¡Buenas Mundo!
Aquí publicando la cuarta viñeta. Se que dije que posiblemente no tuviera tiempo esta semana pero... mis evaluaciones al fin terminaron y no tenía proyectos o tareas pendientes (al fin un maldito día libre... soy feliz TT_TT) asi que me dije ¿por qué no?.
Lamento si la viñeta no les llena el ojo... pero después de todo lo que pasé el mes pasado la inspiración no tiene muchas ganas de trabajar (mis proyectos explotaron a mi creatividad) pero siento yo, salió bien. Les recuerdo que esta es la precuela de la viñeta anterior :)
Summary: Solo buscaba su MP3 pero terminó encarando a su pasado otra vez.
Advertencias: AU, fem!Robin, muy leve y ligero OoC (e incoherencias)
Viñeta 14: Recuerdos entre Polvo
- ¿Qué esta haciendo, señorita? – la voz de Alfred hizo presencia en la habitación.
- Limpiando Alfred – le respondió cuando volteaba a verlo – Creo que es hora de volver a reacomodar todo para que tenga espacio para vivir aquí de nuevo.
- Supongo que su decisión fue porque no encuentra su reproductor de música desde hace una semana – comentó el mayordomo acercándose a la pelinegra.
Rachel se rio nerviosa, el hombre mayor estaba en lo cierto; hace una semana que no encontraba su precioso MP3, lo había buscado en la Cueva, en toda la mansión y hasta en el Monte Justicia pero nada, ni un rastro, y cuando reviso su habitación se dio cuenta que era un completo desorden.
- ¿Cómo lo sabes, Alfred? – dijo la muchacha mientras se sentaba en la cama - ¿tienes poderes?
- Si con poder se refiere a conocerlos a usted y al Joven Bruce – pauso el mayordomo para irse acercando a la puerta – entonces creo que si. Espero que termine de limpiar antes de que la cena esté lista, con permiso.
Tras esas palabras el hombre inglés desapareció. Rachel suspiró, se levantó y se fue a uno de los múltiples muebles que había en su habitación para comenzar a mover las cosas, era un baúl que se encontraba al pie de su cama. La cerradura del baúl le dio batalla debido al tiempo que no se había abierto pero al final cedió sin daños y tras mirar lo que se encontraba dentro sus ojos se abrieron como platos al ver todas esas cosas que ya ni recordaba que existían o posiblemente las había perdido.
Definitivamente su MP3 no estaba ahí, pero inconscientemente llevo las manos dentro del objeto y comenzó a sacar las cosas que le llamaban la atención. Lo primero que tuvo en sus manos fue un peluche que vendían en la tienda de recuerdos del circo pero que había estado con ella desde que nació, estaba completamente sucio y dañado, recordaba que lo había maltratado durante "los dos meses más terribles de su vida" debido a la impotencia y miedo que tenía tras ver a sus padres morir y quedarse atrapada en un orfanato muy lejos de la gente que amaba. Dejo el peluche a un lado y procedió a sacar el siguiente objeto del baúl, era un gran rectángulo de cartón doblado, bastante sólido y viejo.
- No puede ser… - esas palabras salieron de su boca al desdoblar el rectángulo.
Era el poster de promoción del espectáculo de sus padres: "Los Grayson Voladores"; se llevó la mano a la boca mientras continuaba examinando la pieza y las lágrimas comenzaron a fluir cuando visualizó las firmas de sus padres en la esquina del cartel, recordó a quien le pertenecía ese anuncio. El señor Haley se lo había regalado cuando las autoridades de Ciudad Gótica se la llevaban al orfanato.
"Esto es para que siempre los recuerdes mi niña. Estoy seguro que ellos están orgullosos de ti y te cuidarán. Trata de no olvidarnos, pediremos por tu bienestar todos los días. Somos tu familia."
Rachel lloró aún más fuerte cuando recordó las palabras del señor Haley. Volteó el anuncio y se encontró con las firmas de todos los integrantes del circo (o la mayoría) quienes le deseaban lo mejor haciéndola sonreír mientras se limpiaba las lágrimas y dejaba el cartel a un lado de ella para sacar el penúltimo objeto.
Un álbum de fotografías hecho a mano por su madre, sumamente grueso y lleno de su historia y pasado; lo abrió y se encontró con las fotos de sus padres cuando se casaron, con la gente del circo y tras el pasar de las hojas múltiples memorias y emociones llegaron hacia la pelinegra. Cuando llegó a la mitad del álbum este había comenzado a mostrar fotos del embarazo de su madre, de su nacimiento, de como había crecido en esos ocho años que estuvieron con ella. El álbum también le sacó lágrimas pero la sonrisa en su cara nunca se borró desde el inicio hasta el final.
Al fondo del baúl se encontraba su nuevo traje del espectáculo, traje hecho a mano por su mamá que no llegó a estrenar debido a la muerte repentina segundos antes de iniciar ella con el acto… segundos… solo eran algunos segundos para que se lanzará a los brazos de su madre y hacer su parte en el show, para haber caído con ellos…
Rachel decidió volver a guardar todo, no quería caer de nuevo en sus pensamientos deprimentes que hace más de tres años había podido quitar de su cabeza, tenía una vida, un hogar, un padre adoptivo y hasta un abuelo. Le alegraba encontrar tantas cosas tan importantes para ella que por años olvido dentro del baúl pero… esos recuerdos aún formaban parte de una herida que estaba segura jamás cicatrizaría completamente, era una realidad cruel.
Una vez cerrado el baúl se levantó y procedió a ir a un pequeño mueble donde tenía algunos libros de la escuela para continuar su búsqueda de su MP3 pero cierto libro le llamó la atención; lo tomó y al ver el título una sonrisa surcó su rostro. Era un cuento para niños que no pertenecía a su tierna infancia si no ya a su llegada a la mansión, durante los primeros meses Alfred se lo había leído todas las noches, después el mayordomo obligó a Bruce a tomarse su papel de padre más enserio haciendo que se lo contara antes de dormir, Rachel sonrió, esa costumbre había parado cuando cumplió los diez, tiempo suficiente para que Bruce se lo aprendiera de memoria.
La muchacha abrió el libro a la vez que algo caía de él y rodaba hasta debajo de la cama, curiosa de lo que se había caído metió su mano debajo del mueble sintiendo una caja de zapatos que procedió a sacar con una interrogante, la abrió y la sorpresa adornó su cara… era su diario.
No se de donde salió esta idea, siento que quedo muy cortada pero no quería sobrepasar el límite de palabras para que sea una viñeta, quería narrar un poco más los sentimientos de Rachel hacia estos objetos pero el límite me hizo la vida dificil. En fin, espero les haya gustado y me merezca un lindo comentario que siempre me alegra el día.
Agradecimientos a: Para vestir Santos, Kailumi Uchiha y Kass Nekozawa por sus comentarios sobre la viñeta pasada. Me alegro que haya superado sus espectativas :D eso me hace completamente feliz.
Si tienen una sugerencia para próximas viñetas son recibidas :) (se me esta acabando la imaginación xD)
En fin:
Próxima Viñeta: ¿¡UNA CHICA! (idea dada por Kass Nekozawa)
