Capítulo 14. Paso del tiempo parte 1 (Regreso del viaje y antes de navidad)


Regreso del viaje.

Llegarían a las 10 de la noche a la ciudad, se acomodaron en sus asientos, el sol estaba preparándose para dormir como diría Christa y ahora en casi a unos pocos días de navidad eso pasaba más temprano que en época de verano, había comprado en la estación comida, Mikasa se le antojo el takoyaki que vendía una viejita y Levi termino comprándolo para los dos junto con los refrescos.

"Cumpla su promesa jefe, cuénteme su historia" – ella abría el paquete tamaño extra grande el cual contenía su comida, para una mujer normal que cuidará su apariencia ese tamaño de comida seria inaudito y prohibidísimo ingerir.

"Apenas nos estamos sentando, vas a comer y ya quieres que empiece, no llegaré a la mitad del viaje cuando ya te haya contado mi infancia" – él hacía lo mismo que ella, pero el tamaño de su comida era mediano, algo que podría considerarse poco para un hombre.

"Tan abuffida fued tu vidaf" – decía una Mikasa con una bola de takoyaki en la boca.

"Mikasa no seas asquerosa, cierra la boca y no hables mientras comas" – ella lo siguió molestando pasando otra bola y hacer lo mismo un "anfda, cuefta" le hizo abrir la boca antes de terminar ensuciado por la comida babeada de Ackerman.

"Bueno soy Levi Lance Rivaille, casi 28 años, mi segundo nombre no me desagrada pero no me ubico que me llamen así porque casi nadie se refiere a mi de esa manera, mis padres fueron profesionistas, mi madre abogada de ascendencia japonesa y mi padre originario de Francia era profesor química y física de una de las preparatorias más prestigiosas a la que fui más adelante, creo que de él me gusto la química, fueron buenos padres aunque entre semana casi no convivía con ellos por sus obligaciones, sólo los fines de semana y vacaciones convivíamos tiempo completo y eso si ellos no tenían demasiado trabajo, si no podían cuidarme como sea no lo pasaba mal siempre me cuido con mucho cariño mi nana, teníamos una posición económica bastante holgada y aunque no éramos muy expresivos o el tiempo no estaría mucho a nuestro favor sabíamos que nos queríamos y respetábamos mutuamente"


(Levi a los 7 años)

Un pequeño niño de carita redonda se frotaba los ojitos demasiado temprano para su edad, eran las 06:30 am de un sábado soleado y a sus 7 años no era capaz de levantarse más tarde y lo hacía enojar, NO PODIA SER COMO LOS OTROS NIÑOS y lo peor es que a esas horas sus padres estaban dormidos, su padre trabajaba hasta tarde y su madre había llegado temprano ayer a la casa pero veía que traía montañas de papeles que eran sinónimo de que no estarían poniéndole tanta atención como quisiera, ella decía que si no hacía eso no podría pagar la comida, la escuela y la casa, él quería más tiempo para que jugarán con él pero le habían dicho que no fuera egoísta, y lo aceptaba al final porque su padre después de lo que decía su mamá mencionaba la frase "un poni para navidad" y él olvidaba todo y hasta le acercaba más papeles a su mamá, un pequeño caballo era su sueño y sus padres se lo regalarían, vivían en una casa grande a las afueras de la ciudad a unos 10 minutos de un campo ecuestre donde le había dicho su papá que el animal dormiría pero que podría verlo todas la veces que quisiera, aún así quería que sus papás le apapacharan, pero volvió a sonreír de inmediato, sus padres le habían dicho que no los despertará temprano, pero no que no podía entrar a su recámara, les daría una sorpresa, el pequeño niño avanzó a gatas de la cama y se sentó en la orilla, su nana le decía que era un lindo niño pequeño, pero en el salón le decían enano y que no alcanzaba a sentarse en la cama y apoyar los pies, ÉL PERFECTAMENTE PODIA APOYAR SUS PIECITOS EN EL PISO.

