Destino
-Brian, hijo¿Cómo te sientes?-preguntó una mujer vestida de negro a un pequeño que permanecía sentado en el umbral de la puerta con su mirada ausente-saldremos adelante ya verás-dijo pasando su mano sobre su cabello largo y rojizo.
-Lo extraño-logró decir el pequeño en un susurro
-yo también-sus ojos grisáceos se cristalizaron tan sólo al oírlo, se dio media vuelta tratando de retener las lágrimas, cosa que ya no le fue tan difícil después de haber llorado tres días desde el incidente que había ocurrido con su esposo.
Todo comenzó cuando iban pasando en la plaza central esperando que alguien les diera albergue ya que el frío comenzaba a arreciar y no querían que su hijo se enfermara, pero nadie les dio asilo, todo mundo se veía agitado y les cerraban las puertas en la cara gritándoles que no aceptarían unos asquerosos ladrones irlandeses. No entendía por que les llamaban así hasta que Omalaya les explicó que los ministros habían sentenciado hacía unos años a una familia irlandesa por robar oro de su casa, fueron ahorcados sin tener un juicio.
-"debimos quedarnos en casa"-se dijo la mujer mirando a su pequeño con tristeza, ahora estaban sólos, tan sólo por que pensaron que al que llamaban "nuevo mundo" era mejor, el lugar de las oportunidades le decían.-"el lugar de las desgracias"-no sólo había presenciado la muerte de su esposo por intentar ayudar a la hija de Omalaya que había sido condenada por brujería, ahora les acusaban por ser los causantes del desastre que hubo después de la ejecución.-"imbéciles ¿Cómo demonios creen que pudimos hacer eso después de mi pena?"-una mano se recargó en su hombro invitándola a entrar
-déjelo, es un chico fuerte lo superará-Omalaya la invitó a sentarse en su humilde mesa ofreciéndole una taza metálica con leche caliente-beba esto se sentirá mejor-la mujer aceptó con una leve sonrisa, Omalaya miró por una ventana al creer ver que algo se movía, pero sólo era el viento que jugaba con las ramas de un árbol-¿ya comenzó a nevar? no me había percatado
-si, empezó desde que cantó el gallo-contestó la mujer en un suspiro
-debería dormir un par de horas aunque sea
-no puedo, tengo miedo que en cuanto cierre los ojos llegue alguien a quitarme lo único que me queda-miró hacia la puerta donde se encontraba su pequeño
-Se por lo que esta pasando-tomó en modo de apoyo la mano de la mujer-yo también he perdido mucho…
-¿y que es lo que le da fuerzas? Si tiene una receta para ello debería dármela por que…yo ya no se que hacer
-No hay ninguna receta, tan sólo trato de ser optimista, tengo fé que todo lo que esta pasando es por alguna razón-la mujer rió incrédulamente
-¿que razón puede ser el que maten a mi esposo y que maltraten a su hija y se la roben?-dijo la mujer con dureza, Omalaya suspiró cansadamente
-Aún no lo se Clare , aún no lo sé…-la mujer se sintió avergonzada por la manera en que le había contestado.
-discúlpeme, después de todo ha sido el único que se a portado bien con nosotros no debería hablarle así en su propia casa-se alejó caminando hacia el lado contrario de Omalaya.
-no es ninguna molestia, después de todo…es mi culpa que se encuentren en esta situación…
-no se culpe, no fue su culpa…fue la decisión de mi esposo, el quiso ayudar…estoy segura que el no se arrepiente.
-Gracias-la mujer hizo una media sonrisa mientras se cruzaba de brazos
-por cierto, aún no me ha dicho por que a empacado sus cosas
-pienso que es hora de irme, las cosas se pondrán más feas será mejor cambiarme a un lugar donde no haya tantos problemas, y en el proceso buscaré a mi hija donde quiera que este…además mis tierras están perdidas totalmente, no tengo ya dinero con que pagarlas, la gente ya no quiere hacer negocios conmigo, me creen un engendro-sonrió irónicamente
-si quiere nosotros podríamos acompañarlo en el viaje, de todos modos no tenemos a donde ir y además no nos quieren aquí así que…
-si eso desea por mí no hay problema, es bueno tener compañía en los momentos más difíciles-Clare miró a su hijo titilando.
-Brian entra a casa a comenzado a hacer mucho frío-el niño se levantó pero no entró, algo más había llamado su atención, su perrito comenzó a ladrar alertando a la mujer, caminó hacia la puerta topándose una escopeta que inmediatamente le apuntó a su rostro, Clarie contuvo la respiración por el susto.
