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Capitulo XIII

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Un encuentro bastante peculiar…Si lo hubieras dicho…

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-¿Estas lista? –pregunta parado en la puerta del piso. Pone los ojos en blanco una vez más cuando escucha su respuesta.

-Cinco minutos más –grita desde la alcoba. El moreno gruñe y se cruza de brazos. Brownie a su lado resopla y se recuesta. Darien mira al labrador y se da cuenta de que había crecido una barbaridad en las últimas semanas. Está inmenso y habían tenido que comprar una cama para él, porque el animal comenzaba a ocupar demasiado espacio en la cama. Milagrosamente la rubia no protestó por ello y permitió que su mascota durmiera en su cama.

Al cabo de quince minutos más, la rubia apareció vistiendo un conjunto muy mono para invierno, incluido un gorro con la forma de un león. El pelinegro al verla sonrió, no tanto por lo hermosa y tierna que se veía, sino por el hecho de que por fin podrían irse.

-¡Por fin! –exclamó con una gran sonrisa.

-No exageres, no me demore tanto.

-Cariño, te esperé cuarenta minutos en la puerta –dice mientras salen y van en dirección al estacionamiento.

-Hubieras esperado en el sofá viendo la televisión, yo no te dije que esperaras en la puerta.

-Dijiste que demorarías solo cinco minutos más –dice entre dientes.

-¡Soy mujer! ¿Me creíste? –pregunta sorprendida al ver al moreno asintiendo, luego se ríe –Bien, bien lo siento.

-No importa, ha sido un error mío –enciende el coche y lo pone en marcha.

-Eso es –sonríe y bosteza- Además lo que me estás haciendo es inhumano Darien.

-Es la mejor forma de llegar a tiempo –explica de nuevo.

-Darien, son las seis de la mañana. Me levantaste a las cuatro y media. Estoy muerta de sueño.

-Puedes dormir ahora –dice sonriéndole de lado.

-No quiero morir. Si me duermo, te pueden dar ganas de dormir a ti también.

-Brownie no parece sufrir por eso – lo mira por el espejo retrovisor. El animal ha quedado fuera de combate por completo.

-Él es un bebe que necesita dormir.

-Amor, Brownie está inmenso. Con el tamaño que tiene es una blasfemia considerarlo un bebé.

-Él siempre será mi bebe. Y cuando tenga hijos, podré estar vieja, pero seguirán siendo mis bebés –el moreno la mira un segundo, sus zafiros ojos se oscurecen por el deseo momentáneo que siente, no era el deseo carnal, es sencillamente el deseo de poseer su alma.

-Lo sé cielo. Mamá me sigue tratando como un niño.

-Tú madre te ama, aunque con la cara que te cargas no me extraña. Seguramente nunca fuiste castigado.

-Eso no es cierto, me castigaron muchas veces –dice mientras se ríe.

-Tendré que preguntarle qué tipo de magia usaba para repeler tu mirada y tus sonrisas.

-Cariño eso solo funciona con mi madre. Ninguna mujer se me ha resistido hasta ahora –se ríe jactándose. Solo entonces se da cuenta de lo que ha dicho, un sudor frio recorre su espalda, y el finge concentrarse en la carretera.

-Uhhh así que ninguna mujer ¿eh?… –ella asiente mirando hacia fuera, maravillándose con el pintoresco paisaje –¿Y de cuantas estamos hablando?

-Solo de unas cuantas amor, no me hagas caso, tiendo a exagerar. Por cierto Sebastian, mi hermano mayor, es un mentiroso, no creas absolutamente nada de lo que te diga.

-¿Por qué? ¿Sabe algo que no quieres que sepa? –entrecierra sus ojos en su dirección. Con el semáforo en rojo el pelinegro aprovecha para mirarla.

-Oh cielo, de verdad no quiero ocultarte nada, pero…. solo ten cuidado de Sebastian, ¿De acuerdo? –la mira preocupado, pero devuelve la vista al frente y continua manejando.

-Vale, ahora me estas asustando. ¿Qué pasa con tu hermano? –pregunta con el ceño fruncido, sin poder comprender la preocupación de su hombre.

-Sebastian, es solo Sebastian, no te enamores de él. Las chicas siempre lo han preferido a él antes que a mí. Yo realmente te amo, no lo elijas a él porque me lastimaría.

