Hola chicos, ¿Cómo están? Tal y como lo prometí aquí está el epílogo. No los entretengo mucho, porque hay una nota al final, pero quiero dedicar el epílogo a Dai-cat 23 (Esa es la naturaleza de Toni y yo aún sigo triste porque este es el final, pero bueno, espero que disfrutes de este capítulo tanto como de los demás) y a Veruzca Becerra (me alegra muchísimo que te encantara y que encontraras entrañable la historia, espero que este cap te guste tanto como los otros).
¿Quién dijo que amarla sería fácil? Fácil fue enamorarse de ella. Pero conocerla, hacerla sonreír, que me deje verla sin maquillaje, que llore entre mis brazos, que me permita mirarla mientras duerme, tomar su mano para llevarla a todos lados… Eso no es fácil, valora el amor que tienes, no cualquiera se quita la piel y te muestra el alma. Amar nunca será fácil, pero tampoco sobrehumano.
Peter estaba nervioso. Nervioso era un eufemismo. Estaba aterrorizado. Punto. Quedaban dos días para que el plazo de comprar las boletas para el baile de graduación se cumpliera. ¡Y no tenía con quien ir!
Una chica de su clase, Mary Jane, una pelirroja muy simpática le gustaba un montón pero le aterraba preguntarle si ella iría con él. Peter tenía una reputación un tanto… particular. Tenía las mejores notas de la clase y sus conocimientos de cultura general eran bastante… peculiares, pero podría decirse que todos lo conocían y estimaban.
¿Por qué no podía ser tan valiente como su padre? Sus padres eran… impresionantes. Nunca supo a ciencia cierta quien dio el primer paso en su relación pero nunca se habían separado desde entonces. Peter habría querido para si una historia de amor tan épica como la suya. Veinte años de matrimonio y aún se comportaban como adolescentes en su primera cita.
Cuando se dio cuenta estaba frente a MJ y sin poder controlase le había dicho lo mucho que le gustaba. Ella le había dicho que apreciaba el sentimiento pero que iba a ir con Harry, el mejor amigo de Peter, y que estaban saliendo.
Eso rompió su corazón. Estaba tan humillado por la traición de su amigo, él sabía lo mucho que Mary Jane le gustaba y no le hubiera costado nada decirle que estaba saliendo con ella.
Y tenía todo el día por delante.
Desde que habían estado en el jardín de infantes, él siempre había estado con Harry. Siempre habían hecho todo juntos. Así que no solo tendría que ver a su ex-mejor amigo con la chica que le gustaba, sino que además no tenía a nadie con quien hacerse.
Entró a la clase de matemáticas y se sentó en su lugar usual, Harry tendría que buscarse otro puesto. Con Mary Jane, pensó con algo de amargura. Sintió un sutil olor a vainilla y levanto la mirada encontrándose con una chica rubia que le parecía muy familiar. Sabía que su apellido era Stacy y que su nombre empezaba por G, podría ser Genevieve, Gianna, Grace, o cualquier otro. Nunca había hablado con ella pero sabía que se juntaba con Ned, un chico bastante geek.
—Soy Gwen Stacy —dijo la chica con una sonrisa— ¿Te importa si me siento contigo? —al ver su mirada de sorpresa, la sonrisa de la chica vaciló un poco— Ned está colado por Felicity y la única clase que comparten es esta por lo que queríamos aprovechar y que le pidiera ir al baile.
Asintió y movió sus cosas para dejarle lugar. Ella era una chica vibrante y muy habladora, sus habilidades en matemáticas rayaban la nulidad pero lo compensaba con entusiasmo. Durante esa clase más que poner atención a un tema que ya sabía, había terminado explicándole a Gwen los conceptos más básicos.
Una vez la clase terminó, lo arrastró a la mesa que ella, Ned y ahora Felicity compartían. Eventualmente se enteraría que ella había visto como era rechazado por Mary Jane y había orquestado todo eso.
