Regrese antes de lo que esperaba con nuevo capítulo, Liz al igual que tu Asami se la quiere madrear y bueno creo que te gustara el principio pero el final no mucho, por ultimo Obini creo que te volveras loca, maniática tal vez porque apenas inicio esta montaña rusa jijiji.

Tú y yo que somos

Habían pasado casi dos semanas desde esa salida con los chicos y de conocer a es excéntrica pelirroja que se comportaba tan cariñosa con Korra y que a esta no parecía molestarle en lo más mínimo al contrario parecía disfrutarlo, en varias ocasiones las vi desde la ventana de mi oficina pasear por Ciudad Republica pero como podría decirle que prácticamente la estaba espiando y que no me gustó nada el haberlas visto con juntas y tan cariñosas sin sonar celosa o molesta cuando en realidad me hervía la sangre de solo pensar que compartían tiempo juntas y lo único que quería era irle a decir que se alejara de ella porque es solo mía sobre todo si tomamos en cuenta que siguen entrenando para formar el nuevo equipo de respuesta en la estación de policías, además el que me guste no quiere decir que podría llegar a reclamarle, que derecho tendría de hacerlo si yo fui la idiota de proponerle ser solo amigas cuando en realidad quería algo más. Por esa razón y siguiendo los consejos de Bolin de no separarme ni un solo milímetro de Korra decidí desde ese día participar más activamente en el proyecto de Lin con los nuevos reclutas y apurarme con el desarrollo de los mecatrajes para los no maestros solo para tener una excusa para no perder de vista a Korra ni un minuto empezándose a hacer evidente mi molestia hacia Shana cada que intenta acercarse al Avatar o cuando accidentalmente la acaricia, así que en cada intento por acercársele yo llamaba su atención o la jalaba a otra parte con tal de que no se hablarán o si quería llegar a casos muy extremos le daba un beso en la mejilla que tenía dos resultados, uno lograr enfadar a la pelirroja que al ver aquello daba media vuelta y el mejor era ese color rojizo sobre esas mejillas que competía con el color de mi labial, por desgracia esto no podía hacerlo todo el día ya que en la tarde debía regresar a atender los asuntos de la empresa.

-Asami-dice una entusiasmada Korra alejándose de Mako con el que platicaba animadamente el cual se quedaba con una ceja levantada en clara expresión de asombro.

-Hola Korra-la saludo regalándole un beso en la comisura de los labios a pesar de la presencia de varios agentes, sorprendiendo a los presentes incluida la Avatar-¿Cómo estás?

-Yo… pues…-al verla nerviosa solo sonrió satisfecha emprendiendo mi camino hacia Mako para saludarlo, escuchando unos pasos pesados entrar al lugar.

-¿Y a ti que te pasa?-pregunta una seria Lin con una cara de fastidio siguiendo con su camino hasta llegar al patio de entrenamiento volteando a ver a una Korra que permanece estática como piedra-muévete que hoy tenemos muchas cosas que hacer.

-Aaah si, si voy-corre para alcanzarnos con las mejillas aun encendidas que parecían no iba a disminuir, sobre todo después de que Mako le hiciera hincapié en el labial que aun portaba tallando con fuerza para eliminar todo rastro de mi beso y claro para alguien en particular eso no pasó desapercibido.

-Bueno, por favor Asami muéstranos las nuevas máquinas-dicho esto aparecieron tres de dichas maquinas.

-Son de un tamaño menor a las que ocupo Kuvira debido al cambio de motor que ocupan, prácticamente se convirtieron en armaduras y serán menos estorbosas. Mantienen el lanza fuego-señalo un pequeño cañón- o agua dependiendo del modelo tienen una resistencia al impacto mayor a los anteriores modelos esta hecho de platino y tiene incrustaciones de otro material que permite el funcionamiento del motor ya que produce su propia energía a partir de la luz, razón por la que son más pequeñas y para aquellos maestros que las ocupen pueden utilizar su control sin ningún problema pero con una mayor seguridad.

-¿Qué maestro quisiera ocupar eso?-se escucha una voz enojada y fanfarrona que no me sorprende, de hecho lo estaba esperando-por eso tenemos nuestra habilidad, esas máquinas son para la gente que como tu son unos estorbos en la batalla.

-Cuidado con lo que dices niña-la regaña Lin-podrían patearte el trasero sin ser maestra y mejor aún sin una de esas cosas.