-Vaya tu hermano debe ser alguna especie de adonis para que eso sea así. Darien, tú realmente eres muy atractivo, hermoso incluso, no deberías tener este tipo de pensamientos.

-Nunca antes me había importado o preocupado, pero eres tú y no quiero perderte.

-Si no te conociera, diría que madrugar te sienta mal, ¿Otra vez siendo cursi? –el moreno reprime una sonrisa –. Espero que te comportes en casa de tus padres.

-Por supuesto amor, no te haré avergonzar.

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-¡Mierda! –suelta al ver la casa, o más bien la ¿Hacienda? Es enorme, abre sus labios al ver lo hermosa que es y por un momento siente como si estuviera en una película – ¡Mierda!

-¿Te gusta? –la mira sonriendo. Poco a poco llegan hasta la entrada de la casa, deja estacionado el coche en su sitio de siempre, y la ayuda a bajar del monovolumen.

-Ahora comprendo porque cogiste el otro coche, Dios mío, me siento como una mujer multimillonaria.

-Podrías serlo –afirma seguro de sus palabras.

-¿Cómo? –su voz sale un poco chillona

-Casándote conmigo –sonríe inocente después de responder. La rubia lo mira unos segundos y entonces niega con la cabeza.

-Entonces realmente me convertiría en una mujer interesada.

-No, cariño. Eso sería en el caso de que tú me mientas y me digas que me amas solo por mi dinero; básicamente quien te obliga a estar aquí soy yo. Eso no es ser interesada, es ser inocente.

-Con las cosas que quiero que me hagas, inocente no es la palabra que me describiría. Solo tú me consideras inocente –alza una ceja.

-Oh cariño, te aseguro que lo eres –le sonríe, mientras la ayuda a bajar del coche. Luego abre la otra puerta para el perro pueda bajar –. Creo que mejor le pones la correa, no vaya a ser que crea que este es un parque y se vaya. El lugar es inmenso para perseguirlo.

-Sí, lo imagino –la rubia agarra el collar del animal y le coloca la correa. A pesar de eso, el animal se zafa y se aleja un poco de ellos –. Ya no puedo con Brownie, ¿Viste eso? El solo utilizó un poco de su fuerza, ¿Qué será de mí cuando realmente esté grande?

-Uhh bueno, ya no se puede hacer nada –comienza a desempacar el maletero. La rubia lo ayuda con las maletas. Tres maletas, dos de ellas son de Serena y la última del moreno –. Será mejor que entremos pronto, no quiero que te enfermes.

-Por ahora estoy bien –le sonríe cálidamente.

-Igualmente. Vamos, quiero presentarte a mi familia –el moreno coge dos maletas y la rubia la que queda. Ella comienza a ponerse aún más nerviosa, y traga saliva; desvía su mirada inquieta, rezando por caerle bien a la madre de Darien –. Tranquila amor, ella te va a amar.

-Eso piensas tú, yo no creo que… –una mujer sale de la finca, provocando que la rubia se quede muda. Ve como la mujer mira confusa al perro, la castaña frunce ligeramente el ceño y entonces desvía su mirada hacia ellos. Al principio parece extrañada de verla, pero al reconocer a su hijo sonríe.

-¡Darien, cielo! Viniste. No creí que lo hicieras –le sonríe y baja los escalones, medio corriendo, hacia el encuentro de su hijo menor.

-Se lo dije a papá, ¿Por qué nadie me cree? –pregunta haciendo un puchero. Serena traga saliva y se aleja ligeramente de su lado.

-¿Será porque siempre dices eso y nunca vienes? –pregunta y alza una ceja. Serena se sorprende al ver el color de sus ojos, el mismo azul oscuro de su hijo. La mujer aun sonriendo la mira a ella, y sonríe aún más –Vaya, ¿quién es esta hermosa jovencita?

-Es su víctima Elizabeth. Este muchacho envolvió a una niña –un hombre alto, de cabello oscuro y ojos de color marrón oscuro, sale dándole la bienvenida a la pareja. La rubia abre su boca impactada. Ahora comprende porque el moreno es tan hermoso: la genética en esa familia es sencillamente alucinante.

-Claro que no. Como puedes decir eso, Mamoru, si Diana es hermosa –le sonríe a ambos. Darien ahoga un grito y Serena frunce el ceño al no comprender quien es esa mujer.

-No, mujer no se llama Diana, sino Liliam –el hombre se acerca sonriente. Darien vuelve a ahogar otro gritito. La rubia abre sus ojos y comprende: están hablando de ella, con diferentes nombres, pero de ella.

