ice-nydwen: Y las cosas se pueden poner peor para el pobre TC. Creo que los Autobots no actuarían por maldad en una situación así, pero hay tantos rencores pendientes que es muy difícil fingir la sonrisa, incluso la indiferencia. Además hay algunos Autobots que nunca se han distinguido por su tacto o pacifismo precisamente. Gracias por tus palabras y espero que te guste esta actualización.

Tavata: ¿Que no fue Moisés quien abrió el mar? Je je je, no me imagino a Optimus con barba o, como dice Ned Flanders, el filtro de sopa. Oh sí, creo que el cielo es para Thundercraker el único lugar perfecto. Los Aerialbots sin duda son muy hábiles, pero siendo fieles a la simple lógica, no era posible que fueran rivales para los Seekers que tenían tanta experiencia y además educación militar. Estos días de vacaciones voy a actualizar mis otros fics, y te prometo más apariciones de Optimus ;o)

Nancy: Creo que TC y Skywarp son una pareja inevitable cuando pensamos en los Transformers en términos de slash ;o) No me desagradan como pareja, pero creo que ellos buscarían a alguien distinto a ellos, incluso opuesto. Yo los veo más como mejores amigos, hermanos forzados. Tengo otra historia planeada donde precisamente voy a explorar más su relación, pero esa vendrá después porque ahora tengo demasiadas sin terminar :oP ¡La colección de G1 en verdad es un tesoro! Espero que tu discípula la disfrute como merece, porque en verdad que es una gran serie, bastante adictiva.



Capítulo 14

Entre el olvido y las revelaciones

Iacon, Academia Militar, Unidad Especial 000, corredor A-81, hace cincuenta mil vorns.

Un lugar que no existía.

Un soldado camino a la incertidumbre.

Un guerrero diseñado para la grandeza.

Las alas en su espalda se sentían naturales. En algún momento en el futuro, en algún otro mundo, escucharía sobre los ángeles.

Pero todavía no.

Para ser un lugar que no existía, la unidad estaba llena de silencios. Una de las lunas de Cybertron podía verse por las escotillas en las paredes.

Una última ráfaga de su vida pasada. Cada paso era una despedida, cada nuevo corredor lo alejaba un poco más de sus orígenes, convirtiéndolo en un extraño aun para sí mismo. El futuro estaba oculto en algún lado al final de ese laberinto que estaba recorriendo.

Pero él sería parte de ese futuro.

Al final del pasillo, un fantasma. Claro, ¿cómo podía haber un lugar que no existía sin un fantasma? La lógica tenía que prevalecer incluso en el reino de lo imposible.

Un reflejo. El fantasma lucía casi exactamente igual a él.

Un Seeker.

Un tetrajet de clase A, el modelo al que él mismo había sido reformateado.

Traicioneros haces de luz iluminaron la extraña y a la vez familiar figura. Colores negro y púrpura, una gran sonrisa burlona en su rostro…

Era como mirarse en un espejo. El extraño se quedó parado frente a él, deteniendo de repente su frenética carrera.

-¡Piensa rápido!- le dijo mientras le ponía algo en la mano.

Luego desapareció en un destello de luz violeta.

Así que no había sido una ilusión. Era un fantasma, después de todo, un mito, un teletransportador…

Pesados pasos se convirtieron en amenazas visibles. Tres figuras que seguían el rastro del fantasma… Más Seekers, pero no eran tetrajets. Sus cabezas tenían forma de cono.

-¡¿A dónde se fue el maldito?!

-¡Rayos! Se teletransportó otra vez…

-¡Ramjet, mira! ¡Ese tipo tiene el control remoto!

Cuatro pares de ópticos hicieron foco en el aparato que estaba en la mano del cadete. Sólo uno supo que no era culpable. Sólo uno supo que estaba a punto de pagar su ingenuidad.

-¿Así que tú eres quien detonó esa bomba de grasa en nuestros cuarteles? Debimos saber que Skywarp tenía un cómplice…

-Basta de charla, Dirge. ¡Atrápenlo!

Maldición.

Entonces llegó el dolor. Tres contra uno, de ninguna manera era justo. Puños como cañones impactaron su cuerpo. No era una pelea común entre cadetes, lo supo en cuanto su cabina se cuarteó dolorosamente.

Se defendió. Su procesador computó la ira muy fácilmente, dejando de lado momentáneamente sus inseguridades y expectativas. ¿Estaba su orgullo en riesgo, lo estaba su vida? No importaba. Si las cosas eran así, él se adaptaría. Se adaptaría a cualquier cosa.

Sus puños no encontraron descanso. Tres rostros fueron sus blancos, no se detendría hasta pulverizarlos. Sin embargo, su derrota era segura. Toda esperanza de victoria, y tal vez de supervivencia, estaba casi extinta cuando un par de manos extra se unió a la pelea. El destello púrpura fue apenas perceptible, opacado por las chispas que saltaban de su armadura mientras era golpeado una y otra vez.

