-.-.-.-.- Respuesta de Reviews -.-.-.-.-

- Hola Marina, no te preocupes, agradezco que te tomes el tiempo de leer la historia, a pesar del cansancio. Si, Ariel y Emma son padre e hija; doy indicios de ello en el capítulo 5, 7 y 9.

En el capítulo 5 hago mención de que la hija de Ariel traía un uniforme de futbol, antes de su desaparición y que encontraron solo su mochila con sangre en un lugar abandonado.

En el capítulo 7 antes de la trasformación de Emma, ella tuvo un partido de futbol, luego fue a una fiesta; cuando decidio regresar a casa, fue atacada por Melchor. Durante su trasformación, ella dice que toco su mochila cubriéndola con su sangre accidentalmente.

En el capítulo 9, Ariel despertó viendo un colibrí en su ventana (este estaba siendo controlado por Emma), y que cuando trato de acercarse a él, vio la figura de "su princesa"; luego de eso grito el nombre de Emma, pero ella desapareció del lugar.

Esos son los principales guiños que te puedo dar; en este capítulo se explicará mejor la relación de todo.

Besos. -

Este capítulo contiene escenas explicitas y lenguaje vulgar, se recomienda discreción.

Los personajes originales de la "Saga de Crepúsculo" no me pertenecen, son propiedad de Stephenie Meyer y Summit Entertainment.

CAPÍTULO 14 - PASADO

Edward suspiro. - De acuerdo, escucharemos todo lo que tengan que decir; ya que, al parecer, usted y Emma están relacionados con Mur y con Carlisle. - Le comento a Ariel.

- Esta bien. - Comenzó a decir Ariel. - Emma es mi hija, hace 10 años desapareció de mi vida, yo nunca deje de buscarla; todos me aseguraban que ella podía estar muerta. - Miro a su hija. - Ahora veo cual fue la verdadera razón de su desaparición. - Se acomodó el cabello. - Mis amigos estaban cansados de mi actuar, de que siempre buscaba a Emma en cualquier oportunidad que se me presentaba; no tenía trabajo, no tenía pareja, no tenía ninguna otra relación de amistad más que con ellos; Michael y Carlos. Así que decidieron llevarme de vacaciones cerca de Volterra. - Trago un poco. - Una chica llamada Heidi, nos engañó, nos dijo que teníamos una cena en un restaurante de lujo. - Se rio amargamente. - Resulto que éramos la cena, yo no morí porque Aro. - Escucho varios siseos y gruñidos. - Ordeno que fuese el alimento para el nuevo recluta. -

- Carlisle. - Dijo Esme.

- Exacto. - Afirmo Ariel. - Él por supuesto, se negó a atacarme, así que recurrieron a Jane. - Lo dijo con desagrado. - Lo ataco por horas, llegando a grados de inconsciencia. - Todos los presentes expresaban angustia y dolor. - Aun así, nada. - Suspiro un poco incómodo. - Aro metió mano al asunto, si es que me entienden. - Edward fue el único en comprender. - Carlisle finalmente me ataco, bebiendo de mi sangre, pero luego. - Se sobo el cuello recordando la sensación. - Se detuvo, provocando mi trasformación. - Señalo a Mur. - Ella me saco del lugar donde estaban Aro y Carlisle. - Luego miro a Eleazar. - Y él me cuido hasta que termino todo. -

- ¿Cómo lograron escapar? - Pregunto Jasper.

Esta vez hablo Eleazar. - Porque Carlisle estaba fuera de control. - Bella le miro interrogante. - Él posee un don, por eso Aro forzó a Carlisle a que bebiera sangre humana; pero no le salió como esperaba. -

- Eso ya lo sabíamos. - Respondió Emmett. - Bueno, más o menos. -

Emma interrogo. - ¿Como? - Rosalie señalo a Alice. - Oh, claro. -

- ¿Qué clase de don posee? - Pregunto Edward, al escuchar los pensamientos de los lobos.

- No sé cómo describirlo. - Dijo Eleazar sintiéndose confundido. - Su don esta principalmente relacionado a lo físico, es un manipulador de cuerpos. - Recordó el crujir del cuerpo de Marcus y Sulpicia.

- Él los asesino. - Comento Edward al ver los pensamientos de Eleazar. - Por eso Alice no pudo ver a Marcus en la visión. -

Bella tomo la palabra. - ¿Por qué cuidaste a Ariel? - Le pregunto a Mur.

- Porque lo conocí por un vídeo que me mostró Emma. - Ariel la miro atentamente. - Ella y yo fuimos creadas por Melchor, nuestro Aquelarre era conocido como los nocturnos. - Vio temblar a Emma. - Ella siempre quiso volver con su padre, pero Melchor siempre se lo impidió. - Miro a Ariel. - Por eso lo iba a proteger, para que se pudieran reencontrar. -

- ¿Cómo fue que paso todo? - Pregunto finalmente Ariel a Emma. - ¿Qué tanto sufriste mi princesa? - Se escuchó su voz lastimada, debido a la sed y también por el dolor, la duda y la tristeza.