-¡Serena. Lo dije miles de veces. Serena! ¿Por qué me hacéis esto? –pregunta con la voz ronca, Serena lo mira de reojo, y se le escapa una risa al ver la cara de pánico del pelinegro. Sus padres también rompen en risa al ver la cara de su hijo.

-Dios, este muchacho sigue igual –dice su padre riéndose de él. Se acerca y abraza primero a la rubia –. Bienvenida a la familia, muchacha.

-Gracias –susurra un tanto conmocionada.

-Espera Mamoru. Yo aún no la he saludado como se debe –la mujer hace un puchero adorable.

-¡Haberte espabilado mujer! –dice riendo, pero dándole el paso a su esposa, mientras él se acerca y abraza a su hijo.

-Hola, espero que la pases bien aquí. No queremos espantarte –le susurra mientras la abraza y al alejarse de ella, le guiña el ojo. Serena asiente frenética, no sabe por qué, pero asiente.

-¿Dónde está el insoportable? –pregunta el moreno, mientras entran en la hacienda.

-Aún no ha llegado. Dice que le surgió algo en la ciudad –explica su mamá.

-Alguna conquista querrás decir –medio gruñe.

-Él solo se divierte. Cuando llegue la indicada, terminara sufriendo –su padre le sonríe a la rubia mientras dice eso.

-Muy bien, porque no se acomodan en la habitación y si quieren duermen un poco. Se tienen que haber levantado muy temprano para estar aquí a esta hora –dice gentilmente Eli.

-Eso estaría bien, ¿no amor? Estabas muriendo de sueño y quejándote de lo malo que había sido al sacarte de la cama tan temprano.

-¡Darien! –chilla viéndolo horrorizada y avergonzada. La pareja mayor ríe contenta.

-Vayan a descansar niños –dice el hombre.

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-¿Cómo pudiste decir eso Darien? –pregunta escandalizada en cuanto el moreno entra en la habitación.

-¿Decir, que cosa? –la mira sin entender, y se lanza en la cama soltando un bostezo.

-Que me había estado quejando. Ahora van a creer que no quiero estar aquí –dice muerta de nervios.

-Cielo, te aseguro que mamá no piensa eso –vuelve a bostezar y se voltea mirándola – ¿Por qué mejor no vienes aquí conmigo?

-¿Por qué te demoraste tanto? –pregunta mientras se mete en la cama con él.

-Le estaba diciendo a mamá que el mini monstruo que anda por allí es nuestro –explica mientras se acomodan. Ella se abraza a él, descansando su cabeza sobre su pecho; él aspira el dulce aroma de ella, mezclado con el aire de la nieve.

-Brownie querrá comer pronto –dice mientras sus ojos comienzan a cerrarse.

-No te preocupes amor, le dije a mamá si podía darle de comer.

-¿Qué dijo?

-Que saldría de aquí más grande y obeso –se ríe suavemente.

-Él no está gordo… solo tiene mucho…

Ambos se quedan dormidos. Bajo las mantas están abrazados, pegados muy juntos, entrelazándose; se habían acostumbrado en exceso a dormir de ese modo. A veces cuando estaban solos, pensaban que ya no podrían concebir el sueño sin el otro, sin la dulce y cálida presencia del otro.

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Se despierta desorientada, mira alrededor y bosteza; su mente divaga unos minutos hasta acordarse donde se encuentra. Busca a su lado al pelinegro solo para hallar la cama vacía. Se levanta torpemente y camina un poco desorientada, abrazándose a sí misma al sentir un poco de frio. Busca entre sus cosas un abrigo de lana y se lo pone, va al lavabo y se moja el rostro, sin embargo sigue un poco aturdida cuando deja la habitación. Mira su entorno tratando de recordar el camino hasta la sala y justo cuando va a girar, se encuentra con el moreno. Este se ríe al verla, se acerca a ella y le sonríe coqueto.

-Vaya… ¿Recién levantada? –pregunta risueño.

-Sí, acabo de despertar y muero de hambre.

-Yo también preciosa, yo también muero de hambre –dice mientras la recorre descaradamente con la mirada. La rubia al ver esa mirada, sonríe y se acerca a él, se alza en puntitas y susurra.

