Charlie había reservado en el hotel de los Legan la suite principal para pasar su luna de miel, pero decidió apartar todo el piso para que nadie escuchara alguna discusión entre él y Candy. A Betsie y a Megan las mandaría de regreso a la mansión de los Gibbs en el tren esa misma noche.
Celebraron con un banquete, Candy le temía a la noche de bodas, ella pensó: Charlie querrá forzarme, si bien varias veces me le escapé a Neal fue porque él todavía era un muchacho, en cambio Charlie se ve que es muy fuerte.
Neal se acercó a Candy y le dijo: Cuando estés a solas con Charlie sírvele vino, pero tú no lo tomes.
-Neal por favor, no estaré de humor para tomar vino con Charlie.
-Hazme caso, de eso depende que esta noche salgas librada de él
-¿Qué tanto platicas con mi esposa Neal?
-Recuerda que es mi prima, sólo le estoy deseando bendiciones en su nueva vida de casada.
-Gracias primo por tu gentileza.
-De nada Candy.
Betsie se despidió de Candy con un abrazo, los hombres de Charlie escoltarían a Betsie y a Megan para que abordaran el tren.
Charlie se dirigió en otro auto hacia el hotel de los Legan con Candy, el llevaba una maleta donde tenía lencería para ella, la desnudaba con la mirada mientras iban en el auto. Eliza y Neal rebasaron el auto a fin de llegar antes que ellos al hotel.
En cuanto se detuvo el auto Candy trató de huir pero Charlie logró atraparla antes que se escapara. Fueron hacia el lobby del hotel y los escoltaban 3 hombres armados.
Llegaron al piso que había rentado y abrieron la habitación, Charlie se acercó a Candy y la besó forzadamente.
-¡Detente! Espera por favor ¿Por qué no tomamos una copa de vino? Los del hotel dejaron fresas y uvas.
-Te seré sincero Candy, he estado muy ansioso, me gustas mucho y no quiero esperar más.
-Ten en cuenta que es mi primera vez, trata de ser amable, dulce y paciente conmigo-dijo Candy en tono de súplica.
-Está bien, creo que el vino nos relajará un poco.
Candy le sirvió vino a Charlie, él se sentó, ella caminó hacia él y le pasó la copa, él la jaló e hizo que sentara en sus piernas y se tomó todo el contenido.
-¿Quieres más vino?-le ofreció Candy
-Sí, se lucieron los del hotel, tiene un sabor exquisito este vino.
Candy le sirvió más, se acercó de nuevo hacia él, en ese momento ella se sorprendió al ver que una puerta se abrió a espaldas de Charlie, Eliza le hizo señas a Candy que fuera hacia ella.
-Charlie ¿Te parece si me pongo cómoda?
-Sí, en esa maleta hay ropa adecuada para ti, para que uses en nuestra noche de bodas- respondió Charlie, le empezó a dar calor y se quitó el saco y luego la camisa
Candy fue hacia la habitación donde estaba Eliza.
-Candy tendrás que salir por el balcón, El tío William está en la habitación de abajo, es algo arriesgado, pero aquí tengo una cuerda, ya esto lo has hecho otras veces.
-Eliza, me sorprende que quieras ayudarme.
-No es por ti, yo no haría algo para ayudarte, no te confundas querida, esto lo hago por mí, porque me gusta Charlie y deseo tomar tu lugar.
Candy amarró la cuerda en el barandal del balcón para bajar a la habitación, ella vio que Albert se asomó.
-¡Albert!
-Baja con cuidado por favor, estoy angustiado por ti.
-No te preocupes, allá voy.
Candy empezó a descender por la cuerda y Albert la atrapó, se abrazaron con fuerzas.
-Vamos, no hay tiempo que perder
-¿Y mi mamá? Temo por ella
-No te preocupes, George la rescatará antes que aborde el tren y se reunirán con nosotros en la embarcación. ¿Te hizo daño Charlie?
-No, sólo me besó a la fuerza
-¡Desgraciado! ¡Voy a matarlo!-dijo Albert con evidentes celos.
-Pero ya estoy contigo.
Neal estaba en esa habitación con Elsa, Albert y Candy se acercaron a ellos.
-Neal , no tengo como agradecerte por lo que has hecho por nosotros-dijo Albert.
-Lo hago en nombre del amor, yo también me he enamorado-contestó Neal abrazando a Elsa.
-Gracias por todo primo
Candy y Neal se despidieron, luego Candy abrazó a Elsa y le dijo: Hazlo feliz, se lo merece.
-No es necesario que me lo recomiendes, yo lo haré gustosa.
-Vamos Candy, debemos darnos prisa antes que se den cuenta los hombres de Charlie- sugirió Albert.
Ellos salieron apresuradamente del hotel hacia el muelle.
