Hola Mundo !

Disclaimer: La historia es de HappyMood y el Anime de Himaruya, por lo que nada es mio !


Francis 2:

No podía dejar de mirarlos.

Se veían tan adorables con Antonio tratando con todas sus fuerzas iniciar una conversación y Romano tartamudeando, ruborizándose, insultando y todo lo demás.

Gracias al alto volumen de la música en el Nightwave, no era capaz de escuchar ninguna palabra de lo que se estuvieran diciendo y estaba tan desanimado que ni siquiera podía lograr disfrutar de mi bebida. Había dejado de bailar hace unas cuantas horas y mis bolsillos estaban llenos de pequeños papelitos con números de teléfonos escritos en ellos, pero todavía no me quería ir a casa.

Bueno, si quería, pero no podía. Una de las razones era que Antonio es el que conducía.

Estaba sentado unos taburetes mas allá de los de Antonio y Romano, pero ellos estaban tan concentrados en su conversación que no se dieron cuenta ni de mi presencia, ni de la de Feliks, como si la sonrisa divertida en la cara del rubio no fuera ningún tipo de indicio.

Ustedes podrían pensar que yo los estaba espiando, pero no. Solo los miraba.

"Para de mirarlos…"

Suspire con frustración y me volví para mirar a Arthur, quien estaba jugando con su vaso de whisky vacio. Miró a su alrededor, probablemente buscando a alguien que le pudiera llenar el vaso, y luego me miró, con ese rostro burlón que me llegaba a los nervios.

"Has estado mirándolos por lo menos una hora…" Dijo, arrastrando levemente las palabras. "¿Acaso estas celoso?" Preguntó un momento después, con sus cejas levantadas al aire.

"Por supuesto que no…" Le dije. "Solo estoy feliz por Antonio…" Y luego le sonreí. "¿Ves? ¡Tu pequeña advertencia con las cuerdas al final no funcionó! Te dije que Antonio se lo llevaría…"

"Romano ni siquiera se preocupa de él…" Se burló Arthur. "Es solo que Antonio es demasiado estúpido…"

"De todos modos… ¿De dónde sacaste las cuerdas?" Le pregunté, repentinamente curioso. Arthur resopló y me miró fijamente, pero no me dio ninguna respuesta. "Siempre actúas como un caballero, pero yo se que eres un pervertido, Rosbif…" Dije luego, sonriéndole a Arthur. "Me pregunto con quien las habrás utilizado antes de dárselas al ingenuo Romano…"

"Tu mente es tan sucia…" Dijo Arthur en cambio. "¿Qué es lo que tienes allí? ¿Libros de Porno?" Resopló. "Además, aquí el verdadero pervertido eres tu ¿Qué hay de andar mirando como tu mejor amigo coquetea…?"

"¿Acaso estas celoso?" Lo dije en el mismo tono en que él lo había dicho antes. Arthur frunció el ceño.

"¡Nunca tendría celos de una horrible bestia como tú!" Dijo. "Yo solo me preocupo por Antonio, porque conociéndote, ¡debes estar planeando algo para quitarle a Romano o algo así!"

"¡Yo nunca haría algo así!" Exclamé. Arthur levanto sus cejas hacia mí.

"¡Lo hiciste conmigo!"

"¡Eso fue un accidente!" Le dije recordando repentinamente a Victoria, una dulce chica que venía de Seychelles que había estado saliendo con Arthur un periodo durante la Secundaria. "¡Ella me besó primero!"

"Por supuesto…" Se burló. "¡Y luego solo tropezó directo a tu cama!"

"Pensé que ya lo habíamos superado…" Le dije. "¡Estaba borracho! ¡Tú sabes cómo soy cuando estoy borracho!" Luego, continúe: "Pero si te digo la verdad absoluta, ¡fue ella la que vino hacia mí diciéndome lo malo que eras en la cama!"

"¿Ah, sí?" Dijo Arthur. "¿Y qué hay acerca de mi hermano? ¿Fue el también quejándose de lo malo que era yo en la cama?"

"Eso…" Le señale. "Eso…" Me detuve. "¿Cuándo sucedió eso?"

Arthur me quedo mirando fijamente con la boca abierta.

"¡No puedes estar hablando en serio!" Exclamó. "¿Cuán hijo de puta puedes ser? ¿Acaso solo quieres lastimarme?"

Comencé a recordar. Ah, sí. Fecha: el ultimo día de la Secundaria. Causa: el 'Bad Touch Trio' decidió salir a una buena fiesta y de alguna manera el hermano de Arthur había decidido ir con nosotros… ¿Cómo fue que sucedió? Ah, sí, ahora lo recuerdo. Estábamos tan borrachos que decidimos ir a visitar a Arthur y jugarle una mala pasada. Su hermano mayor nos abrió la puerta y sin embargo, para no desperdiciar una oportunidad de salir a beber, se nos unió.

Y luego de eso… oh, sí.

"William estaba borracho…" Le dije.

"William siempre esta borracho" Fue todo lo que dijo.

