Ni ouat ni sus personajes me pertenecen, por el contrario la historia sí es mía.

Este fic va dedicado a mis chicas del whatsapp swanqueen, a las del grupo evil regals, a mi petita, a mi morena, a Irina, a amandis la tetis y por supuesto a mi manager adorada.

Va especialmente dedicado a mi amada esthefybautista porque la echo mucho de menos los fines de semana, es horrible y desesperante pero nuestro amor puedo con esto y más.

A Miss Swan porque es laúnica que no quiere mi muerte en estos momentos, cosa que agradezco de corazón.

A Vero porque me encanta que lea mis fics aunque su corazoncito es outlawqueen y a Natalia porque adivinó una parte de lo que me propongo.

También a Ivet y a Andrea, ya que aunque me quieran bajo tierra y me odien ahora mismo yo las sigo queriendo igual.

Gracias a los que me leen y comentan, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo disfrutar del capítulo no sin antes recordaros que debéis leer a franchiulla, my dark queen, EvilSwanQueen21, el lado ciego del amor y por supuesto a mi amada esthefybautista.

CAPÍTULO 14 NO ME ABANDONES

Unas horas antes:

Emma salía del aeropuerto con lágrimas en sus ojos, ser fría y distante con Regina la mataba por dentro pero era necesario, estaba dispuesta a cualquier cosa por ella y su felicidad, incluso a alejarse para siempre de ella si así lo quería Regina.

Condujo mecánicamente sin ganas de nada hacia su oficina, volver a casa significaba quedarse horas enteras dándole vueltas a la cabeza y a sus sentimientos, prefería enfrascarse en su trabajo y olvidarse de todo durante un tiempo.

Se encerró en su oficina durante unas horas, revisando papeleo y atendiendo algunas emergencias, mientras poco a poco iba sintiéndose mejor, sabía que había hecho lo que debía, que Regina sería feliz con un muchacho de su edad, ella no entraba en esa ecuación.

Cuando se iba haciendo tarde cogió su chaqueta y salió de servicios sociales, para ir a una casa vacía y llena de recuerdos, para enfrentarse nuevamente a la soledad y el aroma de Regina bailando en cada habitación. Distraía en sus propios pensamientos, no escuchó los gritos de la multitud cuando un hombre sacó una pistola, apuntando directamente a ella, solo una voz demasiado conocida y que creía que jamás volvería a escuchar la sacó del limbo y, con horror, vio ante ella a Henrry Mills, con mirada de loco y armado. No pensó en qué demonios hacía ese hombre ahí, ni que un arma apuntaba hacia ella, no pudo pensar en nada más que en el agudo dolor que sintió en el vientre tras el impacto del disparo y que iba a morir sin decirle a Regina que la amaba, cayó al suelo mientras todo se iba volviendo negro, mientras escuchaba a Henry reír como un loco y las voces de la gente exclamando que llamaran a la policía.

-Te dije que te encontraría y te mataría Emma Swan, siempre cumplo mis promesas.

Fue lo único que llegó a escuchar antes de caer inconsciente, mientras el nombre de Regina seguía bailando en su cabeza, Regina estaba lejos, estaba a salvo, Regina la había besado, Regina…

La camilla entraba en el hospital a la velocidad de la luz, mientras los médicos no dejaban de gritar instrucciones, directos al quirófano, tenían muy poco tiempo para salvar su vida.

Mary Margaret, avisada por Ruby, se había plantado en el hospital horrorizada por los acontecimientos, Emma agonizando y Regina al otro lado del mundo sin saberlo, sin saber que la persona más importante de su vida estaba en la delgada línea entre la vida y la muerte.

Ruby había conseguido detener al loco de Henry, y encarcelarlo, había salido con la condicional y lo primero que había hecho una vez libre fue atentar contra Emma, violación de la condicional e intento de homicidio servirían para encarcelarlo de por vida, Ruby iba a encargarse personalmente que esta vez no saliera jamás de prisión.

