Regla # 14: entre villanos nos entendemos, quédate con tus amigos

Como todas las mañanas Luminositè se levantó ante la delicada sacudida de su madre seguida de un beso en la frente. La pequeña le sonrió a Rarity y se levantó alegremente.

—Buenos días mère, ¿qué tal dormiste? — Preguntó la pequeña con una tierna sonrisa.

—Muy bien querida, ¿y tú qué tal? ¿Tuviste dulces sueños o necesitas que te abrace?

—Fueron dulces sueños mère, pero tú sabes que siempre quiero un abrazo.

Lumi entonces levantó ambos cascos delanteros hacia Rarity, que se apresuró a abrazarla y bajó a preparar el desayuno de ambas. El asunto era que desde pequeña Lumi solía tener pesadillas muy vívidas aterradoras; y a pesar que al dormir caía tan profundo que no hacía ni el más mínimo movimiento, al levantarse siempre estaba hecha un manojo de nervios y si lo primero que veía no era a su dulce madre le entraba un ataque de pánico que duraba horas. Claro, a Rarity nunca le molestó eso; pero a veces se preguntaba qué tan profundas eran en verdad las cicatrices psicológicas de su pequeña luego de pasar su primer año de vida en un hogar donde la maltrataron a pesar de ser sólo una bebita indefensa.

En fin, las dos comieron juntas sin prisa alguna ya que por algo era domingo.

—¿Entonces qué vamos a hacer hoy mère? — Preguntó Lumi con una radiante sonrisa.

—Pues lo que quieras Lumi, lo que tú quieras — dijo Rarity. — Pero dame sólo media hora, ¿sí? Sé que prometí dedicarte todo el día hoy pero no he terminado de pegarle los botones al saco que me encargaron; quise hacerlo anoche pero estaba rendida.

—Mmm, si trabajaste todo el día — dijo Lumi pensativa. — ¡Muy bien, entonces voy a estar en mi casita de juguete mientras te espero!

Rarity sonrió y luego que la chiquilla corriera a lavar sus platos y luego a la casita; Rarity se apresuró con la susodicha chaqueta, no quería fallarle a la pequeña Lumi. Cuidando a Sweetie había aprendido una cosa o dos sobre saber dedicarle tiempo a los niños y si bien que en su tiempo cometió muchos errores cuidando de su hermana pequeña, aprendió también de ellos y se juró que no los repetiría con su hija.

Mientras Lumi entró a la casita, que de hecho era considerablemente grande, y se acercó a la cocinita de plástico en donde colocó su ojo sobre el sticker con la forma de un quemador.

Identificación retinal completa, bienvenida Muñeca—

Entonces el suelo tembló activando el ascensor y ella bajó hacia el laboratorio, depósito de armas, taller, etc. Y cuál no sería su sorpresa al toparse ahí con su amigo Bright dándole unos últimos toques a lo que parecía ser un cañón de proporciones titánicas. Sonrió.

—Buenos días compañero, ¿qué haces aquí tan temprano? — Dijo tocándole la espalda.

Bright saltó del susto pero luego se recuperó sacudiendo la cabeza y le sonrió a Lumi.

—Lo de siempre, ya sabes que cuando me inspiro no puedo parar — sonrió el chico. — ¡Estuve despierto toda la noche pero finalmente está aquí! ¡Mi incapacitador de alicornios!

Lumi hizo un face-hoof, ¡no de nuevo por favor! Cada dos por tres la misma historia.

—Oye Brighty, ¿y si mejor te rindes y ya? Tus armas contra alicornios jamás funcionan, al menos no de la forma en que tú quieres — Dijo ella. — Además, ¿no se supone que hoy ibas a pasar todo el día de paseo con tus papás? Vete ya para tu casa Bright

Bright señaló al gran monitor de vigilancia detrás de él, en el cual se miraba claramente la puerta del cuarto de Twilight y Flash cerrada a cal y canto; así que Bright sólo se encogió de hombros como quien no quiere la cosa.