-Jajaja ya quisiera la señorita poder hacerlo, digo por eso juega con sus maquinitas.

-Probemos tu idea-le digo aceptando su reto sonriendo agradecida con ella al haberme dado una excusa para golpearla.

-¿Segura?, no quiero lastimarte y que después te vayas llorando.

-No tienes que probarle nada-me dice Mako tratando de detenerme, pero lo ignoro por completo hasta posicionarme frente a Shana a un par de pasos de distancia.

-La que se va a ir llorando va a ser otra-digo de forma que solo ella pueda escucharme, poniéndonos en posición de combate, alrededor de nosotras hay varios jarrones que contienen agua así que trato de identificar en que zona del lugar se encuentran para que no me sorprenda con algún ataque, corro tomando vuelo para darle una primera patada que esquiva con facilidad. Así que tiene buenos reflejos esto será bastante interesante.

-¿Es lo mejor que puedes hacer?-sonríe de lado en un claro ademan de superioridad, tomando agua de uno de los jarrones que mueve de una mano a otra formando pequeñas espirales con movimientos suaves y lentos de sus brazos más de uno esta embobado con su técnica incluida el Avatar que pasa su mirada de ella a mí. Aprovechando mis segundos de distracción lanza el primer ataque directo a mi cuerpo pero que a pesar de tomarme desprevenida logro esquivarlo con un giro hacia la derecha haciéndola enfadar.

-No va a ser tan fácil ¿verdad?

Inicio el ataque cuerpo a cuerpo sorprendiéndola un poco que aun así logra sobreponerse a la sorpresa y los golpes que dan de lleno en su cuerpo para empezar a atacarme con su control del agua, los movimientos que realizamos las dos parecen que estamos danzando a cada paso que doy ella retrocede , mis golpes pasan a un lado de su cuerpo y sus ataques tan cercanos a mi hacen que al evitarlos se vean elegantes entre giros y patadas lanzadas al aire sin entrar en contacto con la otra en realidad, se defiende bastante bien logrando tomarme desprevenida en un par de ocasiones en las que su látigo me golpea. Sus ataques con el tiempo se van volviendo erráticos dándome la oportunidad de golpearla aunque trata de defenderse pues no es tan buena en el combate cuerpo a cuerpo debido a su arrogancia de ser maestra que ha olvidado una parte fundamental de los combates, al reparar en su cansancio pues en la última patada que le di apenas pudo cubrirse con los brazos perdiendo todo el control sobre el agua me demuestra que es mi oportunidad de terminar con esto, arremeto contra ella con una serie de golpes que no dan en mi objetivo ya que retrocede, cuando estoy segura de que ahora si le daré a mi objetivo toma mi muñeca con su látigo de agua como último recurso tratando de sacarme de balance lanzándome hacia arriba pero logro caer de pie, pero apenas mis pies tocan el piso Shana me jala hacia ella pero me defiendo con una patada para detener su ataque, durante unos minutos estamos a pocos centímetros de distancia puesto que no me ha soltado, retrocedemos y atacamos por igual sin mucho éxito por lo que después de este intercambio de golpes volvemos a quedar de frente haciéndose presente el cansancio, su respiración es agitada igual que la mía solo que Shana claramente está molesta por no poder vencer a una simple no maestra y ahora la que sonríe con un dejo de superioridad soy yo. Vuelve a colocarse en posición de combate cerrando los ojos respirando pausadamente colocando los brazos más tensos para iniciar con un ataque más directo tomando el agua de los demás jarrones dando patadas giratorias intercalados con una serie de puñetazos rápidos y certeros cambiando su peculiar forma de contra ataque de los maestros agua a uno más directo sin verse forzado.

-Cuidado-escucho la voz de Korra alertándome acerca de un látigo de agua que apenas logro evitar que aprese mi pierna haciendo que trastabille y recienta la lesión tobillo soltando un leve quejido. Con un último esfuerzo me lanzo al frente barriéndome a poco de llegar a Shana tomándola por sorpresa golpeándola en las piernas tirándola haciendo que perdiera el control sobre el agua mojándonos en el proceso.

-Bueno niña espero que hayas aprendido la lección…

Lin no termina de hablar cuando una Shana enojada se va del patio rompiendo el resto de los jarrones salpicando al resto, no la pierdo de vista hasta que sale del lugar sonriendo satisfecha por su reacción.