Por mucho que la joven policía le había dicho que no llamase a Regina hasta que se supiera algo concreto del estado de Emma, Mary no pudo evitar llamarla, si Emma moría la morena debía estar preparada para enfrentarlo y si le pillaba de sorpresa sería un golpe demasiado duro. Tanto Ruby como Mary, miraban con expresión de horror y miedo la puerta del quirófano, esperando noticias, rogando por Emma, tenía que salir de eso, tenía que volver a ellas, no podía morir.

En Inglaterra, tras colgar la llamada de Mary, Regina se puso completamente histérica. Su ex profesora no quiso darle detalles de lo acontecido, solo sabía que Emma estaba muriendo y que ella estaba a mil kilómetros, sin poder verla una vez más, sin sujetar su mano, sin estar a su lado, sin decirle que la amaba.

Robin la miraba sin entender, ya que murmuraba entre sollozos y gemidos, intuía que la llamada que había recibido tenía malas noticias e intentó calmarla como pudo, más solo consiguió gritos por parte de su novia, histérica y con la mirada cargada de dolor, nunca la había visto así.

-Gina, ¿qué sucede? Dime qué ha pasado, quizás puedo ayudar

-"No sé qué ha pasado Robin, solo sé que Emma, la persona más importante de mi vida está ahora mismo debatiéndose entre la vida y la muerte y yo estoy aquí, a mil kilómetros, sin un duro para coger un vuelo e irme junto a ella, sin poder hacer nada, sin saber qué ha pasado, por qué está muriendo…"

Robin la miró y entendió que su novia debía estar pasando un infierno en su interior, salió un momento y llamó a su padre para pedirle un favor, le explicó la situación y en seguida tenía la solución, se iba esa misma noche con Regina, en unas horas estarían volando a casa de la morena para que pudiese estar con Emma.

Volvió al salón, donde Regina estaba sentada en el sillón, agarrándose las rodillas y hundida en el llanto, impotente, destrozada sin poder hacer nada en esa situación. Se sentó a su lado y la atrajo hacia él, abrazándola con fuerza, depositando un tierno beso en su cabeza intentando darle ánimo y fuerza.

-Prepárate Gina, salimos pronto

-"No quiero irme a ninguna parte Robin"

-Vamos a tu casa Regina, ya lo he preparado todo con mi padre, le expliqué la situación y nos deja usar el Jet privado del Bufete, en media hora estará listo, te llevo a casa con Emma

-"No sabías que tenías un jet privado"

-No es mío, solo lo usa mi padre cuando tiene que ir a Alemania o a España a ver a sus socios, pero he conseguido que me lo deje para llevarte a casa

No quiso indagar más, sabía que Robin trabajaba en un bufete importante pero nunca había investigado en cuál, no le extrañaba que tuviese su propio avión y en esa situación lo agradecía enormemente ya que quedarse en Inglaterra con Emma en Boston agonizando habría acabado volviéndola loca.

No tardó ni diez minutos en estar lista, ya que no había deshecho el equipaje. Robin condujo hasta el hangar privado donde guardaban el jet y en seguida estaban de camino a su hogar.

Tendría el día más largo de su vida mas no le importaba, solo podía pensar en Emma, en esos tres meses de distanciamiento entre ellas por su culpa, por ese beso que le había dado, un beso que las separó y le atormentaba. Si Emma moría, si la perdía, no sabía qué haría sin ella.

Robin le suplicó que durmiese un poco ya que estaba agotada y tras un buen rato llorando en sus brazos finalmente el cansancio pudo con ella y acabó dormida el resto del viaje, mientras su novio acariciaba sus cabellos con cariño, conmocionado por verla así. No podía ni imaginarse lo que Regina estaba sufriendo en ese momento, sabía poco de la morena y su pasado, solo que Emma la había salvado y criado, dándole un hogar y el amor que siempre le había faltado de niña. Mirando a Regina dormir, analizando su dolor profundo ante la posibilidad de perder a esa mujer Robin pudo entender que la relación que ambas tenían era profunda, Regina estaba apegada a Emma de una manera fulminante, rogó interiormente por que no fuese tarde, por llegar a tiempo y que Emma no muriese.