-Yo también muero por un poco de eso, cosa sexy –el pelinegro la agarra de la cintura, y entonces ella aprovecha esa pequeña ayuda y se impulsa hasta sus labios, besándolo con pasión, sin embargo, frunce un poco el ceño al no sentir lo mismo y salta asustada cuando escucha algo rompiéndose, lo que ayuda a que se alejara del pelinegro.

-¿Qué diablos estás haciendo imbécil? –la voz ronca, gruesa y muy masculina del moreno llena el pasillo, haciendo que la rubia salte asustada y mire hacia el frente, abriendo la boca al ver a Darien. Gira su rostro para ver al moreno que se haya a su lado, pero vuelve a ver a otro Darien.

-¿Yo? Nada. Ella se me abalanzo hermanito. Yo esta vez no hice nada –dice mientras se lleva las manos a los bolsillos y sonríe descarado. El otro pelinegro se acerca peligrosamente a él, entonces aparece el patriarca de la familia.

-¿Qué está pasando aquí? –pregunta al ver la escena. Su hijo mayor sonriendo como siempre después de hacer alguna travesura, a su hijo menor a punto de estallar y a una rubia pálida.

-¡Este gilipollas estaba besando a mi mujer! –grita.

-¿Es eso cierto, Sebastian? –pregunta mirando a su hijo sorprendido.

-Ella me besó a mí –dice como única explicación, entonces los tres hombres Chibas la miran esperando una respuesta por su parte. Cuando la rubia reacciona, le da una patada en la espinilla al moreno, a Darien.

-¿Eres idiota? –Le chilla en la cara –. Sabes, nos hubiéramos ahorrado todo esto si me hubieras dicho: Sabes Serena tengo un hermano mayor…¡Ah, y por descontado es mi hermano gemelo! ¡Ten cuidado con eso y no lo beses por accidente creyendo que soy yo!

Sebastian la mira y retrocede al verla enfadada, traga saliva y se dirige hacia su padre, sin embargo no se escapa del golpe que le da la rubia.

-¡Y tú podrías haber dicho algo. Eras consciente que te estaba confundiendo y no dijiste nada!

-Auchh –suelta y se medió volteó, caminó más rápido y se colocó junto a su padre. Mamoru comienza a reírse, al ver la cara de sus dos hijos. Ambos están consternados.

-Vaya, así se hace muchacha –se ríe y se detiene cuando recuerda a que iba –. Eli dice que la cena estará dentro de poco, porque no van a arreglarse y nos encontramos en la sala.

-Claro señor, pero antes quiero ver a mi bebé –explica mientras se aleja de allí, aun enfada.

-Es tan pequeña y da tanto miedo. No sabía que alguien de su tamaño podía gritar o pegar así, me está doliendo –se lleva la mano a su espalda, el padre ambos se aleja de allí, aun riendo y yendo ansioso para contárselo a su mujer.

-Sebastian, no quiero que vuelvas a tocarla, y no estoy jugando; si lo haces, las cosas no irán bien entre nosotros –es una amenaza directa, clara y concisa. Su hermano lo mira por unos segundos y entonces responde.

-Debería de estar loco para querer a una mujer a la que le tengo miedo –con eso se aleja en dirección a su alcoba. El moreno gruñe hastiado, suelta un suspiro y se va en la dirección que la rubia tomó. Al cabo de unos diez minutos, la encuentra en la parte trasera jugando con Brownie.

-Hola cariño –la saluda esperando que ella ya no esté tan molesta. Se mueve inquieto cuando al cabo de unos segundos ella no responde nada. Suspira y mira el suelo, se muerde el labio inquieto y justo cuando va a acercarse a ella, la rubia suelta de pronto.

-No sabía que no eras tú –dice mientras mira el suelo –. No quería besar a tu hermano, quería besarte a ti.

-Eso lo sé amor, lo siento, tendría que haberte dicho que era una copia mía, pero no pensaba que se encontrarían así, yo mismo pensaba presentártelo.

-¿Estás molesto? –pregunta mirando el suelo. Se veía tan pequeña y tan asustada; el pelinegro sentía que una parte de él se derretía por el amor de ella y otra parte, quería ponerla sobre sus hombros y subir a la habitación a marcarla como suya.

-Te amo. No puedo estar molesto por algo que no fue tu culpa –ella alza la mirada y lo ve sorprendida –. Vamos a cambiarnos cariño, está haciendo mucho frio y no deberías estar aquí.

-Darien –susurra mientras es abrazada por el pelinegro –. Ahora comprendo tu miedo.

