Hola lectores, si todavía me queda alguno, debo disculparme por la tardanza de nuevo, pero como comprenderéis empezar una carrera en un lugar nuevo te deja con poco tiempo para escribir, así que tras este tiempo me he encerrado dos tardes en la biblioteca de mi facultad hasta sacar adelante este capítulo entero, y debo decir que me a gustado el resultado, la verdad es que al principio del capitulo estaba un poco perdida, y las descripciones del juicio son un poco pobres en algunos cachos, pero al final creo que me ha quedado mas o menos bien.

Por lo demás... no se, que decir, que Orion es un niño y tiene sentimientos? pero eso era obvio. Que mis planes para Dumbledore aun no se llevarán a cabo? También es algo claro, al menos para mi.

Ashe aparecerá cada vez mas, y por lo tanto la iréis conociendo poco a poco, me gusta darle fondo a mis personajes.

y ya por ultimo disfrutad de la historia, besos besos

DISCLAIMER: Harry Potter no me pertenece, pero Ashe y Adriel si, y Adriel es precioso e irritantemente sensual.


Mientras tanto en Inglaterra el rubio mayor de los Malfoy se despertaba sin alertar a nadie en la casa y se aparecía en el ministerio bajando hasta la sala del juicio, donde ya mucha gente estaba sentada. Intercambió los típicos saludos y se sentó en su sitio hasta que estuvieron todos y el ministro se levantó y dijo.

-Comienza ahora- Dijo Fudge- El juicio por Sirius Orion Black, presunto culpable de la traición y asesinato de los Potter y del asesinato de 12 muggles y de Peter Pettigrew…

La sala estaba completamente llena y en silencio, nadie se había esperado este juicio nunca, todos habían dado por sentado que Sirius Black era culpable, nadie nunca se había parado a pensar en la posibilidad de que fuese inocente, y menos aun después de 11 años, pero ahí estaban todos, esperado ver llegar a un despojo de la sociedad ser juzgado por algo que cada vez parecía ser más dudoso cada minuto que pasaba.

Todos los miembros del Wizengamot estaban completamente despiertos, y muchos de ellos hasta estaban preparados para tomar apuntes de lo que pasase todos y cada uno de ellos dispuestos a poner en juego millares solo por descubrir la realidad tras este caso, de una vez por todas, ya que no tenía nada de sentido

A los pocos segundos el chirrío de las puertas del juzgado recorrió la sala completa, haciendo que las atentas miradas de los presentes se centrasen en la pequeña silueta que las atravesaba. El hombre tenía unas pintas catastróficas, pero aun así estaba completamente recto, en la postura más aristocrática posible, haciendo que sus ropas no tuvieran ni la menor importancia a la hora de cuestionar la pureza de la sangre del hombre.

Lucius le observó entrar con una suave sonrisa en sus labios, Sirius Black ya no era el mismo hombre que hace 12 años, ya no era un defensor incondicional de la luz, lo contrario, ahora un defensor de su sangre, y como su sangre era negra, el hombre también lo era, y esta vez justo al bando contrario de su pasado. Lucius sabía que en el último año su vida había cambiado muchísimo gracias al muchacho, además más para bien que para mal. El pequeño Black era un diamante, y uno que solo con un poco de ayuda se pulía por sí solo, y en este momento sacar al padre del chico de su injusto encarcelamiento por el que tanto había sufrido apenas tenía ninguna consecuencia, ni positiva ni negativa, como mucho ganaba un poco de lealtad, pero ya la tenía.

Fudge miraba seriamente la asamblea, confuso y desorientado, as cosas habían cambiado demasiado desde aquel juicio de custodia para Harry Orion Black, que ironía del destino que le hubiesen hecho pasar por Harry Potter, nadie se lo había imaginado, todo era demasiado confuso, pero ya estaba confirmado, el muchacho era un Black, no un Potter, cosa que a mucha gente le haría temblar del miedo, después de todo su padre era el supuesto traidor de los Potter, que lío…Pero la única opción que quedaba ahora era esclarecer todo, cuanto antes, porque si no luego la culpa sería suya, cuando por ahora había caído en el director del departamento de Leyes de Seguridad, anterior Ministro de Magia, Bartemius Crouch. Después, dejando esos pensamientos de lado, miró al preso inculpado, y el hombre le miró de vuelta, fijamente determinado, con una mirada capaz de deshacer al estúpido e inútil ministro de magia actual, una mirada que prometía dolor si no cumplía su deber.