Abrió la puerta creyendo que no lo habían visto, pero su padre había abierto un ojo cuando escuchó el girar de la chapa, como en las películas viejas de comedia que hablaba sobre espías venia un pequeño niño en pijama de escudos de armas y espadas, de cabello negro alborotado y lacio, unos enormes ojos negros llenos de brillo e inocencia, manitas algo regordetas las cuales sostenían un osito de felpa y mejillas rosas y algo llenitas, era el aspecto de un "niño adorable" cosa que no se atrevería a decir en voz alta, pero que cada vez que lo miraba tenía que reprimir para no sacarlo enfrente de su esposa pues él quería que ella le dejará de decir bebé y para ello debía no mostrar flaqueza contra ese montón de travesuras y curiosidad encarnadas en un niño que se movía a su cama, amaba tanto a su hijo, era el regalo más perfecto que su mujer le dio y por el cual trabajaba mucho para sacar a ambos adelante y su mujer hacia lo mismo, era un sueño hecho realidad esa familia; su mujer le toco la cara, ella estaba despierta dándole una sonrisa, él solo le dijo "Levi atrás" y ella entendió que su bebé venia en plan de hacerles una visita sorpresa, sin saber que él pobre seria el sorprendido, ella solo respondió "cosquillas" y su esposo le guiñó el ojo en aprobación, y cerraron sus ojos, el pequeño Levi se había acercado a la cama y subió por el espacio que había entre sus padres, y cuando terminó de acomodarse en medio de ambos pasando un brazo de cada uno sobre si mismo grito de la impresión pero de inmediato lleno el cuarto de sonrisas fuertes y agudas, sus padres le estaban haciendo cosquillas y el pataleaba y reía.

Después de que el niño necesito bañarse con ayuda de su papá porque le había ganado el hacerse pipí en el pantaloncito de su pijama, se vistió y bajo a desayunar, su nana estaba sirviendo su desayuno favorito hot cakes con chispas de chocolate y vaso enorme de leche fría, sus padres comían en su lugar algo que le llamaban huevos estrellados con tocino y pan, a él también le gustaba porque su nana se los hacía con forma de carita sonriente, pero hoy le había hecho su desayuno favorito.

"Levi, acuérdate que te tienes que arreglar, hoy iremos a ver la escuela de karate que quieres, ¿pero estas seguro, tienes 7 años?" – decía su padre mientras tomaba jugo y dejaba de leer el periódico.

"Si, en la escuela me dicen enano y que no seré fuerte, pero vi una película donde un enano practicaba artes marciales y les ganaba a gente más grande" – decía primero inflando sus mofletes y después con la carita de determinación de un niño de su edad.

"Pero bebé, el tipo de esa película en si era un enano y ya era adulto, tú tan sólo tienes 7 años eres pequeño y puedes crecer" – decía su madre mientras le despeinaba el cabello y le sonreía con calidez, era la sonrisa que su papá decía que era capaz de calentar un corazón más que la luz del sol directo.

"Yo no soy pequeño"

Y eso los hizo reír tanto a los padres de Levi como a su nana.


Una pelinegra se destornillaba de la risa.

"Jajaja ¿querías de verdad un poni? jajajaja" – Mikasa tenía un ataque de risa, imaginarse a un chibi Levi de 7 años intentando montarse a un animal "grande" era hilarante, se imaginaba al niño batallando, era adorable imaginarse la imagen pero no por ello menos divertida – "¿tienes alguna foto de esa época?" – se secaba las lágrimas e intentaba no reírse porque le dolía el estomago.

Levi gruño.

"Anda, si tienes una foto muéstramela"

"Aunque tuviera una no te la mostraría, yo no tengo una foto de cuándo tuve a Auruo, en realidad no era un poni era un caballo normal pero que me regalaron de pequeño, me gustaba ir a montar los días nublados junto con mi madre hasta que ella murió cuando tenía 11 años de un ataque cardiaco fulminante, cuando mi papá se entero que estaba en el hospital fue enseguida a mi me avisaron en la escuela y me llevaron para allá, ahí mi padre me dijo que mamá había muerto de una enfermedad cardiaca que ella no sabía que tenía, ya estudiando en la universidad investigue que como no se presenta de la misma manera los ataques al corazón en las mujeres que los hombres hay más probabilidad de morir en el primer ataque una persona del sexo femenino que del masculino, bueno después montaba casi a diario hasta que entre a secundaria con sistema de internado hasta la preparatoria que regresé a vivir con mi padre al cual le dieron otro empleo en la universidad y dejo la preparatoria, fue asesor adjunto con Dot cuando estaba esta dando sólo clases para la maestría, en la preparatoria conocí al fastidioso de Erwing, Hanji y a Petra"

"Perdón si te hice recordar la muerte de tu madre"

"No tienes que hacerlo, el poco o mucho tiempo que pase con ella fue de calidad, no sentí arrepentimientos cuando me entere de su muerte ni tampoco cuando falleció mi padre en mi primer año de universidad, después de la muerte de mi madre fue difícil hablarnos como antes, teníamos el mismo carácter, mi madre era la que rompía la tensión o como decía "nos sacaba a tirabuzón las palabras", ella siempre me preguntó que me pasó cuando cumplí 10 años que cambie de alegría a ser un amargado como su esposo, él sólo contestaba "genética" y ella solo se irritaba o bufaba, mi padre falleció de muerte natural mientras dormía, no sufrió porque cuando lo fui a despertar el tenia una cara serena en el rostro, quienes me ayudaron a organizar el funeral fueron los padres de Erwing"