-¿Me vas a cambiar por él? –pregunta nervioso. Ella se ríe.

-Tendría que estar loca para salir con un hombre que me tiene miedo –el pelinegro frunce el ceño al darse cuenta de la similitud de la frase.

-¿Te quedaste escuchando lo que hablamos?

-¿Quiénes? –le mira confundida.

-Sebastian dijo lo mismo que tú –la mira sorprendido.

-¿Qué cosa?

-Que jamás saldría con alguien a quien le tiene miedo –la rubia pestañea varias veces, entonces comienza a reír a carcajadas.

-Tú hermano es un miedica, Dios ya quiero que aparezca esa chica. Ya te aviso que se cagará de miedo por ella –continúa riendo aun cuando llegan a la habitación.

-Vaya entre todos los apodos que tiene, "miedica" nunca fue uno de ellos –se ríe entre dientes mientras comienza a desvestirse.

-Sí, bueno es un mujeriego, eso se le nota a leguas. Cuando me lo encontré, creí que estabas jugando, por eso lo confundí.

-Entonces, si nos pusiéramos lado con lado, ¿Sabrías distinguirnos? –pregunta mientras la apega a su cuerpo desnudo.

-Claro que sí cielo. Conozco cada parte de ti y estoy segura que puedo distinguir hasta la más mínima diferencia –acercan sus rostros y comienzan a devorarse. El pelinegro la ayuda a terminar de desvestirse y, totalmente desnudos y encendidos, entran en la bañera.

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-¿Y qué estudias pequeña? –el señor de la casa la mira sonriente, mientras corta el pavo.

-Estoy en mi último año de carrera de veterinaria –dice mientras sonríe tímida. Darien a su lado aprieta ligeramente su pierna, para darle ánimos.

-Ahh, eso explica al monstruo –dice de la nada Sebastian, que está sentado junto a su madre.

-Él es un bebé –le frunce el ceño.

-Tú bebé pesa más de siete kilos –sonríe coqueto. Su hermano le gruñe y él rueda los ojos y continua comiendo.

-Me alegro que se estén llevando bien.

-Mamá, le caigo mal –dice después de tragar lo que tenía en su boca.

-Por eso cariño. Hubiera sido malo que a ella le gustases –explica con cuidado, mientras coloca puré de patatas en el plato de su hijo menor, y a continuación en el de la rubia.

-Eso nunca va a pasar –sueltan ambos a la vez. Él se la queda mirando y ella entorna una ceja, él desvía la mirada y continua comiendo.

-Debió haber sido duro para usted, tener que criar a dos niños a la vez –dice la rubia mirando a la mujer de la casa.

-La mayor parte del tiempo, a diferencia del resto de gemelos, ellos eran muy parecidos de pequeños, y hacían igual cantidad travesuras. Cambiaron cuando llegaron a la adolescencia.

-A pesar de eso, yo quisiera tener también gemelos –dice la rubia, sorprendiendo a los tres hombres.

-¿En serio? Yo también los quería, tuve bastante suerte de que en la familia de mi marido haya ese tipo de genética.

-¿La familia Chiba tiende a tener gemelos en la familia? –pregunta un tanto emocionada y exaltada. La madre de los jóvenes responde en igual medida.

-Así es, también tienen buenos genes en cuanto a belleza –le guiña un ojo y la rubia asiente contenta.

-Debió de estar muy contenta cuando encontró a su marido.

-Lo estaba cielo. No hay muchos casos de embarazos múltiples registrados aquí.

-Es difícil encontrar a hombres con esos genes, o eres tú o él. Yo necesito a alguien que tenga esos genes, yo no los tengo y sería un milagro si tengo gemelos con alguien que no tenga ese tipo de genes.

-Para que buscar a alguien más, si ya me tienes a mí –dice Darien mientras se mete una cuchara de ensalada en la boca.

-No sabía que había sido elegido por mis genes –el hombre mayor mira consternado a su mujer.

-También porque eres muy guapo cariño –le sonríe.

-Vaya fui un pack, dos en uno, genial –se lleva un pedazo de carne a la boca.

-La unión de la familia –dice la rubia sonriendo.

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-Oh cielo, no te preocupes –dice la mujer mayor, intentando detenerla.

-No se preocupe, quiero ayudar –de fondo escuchan a los hombres gritar como locos –. Aun no comprendo qué es lo que ven en el futbol.