-Bien- Fijo Fudge- En la corte, yo, Ministro de magia, Amelia Bones del departamento de seguridad y leyes, los miembros de Wizengamot, el presidente Tiberius Nott…

Así lentamente nombro a todos los miembros del jurado, al interrogador, al abogado, a los testigos, aunque solo tenían a un Squib que estaba loco y en verdad no era válido.

-Comenzamos- Dijo Fudge- Sirius Black, ¿Autorizas el uso de Veritaserum?

-Si- Dijo el hombre tajante-Ya es hora de que se sepa la verdad, tengo un hijo al que conocer

Esa declaración hizo que miles de murmullos comenzaran en la sala, todo el mundo cada vez más confundido, porque cada vez quedaba más claro que ese hombre era inocente y no tan culpable como la gente asumía

Un auror entonces se acercó al hombre con el pequeño frasquito que contenía la poción y le administró las 3 gotas reglamentarias, ni una más ni una menos y la sala quedó 5 minutos en silencio esperando a que la poción hiciese efecto, entonces Nott tomó la palabra y comenzó.

-Diga su nombre- Dijo Nott para comprobar que había hecho efecto la poción

-Sirius Orion Black- Dijo el acusado

-¿Era usted el guardián del secreto de los Potter la noche del 31 de Octubre cuando ocurrió el ataque?-Dijo llendo directo al punto

-No- Dijo firmemente

-¿Quién era entonces?-Preguntó cortando los murmullos que empezaban

-Peter Pettigrew

-¿Peter Pettigrew? Lo mataste tú

-No, esa asquerosa rata se cortó el dedo estallo la calle y huyo

-Elabore esa respuesta, ¿qué ocurrió esa noche?- La sala ya estaba llena de pequeñas conversaciones de gente incrédula por lo que estaba pasando, ya estaba claro que el hombre se había pasado casi 12 años encerrado injustamente en esa horrible prisión.

-Al principio, cuando los Potter tuvieron que esconderse se decidió que yo fuese el guardián del secreto, y así fue los primeros días, ero después, como era demasiado obvio ya que todo el mundo sabía que yo era el mejor amigo de James decidimos cambiarme por Peter ya que nadie sospecharía de él, y yo iría a visitarle cada dos días a su casa para asegurarme de que estaba bien, pero el 31 cuando fui a verle n estaba en casa, n en ningún lado, y por eso mismo fui corriendo a casa de los Potter y cuando llegué ya era tarde, James y Lily ya estaban muertos, y subí arriba y recogí a mi niño de la cuna, pero recordé quien era el traidor y cuando apareció Dumbledore le deje a mi pequeño y fui tras la rata, porque Peter es un animagus rata no registrado, James y yo también lo éramos, y le seguí hasta un pueblo muggle, y entonces el empezó a gritar que yo era el traidor y se cortó un dedo y estalló la calle y huyó en su forma de rata por las alcantarillas. Y yo me quedé en el sitio congelado y riéndome de la desesperación hasta que los aurores me detuvieron. Esperé sin embargo los primeros meses con la esperanza de que me llevaran a juicio, pero a los 5/6 meses casi perdí la esperanza, pero conseguí aguantar estos años cuerdo solo por saber que era inocente, que no es un pensamiento ni positivo ni negativo.

La sala se quedó en silencio tras las palabras del hombre, Sirius Black era inocente, eso estaba claro, y había estado 12 años encerrado en la peor cárcel del mundo, y todo por no haber tenido el único derecho que se les daba hasta a los peores criminales, un juicio.

Fudge entonces con una voz temblorosa y con la cara sin ningún color, haciéndole parecer semimoribundo, dijo tajante:

-El jurado se retirará durante más o menos media hora para tomar una decisión sobre el veredicto- Y entonces golpeó la mesa con el mazo y salió de la sala.

El Wizengamot salió también de la sala, uno de los aurores que vigilaba al preso se acercó a la sala contigua y tomó varios Sándwiches, y le dio a comer uno de ellos a Sirius quién estaba suspirando tras haberle sido administrado el antídoto

En la sala del Wizengamot Lucius observaba las discusiones con detenimiento, dado que como bien había predicho, la mayor parte del jurado ya estaba convencido de la inocencia del acusado, aunque siempre había alguno que otro que se negaba a aceptar la verdad, a pesar de las pruebas bajo Veritaserum.