-¿Qué suce…?
-Vaya, Omalaya Pain que sorpresa así que era usted el que escondía a estos maleantes…
-Huele a conspiración ¿no cree usted señor Barner?
-ciertamente-Omalaya buscó con su mirada su arma de cacería, pero esta para su desgracia estaba colgada junto a la puerta-ni si quiera lo piense
-¿Qué hacen en mi propiedad?-Omalaya se levantó amenazante pero no se alejó más que la mujer ya que otro escopeta le detuvo, el niño se agarró a la cintura de su madre quien lo sujetó con fuerza
-ya no lo será en unos días-miró a la mujer haciendo una mueca-No es posible, que falta de moral tienen los irlandeses, tan sólo unos tres días y ya se está revolcando con otro-rió el más grande de los hombres y todos le imitaron
-respete a la señora-contestó Omalaya a regañadientes mientras la sangre de su cabeza hervía
-Como sea, no venimos a juzgar su…vida intima Omalaya-dijo el juez Barner arrugando la nariz, Omalaya miró su rostro y notó que aun conservaba las cicatrices que Charity le había hecho.
-pero si venimos a juzgarlos por los crímenes de conspiración y herejía al impedir que una ejecución se llevara a cabo
-Sabe bien que nosotros no tuvimos nada que ver-respondió la mujer con una mirada de odio hacia esos hombres
-tal vez sí…tal vez no…como sea el pueblo quiere que alguien sea condenado y quienes mejor para eso que los ladrones irlandeses y el padre de una bruja fugitiva…por cierto…¿Dónde esta?
-no tenemos idea, y si lo supiéramos jamás se lo diríamos
-es una lástima…por que así tendría el honor de morir junto a su preciado padre y a su amante con su bastardo-la mujer dejó escapar un chillido de horror
-haga lo que quiera conmigo pero a ellos déjelos…-no pudo terminar ya que uno de los hombres del juez le golpeó en el estómago
-¡No interrumpa!
-¡nadie les creerá diremos lo que nos han dicho…!-el juez la calló de una bofetada
-Nadie sabrá nada por que ustedes no vivirán para contarlo, nosotros volveremos como héroes al haber capturado a los responsables de la explosión y del escape de la bruja-hizo una sonrisa maquiavélica erizando los cabellos de Omalaya-por desgracia ustedes dieron mucha pelea por lo que tuvimos que matarlos para salvar nuestros pellejos, no habremos tenido opción y así se habrá hecho justicia.
-Son unos malditos
-no señor Pain, se equivoca, al contrario somos los servidores del Señor nosotros solo hacemos que sus reglas se cumplan en la tierra, castigamos a los rebeldes que ponen en peligro nuestro dogma.
-está loco- Clare ayudó a que Omalaya se incorporara temblando por lo que fuera a suceder.
-¿lo hacemos aquí mismo señor?-preguntó uno de sus hombres, era el mismo que había cazado a Charity días atrás, era el Ministro Grint.
-nunca me han gustado los interiores…sería preferible que se hiciera fuera
-¿Dónde?
-junto al granero, cerca de ahí fue donde esa brujilla me hizo esto-pasó su mano por sus cicatrices-¿no es así Omalaya?-Omalaya y compañía fueron llevados a empujones hasta el granero, el perrito del niño no dejaba de ladrar de manera insistente mordiendo el pantalón de el más joven de los tipos que iban a matarles.
-Estúpido animal-se acomodó su escopeta y apunto al perro que no dejaba de ladrarle
-¡NO!-gritó el niño tratando de safarse de su madre en cuanto escuchó el disparo
-Ya era hora que alguien callara ese animal-dijo el juez a la vez que la sangre del animalito se regaba en la nieve
-Me lo regaló mi padre…prometí que lo iba a cuidar…-dijo el niño entre sollozos aferrándose a las faldas de su madre
-lo sé cariño…lo sé-la mujer consoló a su hijo estrechándolo aún más fuerte a su cuerpo-"Dios mío por favor salve a mi hijo, nunca más le pediré algo en la vida…sólo concédame ese milagro…"
-Aquí-indicó Barner empujando a sus tres víctimas al lado del granero. Clare sostenía a su hijo con fuerzas girándolo hacia ella para que no viera nada. Omalaya tomó la mano de la mujer tratando de tranquilizarla, ella se relajó respirando más lentamente esperando que pasara lo que pasara fuera rápido.