-Eres increíble-dice Korra emocionada abrazándome por la espalda pegándome a su cuerpo-sabía que eras muy buena pero no que podías hacer todo eso, recuérdame no hacerte enojar.

-Gracias-me giro para verla notando que tiene un brillo especial en esos pedazos de cielo que solo me dirige a mí, sacándonos de ese dulce trance unos carraspeos de la jefa Beifong que se nos queda viendo cuestionándonos nuestro peculiar comportamiento entre molesta por el espectáculo que estamos dando pero con lo que creo que es una torcida sonrisa-bueno ya me retiro, cualquier problema con los trajes solo mándalos a mi taller.

Trato de huir del incomodo momento pues no es la única que se nos queda viendo inquietándome un poco pero al ver a Korra que esta tan roja como Pabu me saca una pequeña sonrisa que trato de disimular al ver la mirada del maestro fuego entre dolido y enojado preocupándome un poco como tome nuestra relación, supongo que después tendré que hablar con él no es justo que no sepa nada cuando su hermano está más que enterado aunque si lo pienso bien no hay realmente una relación que deba explicarle solo me gusta su ex novia.

De camino al trabajo disfruto del día que está fresco a pesar de ser medio día por lo que camino lentamente, las oficinas no se encuentran muy lejos por suerte y no hubo necesidad de transportarme en algún vehículo, tengo bastante trabajo adelantado así que no tengo mucho de qué preocuparme, tal vez debí quedarme a esperarla e invitarla a comer e impedir que salga corriendo a buscar a la pelirroja pues es lo que hace últimamente. El problema de nuestra amistad con beneficios me tiene muy distraída aunque intento encubrirlo un poco con todos pero en especial con la dueña de mi corazón, tanto es así que choco contra algo más grande que yo, la sensación es cálida, suave, peluda y ladra.

-Naga-digo sorprendida separándome de su cuerpo lamiéndome la cara sin embargo me asombra más al ver que no estaba sola.

-Señorita Sato debe fijarse por dónde camina o va a tener un accidente con una perra osa polar y mire que es muy peligroso.

-Lo siento mucho Avatar Korra-le sigo el juego feliz de que este aquí-estaba algo distraída.

-Y… se podría saber porque-se baja de Naga y camina hasta quedar frente a mí.

-Claro que si puede saber aunque creo que es un poco chismoso de su parte-recibiendo como respuesta solo sus hombros alzarse con un puchero-venia pensando que me fui sin despedir de alguien especial.

-¿Especial? O querrás decir fuerte, atlética…

-Guapa, divertida y que me gusta mucho-la interrumpo antes de depositar sobre sus labios un tierno beso que lo profundizamos al momento en que la tomo de la cintura para pegarla a mi hasta que la necesidad de aire se hace presente separándonos los suficiente como para vernos y notar esa sonrisa infantil haciendo que mi corazón se acelere.

-¿Solo te querías despedir?-asiento y Korra regresa con Naga fingiendo tristeza.

-Vamos a pasear.

No se lo digo dos veces cuando ya me está jalando para subirnos en Naga, se acomoda atrás de mi pasando sus manos abrazándome por la cintura para tomar las correas dirigiéndonos a un pequeño parque alejado de la ciudad, observo que apenas hay un par de personas paseando por el lugar o sentadas en el hermoso jardín en el que en vez de prevalecer el color verde se observa un anaranjado pastel. Me acerco lentamente hasta toparme con unas extrañas pero maravillosas flores que no solo son naranjas si no que en el centro tienen un color vino y un halo azul, siendo las encargadas de darle ese color tan particular como si se tratara del mundo espiritual.

-¿Te gusta?-pregunta Korra caminando hacia mí.

-Me encanta-le digo abrazándola tan efusivamente que caemos hacia las flores quedando a pocos centímetros de su cara recordándome el pequeño incidente que tuvimos en nuestro viaje al mundo espiritual y el cual derivo en nuestro primer beso, sonriendo involuntariamente desaparezco la distancia depositando un cálido beso cerca de sus labios que mantengo por lo que podrían parecer minutos sin haberlos sido en realidad-¿caminamos?

-Am este si claro-se levanta para empezar a caminar por un pequeño sendero rojo que nos adentra más al parque encontrando un par de puestecitos de comida a los que soy prácticamente arrastrada por el Avatar y su apetito voraz probando todas las chunches del lugar contándome su aventura el primer día que llego a Ciudad Republica, riéndome ante su ocurrencia de viajar sin dinero y todo lo que tuvo que pasar antes de llegar con Tenzin para acabar con su despensa-¿Quieres una?

