Capítulo 14 : Si fuese tan fácil.

Sabía que nunca, hiciera lo que hiciera o estuviera con quien estuviera, iba a poder sacar de mi mente y borrar hasta el más mínimo rastro que dejó Edward en mí.

Quisiera poder evitar los deseos de ir a su lado, de abrazarlo como hace mucho no lo hacía y de gritarle absolutamente todo lo que siento , así como también quisiera poder creer en la tristeza que denotan sus ojos, y en la amargura que se escucha en su voz las veces que ha intentado hablarme… pero no puedo, caí demasiadas veces en sus juegos, me dejé embargar por un mar de sensaciones e ilusiones que nunca serían realidad, y que solo estaban ampliando mi lista de desilusiones.

La verdad es que no sé donde encontré esta Bella que puede aparentar que el ya no le interesa, esta Bella que puede sonreír al verlo, pasar por su lado y seguir caminando, como si el fuese un chico más en el instituto, no sé como puedo ignorarlo, hasta el punto que llega a ser doloroso sin derramar una sola lágrima… por lo menos en su presencia… no sé como lo hago pero Mike se ha encargado de ayudarme con eso.

Tras la primera vez que Edward se acercó intentando que lo escuchara, y tras ver mi repentino cambio de humor, no fue necesario que le pidiera a Mike que lo alejara, me tomó sutilmente del brazo y me sacó de ahí sin decir ni la más mínima palabra, caminamos hasta la cafetería del instituto y como si nada hubiese pasado comenzó a planificar lo que haríamos ese fin de semana, ya que habíamos decidido hacer algo entretenido juntos.

Y realmente fue algo entretenido, aprovechando que ese fin de semana llegaba a Port Angels una feria con juegos incluidos la fuimos a visitar, incluso el sol nos acompañó ese día ya que relucía en lo alto del cielo, proporcionándonos de unos rayos poco frecuentes por aquí.

Mike pasó a buscarme alrededor de las once y treinta de la mañana, ya que como me lo dejó claro en muchas ocasiones, un día sábado el no salía por ningún motivo de la cama antes de las 10 de la mañana, lo cual encontré muy razonable.

Nos detuvimos en cada local de artesanías que encontrábamos ya que el buscaba "algo especial" que no había hallado en ninguno de la veintena de locales en los que nos habíamos detenido. Cuando ya estaba por darse por vencido, las encontró.

-Bella, sé que en un comienzo no querías que me acercara a ti y reconozco que las formas de hacerlo no fueron las mejores que pude usar, ya que me ponías sumamente nervioso y no sabía que hacer, así que terminaba mostrándome de forma altanera contigo -Dijo mientras se pasaba la mano por el cuello y sonreía de forma nerviosa, consiguiendo que yo me pusiera nerviosa también.

-¿Y por que te ponías tan nervioso si nunca hablamos más allá de un saludo? – Pregunté temerosa de su respuesta ya que me gustaba mucho este Mike amigo, como para que saliera ese Mike que tanto odiaba.

-Bueno… es que en ese entonces, me sentía atraído ... por ti… y no sabía como actuar, desde que llegaste al instituto quise llamar tu atención y quizá el que no me tomaras en cuenta hizo que me comportara así – Dijo de forma atropellada mientras sus mejillas se coloreaban.

-Mike yo te agradezco pero…

-¡Hey no es lo que piensas! Así que no pongas esa cara que solías utilizar cuando te hablaba – Dijo mientras me señalaba con el dedo - ya no siento eso que sentía, creo que en este tiempo he conocido a la real Bella y ese encaprichamiento que tuve contigo se transformó en cariño de amigos… y por eso dimos tantas vueltas por la feria, quería entregarte esto, para que cuando las cosas se solucionen y todo vuelva a la normalidad, aun me recuerdes – Continuó mientras ataba en mi muñeca una linda pulsera con piedras de distintos colores.

-Las piedras de esta pulsera tienen ciertos significados que en realidad no recuerdo completamente, pero mi abuela me contó que esas piedras te protegían en todo sentido, de los males, las enfermedades, que cuidaban de ti siempre incluso cuando duermes…es una protección algo extraña, no sé si funcione pero me gustaría que la tuvieras ya que supuestamente también protegen de las tristezas y mereces estar alejada de ellas – Susurró con una sonrisa en los labios.