-Alinéense-ordenó Grint a sus otros dos cómplices, sólo el juez no tenía un arma para la sentencia. Se escucharon la manera en que cargaban las armas al momento de alistarlas.
Clare cerró los ojos esperando con angustia la explosión del rifle, al contrario de Omalaya que les miraba a los ojos con intenso odio, su respiración se aceleraba más conforme pasaban los segundos
-apunten…-indicó Grint, Omalaya apretó más la mano de Clare correspondiéndole de la misma manera.-fue…
¡bang!-se escuchó un disparo. Clare no pudo evitar gritar en cuanto lo escuchó.
-.-.-.-.-.-.-.-
Todo había sucedido tan rápido.
Después de cruzar el portal se apresuró para buscar a su padre, pero por desgracia no estaba sólo,tenía problemas, logró escuchar como iban a matarlos llevándoselos junto al granero. No podía permitirlo. De pronto la adrenalina la invadió al mirar el rifle que colgaba en la pared tomó las balas de recarga y salió inmediatamente en busca de sus captores. Prefería condenarse de por vida a permitir que algo le pasara a su padre o alguien más.
Se detuvo a una distancia considerable esperando que no la vieran, vió que el arma estaba cargada y apunto al hombre que estaba dando órdenes.
-¡Apunten!- Se dio valor para jalar el gatillo recordando con rencor la manera en que le habían tratado, la manera tan injusta en que les habían acusado.
El eco del disparo resonó en su cabeza al darse cuenta que había dado un tiro certero, jamás pensó que un día tendría que llegar a cometer un acto como ese.
-justo a tiempo-se dijo ella misma al mismo tiempo que el hombre caía de bruces al suelo-Entiendo, esto es algo que tengo que hacer….por eso debo estar acá…
-.-
Clare abrió los ojos y al ver que ellos estaban bien se preguntó de donde había salido la bala, su sorpresa fue tal cuando vió que el ministro Grint caía al piso ante las miradas confundidas de sus colegas
-¿Qué ray…?-al girarse vieron la figura de una chica que sostenía un arma con humo saliendo del cañón, ella se veía asustada por su hazaña, pero no les quitaba de vista a los hombres que le miraban aún confundidos
-¡es la bruja ¡Mátenla!-ordenó El juez con voz ahogada. Sus hombres iban a obedecer pero Omalaya les tomó por sorpresa cuando se lanzó hacia uno de ellos
-¡Clare, Brian¡Agachensé!-la mujer se tiró al suelo junto con su hijo. Charity por su parte cargó de nuevo el arma de caza de su padre y disparó dándole en la pierna a uno de los hombres, este gritó de dolor cayendo al piso, Charity aprovechó para acercarse más mientras cargaba de nuevo el arma. Mientras su padre seguía peleando por el rifle con uno de los hombres.
-¡Cuidado!-gritó Clare cuando el hombre que estaba tirado iba a dispararle a Omalaya, Charity se dio cuenta y dio otro tiro certero al pecho del hombre. Corrió al lado de Clare para ver si no estaba herida.
-¿se encuentra bien?-la mujer asintió mientras Charity cargaba de nuevo su arma, hacía lo posible para mantener la calma, mentalmente trataba de ignorar que había matado a unos hombres.
-¿Dónde aprendiste a…?
-Los beneficios de tener un padre cazador-dijo apresuradamente apuntando al hombre que peleaba con su padre, cuando ya lo tenía en la mira otra arma se disparó pero esta vez no fue Charity ni el hombre con el que Omalaya peleaba ni el mismo Omalaya, esta vez había sido el juez Barner que había sacado una pistola de su saco.
Ante la distracción Omalaya logró quitarle el arma a su oponente dándole un culetazo en su nuca dejándolo inconsciente y sangrando un poco de la cabeza.
Omalaya se asustó cuando Clare comenzó a gritar pensando que le habrían dado a ella o a Brian, pero para su sorpresa no era ninguno de ellos los que estaban heridos, si no su propia hija.
Estaba tirada sobre sus rodillas apretándose su estómago que chorreaba sangre.
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-¿este …era …mi destino¿sólo así¿Todo termina acá?-pensó entre convulsiones mientras unas lágrimas salían de sus ojos.
-No… aquí todo empieza- escuchó Charity que le dijeron en susurro, sintió como si unas manos invisibles tocaran su rostro con mucha calidez intentó sonreír cuando supo de quien era esa voz-¿…madre?