-Debemos rectificar este error de la manera más clara y ordenada posible- Dijo uno de los magos que apoyaban la inocencia- Este hombre ha estado 11 años en una cárcel, 11 años que no merecía, debemos darle una retribución monetaria y deberíamos limpiar cualquier cargo de su expediente, el ministerio se derrumbaría si el hombre lo demandase, este ha sido un error muy grave.

-Estoy de acuerdo- Dijo Lucius- Es una gran cifra pero medio millón de Galeones por cada año sería una cifra lógica, aunque si le damos 4 millones para ahorrarnos algo, ya que uno de los años fue merecido al ser él un animago ilegal, y además asegurarle una asistencia gratuita a un psicomago que le ayude por todos esos años pasados allí.

-Yo creo que a pesar de esto deberíamos dejarlo en un lugar vigilado-Dijo Dumbledore- Ahora mismo debe estar inestable, alguien debería cuidarlo, al menos los primeros años.

-¿Te estas ofreciendo como voluntario?-Preguntó Nott- Porque ya se demostró hace un par de años que n eres la persona más aconsejable para estar a cargo de una persona, da igual la edad que tenga.

-Yo puedo ocuparme de el- Dijo el rubio- Después de todo tengo a su hijo a mi cargo, lo mejor será hacer que se conozcan, le vendrá bien al chico.

Dumbledore, apenas sin controlarse miró mal al patriarca Malfoy, se notaba su disconfort con el hecho de que los Malfoy cuidasen a su héroe, y a su padre…

-Bueno- Concluyó Nott- Los que estén a favor de la retribución de 4 millones, y la ayuda médica, y que en cualquier caso la ayuda del señor Malfoy al acusado que levanten la mano.

La mayor parte de los presentes levantaron la mano, el mismo Nott y Lucius incluidos, era obvia la victoria, pero aun así, para cumplir con la normativa, Nott preguntó por la negativa.

-Solo unas pocas manos se levantaron, y casi cinco personas decidieron abstenerse, pero al final hubo 6 no, 4 abstenciones, y el resto fueron todo Si.

-Bien, pues volvamos ya a la sala y daremos el veredicto directamente allí- Dijo Nott-¿O alguien quiere añadir algo más?

Nadie dijo nada y a gente se levantó y volvió a la sala del juzgado.

Toda la gente volvió a la sala y los murmullos cesaron, Fudge miró nervioso al jurado mientras tomaba su sitio y alzaba la voz.

-El Wizengamot ha tomado una decisión-Dijo Fudge- Señor Nott, álcese y hable

El susodicho se levantó y observó a todos los presentes sin detenerse en nadie en especial, y luego miró a Fudge y detuvo su mirada sobre Sirius Black, quien le devolvía a mirada con mucha determinación.

-El Wizengamot ha decidido declarar al acusado como inocente- Comenzó el hombre- Y además se ha decidido darle como retribución 4 millones de Galeones por todos los años que ha pasado allí de forma injusta y tendrá toda la ayuda mental que necesite de forma gratuita durante los próximos dos años. Por último se ha llegado al acuerdo de que, en el caso de que el señor Black no pueda mantener sus obligaciones por su salud el Señor Malfoy será autorizado como su representante, ya que además tiene a custodia de su hijo.

La sala se llenó de murmullos y Sirius miró atónito a Lucius Malfoy y a Tiberius Nott, era más de lo que esperaba, y supuso que el hecho de que le hubiesen autorizado un representante probablemente era debido a que Dumbledore debió sugerir ser su guardián y los demás decidieron contradecirlo. Además la retribución monetaria y la ayuda médica también eran algo inesperado, se esperó que se le diese menos de un millón por todo ese tiempo, no 4 y que remarcaran su culpabilidad en no estar registrado como animago, pero todo había salido a pedir de boca y ahora era libre, libre para volver con su hijo, libre para defender, esta vez sí, su sangre, y libre para poder vengarse del hombre que no había hecho nada más que hacer sufrir a los que él había amado.