Realmente me sorprendieron sus palabras, nuevamente pensé mal sobre sus actitudes y me lleve una grata sorpresa, que quizá no merecía.

Estaba alzando la mano para quitarme las escurridísimas lágrimas que rodaban por mi mejilla cuando en un acto un tanto extraño de mi parte, lo abracé fuertemente y le agradecí por darme su amistad y cariño, la cual había logrado ponerme en pie después que no tenía la más mínima intención de hacerlo.

Recorrimos prácticamente todas las entretenciones que la feria nos ofrecía y como era de esperarse terminamos un tanto cansados, así que fuimos a tomar algunos refrescos para poder continuar con nuestro recorrido, ya que aún faltaba la revancha de ese juego en que le disparas a los patitos, en el cual Mike me había ganado y se había burlado de mi hasta que se cansó por no haber podido darle a más de dos patos en diez intentos, yo no soy una persona vengativa, ni rencorosa, pero Mike había logrado sacar un poquito de ese lado de mi, así que quería recuperar fuerzas para la revancha, ya que si no ganaba, no sé que es lo que iba a hacer, pero algo se me tendría que ocurrir, y creo que no sería nada bueno…para Mike.

Estábamos conversando de todo y de nada a la vez, haciendo una especia de recuento de todas las cosas que habíamos hecho durante el día y haciendo apuestas sobre quien aganaría la siguiente partida de "dispárale al patito", suena tonto, pero nunca supimos cual era el verdadero nombre, cuando levanté la vista y vi a Jacob junto a Leah un par de mesas más allá.

Desde que había ocurrido el "problema" con Edward que no lo veía ni hablaba con el, y para ser sincera de verdad que lo extrañaba, pero creo que de tonta o por temor a que me sacara en cara que había actuado de esa forma solo para defenderme, es que no había ido a visitarlo, además que sabía que en cuanto lo hiciera tendríamos que hablar si o si de ese tema, y sinceramente no tenía las ganas ni la valentía para hacerlo, ya que sabía que el tenía la razón.

Me quedé observándolo, y una amplia sonrisa se alojó en mi rostro al mirar esas manos unidas sobre la mesa, y ver que la alegría que denotaban sus rostros era absolutamente verdadera, Jake nunca se había podido olvidar de Leah, aunque lo intentó en varias ocasiones, y el que ella corresponda sus sentimientos es sin duda una de las mejores noticias que podría haber recibido, aunque el aún no me la dijera, pero lo que había presenciado era clara y fidedigna prueba de que mis conclusiones estaban correctas.

Al parecer me quedé mirando más de lo debido, ya que Leah se dio cuenta y me saludó con la mano desde su lugar, acto que a Jake no le pasó desapercibido, y desvió su mirada hacia mí. Su cara era un verdadero poema, no sabía si sonreír o no, así que hice lo obvio, le di mi mejor sonrisa y elevé mis cejas de forma sugestiva, ganándome un gran sonrojo de su parte y una maravillosa y perfecta sonrisa, una que había extrañado últimamente, pero que pretendía no volver a perder.

Y así pasó esa tarde, entre risas, excelentes noticias y derrotas, ya que a pesar de haber pedido una revancha, Mike volvió a ganarme y eso que según el había intentado dejarse perder, aunque aún no entiendo como lo hizo, ya que de todos modos la que perdió fui yo.

-Mike sé sincero conmigo… ¿De verdad no sientes nada por Jessica o te estas haciendo el interesante? Porque si es así creo que lo estás logrando – Le pregunté mientras íbamos camino a mi casa esa tarde.

-No Bella, he sido muy sincero contigo en cuanto a Jessica y la verdad, no la quiero como para tener una relación con ella, la verdad es que por la última persona que creí sentir eso fue por ti, Y ahora me doy cuenta que en realidad nunca lo sentí… suena muy raro pero es verdad, creo que aun no llega mi tiempo de enamorarme, pero cuando pase tu serás la primera en saberlo – Dijo mientras pasaba su brazo por mi hombro, mientras yo ponía mi brazo por detrás de su cintura.