—Siguen durmiendo por lo que tengo todavía cinco o diez minutos. ¡Pero igual ya está listo! ¡Contempla la menos poderosa de mis máquinas hasta ahora, jajajajajaja!

Lumi observó el cañón y Bright le alargó los planos del arma. Los leyó y tal como lo sospechaba, esa cosa tenía exactamente el mismo problema de todas las versiones anteriores.

—Bright, te recuerdo que lo que queremos es incapacitar no freír. ¡Incapacitar!

El joven le dedicó media sonrisa.

—Pero me estoy acercando; este no se llevará una ciudad entera por delante como los otros.

Lumi se quedó pensativa.

—Eso no te lo discuto. ¿Pero por qué todo tiene que ser tan extremo y violento contigo?

—No puedo evitarlo, sabes que para mí construir armas es casi como…

—Sin el casi, es una adicción y punto.

Bright sabía que tenía razón así que no discutió más; en lugar de eso con su control remoto abrió la bodega y varios Z-Bots fueron a guardar su último diseño junto con todas las monstruosidades que había ido construyendo con el paso de los años (todas con una muy similar capacidad de destrucción).

—¿En serio por qué no te apoderas de Equestria y ya? — Preguntó Lumi. — Basta con disparar una de estas una vez para que las cuatro Princesas te entreguen el Reino muertas de miedo.

—Precisamente, sería demasiado fácil. Además seré alguien muy pero muy malvado pero hay una línea que no cruzaré.

Lumi mejor se ahorró lo que consideraba una discusión inútil y señaló hacia el monitor de vigilancia, la manija del cuarto de los padres de Bright estaba girando.

—¡Y hablando de madres! — Dijo alegremente el joven. — ¡Nos vemos Lumi!

El chico se montó en el transporte interno del laboratorio, el cual conectaba con las diferentes entradas que tenían en las afueras del pueblo y las otras dos en las respectivas casas de los pequeños villanos.

—Bright…

—¿Sí?

—Nuestros jueguitos son muy divertidos pero un día tanta payasada nos va a aburrir. No podemos huir para siempre de nuestra verdadera naturaleza.

Bright levantó una ceja y le sacó la lengua.

—¡La tuya querrás decir! Yo no soy un sociópata.

Entonces se fue y Lumi sólo se le quedó viendo con una sonrisa.

—Siempre usando palabras raras… ¡pero allá tú, yo no soy tu niñera! Ah, cierto. ¿Qué vine a buscar?

Se fue a su lado del laboratorio, que a diferencia del de Bright tenía muestras de tela, revistas de modas y otro tanto de corte y confección: hilo, agujas de diferentes formas y tamaños, tijeras, libros universitarios sobre física y de ingeniería eléctrica (bueno en eso no se diferenciaba mucho del de Bright) y muchos muñecos de peluche y por supuesto muñecas desparramadas por ahí. Encontró la muñeca que quería y regresó a la superficie.

Mientras tanto Bright regresó a su casa en donde fingió dejarse despertar por su madre y tras tomar un desayuno dominical juntos, Twilight sugirió:

—El día se ve de lo más bonito hoy, ¿y si hacemos una caminata?

—Claro, ¿dónde? — Preguntó Flash.

—¿El Bosque Everfree? —Dijo Bright.

—Es demasiado peligroso…

—No si voy con ustedes…

—Ese es mi hijo, el alma de un guerrero — dijo alegremente Flash. — Tiene razón querida, además no tenemos que adentrarnos tanto… ¿hasta el Palacio de las Hermanas Nobles?

—¿Saben? Tienen razón, una caminata por el bosque suena bastante bien — dijo Twilight. — Y en serio que hay que pensar en hacer un sendero. ¡Bueno vamos!

Y la pequeña familia su puso en camino con Twilight contando por enésima vez cómo vencieron a Nightmare Moon, pero el hecho que la historia fuera contada en el mismo lugar donde empezó todo le daba cierto encanto.

—¡Y helo aquí, el Árbol de la Armonía! El Ser que protege Equestria y que tantas veces nos ha salvado de todo tipo de amenazas — dijo Twilight.