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Omalaya miró la escena horrorizado sin saber como actuar, iba a correr hasta ella pero un segundo tiro le llegó de lleno al pecho de su hija derribándola totalmente.
Clare lloró aún más horrorizada cuando la chica calló llena de sangre a su lado, haciendo el inútil intento de reanimarla. Estaba tirada con los ojos abiertos mirando al lado del granero.
-¡Hija!-escuchó el arma del atacante tras de sí, al parecer estaba recargándola, Omalaya en un rápido movimiento disparó al juez obligándolo a soltarla, le había dado en el hombro izquierdo.
-¡Malditos sean todos ustedes!
-¡Hazlo Omalaya¡Hazlo y serás condenado! No sólo por haber escondido a una bruja, por resistirte a la justicia y evitar que se sentencien a estos ladrones irlandeses, si no por matar a los máximos ministros de Salem!-el hombre intentaba verse amenazante, pero el miedo que le salía en la voz no era muy convincente.
-¡Preocúpese por su propia condena cuando tenga que rendirle cuentas al señor al haber asesinado a tanta gente por injurias y falsedades!-Omalaya terminó por darle un tiro en la cabeza.
Miró un rato el cuerpo del hombre que acababa de asesinar y contrayendo cada músculo de su cuerpo se contuvo para llorar, al girarse no pudo evitar estallar en lágrimas al ver a su querida hija encharcada en su propia sangre.
-Charity…mi pequeña…mi hijita…-caminó con pies pesados hasta ella soltando el arma para tomar en su lugar a su hija entre sus brazos, pegó un grito ahogado al aire desgarrando el corazón de cualquiera que lo estuviera mirando.
El hijo de Clare se desprendió de su madre mirando algo verde que se movía cerca del granero y temió que de nuevo les fueran a atacar así que una vez más se abrazó a su madre tratando de no ver a los muertos que estaban a su alrededor.
-.-
-Don…es mejor que nos vayamos, no podemos hacer nada aquí-pidió Leo al tratar de levantar a su hermano
-es mi culpa….es mi culpa…si hubiera detenido toda esta locura desde un principio nada de esto estaría sucediendo.
-Don basta, tenemos que volver
-April…¿Qué habrá sido de ella?-preguntó Mike con un par de lágrimas en los ojos. Nadie le respondió, todos temían lo peor.
-Vamos te ayudamos-Raphael se ofreció amablemente con un leve sentimiento de culpa al recordar la discusión que habían tenido hacía unos minutos cuando apenas decidían sobre el destino de Charity…y ahora esto.
-debo verla…¡quizá aún hay tiempo!-Don tuvo la intención de safarse e ir hasta donde se encontraba Charity pero sus hermanos le detuvieron
-Don, mira, mira bien…ya no hay nada que hacer-Don miró de nuevo y pudo divisar la cabeza de Charity colgando de los brazos de su padre con su vista dirigida justamente hacia ellos…había quedado con los ojos abiertos, su semblante parecía tranquilo como si no pasara nada, pero bastaba con mirar sus ojos para entender que ahí ya no había nada, no había dolor, sufrimiento, alegría…nada, ella estaba muerta.
Don se soltó a llorar al romperse toda esperanza que aun albergaba en su corazón.
-vamos hermano-entre Leo y Raph se llevaron a Don y Mike iba tras ellos tratando de evitar escuchar los gritos del padre de Charity, tan sólo escucharlo erizaba la piel.
Después de que cruzaron el portal este se extinguió de repente.
-orale ¿Qué pasó¿no que duraría varias horas?
-Mike…ahora no-depositaron a Don sobre la cama mientras escuchaban pasos apresurados subir las escaleras
-Bien¿Qué les diremos¿Qué fallamos sin haberlo intentado¿Que no pudimos hacer nada por ella ni por April?-Don apretó los puños escondiendo su cara entre ellos, en eso la puerta de abrió
-No se que demonios habrán hecho pero sirvió, April comenzó a verse mejor hace unos pocos minutos-dijo Casey con una sonrisa en la cara, que se le fue cayendo conforme veía a sus amigos-¿Qué¿Dije algo malo?
-¿en…en serio¿April está bien?-preguntó Mike interesadamente
-si…¿Por qué¿sucedió algo malo?-todos agacharon su cabeza mirando a Don de reojo
-ella…murió…-susurró Don a lo bajo-murió y April se recuperó…¿Qué sentido tiene eso?