Fudge por su lado tragó en seco al escuchar la cantidad de dinero que tenía que darle al hombre, pero sinceramente estaba relajado de que no hubiesen pedido más, y era todo lo demás muy lógico, la ayuda médica y sobretodo la autorización de un guardián, lo único que le sorprendía era que Dumbledore no hubiese dicho nada sobre ser él el guardián del cabeza de la familia Black, pero por otro lado era lógico teniendo en cuenta que había dañado al hijo de Sirius ya anteriormente, el chico que no era ni más ni menos que el niño-que-vivió. Y que, según le habían dicho, era un niño más que prometedor, y obviamente, lo más lógico era no ponerse en el lado malo del muchacho, ni de su padre. Durante varios segundos maldijo a Crouch por lo bajo, por negarle el juicio al hombre y si Lucius no se lo hubiese dicho y hubiese salido a la luz más tarde, ¿Qué tan malo podría haber sido? ¿Mejor? ¿Peor?, no lo sabía, pero ahora mismo iba a concluir con este juicio y liberar al hombre ara que conociese a su hijo, y ya más adelante se preocuparía por el montón de papeleo que iba a acompañar este juicio.

-El Veredicto es aprobado- Dijo Fudge- Y por tanto Sirius Orion Black, quedas declarado Inocente y tu historial será limpiado para que no quede constancia de nada, se cierra la sesión.

Y golpeó su mazo contra la mesa concluyendo todo. De inmediato los dos aurores que acompañaban a Sirius lo soltaron y le ayudaron a levantarse, guiándolo a una sala contigua donde le darían algo de ropa para que se cambiase y algo para que se arreglase, y le devolverían su varita. Sirius salió acompañado de uno de los aurores al poco rato, soportando gran parte de su peso en el hombre, obviamente debilitado después de tanto tiempo en una celda sin apenas poder moverse, Lucius le esperaba junto a la puerta de la sala del juzgado con su máscara sangrepura puesta en su sitio y recto como si llevase un palo en el culo, al verlo el rubio se movió y se acercó al auror y a Black

-Sirius-Dijo Lucius- Permíteme que sea yo el que te ayude ahora- Dijo tomando su brazo y apoyándolo sobre su hombro y agarrándole de la cintura- Ahora iremos primero a San Mungo a que te den las pociones que necesitas y luego volveremos a casa, donde por fin veras a tu hijo.

-Gracias Lucius- Dijo el pelinegro- Nunca me imaginé diciendo esto pero… Has sido de gran ayuda, de verdad lo digo, gracias.

Ninguno de los dos dijo nada más y los dos subieron, Sirius apoyado sobre Lucius, hasta las chimeneas, donde viajaron hasta San Mungo con alguna que otra dificultad, pues Sirius apenas se sostenía y tuvieron que tomar el flu a la vez. Cuando llegaron allí fueron directamente al apotecario del hospital y solo con decir el nombre de Sirius una medibruja le pasó cuatro pociones, de las cuales dos se tuvo que tomar al instante, para ayudarle con sus adoloridos huesos y músculos, una para el dolor, y una nutricional, ya que la comida que les daban allí era la justa para que no murieran.

Después de un rato en el que le dijeron a Sirius que pociones tomar y cuando, los dos salieron de San Mungo, el cabeza de familia Black ya por su propio pie, aunque con la ayuda del bastón de Lucius, con la varita previamente extraída De allí se aparecieron los dos, o más bien Lucius les apareció a los dos en la Mansión Malfoy, en el salón, donde Narcissa ya les esperaba con una gran sonrisa en su cara.

Volviendo un par de horas atrás, a poco de comenzar el juicio, en la Mansión el día acababa de comenzar, Narcissa estaba en el jardín arreglando sus rosales a la forma muggle, para dejarlos con un acabado más natural que si lo hiciesen los elfos o un simple hechizo.

Por otro lado Severus Snape llegaba desde la red flu, Narcissa estando acostumbrada ni se molestó en mirar quien era o recibirle. El pocionista subió hasta la habitación donde sabía que descansaba el heredero Black, y entró sin avisar. El muchacho parecía dormir plácidamente, pero el mayor sabía, por experiencia, que pronto despertaría y debía vigilar que el muchacho no se asustase por la cantidad de nuevas percepciones que sentiría. En ese mismo momento, como estaba previsto, los ojos del pelinegro se abrieron, esos ojos verdes como el avada Kedavra que en cierto momento sospecho eran de Lily Potter, pero mientras más los miraba más diferentes veía que eran, alejando cualquier recuerdo de la mujer que amaba de él. El muchacho intentó abrir los ojos para cerrarlos inmediatamente, sorprendido por la cantidad de luz que había en la habitación.