Ni siquiera le contesto cuando ya me está dando una paleta de fresas con chocolate que casi tiro por lo atrabancado del gesto aunado al hecho de que buscaba dinero para pagar siendo detenida por una mano bronceada.

-Yo invito esta vez, después de todo en una cita debe pagar… como sea tú me entiendes-comenta torpemente, con las mejillas rojas y rascándose la nuca notablemente nerviosa, la visión de esta Korra frente a mis ojos me hace reír a carcajadas logrando sacarle un puchero antes de que se metiera la paleta a la boca y siguiera con nuestro camino.

-Técnicamente yo te invite.

-Sí, pero yo te fui a buscar con la intención de invitarte a una cita-y como si mi mente a propósito hubiera tardado en procesar toda la frase que antes me había dicho me quedo perpleja ante la palabra cita. No es que jamás hubiéramos salido para compartir cierto tiempo romántico, si no que nunca le dimos un nombre especifico-¿estás bien?

-Si solo pensaba en que podría ser lo que les diera ese color a las flores-este comentario parece la convence y solo me sonríe negando con la cabeza antes de dejarse caer sobre la mullido pasto colocando sus manos sobre su cabeza y cerrando los ojos, me quedo contemplando lo atractiva que es y que a pesar de mostrar siempre una actitud tosca que te puede distraer un poco de sus delicadas facciones haciéndola lucir hermosa.

Unos ladridos me sacan de mis ensoñaciones y la acaricio un poco para calmarla.

-Si Naga yo también la quiero mucho-hablo con ella como si pudiera entenderme para después sentir uno golpecitos en el hombro encontrándome con uno ojitos de cachorro lo que me hace preguntarme quien le aprendió a quien esa cara de súplica-bueno vamos a jugar.

Jugamos durante un rato hasta que unos niños llaman su atención quedándose con ellos y yo puedo regresar al lado de su dueña la cual sigue durmiendo y me acuesto sobre su abdomen.

-¿Cómoda?

-Pensé que estabas dormida-digo apenada y con un pequeño rubor sobre mis mejillas, agradeciendo a los espíritus que Korra no lo ve.

-Le aguantaste bien el paso a Naga-juega con mi cabello enredando algunos mechones en sus dedos y luego deslizarlos hasta dejarlos libres-gracias.

-Sabes que lo hago con gusto, además recuerda que jugué con ella los seis meses que te desapareciste.

Dicho esto no volvemos a intercambiar palabras quedándonos en un silencio placentero que apenas es roto por las risas de algunos paseantes ayudando a mantener un ambiente sereno que nos permita únicamente disfrutar de la compañía de la otra a pesar de que no exista un contacto más profundo con solo sentirla a mi lado, el calor que desprende y lo bien que me hace sentir, después de dos semanas puedo decir que estoy feliz olvidando los celos que me carcomían sin saber realmente como podía terminar todo.

-Oye Sami despierta-una agradable voz me llama acompañada de unas suaves caricias sobre mi rostro haciéndome sonreír por lo placentero de la sensación.

-No, quiero quedarme así-le digo dándome cuenta de que ya no me encuentro sobre ese firme y cómodo abdomen si no en sus piernas levantándome rápidamente.

-¿Nos vamos?, ya es tarde para comer-me ayuda a levantarme y me rio ante su comentario si hace poco se compró todo lo que encontró de comida, me limito solo a seguirla apreciando un poco más de lo que en el parque hay topándonos de frente con una fuente en la que unos niños están jugando junto con Naga salpicándose-¿nos unimos?

-No gracias, apenas me estoy secando de las ocurrencias de tu amiguita-digo con un tono más antipático del que pretendía volviéndose un momento incomodo, que fácil puede arruinar las cosas Shana aunque no esté presente.

El camino a mi casa transcurre en completo silencio con una Korra sería tan diferente a la persona que estoy acostumbrada a ver que llego a pensar que al arribar a nuestro destino simplemente se ira, sin embargo me sorprende cuando la veo descender del gran animal para acompañarme dentro de la mansión yendo a sentarse directamente a la sala hundiéndose en el cruzando los brazos con un pequeño puchero.

-Si no dejas de hacer pucheros me vas a obligar a quitártelo con un beso.