Así se habían conocido.
Ellos se volvieron sus mejores amigos, Gwen y él tenían una relación bastante extraña. Eran más que amigos pero aun así no salían oficialmente. Peter sabía que le gustaba a Gwen, ella nunca se lo había ocultado, que él hubiera tardado en darse cuenta hasta que Ned y Fel se lo dijeron era diferente; pero el trauma de lo que había pasado con Mary Jane y Harry lo atormentaba, eso y que Gwen y el eran tan opuestos que daba grima.
Ella era extrovertida, efusiva, habladora y sus notas en la escuela eran bastante regulares aunque participaba en los clubes de danza y teatro. Peter por otro lado no podía hablar con otras personas sin tartamudear y sonrojarse, podía durar buena parte de un día en silencio sin que le molestara y todas sus notas eran tan perfectas que hacía cursos universitarios los fines de semana. En cuanto acabara el año tendría un título en biotecnología.
Esa noche era noche de cine, cada semana iban a la casa de alguno de ellos, cenaban y veían una película. Esta vez era el turno de su casa. Todos fueron a la casa de Peter y comieron con sus padres. Amaba a sus padres y el que se llevaran bien con sus amigos era genial.
Él era la envidia de sus amigos, sus padres lo amaban, confiaban en él y eran bastante extraños. Eran permisivos, le dejaban hacer casi lo que quisiera, pero lo sobreprotegían por miedo a que alguno de los enemigos de sus padres le secuestrara o algo peor. Ser el hijo de Antonia Stark, aka la dama de hierro y Steve Rogers, el Capitán América lo ponía en una situación complicada.
En medio de la cena llegaron sus tíos, parecía que sus padres tenían planes antes de que ellos llegaran. Así que además de sus padres, Jarvis, Vis, Anna y sus amigos, terminaron uniéndose la tía Nat, el tío Buck, el tío Clint, la tía Laura, el tío Bruce con la tía Betty, la tía Pep, su madrina Peggy, Sharon, su padrino Jim, Alia, Cooper, Lila, Nate, Wanda y Pietro.
Tuvieron que acomodarse y quedaron un poco hacinados pero aun así había sido bastante divertido. Ver a toda su familia reunida era increíble. Al final todos terminaron acomodándose en la sala de estar para ver una película, mientras hacían votaciones para escoger cual, su padre le hizo un gesto para que se acercara a él.
Peter lo siguió y fueron al estudio.
—¿Qué pasa Peter? —le preguntó a su padre.
La mirada de su padre le dijo que no le preguntaba precisamente por temas académicos. Terminó contándole todo y él lo escuchó sin hacer ningún comentario. Luego le dijo:
—Cariño, amar a alguien es complicado. No voy a negártelo. Siempre corres el riesgo que te hagan daño. No voy a ser quien te diga que debes buscar a alguien con intereses similares a los tuyos. Creo que pocas personas sean tan opuestas como tu madre y yo. Solo tienes que amar y dar lo mejor de ti para estar junto a la otra persona, y esforzarte todos los días para que una relación dure. Al final eso es lo que importa.
—¿Pero, y si…?
—¡Peter Rogers-Stark! —escuchó la voz de su madre a su espalda— tienes que dejarte de sandeces e invitar a esa pobre chica a salir. Ya mi madre me está cansando con su tabarra de que quiere un bisnieto.
Su padre volteó a ver a su madre con falsa irritación, podía ver la diversión brillando en sus ojos. Eso era lo que quería. Alguien a quien amar y que lo amara de igual forma. Solo tenía que volver a reunir valor y dar un salto de fe.
Por suerte, no cayó al vacío.
Gwen le atrapó.
Peter recordó ese día con una sonrisa mientras veía a Gwen entrando en la iglesia con su hermoso vestido de novia.