-Y Bella… ¿ahora tu serías sincera conmigo? – Preguntó sin despegar la vista de enfrente, tras llevar algunos segundos de silencio.

-Claro Mike…Dispara – Contesté restándole importancia.

-Si ves como te mira Edward, sabes lo que siente por ti, y con mayor razón sabes lo que tú sientes… ¿Por qué no le das una oportunidad? Estoy seguro que el te quiere como a nadie Bella.

Me detuve en seco, sin esperar a que Mike también lo hiciera, el sabía cuanto me dolía hablar del tema, y que sin previo aviso lo saque a colación no era algo que me agradara.

-No quiero hablar de eso – Contesté cuando se paró frente a mi.

-Pero Bella, esto te lo digo como un tercero, alguien que ve las cosas desde fuera y no como tu amigo…lo sigues con la vista cuando el no te ve, y el hace exactamente lo mismo cuando tu no lo ves, están siempre al pendiente el uno del otro, porque hasta para evitar encontrarse lo hacen, porque saben quien esta en que lugar a cada hora, veo tu cara y se transforma cuando lo ves… lo necesitas, y no solo al Edward como novio, si no que al Edward como amigo - Susurró mientras tomaba mi rostro entre sus manos y otra vez las estúpidas lágrimas hacían aparición.

-Y aunque no me lo digas con palabras…esas lagrimas me están dando la razón Bella, no solo el está pagando por la tamaña estupidez que hizo…tu también lo estás pagando, y es peor para ti porque ni si quiera sabes que es lo que pasó realmente, quizá deberías escucharlo...

-¡No Mike!…no lo voy a escuchar, porque estoy segura que me va a seguir embaucando con sus miles de mentiras y va a crear una teatro impresionante en el que todas cosas que el diga calcen a la perfección…¡y no quiero creer de nuevo!… no te voy a negar que quiero saber lo que pasó, quiero saber todo, pero quiero saber la verdad, no la mentira que el de seguro me va a decir, no te voy a negar que lo extraño, que lo necesito… pero tengo mucha rabia y dolor acumulado, como para hacer de cuenta que no paso nada y pedirle que hablemos… No puedo hacerlo –Dije limpiándome con el dorso de mi muñeca las lagrimas que no merecían ser derramadas por el.

-Está bien...Comprendo… No le vas a pedir que hablen… eso está bien supongo – Dijo mientras me abrazaba, intuía que algo había tras esas palabras ya que el no se daba por vencido tan rápido, pero no tenía ganas de seguirle dando vueltas al asunto, así que lo dejé pasar y seguimos caminando hacia mi casa.

Los días luego de eso han seguido pasando con normalidad, aunque Mike ha estado un tanto distraído, es como si su mente y su cuerpo no estuvieran en el mismo lugar, a veces le hablo y me responde cualquier cosa, o solo con monosílabos. Otras se desaparece de la nada y cuando le pregunto lo que hacía no sabe que responderme y termina cambiándome el tema, quizá se cansó de mi compañía y no sabe como decírmelo…o quizá se ve con alguna chica a escondidas, o quizá solo estoy alucinando y veo cosas donde no las hay, pero realmente ese era un tema que me tenía bastante intrigada.

Como dice Renee" no hay mal que dure cien...ni tonto que lo resista", y como no resistí más, hace dos días luego de clases, tras llegar a mi casa y arrojar la mochila sobre mi cama, tomé el teléfono y le marqué a Jacob, mi cabeza estaba en tantas partes a la vez que ni siquiera me había detenido a pensar en mi amigo, pero luego de verlo sonreír de esa forma tan maravillosa, recordé cuanto lo extrañaba, y ya que yo había sido quien metió la pata con él, debía ser yo quien diera el primer paso.

- Diga – Respondieron al otro lado de la línea.

-Billy… ¿Cómo estás?... soy Bella - Hablé temerosa ya que la confianza entre Billy y Jake era muchísima, y estaba segura que estaba al tanto de la discusión que tuvimos.

-Yo muy bien… aunque sorprendido por tu llamado... ¿Charlie está bien? – Preguntó un tanto preocupado.

