Extorsión
Suguru Kashiwagi…ese es mi oponente ahora, pero como hacer que sachiko cambie de opinión acerca del casamiento?.
Una joven de coletas trataba de encontrar una solución al problema que ella misma había creado. Al menos su mente ahora se encontraba más lucida…sin embargo, los problemas no parecían querer terminar.
-fukusawa? Fukusawa?- la voz de su profesora la saco de sus pensamientos.
-presente!- dijo casi en un grito la despistada pequeña, levantándose de su asiento.
La profesora levanto una ceja, y las risas no tardaron en aparecer.
-a estado muy despistada últimamente señorita, quizás deba visitar a la directora, no cree?- la amenazo.
Yumi solo atino a sentarse y agachar la cabeza. La clase continúo su rumbo, hasta que por fin el timbre sonó.
Se levanto de su asiento, desganada, y se dirigió lentamente hacia la mansión de las rosas.
Al entrar, solo se encontró con touko, que resulto un gran alivio para la rosa roja.
-y? alguna novedad?- inquirió su sour, sentándose a su lado.
Yumi la miro con tristeza -he terminado con sei, no de la mejor manera…pero era de esperarse- comenzó a explicar.
-y ahora? trataras de recuperar a sachiko verdad?- soltó, con un dejo de dolor.
-si, aunque…no se como, conozco a onee-sama muy bien, cuando su caparazón de orgullo la cubre por completo…es poco probable que vuelva a cambiar, es decir…-.
-entiendo- la corto touko -pero aun así, debes intentarlo…no puedes dejar que todo termine de esta manera-.
La pequeña le dedico una mirada llena de agradecimiento, su sour siempre la apoyaba en todo momento, sabiendo que no se merecía tal apoyo.
Touko le sonrió, sin embargo, aquella sonrisa escondía mucha tristeza. Yumi se hacia la indiferente ante eso, pero después de todo…aquella joven era su sour, y conocía perfectamente el interior de su alma, quizás…inclusive su máximo secreto.
-touko-chan…por que te haces esto?- pregunto, conociendo la respuesta.
Su sour no contesto, solo se quedo observando los castaños ojos de su onee-sama.
Antes de poder siquiera contestar, la puerta se abrió.
La primera en entrar fue Rei, con Yoshino por supuesto, luego Shimako y su adorada Noriko, y por último…
-Sachiko- susurro yumi.
La peliazul la saludo sin siquiera mirarla, paso a su lado y se sentó.
Yumi sonrió para si *así que ahora me va a evitar? genial…* pensó.
Todas se encontraban trabajando en silencio, el ambiente se sentía muy pesado, inclusive para las demás rosas que no entendían muy bien lo que estaba sucediendo.
De la nada, un celular comenzó a sonar, provocando que las rosas voltearan hacia su dueña.
-yumi, no es tu celular?- la despertó de su transe, su sour.
-ah si! gomen chicas, olvide apagarlo- se disculpo con una sonrisa, para después levantarse rápidamente de su asiento y salir de la sala.
Sachiko observo muy bien sus movimientos, se preguntaba quien la llamaría a estas horas, pero al imaginarse la persona que podría ser, choco los dientes con rabia.
-hola?- atendió por fin la pequeña.
-yumi, soy yo, yuki- respondió su hermano -escucha, lamento llamarte tan temprano, pero…hay alguien que desea verte- comenzó a decir rápidamente, parecía nervioso.
-eh? quien?- pregunto, curiosa.
-bueno…solo ven a la entrada de tu escuela y lo entenderás- sin más que decir, corto la llamada.
La pequeña se quedo perpleja, aun sosteniendo el celular.
-yumi? que sucedió?- Touko la sorprendió por detrás, dejando entreabierta la puerta.
-eeh…yo…debo irme un rato, me cubres?- le imploro, poniendo una de sus caras mas graciosas.
-si…pero a donde iras?- pregunto su sour, comenzando a preocuparse.
-eso quisiera saber…- respondió su onee-sama, comenzando a bajar las escaleras, para luego salir de la mansión.
Touko se quedo unos segundos parada, tratando de calmarse. No podía parecer inquieta, sino las demás lo notarían.
Entro de nuevo a la sala. Al instante sintió como una mirada interrogativa se posaba en ella, evidentemente era la de sachiko.
La joven de coletas llego a la entrada principal, y allí estaba yuki.
Comenzó a acercarse a el, pero se detuvo en seco, al notar la figura masculina que se encontraba al lado de su hermano.
El joven solo sonrió conquistadoramente y la saludo -hola yumi-chan, a pasado tiempo-.
Yumi ahogo un grito -su…su…suguru-san! que demonios haces aquí?- pregunto inmediatamente.
Kashiwagi rió sutilmente -vaya, no me esperaba un reencuentro tan amoroso de tu parte- bromeo, acercándose a ella, y acariciando sus coletas.