—Desde payasos como Discord hasta sujetos aterradores como Tirek — dijo Flash. — Increíble que una defensa tan poderosa se vea tan hermosa.

Bright asintió.

—Nadie creería que es un arma.

Twilight acarició su melena.

—Porque no es un arma Bright, un arma sirve sólo para hacer daño. Aunque digas que quieres usarla para proteger a otros, un arma fue creada para lastimar. Esta es una defensa, no lastima a nadie; aquellos como Nightmare Moon o Tirek no es que sean lastimados por el Árbol sino por su propia naturaleza. Cuando crezcas lo entenderás.

Bright asintió poniendo cara de confusión sólo para darle gusto a su madre, porque claro que entendía; de hecho le acababan de dar la clave para ponerle un fin a la larga historia de fracasos de intentar crear la herramienta perfecta contra alicornios.
Twilight y Flash se abrazaron amorosamente perdidos en la belleza del árbol, cuando éste se agitó violentamente como sintiendo un peligro inminente. Los dos se volvieron asustados hacia su hijo, y por unos instantes juraron que vieron una sonrisa retorcida y un brillo muy peligroso en su mirada; pero al verlo mejor sólo lo vieron tan asustado como ellos. ¿Habrá sido una ilusión?

—Regresemos — dijo Twilight. — Puede que no sea nada pero mejor regresemos a reportar esto.

—Twilight, sólo una nota, ¿sí? — Advirtió Flash.

—Claro, si algo pasa no voy a desperdiciar ni una solo oportunidad de estar con Bright.

Bright de nuevo prefirió no decir nada y se fue junto a sus padres. Esto estuvo interesante, ¿eso quería decir que el Árbol de la Armonía lo reconocía como un enemigo de Equestria? ¡Eso sí que era genial! Pero a la vez se sentía contrariado porque le arruinó su día con sus padres; aunque suponía que eso era en parte culpa suya.
Pero por suerte su madre cumplió su palabra y luego de mandar una nota a la Princesa, sus padres volvieron a prestar toda su atención en él; pero en la noche cuando todos se acostaron el chico simplemente no pudo dormir. Como siempre que tenía insomnio se quedó dando vueltas en su cama y prendió su linterna para leer; pero sabía bien que eso no lo iba a tranquilizar; tenía que ver el maldito árbol de nuevo.

—Supongo que esta vez iré un poco más lejos.

Sabiendo que sus padres no lo molestarían a estas horas; se dirigió a su baño y activó un comando en su tocador haciendo aparecer un pequeño ascensor que lo llevó al laboratorio, era la vía más rápida y segura al bosque Everfree. Además que teniendo en cuenta la cantidad de animales peligrosos que había ahí era mejor protegerse con un gadget o dos.

Y cuál no sería su sorpresa al toparse ahí con Luminositè.

—Ah, la situación de le matin se ha revertido — dijo la niña tranquilamente.

—¿Qué haciendo? — Preguntó Bright. — ¿Vienes por otro juguete olvidado?

—No puedo dormir, mère y yo tomamos café expreso en la tarde, me advirtió que no me gustaría y que no iba a poder dormir pero no le hice caso. Al menos se equivocó en algo, el café estaba déliceux. Pero ella sí cayó rendida.

—Ya, ye estaba por salir al Bosque Everfree, ¿vienes?

—¡Claro! ¿Pero a qué?

—He estado viendo de forma errada mi incapacitador de alicornios — explicó el chico. — La clave no es un arma que me los quite de encima sino una barrera que los mantenga alejados de nosotros, ¡una defensa!

—Ya, ¿y eso qué tiene que ver con…?

—Ahí se encuentra la defensa más poderosa de Equestria

Luminositè sonrió aprobatoriamente al comprender.

—Intéressant, veré también si puedo inspirarme para mi nueva tela.