-Sí, Charlie está perfecto, ahora está trabajando… pero la verdad llamaba para hablar con Jake… ¿El está ahí? – Consulté.

-Claro, no ibas a llamar para hablar conmigo…mmm… lo llamo de inmediato – Dijo antes de casi dejarme sin tímpanos, por lo fuerte de su grito asumí Jake estaba bastante lejos.

-¿Aló? ¿Bella? – Habló con voz un tanto incrédula, luego de un par de segundos de espera.

-Hola Jake...si...soy Bella… yo me preguntaba… ¿podemos vernos y conversar?... te extraño Jake – Confesé esto último un tanto avergonzada.

-¿Y desde cuándo que los amigos piden poder verse? … no sabes todas las veces que he tenido el teléfono en la mano para llamarte, o todas las veces que estuve sobre mi moto lista para ir a tu casa, pero me arrepentía por temor a que no quisieras verme… sé que lo que hice no debió…

-Jake para… no te estoy llamando para echarte la culpa de nada… ahora entiendo porque hiciste todo y fui una tonta contigo, nunca debí actuar como lo hice, debería haberte dado las gracias creo… te extraño Jake y quiero que las cosas vuelvan a ser como lo eran antes… No te quiero perder - Confesé y me asusté ya que Jacob guardó un silencio absoluto, que el mismo tras unos segundos se encargó de romper con una risita nerviosa.

-De verdad creí nunca volver a escuchar eso, no sabes lo feliz que me hace saber que aun podemos volver a lo que éramos hasta hace un par de meses atrás…. ¿te parece si en treinta minutos estoy en tu casa? – Preguntó y realmente sentí como si el alma me volviese al cuerpo.

Tras esos minutos no fueron necesarias tanta palabras ni frases de disculpas, ni promesas de una amistad inquebrantable o te quieros que sabíamos que sentíamos sin necesidad de ser mencionados.

Solo escuché el característico sonido de su motocicleta tras esos treinta minutos , bajé corriendo las escaleras, abrí la puerta de entrada y literalmente me arrojé en sus brazos, para recibir esa cuota de cariño y amor que solo una amistad tan pura como la de Jake me podría entregar.

Esa tarde Jake se quedó en casa hasta muy tarde, y me di cuenta que realmente él era y seguirá siendo una pieza fundamental en mi vida, alguien a quien no estaba a dispuesta a perder nuevamente y a quien me iba a aferrar con uñas y dientes si es que fuera necesario para evitar separarme de él, aunque ahora tuviese que compartirlo con Leah… pero obviamente los motivos eran distintos.

En varias ocasiones a lo largo del año, el centro general de alumnos realizaba algunas actividades para poder costear los gastos de los bailes o salidas que ellos mismos organizaban, y hoy se entregaban flores con dedicatoria, y debo reconocer que sentía cierta envidia el ver que varias de mis compañeras de algunas clases recibían rosas de sus novios demostrándose lo mucho que se querían… pero bueno, al parecer el amor y yo no vamos por el mismo camino.

Biología, la única clase que a pesar de mis intentos por cambiar de horario seguía compartiendo con Edward, estaba por terminar, así que como de costumbre con la intención de salir lo antes posible de ahí y evitar que el me hablara, comencé a guardar mi cuaderno y lápices dentro de mi mochila, cuando golpearon la puerta del salón y entraron dos alumnos de último año que eran parte del centro general, con algunas rosas de distintos colores en sus manos, las cuales dependiendo del color tenían distintos significados, amistad, amor, cariño, y otro que no recuerdo.

-Chicos creo que tienen algunas cosas que entregarles – dijo el profesor con una sonrisa en el rostro.

-Gracias profesor – Contestó Tom que era el presidente del CGA - Bueno ustedes ya saben cómo funciona esto, es la misma dinámica de todos los años… alguien, en algunos casos con nombre y otros de forma anónima quiso darles un presente y entregarles un mensaje, así que espero que quien se los envié obtenga algo a cambio – Continuó hablando en tono sugerente, logrando que todos nos pusiéramos a reír.