-Aja si como si fuera a dejarme-dice entre dientes y a pesar de que logre escucharla me hago la desentendida quitándome mi chaqueta quedándome en una playera de tirantes antes de dirigirme a la cocina a pedir nos preparen algo de comer, al regresar lo primero que veo es que no solo ha cambiado de posición en el sillón si no que el puchero desapareció y lo remplazo un sonrojo. Aprovechando la situación camino hacia ella con un andar sensual clavando mi mirada en sus finos labios que aun así son tan apetecibles desviando el rostro tratando de que no me dé cuenta de cómo se encuentra pero demasiado tarde ya la vi.

-¿Estas segura de que no vas a dejarte?-le digo con un tono sugestivo poniendo mis manos a cada lado inclinándome ligeramente para invadir su espacio, deleitándome con cada efecto que tengo sobre la gran Avatar que puede luchar contra un mega cañón espiritual pero mi sola presencia la hace temblar de pies a cabeza.

-Am… no-responde dudando y podría jurar que escucho como su corazón se acelera-no.

-Que lastima el Avatar no sabe de lo que se pierde-en cuanto termino de decirlo me alejo un poco haciendo que voltee a verme, gran error de su porte ya que aprovecho para plantarle un beso que desborda pasión delineando sus labios hasta introducir mi lengua tardando un tiempo antes de reaccionar y empezar a responderme el beso de manera torpe.

-Esta lista la comida-la voz de una de las empleadas nos obliga a separarnos bruscamente, al pasar al lado de ella agacha la mirada-discúlpeme Ing. Sato.

-No hay problema solo por favor se discreta-recibiendo un asentimiento con la cabeza como respuesta antes de dejarnos solas, por lo general cuando sé que va a venir le pido a los empleados que no vengan a trabajar pero hoy no consideraba tenerla aquí así que supongo que se enteraran de mis sentimientos por el Avatar.

-¿Si quieres puedo irme?-su pregunta me regresa a la realidad.

-No-respondo con angustia-no hay problema, además quien se comería todo esto.

Ese comentario dibuja una tímida sonrisa en sus labios que correspondo con una más segura para después empezar a comer viéndola discretamente pues parece aún algo perturbada por lo sucedido como si se sintiera culpable porque nos hubieran visto juntas e involuntariamente reacciono tomándola de la mano regalándole un pequeño apretón con el que espero trasmitirle que de verdad todo está bien sin embargo su actitud se mantiene seria durante la comida preocupándome un poco y es que no es hasta que terminamos que vuelve a ser juguetona y entusiasta pasándonos una tarde divertida como hace mucho no teníamos retomando ese lazo de amistad que tardo años en forjarse y que después derivo en un sentimiento más profundo, sobretodo porque antes de ver a Korra como una pareja sentimental es mi amiga y es algo que no quiero perder pero si complementarlo con el gran amor que le tengo. Aunque la mayor parte de ese tiempo la pasamos entre risas aun pude notar destellos de nerviosismo o preocupación en la morena puesto que por momentos no dejaba de jugar con sus manos manteniendo la mirada al piso y que en un parpadeo cambiaba a su enorme y radiante sonrisa.

-Sami-escucho por segunda vez ese diminutivo al llamarme erizándome la piel, en la tarde creía que había escuchado mal debido a mi somnolencia, ahora me doy cuenta que no es así y solo logro sonreírle demostrándole que tiene mi atención logrando ponerla más inquieta-veras yo… solo, claro si tú quieres, si no te voy a entender no es algo muy elegante como a lo que estas acostumbrada…

-Respira-obedece-ahora si dime que paso.

En vez de escuchar su voz veo como se pone a buscar entre su ropa algo que esconde entre su mano y con la otra toma con delicadeza la mía colocándole una pulsera de hilo azul con un pequeño engrane plateado en el medio ajustándola al tamaño de mi muñeca.

-Espero que te guste me ayudo Ikki a hacerla, digamos que no soy muy buena en esto de las manualidades no sabía si hacerla azul o roja ya sabes por…

-Gracias-la interrumpo dándole un efusivo abrazo-es hermosa y no la hubiera preferido de otro color.

-De nada.

A pesar de que su nerviosismo desapareció después de entregarme la pulsera y ver que me gusto su pequeño detalle aun podía notar que estaba preocupada por algo y que se debatía entre expresarlo o guardárselo por lo que decidí indagar un poco para ver si con eso le daba el valor necesario para decirme lo que la perturbaba.

-¿En qué piensas?