-Orion- Le dijo el profesor- Intenta poco a poco abrir los ojos, el ritual ha agudizado todos tus sentidos y tu capacidad mental, debes tomarte el proceso con calma, en un par de horas deberías ser capaz de moverte con facilidad, pero en estos momentos asimilarlo todo de golpe te puede resultar muy pesado y doloroso.

-Gracias profesor- Dijo lentamente consiguiendo poco a poco abrir los ojos- Siento como si mi cabeza diera millones de vueltas, todos mis pensamientos viajan a una velocidad altísima y soy capaz de procesarlos sin problemas, es todo confuso y a la vez tan claro, recuerdo cosas de mi niñez con gran claridad.

Después de unos minutos Orion fue capaz de, con ayuda del profesor, levantarse y caminar hasta el baño, para cambiar su pijama por una ropa más adecuada, que le habían traído unos elfos desde su cuarto, dado que Draco aún estaba dormido, y Orion sospechaba que permanecería así al menos por otro par de horas.

Cuando ya se hubo vestido bajaron los dos hasta el comedor donde un gran desayuno les esperaba y Orion no pudo evitar apoyarse en el profesor al su cabeza procesar todos los olores del desayuno. El adulto no se quejó ni nada y le ayudó a desayunar también. No era que sus sentidos hubiesen mejorado tanto, a excepción de su vista que se había corregido, pero su cerebro ahora procesaba hasta los más suaves matices y percibía los movimientos más suaves haciéndolo sobresaltarse. Todo era confuso y claro a la vez, borroso y a la vez extremadamente visible, y poco a poco su cerebro se relajó, y poco a poco la avalancha de emociones desapareció y simplemente comenzó a pensar con claridad.

Tras el desayuno el profesor Snape le obligó a salir al jardín y hacer un par de ejercicios de oclumancia con él, para evitar la sobrecarga de emociones sobretodo, y para acostumbrarse además a percibir las sensaciones del exterior.

Narcissa vio a Severus y a Orion salir al jardín y ponerse a meditar, y ella decidió entonces despertar a Draco, sabiendo que en un rato llegaría su primo y lo mejor era que todos estuvieran preparados para la sorpresa. Aunque el único que se sorprendería era Orion, ya que todos los demás ya sabían quién llegaría hoy.

Narcissa despertó a Draco, quien, con su habitual mal despertar, acabó por volver a su cuarto a darse una larga ducha y vestirse. Después el rubio bajo a desayunar, y vio que era el último que faltaba por hacerlo y después de eso se fue al jardín, ya que su madre le había dicho que Orion estaba allí. Draco entonces, con la mayor sigilosidad del mundo, intentó darle una sorpresa a su primo, pero en el mismo instante que atravesó la puerta del jardín escuchó:

-Buenos días Draco- Sin siquiera mirarle dijo, y le señaló que se sentase a su lado- ¿Has dormido bien? Al final creo que te gusta más mi cama que la tuya

-¿Cómo me has visto?-Preguntó mientras se sentaba y saludaba a Severus- No me estabas ni mirando.

-Tengo ojos en la parte trasera de la cabeza- Dijo con tono de broma- Además siempre estoy pendiente de ti.

Draco ignoró las palabras de pelinegro y se dedicó a mirar la hierba del jardín, que parecía tener algo mágico o misterioso, dada la intensidad con la que la miraba.

Narcissa, mientras los chicos se divertían ordenó a los elfos que preparasen la comida para seis, incluyendo ya al nuevo miembro de la familia. Después entró al salón y se sentó en el sofá con una la revista Weekly Sorcerer, esperando relajada ya a su marido y a su primo.