"¿Así que porque sigues echándome la culpa?" Exclamé. Arthur volvió a fruncirme el ceño y de repente se vio completamente decepcionado. Dirigí mi vista a mi bebida, que estaba hasta la mitad y suspire:

"Lo siento…" Le dije. Arthur solo se encogió de hombros y me sentí repentinamente culpable, pero no es como si lo fuera a admitir en voz alta. Arthur se quedo con la miraba baja mientras pasaba un dedo por el borde de su vaso.

"¿Por qué desde que éramos niños siempre tenemos que terminar peleando?" Suspiré. Pensé que lo había susurrado, pero Arthur me respondió de pronto:

"No debí haber sacado el tema…"

"Solo fueron accidentes…" Le dije. Yo lo decía en serio, pero Arthur solo agito su mano y dijo:

"¡Esta bien, está bien!" Claramente no creyendo ninguna palabra de las que había dicho. Gemí. Arthur es tan difícil de soportar y de verdad pensé que por último el pudo haber madurado desde que habíamos partido en caminos opuesto, ¡Pero no! ¡Él nunca olvida! Él y su maldita memoria de elefante. No lo puedo soportar.

"¿Porqué no recuerdas algún momento feliz?" Decidí decirle. Arthur levanto la vista hacia mí.

"¡Mis memorias nunca son felices mientras tú seas el personaje principal!" Dijo.

"¿Y acaso crees que mis memorias contigo con un poco mejor?" Le escupí de vuelta. Repentinamente molesto por su actitud. "¿Recuerdas el día en que casi quemaste mi cabello en la clase de Química?"

Arthur trato de mantener la compostura, pero sus labios se movieron un poco hacia arriba.

"¿Recuerdas a la chica de la India?"

Ahora Arthur sonreía abiertamente.

"¿Y ese proyecto que tuvimos que hacer juntos?"

"¿Cómo podría olvidarlo…?" Dijo riendo súbitamente. "Todavía tengo esa maldita cicatriz en el codo…"

Súbitamente comencé a reírme en voz baja. Todo siempre había sido así, desde que éramos unos pequeños niños, cuando aun éramos vecinos. Oh, que habían sido tiempos divertidos. Me sentí momentáneamente como en casa, cosa que no había logrado sentir nunca desde hace un par de años atrás.

"¿Podemos irnos ahora?" Preguntó Arthur de repente. "Ya entendí"

"Si, por supuesto…" Dije. Tragándome el resto de mi bebida y luego saqué los pequeños papelitos que tenía en mis bolsillos. Arthur me miro fijamente.

"¿Qué son esos?"

"¡Son números telefónicos!" Le explique sonriendo. "¡Todo el mundo me desea! ¡Es un sentimiento que tu nunca lograras comprender! Ahora…" Tome unos de los papelitos entre mis dedos. "… ¿A quién debería llamar?"

"¿No puedes hacer eso en casa?" Se quejo Arthur. "¡Me sacas de quicio!"

"No es mi culpa que seas tan reprimido, y por otra parte…" Dije. "…No puedo irme hasta que el también lo haga…" Y señale a Antonio con el pulgar, quien seguía hablando con Romano. Arthur volvió a sonar fastidiado.

"¿Por qué sigues torturándome…?" Murmuró y luego hablo más fuerte. "¿Dónde está Alfred cuando uno lo necesita? ¡Mi vaso aun sigue vacío!"

No le hice caso. ¿Debería llamar a ese chico moreno? Estaba bastante bueno y parecía que necesitaba un buen polvo. ¿O a la chica rubia? Ella parecía tener experiencia. Este otro numero de chica, voy a tirarlo a la basura. Podrían meterme a la cárcel si solo lo intentara… ¿Y este número? ¿Quién es Darla?

"¡Hey, chicos!" Oí exclamar súbitamente a Alfred. "¡Perdón por el retraso! ¡Hoy el Club está bastante lleno!"

Levante la vista hacia el hombre sonriente y luego mire a mis espaldas, hacia donde Arthur estaba sentado. Comenzó a morderse los labios y se veía verdaderamente incomodo. Me olvide de todas las personas a las que quería llamar, ya que esta era una situación que no había visto antes.

"¡Me importa un infierno que estés ocupado!" Exclamó Arthur de repente. "¡S-Solo llénalo, idiota!"

Me quede mirando como Alfred comenzó a reír y asintió con la cabeza mientras que Arthur se ruborizaba e insultaba a Alfred al mismo tiempo.

De repente me sentí extraño.

Porque yo conocía esa mirada. Oh, yo había visto esa mirada en el rostro de Arthur muchas veces.

Y el hecho es que me estaba haciendo sentir realmente incomodo, como si alguien me hubiera dado un golpe con el puño en el estomago. Mire a Alfred mientras le llenaba el vaso a Arthur, luego mire a Arthur y volví a mirar a Alfred.

Yo no era tan estúpido como Antonio. Me conozco mucho y reconozco muy bien ese sentimiento.

Demasiado bien.

Oh, mierda.


Espero que les haya gustado el Cap... Ya en el próximo vuelven Lovi y Toñito, así que esperenlo :B

Gracias por los Reviews, Alertas y Favoritos que me han llegado ! 3

Yaya Romance !