Levi le comentó que en un inicio Erwing y él se habían odiado a muerte desde el primer día, el rubio venia con la mentalidad de que tenía todas las de ganar por ser hijo de padres dueños de una compañía farmacéutica que lo habían metido a la mejores instituciones privadas pero que el pelinegro echó por tierra por haber obtenido la puntuación más alta en el examen de admisión, su guerra "por ser el mejor" duro hasta el primer semestre, al pasar a segundo se hicieron las asignaciones de grupos en ese entonces cambiaron a alumnos del grupo B al A donde estaban ellos y se integraron Hanji y Petra, ellas unieron a esos dos chicos problemas, le comentó como habían metido alcohol más de una vez a la institución y se habían puesto ellos dos una borrachera en el laboratorio a la salida de la escuela, más de un alumno comentaría después de que en ese lugar se oían voces y que a lo mejor habitaban fantasmas, ellos solo se reían de eso, también varias veces fumaron y corrían apuestas sobre peleas, ambos habían entrado tanto al club de karate y al de kendo llegando a ser capitanes y ganar los torneos de esos años , tenían un record a la fecha de 99 peleas 47 victorias para Erwing y 52 para Levi.

"Bueno eso es todo lo que te contaré hasta ahorita, de la universidad prefiero no decir nada, aunque fui alumno modelo junto con eso dos en la ingeniera antes de casarme hice bastante cosas para avergonzarme pero que Hanji de seguro guarda evidencia en alguna parte, a la edad de 21 me case mientras estudiaba con mi la única mujer que he amado".

"No es mucho pero tampoco es poco, creo que ahora conozco más de ti y con eso me conformó, pero ¿quién diría que el gran Dr. Levi fuera una fichita para beber en la escuela, fumar y correr apuestas eh?" – decía con voz maliciosa.

"Querida, uno que es talentoso puede cubrir varios aspectos buenos o malos de la vida y salir airoso" – el aire de suficiencia le hacía querer molerlo a golpes a Mikasa.

Quedaban casi 2 horas y platicaron de los resultados del viaje, firmarían el contrato de inmediato con ellos, hablarían con Erwing y Dot mañana temprano para que llamaran al abogado de la compañía y revisar los términos, miraban que se veía un buen futuro para la empresa, estaban también planeando programar visitas para visitar otros proveedores de materia prima como los fabricantes de la maquinaria y equipo; también tenian en mente más Levi que Mikasa el tramitar pasaporte y visa para ella pues por cómo estaba la situación del embarazo de Hanji a lo mejor ella tendría que salir fuera del país con Dot o con él para ver la maquinaria que comprarían o tomar los cursos de mantenimiento o entrenamiento que daban dentro de las instalaciones de los fabricantes.


23 de diciembre

Estaba todo el centro comercial lleno, había pedido permiso para salir temprano NO HABIA PAGADO LOS REGALOS PARA ANNIE, CHRISTA, REINER, YMIR, BERTHOLT, HANJI, ERWING, DOT Y EL ENANO, aunque en su momento dejó anticipo para cada uno se le había pasado la fecha de pago, temía que ya hubieran vendido algunos de los regalos que había escogido, tenia los regalos para sus familiares incluido el "cuñado" cargando en bolsas de papel de colores dorados con rojo y verde, pero los de sus compañeros de trabajo no, nunca antes había sentido la necesidad de regalar algo hacia otras personas que no fueran sus más cercanos pero los Smith, su profesor de universidad y Levi se habían hecho un lugar especial en su corazón en poco tiempo, el respeto, la admiración, la responsabilidad y confianza junto con la tenacidad e inteligencia de cada uno de ellos le hacían sentir que trabajaba no solo con los mejores ingenieros químicos del mundo en la actualidad (aunque no lo dudaba ni un poco y más de Dr. Dot Pixis) los cuales la trataban como su amiga e igual, le enseñaban, pedían su opinión y aclaraban dudas sin hacerla menos, querían que ella creciera profesionalmente para que pronto los alcanzara a la cima así lo externo el Dr. Pixis pues miraban el reflejo de su juventud, eso la lleno de orgullo, se dirigió directo a la tienda donde tenía separado el regalo de sus 4 compañeros de trabajo y casi salía todo perfecto, hubo un regalo que si había salido a la venta, era el regalo de Levi y eso la desanimó, había batallado bastante para elegirle algo al enano gruñón.