Aunque era un tema que solo debía saber Ariel, todos tenían curiosidad de como Mur llego con los Vulturi.

- Pasaron muchas cosas, que fueron malas. - Respondió Emma.

POV Emma

- Escúchame zorra, soy tu creador, no me interesa lo que quieras. - Me grito Melchor mientras me torcía el brazo. - Vas a seguir mis órdenes, lo quieras o no. - Sentí como se desgarraba mi brazo poco a poco.

- Déjala en paz. - Escuche la voz de Mur detrás de nosotros.

- ¡Se niega a alimentarse! - Grito Melchor mientras me soltaba. - Cree ingenuamente que controlara su sed ante los humanos. - Me escupió en la cara mientras me veía con burla. - Solo conseguirá llamar la atención de los líderes. -

- ¡Como si no lo hubiéramos hecho ya! - Le respondí con ira. - Los neófitos se han salido de control y lo sabes. -

- Mur se encargará de ellos. - Me miro prepotentemente Melchor. - Y tú cariño. - Me señalo. - Usaras a tus pequeñas mascotas para traer el alimento del día. - Sus ojos estaban negros debido a la sed. - O me encargare de que te rompan. - Melchor se marchó, dejando su asqueroso aroma a moho.

Mur me miro detenidamente. - Si sigues así, te romperá. - Me regaño.

- Prefiero eso a que me siga follando. - Me sobe el brazo. - O que me siga obligando a atacar a los humanos con los animales para que corran hasta nuestra guarida. - Saque una cámara de una mochila que hurte, y de mi bolsillo del pantalón, saque la memoria que logre salvar de mi antigua vida.

- Sé que extrañas a tu antigua tú, que esta vida no es la que quieres vivir. - Me tomo de la barbilla. - Pero Melchor te encontrara si logras escapar. - Me acaricio mi mejilla, sintiendo una calidez extraña.

Me separe del contacto de ella. - Puedes detenerlo. - Le recrimine. - Acabaríamos con este infierno. -

Ella negó. - Crees que no lo he pensado. - Miro a nuestro alrededor. - Pero sabes que no tenemos nada más. -

- ¡Eso no es verdad! - Le grite indignada. - ¡La sangre animal es una alternativa! - Encendí la cámara. - Podemos recuperar nuestras antiguas vidas. - Reproduje un vídeo donde aparecía con mi padre, celebrando su cumpleaños.

Mur miro atentamente. - Emma, tú y yo, ya no envejecemos. - ¨Me miro apenada. - ¿No crees que tu padre notara eso? - Apunto a sus ojos rojos. - ¿Crees que no notara tus cambios? ¿Tu color de ojos? ¿Tu frialdad? -

- ¡Tú solo me quieres aquí! - Le reproche, no quería aceptar esas verdades. - ¡Sabes que no quiero esto! -

- ¡Tú sabes las reglas Emma! - Me grito finalmente. - Si un humano descubre nuestra naturaleza, le debemos matar o convertir. - Me empujo. - ¿Quieres eso para tu padre? -

Me quede callada, ella tenía razón. Mur se acercó de nuevo, acariciando mi cuello gentilmente. - Yo más que nadie, quisiera que fueses feliz con él. - La mire al rostro ya que la escuche dolida. - Sé que no puedo hacerte feliz, ni que me correspondes al menos. - Me soltó. - Pero no quiero verte destruida ni por Melchor ni por los Vulturi. - En eso escuchamos varios gritos.

- ¿Qué está pasando? - Pregunte asustada.

Mur y yo salimos de nuestro escondite. - Son los Vulturi. - Dijo Mur alterada.

En eso vimos a varios vampiros con túnicas negras, el primer instinto que sentí fue de atacarlos. Ya que vimos cómo estaban destruyendo a los neófitos.

Melchor estaba retorciéndose en el suelo, una vampiresa estaba sonriendo frente a él.

- Han roto las reglas. - Hablo un vampiro de piel blanca como el mármol, de cabello negro y largo. - Serán castigados. - Vi como Mur usaba su don contra varios seres con capas, paralizándolos; sin embargo, un hombre corpulento la atrapo con sus brazos, provocando que sintiera dolor; y, por ende, dejara de funcionar su don.

Yo trate de correr, pero de repente sentí un dolor horrible, como si me quemaran viva; logre ver que la chica que estaba sonriendo frente a Melchor me miraba a mi ahora.

- Pero puede que seamos misericordiosos con algunos de ustedes. - Continuo aquel ser de melena negra. - Félix. - Al parecer era el nombre de quien atrapo a Mur, ya que se acercó a él, arrastrando a Mur en el proceso. - Veamos que nos puede compartir esta chica. - Tomo la mano de Mur. - Su vista pareció distante solo unos segundos. - Ya veo, eres inocente. - Me miro a mi. - Los demás serán destruidos. -

- ¡Espera! - Suplico Mur. - ¡No le hagas daño a ella, te lo ruego! -

- ¿Por qué debemos perdonarle la vida? - Escupió un inmortal con cabello rubio.