Pasó un largo rato hasta que sintió como las barreras de la mansión dejaban pasar a dos personas y se levantó y les esperó, sabiendo exactamente en qué punto aparecerían. Inmediatamente se materializaron, Lucius igual que iba vestido siempre, con ropas formales y luego Sirius. Su pelo le llegaba por los hombros ya, estaba despeinado pero se notaban las suaves ondas que eran una marca de la línea Black, su cara aparentaba casi 10 años más de la edad del hombre, y se notaba, por cómo se apoyaba en el bastón de Lucius, que su estado físico era bastante decadente. Al menos al hombre le habían dado unas ropas decentes, aunque eran sencillas y de mala calidad para un cabeza de familia de una casa tan noble y antigua como era la Casa Black. Pero lo más destacable era la fuerza de voluntad que mostraban los ojos azulados, prácticamente grises del hombre.

Sirius-Dijo la mujer acercándose al pelinegro que le sonrió suavemente de vuelta-¿Cómo te encuentras? Oh, es una pregunta estúpida, seguro que estas mal, ¿te puedo traer algo?

-No hace falta Cissa- Dijo el hombre rápidamente- Ya me he tomado todas las pociones que se me permiten tomar, por ahora lo que quiero es conocer a mi hijo.

-Ahora les mando llamar- Dijo Lucius y llamó a uno de los elfos domésticos- trae a los chicos y a Severus, y además dile a Sev que se quede a comer con nosotros.

El elfo se fue con un suave pop y a los pocos minutos tres figuras aparecieron por la puerta, Sirius Black sin embargo solo fue capaz de mirar la pequeña figura de su hijo, se fijó en su piel blanquecina, parecida a la suya, su pelo negro ondulado, marca Black, su cara aristocrática y algunas facciones de varios de los matrimonios previos que habían tenido los Back, incluso se veían algunos rasgos Malfoy en los pómulos o Rosier en el porte del muchacho, pero los ojos del chico eran que más destacaba, ese verde Avada Kedavra que no recordaba haber visto nunca antes, sí que recordaba los ojos verdes de Lily Potter, al igual que recordaba los de muchos amantes y amigos, pero jamás había visto unos ojos tan brillantes y llenos de fuerza como los de su hijo, nunca en todos sus años había visto unos ojos tan terroríficos y a la vez tan bonitos como los de Orion, parecían atravesarte el alma, uy en el momento en el que se posaron sobre los de Sirius pudo además analizar la cantidad de emociones que pasaban a la vez por ellos, confusión, curiosidad, y luego sorpresa, y el muchacho caminó lentamente hacia él.

-¿Padre?- preguntó Orion con voz temblorosa, con un resquicio de anticipación y esperanza además- ¿Eres tú? ¿Sirius Black?

-Así es- Respondió el mayor- Soy yo hijo mío, al fin he vuelto, para quedarme a tu lado esta vez.

Los dos se abrazaron en ese momento, solo con el deseo de sentir que todo era real, con las ganas de saber que esto no era una ilusión, con la esperanza de llenar ese vacío que había estado entre ellos desde el comienzo, para recuperar, o más bien adquirir, el conocimiento de que no estaban solos de que se tenían el uno al otro e incluso aún más, y Orion dejó que sus lágrimas se escapasen en el hombro de su padre, el anhelo de una figura paternal y carnal por fin estaba completo, Lucius había sido como un padre para él, pero no era lo mismo, Lucius era su tío, no compartían apenas sangre, igual con Narcissa y Draco, pero con Sirius no, él era su padre, carne de su carne y sangre de su sangre, y además era el mejor regalo que jamás podría haber pedido a nadie.

Por esa misma razón, nada más separarse de su padre, aun con lágrimas de alegría en sus ojos se acercó a Lucius y a Narcissa y los abrazó, murmurando con voz temblorosa mil veces gracias, como si fuese la única palabra que conocía, y también a Draco, quien había sido el hermano que siempre había deseado tener y luego volvió a confrontar a su padre, analizando como su propio rostro era tan parecido al de su progenitor, y sintiendo como ese momento era el más feliz de su vida, más feliz que cuando descubrió la magia, más que cuando salió de ese orfanato, por fin tenía a su familia a su lado, y estaba decidido a protegerla por siempre.

-Eres tan parecido a mí- Dijo Sirius, y luego decidió bromear- Aunque aún te queda mucho para poder alcanzar mi imbatible belleza.

Todos contuvieron un suspiro y una pequeña risa pero Snape añadió

-No pareces estar nada mal- Y luego con tono sarcástico continuó- No si sigues siendo el mismo insufrible de siempre.

