sabía que entenderías.
—Qué feo es llegar a un mundo donde no puedo usar mis Jutsus.
—Créeme, he estado en peores situaciones.
—No creo que hayan sido peores a las mías.
—Ah si. Yo fui un perro.
—Ser perro es bueno, son lindo. ¡Yo estaba embarazada!
—Si, lo se.
Hanabi se encontraba muy confundida, esperaba que su hermana reaccionara de otra forma muy diferente.
—De que te sorprende. Se que estabas embarazada.
—Si, pero eso te lo conté.
—Y te creo, de verdad. Podríamos hablar de otra cosa.
—Nee-chan.
—No quiero hablar de eso.
—¿Por qué? Estabas en ese mundo también.
—Si.
—Jamás te vi. No eras la Hinata de ese mundo.
—No, digamos que estaba más cerca de ti de lo que creerías.
—¡Ya se! Eras uno de tus hijos…. ¿Eras una de las gemelas? ¿O tal vez ambas? ¿Por eso tenían los ojos así? O ya se, ¿eras el hijo de Naruto-kun?
Hinata ni siquiera se sonrojo al saber que ella no solo tuvo uno, sino tres hijos con Naruto-kun. Su Naruto-kun. Hanabi empezaba a sospechar.
—Nee-chan.
—Di-dime Hanabi-chan.
—Si estabas cerca mío como dices, ¿dónde precisamente estabas?
—Yo era el bebé que estabas esperando.