- Ella no merece este destino, los demás sí. - Respondió ella con desesperación. - Si le perdonan la vida, yo les serviré en lo que quieran. - Esas palabras me congelaron.

Todos me miraron, expectantes de cualquier acción que pudiese hacer. - Vete. - Ordeno un vampiro con rostro indiferente; miré a Mur por última vez y hui.

Los siguientes meses no supe más de los Vulturi, me dediqué a vagabundear por todo el mundo, alimentándome de presas grandes; después de un tiempo descubrí que mis ojos cambiaban a colores más "naturales"; por lo que, decidí buscar a mi padre, encontrándolo en mi viejo hogar.

Use mi don para llamar su atención, vigilándolo en la distancia; usaba un colibrí, ya que recordaba que era su animal favorito. Un día, me había animado acercarme a él; sin embargo, cuando logro verme, sentí miedo; ya que, capté su aroma, mi ser me ordenaba atacarlo, así que escapé. Continuando mi vida como nómada.

POV Narrador

Emma termino de contar su historia; Ariel solo atino a acercarse a ella, abrazándola con el mayor control posible.

- Por eso obedecí las ordenes de los Vulturi. - Explico Mur a Edward y a Esme. - Los dones no me afectan si yo no quiero. - Miro a Emma. - Yo no sentía ningún aprecio por ninguno de los Vulturi, pero si actué fue por el trato que hice con ellos. - Se acercó a Edward. - Sé que mi presencia desencadeno todo este problema, que perdieran a su líder por mi culpa. - Cerro sus ojos por unos segundos. - No tengo ni la más mínima idea de que he hecho en sus existencias. - Abrió sus ojos. - Pero yo estoy dispuesta a ayudarlos a recuperar su antigua vida. -

Los Cullen se miraron entre sí, los lobos estaban en espera de cualquier orden por parte de los alfa. Jacob miro con culpa a Emma.

Edward ignoro cualquier desagrado. - Eso lo decidirá Esme. - Miro a su madre.

- Trabajaremos juntos. - Dijo la vampiresa. - Ahora lo importante es recuperar a Carlisle.

Alice fue la que hablo esta vez. - Será mejor que actuemos rápido, ya que he visto que pasará si Carlisle sigue el mismo curso de ahora. - Los lobos gruñeron en señal de sorpresa.

/Palacio Vulturi/

- ¡Vamos! ¡Más rápido! - Se escuchaba el vaivén de las caderas de Aro contra las nalgas de Carlisle, provocándole gemidos. - Sé que puedes hacerlo mejor. - Carlisle mordió el cuello del Vulturi; de pronto sintió el éxtasis, ya que Aro golpeo en una parte sensible de su interior. - De eso estaba hablando, ¡Joder! - Bastaron unas cuantas embestidas más y ambos terminaron corriéndose.

En eso, apareció Afton en los aposentos del Vulturi. - Mi señor. - Se dirigió a Carlisle. - Ya ha llegado la provisión del día. -

Carlisle sonrió mirando a Aro. - Continuaremos nuestras rondas después, cariño. - Dirigió su mirada a Afton. - Sera mejor que aprendas a tocar la puerta, ¿Quieres? -

- Si mi señor. - Afton tenía miedo, sentía que en cualquier momento su cuerpo se contorsionaría, pero no pasó nada.

Carlisle se vistió, y salió de la habitación, se dirigió rápidamente al gran salón. - Vaya, veo que no tardaste nada Heidi. - Dijo cuando llego a su destino, había 20 humanos como festín. Por primera vez, Carlisle deseaba probar la sangre de un inocente. El resto del aquelarre llego al gran salón, provocando que los humanos se asustaran. - Provecho. - Fue su última palabra, iniciando la cena.

Entre las personas, escogió a un hombre grande; uso su don, sintiendo las diferencias de su cuerpo a la de un vampiro. Sentía cada fibra de su ser, cada hueso, cada musculo, cada artería. Carlisle se relamió los labios intrigado. - Ven aquí. - Había descubierto que su don podía usarse sin necesidad de usar sus manos, con tan solo sentir la presencia de sus víctimas, podía manipularlas. Atrajo el cuerpo de aquel hombre, lo contorsiono de tal forma que lo arqueo rompiéndole la espina dorsal, dejando todo su cuello al descubierto; provocando gritos de agonía por parte del humano. Eso solo incentivo a Carlisle y finalmente lo mato, clavándole sus colmillos y bebiendo toda su sangre. - Vaya, así que de esto me estaba perdiendo. - Miro a otro hombre tumbado en el suelo; escondido como una rata. - Creo que esto me gustara más de lo que creí. - Sonrió mostrando sus colmillos cubiertos de sangre.

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Gracias por leer el capítulo, me es de mucha ayuda. Cualquier review es bien recibido.