Los dos se colocaron sus trajes y en sus respectivos transportes llegaron de nuevo al Palacio de las Hermanas Nobles bajando de un salto al pie del Árbol de la Armonía. Era una caída de más de veinte metros pero los dos absorbieron el impacto de lleno con sus trajes y se acercaron amenazadoramente.
El Árbol se agitó al sentir su presencia.

—¿Sabes? Siempre me pregunté si esta cosa era consciente — dijo Bright mirando fijamente al Ser. — Esta mañana se me confirmó.

La Muñeca se volvió a verlo.

—Ah.

—Ajá, y me reconoció como un verdadero enemigo de Equestria, ¡y ahora también a ti!

Los dos chicos chocaron cascos alegremente y abrieron una de las maletas de Bright sacando lo que parecía ser un viejo proyector el cual rodeó el Árbol con una luz mientras una pantalla en el otro extremo mostraba varios números y otro tipo de datos. Los dos se mostraron genuinamente impresionados por los datos recopilados y ya estaban imaginando cómo usarían este nuevo conocimiento. ¿Por qué no lo habían pensado antes?

—Y con esto podemos incluso quitarnos de encima a eso amantes de los cómics antes que nos obliguen a lastimarlos de verdad.

—No cantes victoria todavía, vamos a necesitar varios meses para replicar este poder y otros más para poder usarlo a nuestro modo.

—Bueno, los dos amamos inventar.

Se pasaron amigablemente el casco por los hombros y la Muñeca le dio un toquecito al casco de Z con su máscara.

—¡Lumi! — Se quejó Z.

—Un día nos vamos a casar, te tienes a acostumbrar.

—¡Ni soñando!

—Ya veremos, ya veremos, somos tal para cual — dijo la Muñeca. — ¡Oh mira! ¡Ya está listo el análisis!

Efectivamente la máquina había terminado de recopilar datos así que podían ponerse en movimiento, retrajeron el scanner de Z y estaban por volver por donde vinieron cuando enormes raíces emergieron del suelo bloqueándoles el paso. Entonces los dos se volvieron hacia el árbol listos para luchar. Pero en lugar de hostil, el árbol se mostraba calmado, como pidiéndoles que se acercaran más; incluso las raíces detrás de ellos lo único que hicieron fue darles un empujoncito suave hacia el Ser. Sin saber lo que hacían se acercaron al árbol y sintiéndose cada vez más invitados, lo tocaron.

¿Se dan cuenta que los dejo hacer esto sólo porque sé que no son realmente malos, verdad?

—¿Qué? ¡Somos los maestros de todos los villanos! ¡Somos los más peligrosos del mundo! — Protestó el Señor Z.

Y sin embargo están aquí usándome para hallar la manera de quitarse de encima a sus enemigos sin lastimarlos.

—Mira genio no tienes ni idea de lo que somos capaces — dijo la Muñeca.

Ya lo creo que sí niñita, puedo sentir esta brillante mente suya descifrando mi poder para hacerlo suyo, no crean que mi agitación era porque tuviera miedo de ustedes; lo tengo por ustedes. Niños, tengan mucho cuidado; para ustedes podrá ser un juego, y jugar es el deber de la niñez, pero combinado con sus enormes capacidades su juego puede poner en peligro a muchos. No voy a intentar convencerlos que lo dejen, no lo van a hacer; pero lo que sí puedo decirles es que estén listos para lo que sea, pero sobre todo tengan cuidado con ustedes mismos, sobre todo tú Bright. Lumi conoce su monstruo interior, tú todavía no sabes de qué eres capaz y temo que cuando llegue el momento no te guste lo que verás. Ahora sí, vayan a sus casas a dormir; que mañana tienen escuela. ¡Y vengan a visitarme más seguido! ¿Sí?

Los dos soltaron el árbol mirándose confundidos pero al final regresaron tranquilamente a su transporte.

—Je t'ai dit que tú también eres una bomba de tiempo Monseur Z, como si las armas que fabricas no fueran suficiente prueba que estás tan loco como je.

—Ajá, el arbolito de Hearts Warming se equivoca, sí somos tan malos como pensamos y no soy un sociópata como tú.