Fue empujado hacia atrás. Entonces llegó la niebla, seguida de la absoluta falta de todo. El espacio no existía más, tampoco el tiempo. Podía ver su cuerpo pero estaba borroso, se sentía borroso. Brazos y piernas no le pesaban, sus alas eran efigies de sus anteriores formas…

Estaba seguro de que había llegado al Infierno.

Entonces notó la mano, cerrada en torno a su muñeca.

Cuando todo terminó, pudo sentir el piso bajo sus pies otra vez. Cayó de rodillas; sus circuitos de equilibrio estaban al borde de la sobrecarga. Sus dedos rasgaron el suelo, expresando su desesperación con diez desordenadas líneas.

Los pies frente a él retrocedieron, temblando. Logró levantar la cabeza y contempló la razón del temblor de su acompañante.

Se estaba riendo.

Carcajeándose habría sido un término más propio.

-¡Oh, rayos, eso fue tan gracioso! ¡Debiste haberte visto la cara cuando Thrust te rompió la cabina!

Mareo disipándose, chip de equilibrio comenzando a estabilizarse… placas faciales formando una mueca de enojo.

-Deben haberte confundido conmigo, o no… ¿A quién le importa? ¿Les dimos un buen susto, no?

No recordaba haber sido tan rápido antes. En un astro klik ya estaba de pie, su puño moviéndose por sí solo y encontrando las facciones burlonas de aquel payaso.

El Seeker negro y púrpura retrocedió y se sujetó el rostro, totalmente tomado por sorpresa.

-¡Aaaaarrggh… qué rayos…! ¡¿Por qué demonios hiciste eso?!

Un bromista… Vector Sigma le había dado a ese Seeker el milagro de la teletransportación y el maldito era un bromista.

-¡Me pusiste una trampa!- el reclamo llegó.

-¿Pero de qué hablas? ¡Te salvé!

-¡De tu propia jugarreta estúpida!

-Maldito desagradecido… ¿Tienes idea de lo que Ramjet y su banda te habrían hecho si yo no te hubiera salvado el trasero?

Puños apretados… anticipando el placer de impactarse contra ese idiota otra vez.

-Oye, ¿te sientes bien? Te ves mareado… Ésta fue la primera vez que te teletransportas, ¿verdad? Es un milagro que no hayas vaciado tus tanques de combustible… ¡Eso sí que hubiera sido gracioso!

-Cállate… ¿Dónde estamos?

-No lo sé. Sólo puse algo de distancia entre nosotros y los Coneheads, ¿sabes?

Tantas preguntas. Tan poca paciencia. De alguna manera, buscó tolerancia.

-Aún estamos en la Academia Militar, supongo.

-Sí, claro. No puedo saltar tanto como para teletransportame afuera… no todavía, quiero decir. Verás, van a adaptarme un chip que…

-¿Dónde está el corredor A-81? Se supone que debo reportarme con mi oficial superior en los cuarteles generales de la unidad.

-¿Oficial superior? Eh… ese soy yo.

-¿Qué? ¡No puede ser!

El Seeker negro se echó a reír una vez más. –Tienes razón, no lo soy… pero pude haberte engañado, si no fueras un tetrajet como yo, por supuesto… ¿Estás aquí por el programa? ¿Cuál es tu nombre?

-No te importa.

-Je, creo que sí me importa. Verás, creo que vamos a ser compañeros aéreos.

Maldición.

-¿Tú… estás asignado a…?

-¿La unidad triple cero? Sí, soy Skywarp.

-St… Thundercracker.

-Gusto en conocerte, TC.

-Mi denominación es Thundercracker.

-Claro, TC. Ven, vámonos. Nos teletransportaré de vuelta. Trata de estabilizar tus circuitos de equilibrio esta vez.

-Olvídalo. Prefiero llegar a mi destino por mis propios medios.

-No seas tan cabeza hueca. Estamos cerca de los arsenales, y los Triplechangers siempre andan vagando por aquí. Y créeme, no quieres encontrarte con los Triplechangers tú solo.

Triplechangers... otro mito. ¿Qué era la Unidad 000 exactamente?

-Dijiste que no sabías dónde estábamos.

-Mentí.

-Por la Matriz… ¿Siempre eres tan irritante?

Skywarp se rió. –Lo intento, sí. Pero no te enojes, te compensaré. Conozco una taberna en donde puedes beber alto grado directamente de los puertos de placer de las féminas más sensuales que te puedes imaginar…

-¿Vas a hablar tonterías todo el tiempo? Gracias a tu irresponsabilidad y a tu procesador descompuesto, estoy muy retrasado ahora.

-Vaaaamos, cálmate… Sujétate de mi hombro y te teletransportaré de vuelta en un nano klik. Pero en serio, tengo que llevarte a esa taberna lo más pronto posible. Tienes que dejar de ser tan rígido o terminarás friendo tus circuitos. Créeme, vas a necesitar agudizar todos tus sentidos aquí si quieres sobrevivir el entrenamiento.