-Snivelus…- Dijo Sirius con tono amenazador

-No-Intervino Orion- Padre, Severus me ha ayudado bastante, y no quiero que una estúpida pelea de cuando erais pequeños me obligue a elegir entre vosotros dos.

Lucius entonces decidió intervenir, para evitar que tanto su primo político como el padrino de su hijo se enzarzaran en una pelea estúpida y que Orion se enfadase.

-Creo que los elfos nos tienen preparada la comida en el comedor- Dijo y se movió hasta la puerta- No creo que sea el único que tenga hambre, ¿no?

Ninguno de los dos enfadados dijo nada pero la tensión permaneció en el aire por mucho tiempo, casi capaz de cortar el aire entre los dos, pero Orion y Draco se cansaron de eso y los dos salieron por la puerta con un largo y sonoro suspiro, seguidos de cerca por Lucius y Narcissa, y por ultimo por un reluctante Severus, y un agotado Sirius, que aun usaba la ayuda del bastón para moverse.

Comieron con una conversación ligera donde Orion le comentó a Sirius su año escolar, con ayuda de Draco obviamente, y olvidándose convenientemente del evento de la Piedra Filosofal, y de la conversación extraña con Quirrell.

Mientras tanto en Australia una chica se levantaba para hacer otro viaje intercontinental, esta vez hasta la casa original de su familia, hasta Japón y a la casa Usui. No que su apellido no fuese también Regel, después de todo la mansión de Australia era de la familia Regel, pero lo cierto era que la familia Regel había pasado ya casi al olvido y estaba muy bien de esa manera, después de todo no era una familia mirad muy bien e lugares como Inglaterra, pero la familia Usui tenía también mucho poder potencial y Ashe era la heredera legitima de esa casa, aunque su hermano pequeño estuviese deseoso de tener ese poder, pero ella era la mayor, y él era el que nació de la segunda esposa de su padre, y por tanto no era un Regel tampoco, pero Ashe tenía claro que hasta más adelante seguiría con el apellido Usui, y dejaría que su hermano intentase hacerse su propio apellido con sus propios métodos.

Ashe sintió de nuevo el tirón, casi deseando no volver a viajar nunca en Traslador, pero consciente de lo útil que era. Esta vez aterrizó directamente en la entrada de la mansión donde varias sirvientas humanas la atendieron al instante guiándola al despacho de su padre.

-Hola padre- Dijo nada más escuchar la aprobación para pasar al llamar- He vuelto ya de mi trabajo a pasar un par de semanas aquí.

-Bienvenida de vuelta hija- Dijo un el hombre- Tenemos que hablar un rato antes de nada.

El padre de Ashe estaba sentado detrás de la mesa del despacho y se levantó para darle un beso en la mejilla a su hija, el mayor signo de cariño que había demostrado en mucho tiempo, el hombre no era muy alto, apenas llegaría al metro setenta, estaba bastante delgado, pero vestía con ropas rectas que le hacían parecer más intimidante. El hombre llevaba el pelo, ya blanco por los años, unos 90 o así, teniendo en cuenta la esperanza de vida mágica.

-Ashe- Le dijo y la indicó que se sentase- Tu hermano va a cumplir los 17 en poco tiempo, y me gustaría que ayudases a encontrarle una esposa, me da igual el país siempre que sea sangrepura y sea ella la que ceda el apellido, lo mejor sería una línea patriarcal que solo haya tenido hijas.

-Lo entiendo- Dijo Ashe- Pero, ¿no hay ninguna candidata aquí?

-No sinceramente- Dijo el mayor- Ya que tu hermano se ha encargado de eso, ha antagonizado a casi cualquier pretendienta de aquí, todo desde que te nombre cabeza de familia.

-Padre- Dijo Ashe centrando sus ojos en el mayor- ¿Me permitirías llevármelo a Londres? Voy a trabajar un año allí, y así el no tendrá otra opción más que entrar en la escuela en la que trabajaré, Hogwarts, si bien recuerdas me dejaste dos años ahí.

-Con el anterior director- Respondió el hombre- De Dumbledore me fio poco, pero si tu trabajas ahí puedo permitirlo, incluso le forzaré si se niega, ¿Por qué quieres hacer eso?