La rosa roja rápidamente se alejo del agarre, y miro a yuki con odio.
-me puedes explicar que significa esto?- lo interrogo.
Su hermano solo se poso detrás del joven, incitándolo a que le explique.
-pues veras yumi-chan, le pedí a yuki que te llamara para poder verte, ya que si yo lo hacia…obviamente te ibas a negar…o no?- hablo astutamente, volviendo a acercársele.
Yumi lo miro desconfiada -y…que es lo que quieres? acaso has venido a invitarme a tu casamiento? porque no pienso ir- dijo, a la defensiva.
Suguru al escuchar aquello, se torno serio. Acto que sorprendió a ambos hermanos.
-la verdad, solo me daba curiosidad el hecho de que…sachiko inesperadamente decidiera casarse conmigo- comenzó a decir -simplemente deseo saber…que le has hecho para que desee tal cosa?- finalizo.
Yumi rió -parece que te importa mucho tu primita verdad? pues lo que sucedió no es de tu incumbencia-.
Yuki observaba la situación con temor. Sin embargo el otro joven permanecía apacible.
-si me importa? por supuesto que si, la quiero mucho, pero supongo que ya conoces mis… preferencias verdad?- pregunto, mientras acercaba a yuki y lo tomaba de la barbilla.
La pequeña se paralizo -yuki, acaso tu eres…?-.
-no!- negó inmediatamente su hermano -es él…el que me acosa!-.
Kashiwagi rió nuevamente -como sea, no deseo casarme sabes? solo lo hago por el dinero, pero lo que he venido a decirte es que…a pesar de todo, no permitiré que arruines nuestra boda, ya le has hecho demasiado daño a mi sa-chan- dijo, enfatizando aquel apodo.
Yumi sonrió irónicamente -ja, tu no eres el indicado para decirme eso suguru-san- se defendió.
El silencio adorno el lugar, pero no duro mucho, suguru se dio media vuelta con intención de irse, y le recordó -te lo repito…no arruines nuestra boda-.
Y sin mas que decir, se alejo de allí, arrastrando a yuki con el.
La pequeña, paralizada, se apoyo contra el paredón de la entrada y alzo la mirada.
Tenia ganas de llorar, de alguna forma, antes de hablar con kashiwagi, tenia la esperanza de que este la apoyara para reconciliarse con sachiko…como siempre -pero sigilosamente- hacia.
-suguru, por que le dijiste tales cosas? ese no era nuestro plan- comenzó a refregarle el joven fukusawa.
El ex presidente de Hanadera, suspiro -aun eres muy pequeño para entenderlo…pero ella debe luchar por la persona que ama, si logra superar este obstáculo…se ganara a sachiko- explico tranquilamente.
Yuki lo miro con enfado *muy pequeño eh?* pensó, guardándose los insultos.
Yumi no reaccionaba, se encontraba entre la espada y la pared.
-esto…no debería estar pasando…mierda-.
-ese no es un vocabulario adecuado para una señorita no crees?- pregunto una dulce voz.
La pequeña giro rápidamente la cabeza, reconociendo aquella tonada.
Sin embargo, solo se quedo observándola…si, a su hermosa onee-sama.
-que ha pasado? quien te llamo?- inquirió la ojiazul, acercándose a su sour.
-realmente quieres saberlo?- hablo por fin, la aludida.
Sachiko se poso a su lado, descansándose también en la amplia pared.
-no- contesto secamente.
La joven de coletas la miro de reojo -no te preocupes…no era Sei- soltó, sin percatarse de la gravedad del comentario.
La peliazul la miro con enfado -y que me importa si era ella? me lo aclaras como si yo fuese tu…-.
-novia?- la corto la pequeña, adivinando lo que diría.
Su onee-sama se quedo sin habla, y desvió la mirada rápidamente. Por su parte, yumi la observaba apaciblemente, con una triste sonrisa.
Todo había cambiado, se dio cuenta de ello, pero…no podía perder las esperanzas…no después de todo el sufrimiento que provoco. Si, suena ilógico, pero ese sufrimiento, no seria en vano. Recuperaría todo lo que perdió por su estupidez.
-volvemos?- soltó de repente yumi.
La peliazul la miro confundida -eh? a que te refie…-.
-si volvemos a la mansión? ya hemos perdido mucho tiempo y el festival esta muy cerca, tenemos mucho trabajo- explico rápidamente, comenzando a caminar hacia el interior del colegio.
Sachiko solo asintió, observo el lento caminar de su sour, y la siguió.
*te recuperare…ya lo verás* pensó la joven de coletas, con una positiva sonrisa en su rostro.
aca dejo otro cap de marimite (: si ya se, tarde un poco, pasa que ultimamente no ando muy inspirada, COLAPSÉ.
pero como ven, VOLVI, asi que bueno, despues me dicen si les gusto (;
nos vemos en el prox cap! besosss