Charlie veía todo borroso, Eliza se puso la lencería y una peluca rubia, salió de la habitación, él sólo vio la silueta, estaba en éxtasis producto de la droga que le habían puesto en el vino. Eliza fue hacia él y le agarró la mano para guiarlo, entraron a la habitación y Charlie besó apasionadamente a Eliza, ella se dirigió hacia las velas para que la habitación quedara a oscuras y ahí se entregó a Charlie.
Candy y Albert llegaron al muelle, ya los esperaba Betsie y George que habían burlado la vigilancia de Megan y de los hombres que la escoltaban.
-¡Mamá! ¡Gracias a Dios estás bien!
-Abordemos la embarcación hay que darnos prisa.- sugirió George.
Era una pequeña embarcación de los Andrew, los llevarían a New York para que de ahí partieran hacia Brasil. El Capitán les mostró el interior, Albert pensó que Candy querría quedarse con él, pero ella decidió compartir su camarote con Betsie.
-Pensé que te quedarías con William- le dijo Betsie.
-Mamá, ahora estoy casada con Charlie, ese matrimonio se debe anular para que Albert y yo podamos estar juntos, estaría obrando mal, me acusarían de adulterio, es por eso que no me quedé con él, para evitar tentaciones.
-Oh hija, las personas que te cuidaron, te inculcaron buenos principios.
Candy pensó: No soy tan buena, de no haber firmado ese papel, si me hubiera quedado con Albert.
Mientras en el hotel Elsa y Neal estaban acaramelados mostrándose afecto, cuando él se pasó de mano larga.
Ella dijo: Hey, si no compras no mallugues
-¿Cómo no te entiendo?- dijo Neal confundido.
-Es mejor que nos vayamos a dormir, mañana será un día muy difícil, Charlie Gibbs estará furioso y tendrás que enfrentarte a él y a tus padres.
-Yo no tengo tanto problema como Eliza, que es la que está pasando la noche con él. ¿A qué te refieres con que no mallugue?
-Es una expresión de México, con eso te estoy diciendo que si no estamos casados no debes de andar maltratando la mercancía, o sea a mí.
-No te estoy maltratando al contrario te estoy acariciando.
-Neal, de seguro ya Megan habló con mi padre, no tardará en presentarse en Florida y no quiero que te vaya a forzar a que te cases conmigo.
-No me forzaría, yo lo haría con mucho gusto.
-Lo sé, pero de todas maneras no quiero que nos apresuremos.
-Está bien bombón, tienes una cara adorable que se me antoja besarte.
-Ya tranquilo
-uh, está bien
Los Rubios, Betsie y George llegaron a New York y de ahí partieron hacia Brasil.
Era la mañana del Domingo, Eliza Legan despertó se sentía dichosa por la noche anterior, pero salió de su ensueño y sintió nervios por la reacción que tendría su ahora amante, decidió tomar una ducha para tranquilizarse. El sol alumbró la habitación haciendo que Charlie abriera los ojos, él se acordaba de había sido una noche intensa aunque estaba oscuro, vio las sábanas manchadas de sangre, se acordó que si le había costado trabajo entrar en la estrechez de Candy según él, el escuchó que alguien cantaba en la tina del baño, y pensó en acompañarla y compartir la bañera, realmente estaba encantado le había parecido tan apasionada. Cuando abrió la puerta se sorprendió al encontrar a Eliza en lugar de Candy.
-Buenos días Amor- dijo Eliza un poco nerviosa.
En el barco camino a Brasil, Albert desayunaba con Candy, estaba un poco turbado por la actitud fría de ella, él se había imaginado que por la euforia del escape querría pasar la noche con él, para que así los separaran si los encontraban.
-¿Cómo te sientes?-preguntó Albert
-Un poco temerosa, tengo miedo que nos alcancen.
-No te preocupes, el único que sabe, hacia dónde nos dirigimos es Archie, se quedó a cargo de todo lo referente al Corporativo Andrew, George dejó ordenado y distribuido el trabajo entre nuestra gente, Archie sólo supervisará. Candy puedo hablar para que quedemos juntos en un camarote.
-Estoy bien con mi mamá, no te preocupes por eso.
-Lo que pasa es que yo creí que podíamos compartir el camarote.
-No quiero que perdamos el control.
-¿A qué te refieres? ¿No quieres estar conmigo?
-Estoy casada con Charlie, hasta que no me libere de él, no podremos estar juntos.
Hola chicas, ¿Qué les parece la actitud de Candy, debe o no respetar a su esposo Charlie?
Perdonen por no permanecer constante con este Fic, aquí si voy a paso de tortuga, pero creo que podré actualizar más frecuentemente desde ahora, hasta poderlo terminar.
Sugieran cuál fic quieren que actualice, porque creo que el jueves y viernes no podré actualizar porque tenemos una reunión en mi casa.