-Quiero que me vea trabajar, y que entienda porque me nombraste cabeza de familia, y que entienda el por qué le sale mejor casarse con alguna sangrepura de aquí en vez de la horrible y prejuiciosa gente de allí, si me lo hubieses dicho el año pasado me lo habría llevado a Durmstrang, allí sí que le habría dado caña.

-Está bien- Dijo el hombre- Ahora mismo mandaré la carta a Dumbledore, habla tú con tu hermano, después te pasaré los papeles de las reuniones y eventos de esta semana, después has dicho que te iras, ¿no?, ¿Por qué?

-Un antiguo compañero de la escuela me ha pedido n favor- Respondió la chica- Me ha pedido que entrene a un chico muy prometedor, me ha pedido que sea su maestra en su ausencia, y eso solo significa que el chico debe tener mucho potencial.

-Está bien- Respondió el anciano- Si tú sabes lo que haces esto conforme, ahora habla con el antes de que venga el gritando.

-Será todo un placer habar con el- Dijo Ashe- Lo habéis malcriado mucho, mejor dicho, tu otra esposa le malcrió mucho, mi madre fue mucho más severa conmigo.

-Lo sé, lo sé…- Añadió el en un suspiro- A veces me arrepiento de haberme casado con ella, no que no quiera a Adriel, pero… su madre no es él.

Ashe habló un poco más con su padre sobre negocios y reuniones y luego se fue del despacho dejando a su padre atender una llamada de flu, y se fue hasta el cuarto de su hermano, sabiendo que lo más probable era que el muchacho estuviese allí.

-Nada más entrar sintió un hechizo viniendo en su dirección y se retiró de la trayectoria mientras le devolvía el ataque con un Expeliarmus, cogiendo segundos después la varita de su hermano en signo de victoria.

-Aun te falta mucho Adriel- le dijo ella a su hermano- Tal vez en un par de años me conseguirás sorprender.

Delante de Ashe en la habitación se encontraba Adriel, un chico de pelo rubio corto peinado al natural, con unos ojos verdes lima que en ese momento expresaban odio hacia la chica. El muchacho apenas tenía 16 años pero ya tenía un metro setenta y cinco de altura, habiendo salido más hacía la rama de su madre que a la de su padre, el chico estaba vestido con unos pantalones verdes claros y una camiseta blanca sencilla, en Japón la moda muggle se había acabado mezclando con la mágica sin problemas y era muy normal llevar ropa muggle bajo las túnicas.

-¡Ashe!- Exclamó el chico enfadado- ¡Devuélveme mi varita! ¡Y ya de paso cierra la puerta desde fuera!


Buen bueno, acabé el capitulo, al final, que dolor de espalda y que palizón me he metido XD, pero por vosotros me merece la pena.

GENTEEEEE; QUE ORION Y SIRIUS SE HAN ENCONTRADO AL FINAL

(en esa interaccion perdi 700 palabras por que se me apagó el ordenador y lo tuve que rehacer)

YA NO OS PODEIS QUEJAR DE ESO, y antes de nada, ahora Sirius se hará poco a poco mas oscuro, pero insisto en le poco a poco, no puedes pedirle a alguien en contra de la pea de muerte que la acepte de golpe y por que si, por ejemplo, habrá un progreso lento. Y si, pretendo que este fic sea bastante largo, aunque me va a tomar bastante tiempo también... Bueno, daré lo mejor de mi, solo me quedan 6 años de escuela a lo mínimo :´) XD

Y que mas... AH SI, QUE TAL ASHE Y ADRIEL? Me he tomado bastante tiempo pensando en ellos y desarrollarlos bien me ha sido casi un reto

Bueno, Voldie aparecerá mas veces en los próximos capítulos, pero bueno, ahora es mas interesante este verano, y bueno, alguna sugerencia por ahora?

No horribles comentarios ¿vale? Como prueba de que soy una persona razonable hace unos días recibí en una de mis redes sociales un mensaje de una lectura preguntándome por que no subía capitulo y se lo explique todo bien, si me preguntais os respondo, lo prometo, y bueno, nos veremos pronto, ya que el próximo capitulo ya casi tengo todo pensado y solo hay que ponerlo a ordenador.

y creo que os dejo ya libres recordad dejar algún REVIEW para motivarme mas XD eso siempre ayuda

Besos y abrazos

RIKA REGEL

PD: Review?