-Mmmm-duda por unos segundos antes de hablar-¿Por qué no te cae bien Shana?

-De verdad, no puedo creer que me estés preguntando eso.

-No le veo ningún problema, es agradable deberías tratarla un poco-era lo único que necesitaba escuchar como para molestarme y desencadenar todos mis sentimientos reprimidos.

-¡Si hay un GRAN problema Korra! y tú no lo quieres aceptar-digo molesta viéndola a los ojos pero se mantiene estática como si no entendiera a lo que me refiero sacándome de mis casillas-por Ravaa, ¡LE GUSTAS KORRA! es algo tan obvio y no puedes decirme que no te das cuenta porque hasta la persona más inocente lo notaria cuando casi la besan después de un "entrenamiento", aquí la verdadera cuestión es ¿a ti te gusta?

Un pesado silencio se instala entre nosotras impidiendo a Korra mantenerme la mirada para desviarla hacia cualquier parte de la habitación disgustándome su silencio materializando mis sospechas.

-El que calla otorga.

- ¿Y si fuera así?-dice a la defensiva levantándose del sillón- creo que no tienes derecho a reclamarme nada, tú fuiste la que dijo que solo seriamos amigas.

-¿Eso quieres?-digo dolida pues ella fue la que me dijo que podíamos tener ciertos beneficios y que ahora resulta no le significo nada, recibo un leve asentimiento como respuesta molestándome su mutismo levantándome bruscamente para alejarme no sin antes decirle con una sonrisa torcida-muy bien Korra atente a las consecuencias, solo seremos amigas-le digo con frialdad antes de desaparecer por las escaleras.

Los primeros rayos del sol se hacen presentes en mi cuarto y como si fuera una maquina programada me levanto para prepárame antes de salir, al verme al espejo sobresalen las ojeras tras no poder conciliar el sueño durante la noche rondándome una y otra vez el cómo habíamos echado a perder una maravillosa primera cita y terminar peleadas, pero sobretodo mi mayor duda era si podría seguir mi palabra de ser solo amigas, lo mejor sería distraerme para no pensar en Korra y no hay una forma más eficaz que trabajar en mi taller. Con mucha dificultad pude esconder las ojeras con bastante maquillaje, el cansancio me hacía sentir más pesada pero aun así logre llegar a mi taller al cual no había podido venir por el trabajo que tenía en la oficina por lo que mi coche de carreras se encontraba arrumbado en una esquina aun con el neumático derecho doblado, la carrocería hundida y rayada, supongo que tendré mucho trabajo por hacer lo que implicaría que tendría varios días para olvidar durante esas horas a cierta castaña después de eso tendría que buscar con que más entretenerme.

Puse en el elevador el vehículo para ver cómo se encontraban los mecanismos y averiguar por qué se había trabado el volante en esa vuelta, además de que los frenos no habían servido como estaban marcados en los planos para evitar la colisiones, por suerte y a pesar de que había quedado muy maltratado el vehículo no me causó heridas más graves tomando en cuenta la velocidad a la que conducía así que por lo menos los materiales utilizados eran los adecuados para asegurar al conductor y tal vez el principio que me salvo pudiera aplicarlo a la ropa y así evitar un daño severo al recibir un golpe directo. En la esquina de la gran bodega que fungía como taller se encontraba un pequeño escritorio con una lámpara y miles de planos y bocetos de diferentes ideas que aún no lograba materializar, pero el del vehículo que debía arreglar por alguna extraña razón se negaba a aparecer y dejando de lado mi fiel costumbre de ser ordenada y buscar las cosas con calma en esta ocasión bote todo al piso hasta dar con él, ahora si estaba lista para empezar a trabajar desarmando los componentes de vehículo dejándolos caer al piso y manchando todo a su paso de aceite hasta dejar al descubierto el mecanismo que permitía el control de las ruedas poniendo total atención a lo que encontraba y comparándolo con los planos para ver si no se trataba de alguna pieza mal colocada o un diseño erróneo y que tuviera que regresar a la mesa de trabajo para solucionar el desperfecto. El trabajo manual que estaba realizando me dio oportunidad de descargar mi enojo y a no pensar en la causante de mis problemas, desde hace muchos años atrás había descubierto que era una buena terapia para relajarme, desconectarme del mundo por un momento y que al regresar tuviera una perspectiva diferente de los problemas que me perseguían y que estando aquí se quedaban fuera de esa puerta.