-Ya lo veremos. Muy bien, llévame de vuelta. Sólo ten más cuidado esta vez.

-Como digas, TC, pero haremos una pequeña parada antes de reportarnos al Centro de Mando.

-¿Qué clase de parada?

-Los cuartes de Screamer. Capturé media docena de petro conejos durante nuestra última práctica en Kalis y los bichos están chillando por libertad.

-¿Quién rayos es Screamer?- preguntó Thundercracker mientras ambos desaparecían en la luz púrpura que estaba destinada a convertirse en algo familiar para él.

………………

Base Némesis, Cuartel General de los Decepticons, el presente.

Skywarp estaba extrañamente silencioso. Silencio y Skywarp no eran una pareja común, a menos que el Seeker estuviera preparando una de sus bromas pesadas o, como era el caso, estuviera en presencia de su Comandante Supremo.

Afortunadamente para él, nadie le estaba prestando atención. Todos los ópticos estaban fijos en la pantalla de la computadora central de la base, en la que un archivo visual estaba siendo reproducido.

La calidad era menos que mediocre. Laserbeak no había podido acercarse más o hubiera sido detectado, pero las figuras distantes no dejaban lugar a dudas.

-¿Lo ves? ¡¿Acaso no te dije que esto pasaría, Megatron?! ¡Debiste dejarme destruir a Thundercracker cuando tuve oportunidad! ¡Todo esto es tu culpa!

Las facciones de Megatron no cambiaron de su seria y dura expresión, ni siquiera cuando giró hacia su derecha e impactó el dorso de su mano contra el rostro de su Segundo al Mando, enviándolo al suelo.

Skywarp no se burló del caído ni hizo ningún comentario ácido. Internamente deseó que Megatron continuara golpeando a Starscream hasta matarlo, pero sabía que eso no sucedería, no cuando otros asuntos eran prioridades.

El golpe había sido brutal. La mejilla de Starscream mostraba una hendidura, y un poco de humo salía de la herida.

-E… eso… eso fue tan innecesario…- murmuró desde el piso.

-Tú cuestionas mi juicio otra vez y te mato. ¿Te quedó claro, Starscream?

Thrust dio un valiente paso hacia su Comandante. –Sólo da la orden, Megatron, y te traeremos la cabeza del traidor antes del final del ciclo.

Gritos de venganza reverberaron por las paredes del Centro de Mando, apoyando la sugerencia de Thrust.

-Aún no,- dijo Megatron sombríamente y silenciando a sus guerreros. –Tenemos otros problemas que resolver primero. Parece que nuestro infame desertor ha estado abriendo su vocalizador más de la cuenta.

Soundwave tecleó una serie de comandos en la computadora. La imagen lejana de Thundercracker volando entre dos Aerialbots fue reemplazada por un mapa.

-Shockwave reporta que hemos perdido dos estaciones de batalla y nuestra base principal en Altihex. También tenemos una falla de comunicación en una unidad de almacenamiento de energon en Polyhex. Las probabilidades indican que están bajo control enemigo.

-Ya veo,- dijo Megatron pensativamente mientras se frotaba la barbilla. –Es inútil lamentarnos por lo perdido. Nos concentraremos en evitar que los Autobots avancen un solo mecano centímetro más. Soundwave, dale instrucciones a Shockwave para la reubicación de nuestras estaciones de combate. En cuanto al resto de ustedes, esperen mis instrucciones. Recibirán sus nuevas asignaciones en menos de diez breems.

-Pero Megatron… ¿vamos a dejar al traidor volar libremente con sus nuevos amigos?- preguntó Astrotrain.

-Thundercracker no irá a ningún lado. Está demasiado asustado para hacerlo. A partir de ahora quiero doble vigilancia en el puente espacial. Lo usaremos constantemente para reforzar nuestras posiciones en Cybertron. Soundwave, coordina a las tropas, excepto a los Seekers y a los Combaticons, y prepáralos para abandonar la Tierra de inmediato. Starscream, organiza turnos de vigilancia con Onslaught. Declaro la temporada de caza oficialmente abierta.

Gritos de aprobación se escucharon de nuevo. La idea de capturar al traidor y hacerlo enfrentar la justicia fue el estímulo de moral que los Decepticons necesitaban tras haber perdido importantes posiciones en Cybertron.

Los ópticos de Megatron brillaron maliciosamente. –Desmiémbrenlo, córtenlo en pedazos… pero quiero a Thundercracker vivo. Tiene que entender la gravedad de su crimen antes de enfrentarse a la muerte.

Starscream se levantó del suelo y miró triunfalmente al único Decepticon que no había tomado parte en la algarabía general.

Skywarp desvió la mirada. No podría haber enfrentado a nadie en ese momento.

Continuará.