-Con el tiempo terminaras amándolo –explica mientras lava los trates y la rubia los seca.

-¿Cómo puede ser eso posible?

-Cuando prefieras a tu marido en casa gritándole al televisor y no fuera, con quien sabe quién –la rubia abre la boca y asiente de acuerdo.

-No sabía que a Darien le gustase el futbol. En casa nunca lo he visto ver la tele –dice con una mueca en los labios mientras mira hacia abajo.

-No te sientas mal por eso. Él solo se transforma cuando esta con su padre, su hermano o sus amigos. Creo que por iniciativa él no ve los partidos.

-Eso es bueno para mí, realmente no me gusta –dice un tanto incómoda.

-¿Por qué? –pregunta sin entender, entonces atisba un extraña emoción en ella, a la cual no puede darle un nombre.

-No lo sé, simplemente no me gusta –dice riendo nerviosa.

-Comprendo, pero… –la mujer se detiene un momento y suspira –¿Cómo van las cosas con mi hijo?

-Bien, supongo que bien –mira fijamente el plato que tiene en su mano.

-Él suele ser muy posesivo y gruñón. Mamoru y yo, no queremos que te espante.

-Él es muy bueno conmigo.

-¿Estás segura? Puedo regañarlo si te hace algo malo, ¿de acuerdo? –la rubia asiente suavemente.

Pasaron unos quince minutos más hasta que todo estuvo limpio, entonces la rubia se despidió de la mujer y le agradeció por todo. Elizabeth se la quedó mirando hasta que la vio desaparecer por el pasillo. Frunce el ceño, sabe que algo malo ocurre, no por nada es madre.

-Es un imbécil, seguramente esta comprado, eso no fue penalti –escupe cabreado Sebastian.

-Es un gilipollas. A este paso no ganaremos esta temporada –gruñe Darien entre dientes.

-A veces no se puede luchar contra el sistema, niños –dice su madre. Los tres se voltean y el moreno menor busca con la mirada a su rubia –. Ella se fue a la alcoba.

-¿Por qué? –pregunta confundido, se levanta y camina hacia su madre.

-Creo que estaba cansada –responde, acariciando suavemente su mejilla – Por qué mejor no vas a hacerle compañía, se debe de sentir muy sola.

El moreno abre ligeramente sus ojos al ver la mirada significativa de su madre, sin comprender si sabe algo o no, asiente y se despide de su hermano y padre, le da un beso en la mejilla a su madre y desaparece de la estancia.

-Ella es una buena chica, espero que pueda quedarse con nosotros –dice mientras se sienta junto a su marido.

-¿Por qué lo dices amor?

-Porque hay veces en que simplemente no se puede evitar el pasado –dice mirando el vacío.

-¿Te dijo algo?

-No, no me hagas caso. Mejor sigan viendo su partido –su marido sin comprender asiente y continua despotricando junto con su hijo.

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-Amor, ¿estás bien? –pregunta del otro lado de la puerta. La rubia se había encerrado en el baño.

-Un minuto –la escucha decir, él se sienta en la cama y espera a que ella salga. Brownie que está a su lado busca sus manos para que juegue con él. Hasta que la rubia salga se distrae con el animal.

-¿Todo bien? –pregunta en cuanto la ve salir, ella asiente sin mirarle a la cara y se mete en la cama.

-Estoy cansada, eso es todo. No estoy acostumbrada a hacer viajes tan largos –el pelinegro se acerca a ella y hace que le mire a los ojos. Su corazón se alivia un poco al no ver ningún indicio de lágrimas.

-¿Segura? -pregunta de nuevo. Ella asiente sonriéndole.

-¿Por qué no te metes en la cama conmigo? –pregunta, y el moreno siente la necesidad de ella, asiente y se va al baño. Al cabo de unos minutos regresa, totalmente desnudo, coloca el seguro a la puerta y se acuesta junto a ella.

-¿Quieres que te ame esta noche? –pregunta en susurro con la voz ronca y llena de deseo.

-Por favor, te necesito, hazme sentir que me amas –le devuelve el susurro, el moreno se acerca a ella y la besa. La besa y hace que sienta la diferencia entre el beso de un extraño y un beso suyo, un beso cargado de verdadero amor.

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Nota de Autora:

Hola nenas mías! Espero que esteis bien, la semana pasada no subí nada, porque como el tres había sido mi cumpleaños, ese fin de semana lo celebre...en conclusión, no pude escribir nada.