Al llegar a Boston, Regina no quiso escuchar nada de parar primero por el apartamento a dejar su equipaje, le dio al taxista la dirección del hospital donde David trabajaba ya que si no estaba ahí Emma, él sabría dónde encontrarla.

A medida que se acercaban, la morena estaba más nerviosa, ojeando su teléfono cada segundo por si Mary llamaba con nuevas noticias, resoplando y quejándose del taxista y su lentitud. Deseando llegar cuanto antes y calmar la angustia de su estómago, mientras Robin simplemente miraba el paisaje, agotado tras el duro viaje y pendiente de ella cada segundo, Robin era un hombre espléndido capaz de llevarla al otro lado del mundo en un momento solo por verla feliz, si Emma no estuviera muriendo y ese hecho no fuese el único que ocupara sus pensamientos, se sentiría culpable al no poder amarlo como él merecía, al no poder entregarle el corazón ya que amaba a Emma con todo su ser.

Al llegar al hospital, bajó veloz seguida por Robin de cerca y se dirigió a información donde la conocía de sobra ya que había ido con David muchísimas veces. En cuanto la muchacha de recepción la vio, le indicó dónde encontrar a Ruby y a Mary, ya que Emma estaba en ese hospital como ella había supuesto, se despidió de ella con un agradecimiento rápido y volvió a correr, seguida por su novio que llevaba su maleta.

Cuando Mary la vio, se sorprendió mas no le pareció extraño, Regina era muy cabezota y seguramente habría movido cielo y tierra por estar ahí en ese momento. La abrazó con fuerza mientras las lágrimas caían por sus mejillas. Regina miró a Ruby y le exigió saber qué había ocurrido, ella conocía bien a Regina y sabía que no pararía hasta saber la verdad así que suspiró y le explicó como Henry había salido con la condicional y había disparado a Emma, por lo que la rubia estaba entre la vida y la muerte.

Regina palideció en el acto y empezó a temblar de rabia, ira, odio, dolor y sobre todo pánico, su padre había ido a buscar a Emma, seguramente al enterarse de que ella misma no estaba en el país. Si Robin no la hubiese sujetado en ese momento habría caído sin poder soportarel tembleque de sus piernas.

Exigió con voz quebrada poder verla, mientras Ruby y Mary se miraban con los ojos cargados de dolor, le explicaron que la primera operación salió mal y que habían vuelto a meter a Emma en quirófano para intervenirla, que su situación era delicada y en esos momentos era imposible que Regina entrase a verla, incluso cuando terminasen de operarla pasaría a cuidados intensivos donde no dejaban entrar a nadie.

Mary la envió a casa a descansar, asegurándole que la llamaría con las novedades y que si se quedaba lo único que conseguiría sería acabar ella misma ingresada por falta de sueño y nervios, así que a regañadientes cogió a Robin de la mano y se marcharon a casa.

Cuando entraron al apartamento de Emma, al hogar de Regina, Robin perdió la mirada en los retratos, su Regina de jovencita, al lado de aquella mujer que había salvado su vida, Regina aspiró el familiar aroma a Vainilla de su Emma y se derrumbó, en brazos de Robin no pudo dejar de llorar durante horas, mientras su novio intentaba animarla y consolarla. Ella no podía dejar de repetir "No meabandones" entre sollozos y él se limitaba a prometerle que no iría a ninguna parte sin saber que Regina no se refería a él, Regina rogaba que Emma no se fuese de su lado, no podía soportar la idea de vivir en un mundo donde Emma Swan no estuviera.