-cierto¿no que eran parientes?-preguntó Mike confundido
-bueno….después de todo sólo era una teoria-dijo Raph alzando los hombros
-pero…no, no debió ser así¿Qué caso tenía entonces?-insistió Don con un revoltijo en la cabeza
-quizá ese era su destino, desde un principio se marcó que ustedes se conocieran para que todo esto pasara…-intervino Splinter atravesando el umbral de la puerta
-pero ¿Por qué, en que ayuda a vivir a April la muerte de Charity….es tonto…es ilógico…no tiene sentido.
-tal vez…-intervino Leo-tenga más sentido de lo que nos podemos imaginar…
-.-
Al día siguiente.
Un par de sombras oscuras permanecían de pie en el bosque junto a un par de cruces de madera con algo inscrito en ellas.
-Ya debemos irnos antes de que empiecen a buscarnos Omalaya.
-Lo siento…aún se me hace increíble que jamás volveré a ver a mi pequeña….
-lo sé, yo siento lo mismo con mi Wallas
-ya no se en que creer…pensaba que las cosas pasaban por algo…pensaba que todo lo que nos sucede bueno o malo es por una razón, cuando murió mi esposa quise pensar que había sido para hacerme un mejor padre, para conocer mejor a mi hija, para criarla de la mejor forma posible…- dijo apretando sus ojos y remarcando sus ojeras que se le habían formado, se veía diez años más envejecido.
-y lo hizo Omalaya-interrumpió Clare-gracias a eso su hija nos salvo la vida era una chica muy valiente…
-debió haber sido de otra forma…
-quizá, pero como sea ella se sacrificó por nosotros y debemos estar agradecidos por ello-tomó del brazo a Omalaya para alentarle-ahora nuestro deber es hacer que su esfuerzo valga la pena…así como el de Wallas.
Omalaya dio un hondo suspiro mirando las cruces.
-¿Hay algo más que le preocupa Omalaya?
-no…sólo me pregunto donde habrá estado todo este tiempo¿de donde Salió tan repentinamente?
-es un misterio que se llevó consigo.
-si, pero…se me hace increíble que después de días de desaparecida volviera en el momento justo…
-quizá tenga razón Omalaya
-¿en que?
-quizá todas las cosas que nos pasan, buenas o malas, sean por alguna razón-Omalaya respiró cansado cambiando de tema
-creo que tendré que cambiarme el apellido, donde quiera que vaya me reconocerían por mi nombre.
-Puede cambiárselo si quiere, por suerte el de nosotros no es conocido por aquí, nadie sabe como nos llamamos en verdad, nadie se molestó en preguntárnoslo sólo éramos los ladrones irlandeses-Clare se sobó las manos nerviosamente por el atrevimiento que iba a proponerle a Omalaya-si desea puede ponerse el nombre y apellido de mi esposo…por un tiempo claro, sólo hasta que pasen las tempestades y encontremos un lugar seguro para establecernos.
-¿Habla en serio Clare¿no sería eso como…usurpar?
-de todos modos usaría un nombre falso y sólo tomaría prestado el nombre de mi esposo-Omalaya asintió con una media sonrisa - bueno…sólo será un tiempo.
-si…sólo un tiempo-ambos se alejaron de las tumbas persignándose por última vez para subir en una carreta alada por dos garañones, Clare miró la parte trasera de la carreta y miró enternecida a su hijo que dormía plácidamente como no lo había hecho en días.
Al alejarse el viento resopló tirando de la carreta una pluma de almohada que fue arrastrada hasta una de las tumbas que tenía tallado el nombre de Charity Pain dio un giro volando hasta la otra tumba que inscrito tenía el nombre del esposo de Clare.
Wallas O'Neil.
¿Fin?
Sin comentarios XD, lamento la espera y lamento que no saliera como quizás esperaban nñ , en fin ojala si no les hace vomitar le hayan tomado un pequeño gusto XD, espero se haya entendido el meollo XD y bue, esto es lo que más me tardó nñ, este era mi dilema que tantas veces me angustiaba ¿Cómo matar a Charity? XD.
En fin comentarios como siempre bien aceptados, críticas mal intencionadas, bue ¬¬, bue por que noXD tb échenlas que aun falta un cap más para criticar XD además me dará tiempo para investigarles y mandarles un explosivo, ántrax o alguna bomba bacteorologica, no soy vengativa XD buahaha
Byeces! Próximamente ¡el epilogo!
Todos¿todavía? noooooooooooooooXD