Durante la boda Toni había hecho cuanto estuvo en su mano para no largarse a llorar mientras veía a su hijo y a su nuera declarar su amor. La ceremonia le trajo recuerdos muy gratos de su propia ceremonia, es especial porque Peter le había dado a Gwen el anillo de compromiso de la bisabuela de Steve, Saoirse.
Jugueteó con la nueva alianza en su dedo. Había sido una tradición en la familia de Steve, que cuando la pareja se casaba usaba las alianzas de sus padres y estos a su vez hacían una pequeña ceremonia en la que renovaban sus votos y usaban argollas nuevas; la tradición había funcionado porque en la familia de Steve abundaban los hijos únicos.
La ceremonia de renovación había sido un mes antes, un par de semanas después que su hijo les hubiera dicho que Gwen había aceptado casarse con él.
Había usado el mismo vestido que había usado en aquella fiesta y había convencido a Steve que usara el traje del Capitán América. La alianza de Toni estaba hecha de vibranium, el mismo material que el escudo de su esposo. Este a su vez usaba un anillo con incrustaciones de Starkonio, el elemento que ella había ayudado a descubrir. Mucha gente consideraba su anillo muy masculino y el de Steve muy femenino, pero a ambos les encantaban. Se veían reflejados en ellos.
Nunca lo admitiría, pero esa pequeña ceremonia, que no tenía más invitados que sus amigos más allegados, su hijo y Alia como padrinos, había sido mil veces mejor que la ceremonia de boda. Porque esta, a diferencia de la primera, no prometía.
Demostraba.
Si, había sido duro y frustrante, habían enfrentado muchos problemas y había habido momentos en los que estaban tan perdidos que daba miedo. Pero habían vencido. Habían superado todas y cada una de esas cosas que hubieran podido separarlos y por el contrario había conseguido unirlos aún más.
Vio a su marido tan emocional como ella en la ceremonia, pero luego, en la fiesta, estaba inusualmente callado.
—¿En qué piensas, Rogers?
—De haber sabido que enlistarme habría traído todo esto —hizo un gesto señalando a los invitados que comían, reían y bailaban—, a Peter y a ti, me habría enlistado con más ahínco… y ciertamente habría asistido a esa dichosa fiesta mucho antes.
No pudo contenerse más y lo besó. Lo sintió sonreír y el la arrastró a la pista de baile repleta de parejas jóvenes, probablemente ninguno de ellos consideraba siquiera el matrimonio como opción.
—¿Me concede este baile, señorita Stark?
¡Ay Dios! Cuando acabé de escribir esto, me largué a llorar. Tras nueve meses, 14 capítulos (contando en epilogo) y más de doce mil palabras ¡Al fin lo terminé!
Este es el fic más largo que he escrito hasta ahora, tal vez para muchos esto es una nadería, pero para mí es un logro increíble. Me parte el corazón despedirme de estos personajes, después de todo escribí su historia de amor que abarcó 30 años desde el inicio hasta el epilogo.
Al principio planeaba solo poner una charla de padre a hijo sobre el amor, pero me di cuenta que algo faltaba. Esta es una historia sobre Steve y Toni, y su amor sobrevive a través de su hijo, por eso incluí su matrimonio.
El plan original era que él se quedara con Mary Jane, pero no pude, mientras escribía la historia con ella como pareja de Peter me bloqueé y mi prima, quien tiene como ocho años, me ayudó a entender porqué. Ella se quejaba de las primeras películas de Spider-man porque Mary Jane se la pasaba o gritando o dejando de lado a Peter, lo cual tristemente es cierto. Luego estuve entre Michelle y Gwen y mientras intentaba con ambas me di cuenta que la personalidad vibrante y determinada de Gwen combina a la perfección con la de Pet. Así que pese a que en la mayoría de adaptaciones termina muerta, Gwen es perfecta para él.
En fin, luego de semejante discurso espero que hayan disfrutado de esto tanto como yo.
Los review se agradecen.
Nos vemos a la próxima.
Drina.