Les gusta Sebastian? Se que muchas lo van a amar, no se preocupen, Serena y el jamas, jamas tendrán algo...se repelen XD...pero seran buenos amigos, cosa que Darien odiara.

Fue una sorpresa? Espero que sí, sinceramente espero que si, si retroceden un poco, entenderan todas las bromas de Jedite a Darien por su hermano, y el miedo a que se la quite...es su COPIA!

Brownie esta inmenso, se que a ratos parece que me olvido de el, pero no es asi, tuve un labrador, y ellos van a los suyo, jugando y comiendo, asi son felices.

El proximo fin de semana, no se si subire el siguiente capitulo, vamos que puede que de aqui a esta semana surga algo y tenga que volver a pedir un favor...lo que me lleva a darle un mil gracias a Kary Moon...muchas, muchas gracias! lo hiciste fantastico! De verdad, ella muy amablemente se ofrecio a editar el capitulo...yo estaba muerta de cansancio, así que basicamente gracias a ella lo tienen hoy mismo. Muchas gracias Kary.

Bueno como siempre, espero que disfruten este capitulo.

Para las personas nuevas, que no posean una cuenta y quieran dejarme un review, por favor utilicen un pseudonimo, así podre responderlas.

Muchas Gracias por seguir mi historia.

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Reviews:

Alis1123: Muchas gracias por haber escrito tu comentario, vaya me alegro que te guste la historia, y entiendo lo de engancharte, a mi tambien me pasa, y tambien he estado de ese lado del charco y comprendo que anhelen que se actualice rapido, pero ahora comprendo este lado, y a veces o no hay tiempo o no hay inspiracion. Pero te aviso, actualizo dos capitulos por mes, a veces cuando me retraso lo cumplo en el siguiente (ya me ha pasado)...Muchas gracias por seguir la historia! Espero que te haya gustado este cap!

mayilu : jajajaja los niveles de sus desorden XD Mamochan es hermoso en todas sus formas, eso seguro, por otra parte...uhh no se que decirte con respecto al posible miedo que despierte en ella...eso se sabra mas adelante, lo mismo te dijo del padre y el desgraciado que abuso de ella...tendras que seguir la historia ;)

Jan: Muchas gracias, espero que te siga gustando la historia y sí, ahora comenzaran a salir mas cosas a la luz...como su hermoso hermanito mayor gemelo! Lo esperabas? jajajajaja Espero que continues leyendo, porque a partir de ahora, muchas cosas comenzaran a pasar...o puede que no, trato de equilibrar la historia...creo (digo creo porque aun no se que deberia mostrar en el siguiente cap) que es posible que en el siguiente cap, sea tranquilo, es decir suelto algo fuerte y entonces cap de calma...asi es la historia...trato de no soltar todo de golpe ^^.

giselamoon : jajajaja quieres ver su lado oscuro ehh ehh pillina! / jajajaja que te parecio este cap? Te gusta su hermanito mayor? A que esta bueno?

SELENE 333: jajajajaja Darien lleva con esa idea desde el comienzo, si no mal recuerdo, lo dice en el segundo capitulo, se lo dice a Jed, que piensa embarazarla para amarrarla...el solo esta siendo paciente y esperando poder hacerlo, me alegro de que te guste todas las facetas de Darien. Pero dime que tal el hermano mayor? Tambien lo quieres verdad? eh eh eh no lo niegues!

brujitadcc: jajajaja estan hechos el uno para el otro, por eso decidi subir mi historia con sus nombres, espero que te haya gustado este capitulo. Pero cuentame que te parecio lo de su hermano gemelo, lo esperabas? Te espero en el siguiente cap!

Hellomoon: Hola cariño lei tu reviews y fue como...voy a escribir! jajajaja es la segunda vez que me pasa...la otra vez alguien tambien me lo pregunto, no recuerdo si por aqui o por face...y al dia siguiente (en este caso me demore un dia mas, porque lo lei recien ayer en la noche) actualice...empiezo a creer que necesito de alguien recordandomelo...XD

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Muy bien hermosas mias...aquí hay chicos? Es posible, bueno publico en general, espero que les haya gustado el capitulo, sobre todo la sorpresa especial, ahora si retroceden un poco y recuerdan conversaciones entre Jedite y Darien, comprenderan todas las bromas del rubio.

Espero que les haya gustado y las veo en el siguiente capitulo.