-Vaya así que aquí es donde juegas a parecerte a un maestro-dice una voz arrogante que me saca de mis pensamientos-creo que te hace falta un poco de seguridad o cualquiera podría entrar y atacarte o quien sabe qué otra cosa.

-¿Se trata de una amenaza?-pregunto fastidiada saliendo debajo del coche para ver a la intrusa apretando la llave entre mi mano por si seguía sus palabras- o será que quieres que te de otra paliza.

No contesta y se pone a caminar por el lugar observando todo lo que hay a su paso, moviendo las partes que se encuentran en el piso del coche con el pie y poniendo cara de aburrimiento ante lo que encuentra evitando los charcos de grasa posando su mirada después en mi para ver que de igual forma me encuentro manchada con ese líquido negando con la cabeza para iniciar su camino hacia mi escritorio viendo todos los papeles revueltos que se encontraban sobre este y a su alrededor en el piso y como si hubieran activado una alarma en mi doy un par de pasos al frente levantando la herramienta que sostenía de forma involuntaria, Shana se da cuenta de mis movimientos sonriendo al ver mi reacción.

-Pensaba que por lo menos este lugar estaría ordenado-dice con un tono extraño como si existiera un trasfondo en esas palabras.

-Ya viste que te equivocaste, me haces el favor de irte antes de que te saque a la fuerza-ignora mis palabras y veo que algo en particular llama su atención dirigiéndose a un estante al lado del escritorio pisando mis planos que no le importa a pesar de que dejo escapar un pequeño gruñido de impaciencia, ¿Qué pudo llamarle la atención? En ese lugar solo hay cajas repletas de repuestos o partes dañadas de los prototipos y caigo en la cuenta de que es lo que está tomando reaccionando tarde por el cansancio me acerco a ella para quitarle el portarretrato.

-Mira aún tenía el cabello largo y en una coleta se ve muy tierna aún muy niña, supongo que aquí tenía mi edad-saca la foto del cuadro-creo que prefiero como se ve ahora más madura y hermosa al final su corte de cabello le favoreció bastante la hace lucir sexy pero y a ti como te gusta más, con el cabello largo, corto o porque no te has puesto las pilas porque si fuera tú lo que ya habría hecho con ella a estas alturas…

-¿Qué quieres?-la interrumpo enojada por lo que estoy escuchando.

-Además creo que Korra se merece alguien más enérgica, no que se comporte como abuelita estirada ¿no crees?-dice con una sonrisa viéndome a los ojos-no sé qué pueda seguirle el paso y la verdad es que dudo mucho que tú puedas hacerlo.

-Y me vas a decir que tú eres la pareja perfecta de Korra.

-Me gusta mucho esta foto creo que voy a quedármela, aunque en realidad solo quiero la mitad-no termina de pronunciar lo último cuando veo que rompe en dos la foto haciendo bolita la parte donde salgo.

-¿Y que pretendes hacerme lo mismo que a la foto?

-Tal vez-se acerca a mi viéndome a los ojos con un brillo venenoso y un escalofrió recorre mi espina dorsal preocupándome un poco sus palabras.

-No te va a ser tan fácil-trato de sonar segura sin mucho éxito.

-Yo creo que sí, a leguas se nota que tienes miedo de perderla.

Sin decir nada más se dirige a la salida del taller dejándome helada ante sus palabras pues había exteriorizado mi más profundo temor y que durante el día había querido enterrar, tenía razón la empezaba a perder por su culpa, en parte también por mi indecisión pero eso no quitaba que sintiera como simplemente me sacaban el corazón de solo pensar en ver a Shana con Korra que por alguna razón desde que la conocí no me agradaba.

.::..::. .::..::. .::..::. .::..::. .::..::.

Bueno creo que me proyecte un poco con lo de la cita jiji pero bueno después de algunos años es la primera cita oficial que tengo con mi novia porque jamás le habíamos dado ese nombre y fue emocionante, ahora quiero darle las gracias a KorrAsami Nation por la publicidad apenas me di cuenta de ello y no saben lo feliz que me sentí de verlo porque eso quiere decir que ha gustado esta extraña historia y leí un pequeño comentario de que también ya me había comentado mi novia que en general mis historias parecen de telenovela. Gracias porque han llegado hasta aquí, espero sus comentarios y puede que queden ya pocos capítulos todo dependerá de que suceda conforme vaya escribiendo, pórtense mal y nos seguimos leyendo.