—Como quieras, como quieras. Ahora mejor vayamos a dormir porque tenemos muchos datos que estudiar mañana.

Los chicos entonces se despidieron y se fueron cada quién a su casa.

Cordillera Cristal:

Chrysalis entró al refugio que tenía con sus 'amigos temporales' y rechinando los colmillos arrojó un periódico a la mesa de hielo.

—Esto tiene que ser una broma — dijo pasándose la lengua por los colmillos. — ¡Sólo lean!

Tirek tomó el periódico:

¿LOS NUEVOS VILLANOS DE EQUESTRIA AMANTES DE LOS CÓMICS?

Hace dos días el museo de Canterlot fue atacado paralelamente con la joyería del famoso Goldand Diamods por los dos autoproclamados nuevos enemigos de Equestria, la Muñeca y Señor Z siendo este otro de los golpes que se suma a la carrera de estos dos amantes a causar líos y promocionarse. Sin embargo puede que por fin estemos obteniendo respuestas sobre esta forma de ser tan infantil. Durante el ataque de ayer los dos villanos fueron interceptados por un grupo de llamados 'héroes' que declaraban constantemente que no permitirían que los amantes de los cómics siguieran siendo calumniados por las acciones de estos dos enemigos. ¿Será que todo se reduce a un par de fanáticos de las historietas que decidieron ir demasiado lejos? Expertos psicólogos analizan las acciones infantiles de Muñeca y Señor Z y dicen que todas las evidencias estaban ahí, no son más que adultos emocionalmente inmaduros que de alguna forma…

La ira del centauro fue tal que una explosión de magia oscura lanzó volando a sus dos compañeros; Chysalis había reaccionado a tiempo protegiéndose con su magia pero Sombra se clavó un enorme carámbano en el costado.

—¡Ten cuidado genio! — Protestó el Rey Oscuro transformándose en neblina regenerando su herida de inmediato.

—¡Cállate! ¿NO VES QUE ESTAMOS SIENDO LA BURLA DE TODOS POR CULPA DE ESTE PAR DE IMBÉCILES? Y era tan obvio que lo pasamos por alto… maldición, maldición, ¡MALDICIÓN!

—Y lo que es peor, están atrayendo a la maldita cabra — dijo Sombra. — Ya lo sé, sólo me refiero a que hay que andarnos con cuidado para no atraer la atención.

—¡ME DA IGUAL LLAMAR LA ATENCIÓN! — Gritó él enfurecido de veras. — Voy a ir a Equestria ya mismo, voy a enseñarle a ese par de imbéciles lo que es un verdadero villano; voy a hacerles desear no haber tocado un mugroso cómic en toda su maldita vida.

Se levantó furiosamente y dirigió sus pasos al Equestria.

—Esto no se quedará así, oh claro que no.

Los otros dos se le quedaron viendo, ¿de veras tiraría tantos meses de planeación de su venganza por eso? Finalmente estuvo tan lejos que no pudieron oírlo más.

—Es un idiota — dijo Chrysalis.

—Tal vez pero recuerda lo que le hizo Grogar a él, si alguien teme el regreso de esa cabra del infierno ese es Tirek. Yo digo que haga lo que quiera, una temporada en el Tartarus es preferible a ver de nuevo a Grogar.

—En eso puedes tener razón pero de todos modos… ¿lo dejarás ir así como así?

—¿Acaso el contacto con Sparkle te tocó el corazón? — Se burló Sombra.

—¡Tienes razón, Amistad, qué asco! — Dijo Chrysalis con un escalofrío. — ¡Mudemos las operaciones a otro lado!

Y los dos se encaminaron fuera de la cueva, no sin antes dirigir una mirada a triste hacia una figura solitaria que caminaba a la distancia.


Bueno heme aquí de regreso esta vez con un intento de explorar más la amistad y psique de mis protagonistas pero también encaminando la historia a enfrentamiento entre villanos y villanos junior. ¿Quién ganará? Espero les haya gustado y como siempre:

Chao; nos leemos!