Maldecía haber caminado por casi 2 horas en el centro comercial y no encontrar nada que le gustará, sentía que Levi merecía algo más que una camisa, corbata o artículos de belleza masculina o un juego de mancuernillas de marca reconocida, sabía que tenía por montones pues hasta la fecha era raro que repitiera un atuendo, según le había dicho Erwing era peor que una mujer en cuestión de ropa, que tenía una habitación completa en su departamento adecuada como armario con espejo y sillón incluido, Levi sólo se defendía que no era un sillón sino una silla cómoda y que en un espacio así podía tener todo ordenado, limpio, colgado y a la mano cuando lo necesitará, iba caminando hacia la calle, estaba desilusionada, cansada y pensando en resignarse en buscar algo especial a "Heichou" como le dijo un día por teléfono Hanji a Levi cuando les preguntó cómo les había ido, además de pasarle otro dato sin que este escuchara y que le intereso en demasia, Hanji se oía jovial aunque de repente se quedaba en silencio la línea, señal les decía Erwing en la oficina que iba a vomitar, regresando ella le explicó que era un apodo hacia Levi de cuando era un vándalo en la escuela secundaria pero que en la prepa lo volvieron a usar cuando un ex compañero le reconoció huyendo despavorido de él, pero ahora tenía que debatirse en comprar algo de los enormes escaparates de las tiendas de marca cuando de repente vió una tienda de antigüedades, sintió que debía ir para allá, algo la atraía y no se arrepentiría por nada al salir, ella tenía una sonrisa radiante, encontró algo mejor que lo que escogió primero.


24 de diciembre (Departamento de Levi)

"¿Has pensado en lo que te dije de verdad?, ven a mi casa mi padre quiere saludarte y mi madre me dice que si vas te hará tu postre favorito" – decía un Erwing por el teléfono, el día 24 y 25 lo habían dado libre en la empresa, no solo a las oficinas centrales sino a las divisiones de medicina de especialidad, homeopática y ahora la futura división de alimentos infantiles que aunque ahora eran pocos esperaban iniciando el año empezar a contratar más gente.

"Ya te lo dije 5 veces" – un Levi con pijama negra de seda estaba sentado en su sofá negro de una pieza de su estudio fumándose un cigarro y bebiendo un trago de whiskey – "estaré bien, deja de preocuparte por mi como si fuera tu hijo o tu hermano, sobreviviré a esta época del año y también al 31, no soy una nena" – estaba harto de la actitud de su amigo que se preocupara de que no hiciera una locura a finales de año, cierto es que los años anteriores si se deprimía y aceptaba la invitación, pero este diciembre se sentía raro, una parte de él sentía que ya podía avanzar un poco y dejar el estado de duelo para esas fechas y mejor recordar los momento bellos que vivió con una mujer de cabello rubio y ojos castaños sin necesidad de que lo atacará sin piedad el dolor de que la perdió, a lo mejor era como decía su amigo psicologó, el tiempo a veces tarda en sanar pero nunca deja la herida abierta para siempre.

"Está bien como quieras, pero si cambias de parecer no dudes en venir aquí siempre serás bienvenido, eres parte de mi familia"

"Ya entendí Erwing joder, déjame en paz" – si seguía así lo iba a irritar y mandar su estado de ánimo a la mierda.

"Yo también te deseo una feliz noche buena y navidad Grinch" – decía aguantándose la risa.

"Igualmente, pero creo que lo de "noche buena" serán puras intensiones señor abstinencia por 3 meses" – ahora venía su venganza, su querido hermano y amigo había prometido no tocar a Hanji para que no hiciera ningún esfuerzo, pero si tan solo al llegar del viaje ya se miraban los estragos, ahora podía joderlo a él.

"Bastardo".

"Lo que digas, pásales a todos mis mejores deseos y dile a Hanji que no coma tanto ni se le ocurra ingerir alcohol, si en si creo que sus funciones mentales del pobre niño o niña pueden estar en tela de juicio con sus genes con alcohol la mezcla seria nociva para la humanidad" – decía con una leve sonrisa en los labios.

"Ok, le diré a Hanji que le deseas una feliz navidad y año nuevo y cuando pueda ponerse en pie o le diga el doctor que puede hacer algunas actividades te abrace hasta dejarte azul y ahora si seas oficialmente un pitufo"

"Vete a la mierda Smith"

"Como sea, y Levi" – ahora había un tono de seriedad y nostalgia

"Mande"

"Felicidades por parte de todos"

"Gracias, nos vemos el 26" – y colgó, se dormiría temprano, la llamada de Erwing era la que le faltaba ese día para poder dormir, antes era la de él, su otro amigo y su nana, pero hace 2 años la mujer había fallecido, aunque en la mañana recibió un mensaje por correo de Dot por el mismo motivo que la llamada de Erwing.

Hoy como todos los años Levi se iría a dormir a las 08:30 pm antes del 25 de diciembre.