Y así comenzó la entrega, la mayoría de las parejas de novios del salón se enviaron flores mutuamente y más de alguien recibió flores anónimas… Como Mike que me miraba con cara acusadora, a lo que solo me limité a elevar las manos en señal de que yo no había sido.

-Bella… creo que esto es para ti - Dijo Tom mientras me entregaba una hermosa rosa blanca, lo cual me dejó sin aliento.

No sabía qué hacer, nunca pensé ni esperé recibir nada, y menos una rosa blanca. Tomé el pequeño sobre que tenía atado y lo abrí temerosa, ya que esto me traía recuerdos de hace un par de años atrás.

Fue tras la primera discusión que tuvimos con Edward cuando éramos pequeños.

Una tarde golpearon la puerta de mi habitación, pensé que era Charlie así que ni me molesté en abrir y seguí agachada buscando algo que había perdido bajo mi cama, pero cuando me levanté y me giré, me encontré con Edward de pie frente a mí, con una pequeña rosa blanca entre las manos.

- Bella, ya no quiero estar peleado contigo… las cosas no son lo mismo sin tí… los juegos no son divertidos solo con Jake…prométeme que seremos amigos por siempre… prométemelo ¿sí? - Dijo mientras me entregaba la flor.

-Bueno… pero no me gusta cuando peleamos… yo también te extrañé… Charlie no es divertido – Le respondí mientras fruncía el seño.

Y lo siguiente me tomó por sorpresa ya que me abrazó y me dio un sonoro beso en la mejilla, para luego sacarme prácticamente volando de la habitación para poder ir a jugar… ojalá las cosas pudieran solucionarse tan rápido como en ese entonces, todo sería sumamente fácil.

-¿Y qué esperas Bella? … No piensas abrir el sobre - Me gritó Mike desde su puesto, así que me sacudí la cabeza intentando hacer que esos recuerdos se quedarán donde debían, pero al parecer haber hecho eso no me serviría en lo absoluto.

Con una prolija y perfecta letra, un papel tan blanco como los pétalos de la rosa estaba dentro del sobre, con una frase que sabía perfectamente a quien pertenecía a pesar que no tenía remitente.

"Las cosas no son lo mismo sin ti"

No fui capaz de levantar la cabeza, sentía como los ojos de todos mis compañeros estaban sobre mí, pero había unos ojos que sentía más cerca que ninguno.

-Bella perdóname por favor – me susurró en el oído, logrando que la fuerza de la que me creí dueña, se convirtiera en nada.

-Por favor Bella... te quiero – Dijo mientras ponía su manos sobre la mía.

No sé porque lo hice, pero lo miré y ese fue uno de los tantos errores que cometí, no me sentía capaz de nada, con fuerza de nada, así que hice lo más lógico y lo único que creía podía hacer….Salí corriendo del salón.

Eran demasiados recuerdos, demasiados sentimientos, demasiadas verdades que yo no podía ni quería afrontar… no ahora por lo menos.

Uy y aquí viene lo más difícil del capítulo…mis explicaciones… O.o

Les prometo que me estoy riendo sola de nerviosismo o inseguridad al escribirles esta nota de autor, ya que ha pasado demasiado tiempo desde la última vez que me aparecí por estos lados.

Me sentía la peor del mundo al no escribir nada, sobre todo cuando recibía reviews de ustedes, pidiéndome que no demorara en actualizar o alertas tanto para el fic como de autor.

Mi escusa sigue siendo la misma...tiempo y cansancio… la idea del cap. La tenía hace bastante, pero no me animaba a escribir, y mi idea es dejarles algo que por lo menos a mi me guste.

Prometo que recibiré todos sus retos y tirones de oreja que quieran darme, porque de verdad me los merezco, no debería tardar tanto en publicar, pero como les he dicho lo que si les prometo es que la historia no la voy a dejar botada, ya que a mí me carga cuando otras autoras hacen eso, y sería ilógico que yo hiciera lo mismo.

Bueno… ya me despido ya me duelen mis orejitas de tan solo pensar en los jalones que recibirán… no sean tan bruscas si? u.u

Besitos y muchísimas gracias a quienes me mandaron mensajes y a quienes aun quieran leer el fic.

.::kathy::.